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Géneros: Acción, Fantasía, Humor

Las estrellas explotan en nubes de colores, los pueblerinos están ansiosos por escuchar nuevas voces, y el esplendoroso reino de Shion está listo para el encuentro con la Nota Vanguardista. Miles de catalizadores se presentaran en la reencarnada generación, pero solo un motivo los unirá, y ese será, acompañar a la futura reina a evitar el caos que se avecina. Sin embargo, solo uno se convertirá en el elegido que transitara con ella una entusiasta aventura. Amparados por el poder de la música y, por el báculo de Sir Syrkei, los héroes del nuevo mundo, conocerán la fingida armonía que hay entre la luz y la oscuridad, abriendo también la posibilidad de encontrarse con toda clase de razas mágicas que ayudaran y/o obstaculizaran su camino. ¿Podrán realizar tan magnifica obra? ; solo el Dios de su mundo y tú, lector, podrán saberlo.

Capítulo 1: "El zorro y el hada se conocen"

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Entre las más profundas montañas, un país poco común se prepara para una gran festividad, la cual conllevará a la elección de uno de sus más grandes héroes.
 
En el gran reino de Shion, conformado por las voces más esplendidas de los últimos trillones de años, siempre ha tenido la costumbre de elegir un nuevo catalizador cuándo llegara la hora de la asunción de un nuevo rey, y en este caso, hablamos de la heredera al trono, Léa Milenios. La futura reina, fue introducida a las más exquisitas ramas de la ciencia e historia, se le entregaron también los más elegantes vestidos, y las más glamurosas melodías, pues el principal lujo de esas tierras eran las valiosas voces de los habilidosos catalizadores, quienes cantaban con la única finalidad de traer armonía a su hogar.
 
Estos cantantes bien experimentados no sólo cumplen la misión de entretener a las masas o al mismo rey, sino que también participan de combates que podrían definir el futuro de diferentes ciudades o países, incluso, del mismo mundo al que pertenecen. Sus habilidades pueden varias desde sanar heridas, hasta duplicar la fuerza de su compañero de lucha, pero se dice, que hay pocos que poseen más de una habilidad, y que algunos pueden despertar una tercera en casos extremos.
 
La princesa Léa, es una muchacha que posee grandes aptitudes de combate. Y es capaz de trabajar a la perfección con una de las armas más difíciles de domar, es decir, el báculo de Sir Syrkei, conocido también por formar parte de la leyenda del Dios que trajo paz al antiguo mundo. Se dice que el báculo nació una vez terminada la gran batalla entre él y su padre, y que el arma fue entrega en signo de paz con la tierra a uno de los reyes de Shion. Es ahí cuando surge la costumbre de entregar el arma como herencia, para luego elegir un compañero que le brindará el apoyo necesario al rey en su vida, pero también, le ayudara en un futuro con un muy importante viaje.
 
La razón por la que se realiza esa odisea, es para reencontrar la nota vanguardista, llevándose a cabo una vez cada nueva generación. Su poder es difícil de describir, pero el uso que se le da en el país, es más que nada benévolo. El objeto al ser hallado, y regresado al templo "Terreno del cielo", brinda una nueva ráfaga de luz, la cual es reconocida como el símbolo de paz entre el mundo terrenal y las bestias sobrenaturales. Actualmente, miles de criaturas de origen tanto animal como vegetal, se trasladaron desde el mundo de oscuridad y luz después de la batalla como muestra de confianza. Por otra parte, ese rito no sólo representa algo positivo, sino que también se encarga de limpiar el planeta de inmundicias y de posibles males en los corazones sus habitantes.
 
La importancia de la búsqueda de aquella nota vanguardista, reúne nuevamente a jóvenes muy talentosos y de toda clase de familias. Sin embargo, hay algunas excepciones, y justamente frente a las puertas del majestuoso castillo Shion, tenemos al ejemplo perfecto.
 
—¡Déjenme pasar! —exclamaba un chico que destacaba entre la multitud de pueblerinos que venían llegando, y claro, su comportamiento era tan extravagante, que atraía miradas de todo tipo.
 
—Lo siento muchacho, pero ya te dijimos que el salón está completamente lleno, por lo tanto, no pueden entrar más catalizadores —mencionó uno de los guardias con muy mala cara.
 
—¿Cómo se atreven a hacerme esto? ¿Acaso no saben quién soy? —se llevó una mano a su pecho, y el chico de cabello negro, con algunos reflejos dorados en éste se presentó—. Me llamó Alik Reverse. ¡Soy uno de los mejores catalizadores que la futura reina podría desear, así que a un lado! —agitó su mano retirándola de su pecho. Pero a pesar de la ostentosa presentación, el chico de ojos color oro, recibió unas grandes carcajadas por parte de los guardias.
 
—¿Enserio eres de la familia Reverse? ¿Esa familia de fracasados? —Alik se puso rojo de la ira frente a las acusaciones de uno de los centinelas.
 
—Tienes que estar bromeando, siempre han perdido de manera patética —le siguió la corriente el otro que estaba a su lado.
 
—No me importa lo que digan, y pueden pensar lo que quieran —sacó de entre sus ropas una invitación hecha de cristal—. Esta es la tarjeta que la misma princesa me envió, sino me creen, entonces pueden revisarla.
 
Ambos guardias la sujetaron entre sus manos, y en lo que la examinaban, una chica que estaba pasando cerca, y que provino de dentro del castillo, observó la desdichada situación del joven Alik. La joven parecía una niña no más de trece años, o al menos eso aparentaba, después de todo, su estatura no llegaba a pasar de los 1,50 cm, y su contextura física era pequeña, además, poseía un curioso atuendo gótico que combinaba con su cabello largo y negro que rosaba el suelo. A pesar de que sus ropas eran de ese estilo, no parecía usar maquillaje, ya que su fas destacaba por ser de rasgos muy finos.
 
—¿Y bien? —preguntó el muchacho elevando un poco el mentón, y al mismo tiempo, llevándose ambas manos sobre sus caderas.
 
—Esto obviamente es falso —mencionó el guardia entregando de regreso la tarjeta de cristal.
 
—¿Qué? ¡No digan tonterías, la misma heredera me lo dio! —exclamó él. Aun cuando sabía que estaba en un evento especial, no dejaba de hacer semejante escena.
 
—Hey, tú. ¿Cuál es el problema? —la muchacha, quien no había logrado evitar sentir un poco de pena por él, se acercó a ver si podía ser de ayuda.
 
—¿Quién eres tú? —dijo enseguida Alik volteando a verla—. ¿Una niña?
 
—No soy una niña, y me llamo Iris Lux —notificó ella, y enseguida los guardias se impresionaron al escuchar su apellido.
 
—¿Una heredera de la familia Lux? —preguntaron al unísono, y la chica de ojos azules asintió.
 
—No puedo creer que hayan mandado a una chiquilla para este evento tan importante —murmuró el joven Reverse, pero más que nada para él, e infló disimuladamente su mejilla derecha. Sin embargo, la muchachita logró percibir su falta.
 
—¡No soy una chiquilla! —refutó con furia y le quitó la tarjeta de las manos a Alik violentamente, es por eso que el pelinegro se mostró algo sorprendido por el comportamiento de la joven mujer—. Esto es auténtico —ella les mostró la tarjeta y les señaló con su dedo la esquina superior derecha de ésta—. Allí está marcado el símbolo real. Sí un guardia no sabe distinguirlo, entonces no es digno de estar en servicio de la futura reina —notificó ella después de revisar la invitación y ambos escoltas se miraron avergonzados: bajaron entonces la cabeza, se disculparon, y dejaron pasar a Alik, quien luego se guardó la tarjeta entre sus elocuentes vestiduras, para seguir caminando, pero esta vez acompañado de esa chica.
 
Una vez resuelto el asunto, y siguiendo su camino, el despampanante chico se sintió un poco inquieto, más que nada por la forma en que ella lo estaba mirando. No era precisamente una ojeada agraciada la que ella le echaba, más bien, su rostro reflejaba algo de descontento.
 
—¡Oye! ¿Acaso no piensas decirme nada? —preguntó ella algo seria, y Alik cerró los ojos.
 
—¿Acaso esperas que te dé las gracias? —elevó un poco su mano en el aire.
 
—Al menos deberías hacer eso. Te ayudé a entrar, ¿no? —la pequeña, no pudo evitar echarle un ojo la vestimenta de Alik, notando aquellas lustrosas botas negras que hacían un perfecto conjunto con la chaqueta larga que se entre abría en su pecho, pero que a su vez, era de un carmín con un tenebroso negro y dorado, también, podía verse como se asomaban sus piernas envueltas en unos pantalones sueltos, y a la vez rodeados por la forma acampana de la chaqueta larga. En la cintura del chico una tela roja se envolvía elegantemente y el sobrante se meneaba al son de su caminar. Como último detalle, su camisa de volados entre abierta, dejaba ver un espectáculo alucinante para las damas, quienes no pasaban por alto el físico destacable del muchacho. Ella lo reconocía, era un sujeto apuesto, pero muy mal educado.
 
—No voy a darle las gracias a quien ha sido enemigo de mi familia por generaciones —aludió él en lo que se detenía de repente.
 
—¿Qué? ¿A qué te refieres? —ella también paró su caminar.
 
—No hagas como si no hubieras escuchado lo que dijeron los guardias —se cruzó de brazos y miró con desdén a la chica—. Soy Alik de la familia Reverse, y tu futuro contrincante, es por eso que no tengo la necesidad de darle las gracias a mi enemigo, en especial a una enana como tú.
 
Iris, aunque sabía sobre la reputación de la familia de ese chico, no iba a burlarse, pero lo que sí iba a hacer, es no dejarse intimidar por semejante personaje, pues, ella era muy orgullosa, y no dejaría que la pisoteara nadie.
 
—¡Eres un simplón! —lo señaló con su dedo—. Y me sacan de quicio personas como tú —se cruzó de brazos también—. Apenas te conozco, pero ya me caes mal, y si lo que quieres es hacerte mi enemigo... ¡entonces así será! ¡No perderé contra un simplón como tú!
 
—¡Deja de decirme simplón, maldita chiquilla! —vociferó él con molestia.
 
Los rostros de ambos se ensombrecieron, y sus miradas casi soltaban chispas al chocar la una con la otra, dando así por hecho que los sentimientos que tenían el uno por el otro era reciproco, es decir, ambos se odiaban a muerte.

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