Espejismo nocturno

Mis poesías y relatos

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Lo escribí junto a ESCRITOSENPARIS, os animo a buscar sus redes :)
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Vi más allá de los confines de tus pensamientos cuando juntaste tu frente con la mía. Me introduje dentro de tu ser y miré directamente tu corazón. Sentí como si flotara en la cumbre de tu alma desnuda.
Atónito de tenerte tan cerca. Tus ojos me miraban fijamente buscando la respuesta. No podía ser real, esto no me podía estar pasando a mí. Me armé con la valentía suficiente para besarte y justo desperté del sueño. Una vez más te había sentido a centímetros y todo había sido producto de mi imaginación.
Pero… ¿y si había sido un sueño premonitorio? Nunca me mostré partidario de los misticismos, nigromancia ni brujería televisiva barata, pero algo en mí gritaba, o quizás solo quería aferrarse a una descabellada idea que me seducía.
Estaba seguro de que esto debía de significar algo. Con este sueño era la séptima vez que aparecías en ellos- pero el día debía de comenzar. Miré el despertador y aún quedaba una hora y media para que sonara, así que intenté dormir un poco más.  No entiendo cómo pudo pasar, pero cuando volví a abrir los ojos, ya habían pasado treinta minutos desde que debió de sonar la alarma. Volví a allegar tarde.
Sin desayunar y con los pelos sin peinar, me vestí, cogí la mochila y me fui a la parada de bus. No sé si sabéis cómo son los autobuses escolares… pero bueno, imaginaos todas las variantes y vertientes de adolescentes existentes dentro de un habitáculo tan pequeño.
Pero entre ellos no estabas. Me maldije por dormirme, ahora no podría verte en la vida real tanto como quisiera, pero sentía que los sueños eran menos dañinos que lo que de verdad me esperaba si me atrevía a recrear la escena que había planteado de mil maneras.
Pero, ¿a qué debía temerle más, a la palabra “NO” salida de tus labios, o al resentimiento de no saber qué hubiera pasado?
No quería perderte, pero tampoco quería perder la cordura, debía escoger e hice mi elección, que aquel día dejaría de ocultarme y te mostraría lo que sentía
Estuve esperando todo el día para que dieran las malditas 14:30 de ese reloj y con ello el final de las clases. Y justo cuando creía que ya no podría soportarlo más y que terminaría loco, sonó la dichosa campana… fui el primero en salir de clases y en la puerta principal estuve esperando a que llegaras y Dios, lo nervioso que estaba. El corazón parecía que en cualquier momento iba a dejarme de latir cuando saliste hacia la puerta y ya creía que moriría allí mismo.
Bajaste esos escalones que te separaban de mí y cuando estabas en frente, no sabía ni por dónde empezar, si por tu hermosura, por tu inteligencia o por lo que hacías que sintiera mi corazón… me mirabas como si fuera magia y aún me ponía nervioso, cuando por mi cabeza pasó y supe cuál era la mejor forma de explicarte todo lo que me hacías sentir. Con toda mi valentía decidí besarte…
Al abrir los ojos no podía estar sucediendo, no estabas, habías desaparecido de entre mis brazos, volví a encontrarme solo en esa habitación. Mi locura había ganado la batalla… mi locura había acabado contigo.

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