El comienzo del fin parte 14

Hermanos de un mismo cuerpo

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-¿Matar? -Pregunto Simara -. JA, no me hagas reír, ¿tu?  -Pregunto para luego tirar una carcajada demostrando que no creía la palabra que acababa de salir de mis labios en tono de amenaza
Mi boca no hizo ni siquiera el intento de lanzar algunas palabras que lo hagan dudar. Solo demostré una sonrisa un poco malévola como la suya y comencé a caminar de manera lenta hacia el, intentando hacerlo de manera tétrica, que supiera que mis pasos iban en serio, que se demostrara mi determinación, caminando mientras me tambaleaba hacia los costados parecía una buena idea. Sus ojos con una esencia de diversión pura cambio a una seria, frunció su entreceja como si estuviera enojado y pensativo a la vez; No tarde en avanzar un poco mas para luego abrir sus ojos de sorpresa. Creo que el ver mis uñas alargándose un poco y tomando esa forma tan puntiaguda hizo que sus ojos... Esos ojos, los vi antes, los sentí antes, estaba tan acostumbrado a ser yo el que sentía miedo, que era tan extraño ver a alguien parecido a mi con esos ojos y el que yo sea el causa de esos ojos fueron, creo que,  aun mas extraño... Creo
-No, ¿Es en serio? -Dijo soltando una breve risa de incomodidad mientras se alejaba un poco
Permanecí en silencio mientras mermaba mi paso.
-No puedes matarme, idiota, el matarme, seria como matar tu lado demoníaco
-Creo que, el matarte ahora me parece mas beneficioso que antes
-Y ¿La guerra? ¿Que pasara con la guerra? ¿No aportaras nada a ella? ¿Eso quieres?
-No me interesa, prefiero no ayudar que lastimar, es fácil la elección -Dije para empezar a correr hacia el, mientras preparaba mi mano izquierda para cortar
Automáticamente Simara esquivo mi primer estocada que iba hacia  su  pecho en donde se encontraba ese circulo de su tatuaje y luego lace unas cuantos golpes a quemarropa que logro eludir e intento darme un golpe de costado en mi rostro que fue frenado por mi antebrazo lateral derecho, no paso ni unas centésimas de segundos para que Simara de unos pasos hacia atrás y acomodándose me acertó una patada directa en el estomago que me impulso unos pasos hacia atrás, no tarde en agarrar su pierna levantándolo, haciendo que logre expulsar un breve grito de dolor causando que con las uñas de su mano derecha intente cortarme para así soltarlo, lo cual logro, pero no sin antes intentar tirarlo por un costado del puente, por la mala suerte tal vez, o simple "Azar" se logro agarrar del barandal en donde antes estaba sentado
-Vaya, vaya, vaya, mira quien esta por caer -Dije mientras me acercaba con mi uña del dedo indice rayando el barandal
Simara mostró la misma sonrisa con la que había empezado cuando comenzamos a hablar
-¿Que es lo gracioso? -Pregunte
-Si caigo de este puente, lo único que pasara sera, perderme en tu cabeza, no moriré, solo me perderé y en algún momento volveré... ¿Seria genial que volvería en medio de la guerra? Creo que si
-Entonces no te caerás -Dije agarrando su mano derecha para que evite lastimarme con sus uñas -. Morirás
-Moriré y tu no harás nada en la guerra, creo que es una buena idea, incluso es un final feliz desde mi punto de vista. Todos tus amigos intentaran ganar, la profecía no se cumplirá y todos morirán dejándote a ti solo, ¡Que lindo! -Exclamo con una dulces sinica
-Da igual -Dije para ocultar mi preocupación 
-Pareces determinado con matarme 
-Si -Dije para luego alzarlo y del cuello lo agarre y lo lance hacia adentro
-Da igual, Me aburriste Aramis -Dijo mientras lo mantenía en el suelo y lentamente hacia presión en su cuello con mis uñas -. Te cederé el control de tu lado demoníaco
-¿Que? ¿Así como si nada? ¿No hay truco? -Pregunte con intriga 
-No, tendrás el control total de la forma deimos
-¿Nada de pensamientos perturbadores? -Pregunte
-La única razón por la cual esos pensamientos te invadían eran por que yo tenia esos pensamientos y quería tomar el control de todo. Era una estrategia para desequilibrarte
-Entonces en el infierno...
-En el infierno fui yo
-¿Tu nos salvaste? 
-Bueno a ustedes no
-Tu fuiste quien despertó por completo mi lado deimos cuando viste al Jefe Agramon atacar por la espalda a Belcebú y atravesar su pecho... Tu fuiste quien movió mi mano para detener que le den el golpe final a Belcebú y el que controlo mi cuerpo hasta salir del infierno
-No los salve, solo estaba cuidando de mi mismo, fue un momento demasiado intenso que debe ser que fue cosa del momento pero pude controlar tu cuerpo... ¿Que digo? Nuestro cuerpo 
-Pareces demasiado indiferente con dejarme tomar el control de todo
-Supongo que pronto te darás cuenta
-¿Cuenta de que? -Pregunte
-Que el dejarte tomar el control de toda la forma deimos, no liberaras su completo potencial, estarás limitado seguramente a la mitad de todo el poder que ofrece un deimos
-Y ¿como liberare todo el potencial? -Pregunte
-La única forma... Es que ambos nos unamos y formemos una sola entidad 
-No pasara
-Entonces tu no sabras lo que es el poder completo de un deimos
-Deja que tome el control completo de una vez
-Esta bien -dijo mientras la piel de todo su cuerpo se empezaba  a quebrarse como si de unas  hojas de una tarde de otoño se tratara, comenzaban a desprenderse lentamente y flotaban en el ambiente con una suavidad y calidez que recordaba un lindo atardecer 
-Supongo que esto es "adiós" -Dije
-Un "hasta pronto", seria lo mas adecuado -Dijo su voz que resonaba como un eco por todo el lugar y su cuerpo se iba desarmando -. Pero, volveré, acuérdate que soy lo que quieres evitar, me temes, sabes de lo que somos capaces de formar, te abruma el pensar que tan peligroso seriamos, soy el caos encarnado y personificado para traerte problemas, soy Simara, soy tu verdadera forma, yo soy tu maldad.
 

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