Las Crónicas de Ondine: El Reino de las Hadas

Géneros: Aventura, Fantasía, Romance

Han pasado diez años desde que el héroe de Ondine derrotó a un oscuro individuo lleno de maldad que intentó destruir el reino. Tras una década de crisis, finalmente un matrimonio volverá a poner en el trono a dos gobernantes que lo harán prosperar. Impulsados por motivos personales, dos huérfanos mellizos llamados Si y Escai intentarán infiltrarse en la boda para encarar a la princesa sin saber que se verán envueltos en una traición y un atentado que cambiará no sólo sus vidas, sino las de todo Ondine para siempre. Ilustradora: RumayChian

1: El héroe de Ondine

Las Crónicas de Ondine: El Reino de las Hadas

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Aquella noche, como todas las demás, los mellizos Si y Escai se dirigieron a la biblioteca del orfanato, donde el anciano bibliotecario les esperaba junto a los niños más pequeños.
     Era medianoche y, aunque a esa hora todos debían estar durmiendo, desde hacía ya un tiempo el sabio se reunía en secreto con los chicos para contarles un cuento. Aunque los dos hermanos tenían ya catorce años, el hombre sabía lo mucho que ambos apreciaban sus historias fueran ficticias o reales, por lo que también les había invitado a escucharlas.
     Una vez que llegaron, saludaron a todos los presentes y se sentaron encima de un cómodo cojín, al lado de los pequeños.
     —¿Qué cuento nos contará hoy, Granfáder?
     El sabio soltó una pequeña risa antes de responder al niño.
     —¿Alguien puede decirme qué acontecimiento especial ocurrirá mañana? —preguntó mirando con sus pequeños y cansados ojos a todos sus espectadores.
     —¡Es domingo! ¡No hay clases! —respondió una niña tras pensarlo durante unos segundos.
     El anciano volvió a reír mientras negaba con la cabeza.
     —Es cierto, mi pequeña, pero no me refería a eso.
     Los mellizos sabían la respuesta pero, al igual que el hombre, querían que fueran los niños quienes respondieran.
     Finalmente, otra niña contestó:
     —¡Mañana se casa la princesa!
     El sabio aplaudió lentamente, esbozando una dulce sonrisa.
     —En efecto. Mañana Mari, la princesa de la luz del reino de Ondine, se casará con nuestro héroe Lion. En honor a este tan gran acontecimiento, os contaré la historia de cómo nuestro héroe nos salvó a todos y obtuvo la mano de nuestra princesa —todos guardaron silencio—. Todo comenzó hace mil años, durante la era del Dragón Demoníaco. En aquella terrible época, un ser que se dice que fue criado en el mismísimo infierno y dotado con tales poderes que le permitían transformarse en un demonio y un dragón a su más absoluta voluntad, gobernaba el mundo con crueldad. Muchos fueron los que se opusieron a su reinado, mas pocos los que se atrevieron a hacerle frente. Y los que lo hacían, caían en sus poderosas manos. La luz y la esperanza se habían desvanecido por completo en todo el mundo. Los habitantes siempre estaban tristes, ningún niño jugaba y nadie sonreía —hizo una pausa para observar  los entristecidos rostros de su público—. Pero un día aparecieron cinco valientes guerreros, cada uno portando un extraño objeto, y desafiaron al Dragón Demoníaco —los pequeños se emocionaron—. Aquel maligno ser aceptó el reto y todos se batieron en un terrible combate. Los cinco guerreros utilizaron los poderosos objetos que llevaban consigo y el monstruo respondió utilizando todo su poder, combatiéndoles en su forma de demonio y dragón. Al final de la tan cruenta batalla, nadie sobrevivió. Sin embargo, gracias a ellos, el Dragón Demoníaco fue derrotado y la luz y la paz regresaron al mundo. Los habitantes volvieron a ser felices y los niños empezaron a jugar de nuevo. En honor y agradecimiento a los cinco héroes, fueron construidas una tumba para cada uno en lo más profundo de una lejana cueva. Los cinco objetos también fueron enterrados y escondidos cada uno muy lejos del otro.
     —¿Por qué enterraron a los héroes en una cueva?
     —¿Y por qué escondieron los objetos tan lejos? ¿Por qué no se los quedaron? —preguntaron algunos pequeños.
     El sabio sonrió, se rascó la amplia barba áspera y respondió:
     —Según cuenta la leyenda, fue por petición de uno de los cinco héroes, el último de ellos en caer, quien logró sobrevivir el tiempo suficiente para pedirlo, pero no pudo o no quiso dar explicaciones, eso nunca lo sabremos. De todos modos, aquel hombre era un héroe y nadie se atrevió a desobedecerle. Muchos siglos han pasado tras aquello y, desde entonces, el mundo ha prosperado. Pocos son los que creen que esta leyenda sea verdad y, aunque muchos han buscado las tumbas de los héroes, nadie ha podido encontrarlas.
     —Sin embargo, sí que encontramos uno de los cinco objetos legendarios, ¿verdad? —le interrumpió Escai.
     El hombre asintió con la cabeza.
     —El espadón del Dragón de Fuego.
     Cuanto más escuchaban los niños, mayor era su fascinación.
     —¿Por qué se llama así? —inquirió un niño.
     —Porque la leyenda cuenta que, uno de sus más abrumadores poderes era crear intensas llamas que tomaban la forma de enormes dragones. Por eso fue llamado de esa forma.
     —¿Y cómo encontramos el espadón?
     —Gracias a nuestro héroe, por supuesto. Todo sucedió hace diez años, cuando un ser del que emanaba la más siniestra y terrible oscuridad apareció de repente en el reino y amenazó con destruirlo todo. Nuestros fallecidos reyes y sus ejércitos combatieron ferozmente, pero lamentablemente todos fueron aniquilados. Al igual que sucedió hace mil años, perdimos nuestra sonrisa y esperanza. No obstante, cuando parecía que el fin para todos estaba por llegar, una esperanza apareció. De la misma forma que un milenio atrás los cinco héroes llegaron de repente para desafiar al Dragón Oscuro, un joven portando una gran arma se enfrentó al ser sombrío. La batalla fue intensa, los feroces choques entre espadas estremecían todo y en el cielo resplandecían con fuerza los encantamientos que ambos utilizaban contra el otro. Dragones de fuego atacaban al ser y este contraatacaba enviando demonios contra él. Cuando la batalla terminó, de aquel oscuro ser que a punto estuvo de sumir el reino entero en la eterna oscuridad, no quedó nada. Y nuestro héroe regresó con vida, junto al legendario espadón que le había otorgado una victoria que a muchos recordó la gran hazaña que lograron los cinco héroes. En agradecimiento por su gran valor, se le fue concedido tanto el título de caballero de la corte como el de gran héroe del reino, así como la mano de nuestra soberana y señora, quien en aquel entonces sólo tenía seis años. Pero ahora tiene dieciséis. El gran momento que hemos estado esperando ha llegado. Nuestra alteza y nuestro héroe por fin contraerán matrimonio y dos nuevos reyes se sentarán en los majestuosos tronos que residen en el palacio.
     Cuando el sabio terminó de hablar, los niños más pequeños ya se habían quedado dormidos, mientras que los demás parecían fascinados. Si, Escai y los chicos más mayores del orfanato aún conservaban algún fugaz recuerdo de aquella oscura época y ninguno era agradable. Muchos de los chicos y chicas que ahora vivían en el orfanato habían acabado allí después de perder a sus padres a manos de ese ser. Los hermanos eran unas de las pocas excepciones, quienes nunca conocieron a los suyos. Ellos fueron encontrados enfrente del orfanato tras una fuerte tormenta. Ya que tenían el aspecto de unos recién nacidos, el director del orfanato decidió que su cumpleaños sería aquel mismo día.
     Algunos sirvientes cómplices del bibliotecario comenzaron a cargar con los niños dormidos y a llevarlos a sus habitaciones mientras que los mayores se marchaban por su propio pie tras desear buenas noches al anciano.
     —Vais a ir a verla, ¿verdad? —dijo de repente el hombre a los mellizos cuando estos estaban a punto de irse.
     —¿Qué quiere decir? —preguntó Si con voz apagada.
     El sabio caminó hacia ellos y posó afectuosamente sus manos sobre la cabeza de ambos.
     —Mis queridos hijos, puede que mis ojos ya no puedan ver vuestros rostros como antes, pero os conozco desde que nacisteis. Habéis estado planeando cómo escaparos desde hace más de un mes para asistir a la boda de nuestra princesa.
     Ambos agacharon sus cabezas con rostros tristes.
     —Aunque quisiéramos, no nos invitó. Sólo somos unos huérfanos, ¿cómo podríamos asistir a su boda?
     —¿Por la puerta principal, tal vez?
     Los mellizos soltaron una risita, mirándole sonrientes.
     —Descansad, hijos míos. Mañana será un gran día.
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Si te ha gustado el capítulo, te pido que me lo hagas saber pinchando en el corazón que hay justo debajo y me sigas para estar al tanto de más capítulos. Gracias :D
  • DialingShrimp37-image DialingShrimp37 - 22/06/2019

    Samanta.exe muchas gracias, seguro que podrás :D

  • Samanta.exe-image Samanta.exe - 22/06/2019

    Estuvo muy bueno de verdad escribes muy bien, espero poder esxribir asi en un futuro ^^

  • DialingShrimp37-image DialingShrimp37 - 16/06/2019

    Yuran Kirukiru Gracias, man, que los disfrutes :3

  • Yuran Kirukiru-image Yuran Kirukiru - 16/06/2019

    Tengo que reconocer que eres muy bueno escribiendo, ya me leere los demas capitulos.

  • DialingShrimp37-image DialingShrimp37 - 13/06/2019

    Tomás Lobato Brotons Gracias man espero que disfrutes la historia :D

  • Tomás Lobato Brotons-image Tomás Lobato Brotons - 13/06/2019

    La historia parece fascinante y la narrativa me parece muy buena, se nota que debes tener experiencia, enhorabuena :) Nada más tenga tiempo poco a poco seguiré leyendo

  • Wacho-image Wacho - 10/04/2019

    Bro, puedo solucionarte una buena portada a precio económico :u

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