Cap 38

Averno (YAOI)

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Dan dio un par de pasos temblorosos de espaldas hasta la puerta, no podía creerlo... pero ahí estaba, sacudió las manos en un impulso por quitarse las esposas para poder escapar pero era inútil, al igual que las anteriores cien veces que lo había intentado. Dan chistó frustrado y muy enfadado.
 
-¿No se supone que estás muerto?- Dan no le tenía el más mínimo miedo, había pasado por demasiadas cosas como para temer un par de puñetazos.
 
-Bueno, por lo que sé no eres quién para preguntarme eso...- Mat se levantó de la cama decepcionado con su reacción.- ¿Cuántas veces te han asesinado ya?- Mat lo agarró por el collar para que no pudiera escaparse.- ¿veinte, treinta?
 
-Estás enfermo, no, sigues enfermo.- Dan le escupió en la cara mientras le daba una mirada indiferente.
 
Mat se quitó la saliva sin alterarse aparentemente pero no tardó en mandarlo de una patada en su costado al suelo. Dan pudo escuchar el crack de sus propios huesos, le había partido algunas costillas, de eso no había duda... Sin decir nada Mat estiró del collar de Dan, casi ahorcándolo hasta tirarlo en la limpia cama. Dan se encogió de dolor, girando hasta quedarse boca arriba para no apoyarse en su lado herido.
 
-Oh, vamos, eso no debería ser nada nuevo para ti...- Mat empezó a desvestirse, con todo el tiempo del mundo y disfrutando de los gruñidos de dolor de Dan.
 
-¡Eres un maldito hijo de p...!- Mat no le dejó terminar la frase, le dio un puñetazo seco en la cara y pocos instantes después la sangre empezó a brotar de su nariz probablemente rota.
 
-Cállate, ¿o acaso el no haberme visto un tiempo te ha hecho olvidar tu posición?- lo agarró por su negro flequillo hasta quedarse cara a cara.- Eres mi perra, nunca lo olvides...
 
Dan intentó volver a escupirle pero apenas consiguió salpicarle algunas gotas de sangre en la cara, Mat sin embargo las lamió complacido con una mirada perversa.
 
-Veamos si tu cuerpo me recuerda...
 
Mat le quitó el bóxer, Dan se defendía con sus poderosas patadas desesperadas, no servían de mucho ante Mat y solo resultaron contraproducentes cuando este se cansó del jueguecito y le dio un golpe en la zona herida para que se estuviera quieto. Los resultados fueron inmediatos, Dan no se movía ni un ápice por el intenso dolor de sus costillas y Mat por supuesto se aprovechaba de ello. Se colocó entre sus piernas, separándolas del todo y dejando todo a la vista. Dan se mordía el labio hasta el punto de sangrar por la rabia y decidió rendirse... La única manera de tratar con aquello era dejando la mente en blanco, dejarse hacer, al igual que con el resto de clientes que lo habían solicitado durante todos aquellos días. Sintió como Mat lo penetraba sin ningún tipo de lubricación, con rudeza y sin consideración... pero lo peor no fue la violación en sí, ya estaba acostumbrado a eso... el movimiento... las potentes embestidas de Mat solo empeoraban el estado de sus costillas, los huesos rotos se desviaron de su trayectoria habitual por la postura forzada y terminaron perforando sus pulmones.
 
-¡Aaargh!- Dan gritó desesperado pero sus gritos quedaban entrecortados por la sangre que estaba escupiendo sobre su propio pecho. Mat solo se estaba excitando más, las embestidas aumentaron y para desgracia de Dan tardaron mucho en parar.
 
La sangre ya había llegado hasta el miembro flácido de Dan cuando Mat terminó.
 
-Je... hay cosas que nunca cambian... especialmente los gritos de dolor- Mat le pasó los dedos por los abdominales, manchándolos de sangre.
 
-Malg... ditoh...- Dan seguía vivo, apenas le quedaba espíritu de pelea y sus palabras no pasaban de suspiros casi inaudibles. Mat lo miró algo molesto.
 
-Oye, oye... que la fiesta acaba de empezar y si sigues con esa actitud de mierda ya no será divertido...- Mat se sentó en la cama, apoyándose en el respaldo cómodamente.- Hey, tú, sal de una vez.
 
Dan no podía ver a quien le estaba hablando Mat, no estaba en su campo de visión, así que con un gran esfuerzo giró un poco la cabeza.
 
-¿Qué?-Mat sonaba divertido y sarcástico.- ¿Acaso no te alegras de ver a tu "mejor amigo"?
 
-¡...!- Dan no tenía palabras, se limitó a mirar a aquella persona con los ojos como platos.
 
Shun estaba ahí, de pie, con la cabeza gacha y la mirada perdida. Lleno de moretones pero trajeado, dando una extraña imagen que no transmitía nada bueno.
 
-¡No pierdas el tiempo y mueve tu culo aquí!- Mat perdió la poca paciencia que tenía pero el desgarbado Shun le obedeció. Mat le indicó con un dedo que se colocara frente a Dan y así lo hizo.
 
-Ahora... viólalo.- Mat se acomodó para disfrutar del espectáculo mientras Dan los miraba a ambos incrédulo y muy nervioso, no creía que fuera a hacerlo o eso quería pensar.
 
-No...- la queja de Dan apenas podía oírse.
 
Dan miró a Shun pero este no lo miraba, simplemente tenía los ojos abiertos, parecía una marioneta a escala natural. Shun lo cogió por las piernas y tiró de Dan hasta pegarlo a su cuerpo, dejando un rastro de sangre en las sábanas y arrancándole un gemido ahogado a Dan de dolor. Shun ni siquiera se desvistió, sacó su miembro y lo introdujo en Dan con movimientos casi robóticos.
 
Dan se quejaba e intentaba resistirse a pesar del dolor y toda la sangre que brotaba de su boca al moverse y simplemente respirar... incluso consiguió darle algunos golpes a Shun, aunque a quien realmente quería golpear era a Mat, que estaba a unos palmos de ellos disfrutando del espectáculo mientras bebía algo del mini bar de la habitación
 
Dan ya ni podía moverse, había perdido demasiada sangre y se había convertido en un simple espectador, Mat se movió hasta ellos por encima de la cama y le agarró la cabeza a Dan.
 
-Continuemos con la diversión...- Mat introdujo su miembro en la boca de Dan, aprovechando su incapacidad para moverse.- Aaaah, si....
 
Mat se apoyaba en la cara de Dan, presionándola contra la cama para que fluyera la sangre aún más, lo estaba disfrutando al máximo... pero Shun se detuvo súbitamente.
 
-Hey capullo, no te pa...- Mat tuvo que callarse al recibir un puñetazo de Shun, que como mínimo, lo sorprendió.- Eres tonto, ¿verdad?
 
Mat se lanzó contra Shun, lo tumbó en el suelo y se subió a horcajadas sobre él para darle de puñetazos hasta en el carnet de identidad y Shun no podía hacer gran cosa contra Mat. A pesar de la cantidad indecente de puñetazos que recibía, Shun seguía sin cambiar de expresión y Mat se desquitaba y repartía la sangre por el lugar... Pero el rubio, a pesar de su condición no había ido a parar al suelo en vano, entre tanto golpe habían puesto la habitación patas arriba y Shun agarró lo primero que llegó a sus manos para contraatacar... y resultó maravillosamente. Shun, armado con un trozo de jarrón roto que estaba causando estragos en su mano había conseguido herir a Mat formando un arco sangrante en su pecho.
 
-Tu...- Mat pasó su mano sobre la herida, esparciendo la sangre y transformando su cara en una mueca de odio intenso.- ¡TE MATARÉ!
 
Mat se lanzó como una bestia sin razón a por Shun y este cayó derribado, quedando el trozo de jarrón entre ambos. Y se hizo el silencio...
 
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-¡Cóndor!- James entró en la habitación de Hans como un rayo.- ¡Aaron, ese desgraciado, os está llamando a la arena... a los dos!
 
Cóndor estaba sentado en su silla charlando seriamente con un ahora saludable Hans y ambos se quedaron de piedra al escuchar las noticias que les traían.
 
-¡¿Cómo?!- Hans estaba enfadado, claro que lo estaba pero solo Cóndor sabía la razón, habían tenido tiempo de sobras para hablar.
 
Cóndor le puso la mano sobre el hombro a Hans para calmarlo y se levantó muy determinado de la silla.
 
-Pues no le hagamos esperar... Que empiece el espectáculo.

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