CodeName: OMEGA

Géneros: Acción, Aventura, Misterio

Nathan Kazamy, un joven condecorado Ex-Marine regresa a casa, desorientado tanto por su pasado en combate como su vida actual, sus amigos se moverán a otra ciudad y aun no sabe como llevar su vida. Un día un hombre del gobierno le propone un trabajo como operador de campo para operaciones especiales, proponiendo un trabajo fantasma y una vida cerca de su novia y amigos. Desde secretos, mentiras y asesinatos, hasta el mas cruel campo de batalla. Recuerda, cuando la guerra se declara, la verdad es la primera baja... Hola, muchas gracias por el interés. Este es un proyecto que llevo preparando desde hace mucho, espero que lo apoyes y lo disfrutes. Me gustaría que dejes tus comentarios para saber que opinan, me ayudaría mucho gracias :3

1. CÁLIDA BIENVENIDA

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Codename: OMEGA
 
1.   1. CÁLIDA BIENVENIDA
 
 
...fuego!!
El estruendo de los disparos despertó a Nate de su profundo pensamiento, Alex su mejor amigo murió...
Estaban todos reunidos en el cementerio de Arlington, era un día soleado con pocas nubes, era un día pacifico, pero el ambiente era tenso, Nate estaba vestido de uniforme de Marine de gala, negro con líneas rojas perfectamente limpio, portando una gorra de marina blanca, cinturón y guantes blancos y un pantalón azul rey. Pero Nate resaltaba más que los demás portando la medalla de honor que iba en medio de su cuello del uniforme. Un listón azul colgando una estrella dorada del tamaño de la palma de una mano y con el signo de la marina con varias estrellas a su alrededor. Portaba varias medallas más, entre ellas, el corazón púrpura, que no resaltaba tanto. Es la persona más joven que a obtenido estos reconocimientos, sobretodo la medalla de honor.
-Omega, ponga atención, sé que es duro, pero esfuércese. – Dijo el sargento William que estaba a su lado en posición de firmes.
-Eh... a sí sargento. – contesto Nate.
El sargento William, ganó el corazón púrpura por sus acciones heroicas, era un afroamericano muy alto y con un don de liderazgo muy respetable pero no ganó la medalla de honor. Se refiere a Nate como Omega: le dieron el apodo por su destreza en el entrenamiento.
Nate no dejaba de pensar en Alex, tenía mucho por qué vivir. Tenía una prometida e iba por una familia, Nate la conoció en su despedida, antes de su partida a Irak. Era una buena mujer con la conciencia fuerte, se despidió de su prometido con la certeza de que volvería, pero volvió en una caja.
 Nate tenía 23 años los cumplió antes de salir a servicio, después del entrenamiento a visto y experimentado cosas que nadie a su edad debió ver.
Después de los disparos de despedida tenía que doblar la bandera de EUA y entregarla a los padres, él la tenía que entregar, todos creían que era lo correcto.
 Cuando la entregó y miró a la madre y al padre de Alex a los ojos, sintió demasiada impotencia y culpa, así que les dedicó un saludo militar y se retiró.
Después de la ceremonia, y que la mayoría de gente se haya retirado, y que quedaran solo los seres queridos, Nate observaba la escena alejado desde la sombra de un árbol, se sentía muy culpable por la muerte de su amigo.
Mientras se hundía en sus pensamientos, el sargento William se le acerco por la espalda.
-Omega, me notificaron hace poco que te van a sacar de la división debido a tu estado “mental”, estoy seguro de que puedo hacer algo...
- No se preocupe - interrumpió Nate - tienen miedo de lo que sucedió, realmente creo que es por qué no entienden qué pasó.
El sargento bajó la mirada, entendía lo que Nate quería hacer.
-Bueno, si necesita algo ya sabe que aquí estaremos.
-Gracias sargento. – respondió Nate desanimado.
Y con eso último, William se retiró dejando a Nate solo.
Después, esa misma noche volvió a su departamento. Estaba en las afueras de Washington DC, era muy sencillo y pequeño. Consistía en tres habitaciones: una habitación donde dormía, otra para el baño y la sala estaba junto a la cocina en una sola habitación. Saco las cosas que ya no servían del refrigerador y después de tirarlas se quitó el uniforme, puso a cargar su celular que lleva inactivo durante varios meses y se fue a su cama. No tradó mucho en dormirse, ya que estaba muy exhausto y no había dormido en una cama de verdad hacía voarios meses.
 
...
 
En los desérticos y rocosos paisajes de Irak, abundan las montañas con piedra y poca vegetación, sobre este vasto paisaje, una ciudad con edificios color arena se alzaba en el horizonte desértico...
-Blackhawk 4 llegando al punto de inserción.
Un helicóptero gris de tipo blackhawk, utilizado para transporte medio, era un helicóptero relativamente pequeño. Se usa para despliegues rápidos. En el caben más de 8 soldados.
Un numeroso grupo de estos helicópteros avanzaban rápidamente a la adyacente ciudad en el horizonte.
-Omega, despierta saltaremos dentro de poco. - Alex agitaba a Nate del hombro para apresurarlo a despertarse.
-Tranquilo, tranquilo ya estoy. - Replicaba Nate apartando la mano de Alex.
El sargento William se levanta de su asiento y le grita al escuadrón.
-Muy bien señoritas, en cuanto estemos cerca del suelo, los quiero a todos abajo lo más rápido que sus traseros puedan soportar. Me seguirán y limpiaremos esta ciudad con otros 7 equipos. No hay reportes de civiles, con lo cual, es probable que solo haya insurgentes, así que mantengan los ojos bien abiertos. Se sospecha de actividad militar enemiga en esta zona, los insurgentes planean atacar Bagdad saliendo de esta ciudad, los liquidaremos antes de que eso pase y evitaremos una masacre. La operación tiene que ser rápida y limpia, procuren que no los maten fácilmente ¿de acuerdo?
-¡¡Hoo rah!! - Gritaron todos los Marines. Entonces el sargento se sentó satisfecho.
-A trabajar. – Dijo Alex con determinación.
Nate sostenía el fusil un poco nervioso, pero hacía lo posible para que no se notara, no quería mostrar debilidad. Después de unos minutos, el helicóptero redujo su velocidad cerca del suelo en una zona residencial, bajo en una rotonda que era lo suficientemente amplia para que bajaran los soldados.
En cuanto estuvo a medio metro del suelo todos saltaron y bajaron de el a gran velocidad. Cuando ya no quedaban soldados, el helicóptero no tardo en retomar vuelo y alejarse.
- ¡Todos conmigo! – Dijo el sargento William trotando antes que los demás.
Corrieron hacia el interior de la residencia, Nate observo la cantidad de movimiento que había: soldados colocando alambradas y convirtiéndola en una zona militar, controlando las calles y poniendo barricadas con sacos de arena que sacaban de otros Humvees que llegaron junto con los helicópteros. Todo coordinado y a gran velocidad.
Nate y su equipo llegaron a un edificio de dos pisos. No había Marines cerca, así que intuyó que no lo habían revisado aún.
Todos los hombres se pusieron de un lado de la puerta pegados a la pared, el soldado que estaba atrás del un soldado que estaba al lado de la puerta sale de su posición y coloca un explosivo en la puerta. Al regresar a su posición, esperó tres segundos y entonces estalla destrozando la cerradura empujando la puerta hacia dentro.
Entonces los marines entran de prisa y disparan tres veces al entrar.
Cuando Nate entra, vió a tres cadáveres vestidos con ropas de civil negras y armados con unas AK-47.
Entonces, un silencio inundó el lugar, solo se escuchaba el ruido de otros los disparos de afuera. El lugar tenía otras tres habitaciones en un pasillo estrecho del lado derecho, al fondo se podía ver la cocina y en el lado izquierdo de la puerta había unas escaleras.
Con señas, William pide que Alex y Nate revisen la parte de arriba y con extremo cuidado. Alex sube las escaleras mientras Nate lo cubre apuntando hacia arriba por si se asomaba alguien. Cuando Nate llegó arriba, observó que había otras dos habitaciones abiertas de cada lado y una habitación cerrada al final del pasillo.
 Alex, con señas, le indicó que cubriera la habitación mientras él revisaba las abiertas. Durante un tiempo no pasó nada, hasta que Alex tiró una lámpara por error mientras aseguraba la habitación. Nate pudo ver que debajo de la puerta se veía la sombra de los pies de alguien. Acto seguido Nate disparó dos veces y se escuchó el sonido de un cuerpo cayendo sobre el suelo. Alex se apresuró a regresar y vio los agujeros en la puerta, y luego vio a Nate con cara de preocupación. Con mucho cuidado, y con su 9 mm en mano, Alex abrió la puerta, dentro había un árabe vestido similar a los de abajo con un AK-47 en la mano, Alex revisó la habitación y fue con Nate.
-Tienes mucha suerte que haya sido uno de ellos, si no acabarías en consejo de guerra. Confirma tus objetivos.- Nate asintió y después de eso Alex grita - ¡¡Clear!!
 
...
 
 
Nate despierta al día siguiente con cara larga y desorientada, al ver su reloj se percató que era demasiado tarde. Se levanto de su cama de mala gana para tomar un baño. Al terminar, fue a desayunar un mediocre cereal barato que estaba algo duro y viejo. Mientras que comía de mala gana, le llegó un mensaje a su recién cargado celular.
“Eh, Nate, un pajarito nos contó que volviste con todos los honores ¿por qué no vienes a celebrar?, estamos en el bar de siempre.”
Nate realmente no quería ir, estaba exhausto de tantas emociones, pero aún así iria, por qué son sus amigos que no veía desde varios meses. No sonaba a una típica invitación suya, seguramente querían saber sobre su tiempo en servicio. Con un gruñido, Nate se levanta de la mesa, toma una sudadera y se dirige hacia la salida.
 
“El Bar de siempre”, era un bar tipo vieja escuela dentro de la ciudad, donde empezó a ir con sus amigos cuando terminaron de estudiar. Era cerrado, sin luz natural, todo se iluminaba con luces tenues y la mayoría del mobiliario era de madera. De hecho, tiene un aire del viejo oeste.
- ¡Nathan!
Nate se sobresalta y pudo ver a su amigo: Jason, que agitaba la mano desde la mesa donde estaba sentado con Tim y Damián, sus amigos de siempre. Con un suspiro, se dirige hacia la mesa de sus amigos.
- ¿Como supiste que volví? Solo les avise a mis padres - replicó Nate.
- Exactamente, lo dijeron tus padres en redes sociales... y en la foto salía una medalla de honor... vamos cuéntanos. – dijo Jason dando golpecitos con las manos en la mesa.
-Sin comentarios – Replico Nate en tono cortante.
-Ah vamos, siempre hay historias geniales de veteranos. Incluso a ti te gustaban. – insistía Jason, poniéndole la mano en el hombro.
- ¿No era esa una de las razones por las que te enlistaste?- preguntó Tim tranquilamente.
-No, simplemente lo vi como algo necesario y… miren, fue horrendo... por cierto ¿qué hora es? – dijo Nate desesperado por cambiar de tema.
-O vamos, ya estás fuera, y además, para desahogarte, podrías contarnos. Por ejemplo, a qué acción súper “heroica” amerita esa medalla de honor, me muero por saber.- dijo Jason ignorando el vago intento de Nate de cambiar de tema.
-Cierto. Oye ¿No serás al persona más joven que obtuvo una? - preguntó Tim con aire de sorpresa.
Nate se rasco la cabeza y levanto la cara, estaba furioso.
-¡¿Qué acción heroica esperan?! ¡¡mate a muchos de ellos, demasiados y no puedo quitármelo de la cabeza!! – dijo lanzando una mirada feroz.
-Pues no te ves tan “afectado”. – siguió el insensible de Jason.
Nate estaba a punto de soltarle un golpe, pero respiro y se calmo pensando que Jason era un idiota.
-Esa fue una de sus excusas para sacarme de servicio. – replicó Nathan bajando la voz tomando su recién llegada cerveza, ni cuenta se había dado cuando llego a la mesa.
-Ya ya ya... cambiemos de tema, esta no fue la razón por la que vinimos. – dijo Damián para calmar los aires y tranquilizar a Nate.
“Que alivio” se dijo Nate mientras le daba un sorbo a su cerveza.
-Lo que pasa es que nos vamos a Nueva York. – dijo Damián de la nada, Nate casi se atraganta, prácticamente devolviendo su trago ala botella.
- ¡Pues de que me perdí! – replico Nate extremadamente sorprendido.
-Conseguimos un trabajo, con una gran empresa. – continuo Damián, teniendo precaución con lo que decía.
Damián estudió administración, Tim contabilidad, y Jason Diseño gráfico y publicidad, él es una bomba creativa, es por lo que llega a ser tan irritante.
-Es una larga historia, pero muy emocionante. – dijo Tim apoyando a Damián.
-Sí, al parecer estas empresas visitaron nuestras escuelas buscando talentos. – dijo Jason muy orgulloso y con aire de superioridad.
Nate ya no estaba nada cómodo, lo acababan de interrogar y ahora todos sus amigos se irían a la gran ciudad y él se quedaría en Washington.
- ¿Se irán todos? – preguntó Nate con pocas ganas. Jason y Tim intercambiaron miradas y Damián se mordió un labio.
–Si te refieres a ella, le tomó mucho tomar su decisión, pero al final decidió que era una gran oportunidad.- le respondió Damián algo apenado.
Nate le dio un buen trago a su cerveza y dijo – Me alegro por ella de verdad… -
- Mira, tú también deberías encontrar algunas oportunidades. - le dijo Damián intentando levantarlo – En este país los veteranos son de lo más respetado, si manejas bien tus cartas seguro encontraras algo.
-Sí, claro. – dijo Nate y volvió a darle un trago largo a su cerveza.
Luego, Jason hizo una broma estúpida y de mal gusto que mejoró el ambiente.
Después de tres tragos y una larga, pero por fin alegre plática, la sonrisa burlona de Jason cambio totalmente y se puso serio como si hubiera visto la muerte de alguien.
-¿Y ahora qué les pasa...? – dijo Damián mientras volteaba hacia donde miraba Jason y su cara se tornó también como la suya. Miraban justo a las espaldas de Nate.
-Pero qué les pasa... – Decía Nate mientras volteaba y antes de poder ver sintió una bofetada. La fuerza y el estar desprevenido lo hizo caer de su silla. Todo el bar se tornó en silencio.
-Medalla, la leyenda, el hombre que dio su vida, ¿fue para eso? ¿Para eso fuiste, para demostrarle a la gente de lo que eres capaz?- dijo la voz rota de una mujer.
Nate gira su cabeza y observa a una chica pelirroja a punto de romper en lágrimas.
“Carajo...” – Se dijo Nate en sus adentros, luego observó a los demás, ni siquiera Jason se movía, todo el maldito bar estaba en silencio y nadie hacía nada ni se movía.
-Perdón... – dijo Nate pensando en lo que haría.
- ¿¡Perdón!? ¿De verdad? ¡No me dijiste que te irías! Por dios Nathan, ¡como quieres que me lo tome! – dijo la chica mientras se le rompía aún más la voz - ¡Dios, Nathan, creí que te íba a perder!
-No Natalie, yo... – Dijo Nate sin éxito.
- ¡Querías morir! ¿no? – dijo Natalie retomando su ira - ¡Qué crees que iba a pasar si ibas!
-Natalie yo quería servir quería... – volvió a tratar Nate, pero volvió a ser interrumpido.
- ¡¿Servir?! ¡¿Que eres un niño?! ¡Vamos Nathan, eres lo suficientemente inteligente como para saber que ese tipo de motivaciones quedaron en el pasado! Si hubieras muerto yo... yo... – Natalie comenzó a romper en lágrimas y su cuerpo empezaba a temblar, agacho la cabeza y daba la impresión de que caería, Nate se le abalanza y la abraza evitando que cayese.
-No voy a volver te lo prometo... Lo siento de verdad no quería lastimarte ni preocuparte. – dijo Nate tratando de consolarla.
-Pero que esperas que hiciera si me entero apenas cuando sales ¡Idiota! Tarde o temprano lo sabría... desapareciste Nate, me tenias muy preocupada... – cuando termino la frase volvió a llorar.
-Lo siento de verdad perdóname no volverá a pasar. – Dijo Nate en voz baja para calmarla.
- ¿Cómo sabré que no lo volverás a hacer? – dijo Natalie sollozando.
-Me sacaron de servicio, me dijeron que no era mentalmente estable. – dijo Nate calmadamente.
Natalie se tranquilizó, se secó las lágrimas e intento analizar lo que dijo.
-Mentalmente... ¿qué fue lo que pasó? – dijo incorporándose para verlo a los ojos.
-Nada ya no te preocupes ahora todo estará bien. – dijo Nate abrazándola nuevamente.
 
 
...
 
 
- ¡Agrúpense! – Gritó el sargento William al terminar la operación.
Todos los marines se juntaron con mucho cuidado sin bajar la guardia, mantenían el edificio vigilado mientras el sargento hablaba con el mando de operaciones.
-Recibimos una llamada de Auxilio de Alpha 3 – dijo William dirigiéndose al escuadrón - están en combate, a unos metros de aquí...  
William es interrumpido por una enorme explosión que se originó a unos metros, William y todo el escuadrón observan la escena horrorizados.
-Carajo, ¡corran marines, muévanse rápido! – grito a todo pulmón el sargento William.
Mientras que todos corrían a la explosión, Nate se empezó a poner nervioso. En la junta táctica, no mencionaron explosivos de alto rango y llevarse sorpresas en combate generalmente cuesta varias vidas.
Al llegar a un callejón con vistas a una calle que, al fondo, había una nube negra que dificulta la vista. El ruido de disparos y el combate había aumentado significativamente, todos estaban muy confundidos.
-¡¡Que carajos está pasando!! – le gritó el sargento William a uno de los soldados de alpha 3, que estaba agachado en el callejón.
- ¡Dicen que hay un blindado al frente! – dijo el soldado mientras sostenía su radio con fuerza.
- ¿Qué tipo? – le preguntó William al soldado
-Tanque, un ruso antiguo, necesitaríamos un Abrams o un antitanque para destruirlo.
El tanque Abrams es el tanque de asalto en servicio de los Estados Unidos, que tiene una forma como de rampa.
-Mierda... ¿ya se lo comunicaron a control? – dijo William desesperado.
-Si señor, el apoyo llegará en 2 horas. – dijo el soldado que cada vez se aferraba más a la radio.
- ¡No tenemos 2 malditas horas! – le replico William.
-Con todo respeto sargento, la base mas cercana esta a 3 horas en auto de aquí. – dijo el soldado irritado.
-De acuerdo de acuerdo... ¿apoyo aéreo? – probó William.
-En camino, pero parece ser que tienen baterías antiaéreas, el centro de la ciudad es un infierno. -señalo el soldado.
William pensó - De acuerdo… ¿Heridos?
-Varios más adelante. Baxter dijo que los contendría mientras llega el apoyo. – dijo el soldado señalando la nube al final de la calle.
-Ok, ya oyeron marines ya saben qué hacer. – Dijo William dirigiéndose a su escuadrón.
Con esas palabras Nathan y Alex se lanzaron hacia el frente donde era la línea de combate. Al adentrarse, se mantuvieron pegados a las paredes y en cuanto vieron ruinas de un edificio, se detuvieron en una esquina a una cuadra de las ruinas.
-Eh, Omega, ¿que es lo que ves? – dijo Alex que estaba atrás de él.
Nate se asomó y observo que los marines de Alpha 3 estaban atrincherados dentro de las ruinas del edificio. Al parecer tenían 3 heridos, uno estaba combatiendo con lo que lo que parecía un brazo inutilizado, los otros dos estaban demasiado heridos para luchar y otros dos hombres que parecen ilesos, mantenían la posición.
Nate observó más lejos y pudo ver el tanque. Un tanque soviético, era grande, pero se le notaba que era viejo, tiene una estructura alargada y cuadrada, delante tiene la torreta (cañón). Además, le borraron el número de división y la estrella soviética, se notaba por las marcas de lijas donde deberían de estar dichos signos. Parecía que solo proporcionaba fuego de cobertura, por que el cañón principal no dispara. Entonces solo estaba un Talibán, en la escotilla del cañón utilizando la ametralladora pesada, disparando a la dirección de los marines. Estaba acompañado por una infantería desorganizada, estos estaban vestidos como guerrilleros, tenían la cabeza cubierta con Turbantes, vestían de negro con chalecos verdes y pantalones cargo beiges con botas de trabajo, todos iguales y armados con AK-47.
-El edificio, parece que ahí se originó la explosión, puedo ver el blindado y la infantería no parece estar organizada pero igual de peligrosa. Hay heridos. – dijo Nate.
-Hey, el sargento no cree que podremos, por el blindado, ¿crees que podemos hacer algo contra él? – dijo Alex pensativo.
Nate se pone a pensar mientras veía la escena.
- ¿Tenemos termita? – dijo de la nada.
-Sí... supongo que el soldado de demoliciones. – respondió Alex.
- ¿Quien? – dijo Nate observando a los soldados de su escuadrón.
-Aquel, del otro lado, el que está con Franklin. – dijo Alex señalando la esquina paralela a la suya.
-Recibido, espera aquí. – dijo Nate y se preparó para correr.
Nate corrió con todo hacia la otra esquina paralela a la suya donde estaba el resto del escuadrón, él sabía que al correr los iba a delatar, ahora el enemigo sabe que hay más soldados y que llegan refuerzos, se volverán más rudos y mortales.
-Franklin, ¿quien es el de demoliciones? – dijo al llegar.
-El cabo Edward. – dijo Franklin sorprendido.
Nate se dirigió al soldado que señalo Franklin - Cabo, necesito granadas de termita. – dijo Nate sorprendiendo al soldado confuso, que empezó a rebuscar en su mochila.
-Te daré 2 no puedo darte más. – dijo mientras se las entregaba.
-Hecho.
Después de recibir las granadas, regresó corriendo.
-Bien tengo un plan, - dijo Nate dirigiéndose a Alex - pero hay muchas probabilidades de que salga mal.
- ¿Qué otras opciones tenemos? – dijo Alex encogiéndose en hombros.
-Bien. – dijo Nate con determinación, se gira y les grita a los otros soldados. - ¡Inicien una operación de rescate y cúbrenos si es necesario!
-De acuerdo, pero... ¡¿Que carajos van a hacer?! – replico Franklin desde la otra esquina.
Sin dar explicaciones Nate y Alex se meten a un callejón que da hacia los talibanes para flanquearlos.
  • April98-image April98 - 15/10/2019

    Pues en lo que he leído del primer capítulo, veo que está interesante la historia, sobre cómo el personaje va a enfrentar sus problemas, tomar en cuenta sobre su juicio (de que si ha sido un héroe o no), lo que noto más son errores sobre el narrador, empezando de que este mismo es en tercera persona y a la vez es subjetivo donde narra los sucesos, eso quedaría bien si es una narración en primera persona del protagonista, pero no es el caso. Tienes unas cuantas repeticiones, que los que me acuerdo, son los de "Este tanque es un tanque de asalto" o por ejemplo la palabra "eran" al principio de la lectura. Yo diría que eso es lo más importante, quitando el hecho de que hay unos cuantos fallos ortográficos, que en sí no aporta mucho marcarlo. Y creo que ese ha sido todo mi análisis por este capítulo, ya leeré lo que sigue, y puede que me haga una segunda lectura en este xdddd

  • AlbertoNeris-image AlbertoNeris - 03/07/2019

    Me encanta la historia espero que sigas así escribiendo con tanto talento.

  • yad-image yad - 29/06/2019

    Biggie Cheese

  • Ayorost-image Ayorost - 03/05/2019

    Chido

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