20. Salvándose Mutuamente

Obscuridad (Sombras y Fantasmas #1)

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         « —¿Qué es lo que ha dicho? —preguntó Lissie mirando hacia el escenario. Stacy tomó su mano por debajo de la mesa.
            —Yo creo que ese señor ha dicho… —pero no logró terminar. Miró hacia el escenario y vio como la joven desconocida subía a él—. Mierda, mierda y más mierda —soltó en un murmullo.»
 
            Lissie despertó sintiendo la presión en sus sienes y se las presionaba con fuerza. Su pecho subía y bajaba con la respiración entrecortada. Sintió a Kyler colocarle una mano sobre su hombro.
            —¿Ha sido una pesadilla? —preguntó. Ella lo miró rencorosa. ¿Ahora le estaba hablando después de llevar dos días sin hablarle? No quiso discutir y cerró sus ojos con fuerza.
            —Una visión del futuro —contestó—. Siento que voy a vomitar —dijo presionando su estómago.
            —La visión que has tenido. ¿Tiene que ver con lo que pasara hoy? —ella negó.
            —Es sobre la fiesta de aniversario. A la que tengo que ir cuando regrese.
            Se bajó de la cama sin decirle nada más y caminó con paso rápido al baño. Cerró la puerta y se acercó hasta el inodoro cando le vino otra arcada. Dejó ir todo lo que estaba en su estómago y lagrimeó. La cabeza le dolía demasiado y esa presión no se iba.
            «¿Qué carajos pasara en esa fiesta que la pondría tan mal?» pensó mientras volvía a vomitar.
            Kyler pegó su hombro en la puerta del baño y se cruzó de brazos mientras miraba el suelo. Deseando más que nada poder entrar en ese baño y ser su apoyo.
            Abrió el lavamanos y se echó agua en la cara. No era el momento para pensar en esa fiesta. Lo que no entendía era porque le estaba doliendo tanto. Tenía esa sensación que tuvo hace seis años atrás. Cuando estuvo en el funeral de sus padres y supo que jamás volvería a estar con ellos.
            —¿Qué puedo hacer para ayudarte? —escuchó que Kyler preguntaba. Cerró sus ojos con fuerzas. Se acercó hasta la puerta quitándole el pestillo.
            «Solo debes darme la fórmula para evitar este dolor.» pensó mientras volvía a cerrar los ojos y se echaba agua en el rostro, para aliviar el calentón.
            Kyler entró al baño y llevó su mano hasta su frente. Su mirada estaba cansada. «En mala hora tuvo que ponerse mal» pensó.
            —No quiero perder a nadie más —susurró mientras rodeaba su cintura y lo abrazaba. Quizás con demasiada fuerza. Comenzó a llorar en silencio.
            Kyler la rodeo con sus brazos. Su corazón estaba latiendo con fuerza y su mente simplemente dejó de decirle lo que debía hacer.
            —¿Qué te hace pensar que perderás a alguien? ¿De eso trataba la visión? —ella negó—. No entiendo lo que sucede —soltó frustrado. Frotaba su espalda mientras la sentía respirar despacio sobre su pecho. Tenía sus ojos cerrados y parecía aferrarse a un recuerdo. A esa visión que le estaba rompiendo el corazón.
            —Hoy… no voy a morir. Si estaré en la fiesta significa que yo estaré bien.
            Tembló entre sus brazos y se aferró a su camiseta.
            »Yo no sé qué pasara contigo y estoy muy preocupada. Estos días han sido horribles.
            Quizás no era el momento indicado para sentirse tan conmovido. La abrazó con aun mas fuerza.
            —Eso no es lo que importa ahora. Vamos a que regreses a la cama y déjame consentirte hoy. ¿Estás de acuerdo? No pienses en el futuro.
            Lissie asintió y fue calmándose poco a poco. Se arropó por completo en la cama e hizo caso a Kyler cuando le dijo que iría a la cocina a buscar unos analgésicos que le ayudarían. Le importaba muy poco parecer una débil ante las cámaras de Lauren Wills.
****
            —Parece que alguien tuvo una visión —dijo Tyler desde la silla. Kyler no se molestó en responder—. ¿La niña ya tiene estragos de lo que pasara hoy?
            —No es de tu incumbencia.
            —Al menos yo no seré el que morirá esta noche —respondió el chico levantándose. Kyler se giró para enfrentarlo. En esos momentos lo último que quería era discutir con su hermano—. Me imagino que tu conciencia sí que está bien tranquila. ¿No hermano?
            Apretó el pote de pastillas y se acercó a su hermano.
            —¿Piensas que no me preocupa lo que le pase a nuestra madre? Por más equivocada y egoísta que fuera… también es mi madre, Tyler. ¡Y por una mierda que no quiero que muera por mi culpa! Pero déjame dejarte en claro una cosa, hermano.
            »Esa chica de verdad me importa. Me importa mucho más de lo que cualquiera pueda imaginarse. Y no me arrepiento de haber hecho lo que hice. No me arrepiento ni siquiera de haber sido un hijo de puta con ella. Así que solo te exijo que desquites tu ira conmigo, pero a ella déjala en paz. Déjala fuera de esto. Solo es alguien inocente que no sabía sobre la maldad que hay en nuestro círculo.
            Tyler lo miró sorprendido.
«¿De verdad su hermano había caído en la hipocresía del amor?»
Sí que él heredo toda la imbecilidad de la familia. Sonrió con desde acercándose aún más a su hermano. Siempre detesto ser exactamente igual a él. Ni una diferencia entre ambos.
            —¿Estás dispuesto hacer todo por ella?
            Kyler tensó la mandíbula. Sabía lo que él planeaba.
            —Estoy dispuesto hasta matarte a ti solo si ella me lo pide —respondió con frialdad. Siendo el mismo hijo de puta que Lissie conocía.
            Tyler comenzó a reír con risa seca.
            —No me lo puedo creer. Después de todo mama tiene toda la razón.
            —Tengo trabajo que hacer. Así que ya estas advertido, Tyler. No te metas con Lissie. A ella déjala en paz.
            —Estar enamorado de un amor no correspondido debe ser una verdadera mierda. ¿No te aburres de eso?
            Kyler no se inmutó ante su comentario.
            —No saber lo que es ser amado debe ser una verdadera mierda. Al menos yo recibo atención de esa persona. Pero dudo que tú llegues a tener aunque sea eso.
            Con esas palabras dejó a su hermano solo. Tyler hizo su mano derecha un puño y golpeo la pared. El ambiente nuevamente paso a ser tenso.
****
Al llegar a la habitación Kyler se encontró con Lissie sentada a un lado de la cama mirando sus manos. A diferencia de como la había dejado ella se había dado un baño y tenía el cabello recogido en una trenza estilo pescado que caía a su lado derecho. Las secuelas de la visión ya se habían esfumado, pero él sabía que el dolor de cabeza perduraría.
            —Te traje las pastillas que utilizo. Te garantizo que son legales —aclaró mientras se las tendía y luego le pasaba una botella de agua.
            —Te has encontrado con Tyler, ¿cierto? —preguntó. Se tragó las pastillas y sujetó la botella de agua entre sus manos.
            El dolor de su pecho había menguado, pero ahora sentía otro dolor que nada tenía que ver con lo que estaba pasando. Kyler la miró con el ceño fruncido. «¿Cómo ella había adivinado eso?»
            —Cree que no estoy haciendo nada para evitar que le hagan daño a mama. Él ni siquiera se imagina lo que el líder de Ellos pide a cambio a nuestra madre.
            —¿Cómo puede pensar así sabiendo lo que tú eres capaz de hacer por ellos? —preguntó acomodándose en su esquina.
            Kyler caminó hasta el ventanal y observó que había oscurecido. Dando paso a una gran nube de lluvia.
            —Con el tiempo he sabido ignorar a mi hermano. Ser exactamente como dos gotas de agua con los mismos dones, nunca ha sido agradable para él.
            —Y para ti tampoco. No te excluyas.
            —Siempre nos han confundidos. Las personas nunca han sido capaces de diferenciarnos. Hasta que mi hermano optó por llevar el pelo largo y eso ha hecho que todos sepan quienes somos.
            Ella soltó un suspiro. Se levantó de la cama y caminó hasta su lado.
            —Quise ignorar este pensamiento desde que me instalaron la idea. Ahora sé que es más real de lo que quiero aceptar.
            —No entiendo de que me estás hablando ahora —admitió el chico sin mirarla. Tenía tanto en mente y ahora lo único que deseaba era que Lissie descansara. Ese día sería el más largo de esa semana.
            Lissie tomó fuerzas que no sabía que tenía y habló.
            —¿Yo te gusto? Contéstame con la verdad. ¿Tú estás enamorado de mí?
            Después de darse el baño se había sentido mejor. Ya el dolor de sentir que estaba perdiendo a alguien desapareció. Al ver que Kyler todavía no llegaba al cuarto decidió que lo buscaría a la cocina. Se topó con ambos hermanos hablando sobre… ella. No quiso ser una entrometida y cuando se dio media vuelta para irse y fingir no haber estado allí escucho todó lo que dijo Tyler.
            No quería creer que Kyler realmente sintiera cosas fuertes por ella. Él no negó nada de lo que su hermano decía y eso solo creaba más preguntas en su cabeza. Salió de allí sin que ninguno de los dos notara su presencia. Al llegar al cuarto se sentó en su esquina de la cama alejando cada uno de sus pensamientos.
            Entonces es cuando otros llegaban mucho más fuertes. Kyler había comenzado a tener actitudes distintas hacia ella. Más atento, más protector, dispuesto ayudarla, a salvarla. Cualquiera de esas cosas podía ser también solo de un amigo. Entonces recordaba la forma que Kyler la miraba. Con ojos entrecerrados y como si analizara cada parte de ella. Sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo.
            Ella no le era indiferente. Realmente podía gustarle, él realmente podía estar enamorado de ella y… ella no lo sabía. Sintió una punzada en su corazón. Había sido una tonta al no darse cuenta de la verdad.
            Ahora, justo en ese instante él se tardaba en contestar a su pregunta. Dejándole en claro que… si era verdad.
            »Kyler… —lo llamó. Quiso colocarle una mano en su brazo pero la situación ahora mismo era incomoda.
            —¿Quieres la verdad? —preguntó él sin mirarla.
            Había luchado mucho para que ella no supiera nada. Ahora todo se había arruinado.
            «Si» contestó en su mente.
            —Lo que sea que estás pensando es cierto —eso hizo que su corazón se parara—. Todo es cierto, me gustas demasiado. Yo… yo realmente me he enamorado. Y sé cuál es mi lugar en tu vida. No pretendo a ser algo más que solo un conocido. Ni siquiera pretendo ser solo tu amigo —esas palabras le sabían amargas en su boca.
Lissie se llevó una mano hasta su pecho. Kyler continúo hablando.
»Me sentí estúpido cuando me di cuenta de la realidad. Y en vez de comportarme como un príncipe, fui más bien el villano de tu vida.
            —¿Fue entonces que empezaste a meterte en mis sueños? —se atrevió a preguntar. Sentía una punzada de dolor en su pecho. Por más que presionaba no sanaba. Él negó. A todo eso no la miraba y por primera vez ella quería que lo hiciera. Quería recibir su mirada.
            —Las primeras veces solo eras esa chica que tenía como misión. Se suponía que todo sería diferente al comienzo. Pero yo necesitaba descubrir porque esas personas te querían tanto. Después fue que comenzaste a parecerme interesante. Tenías una forma de mezclar palabras y parecer tan relajada, que me sorprendía.
            »No importa realmente cuando fue la primera vez que me di cuenta que me importabas lo suficiente como para no entregarte a mi madre. Como para no dejarte ir con nadie. Saber que esto que sentía solo era un impedimento desde el principio, dolía. Sigue doliendo. Porque todos saben lo mucho que me importas y pocos saben la verdad de todo esto.
            Lissie recordó las cámaras.
            »No te preocupes. Son cámaras sin audio. Solo buscan vigilarnos por las noches.
            Ella quiso decirle que si le importaba cuando fue esa primera vez que descubrió sus sentimientos por ella. Quiso decirle que deseaba saber más. Sin embargo, eso sería ser egoísta y ahora sabía que su cercanía siempre le lastimaba.
            —Chico tonto —susurró alejándose de él. Cerró sus ojos con fuerzas y regresó a la cama.
            —Para mí será más fácil que finjas que no sabes la verdad. Que finjas que no sabes que me gustas.
            —¡Dijiste que estabas dispuesto a matar a tu hermano por mí! ¿Y pretendes que finja que no sé nada de esto? —dijo señalándolo—. ¡No puedes pedirme algo como eso!
            —¡Como tampoco puedo pedirte que me mires y que me quieras, aunque sea solo como un buen amigo! No te ahogues en un balde de agua fría, Lissie. Estos son mis problemas, son mis sentimientos y soy el único responsable de ellos. Era algo que no tenías ni que saber.
            Lissie lo miró furiosa. Se sentía herida.
            —Así que esos eran tus planes todo el tiempo. Dormir en la misma cama que yo y actuar como si esto no te afectara. ¿En qué clase de cabeza cabe?
            —En la mía, claro está.
            —Para ser el villano de mi historia no puedo creer que me importes tanto —soltó y Kyler al fin la miró a los ojos. Ella tragó en seco y se acercó a él—. Se lo que es estar enamorado. Se también lo que es sufrir por amor. Yo no quiero eso para la persona que me quiere salvar —dijo colocando una mano en su pecho. Kyler tenía los sentimientos a flor de piel.
            —Me conformo con saber que una parte de tu corazón, por más pequeña que sea, me aprecia.
            Lissie cerró sus ojos.
            —No vas a cambiar nada, ¿cierto? Sigues empeñado a sacrificarte tú por mi esta noche.
            —Ahora más que nunca voy a hacerlo —dijo colocando su mano sobre la de ella. Lissie lo miró negando.
            —Eres tan, pero tan tonto —dijo. Se alzó sobre sus puntas y pegó sus labios en la mejilla de Kyler, aun con su mano debajo de la de él.
            «Vamos a tener una lucha esta noche. Sobre cuál de los dos terminara salvando al otro»
            —Tú tienes a un hermano, un novio y dos mejores amigos que te esperan viva para este sábado —dijo alejándose de ella. La calidez de sus labios en su mejilla, no lo dejaba pensar.
            —Y tú me tienes a mí. —respondió—. ¿No es suficiente para ti? Ya lo dije… me importas. Te quiero vivo al final de esta noche.
            —Me gustaría importarte al menos la mitad de lo que tú me importas a mí. No es suficiente para mí.
            Con esas palabras Kyler desapareció de la habitación. Dejándola nuevamente sola y con un gran deseo de llorar.
****
            Cuando lo volvió a ver ya él estaba junto a su madre y su hermano gemelo. Luciendo nuevamente los trajes costosos con los que lo conoció. Se llevó la mano hasta el abdomen y bajó las escaleras ignorando la sensación que sentía en su estómago. Odiaba cuando algún amigo sufría de un amor unilateral. Es algo con lo que hay que lidiar de forma meticulosa. Ya que a la larga, ambas personas sufren. La que ama y sabe que nunca será correspondido. Y la persona que no es capaz de corresponder ese amor de la misma forma y se odia a sí mismo.
            Toda esa situación la hizo recordar la historia de su amiga. Stacy amó a Brad incluso antes de él notar su existencia. Él estaba en una relación y ella sufrió mucho. Stacy jamás acepto que ella utilizara sus fuerzas para ver el futuro. Luego Brad terminó con esa chica y comenzó a juntarse con ambas.
            Fue entonces que Lissie lo vio de forma atenta. Quizás al principio si fue una historia de amor no correspondida. Entonces solo vio como esa historia cambio ante sus ojos por el propio destino. Ahora mas de 7 años después, Stacy y Brad siguen siendo una pareja estable, con un negocio propio y sus mejores amigos.
            De verdad que no quería lidiar con esa situación. Estaba exhausta y no sabía que hacer. Durante esos días realmente había empatizado demasiado con Kyler. Le importaba, no mentía en eso. Sentía mucho dolor, mucha confusión. Estaba perdida.
Llegó hasta el lado de Kyler y recibió una mirada de su hermano con los ojos entrecerrados. Algo tenía entre manos y saboreaba con diversión lo que pensaba. Tomar la mano de Kyler fue aún más difícil que la primera vez.
            «¿Qué tanto iba a cambiar ella sabiendo lo que ahora sabe?» No quería hacerlo sentir más con sus reacciones. Le fastidiaba saber que si lo tocaba o fingía besarlo. Eso le iba a doler demasiad más a él. Por todo el mar de sentimientos que lo embargaría.
            «No te agobies por mí, chica de los sueños. Mi corazón está bien.» pensó Kyler acariciando su palma.
            «El mío no lo está.» dijo tajante. Kyler no tuvo tiempo de responder.
            —Ellos nos esperan. Espero que todo salga bien —dijo Lauren con voz nerviosa y miró de reojo a Lissie. Le sonrió de lado. Haciéndole recordar con ese gesto que ambas tenían un trato.
            Cuando Lauren y ella tuvieron al fin su momento a solas. Lissie le plantó cara. Dejándole saber que sabía toda la verdad y decidió dejar a Kyler fuera de eso.
            —No es posible que lo sepas. Tu no fuiste criada por alguien como yo —fueron sus duras palabras. Que las pronunciaba con satisfacción. Ella no se inmutó y sonrió. Las siguientes palabras que utilizó fueron más punzantes.
            —No tengo que seguir fingiendo delante de mi novio que tú me agradas. Sabes perfectamente que ser directos es lo mejor. Me das asco, señora Wills. Creo que eres un ser despreciable. Estoy segura que mama solo fue tu amiga por sacrificio. Porque dudo mucho que haya sido por voluntad propia —gozó ver la expresión de enojo en el rostro de la mujer. Apretó el borde del escritorio con fuerza. Lissie solo se cruzó de brazos.
            »Me parece que subestima lo que sé. Créeme, señora, se más de lo que tú piensas. Y Kyler no tiene nada que ver con esto. No lo niego, fue triste enterarme aquí de tus planes verdaderos. De entregarme como una ofrenda. Una mercancía a un hombre que desconozco como se llama o como luce. Tampoco es que esos detalles me quiten el sueño. Lo único que me quita el sueño es saber que mi novio está en peligro solo por salvarme.
            »¿Sabes lo difícil que es para Kyler saber todo esto? Él está intentando protegerla a usted también. Incluso a su propio hermano. Dos seres que realmente no merecen su amor y su protección. Kyler es un hombre genial. Uno del que me siento feliz que sea parte de mi vida a pesar que tuvimos un comienzo muy con el pie izquierdo. Le aseguro que el día de la reunión mi único objetivo será mantener a Kyler con vida. Sin importarme lo que eso conlleve.
            Lauren apretó sus manos con fuerzas.
            —Eres una pequeña insolente —dijo con palabras atropelladas. Lissie rio y negó despacio.
            —Soy una mujer enamorada que está muy cabreada con el mundo. Esta semana no es ni de cerca las vacaciones que me esperaba. Ahora tengo que lidiar con tu problema y encima con la ira de mi cuñado. ¿Tanto le molesta no ser él el que este conmigo en estos momentos? Alguien no puede estar celoso de algo que nunca tuvo.
            —Esas personas son peligrosas. ¿Realmente piensas que tu pequeña niña lograras esquivarte de ellos?
            Lissie se encogió de hombros mientras caminaba hasta el librero del despacho. Recordó lo que Kyler había encontrado detrás de el. Sintió como el ambiente se tensó debido al nerviosismo de Lauren en que ella descubriera su secreto.
            —Ellos me quieren porque me necesitan. ¿Sabía usted que mis padres eran empresarios? Se desenvolvían como tigres en su trabajo. Aprendí desde muy corta edad a negociar, a dar cosas a cambios y gracias a mi habilidad. Se perfectamente quien me miente.
            »Y tu señora Wills, está ocultando algo dentro de este despacho. ¿Verdad? —la mujer sintió como su corazón se detenía.
            —¿Qué es lo que quieres? —preguntó finalmente la mujer.
            —Salva a Kyler, es su hijo. Olvídese de salvar su pellejo o salvar el de su hijo Tyler. Usted debe salvar a Kyler, de verdad. Si usted lo hace, yo prometo ayudarla con eso que más teme. Pero todo sería bajo mis condiciones y yo soy la que decido cuando y como. Es un excelente trato, Lauren. ¿No lo cree?
            Ella golpeo la mesa sin decir nada. Lissie se cruzó de brazos y la escrudiño. Kyler no le hablaba y sin embargo ella se estaba sacrificando un poco por él. ¿Porque lo hacía? Era algo que desconocía. Su mente, por otro lado, le gritaba fuertemente que tenía que ayudarlo. Aun cuando él no le estuviera hablando después del encuentro de Tyler.
            Siempre hacía caso a su mente. Cuando le gritaba, había aprendido a hacer caso de ese instinto. Lauren soltó un largo chillido. Lissie supo que la tendría en sus manos. Pensó en Esteban. Él estaría orgulloso de ella.
            La señora Lauren era una perfecta manipuladora. Kyler no tenía ni la mas remota idea del ser tan despreciable que era su madre. Lo mentirosa que era. Iba a dejar a la merced de la muerte a su propio hijo.
            —Está bien… acepto lo que me pides. Haré todo lo que este en mis manos para mantener a Kyler a salvo. De todas formas, eso es algo que ya pensaba hacer.
            Lissie negó.
            —Quizás lo pensabas. Lo que sí es muy cierto es que usted no iba a ensuciarse las manos. Se mucho más de lo que piensa, Lauren. No vayas a jugar conmigo. Muchos dicen que supero a mi madre por mucho y no lo dudo.
            —Lárgate de mi oficina —dijo entre dientes.
            —Una última cosa —dijo y Lauren alzo la mirada ella—. Kyler no puede saber sobre este encuentro. ¿Le quedo claro? Para él estoy ahora mismo en el cementerio dibujando tumbas y eso es justo lo que usted va a confirmarle una vez él regrese con su padre de cacería. ¿Lo hará?
            —Esa mascara de niña buena es una mentira.
            —¿Lo pregunta o es una afirmación? —dijo con una sonrisa.
            —¿Esa es tu última petición? —preguntó la mujer. Lissie asintió sin contestar—. De acuerdo. Ya te puedes largar.
            —Lindo cuarto blanco —la mirada que le dio Lauren fue lúgubre y con una sonrisa Lissie salió del despacho.
Odiaba andar amenazando como si fuera una delincuente. Había leído ya muchas novelas como para saber que si no hacía eso, las cosas no saldrían como ella esperaba en ese encuentro. Estaba demasiado preocupada y angustiada por todo lo que estaba pasando. Necesitaba llegar ese sábado sana y salva a la fiesta de aniversario. Y ya ni sabía si lo lograría.
            Ahora al final apretó la mano de Kyler.
            —Esperemos que así sea, Sra. Wills. Un gusto verte Tyler.
            —Lo mismo digo, tu cabello rojo se ve mucho más oscuro esta noche.
            —Eso se debe a que mi alma a oscurecido esta noche —quiso reír con la mirada de Tyler.
            «¿Estás listo?» preguntó a Kyler.
            «Supongo que ya ha hemos retrasado el momento demasiado. Pase lo que pase, te mantendré a salvo.»
            «Y a mí me toca mantenerte a ti» pensó ella sin decirlo en voz alta o a él. No sentía miedo de lo que pasaría esa noche.
Más bien sentía miedo de lo que pasaría el próximo sábado en la fiesta de las empresas. Salieron de la casa cada cual sintiendo sus propios pensamientos más fuertes.

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