Especial final

Averno (YAOI)

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El día estaba soleado para ser invierno, las calles estaban completamente blancas y podían verse a los niños jugar con la nieve formando figuras de lo más... fálicas.
Habían pasado un par de años desde aquellos duros días y los tres se habían desplazado hasta una casita en un lugar recóndito de Alaska, un pueblo pequeño donde sabían que nadie los molestaría. En esos momentos iban caminando por la calle tranquilamente en su camino de regreso a casa desde la única tienda del pueblo, aunque era Cóndor quien solía hacer esto más a menudo ya que Dan terminaba distrayéndose con cualquier cosa y Dorian aún no se había acostumbrado al frío... y si estaba fuera de casa en esos momentos era por insistencia de Dan porque le apetecía mucho salir con los dos fuera, iba colgado de sus brazos orgulloso a pesar de que nadie le prestara atención...
-¡Vamos Dorian, no es para tanto!- le iba diciendo reído ya que el otro estaba encogido al resguardo en sus múltiples capas de ropa... llevaba tantas que ni se le notaban los cuernos.
-Quizás para ti no... pero yo me estoy congelando.- Soltó una gran nube de vaho con su aliento mientras frotaba sus manos enguantadas.
-No exageres.- Cóndor iba muy tranquilo cargando con las bolsas, no llevaba mucha más ropa que Dan ya que estaba bastante acostumbrado a temperaturas extremas.
-Tsk... los norteños estáis hechos a prueba de balas.- Miró con cierta envidia a Cóndor.
-Yo no soy norteño.- Dan comenzó a pincharle superficialmente con el dedo pero Dorian ni lo notaba.
-Tu no cuentas.- Lo cortó y le agarró la nariz para que se estuviera quieto pero Dan empezó a reírse.
Llevaban una vida tranquila... se había acabado estar perdido sin memoria ni razón de ser, se había acabado servir a los placeres y divertimentos de otras personas y se había acabado definitivamente la búsqueda desesperada e interminable... Todo eso se había terminado, ahora todo lo que les quedaba era disfrutar de sus vidas... unas más largas que otras pero de igual forma vidas.
Al llegar a casa Dorian salió disparado hacia la gran chimenea que tenían constantemente encendida, el crepitante fuego aportaba un cálida y suave luz que se proyectaba sobre todos los rústicos muebles que Dan había insistido en comprar a pesar de que nadie se oponía a la idea. Cóndor fue a recoger todo lo que habían comprado que era prácticamente comida... salvo por una cosa, una que lo tenía nervioso desde hacía tiempo. Dan se acercó a Dorian por la espalda y comenzó a quitarle el abrigo.
-Dorian... si tienes frío vamos a la cama, seguro que ahí te calientas rápido.- Se rió por lo bajo lanzándole una mirada sugerente.
-Mmm... si me lo dices así no podré resistirme...- se dio media vuelta ayudándole a quitarse varias capas de ropa hasta llegar a su piel parcialmente bronceada.- Entonces... ¿haremos eso hoy?- preguntó casi susurrándole ya que no era decisión suya.
-Sí... él ha accedido así que vamos a hacerlo...- Tiró de su cuello para capturar sus labios felizmente... Le había tomado bastante tiempo convencer a Cóndor.- Ve a la habitación, yo voy enseguida.- Tiró de su labio inferior sensualmente separándose de él para dirigirse a la cocina donde sabía que estaba Cóndor, se asomó por el umbral acechándolo.- No te escondas...
-No me escondo...- Lo miró mientras terminaba de cerrar los armarios donde había estado metiendo cosas.- ¿Qué pasa?
-Mmm... pensé que podríamos hacerlo hoy...- Se acercó a él inocentemente como si nada hasta apoyarse en su hombro para depositar un dulce beso en su mejilla.
-¿Ahora..?- Ladeó la cabeza para capturar sus labios mientras rodeaba su cadera con un brazo.
-Si... es un buen momento, Dorian ya está en la habitación, ¿vamos?- Tomó su mano y tiró de ella en dirección a la puerta.
-Vamos...- No lo decía con muchas ganas ya que no le apetecía nada... pero ya se lo había prometido a Dan así que...
Llegaron a la habitación y se encontraron a Dorian sentado en la cama ya en ropa interior... el ambiente no era incómodo pero solo gracias a la presencia de Dan, quien no tardó en desnudarse y empezar a desvestir a Cóndor mientras lo besaba apasionadamente y Dorian se unía dándole besos por toda la espalda a Dan.
Se subieron a la cama entre besos y caricias, Dan estaba completamente centrado en Cóndor ya que era una situación especial... normalmente lo había estado haciendo con ellos por separado, no le disgustaba pero también quería estar con los dos a la vez ya que los quería mucho... Todo ese tiempo tratando de convencerlos había merecido la pena, sin duda.
Al estar los tres tan pegados no tardó en subir la temperatura en la habitación por lo que Dorian comenzó a tantear la entrada de Dan haciendo círculos sobre esta mientras besaba su nuca... Por su parte Dan disfrutaba de aquel contacto pero también de los besos de Cóndor que no le daban tregua a su lengua....
-Mmm...- Gimió suavemente al notar como Dorian introducía lentamente uno de sus dedos.
Dan se echó hacia delante tumbando a Cóndor un poco al igual que le daba más acceso a Dorian para mover sus dedos... Besó a Cóndor mirándolo con amor... Le había crecido el pelo un poco y aunque no tuviera aquella increíble melena blanca seguía siendo muy atractivo. Pasó sus manos recorriendo su pecho desnudo lleno de cicatrices pasando por su abdomen hasta su miembro el cual tomó comenzando a masajearlo para distraerlo de su otra mano con la que agarró sus nalgas.
-Dan...- Dorian reclamó atención buscando sus labios desde un lateral mientras introducía un tercer dedo ya... comenzaba a mostrarse algo ansioso.
-Aún no Dorian...- Gimió suavemente lamiendo sus labios antes de volver a centrarse en Cóndor. Paseó su dedo depredador sobre su entrada suavemente notando como se tensaba... y no le extrañaba, había pasado mucho tiempo desde que había ocupado aquella posición y no estaba acostumbrado.- Cóndor...- Se acercó a él besando sus labios superficialmente consiguiendo que se relajara lo suficiente como para que introdujera un dedo en su interior a pesar de sus leves quejidos... incluso podía notar como su corazón latía rápidamente al igual que comenzaba a ver las perlas de sudor sobre su piel dándole un aspecto muy erótico.
Dorian comenzó a pasar su miembro entre las nalgas de Dan dejando muy clarar sus ganas de comenzar la diversión mientras lo embadurnaba en lubricante, cosa que Dan aprovechó para utilizar también en Cóndor untando algunos de sus dedos en la pringosidad.
Cóndor no tenía muchas ganas de continuar pero las caricias y susurros de Dan lo animaban a continuar... a pesar de que ya estaba apretando los dientes al sentir como Dan trataba de introducirse lentamente en su interior mientras Dorian hacía lo mismo con Dan. Aquello fue la calma antes de la tormenta.
En cuanto todos se acostumbraron comenzaron con una serie de embestidas al principio un tanto torpes por la descoordinación pero conforme pasaba el tiempo se transformaron en unas firmes y profundas que iban sacando fuertes jadeos y gemidos a la par al igual que diversos gruñidos... Los tres lo estaban disfrutando tanto que se olvidaron del tiempo, se habían corrido incontables veces y habían compartido una cantidad tal de besos que dejaban en ridículo a las películas de romance más pastelosas.
-Aah... Cóndor... Dorian...- Sentía tanto placer que creía que podría morir de felicidad en cualquier momento, aunque tampoco pasaría nada realmente.- Mmm....- Terminó corriéndose de nuevo en el interior de Cóndor completamente embelesado y ya comenzaba a notar los espasmos de Cóndor antes de que se corriera en su mano con un gruñido y terminara completamente agotado en la cama cayendo poco después Dan sobre su pecho. Dorian no tardó mucho en salir lentamente del interior de Dan soltando un gran suspiro de placer antes de tumbarse junto a esos dos en las suaves sábanas.
-Vaya... eso fue intenso...- Jadeó un poco tratando de controlar su respiración... aunque no estaba haciendo un gran trabajo y lo mismo podría decirse del otro par que trataba inútilmente de contener el aire a trompicones mientras empapaban las sábanas con sus sudor... Ahora todos tenían ganas de lanzarse por la ventana y caer en la fría nieve.
-Si lo fue...- Dan se incorporó un poco mirando a ambos con todo el amor del mundo.- Gracias...- Les sonrió ampliamente y casi de inmediato recibió una respuesta en besos por parte de los dos.- Aah...Os amo con todo mi corazón... estaremos juntos, ¿me lo prometéis?- Los miró con los ojos brillantes y una felicidad inmensa. Ninguno de los dos dudó, estaban perdidamente enamorados de Dan y sabían que podían hacer lo imposible por el....
-Te lo prometemos....- Dijeron al unísono fundiéndose con él en un cálido abrazo que podían alargar todo que quisieran... ya nada podía impedírselo después de todo.
 

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