Capítulo 19: "Provocaciones"

Soy un temerario mi amor ©

visibility

252.0

favorite

0

mode_comment

0


No podía esperar menos de él, no cabía dudas del porqué estaba aquí, a fin de cuentas esas últimas palabras que me dedicó lo decían todo. Mi sonrisa no hacía más que ampliarse ante lo que se tejía en ese instante, pero no era lo único que se expandía, si no que mis ojos también lo hacían pero todo lo contrario a lo anterior en lo que apretaba mis dientes. Quizás en ese momento mi expresión no era muy agradable, y probablemente se asemejaba mi gesto al de algún psicópata, pero no podría asegurarlo porque no tenía donde mirarme.
 
—Así que tu verdadera intención es investigar a tu enemigo, ¿no es así? —me puse las manos dentro de mis bolsillos e hice esa pregunta con la intención de no ocultar mis sospechas, al fin de cuentas, probablemente la mejor estrategia para un hombre era mostrar sus garras y sus colmillos.
 
—Que interesante respuesta —dijo volteando hacia mí para verme con una expresión entre mezclada con odio y serenidad—. Creo que tú no sabes lo que es luchar por amor, Dalton —aseveró. Y yo como parte de mi respuesta entre cerré los ojos.
 
—Pues yo creo que es completamente al revés. Aún recuerdo cuando me golpeaste en la calle, estabas convulsionado por la respuesta que te dio Lili. Estoy seguro que no fue la primera vez que te rechazo, ¿verdad? —y como si hubiera dado en el blanco, llegué a percibir como ligeramente sus facciones cambiaban: sus ojos se tensaron unos segundos, pero se tornaban algo tiritantes.
 
—Yo que tú no hablaría tan a la ligera —refunfuñó mientras tensaba más los músculos de su rostro. Yo por mi parte, elevé mi mentón con cierto aire de victoria. Sus palabras no me motivaban a enfurecerme, pero sí me provocaban diversión, y eso se debía a que sabía perfectamente el resultado que darían mis esfuerzos a la larga.
 
—Yo no soy como tú, no tengo la necesidad de tener pena por cualquier tipo de rechazo que me infrinja ella, y eso es porque sé que al final estaremos juntos —mi egocentrismo no podía estar más alto en aquel instante, pero no esperé a que él se echara a reír con fuerza.
 
— ¡Eres muy gracioso Dalton! —dijo entre risas y se detuvo de repente. Allí fue cuando me señaló con uno de sus inmundos dedos y me aseguró lo siguiente—. No sé en qué te basas para tener tal confianza, pero te aseguro que los resultados que tendrás, no serán los que tú esperas —entre cerró los ojos, y una vez más, me traspasó con éstos como si fueran cuchillas—. Te aseguró que en el camino te arrepentirás de haberte metido conmigo —y nuevamente, sentía como en mi ser se instalaba esa sensación de mal augurio.
 
—Eso ya lo veremos —le respondí y él sólo rió para decir lo siguiente.
 
—Será divertido ver como esa confianza que tienes se desmorone cuando uno de tus principales pilares caiga por esa gran bocota que posees —hasta ahí llegó la charla, y él por último se retiró.
 
—Este sujeto no me trae buena espina —me dije en cuanto lo perdí de vista y volví a entrar a mi morada. Me apoyé luego sobre la puerta, ya que quería meditar un poco sobre qué era lo que debería hacer ahora. Lo hice hasta que finalmente decidí que era mejor poner sobre avisó a Louis, porque seguramente el sabría que decirme al respecto.
 
Fui escaleras arriba donde estaba mi recamara, tomé mi celular, y puse el número de Louis en una re llamada, luego más tarde lo pondrían entre mis contactos, sí, aún no lo había agendado, no por ser vago, sino que no quería hacerlo, pero viendo cómo se desarrollaban los acontecimientos, creo que era necesario.
 
—¿Hola, Louis? —hablé en cuanto escuché que me atendieron.
 
—Sí, ¿qué tal estás Dalton?, no pensé que ibas a llamarme. Por cierto, lo haces en un buen momento, mi hermana me dijo que actuaste un poco raro, ¿paso algo? —preguntó.
 
—Sí… ¡o dios! —me llevé una mano al rostro recordando cómo le había cortado la llama a Lili, bueno… ya más tarde tendría tiempo para lamentarme, por ahora necesitaba hablar con su hermano—. Es un asunto aparte —le aclaré—. Te llamaba para otra cosa.
 
—¿De qué se trata?, ya me estás preocupando —dijo cambiando su tonó de voz.
 
—Veras… ese maldito vino a mi casa.
 
—¿Te refieres a Gael? —me interrogó algo confundido.
 
—¿Qué otro idiota conoces aparte de él? —fruncí el ceño algo molesto.
 
—Bueno, tendría otra opción… pero no quiero sonar como un patán —se le escuchó reír un poco, sin embargo, siendo una indirecta o no, hice caso omiso a sus palabras.
 
—Como sea… él vino a mi casa, incluso se quedó a almorzar —solté un suspiro luego de decir esto.
 
—Eso no me lo esperaba… ¿supiste el por qué fue? —al parecer, tanto él como yo habíamos sido tomados desprevenidos ante la situación—. Él no es el tipo de persona que llega sin más a una casa ajena, es decir, con Lili recibimos visitas sorpresas de él, pero nunca antes había escuchado que ha hecho eso con sus amigos o desconocidos. Desde mi punto de vista es algo preocupante.
 
—Lo sé, por eso lo enfrenté.
 
—No me digas que te agarraste a los golpes con él… sé de muy buena fe que eres capaz de hacerlo, después de todo se les notaban las ganas de romperse la cara mutuamente cuando vinieron a nuestra casa —dijo con un terrible desgane y casi dando por hecho lo que el suponía.
 
—No, no fue así, más bien me dijo que me arrepentiría por lo que le dije.
 
—¿Qué diablos fue lo que le dijiste Dalton? —podía notar como se exaltaba Louis con cada cosa que le decía. 
 
—Me burle de él, y le dije que estaba seguro de como terminarían las cosas.
 
—No deberías jugar con fuego, te aseguro que ese sujeto es peligroso, no te conviene provocarlo tanto. Hubo un tiempo en que él mandó a tres chicos de preescolar al hospital sin motivo aparente. Si no fuera porque Lili estaba ahí… quizás los hubiera matado —tragué un poco de saliva ante aquello, pero no iba a dejar que el leve temor que me surgía hicieran que retrocediera.
 
—Él no será un obstáculo para mí, Louis, así que no te preocupes demasiado —y agregué—. Sin embargo, ¿cómo es que ella siguió siendo su amiga a pesar de las cosas tan crueles que él hacía?, no lo veo coherente si me lo preguntas.
 
—Bueno, lo que pasa es que el empezó con ese comportamiento cuando entró a la secundaria. Desconozco bien los motivos de su cambio, pero al poco tiempo de eso, él se intercambió de escuela.
 
—Ya veo… eso explicaría por qué no volví a verlos juntos nuevamente hasta no hace poco.
 
—Así es. Pero como te dije, debes de tener cuidado, no sé de qué sea capaz ese sujeto. Recuerda que tu objetivo es alejarlo de mi hermana, no provocar una pelea innecesaria —me advirtió. Sin embargo, ¿qué sentido tenía hablar de eso?, no estaba haciendo nada malo, sólo le dije sus verdades a ese inadaptado social, ¿qué cosa podría pasar?, ya no era el niño pequeño como hace cinco años atrás, ahora poseía fuerza, y no solamente eso, una gran habilidad que ese sujeto desconocía.
 
—¿Estarías tranquilo si te digo que no lo seguiré provocando? —solté otro suspiro, pero esta vez con aburrimiento y pesadez.
 
—No suena como si lo dijeras enserio. Pero de cualquier modo, sólo trata de no meterte en problemas, a pesar de todo, creo que eres un buen chico —me comentó y luego asentí aunque él no pudiera verme.
 
—Está bien. Nos vemos, ahora tengo que hacer otra llamada —le respondí y colgué el teléfono después de que él se despidiera de mí—. Bien… ahora toca Lili —tragué algo de saliva, pues me estaba poniendo nervioso, y ahora empezaba a dolerme un poco el estómago. Sabía que no era la gran cosa, que no era la primera vez que hablábamos, pero no podía evitarlo. Era un tanto irónico que me pusiera notablemente sumiso ante ella, mientras que con los que se atrevían a enfrentarme, era todo lo contrario. Quizás las hormonas me estaban consumiendo en ese momento, aunque yo creo que el amor es más complicado que eso. De cualquier manera, no estuve pensando demasiado, porque luego ella me contestó.
 
—Hola. ¿Dalton? ¿Cómo estás? Me dejaste preocupada hace algunas horas atrás; sin escuché que hablabas con mi hermano mientras él estaba en su habitación. Intenté preguntarle si estabas bien, pero en lugar de eso, me terminó por cerrar la puerta en la cara —¡qué cosa más terrible le había hecho ese patán!, aunque ahora que lo meditaba mejor, creo que no ha sido la primera vez en el día en que la pobresita de mi Ángel ha sido tratada de esa manera tan descortés. Debe de ser un calvario para ella estar rodeada de hombres tan irrespetuosos, pero ahora que caigo en la cuenta, yo no estaba exento de culpa, así que inmediatamente me propuse disculparme con ella.
 
—Perdóname Lili, me comporté de una forma muy grosera antes, y sé que cualquier excusa que diga no vale la pena, ya que tú eres mi todo, y yo te falté el respeto. Lo lamento —se lo dije desde el fondo de mi corazón, en verdad estaba claramente arrepentido, incluso algunas pequeñas y tiernas lágrimas se asomaron por entre mis parpados.
 
—No te preocupes Dalton, realmente no has hecho nada malo, sólo me sorprendí un poco. No esperaba que estuvieras ocupado tan de repente. Por lo general cuando hablamos suenas muy atento y despreocupado, pero esa vez… la última vez fue un poco raro, y me preocupé —me explicó. Yo me sentía realmente conmovido, mi corazón se me salía del pecho de la alegría, y tuve que llevarme una mano al torso con la intención de calmarlo, aunque sabía sinceramente que este acto no iba a resultar de ninguna manera.
 
—Oh, lo siento, no volverá a suceder, así que, no te preocupes. Por cierto… ¿aún recuerdas lo de nuestra cita? —le pregunté y en eso mismo mi nerviosismo subió de nivel, por lo que tuve que sentarme en la cama para evitar que yo empezará a dar vueltas alrededor de mi habitación.
 
—Sí… lo recuerdo —dijo con una tenue voz, parecía que estaba a un nivel equiparable al mío, así que, aproveché para tomar un poco más de valor, y dejarme llevar por el momento.
 
—Entonces hagamos los planes.

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo