16. Faltando información

Obscuridad (Sombras y Fantasmas #1)

visibility

362.0

favorite

0

mode_comment

0


            —Cariño. Es un gran honor tenerte en nuestra casa. Mi hijo ha hablado mucho sobre ti y con sinceridad… jamás pensé que él fuera a comprometerse alguna vez —dijo la mujer con tono dulce.
Lissie no confiaba en esa amabilidad. Todo estaba siendo muy confuso. Tenía muchas preguntas que hacerle a Kyler. Aunque para su pesar no era el momento. No cuando tenía allí frente a ella a sus padres. Kyler es un hombre que claramente no fue sincero en el momento que se conocieron.
Simplemente todas las señales de alertas le decían que no se dejara llevar por la amabilidad de una mujer que parece ser un ser dulce.
«¿Sería ella la clarividente o sería el hombre que no dejaba de analizarla con la mirada?
            ¿Por qué nunca le dijo que al lugar al que iban era la casa de sus padres?
            ¿Por qué no le dijo la verdad desde un principio?
            ¿Serían ellos, las personas a las que él se refería?»
            Comenzaba a sentirse ansiosa. Y se lo dejó ver a Kyler cuando lo apretó del brazo.
            —Me hace sentir como si fuera alguien totalmente famoso —respondió ella con amabilidad. Tomó el brazo de Kyler apretándolo—. Supongo que tú me has hecho ver así. ¿Cierto, amor? —siseo las palabras.
Kyler comprendió que ella estaba realmente molesta y confundida. Cosa que entendía porque él no había sido el hombre más honesto desde un principio.
«Por favor, confía en mí. Se que te debo explicaciones.» Sintió que Lissie solo ablandó su agarre por leves segundos. Luego lo sujetó aún más fuerte.
«No me gustan las mentiras. No me gusta ser utilizada. Y francamente no me gusta esta situación. Espero que sepas realmente lo que me dirás y que utilices las palabras correctas.»
—Eso es porque tu nombre es uno de los mas que suena en nuestro mundo. Tienes dones muy poderosos y es algo con lo que debes tener cuidado.
Lissie quiso preguntar de que estaba hablando. Porque claramente ella sabía que sus dones eran los mismos que los de cualquier clarividente. Pero ¿Qué grado de sinceridad hablarían esas personas? Realmente dudaba mucho que fuera sinceros si ella hacía preguntas. Porque de alguien tuvo que Kyler sacar su habilidad para ocultar las cosas.
—Vaya… yo realmente me siento alagada. Siempre le he dicho a Ky que soy una chica con habilidades especiales y que ciertamente él no debería dejarme ir nunca.
La pareja comenzó a reír con sinceridad y Kyler observó de reojo a Lissie.
«¿Ella acababa de hacer reír a sus padres?» pensó.
Lissie le devolvió la mirada y le sonrió. El chico de ojos verde tensó cada musculo de su cuerpo.
«¿Cuánto tiempo lograría aguantar esa semana en la que tendría solo a Lissie para él? ¿Cuánto tiempo lograría fingir que esa chica no despertaba en él algo más que su viribilidad?»
Esto sería complicado, porque reconocía haber caído muy lentamente en un abismo que se llamaba amor. Respiró hondo y le indicó a Lissie que tomara asiento.
—Espero que esta semana la pasemos estupendamente, señorita Lorens. También ha sido invitado mi hijo Tyler Wills, el hermano gemelo de Kyler. Supongo que ya lo conocerás, ¿cierto?
«Ellos creen que te presente ante mi hermano. Puedes ser sincera.» escuchó su voz en sus pensamientos. Ella asintió y sonrió con “timidez”. No es que realmente quiera hacerles creer que es algo tímida. Pero tenía cierto grado de curiosidad por saber cómo ellos actuarían ante ella pareciendo ingenua.
—No, todavía no he logrado coincidir con el hermano gemelo de mi prometido. Supongo que esta semana será genial para todos. Me emociona conocer a la familia del que será mi futuro esposo.
Luego de esas palabras la comida llegó y Lissie se sintió más relajada. Durante la cena fingió con la misma amabilidad que la pareja. Los padres de Kyler encontraron divertido decir anécdotas divertidas sobre Kyler. Ella debía admitir que la cena no fue nada mala. Incluso le pareció entretenida.
Aunque, a pesar de todo, estaba segura que todo solo fue una fachada. Quería saber todos los secretos que escondían los Wills. Y no dudaba de que esa noche, el chico insoportable, le dirá todo lo que necesitaba saber.
—Espero que puedan descansar estupendamente esta noche. Entendemos que han tenido un viaje de varias horas —dijo el hombre que ella descubrió que se llamaba Kellan Wills y no era él el clarividente.
—Yo espero que nosotras logremos tener una conversación pronto a solas. Pero por lo que veo mi hijo es un poco… sobreprotector —para ese momento Lissie sabía  que Leonor Wills es una clarividente de la generación de su madre y que es una mujer realmente amable y manipuladora.
Cada vez que ella hablaba notaba como el chico a su lado se movía incómodo. Luego él simplemente ignoraba los comentarios relacionados a ambos y hacía preguntas sobre su hermano y los trabajos de su padre. Ella no era tonta, como para no saber que había demasiada tela escondida en todo ese lugar.
—Vamos a estar una semana aquí, señora Wills. Ya encontraremos un momento de… chicas —respondió sin sonar descortés. Luego tomó la mano de Kyler—. Nosotros ya nos vamos a descansar. Que tengan buenas noches.
—Lo mismo digo querida. Pronto hablaremos hijo —dijo la mujer. Kyler asintió y se despidió de sus padres.
Alfredo, el mayordomo de la familia, los guio hasta la habitación que sería para ambos. La chica clarividente no pudo evitar preguntarse el porqué no dormirían en la habitación de Kyler. Al fin de cuentas esa era su casa ¿no? Pero sabía que todavía tenía mucha historia oculta y que debía ser una chica paciente. Al llegar al cuarto no se sorprendió al descubrir que compartiría cuarto con Kyler. ¿Por qué ha de sorprenderse por eso? Se suponía que estaban prometidos. Una vez encerrados en la habitación no pudo evitar soltar un largo suspiro.
—Tengo un sueño terrible. Ha sido un viaje largo, un día muy largo —dijo la chica mientras se sentaba en el borde de la cama y comenzaba a sacarse los zapatos. Kyler asintió y camino hasta las puertas corredizas del balcón.
«Tú lo sabes, sabes que hay mucha información que no te he dicho» comenzó diciendo. Lissie alzó la mirada y se encontró con el chico en el barandal.
«Te estoy dando la oportunidad para que me expliques las cosas, Wills. ¿Por qué no decirme que esta era tu casa y que ellos son tus padres?» descalza caminó hasta el balcón para pararse a su lado.
«Mi madre es una de las mejores clarividentes de su generación y a su vez… fue una de las mejores amigas de tu madre» esa relevación la dejó sorprendida.
—¿Eso es cierto? —preguntó en voz normal. Él asintió y alzó la vista para mirar el cielo estrellado.
«Tu madre era la mejor clarividente de su época. No estoy mintiendo. Sus habilidades estaban por encima de lo que es normal en nosotros y sus habilidades secundarias, eran aún mejores. Seguida estaba mi madre con su habilidad de manipular sueños. Eran muy unidas hasta que…» Kyler calló y eso provocó que la pelirroja clarividente lo golpeara en el hombro.
«Eso provocó exactamente que… ¡que provocó Kyler!» exigió saber.
«Que hubiera celos. Mi madre tuvo celos de su mejor amiga porque a diferencia de ella, tu mama era bastante concurrida entre los fantasmas. La querían y no deseaban pasar al otro lado. Los líderes protectores de los clarividentes adoraban a la joven. Y mi madre no toleraba eso. Incluso odio que mi padre, Kellan, tuviera interés por su mejor amiga cuando este sabía que ella le quería.» Kyler se detuvo para calmar sus pensamientos.
«Siempre hay una gran pelea. ¿Cuál fue la de ambas y cómo tú sabes todo esto?» preguntó.
«La gran pelea sucedió antes de que tu mama conociera a tu padre en un campamento. Mi madre le dijo que estaba harta de todo y ya te imaginaras lo que pasó. Fue una discusión trivial, lo básico en este tipo de situación. Mi madre se cegó por los celos de ser siempre la segunda. Aun cuando mi padre simplemente estuvo a su lado. Aun cuando su interés estuvo en un principio en tu mama.»
La chica negó y miró también el cielo. Saber que su madre y la madre de Kyler eran amigas era algo importante. ¿Sera que la madre de Kyler guardaba todavía mucho odio por la suya y por eso el interés? Quería saber más pero al mirar a Kyler se dio cuenta que el chico simplemente se veía muy pensativo.
—¿Extrañas tu hotel? —le preguntó con amabilidad. Dando tregua a esa relación de odio que ella sentía. Ver que su pregunta boba le sacaba una sonrisa al chico la hizo sonreír también.
—Extrañaré mucho más mis idas al bar.
Ella abrió sus ojos y lo golpeo en el hombro. Luego con un movimiento de cabeza le hizo saber que había oídos escuchándolos.
—Esas idas al bar tendrán que acabar muy pronto. No me gustan y está claro que en la relación siempre he mandado yo.
Él se giró de lado para tener absoluta visión de su rostro. «¿Cómo era posible que esa chica realmente le gustara? ¿Cómo terminó siendo un imbécil cayendo en el amor prohibido?» pensó.
Lo que era muy cierto en esos momentos eran precisamente sus sentimientos por ella. Que le gustaba, que le importaba y que quería demostrarle que podía confiar en él.
Había sido un imbécil al intentar obligarla a ayudarle por las malas. Utilizar su habilidad para meterse en sus sueños, fue algo que simplemente no debió hacer. Esa es una de las principales razones por las que Lissie simplemente lo detesta y ese sentimiento no le agradaba.
—Podemos tener esta discusión luego. ¿No que deseabas dormir? —preguntó mientras se acercaba a ella. Demasiado cerca para el gusto de Lissie.
—Tenemos que conversar luego. —fue todo lo que dijo.
Regresó a la habitación.
«Y más te vale que no te cueles en el baño cuando este dentro» pensó la chica tomando su ropa de dormir y entrando al baño. Kyler rio y mientras negaba se quitó también su ropa.
Dentro del baño Lissie recostó su cabeza en la pared. Estaba cansada y deseaba saber todo en un solo momento. Entendía que debía ir paso por paso. Sin embargo, ella no sabía a lo que se estaba enfrentando en ese lugar. Sentía frustración por no saber la historia de la juventud de su madre. Sentía nostalgia al pensar en su madre, en su padre y en lo pronto que se los arrebataron. Ella justo los necesitaba más y el destino simplemente se los llevo. Sabía que ese accidente no fue exactamente eso. Y era justo algo que no la dejaba descansar.
Respiró hondo y terminó de bañarse. No era mentira sobre lo cansada que estaba. Kyler se salvaba por esa noche de sus preguntas. Al salir abrió los ojos por la sorpresa. Kyler estaba de espalda en el gran librero de la habitación. Eso no era lo interesante, lo que más le sorprendía era verlo sin camisa y en pantalones cortos. Dejando ver una espalda muy torneada.
Aunque tuvieran una relación con muchas peleas. Debía de admitir que estaba guapo. No era pecado, ni adulterio decirlo. El chico se giró al sentir una mirada sobre él.
Sonrió al ver a la chica con su expresión de sorpresa.
—¿Qué te pasa, viste un fantasma? —preguntó cruzándose de brazos. Haciendo que sus músculos se marcaran aún más. Ella negó.
Kyler observó el pijama de gatitos que tenía puesto y sonrió. Ella no dejaba de ser adorable aun con un pijama de gatito. Su deseo por ella aumentaba y su mente le gritaba las palabras de “esa chica no es para ti”.
—Te ves muy… cómodo —dijo señalándolo como si nada.
—Pronto estaré aún más cómodo —dijo alzando las cejas.
Lissie se mordió la lengua. Si decía un improperio su madre lo sabría y simplemente lo último que quería era que ellos supieran la verdad. Kyler dijo que, si ellos se enteraban, morirían. Sin embargo, forzó una sonrisa.
«Estas buscando que te castre. Cuidado con lo que dices… idiota» pensó. Kyler comenzó a reír y tomó sus cosas.
«Solo te diré una cosa» dijo mientras la observaba. Ella se cruzó de brazos mirándole. Curiosa de lo que ese tonto le diría. «Me gusta dormir desnudo. Es mucho más cómodo» Lissie abrió demasiado sus ojos.
«Él no puede estar hablando en serio» pensó mientras lo miraba.
Kyler sonrió y entró al baño sin decir nada más. Entonces ella supo que no era una broma lo de dormir desnudo. Kyler escuchó en sus pensamientos un gran gritó que pudo dejarlo sordo si se hubiera efectuado.
A la mañana siguiente Lissie simplemente no se despertó a la hora que normalmente lo hacía. Su cuerpo le dolía y era producto del cansancio. Los días antes de irse con Kyler habían sido de ayudar a fantasmas. Jamás había utilizado tanto su energía para trabajar con los fantasmas. Era extralimitarse antes de regresar y descubrir la manada de fantasmas y personas que la estarían esperando fuera de su estudio.
Cuando se levantó Wills no estaba a su lado. Agradeció el simplemente hecho de no verlo acostado a su lado. Lo de dormir desnudo no había sido una mentira. Sin embargo, pareció tener un poco de consideración porque entre risas se levantó para ponerse unos boxers. A todo eso ella simplemente se escondió bajo las sabanas para no verlo.
«¿Dónde estás?» preguntó en su mente mientras se levantaba y recogía su ropa para darse su baño matutino. No tardó en obtener respuestas.
«En el despacho de mi padre. Me ha levantado temprano solo para hacer la cacería habitual»
«¿Cacería?» se preguntó Lissie.
«Espero que puedas esperarme en el cuarto. Si mi madre decide tocar la puerta, no respondas.» Lissie sintió un poco la urgencia de cómo lo dijo.
«Debo suponer que no tienes una relación muy amable con ellos. ¿Te preocupa que tu madre vaya a hacerme daño?»
«Me preocupa más el daño que es capaz de hacerte mi hermano. Llegó esta madrugada y no para de preguntar por la chica con la que me casare.»
Lissie se metió en la ducha y dejó descansar su mente. Quería entender en gran medida todo lo que la familia de Kyler ocultaba. Su madre es la clarividente y sin embargo Kyler los incluía a todos como ellos. Eso era simplemente algo que no lograba encajar en el rompecabezas que había formado su mente.
****
—¿A qué estás jugando, Kyler? —preguntó su padre.
—No sé de qué hablas, padre —respondió el chico mientras cargaba de nuevo el arma.
—Esa chica y tú no creo que tengan una relación de pareja. ¿Por qué no confías en mí, hijo? Siempre te he demostrado a quien está mi lealtad.
—Exacto, padre, siempre lo has demostrado —fue su respuesta. Kellan Wills soltó un suspiro.
Siempre intentaba entrar al caparazón que su hijo mayor había formado. Que el don de la clarividencia hubiera pasado a él no era su culpa. Cargó el arma y disparó.
—A veces intento comprender demasiadas cosas de mi familia —murmuró el hombre mientras revisaba el cuervo. Kyler se acercó a él y se agachó para ver al animal.
—Yo también intento comprender muchas cosas. Lo único que puedo decirte papa es que tienes razón. Ella no es mi pareja, pero es la chica que quiero y la protegeré.
—¿Aun si a ella no le importas? ¿Cómo es que has terminado accediendo a venir hasta aquí? ¿Le has mentido?
Kyler recostó su espalda en el árbol. Miró a su padre. Su padre era la única persona de esa familia en la que confiaba hasta cierto punto. No le contaba sus planes, pero si intentaba en su mayoría dejarle advertido de muchas cosas.
No fue su culpa haberse enamorado de una mujer clarividente que fingía ser un amor con las personas. Su madre era una persona con doble cara y solo él realmente veía ambas caras con claridad desde que nació.
—No soy tan cruel como piensas, papa. Yo tuve que mentir hasta cierto punto para que ella accediera a esto. Ella tiene un buen corazón. Aun cuando he sido un cretino ha accedido ayudarme. Aun cuando ella podía manejar mis amenazas, ha decidido venir. Tengo que protegerla, papa. Es algo que debo hacer porque... la quiero. Tú sabes que mi madre siempre ha estado interesada en ella. Que siempre le ha exigido a Tyler acercarse para conquistarla. Simplemente no podía permitir algo como eso.
—¿Protegerla trayéndola a la boca del lobo? Tenías una misión, Kyler y has fallado.
—Sé que parece toda una locura. También sé que enamorarme no formaba parte del plan. Pero adivina una cosa, papa. Sucedió y sé que no hay forma de que eso pueda ser menos peor
Kellan realmente sintió el dolor de su hijo. Entendía que estuviera pasando por eso, porque hubo un tiempo en él que también el paso por lo mismo. Y siempre duele por más que se intenta cambiar el rumbo de las cosas.
—¿Por qué has decidido traerla? Haciendo eso es como si le dieras a entender a tu madre que apoyas sus planes. Cuando es justo lo contrario.
Kyler miró el cielo y notó que el sol estaba aún más apagado. No mintió a su padre. Protegería a Lissie de todos ellos. Para eso debía decirle de una vez en qué consistía todo eso a la chica clarividente. Lissie pensaba que con eso lo sacaba del hoyo. Lo que era totalmente cierto. Aunque, ella no sabía que con eso también lograría descubrir algo mucho más grande.
Caminó junto a su padre por el camino lleno de piedras para regresar a la casa. Habían estado lo suficientemente lejos como para que su madre no agudizara sus oídos. Además, nunca le habían agradado las cacerías de cuervos.
—Debe doler —dijo Kellan a su hijo—. Quererla, ir enamorándote de ella, desear protegerla. Debe doler sentir tantas sensaciones que antes no habías tenido por ninguna chica. Y al final saber que ella no sentiría lo mismo porque ya alguien habita en su corazón. Debe doler bastante.
Él asintió levemente mientras tragaba aire.
—Yo siempre he sabido sobre sus sentimientos. No duele está herida.
Kellan no le creyó y fue a replicar. Sin embargo, su hijo se cerró por completo.
****
Lissie sonrió al abrir los mensajes de whatsapp y encontrar un montón de mensajes de su amiga Stacy.
            Stacy: Este viaje está siendo magnifico. Brad está demasiado romántico, pero me encanta.
            Lissie: Me alegro que se estén divirtiendo. Yo al menos me alegro de que aquí la señal sea excelente. Aunque ya sabes que no puedo hacer llamadas. Una cosa es manipular mis mensajes y otra cosa muy distinta es manipular las llamadas. Aunque me gustaría hablar.
            Stacy: Así que estas prácticamente en la casa de los padres de Kyler. ¿Pero cómo es posible que no te haya dicho nada?
            Lissie: Lo mismo me pregunto.
            Stacy: Intento entender a ese clarividente macho. ¿Realmente sientes que seas honesto?
            Ella observó el techo de la habitación y suspiró. Hasta ahora Wills estaba siendo sincero. Hablando con ella con honestidad por los pensamientos. Mientras por fuera fingían ser una hermosa pareja.
No sentía que fuera mentira su comportamiento. Pero… él era también un clarividente. Él también podía manipular y saber mentir con la facilidad que ella lo estaba haciendo. Muy bien él podía no ser honesto con ella y estar ayudando a su madre a una especie de secuestro.
            Otro secuestro.
            Lissie sintió la garganta seca y la sensación de querer salir de ese lugar se instaló. Cerró los ojos e intentó respirar más despacio. No iba a volver a pasar por lo mismo. Nadie volvería a mantenerla encerrada en contra de su voluntad. Y absolutamente nadie volvería a lastimarla de aquella forma.
            Lissie: Debo confiar. Es lo único que me mantendrá viva en este lugar.
            Stacy: Mi niña, no quiero que te sientas triste. Quizás y ese hombre realmente se interesa en tu bienestar. Yo estoy a favor de darle el beneficio de la duda –Brad.
            Ella sonrió al ver que Brad le había quitado el celular a su amiga.
            Lissie: Yo estoy bien. Es solo que no me siento cómoda sabiendo que la madre de Wills no deja de merodear el pasillo. Ella quiere un momento a solas y ahora que Kyler está de cacería, supongo que ve este instante perfecto. Finjo dormir.
            Stacy: Vuelvo a ser Stacy. Cariño, tú si ves que las cosas no están bien sal de ese lugar sin pensarlo. Tele transpórtate si es necesario, pero no te quedes ahí.
            Lissie: Los adoro y sigan disfrutando.
            Luego de conversar un poco más la puerta de la habitación se abrió y Kyler entró con un aspecto cansado. Al verla formó una fina línea en sus labios simulando una sonrisa. Ella dejó su celular a un lado y se centró en su aspecto.
            —Ha sido una cacería por demás floja, ¿verdad? —le preguntó.
            —Los cuervos no suelen estar en la mañana.
            «Así que esto fue mucho más que solo padre e hijo teniendo una buena conversación, ¿cierto?»
            «No te equivocas.»
            Lissie pegó su cabeza en el espaldar de la cama.
            «Tu madre no dejaba de merodear el pasillo. Estuvo a instante de entrar para asegurarse que yo seguía dormida. Va demasiado en serio lo de estar a solas»
            «Por eso mismo te llevare al lago que está escondido en el bosque.»
            —Quiero llevarte a ese lugar del que te hable. Es donde pase gran parte de mi adolescencia perfeccionando mi habilidad.
            Ella comprendió que esa era la clara advertencia que le estaba dando a su madre. Donde le advertía que saldrían y que no había posibilidad de que pudiera hablar ella a  solas. Por esa clase de gestos insignificantes es que ella estaba confiando en él.
            —Me gustaría conocerlo. Ya tú sabes cómo fue mi educación de todas form… ¿Qué estás haciendo? —le preguntó mientras lo veía nuevamente quitarse la ropa en la habitación frente a ella.
            «¿Quitándome la ropa? No te escandalices. Solo estaré en boxers»
            —Bien… espero que no te tardes porque muero de hambre —dijo mientras se levantaba de la cama e iba hacia la ventana.
Al mirar hacia el cementerio se encontró con un chico exactamente igual a Kyler, mirando hacia el centro del bosque. Ella sintió un escalofrió recorrer por su columna vertebral. Lo vio caminar para luego perderse dentro del bosque.
            «Creo que he visto a tu fantasma caminar hacia el bosque» se giró y se encontró con Kyler mirándola con gesto pensativo.
            «¿Fue al bosque? Que raro»
            «Creo que debo cambiarme.» fue lo único que dijo para luego perderse en el baño.
            Kyler sabía que esa solo fue una excusa que dio para huir.
Ella comenzaba a sentirse agobiada y todavía él no lograba decirle nada. Maldijo en su mente mientras esperaba a que saliera del baño.

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo