Cap 62

Averno (YAOI)

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Por unos confusos segundos solo se pudo escuchar el sonido de sus agitadas respiraciones mientras se observaban analizando la escena.
 
-¿C..Cóndor?- Dan se incorporó en el suelo, reaccionando el primero.- No me lo creo...- se levantó torpemente con ayuda de las paredes y la cadera de Carter. Se abalanzó sobre él en una explosión de sentimientos abrumadora, el miedo se transformó en euforia, una euforia que transmitió por todos los medios.- Cóndor... Cóndor...- lo abrazó y empezó a besar olvidándose completamente de la situación.
 
Carter se quedó mirándolos algo incómodo con la mutación del ambiente hasta que no pudo aguantarlo más carraspeando sonoramente para interrumpirlos y que estos le prestaran atención.
 
-Ejem, lamento detener vuestro apasionado encuentro pero tenemos cosas de las que preocuparnos...- se echó el arma al hombro más tranquilo.- Podríamos empezar por lo que ha pasado, desde el principio... y hablo sobre todo de ti Cóndor que no tenemos si idea.- lo señaló acusador.
 
-¿Yo?- se extrañó un poco al no saber a lo que se refería exactamente.
 
-Sí, tú.- se cruzó de brazos.- Para empezar, ¿dónde te metiste cuando fuimos a sacar a Dan de la tienda del capitán?- lo interrogó, Cóndor estaba tranquilo con Dan ahí a su lado y se notaba.
 
-Mientras iba de camino a tu tienda un superior me llamó, no pude ignorarlo, era muy insistente...- acarició la cabeza de Dan quien se había apropiado de su regazo en cuanto se sentó.
 
-No fue el capitán... ¿cierto?- Dan preguntó preocupado.
 
-No pero estaba a cargo del grupo en el que estaba y cualquiera podría decir que no estaba precisamente feliz...- frunció el ceño.- En cuanto bajamos de los camiones no dejó de gritar a todo el mundo y cuando me vio me hizo deshacerme de la mayor parte de mi equipo mandándome a comprobar la zona así...- abrió los brazos para mostrarle.- Para ser esto el ejército no se les da bien la estrategia.- Carter soltó una carcajada mientras Dan le golpeaba la pierna, no era algo con lo que reírse, si no hubieran sido ellos los que lo hubieran encontrado... Las cosas serían muy diferentes.
 
-Bueno, entonces deberíamos salir de este infierno... pero ¿qué pensáis hacer cuando volváis? No creo que el capitán os deje ir sin más.
 
-Carter, te creía más listo...- Dan se abrazó a la cintura de Cóndor.- No volveremos, nos iremos a algún otro lado del mundo, yo no le debo nada a tu país y Edgar nos matará a todos en cuanto nos vea así que lo lógico es salir por patas.
 
-Entiendo...- miró al suelo algo decaído al escucharlo pero se recompuso deprisa mostrando una gran sonrisa en su cara.- Bueno, entonces os deseo lo mejor, no os olvidéis de mí y visitadme algún día...- los abrazó con fuerza a los dos, Dan le devolvió el abrazo y Cóndor se quedó sorprendido sin saber qué hacer ante el repentino acercamiento. Carter los soltó entre risas al ver la cara de Cóndor.-Será mejor que nos movamos, no sería conveniente que os pillara la noche todavía estando en terreno enemigo.
 
-Es verdad, vamos.- besó por última vez a Cóndor y se separó para volver a caminar por aquellas casas inhabitadas.
 
Los tres corrieron por allí con la moral más alta que nunca evitando a toda costa los conflictos, Dan iba casi pegado a Cóndor por si tuviera que hacer de escudo humano, no se arriesgaría a perderlo ahora que estaban en la recta final... Pero el mundo no es amable y no tardaron demasiado en chocar casi de frente con un pequeño grupo enemigo que enseguida los identificaron a grito pelado como objetivos.
 
Dan empujó a Cóndor dentro de una habitación cercana tratando de protegerlo y se lanzó en bomba a por todos ellos sin discriminar, en ese momento los odiaba a todos por igual. Entre Carter y Dan lograron acabar con ellos sufriendo pocas heridas... seguramente esos ni eran soldados entrenados...
 
Escucharon un estruendo de donde Dan había empujado a Cóndor y ambos se miraron con cara de susto por un momento, se lanzaron para abrir la puerta con los peores pensamientos en mente pero al abrirla se encontraron a Cóndor sentado sobre un tipo enorme con el cuello rajado de lado a lado. Se lo quedaron mirando atónitos y Cóndor se encogió de hombros.
 
-¿Qué? Ya deberíais saber que sé defenderme solo... y para la próxima no me tiréis a una zona desconocida, gracias...- pasó de ellos para continuar pero el sonido de unas explosiones les hizo tirarse al suelo con un "¡Cuerpo a tierra!" de Carter.
 
Escucharon pasos y no dudaron un segundo en levantarse y correr en dirección contraria a pesar de que se habían quedado sin casa por la que correr así que salieron de ella a la calle donde por gracia divina no había alguien cosiendo a tiros a otro alguien cerca, corrieron todo lo que pudieron con el final del pueblo a la vista. Dejaron sus pulmones para el arrastre gracias a ello, estaban muy cerca, ya casi podían saborear la libertad cuando el sonido de un disparo se compaginó con el de un cuerpo caído en el suelo. Dan miró atrás para ver a Carter tendido en el suelo y a Edgar a unos veinte metros de él, apuntándole con una pistola.
 
-¡Carter!- Dan frenó en seco y regresó para ayudar a su amigo.
 
-¡Mierda, no, olvídate de mí y corre!- Carter estaba muy asustado pero de todas formas agitó su brazo para que escapara a la vez que se arrastraba tratando de alejarse de Edgar que se estaba acercando a él con unas intenciones evidentes. Cóndor se detuvo al ver que Dan no lo seguía y también se alarmó al ver aquello.
 
Edgar alcanzó a Carter, aplastó su espalda con su bota llena de barro y con una sangre fría que solo podía verse en los habitantes del bajo mundo disparó directamente a su cabeza.
 
-¡¡NOOOOO!!- Dan lanzó un grito desgarrador mientras bajaban por sus mejillas unas terribles lágrimas de ira.- ¡¿Por qué?!- le espetó.- ¡¿Por qué haces esto?!- Corrió en dirección a Edgar con unas intenciones de matarlo impresas en su cara, completamente fuera de sí. Cóndor corría detrás de él tratando de alcanzarlo para detenerlo pero algo en el suelo llamó su atención haciéndole gritar con desesperación.
 
-¡DANTE, NO!
 
Fue demasiado tarde, Dan dos zancadas después activó un mina modificada con la magnitud de una mina antitanque potenciada que convirtió el terreno en una gran nube de humo y fuego. Cóndor lanzó un grito desgarrador y salió en carrera en dirección donde Dan acababa de explotar, se metió en la gran pila de tierra y escombros que se había convertido la calle y se puso a revolver en las rocas con desesperación llegando a encontrar tan solo algún trozo de carne chamuscada...
 
La imagen empezó a distorsionarse, el recuerdo había finalizado y la mente de Dan ni siquiera podía proyectar imagen alguna de lo que pasó a continuación, tan solo una secuencia de dolor y sonidos chirriantes.
 
 La imagen regresó pero era negra, un nuevo recuerdo pero, ¿dónde estaba? Volvió a juntarse con su cuerpo para sentirlo todo, al parecer estaba tumbado, atado y con los ojos vendados... esto le era familiar...

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