Muralla invisible

Extraño mi casa

visibility

76.0

favorite

0

mode_comment

0


Un paso para atrás.
Porque es que estoy herido.
Otro paso para atrás.
Hoy no me siento bien, lo lamento.
Un paso para atrás.
Porque este barco
es muy grande para uno solo.
Otro paso para atrás.
Porque se me ha roto la espalda
intentándolo cargar.
Un paso para atrás.
porque el dolor quema demasiado
como para compartirlo.
Otro paso para atrás.
Porque si te muestro mis acuarelas,
no me vas a comprender.
Un paso para atrás.
Porque hoy solo quiero llorar.
Otro paso para atrás.
Porque el hoy se vuelve mañana,
y el mañana se difumina
hasta (volverse) siempre.
Un paso para atrás.
disculpa que me aleje, es que…
y lo único que se oye es la lluvia.
Otro paso para atrás.
Te confieso con muchas nubes grises
(y avergonzadas)
que no estoy de humor para hablar.
 
(…)
 
Un paso para atrás.
Han lanzado las balas.
Otro paso para atrás.
Y lo entendamos o no,
nos han dado a nosotros.
 
(Las nubes grises cuentan a lo lejos
de la muralla gigante que ven
que ha crecido en medio del pueblo,
alrededor del pueblo, entre el pueblo,
entre todos, entre cada uno,
y nadie quería que apareciera,
pero está ahí y, según lo que se percibe,
pronto no se irá.)
 
Un paso para atrás.
Llevamos el peso en el
alma.
Otro paso para atrás.
Las heridas sangran igual
a como si las tuviéramos
en la piel.
 
(La muralla escucha los lamentos,
los quejidos, lágrimas, maldiciones,
el dolor impregnado en los movimientos.
La muralla no quiere estar ahí, pero
no sabe cómo desaparecer.
Sabe que separa corazones rotos,
corazones que más que nunca necesitan un abrazo,
y no quiere hacerlo, no quiere lastimarlos más,
pero,
aunque ni ella lo quiere,
solo sigue creciendo.)
 
Un paso para atrás.
Es que no nos lo han dicho, pero
esto es una guerra.
Otro paso para atrás.
y como toda guerra, deja
heridos y muertos.
 
(La muralla también llora
porque ya no sabe qué hacer.
Está igual que cada alma partida que escucha:
desecha.
Y se siente sola, incomprendida, tan infeliz…
y solo quiere que ya todo termine.)
 
Un paso para atrás.
Los muertos somos nosotros,
aunque se lo neguemos al espejo.
Otro paso para atrás.
Y los culpables son los grilletes,
con su sed de dinero, ambición y poder.
Un paso para atrás.
Estamos tan mal que no confiamos en nadie.
Otro paso para atrás.
Nos quedamos sin amigos, país, juventud, sin…
y vuelve a sonar la lluvia
que lo cubre todo de cenizas amargas.
 
(La muralla suspira y se enjuaga la sangre
que le ha salido por los ojos, oído, pecho,
que le sale por todos lados,
porque ella también se está muriendo,
pero en vida, como cada zombi que separa,
aunque realmente no lo quiere).
 
Un paso para atrás…
Sin sueños, vida digna, paz mental.
Sin esperanza, ilusiones, trabajo.
Sin estudios, futuro, un hogar
(sin siquiera comida…).
 
Otro paso para atrás.
Nos quedamos sin nada
            (más gotas en el tejado,
            en el sótano,
            dentro de la casa,
tantas gotas que ya no distingues qué es agua y qué no,
y si alguna vez será diferente),
 
sin absolutamente nada…
 
e incluso sin nosotros mismos.

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo