Azar

Memorias Caídas

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 Quizá no comprendan aún, pero soy la razón de no ser la razón sino de ser el quizá de todo. Algunos de seguro no han comprendido mi existencia total en este recóndito mundo y de seguro sus neuronas necesitarán que les explique cómo fue o es mi mundo perfecto antes o después de perderla porque no todo es lo que parece. "¿Pero Azar, por qué es ella y no él?" Porque los humanos tienden a idealizar parejas complementarias y diferentes: un hombre y una mujer y punto, después de todo soy creación de uno. Además, burlarme de su existencia es increíblemente más divertido cuando hay algo que separar o corromper y no hablo de huesos durante una caída desde la estratósfera, no no, hablo de lazos, esencia, ideales ¡que fascinante! Creo que me he desviado del punto. No tengo tiempo para estar molestando como Alejandro o quizá sí...
Tiempos sublimes aquellos en los que ella me amó. Era su todo y el deseo de poseer mi despreciable existencia era absoluto ante cualquier otra creación. La Suerte estaba descompuesta por dentro... Si es que lo tenía, un corazón. Fuimos causa de egoísmo y el primer fruto de odio en este mundo. Recuerdo a la perfección cuando fui el primero y ella la segunda... los celos de serlo eran mayores que los míos de ser el imperfecto. Una guerra constante entre lo bueno y lo malo. Aquel humano nos había dado vida por necedad, pero nosotros nos convertimos en la supremacía de sus vidas y acciones. Ella era tan asquerosa que no entendía por qué era alabada por esas criaturas e incluso rogaban por su propia fortuna ¡pero ella lo era, ella era la fortuna! ¿cómo le das a alguien lo que ya tiene? Desear y desear incluso sin sentido parecía un deporte olímpico mientras que yo sólo recibía plegarias de venganza y estas no superaban un quinto de las de ella. Repugnantes, la despreciaba por completo. Pero a la señorita no le alcanzaba con tener comiendo de la palma a los ignorantes y prácticamente someter a pueblos, imperios, civilizaciones enteras ante aquel ciclo vicioso y sin fin de deseos y esclavitud ¿para qué tener esclavos si no vas a torturarlos? Era una obsesión, la obsesión de conceder y proteger sus juguetes... para ello necesitaba más. Vio en mí el desastre, lo opuesto a la perfección y lo anheló. Se corrompió por completo y nació el deseo de la avaricia, el poder hace eso incluso en el ser más puro, el que ella representó alguna vez hace mucho tiempo. No había remedio, ella los controlaba y salieron en mi búsqueda ¿se imaginan buscar escondite en un mundo donde todos quieren asesinarte? Es horrible, ojalá les suceda. La muerte reinaba si me seguían, después de todo, era la desgracia.¡ay! se cayó en el acantilado, ¡cuidado con los cocodrilos! ustedes entienden a lo que me refiero... Desaparecí por un tiempo y Suerte había jugado con fuego sin tener en cuenta de que lo que éramos podía cambiar en un parpadear. El dios de todo lo que se observaba y más se enfureció por tal desastre. "¡Te harás cargo de lo que hiciste!" Bociferó enfurecido mientras las nubes crujían a su alrededor desbordantes de una energía que golpeaba los suelos del mundo.Oh, pero él no podía destruir algo que no fuese suyo, así funciona todo, la religión, la política, la cultura... Él debía encontrar una manera superior. Tomó su esencia y la ató a un cuerpo antes de que dejara de tener forma corporea. Se convirtió en un alma lista para nacer, quién supiera cuándo y dónde se encontraba y no me dijera se caería de un segundo piso me dije en ese instante.Era mi momento, podía destruirla y asegurarme de que su poder fuese mío. La oportunidad perfecta, pero debía ser más astuto que ella, ya que reencarnaría por completo dejando atrás lo que fue. A pesar de que no fuese censillo debía evitar que me atraparan como a Suerte... Quizá hoy esté aquí o tal vez ya estoy allá o ni siquiera esté. Él no me podría tocar ni atar a nada si continuaba creciendo.La busqué. No la encontré, pero ya no había más que hacer, me hice dueño del caos y me convertí en Azar para siempre. El tiempo avanzó... y el burrimiento mata por lo que la guerra fue el momento más divertido.Todos se asesinaban, desconfiaban, lloraban o temían ¡Qué sublime! Estaba en cada lugar, me convertí en un dios, pero ellos no se habían percatado hasta que él se presentó como un reflejo de menor calidad que jugaba con sus mentes.El destino me jugaba en contra, aunque su poder era exquisito. Una palabra condena a muchos, ella lo sabía mejor que nadie. Una lucha constante entre el azar y el destino fue mi nuevo entretenimiento ¿podrían vivir sabiendo que algo los puede atacar y matar en cualquier momento de su vida? ¿podrían con ello, con la paranoia? Pues yo sí, al fin y al cabo soy aquello de lo que huye. Uno arroja un libro con respuestas y los idiotas se pelean por él. Lo inoportuno fue que aquel ángel lo tomó y resguadó acabando con mi diversión... así era constantemente con aquellas criaturas que comenzaron a abandonar el mundo terrenal para preservar su seguridad ¿o tal vez era miedo? La perra se llevó mi libro como último intento de protegerlos... no dio mucho resultado, su hija cayó en él como mosca en miel. Pero bueno, al final si tuve un poco de diversión y terminé por encontrar lo que buscaba.
Recuerdo a ese insignificante humano dueño de mi creación, de mi idea. Era un concepto dibujado de mala manera en las paredes de una cueva alejada de toda regla y precepto. El humano se había enojado con su dios y se reveló. Hermosos días aquellos llenos de paz y quietud que terminaron cuando más y más de ellos se vieron cegados por la necedad. Tan perfecto. Odiaba lo hermoso.Ella estaba a mi lado... era un garabato desastrozo que apenas lograba entenderse. Al poco tiempo tomamos forma corporea y se nos atribuyó un nombre estúpido, estúpido como los humanos:Suerte y Desgracia.Ambos éramos el azar de las cosas, de la vida, algunos nos decían bien y mal para variar.Ella estaba llena de vida y era tan pura que no se percataba del desastre que causaba al otorgar cosas de más. Me fascinaba el desastre, ella era una diosa. Única. No importaba lo que hicera, detrás de ella había un hilo de sangre que la seguía. La muerte la perseguía a donde fuera... esa era la desgracia de la suerte. Ella era hermosa y yo odiaba lo hermoso, pero comencé a amarla porque no importaba el caos que generara en aquel miserable mundo, ella siempre lograba opacarme con un desastre de mayor magnitud. Pasaron siglos y continuamos tomando fuerza, los humanos y diferentes criaturas nos respetaban, nos usaban como conceptos básicos para sus acciones, sus ideas. Tal fue el caos generado por ella que nacieron híbridos, especies completas desaparecieron y se volvieron leyendas... Ella sacaba por completo el verdadero ser de los humanos, las bestias que realmente eran. Era realmente perfecta, me volvía loco.En mí nació un deseo insaciable, ese poder debía ser mío. Prácticamente peleabamos inconscientemente en una batalla por ver quien era el que descomponía el orden, la realidad. Ya no soportaba más perder ante algo perfecto, rodeada de amor y compasión por algo efímero como los humanos en particular. Me enfermaba. Y yo que sabía todo de ella, lo que hacía, a dónde iba, con quiénes iba, la hora en la que descansaba o los lugares en los que se posaba a disfrutar el fruto de felicidad que provocó en ellos.Muchos piensan que la absorbí ¡que rumor tan patético! que la destruí y me fusioné con su esencia... pero la cruel realidad es que huyó por cuestiones del destino.Todo lo que habíamos construido se derrumbó en segundos por un elemento sumamente humano: la culpa. Adquirir consciencia puede ser la línea entre el pecado y la pureza... La desgraciada fue arrepentida hacia aquel dios por el cual nos habían creado de manera egoísta y se lamentó repetidas veces, se culpaba por la carga en sus hombros, crear la penumbra detrás de la luz. Jamás olvidaré su rostro de aquel día en el que vio como morían a causa suya, ver la sangre en sus pálidas manos desencadenó en ella un quiebre total en su interior: dar de más no es bueno incluso yo lo sé.¿se imaginan dicha escena? Su suave y delicada piel posando de rodillas sobre el pasto de aquel bosque en el que los rayos de sol ingresaban con dulzura para no quemar su blanca piel. Ahora agreguen a esa agradable vista panorámica la perturbación en sus ojos y la sangre emanando de un pequeño conejo a causa de un caprichoso niño, que se contaminó de oscuridad antes de nacer. Ella los hizo así... los malcrió y le pagaron con odio a su amor qué tanto deseaba ¡por eso deben pagar! Y lo que más me enfureció fue que obtuvo su perdón a cambio de renunciar a lo que era por una simple y mundana alma. ¡Por un alma! Me llené de tal odio que volví realidad mi sueño, nuestro sueño, pero con un pequeño cambio: la desgracia conformaría en su totalidad el azar. El tiempo avanzó y yo continué allí... fortaleciéndome. Los humanos comenzaron a sumergirse en la desesperación que les otorgaba. Tan espantoso, imperfecto, esplendoroso. Si ella se convirtió en un alma debía encontrarla a toda costa. Debía regresar conmigo. Yo la quería ¿no es eso lo que se hace por una amada? Oh, pero no era tan simple como parecía, el tiempo me jugaba en contra y no sabía en donde podría verla. Se lo dejé al azar de la vida. Quién hubiese imaginado que por mi culpa ella se hubiese creado. Uno arroja un libro con respuestas y los idiotas se pelean por él. Lo inoportuno fue que aquel ángel lo tomó y resguadó acabando con mi diversión... así era constantemente con aquellas criaturas que comenzaron a abandonar el mundo terrenal para preservar su seguridad ¿o tal vez era miedo? La perra se llevó mi libro como último intento de protegerlos... no dio mucho resultado, su hija cayó en él como mosca en miel. Pero bueno, al final si tuve un poco de diversión y terminé por encontrar lo que buscaba.
Tal vez si la hubiesen creado en su totalidad como algo completo y en equilibrio nada de esto hubiese ocurrido ¡Oh, pero allí no hay nada de divertido! Jamás podría haber sido de esa manera porque quién nos creó estaba repleto de furia e ira hacia Él junto a lo que ese humano consideraba como injusto "¿por qué se sufre? ¿por qué murió? ¿por qué me ocurren estas cosas?" Siempre quejándose en aquella cueva hasta que su cerebro decidió funcionar y con ello darnos la vida. Suerte y Desgracia nos llamaban los humanos porque para las demás criaturas no éramos más que problemas. Todo lo que hacíamos por ellos al inicio fue correcto, éramos un reflejo de lo que los hombres deseaban, pero no comprendían que repetían ideales. "Matar es malo" "No matarás" "no debes dañar a otros" "no harás a los demás lo que no quieres que te hagan" diferentes palabras, mismos conceptos. Sí, una copia barata. Ella era la diferente, encarnaba a la imperfección completa... Era preciosa y me causaba envidia. Su poder era impecable, causar caos en lo bello y puro. La deseaba... aunque fue en vano porque no importaba lo que hiciera para que me diera su atención, ella estaba fascinada por los humanos, la embobaban y sus pensamientos giraban en torno a ello. Esas insignificantes criaturas. Si no era mía, no tendría derecho de estar con nadie más. Decidí absorber su poder para tenerla junto a mí por siempre, pero con ello vino la necesidad de más, no había cómo satisfacer ese hambre insaciable por lo que decidí desquitarme con lo que ella una vez amó con gran intensidad. Los humanos me daban asco a pesar de proporcionarme un festín de diversión. Uno arroja un libro con respuestas y los idiotas se pelean por él. Lo inoportuno fue que aquel ángel lo tomó y resguadó acabando con mi diversión... así era constantemente con aquellas criaturas que comenzaron a abandonar el mundo terrenal para preservar su seguridad ¿o tal vez era miedo? La perra se llevó mi libro como último intento de protegerlos... no dio mucho resultado, su hija cayó en él como mosca en miel. Pero bueno, al final si tuve un poco de diversión y terminé por encontrar lo que buscaba. Cuando la guerra se aproximó fue el momento más divertido de mi existencia, todos hacían tratos por doquier con la desgracia disfrazada de suerte y una nueva fuente de poder apareció ante mis ojos pidiendo ayuda por venganza y todo a raíz de una flecha. Y pensar que lo pequeño desemboca en algo inmenso. Lo extraño fue ver en sus ojos el futuro reflejado de alguien a quien una vez amé con locura.
¿Qué esperaban? ¿una simple y aburrida historia? Les recuerdo que tal vez es quizá. Será divertido ver como sus neuronas deciden funcionar por un memento y armar la verdad de lo que fue el inicio de todo.He destruido lo que ella contemplaba con admiración y lo continuaré haciendo para verla sufrir por lo que me ha hecho. Oh, y cuidado con los segundos pisos, les recomiendo que me digan si la han visto o de lo contrario ya saben lo que ocurrirá.
 

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