Una vida no tan normal parte 7

Hermanos de un mismo cuerpo

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Y ahí estaba yo, mirando el raspón en mi costilla, estuve mirándolo un tiempo y pensé «todo lo que paso anoche, si paso, el hombre de "negocios" que quiso decir con todo ese discurso.... y Khoul no se fue, se lo llevaron, ¿los de arriba?». Mi madre me interrumpió, regañandome sobre que todavía no entre a la ducha y ya habían pasado media hora. Estuve pensando durante treinta minutos? esto de la noción del tiempo se me esta yendo de las manos. 
Fui a la escuela, ahí me dispuse de intentar contarle todo esto a alguien, no podía seguir manteniendolo solo para mi, era como una carga, me dispuse de contarle a la única persona a quien le tenia realmente confianza.
-Armando tengo que contarte algo, tiene que ver con lo sucedido en fiesta de Ana -Dije con total inseguridad mirando hacia el piso 
-¿Que ocurre? te ves muy pálido, ¿esta todo bien... señor dumas? -Dijo con un voz totalmente diferente a la que poseía armando y muy familiar a alguien que conocí hace unas horas 
Mire al rostro de armando todo se empezó a escuchar como si me hubiera explotado algo muy cerca de mi oreja, solo lo veía articulando palabras pero no las lograba escuchar; hasta que mi oído dejo de escuchar ese pitido como si de una explosión sonica se tratara  
-¿Aramis?¿me estas escuchando? -Pregunto Armando 
-Disculpa tuve unos días muy pesados, había algo sobre lo que te quería contar y tal vez pensaras que estoy loco y si, si yo me escuchara hace unos días pensaría lo mismo, pero te pido, te ruego que por favor intenta estar con la mente abierta ¿si? -Le pedí, no, le rogué con desesperación
El solo asintió con su cabeza y una expresión en su rostro de seriedad  que nunca antes había visto en armando.
Luego de horas de contarle absolutamente todo, todo sobre Khoul, yo, la figura blanca y el hombre de traje en mi casa; me miro se levanto en silencio
-Nos vemos mañana en clases Aramis -Fue lo único que salio de su boca 
Yo lo observaba sorprendido como se alejaba lentamente como si lo que lo que le acabo de contar fuera un problema típico de todos los días.
Luego de salir de la escuela vi como un hombre de traje bajo adelante de mi de un auto, instintivamente me di la vuelta y empece a apurar el paso; luego de una esquina otro hombre de traje salio y como si buscara algo, miro hacia todos lados hasta que logro encontrarme con su mirada y se dispuso de caminar directamente hacia mi, empece a correr y sinceramente no se en que momento cuando mire hacia atrás ya habían 4 hombres de trajes caminando de manera apresurada hacia mi. Me logre meter por un callejón que no recuerdo haber jamas visto, entre callejón y callejón llegue a uno que no tenia salida. Y miren ahí estaba  acorralado en un lugar sin salida por cuatro hombres, el mismo idiota  que horas antes estaba afirmado en una pared desangrándose mientras que algo llamado agramon bailaba vals con su esposa/maquina para matar.
-¡Ey! ¿¡que quieren conmigo!?¿¡por que no hablan!? -Empece a gritarles
Sentía como mi corazón se aceleraba mas y mas. 
-¿¡Les comió la lengua el gato con traje!? -Grite
Lo se era un mal chiste pero, ey estaba por morir ¿que mas podía perder aparte de la dignidad por tan mal chiste?. Se acercaban cada vez mas, uno de los 4 se acerco y alargo su mano hacia mi como para agarrarme; yo cerré los ojos del miedo, luego sentí una brisa para luego escuchar a alguien que se estuviera ahogando; con total lentitud y pánico, abrí mis ojos para contemplar a alguien alto de espaldas con su cabello corto y castaño, vestía una campera vaquera y unos pantalones negros y botas que creería que son tácticos, en diagonal a mi se encontraba el tipo que me había intentado alcanzar con su yugular cortada y levantaba su mano hacia mi como si me quisiera tocar mientras intentaba hablar y su sangre que expulsaba su cuello hacían burbujas color carmesí. Logre recomponerme y mirar como el tipo que me estaba dando la espalda con dos machetes, respectivamente uno en cada mano; el hombre luego de estar quieto observándolos, los hombres sacaron unos cuchillos y se dispusieron a atacar, el los esquivaba de manera tan suelta como si se tratara de una hoja cayendo de un árbol en un día de otoño, empezó a mover sus machetes de manera precisa y limpia acabando uno a uno con los hombres, dejándolos con múltiples cortadas en puntos vitales del cuerpo y de pronto los cuerpos de quienes tiempo atrás intentaron atraparme simplemente explotaron soltando una roja y espesa nube.
Una vez el humo o lo que sea que se eran se disipo un poco el hombre se dio la vuelta lentamente, entonces allí vi su rostro, dejándome boquiabierto. 
-Hola Aramis te encuentras bien? -Dijo con amabilidad mientras sonreía como si me hubiera encontrado de sorpresa mientras hacia las compras 
-Se-Señor  Athos, ¿que hace aquí? -Pregunte tartamudeando 
-Armando me contó todo y supuse que estarías en problemas y vaya que supuse bien", respondió sin sacar su sonrisa.
Y ahí estaba yo, rodeado de un leve humo rojo mientras el papá de armando me sonreía y guardaba sus grandes cuchillas.

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