Cap 79

Averno (YAOI)

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El silencio que sucedió a los disparos reinó junto al suave susurro de la lluvia y el tráfico lejano. Cóndor levantó la cabeza del volante y Dorian lo miró un segundo antes de bajar con precaución la ventanilla y asomar su cabeza. Primero miró hacia arriba comprobando la deformidad que había quedado en el metal de la furgoneta... Después miró al suelo y por poco no salió por la misma ventanilla al ver a Dan en el suelo.
-Dan..- dijo en un susurro haciendo que Cóndor espabilara y lo mirara como si fuera un loco... pero era muy consciente de lo que estaba delante de él. Abrió la puerta con atropellada torpeza y se apresuró para llegar a su lado.-¡Dan!- se arrodilló y tomó su cara entre sus manos para poder verlo mejor.- Dan...
-Dorian...- Abrió bien los ojos y sonrió.- Me vas a gastar el nombre.- se rió ligeramente sintiendo una agradable calidez en su pecho muy contraria al frío de su piel debido a la lluvia, imitó su gesto pero acariciando sus mejillas.- Te he echado de menos.- Se alegraba tanto de verlo que no pudo evitar lanzarse a abrazarlo.
-Yo también... no te imaginas cuánto.- lo contempló y besó como si fuera la persona más hermosa del mundo fundiéndose con él mientras todo el dolor, estrés y sufrimiento se evaporaban.
-Dan...- Cóndor se asomó por un lado de la furgoneta observándolo incrédulo.- No me lo puedo creer...- Hizo un ademán de acercarse pero se detuvo a medio camino al verse inmediatamente como un intruso en aquel íntimo momento, pero el sentido común lo empujó a intervenir.- Deberíamos irnos de aquí cuanto antes.
-Es verdad.- Dorian lo miró y después a Dan, hincando la rodilla para levantarse y ayudar a Dan al mismo tiempo.- Larguémonos a un lugar seguro.
Cóndor entró en el coche de sus perseguidores y lo arrancó mientras comprobaba todos controles. Dorian metió a Dan en los asientos traseros, dejándolo semi tumbado, lo más cómodo posible. Dorian fue a ocupar el asiento del copiloto y soltó un gran suspiro de alivio... lo habían logrado.
 
 
Cóndor condujo hasta donde habían estado quedándose, no podían ir muy lejos todavía y tampoco podían salir sin ninguna clase de objetivo o un simple plan... Aunque Cóndor no estaba en condiciones como para idear algo así en esos momentos. Ni siquiera pudo mirar a Dan o Dorian durante el trayecto y no precisamente por seguridad vial. Cuando llegaron Dan estaba muchísimo mejor y pudo llegar a la habitación por su propio pie, aunque Dorian no se separaba de él ni un segundo.
-Como... ¿cómo habéis llagado hasta allí?- Preguntó Dan en cuanto se sentó en una de las camas de la habitación.
-Es una larga historia...- Dijeron al unísono, ambos se miraron y Dan se rió pensando que en cierta forma se parecían.
-Jajaja... me alegro de veros...- se levantó y se acercó para abrazarlos por igual.- A los dos.- Cerró los ojos un segundo y suspiró sin saber como sentirse exactamente en esos momentos.- Ahora... lo recuerdo todo, desde el principio hasta el final.- miró a Cóndor y a este se le iluminó la mirada.
-Entonces...¿Por fin me recuerdas, Dan?- lo abrazó con fuerza, todos aquellos años de búsqueda habían llegado a su fin, podía notar como un gran peso en sus hombros se desvanecía, todo mientras Dorian los observaba en silencio de brazos cruzados.
-Sí... claro que te recuerdo.- Dan sonrió y lo abrazó también.- Has cambiado mucho.- Hundió la cara en el hueco de su cuello que ahora lo cubría su largo pelo blanco... Recordaba aquel familiar y agradable olor... lo transportaba a aquellos momentos en la tienda del campamento, felices y cálidos momentos.- Cóndor...- Se separó un poco de él para mirarle bien la cara, acariciando con la punta de los dedos el parche negro de su ojo derecho hasta que finalmente se separó del todo de él, saliendo del agarre de sus brazos con tranquilidad.
-¿Dan...?- Cóndor sonrió confundido sin comprender por qué se separaba de él.
-Cóndor... Yo... te aprecio mucho pero...- fue junto a Dorian.- No soy la misma persona que conociste... han pasado ya más de diez años y yo... bueno, no ha sido fácil.- Lo miró incómodo y casi prefirió no haberlo hecho... se veía devastado. - Cóndor, sigues siendo alguien muy especia para mi...- le dolía en el alma verlo así pero no podía hacer más, podía partirse en dos pero eso no daría el resultado deseado.
-Yo... lo entiendo.- Miró al suelo dolido.- Ha pasado mucho tiempo y... bueno.- se restregó la cara con las manos.
-Siempre serás alguien muy importante para mi... no importa cuantos años pasen.- Dan apretó un puño, hablaba muy en serio pero aquella promesa no parecía animar a Cóndor para anda.
-Supongo que mi viaje termina aquí...- Cogió las pocas cosas que tenía rápidamente.
-¡Cóndor, ni se te ocurra hacer alguna estupidez!- Dan lo siguió con un mal presentimiento y se colocó frente a él.- Eres un hombre increíble y estoy seguro de que encontrarás a alguien especial que siempre estará a tu lado pase lo que pase... No te infravalores Cóndor, eres único.- le sonrió y pondría la mano en el fuego por esas palabras.
-No sé que pensabas que iba a hacer pero... seguro que eso no es.- sonrió ligeramente mientras se echaba una bolsa al hombro.- Espero que volvamos a vernos Dan... de verdad.- Se acercó a él y lo besó para saborear sus labios por última vez.- Adiós Dan.- Caminó hacia la salida pero antes se detuvo frente a Dorian con una mirada neutra.- Más vale que lo hagas feliz... o yo mismo te buscaré y te mataré.- la neutralidad se convirtió en amenaza por unos segundos.- No utilicéis ese coche cuando os marchéis e iros lejos, si es posible a otro país... al menos por una temporada, hasta que se olvide todo este asunto.- Acomodó la bolsa en su hombro fue hasta la puerta.- Bueno, hasta la próxima... Buscadme si es necesario.
La puerta mohosa del motel barato se cerró, los pasos de Cóndor se fueron alejando hasta desaparecer por completo y Dan acudió a los brazos de Dorian, quien depositó un beso en su cabeza mientras lo abrazaba... Podían relajarse... por fin.
 

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