Capítulo 61 : Recordando a Yalet.

Black Ghost

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El número uno de la liga Oro ya está frente de mi, riéndose.  
 
- Resulta gracioso para mi ver que hayas derrotado de esa forma tan vergonzosa a Tristán, no todos tienen ese lujo de ganarle de esa manera, debo felicitarte eres muy fuerte digno de admirar.  
 
- Muchas gracias, tu también debes de serlo para ser el número uno del NIVEL 3. 
 
- Creo que no debemos hablar mucho y terminemos con tú, última pelea del día de hoy. 
 
No se le quita esa sonrisa de la cara, luego levanta la mano derecho y encima de su cabeza tiene una nube negra, resulta curioso el también esta vestido de negro igual que yo.  
 
En Herel no existen uniformes en las casas de los magos lo único que llevan es un broche pegado en el hombro con su rango y ni siquiera es obligatorio llevarlo puesto. 
 
La que si tienen uniforme son las sanadoras aparte del broche y los estudiantes cada año de nuevo ingreso en sus primeras clases llevan un uniforme para diferenciarlo de los demás pero luego dejan de usarlo cuando ya pertenecen a una casa formal. 
 
Me gusta su ropa negra, ese color es mi favorito pero no se que intenta hacer el número uno del NIVEL 3 porque su nube negra se dirige a mi pero con mi espada, absorbe cualquier ataque mágico por eso no me preocupo mucho por una pequeña nube que se ponga encima de mí. 
 
Es extraño cuando la nube estaba por fin encima de mi todo se puso oscuro no se qué clase de magia será esta porque levantó mi espada que ya no está en mi mano para absorber todo esta oscuridad si se trata de una clase de magia pero no lo puedo creer mi espada no está se desapareció. 
 
Ahora estoy de frente al edificio D la empresa de mi familia veo a mis padres salir por el edificio que feliz me encuentro están sonriendo juntos tomados de la mano, que bien voy acercarme a ellos pero no me escuchan, se van a montar en el vehículo le digo que no lo hagan le estoy gritando fuerte pero no me escuchan nada mi voz. 
 
Al siguiente instante luego de encender el vehículo explota con ese fuego verde y no pude hacer nada para salvarlos, los perdí otra vez en mis propios ojos. 
 
Despierto y tengo las manos en mí cabeza gritando en el piso, estoy de nuevo en el Coliseo y mi espada está conmigo como si nunca se fue de mi mano, todo vuelve a ser blanco no como en ese sueño que todo era medio oscuro.  
 
Me tiemblan las manos por lo que vi, al levantar la cabeza el mago número uno de la liga Oro me conecta una patada y mi espada se me cae de la mano, y yo ruedo por todo el piso. 
 
Estoy sangrando mucho por el rostro debido al golpe que me propino, esa nube negra sigue encima de mi me sigue a todos lados y se vuelve a poner oscuro. 
 
Veo a Yalet la reconozco por su ropa puesta ya que el parentesco a Haru es impresionante solo en su personalidad se diferencia y forma de vestir porque hasta su voz son idénticas.  
 
- Me fallaste. 
 
- No espera Yalet. 
 
- Te odio. 
 
Y se aleja de mí hasta desaparecer en medio de la oscuridad en la que me encuentro. 
 
Ella era mi antigua novia de la chica que estaba perdidamente enamorado que me duele recordarla todo el corazón en la forma que le falle y termine muriendo.  
 
Estoy despierto de nuevo y este chico de la liga Oro me golpea en el estómago luego en la cara, una y otra vez hasta que se cansa y caigo al piso mareado por los golpes, empezando a reírse de mí, esta ahora. 
 
- Y tu eres el hermano de Evelyn no me hagas reír si fuera ella ya estuviera muerto de hecho me hubiera rendido contra ella nadie tiene oportunidad de ganar. 
 
Me levanto tambaleándome como puedo, estoy todo golpeado. 
 
- Utilizas los temores de los demás para usar sus miedos a tu favor eres despreciable, es la magia más baja que he visto usar. 
 
- No me hagas reír de nuevo con tus sermones de mal gusto solo estás celoso porque no eres mejor mago que yo voy hacerte dormir en un sueño eterno mientras masacro tu cuerpo a golpes hasta verte morir. 
 
Lo veo reírse de mi, una sonrisa que nunca se le quitó desde que empezó la pelea y estoy demasiado herido para hacerle ver que se equivoca con migo pero no me quedan fuerzas tampoco para ponerlo en su lugar, realmente mi cuerpo mi pide entrar en un gran sueño que no puedo evitar en medio de esta pelea es su magia que me está afectando apoyado por esa nube negra encima de mi cabeza.  
 
Despierto estoy recordando mi pasado como en una clase de sueño viendo mi vida como si fuera una película. 
 
Es mi madre cuando tenía 12 años y estábamos de vacaciones en su casa de campo disfrutando en familia.  
 
- Donde vas Alberto. 
 
- Voy atrapar algunos insectos para enseñárselos a mi padre cuando regrese.  
 
- Solo dos cosas hijo no te alejes mucho de la casa y no te tardes en regresar porque Evelyn y tu padre me llamaron ya vienen por el camino de hacer las compras que le pedí.  
 
- No te preocupes mamá ya soy todo un hombre.  
 
Y así me despido de mi madre con una red para insectos que tenía, al llegar al bosque veo una moneda grande y dorada como el oro.  
 
Al agarrarla con las manos empieza a brillar fundiéndose en mis manos hasta desmayarme y desperté en medio del bosque pero este bosque no lo conocía no parecía estar en el mismo lugar donde me desmaye y la moneda ya no estaba con migo. 
 
Camino y camino y no encuentro una salida al bosque todo lo que veo son mas y mas árboles alrededor mío hasta que me canso y me pongo a llorar llamando a mis padres.  
 
Veo que un señor de mediana edad con un lobo muy grande caminaba junto a él, se acerca olía mucho a alcohol y cargaba con muchas cosas a su alrededor en el cuerpo.  
 
- Niño estás perdido.  
 
- Si no encuentro a mis padres.  
 
- Ven yo te ayudare a buscarlo. 
 
Que suerte tuve encontré a un adulto que me ayudara.  
 
Al salir del bosque llegamos a un río y nos paramos frente de una gran roca redonda, el cual el señor choco con mucha fuerza mi cara caí inconsciente y sangrando por todo el rostro.
 
  • AlbertoNeris-image AlbertoNeris - 13/06/2019

    En esta parte vamos a conocer a Yalet y esos tres años que estuvo en coma dónde aprendió a usar su mágia gracias al número uno de la Liga Oro.

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