Historias de terror del mundo

Géneros: Terror

Alguna vez escuchaste una historia de terror o te la comentaron, pues aqui te dejo una seleccion de historias de terror que se cuentan a travez de los años a cada generacion. Espero les agraden estas historias las cuales tambien son relatadas en el canal de youtube Dark Paranormal Bolivia

HISTORIAS DE TERROR DEL MUNDO

Historias de terror del mundo

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NO LIMPIES EL SUDOR
 
Víctor es un amigo que tiene muchos años trabajando en el Semefo (Servicio médico forense), no se si aún se acuerda de mí , pero era común que nos viéramos por chamba, por que llegaba a recoger cadáveres a veces a la misma escena donde yo recogía a los que sobrevivían de algún accidente o situación.
Hace algunos años, tuvieron bronca con su unidad para trasladar cadáveres y nos pidieron de favor que si no podíamos llevar a la chica que había muerto.Ella, había fallecido en un accidente vehicular; su cuerpo pequeño y ebrio, había salido disparado por el parabrisas, caído a unos 6 metros de su sentra, después de haber chocado contra un poste. Impactó de cráneo y se arqueó tanto su cuello, que sus vértebras no soportaron la presión y falleció al instante.
Llegamos y no había nada que hacer, ella estaba tumbada al piso con la mirada perdida, con la boca abierta con sangre, pero, con su pequeño cuerpo de apenas unos 17 años en una posición indolente.Se le revisó por protocolo y no había nada que hacer.
Pero esa mirada fría, y quieta que tenía, perturbaba.Le atendías y ella te devolvía la mirada, sin parpadear, sin vida, ella ya no estaba ahí, pero su cuerpo te respondía.Se le cubrió con una sábana en espera del peritaje.Llegó Víctor, le pasaron los papeles y procedió a levantar el cuerpo, se embolsó y nos pidió el favor.Él se subió a la unidad con nosotros, mientras nos decía el parte de la noche, había estado algo movida.Llegamos al Semefo.Descargamos y la colocamos en la plancha.
Su cuerpo,de menos de 1.40 se veía como una isla en medio de toda esa placa de mármol... E igual de blanca.Vic se quedó ahí, a hacer la necropsia de ley.Preparó sus instrumentos y el papeleo.Empezó a inspeccionar el cuerpo desnudo de la niña; algunos moretones y algunas cortadas por el impacto con el parabrisas le abrió la piel.
Inspeccionó como lo dice el protocolo cada órgano de la niña con la delicadeza y el respeto que merece un muerto.Hacía frío y recuerdo que esas salas tienen un olor particular que se acentuaba con éste.Al momento de llegar a los pulmones de la niña, se detuvo.Algo no estaba bien.Se sentía "eso" en el ambiente.Se recorría por su cuello hasta llegar a las nalgas esa sensación.Sus manos, la izquierda en el pulmón de ella, la derecha en el cuchillo de disección estaban totalmente quietas.
Su mirada, directo al pulmón; no quería voltear a ningún sitio más.No estaba bien, no había algo bien en ese momento.Sus ojos querían voltear al rededor, pero sabía que algo sucedería.Con miedo, apretaba el cuchillo, mientras su dedo pulgar jugaba suave con la pleura del pulmón de la niña.Respiró profundo. Y se dio valor.Volteó.Y...No había nada malo.Respiró de nuevo e hizo un corte en el pulmón para ver como estaba, y seguir el procedimiento.Cuando iba a checar la laringe, la vio.
Ella, con los ojos abiertos, viéndolo.Sus ojos no iban a otro punto más que a él.La mano de Víctor en la garganta de la niña.Ella con la vista en él.No supo en que momento el cuerpo realizó ese efecto de que el cuerpo abriera los ojos, pero, es algo que pasa, se repetía a si mismo.
Le cerró los ojos y siguió revisando todo.Cuando le tocó revisar el cráneo, empezó cortando el cuero cabelludo y jaló éste hacia el frente de la cara de la niña, ésta, quedó tapada hasta la nariz por el cuero.Tomó el serrucho para cortar y abrir el hueso., cuando estuvo a punto, usó un formón para hacer presión y fracturarlo y exponer el cerebro.
El cráneo pequeño se movía suavemente mientras trataba de fracturarlo adecuadamente. Cuando lo hizo, se le ocurrió mirar a los labios de la niña.Estaba sonriendo.Estaba sonriendo con los dientes expuestos levemente.Le estaba sonriendo a Víctor.No pudo seguir con el procedimiento y salió del lugar.Cuando llegó el otro médico, le comentó lo que había pasado.Ambos fueron.La niña estaba ahí. Sin expresión alguna.Blanca, como el color del mármol debajo, con un lago hemático que quedó, rastro de la sangre y agua que se había encharcado.
-No pasó nada, sólo lo imaginaste Vic.Le dijo el otro Doctor.-¿Ves? Tus mamadas.El otro doctor se puso los guantes y junto con Vic, siguieron el procedimiento, terminaron, y al momento de regresar el cuero cabelludo a su lugar, se dieron cuenta de que los ojos de la niña, los estaban mirando, aún ahora que se encontraban del otro lado de la plancha.Sólo hubo silencio.
Cerraron el cuerpo y llenaron los formularios.Al regresar a ver el cuerpo, éste, sudaba.Cuando llegó el Doctor Pereira, el más viejo del grupo le comentaron ésto.Él sólo les dijo, "No la limpien, no le quiten el sudor, la niña no quiere irse sola, si la limpian, al ratito se sentirán mal, déjenla, está buscando a quien llevarse, algún familiar verá esto y la limpiará, es mejor que se vaya uno de ellos para que la acompañe".Vic no dijo nada.
Cuando llegaron a reconocer al cadáver, su mamá y su papá fueron los que vieron.El Doc Pereira era quien les mostró el cuerpo. mientras Vic los veía a lo lejos.Al final, vio como su papá, le limpiaba el sudor de la frente.Después de todo, la niña, no se fue sola.Es tarde, a mi me tocó ir a sacar a su padre de entre los fierros de su explorer.
Y a Vic, de nuevo, a hacer la necropsia, pero esta vez del papá.Benditas, benditas coincidencias
 
MI CUMPLEAÑOS
 
Mañana cumplo 5 años. Le he pedido a papá una fiesta, con globos, inflables, dulces y un pastel. Todo de Peppa Pig, un pastel de Peppa, unos globos de Peppa, todo, todo de Peppa. Es mi caricatura favorita. Se lo he pedido a papá, pero como siempre, nunca me hace caso. Como todos los días, hoy me desperté temprano, traté de no hacer ruido porque sé que mi papito llegó cansado, lo escuché llegar anoche, muy tarde. Siempre llega tarde de trabajar, desde que mami se fue, pasa todo el día trabajando. Así que me desperté y fui a su cuarto, prendí la tele sin volumen y vi Peppa Pig un ratito, pero creo que no le gustó a papito porque se despertó muy molesto, apagó la televisión y la desconectó de la pared.
Eso hace papito a veces, pero no me preocupo, solamente vuelvo a conectar todo cuando él se va a trabajar. Otra vez papito lloró en el baño, creo que extraña a mami. Yo también la extraño. Papi estaba tan molesto, que otra vez se fue sin desayunar, lo bueno es que ya soy niña grande y me puedo servir mi leche y cereal yo sola, aunque papito siempre se enoja cuando llega y encuentra los platos en la mesa. Hoy no había leche, creo que a papito se le olvidó comprar, debe ser porque está muy ocupado planeando mi fiesta de cumpleaños. A veces es muy olvidadizo, a veces debo dormir en su cama porque cuando entra a mi cuarto a recoger mis juguetes, deja cerrada la puerta con candado, otras veces busco la llave y puedo abrir yo sola el cuarto, ya soy niña grande, ya mañana cumplo 5 años.
Ojalá tuviera muchos amigos para que vengan mañana a celebrar mi cumpleaños, pero hace mucho que no voy a la escuela, creo que estoy de vacaciones porque cuando despierto a papito para preguntarle si me llevará a clases, él se vuelve a tapar la cabeza y llora. A mi papi nunca le gustaron las vacaciones, a él le gusta trabajar mucho. Será mejor que duerma, mañana me espera un gran día.
…Hoy me desperté temprano, hoy es mi cumpleaños, hoy cumplo 5 años. Ya no puedo esperar a que lleguen los invitados. Fui al cuarto de papito, pero ya estaba despierto, creo que despertar tan temprano le ha confundido, en vez de corbata se ha puesto una correa. Me senté al pie de la cama, no quiero interrumpirlo, otra vez está llorando, creo que olvidó el pastel, quisiera decirle que no se preocupe, si no hay pastel no importa. Pero creo que papá quería mucho ese pastel de Peppa Pig, porque no para de llorar. Ha amarrado el extremo de la correa al ventilador del techo y se ha dejado caer de la orilla de la cama. Creo que se volvió a dormir. En su mano sostiene una cartita, será mejor que la guarde, no la vaya a perder. Tal vez será la lista de invitados, será mejor que la revisé bien, no vaya a faltar mi abuelita, a ella le gusta mucho el pastel.….Hoy es mi sexto cumpleaños, o debería serlo, hace mucho que no me crece el cabello, ni mis manitas, ni mis piernitas, hace un año que papá se fue a alcanzar a mami y yo sigo viéndome igual que cuando mami se fue. Al principio, cuando papi se fue, tenía mucho miedo, sobre todo cuando se llevaron su cuerpo, mi camita y mis juguetes. Pero desde que llegó mi nueva familia a vivir, me siento mucho mejor, otra vez puedo despertarme temprano para ver las caricaturas, además ya hice 2 nuevos amiguitos, aunque sus papás no les gusta que hablen de mí.
 
LA FOTOGRAFIA
 
Tommy era un joven apuesto, tenía una familia unida y en sus estudios era el alumno promedio, no tenía nada de lo que pudiera quejarse, su único mal era su curiosidad, si descubría algo, él debía investigar su origen. Una tarde se encontraba en su colegio presentando un examen importante, estaba cerca de la ventana y su curiosa vista encontró algo que le llamó la atención en el jardín de su escuela, en su mente se dijo que iría hasta allí en cuanto terminara con su prueba y así lo hizo, pasó por el sitio y tomó una fotografía que descansaba en el césped, la observó con detenimiento y quedó cautivado con lo que veía.
En la foto observaba a una bella chica, tenía un vestido rojo con puntos blancos y tacones a juego con su vestimenta elegante, ella miraba a la cámara, pero su mano indicaba el número 2, como si estuviera contando. Intrigado, le preguntó a otro estudiante que veía si reconocían a la chica y donde podía encontrarla, pero nadie tenía idea de quién se trataba, ignoraban su existencia, era desconocida incluso para su hermana y su madre. Decepcionado por no encontrar nada, se fue a dormir,Intentaba dormir pero las sombras y ruidos extraños no dejaban de escucharse, había una sombra, aparentemente era de una mujer y él enseguida pensó que se trataba de la chica, así que rápidamente salió de su habitación y posteriormente de la casa con la foto en sus manos. Siguió aquella curiosa sombra, pero él no esperaba que justo cuando fuera a cruzar la calle, un auto saliera de la nada y lo arrollara.
Tommy falleció al instante, jamás soltó aquella fotografía. El conductor, alarmado y shockeado por lo que acaba de ocurrir, salió del auto para ver si el joven estaba vivo, pero además de encontrarse con un cuerpo sin vida, vió lo que él tenía en sus manos. Era la foto, estaba la misma chica, pero su mano ya no indicaba el número 2, sino el número 3.
 
 
JIMENA. 
Jimena era una niña muy linda y agradable, tenía 10 años de edad y vivía con sus padres en una grande y hermosa casa con un patio inmenso que conectaba a un lago, en el había un pequeño muelle.A Jimena le encantaba pasar el día sentada en el muelle con sus pies sumergidos en el agua, tenía una pequeña cuerda de pescar y con ella cada día trataba de pescar, pero solo lograba atrapar pequeños peces, su padre era aficionado a la pesca y siempre llegaba a casa con grandes pescados, Jimena lo admiraba y quería que el se sintiera orgulloso de ella, por tal razón pasaba todo el día en el muelle tratando de pescar un pez que se igualara aunque fuera un poco a los que su padre atrapaba.Cierto día se encontraba como de costumbre en el muelle un poco aburrida y decepcionada pues no había atrapado ni siquiera un pez diminuto y ya tenía un par de horas de estar ahí... Cuando de repente sintió pequeños tirones de su cuerda, se puso de pie y sintió un tirón más fuerte, ella se emocionó y comenzó a jalar la cuerda, pero se le dificultaba porque los tirones cada vez eran más fuertes, ella pensó con gran emoción que se trataba de un enorme pez... Así que lucho y lucho para sacar del agua al pez hasta que por fin lo logro, se trataba de un pez enorme incluso más grande que los peces de su padre, ella estaba realmente feliz, a pesar de haberse lastimado sus pequeñas manos tratando de sacar al pez eso no le importaba, con dificultad tomo al pez y lo llevo a casa, cuando su madre la vio entrar con el pez se asombro mucho y su padre cuando lo vio no podía creerlo.Hablaron entre sí pues les parecía imposible que su hija haya pescado ese gran pez con una cuerda que no era adecuada para ese gran tamaño, pues apenas y se podía pescar con la cuerda peces no más grandes que la pequeña mano de ella y lo que más les extrañaba era que como su pequeña hija había sacado a ese pez del agua si casi era de su tamaño.La esposa le dijo que le mostrará a su hija lo orgulloso que estaba de ella por su gran esfuerzo y que dejara de buscarle explicación a todo.El padre se llevó al enorme pez para limpiarlo y cortarlo, deshecho la cabeza y la cola, esa noche tuvieron una deliciosa cena que decidieron compartir con algunos familiares, y no dudaron en presumir que su pequeña hija había pescado al enorme pez.Al día siguiente los padres de Jimena no se sentían muy bien de salud.. tenían vómitos y mareos y se dieron cuenta que los familiares que estuvieron en la cena tampoco se encontraban bien, pero no lograron entender porque Jimena se encontraba en muy buen estado de salud, de tanto pensar llegaron a la conclusión que quizás había sido algún alimento que la niña no comió, pues aparte del pescado tenían otras opciones en la mesa.Pasaron los días y los padres y familiares de jimena se recuperaron satisfactoriamente, pero algo no estaba bien en la niña, pues todos los días se sentaba en el muelle con la mirada perdida, ya ni siquiera usaba su cuerda, los padres se preocuparon pues ese no era un comportamiento normal en su hija.En las noches tenía pesadillas, sobre una mujer delgada con el cabello alborotado diciendo unas palabras que Jimena no entendía, y un joven alto y fornido que era lanzado al lago en contra de su voluntad por un grupo de hombres de aspecto tenebroso, luego la mujer terminaba dando gritos de terror y exclamando en un idioma incomprensible.Jimena estuvo aproximadamente un mes teniendo la misma pesadilla cada noche, pero no entendía porque se despertaba exactamente cuando el joven era lanzado al lago y la mujer daba sus oraciones.La niña se veía descuidada, con ojeras y muy delgada pues casi no probaba bocado.Los padres la llevaron al médico y no encontraron mal alguno en ella...Un día la madre decidió buscar ayuda en otra parte ajena al círculo médico.. salió muy temprano en la mañana, dejando a Jimena dormida en su habitación... El padre de la niña al no ver a su esposa, decidió sacar su cuerda de pescar y relajarse un rato en el lago pues había estado pasando por mucha presión por la condición de su pequeña hija.Se preparo, tomo sus cuerdas, busco los anzuelos adecuados pues pensó que si su hija había pescado a ese pez en ese lago seguramente habían más en el.Se sentó en el muelle y lanzó con fuerza la cuerda, y espero... Pasada una hora al fin hubo respuesta, su cuerda comenzó a dar tirones fuertes se dispuso a jalar con mucha fuerza hasta que por fin salió del agua un pez, este era de un color gris más claro que el que su hija había atrapado, y de un tamaño más pequeño pero no dejaba de ser un pez grande.Sorprendido y orgulloso se llevó al pez a la cocina y decidió preparar un rico almuerzo sorpresa para su esposa, pero esta vez conservo la cola y la cabeza para mostrarle a ella lo grande que era el pez, los puso en un recipiente y los guardo en la nevera.Cuando su esposa llegó encontró la mesa preparada y servida pero no llego sola, la acompañaba una anciana de aspecto humilde.La esposa pregunto por la niña y el le dijo que aún se encontraba dormida, sugirió dejarla descansar pues sabían que no había pasado buena noche últimamente... Invitaron a la señora a almorzar, los tres degustaron el delicioso pez, mientras comían conversaban sobre los problemas de la niña, la señora les dijo que haría una sesión espiritista para saber qué pasaba.Empezaron con la sesión y pasados unos minutos ambos pudieron observar una mirada de terror en la anciana, ella tenía su mirada fija y comenzó a llorar...Puso fin a la sesión y los tomo de las manos, y les dijo que lo que tenía que decirles era muy grave.Comenzó con la historia, hace unos años a un joven lo maldijo una bruja, lo convirtió en pez y lo lanzó al agua, no sin antes decir que quién lo pescara cargaría con la misma maldición.Ellos se voltearon a ver y preguntaron si se refería a que su hija se convertiría en pez también, la anciana les dijo que ya era muy tarde para salvar a la niña...La madre corrió a buscar a su hija a la habitación y no la encontró, bajo las escaleras muy asustada mientras el esposo no reaccionaba, ella le gritó que volviera en si y el reaccionó, con lágrimas y terror se dirigió a la nevera esperando encontrar lo peor... Cuando destapó el recipiente encontró la cabeza y los pies de su pequeña Jimena y en otro recipiente habían trozos de carne que aún no habían sido cocinados...Ambos lloraban y les aterraba el hecho de saber que se habían comido a su propia hija.
 
EL VAMPIRO DEL POZO
 
Para alejarme un poco de la ciudad y su bullicio fui de vacaciones a la sierra de Chihuahua, el lugar empezaba a gustarme porque era tranquilo, podía ver la nieve caer por la ventana, sentado junto a la chimenea tomando chocolate caliente.
El más cercano vecino estaba a unos 20 minutos en burro, era una personaje de lo más extraño para mí, la primera noche que nos visitó, tomamos café juntos, conversamos un rato, cerca de las doce de la noche se retiró, lo acompañé a la puerta trasera, se montó en su burro y caminó de frente en medio de la oscuridad hasta que no pude verlo más, al siguiente día mi sorpresa fue que a unos cuantos pasos de la casa solo había un cañón, pudo haber ido por ahí solo si su burro era volador.
No comenté nada entre mis compañeros, esa noche nos visitó de nuevo para invitarnos a cazar por la madrugada, tomamos todos nuestros rifles; de aire por supuesto, no pensábamos más que cazar liebres o aves, éramos cinco más nuestro vecino extraño, la jornada de caza fue genial, muy divertida pues no pudimos más que traer un ave entre los cinco, mientras nuestro anfitrión volvió con ocho liebres y cinco aves. Prometió volver la siguiente madrugada para enseñarnos algunos trucos.
Tal como niños pequeños lo esperamos por horas, pero amaneció y nuestro nuevo maestro no apareció, así fue por tres madrugadas más, un poco preocupado porque me pareció hombre de palabra le pregunte a mi primo que ese día nos visitaba -¿donde vive Don Chava?-, después de tomar las indicaciones me dispuse a la caminata, en el camino oscureció, al llegar cruce los corrales en los cuales tenía algunas chivas, toqué la puerta y después de identificarme Don Chava me dio el pase, estaba en cama, con una herida en la pierna, me dijo que se había lastimado al caer. Me senté a platicar con él y como me han educado bien le ofrecí me ayuda.
-Don Chava, si necesita algo por favor con toda confianza para eso estoy-
Con tal confianza como si me conociera de toda la vida me dijo:
-Alimenta al vampiro de la fosa-
De momento no me extrañó, pensé que el deliraba y se había confundido un poco, pero con su insistencia de que lo hiciera, apoyado por una expresión de preocupación al decirme que tenía ya más de tres días sin y comer podría escaparse, accedí.
Un poco movido por la curiosidad tomé la lámpara de gasolina, pues era algo remoto para tener energía eléctrica, fui a la parte de atrás como me había indicado, donde efectivamente había una fosa, con gruesos barrotes de metal como tapa, se podía ver una escalera de madera, pero no el fondo, así que me acerqué más al escuchar un ruido como –shhclik,shhclik- pero seguía sin ver el fondo de la fosa, desde la orilla en la que estaba parado.
Me subí a la tapa con cuidado pues mis pies cabían entre las uniones, me agaché para que la luz llegara a cada rincón, pero estaba vacío… me reí yo mismo por un momento de tensión que tuve al pensar que realmente había algo ahí… de pronto llamó mi atención el estado de las paredes, llenas de sangre me levanté de inmediato, me di la vuelta y entonces ¡Lo vi! Una mano gris opaca, con uñas largas y negras me sujeto del pie, rompió mi pantalón y caí hacia atrás, aun no terminaba de caer cuando el ya había dado la vuelta para sujetarme de la cabeza, la lámpara se rompió, no pude ver con claridad, pero sentía su cuerpo colgando del mío como si quisiera atravesarme entre los barrotes, su chillido era como el rechinar de las llantas contra el asfalto, su fuerza era tal que sentí que me quebraba los huesos al jalonearme, arañaba todo mi cuerpo hasta que me hizo sangrar…
me soltó de repente y el miedo era tal que me había paralizado, no reaccioné al instante, me quede ahí tirado, lo pude sentir lamiendo mis heridas, con su lengua bífida, me cubrió entonces con su baba gruesa, su respiración paso de agitada a un poco controlada y silenciosa… hasta que deje de escucharlo.
Después de unos minutos, me senté despacio, gateando me fui a la orilla de la fosa, prendí mi encendedor y el estaba ahí, sonriendo, con sus manos se colgaba de los barrotes y con una voz infrahumana salida del mismo infierno me dijo "Tu me alimentaras o seras mi alimento"
 
 
UN DEMONIO EN LA TABLA OUIJA
Mi primer amor fue Mercedes y murió cuando tenía 19 años. Una enfermedad repentina la tuvo los últimos meses sin poder moverse ni hablar, los médicos no aportaron siquiera un diagnóstico preciso y yo a su lado siempre. Los padres al ver mi devoción dejaban que me quede en la habitación, ella inmóvil, sólo su respiración cortaba el silencio y el intenso color de sus ojos azules me siguieron con la mirada hasta el final, aun así, en la más absoluta fragilidad, seguía siendo de las mujeres más bellas del mundo.
Me llamo Gabriel y tengo 35 años, no pasa un solo día en que no piense en ella, mi Mercedes. Por las noches ocupa todos los sueños. Ahora estoy casado con Vanesa quien piensa que hay algo que no he podido cerrar de mi relación, como es psicóloga me lo explicó con pseudo claridad:
?La falta de diálogo entre ustedes debido a la disfunción en el habla que padeció la chica en sus últimos meses, les impidió una correcta oralización de los sentimientos y hay cosas guardadas que nunca pudieron poner en palabras.
Lo que ella no sabe, es que esas cosas guardadas entre Mercedes y yo, hacen que la ame y extrañe con locura y me pone cada vez más lejos de mi esposa, hasta la desprecio. No me importa verla ni escucharla hablar una y otra vez de patologías aburridas.
Por las noches sólo quiero dormirme para ver llegar a mi verdadera amada, entre los pasillos de la escuela, con su uniforme de colegio, bella, feliz, siempre joven.
En un intento por poner algo de cordura a mi vida hablé con un médium. Créanme, sé lo raro que eso suena. Me aconsejó comprar una tabla Ouija para comunicarme con Mercedes y resolver lo pendiente, me la vendió a un elevado precio.
Tenía que saber, contactarla y entender si los sueños son un mensaje de amor desde el más allá o sólo mi deseo de sentir otra vez esa pasión que nos unía.
El viejo brujo, con fama de poderoso, me advirtió que la posesión demoníaca es una contra indicación frecuente en el uso de estos instrumentos, por lo que decidí apegarme a sus tres advertencias con el mayor rigor posible:
1? Siempre usarla de noche y solo, para tener el control y no darle permiso a un ente indeseable (demonio) para arruinarte la vida, que se haga siempre tu voluntad.
2? Nunca usarla en la casa, al igual que en el juego de la copa, si no se termina la sesión de una manera prolija, el espíritu o el demonio puede quedar en el lugar.
3? La más importante, los demonios se hacen pasar por tus seres queridos para que los dejes entrar. Haz siempre preguntas directas que sólo el verdadero espíritu invocado pueda responder, atención a este punto, lo repito: haz siempre preguntas directas, a modo de orden, con firmeza, que sólo el verdadero espíritu invocado pueda responder. Los demonios saben muchas cosas inexplicables, pero no contestan a una pregunta directa con la verdad. Son los amos de la mentira, pueden decirte cuántos golpes te dieron en cuarto grado tus compañeros, pero si les ordenas que te digan ¿Cómo se llamaba mi primera mascota?, no te responderán. Te consideran menos que una cucaracha y no se dignarán a obedecerte jamás.
Mi recomendación particular, que agrego a éstas tres: no la uses si tu vida es feliz. En este caso, ya no aguanto a mi mujer, la comparo con Mercedes y pierde en todos los puntos. No quiero verla, ni oírla, sólo encontrarme con mi verdadero amor, cuando sueño con ella y luego despierto quiero que Vanesa desaparezca.
Ouija en mano, me dirigí a la vieja casilla de la estación, un lugar solitario y a escasos 200 metros de casa.
?¡Invoco al espíritu de Mercedes Volger! ¡Invoco al espíritu de Mercedes Volger!
La llamo, la llamo, la llamo, primera noche: nada.
Sueño con ella y la frustración inicial se torna en esperanza. Segunda noche, el marcador se mueve, débilmente me indica las letras:
E?S?T?O?Y
Tercera noche, me desespero por llegar a la vieja casilla. Los reclamos de Vanesa me son insoportables. En la Ouija se fortalece el contacto, le pregunto algo que sólo ella puede saber, no me responde, pero sigue con otro tema. Mercedes me habla de cuánto hay entre nosotros que no se ha dicho.
A?L…...F?I?N H?A?B?L?A?R?E?M?O?S
Cuarta noche, escapo del fastidio de Vanesa que no me deja en paz. Inicio el contacto con la pregunta que sólo ella puede contestar, sigue sin responderla y empiezo a sospechar que, en verdad, es un demonio haciéndose pasar por Mercedes.
Luego empieza a hablar de algo olvidado, odio acordarme de esos días, sufrí mucho. Me lo menciona a Jorge un muchacho que la pretendía, quiere decirme algo importante. El puntero se mueve veloz.
N?U?N?C?A......T?E......A?M?EM?I......V?E?R?D?A?D?E?R?O......A?M?O?R......F?U?E......J?O ?R?G?E
Sonreí, el demonio es inteligente, sabe que soy colérico, muy inteligente, quiere que desespere. Le hago la pregunta que sólo ella sabría otra vez, para probarlo, no me contesta.Es inteligente, muy inteligente, astuto demonio, quiere que pierda los estribos, tal vez que lastime a Jorge, confieso que en algún momento antes de que Mercedes enfermara había pensado en hacerlo, ja, ja, ja. ?Vuelvo a mi casa hablando solo, preso de la furia, sabía que no era mi amada, nunca podría ser ella, sin embargo, quiero seguir intentándolo.
Entro a las 3 de la mañana sin escuchar los reproches de mi mujer. Abro el cajón de la mesa de luz, no dejo de decirme.
?¿Lastimar a Jorge? Demonio astuto, no voy a dejar que se haga su voluntad, se hará lo que yo quiero. ?Encuentro el arma ¿el deseo del maligno es que lo mate? ¿Acaso que me dispare yo?
Vanesa me grita y grita y grita, quisiera que se detenga, no soporto sus reclamos, me llama loco en todas las formas que su estúpida psicología conoce. Que suelte el arma, que va a internarme, que no puede seguir. Le disparo en la cara haciéndola callar para siempre, me gustaría creer que fue un accidente. En mi cabeza sigo contemplando la idea del suicidio, bajo mi arma y grito:
?Acá se hace mi voluntad no la tuya, engendro del infierno, ¿Cómo puedes pensar que voy a confundirte con Mercedes? ?Sigo hablándole no sé a quién y me encierro en el baño, no hay sirenas, pero temo que la policía derribe mi puerta en cualquier momento.
Dejo a mi esposa desangrada en el suelo. La bronca contra el demonio persiste, aún no amanece y me ilusiona volver a la vieja estación a contactar a mi amada. Tal vez sea la única oportunidad antes de que me atrapen, debo apurarme.
Llego a la vieja casilla corriendo, la ilusión me comanda.
La llamo, la llamo, la llamo. El puntero se mueve.
Volví a hacer la pregunta que sólo ella podría saber.
No me contesta, dice:
A?M?O......A......J?O?R?G?E
?Demonio infeliz, ¡responde lo que te pido! Preso del odio más visceral grito una vez más la pregunta:
?Contesta Mercedes, si eres tú en verdad ¡¿Cuál fue la causa de tu muerte?!
Debo decir que no era un demonio, era el espíritu de mi amada. Al final, antes de que el sol indiferente se asome, en el último intento, Mercedes respondió a mi pregunta directa con la verdad y sólo ella podía saberla.
 
M?E......E?N?V?E?N?E?N?A?S?T?E......P?O?R......C?E?L?O?S......E?N?F?E?R?M?O......H?I?J ?O......D?E......P?U?T?A.
 
CRUCIFIXION...
Él iba sentado frente a mi, dentro de la furgoneta en la que la familia nos dirigiamos a misa cada domingo, ese día era SABADO DE GLORIA DE SEMANA SANTA, que por su puesto, aún recuerdo como si fuese ayer...Me sentía bastante bien con él a mi lado, sentía que desde hacía varios años por fin lo recuperaba, pero por cuestiones casi indescriptibles sentía que lo perdía con cada día que pasaba también.Su mirada parecía atónita, era como si le pesara mirar fijamente a los ojos a cualquiere que estuviese ahí, me veía a los ojos de vez en cuando para luego evadirme con un rápido parpadeo y perderme de su atención esbozando una ligera sonrisa, podía sentir eso que el sentía: la amalgama de sentimientos revueltos incapaces de expresar cualquier emoción, aún así yo estaba conmocionado pero realmente esa forma de mirar que ahora adoptaba, si que me daba miedo.Resulta que acababa de llegar de USA, después de algunos años al fin volvía, cuando se fue llevaba sueños de ahorrar dinero y regresar para casarse, pero se hundio en drogas y alcohol y fracasó. pues no tuvo mucho éxito en su propósito y estaba ahí viviendo en la casa de mi tía en un pueblo urbano cerca de la ciudad y muy alejado del pequeño pueblecito donde crecimos juntos.Ahora pretendía retomar sus estudios universitarios y redimirse, pues estaba luchando por alejarse de los vicios, y mi tía, quien era muy allegada a la iglesia, le había permitido quedarse con nosotros siempre y cuando él se portare bien. Yo me estaba esforzando por recuperarle tambien, cuando llegó de USA fuí yo mismo quien le pidió que regresara a la universidad y que viniese a vivir con nosotros, claro! El accedió. El primer día que llegó a la casa para quedarse estaba tan emocionado que me dormí hasta tarde y desperté muchas veces para asegurarme que no estaba soñando, me sentaba en mi cama y le veía ahí en una cama muy cerca de la mía durmiendo tan tranquilamente. Mi tía y primos estaban contentos de tenerle ahí también, pero yo me quedaba la mejor parte del entusiasmo. Cuando niños siempre fuimos muy diferentes, él era mejor fisicamente, desobediente, arriesgado, valiente, muy astuto pero defensor siempre, aunque mis padres decían que era un rebelde. Yo en cambio era más intelectual: buenas calificaciones en la escuela, dócil, débilucho y por eso tal vez mis papás prestaban más atención a mi. Durante los días que pasaba ahora viviendo con nosotros empecé a sentirme extraño, sus gestos de indiferencia se hacía más constante cada vez, era más serio, más atento a cualquier detalle en cualquier cosa que hacia y menos expresivo. Así que me propuse vigilarle y averiguar qué le estaba pasando; pues yo me sentía extraño también con ese actúar que estaba tomando. Voy a mencionar que él era capaz de transmitir cualquier tipo de energía a quien estuviese cerca, si estaba molesto su tensión era tan alta que podía hacer que las personas a su alrededor se estresaran también, si sentía tristeza pasaba lo mismo o si era feliz podía contagiar a cualquiera. ¡Eso me consta!Era DOMINGO DE RAMOS, inicio de SEMANA SANTA, llevaba 34 días viviendo con nosotros...Esa noche durante mi misión de espía ví que antes de meterse a la cama salió al patio trasero y en la oscura noche se posó de rodillas con los brazos abiertos bajo un frondoso árbol mientras exclamaba unas palabras que no podía comprender desde la rendija de la ventana donde le estaba espiando, me resbale por el jardín sigilosamente para saber que pasaba, y entre unas macetas grandes me quedé en cuclillas, ví que tenía la frente pegada al árbol y pronunciaba ciertas palabras que no pude comprender, de pronto se le escapó un sollozo que rasgó mi pecho como un zarpazo de un león a la mantequilla, pude entender que estaba llorando, sus fúnebres lamentos penetraban mi piel para quedarse dentro de mi pecho impidiéndole respirar tranquilo, sus quejidos eran lastimosamente profundos y prolongados , su cuerpo temblaba y estremecía su hombros al ritmo de sus "ay, ay ay" me dieron ganas de correr y abrazarle, consolarle y expresarle el amor que siento por él, ese amor que tanto le hizo falta. Ahora comprendía todo. Nunca imaginé lo vacío que se sentía y la tristeza que llevaba a cuestas durante tanto tiempo. Ahora comprendía por que decidió irse a USA y por qué se había metido en tantos vicios y problemas, siempre lo habían juzgado mal, y reconozco que también lo hice.Su respiración era agitada y sus sollozos eran más prolongados que hacían undirme junto con él en ese fango de tristeza y recuerdos dolorosos. Me uní a su agonía entonces y lloré con él, lloré por todo el desprecio que le hice siempre, lloré por abandonarle, lloré por menospreciarlo siempre, lloré por ser un maldito cobarde, lloré de rabia y tristeza, llore por qué me dolía, lloré por qué lo amaba y por qué ahora me aborrecía a mí mismo, lloré con él y lloré por él, lloramos juntos, en silencio y en secreto. Sentí como si el dolor entrara como clavos en mis manos y pies atravesandolos y dejándome inmóvil, solo agonizando. Me lamenté por todo y me juré nunca fracasar contigo de nuevo, juré a Dios no perderte de nuevo y estar ahí siempre para ti.Él ahora solo hablaba en silencio y secaba sus lágrimas con su camisa, mientras yo permanecía oculto...se escuchó el rechinido de una puerta al abrirse, era mi tía quien con una larga cabellera y una larga bata blanca se acercaba al patio, él se apresuró a limpiar su rostro, se puso de pie y fingió estar bien, pero mi tía era muy astuta, se le acerco, cruzaron un par de palabras y después de abrazarlo se fueron caminando rumbo al cuarto donde ella curaba a sus pacientes.( Mi tía era una curandera y bruja por lo que yo sabía) Yo me fuí tras ellos para saber que pasaba en esa habitación, y pude ver por las cortinas a través de las sombras que producen las velas encendidas; como, mi tía ponía las manos sobre la cabeza de su nuevo paciente, quise acercarme un poco pero temí ser un fisgón descubierto, así que abandoné de inmediato aquel lugar y me metí a la cama, después de unas horas vi como él entró con un crucifijo en la mano, para enseguida quedarse dormido.esa madrugada me despertaron unas voces extrañas que se hacían cada vez más fuertes,Me senté en la cama de un salto y vi como el que estaba durmiendo a un lado mío se retorcía, pronunciando esas raras palabras que yo no comprendía, mi tía entró de repente con pasos ligeros colocó el crucifijo en sus manos de él, le roció agua bendita y susurrando una oración intentó tranquilizarlo pero él rechazo la ayuda una y otra vez. de pronto todo quedó en silencio y mis tíos y primos que estaban ahí presente nos quedamos mirando unos a otros sin decir palabra alguna, el que pronunciaba palabras extrañas se sentó en la cama nos miró con rareza y se dirigió al baño, nadie dijo nada Y regresamos a dormir de nuevo, a la madrugada siguiente ocurrió lo mismo: unos gritos con más insistencia salían de la boca de quién dormía al lado mío, me puse de pie rápido e intenté sujetarlo para tranquilizarlo pensando que tenía una pesadilla pero su respuesta fue agresiva y de un solo empujón me arrojó al piso, mi tía entro deprisa de nuevo, pero esta vez su expresión de asombro era más rara de lo normal, susurró de nuevo la oración e intentó poner su mano sobre su frente pero esta vez le costó más trabajo dejarlo quieto. Al otro día durante la mañana en el almuerzo le preguntamos que qué es lo que le pasaba pero su respuesta sólo fue: "los superficiales no comprenden nada" y salió rápidamente como si estuviese molesto.Así pasaron varias noches más, mencionando y gritando esas conversaciones casi parecidas como discusiones, y mi tía luchando por tranquilizarlo cada vez con más esfuerzo y menos eficacia en su intento. Sé que eso le preocupaba pero nunca se atrevió a mencionar cosas de ese tipo. Inclusive nosotros pensamos que él había vuelto a las drogas...Mi tía decidió llevarlo a la iglesia, llevaba buena relación con el sacerdote pueblo y pretendía que él hiciera penitencias en la iglesia ayudándole al sacerdote en lo que necesitase, fue entonces que el cura le ofreció hacer el papel de Jesucristo crucificado durante el vía crucis de la celebración de Semana Santa, por supuesto él aceptó. Durante el acto de la celebración todo fue un éxito, al realizar la crucifixión vi como sus ojos se entristecieron para posarse en mi, me miró fijamente parpadeó un par de veces y seguía anclando su mirada a la mia mientras estaba en la cruz, me miró con lastima, con rareza con mucha profundidad y como si pretendiera darme algún mensaje, que para ese entonces no comprendí. En cuanto terminó la celebración se acercó a mí y me dijo: estás preparado, ahora sé hacia dónde debo ir.-pero preparado para que? -pregunté- "los superficiales no comprenden nada" -me respondió.Desde ese día se notaba más esa rarezay a veces sonreía como queriendo esconder la lastima que ahora yo le causaba.
...Era el día 40 que él estaba con nosotros, era Sábado de Gloria, íbamos sentados en los asientos dentro de la furgoneta, nos dirigiamos a la celebración de la misa con motivo del dia de resurrección de nuestro señor Jesucristo Él iba sentado frente a mí desvaneciendo su rara mirada e inquietante postura, que más que preocupación, repito, me causaba miedo, y claro que no sabía por qué...Llegamos a misa y durante el momento en que tres participes de la misa pasan para leer las primera y segunda lectura y entonar el salmo, yo me puse de pie junto con dos personas mas. Ví de reojo como él se acercaba de prisa para participar también, entonces le dijo a la señora que estaba detrás de mí que él participaría, la señora asintió con su cabeza y regresó a su asiento, el tocó mi hombro y dijo: "yo entonaré el salmo"y ocupó mi lugar para yo pasar al tercer puesto. la primera participe concluyó con la primera lectura, ahora era el turno de él y se dirigió hacia su puesto, pero antes de llegar un ave defecó sobre su cabeza, ese fue motivo de burlas y murmullo entre la multitud, el sacerdote se puso de pie y dijo: "tú no puedes participar" Y ordenó a un monaguillo cantar el salmo, más yo desde mi posición embravé mi mirada y la clave justamente a sus ojos mientras asinti con la cabeza, lo hice justamente como él me miró desde la cruz, él captó el mensaje y no se rindió ni abandonó su puesto, asintió también con la cabeza y entonó. El sonoro que se escuchó resonó por cada rincón de la iglesia y género un eco tan profundo que todo los que lo escucharon quedaron anonadados,su voz era excepcional y realmente bella su cántico era estremecedor que conquistaba con su voz al más apático corazón, decenas de aves se acercaron entonces y revoloteaban sobre su cabeza cantando de júbilo y alegría, varias personas entonces se conmovieron, algunos se pusieron de rodillas y otras más perdieron el aliento al ver tan coordinada ceremonia entre su cántico y el cántico de las aves. También me conmoví y me alegré de verle tan seguro en lo que hacía. Termino su participación y concluí mi turno también, termino la misa y varias personas nos miraban con rareza mientras él y yo saliamos triunfantes de la iglesia. —HEVER! —se escuchó unas voz a nuestras espaldas.—Que pasa? —Respondió—no te había escuchado cantar, ¿Quisieras venir a participar mañana a cantar con los catequistas a las 8am?—Seguro que si padre, los veré a esa hora.
Y seguimos caminando abrazados rumbo a la camioneta.esa noche dormí con mucho entusiasmo, sentía que había recuperado a HEVER, sentía que ahora éramos felices, y dormí tranquila y profundamente. A la mañana que sigue me levanté de prisa quería recordarle a HEVER que teníamos una reunión, pero no lo vi en la cama, salí a buscarlo por toda la casa pero por más preguntas que hice nunca supe donde se había metido, inclusive mis primos me veían con rareza cuando preguntaba por él.
Ese día te busqué y te esperé todo el día, no me importaba realmente asistir con los catequistas, más bien, quería disfrutar contigo el tiempo.Pero desde entonces no sé dónde te metiste no sé a dónde fuiste, no sé dónde estás, y eso me llena de tristeza, de coraje, de rabia, y de decepción, decepción de ti por abandonarme HEVER, decepción de mi por haber fracasado de nuevo, por haberte perdido otra vez, por haber perecido. Hay quienes dicen que nunca exixtiste y eso me llena de ira, e intento hablar con ellos y explicarles a veces a gritos que eres la prueba viva que Dios existe, que fuiste eso que cambió mi vida, mi existir, pero este grupo de personas con las que me dejaste ni siquiera hablan mi mismo idioma, aún así estoy en pie de lucha por ti HEVER. No me he rendido HEVER, no aún, no me rendiré tan fácil, si esto es una prueba la superaré, y si es venganza tuya, acepto que me lastime tu asistencia, pero seré fuerte está vez HEVER, seré como tu, juro que te buscare y daré con tu paradero y cuando te encuentre no sé qué haré HEVER, si correr a abrazarte fuerte y llorar de alegría o correré a clavarte un puñal en el pecho y llorar de rabia...Por qué me abandonaste HEVER? Por qué te fuiste sin decirme nada? Por qué no me llevaste contigo?Te causo lastima ahora cierto?Ahora yo soy insignificante para ti lo se, así como tú lo eras antesTe confieso algo? A veces antes de dormir voy al árbol frondoso del patio trasero donde te ví llorar, y también me arrodillo, extiendo los brazos y recargo la frente en el árbol e imploro a Dios llorando me de otra oportunidad contigo, imploro con tanta fuerza y melancolía que se que Dios existe y me permite verte observandome entre la oscuridad, te veo llorar conmigo HEVER, te veo arrepentirte por lo que hiciste y no hiciste te veo sufrir por mi culpa y eso me pesa.Sabes que más? Te envido HEVER, desde siempre lo eh hecho y he querido ser como tú, te envidio tanto, y te aborrezco tanto por haberme dejado, pero te amo demasiado también y te aseguro que soy quien más te quiere, ¡Por favor regresa HEVER! regresa por mí o me obligarás a encontrarte a como dé lugar, te buscare en mis sueños cada noche, te buscare en cada recuerdo que me dejaste y después terminaré con esto de una vez por todas, no volverás a dejarme nunca más HEVER, seré yo quien de jaque mate en la partida, y te liquidaré para siempre, si quires irte te irás para siempre pero seré yo quien lo decida y no tu.No importa que tenga que lidiar con toda esta gente loca que me encierra en esta podredumbre a la que los demás llaman manicomio, no importa que a veces me martirices en mis sueños y me veas con lastima mientras despierto asustado al no verte, para que venga esa señora con su bata blanca y me de el crucifijo para consolarme hablándome bonito con palabras de aliento poniendo su mano sobre mi frente Y me adormezca con la inyección para dejar de alterarme cada noche. Es una promesa HEVER. Escaparé de este laberinto en el que me dejaste y encontraré. Encontraré de nuevo esos ojos bonitos con los que me viste desde la cruz el dia del vía Crucis, aunque ahora el que este crucificado sea yo, te juro que escaparé de esta CRUCIFIXION, yo tengo mis propios planes y solo yo me entiendo al final de cuentas; cómo tú decías: "los superficiales no comprenden nada"
 
Atte. Hemer, tu hermano gemelo, tu otro yo, tu consciencia, yo mismo.
 
AMANDA NOVAK
Praga, Checoslovaquia, 8 de diciembre de 1919
Amanda Novak tiene 22 años. Empezó a prostituirse a los 15. Dejó de hacerlo a los 21, cuando conoció a su último cliente: el señor Nadie.
Amanda me recibe en su casa, una vivienda humilde que se cae a pedazos: paredes hinchadas por la humedad, techos descascarados, un colchón en el suelo donde duermen varios gatos, tres sillas, una mesa pequeña y un espejo roto que refleja mi silueta cuarteada. Amanda se desplaza en una silla de ruedas oxidada, me pregunta si quiero té de jengibre, le digo que no. Sorprende la miseria que la rodea. Lo primero que le pregunto es qué hizo con el dinero que le pagaron.
—Doné una parte al hogar de huérfanos en donde crecí —dice—. Al principio se negaron a aceptarlo, hicieron preguntas: de dónde había sacado tanto, quién me lo había dado, etc. Al final los persuadí de que se quedaran con un poco, de que reformaran el hogar y les comprasen ropa nueva y juguetes a los niños... Aceptaron la donación a regañadientes. Claro, imagine a una muerta de hambre como yo, que se aparece con millones de Coronas en una bolsa… —¿Y qué hizo con el resto?—Contraté a un detective, le dije que le daría la mitad si encontraba al señor Nadie. —¿Así se llama el que la secuestró? ¿Señor Nadie?—Así se llamaba… —dice Amanda mientras se sirve té en una lata de tomates vacía.
Amanda tiene el cutis gris, seco y estriado. Me cuesta creer que sólo tenga 22 años. Sus brazos están fibrosos de tanto girar las ruedas. Sus manos son gruesas, ásperas y venosas; parecen manos masculinas. Sus piernas sin pies cuelgan de la silla como algo ajeno al resto de su cuerpo. Lleva el pelo revuelto, casi blanco, tan largo que debe hacerse una trenza para que no se le enrede con las ruedas de la silla. Cualquiera que leyese esta descripción pensaría que se trata de un adefesio... pero no lo es, la belleza late en su cara, en sus facciones suaves y en sus ojos color zafiro, que contrastan con la lividez de su piel.
Bratislava, 3 de abril de 1918
«Soy una chica sucia, chupo y trago más que las demás…lala, larala… todos mis agujeros están disponibles para el mejor postor, para el mejor postor…». Así se vende Amanda frente los hombres que pasan a su lado: cantando sus destrezas a viva voz. Algunos se paran y le ofrecen monedas, pero ella sonríe y les responde, también cantando: «No acepto limosnas… chupo y trago mejor que las demás…lala, larala… todos mis agujeros están disponibles para el mejor postor… »El estilo que Amanda utiliza para venderse es infantil, las demás putas que comparten la calle se ríen de ella, le dicen estúpida, imbécil, ridícula… pero ella las ignora y sigue cantando; y al final, el mejor postor siempre la elige entre las otras.
Cerca de las 2 de la mañana, la calle Roja de Bratislava empieza a vaciarse de gente. En lo que va de la noche Amanda se ha dejado sodomizar tres veces y ha hecho seis felaciones. Sus bolsillos están llenos. Se prende un cigarrillo para quitarse el gusto a esperma de la boca. Mientras camina por las desérticas calles de la ciudad, nota que un auto se arrima a la vereda y reduce la velocidad para quedar a la par de ella. Es un Buick blanco, el chofer saca una mano enguantada por la ventanilla y deja caer un rollo de billetes en la calle, luego acelera. Amanda recoge los billetes y sigue caminando pendiente del auto, que se estaciona llegando a la esquina. La mano del chofer suelta otro rollo y vuelve a acelerar. Ella toma el dinero y sigue al auto como un animal hipnotizado. La acción se repite cuatro veces, hasta que el auto se detiene y apaga el motor. Amanda le acerca los cuatro fajos al chofer.—¿Qué estás buscando con tanto dinero? —le pregunta.En la penumbra Amanda no logra distinguir la cara del tipo, que se baja el ala del sombrero para no dejase ver.—Busco sus servicios por 9 meses —le dice.Amanda suelta una risotada ordinaria, le tira los billetes en el regazo y se va caminando.El auto arranca y la sigue. El chofer saca la mano nuevamente y deja caer algo brillante en la vereda, algo que percute como una piedra. Amanda se agacha y recoge lo que parece ser un diamante.—Lo que usted tiene en sus manos es una gema valuada en miles de Coronas. Si me ofrece su cuerpo por 9 meses, se la puede quedar y vivir como una duquesa el resto de su vida.Amanda sostiene la joya, la baraja entre sus palmas, es pesada, de forma hexagonal. Mientras el chofer habla, Amanda se quita los zapatos con la punta de los pies y se escapa llevándose el diamante. El auto la persigue tocando el claxon. Amanda toma las calles al azar, gira en las esquinas, derecha, izquierda… se mete en un callejón, no hay salida, intenta treparse al muro para pasar al otro lado, el auto acelera y le aplasta las piernas con el parachoques.
Amanda despierta en una cama con dosel. Tiene los brazos atados a los pilares de la cabecera. Del dosel cuelga un velo rojizo, se distingue una sombra a través de la tela.—¿Dónde estoy? —pregunta.—Lejos —responde la sombra.—¿Usted quién es?—Soy el señor Nadie.—¿Qué quiere, por qué me trajó aquí?—Se lo dije hace una semana, en la calle: quiero 9 meses.Amanda está drogada, siente la boca seca y la lengua hinchada. Habla con dificultad.—¿Qué pasa con mis pies? No los siento.—Sus piernas quedaron destrozadas. Tuvimos que amputarle los pies para detener la gangrena... —responde la sombra son suma tranquilidad.Amanda cierra los ojos y solloza.—Esto no puede estar pasando… —murmura.La sombra corre el velo y se deja ver. Es un hombre vestido de traje negro, con la cara deformada en protuberancias que emanan un líquido viscoso y amarillento. —¡Por Dios! —grita Amanda.—Entiendo su espanto —le dice el hombre—. Sucede que sufro de una extraña clase de lepra purulenta. Mi familia lleva varias generaciones sufriendo esta enfermedad. Me han dicho que es un maleficio gitano que le hicieron a mi tatarabuelo, hace 150 años... Sé que soy repulsivo a sus ojos, ni yo mismo tolero mirarme, por eso no hay espejos en esta casa.El hombre se sienta al borde de la cama.—¿Y yo qué tengo que ver con eso? —pregunta Amanda desviando su mirada—. Déjeme ir, yo no hice nada malo... no quise robarle, perdóneme, por favor…El tipo le acaricia la cara. Amanda siente los bultos viscosos de sus manos rozándole las mejillas.—Usted nos va a salvar, Amanda —le dice—. Usted fue elegida para curar esta maldición.—¿De qué habla? ¿Está chiflado?—Esta noche, los hombres de esta familia: mis tres hermanos, mi padre, mis cuatro sobrinos y mis dos tíos, van a intentar preñarla. Y cuando lo logren, cuidaremos de usted hasta el momento de dar a luz. Con esa criatura vamos a cortar la maldición... En agradecimiento me encargaré de hacerla una mujer millonaria…—¡Ni muerta me dejaría tocar por ustedes! —grita Amanda mientras tironea de las amarras. —Amanda —le dice el hombre con ternura—. Usted no está en condiciones de decidir. Si se resiste será peor, porque la haremos sufrir: la quemaremos, le arrancaremos la piel, le sacaremos los ojos, la lengua... la obligaremos a comer cucarachas y las cosas más horribles que pueda imaginarse. En cambio, si cede, si abre sus piernas sin poner resistencia, esto pasará pronto y se llevará una gran recompensa.—¡Prefiero que me mate, hijo de puta!El hombre se levanta, vuelve a correr el velo del dosel y antes de salir de la habitación le dice:—Comenzamos en dos horas. Antes vendrá una enfermera, para limpiarla y lubricarla…
—Y así fue —me dice Amanda—. El grupo de leprosos apareció dos horas después. Había de todas las edades, desde 16 hasta 60 años. Uno por uno fueron metiéndose entre mis piernas, con sus cuerpos amorfos, supurantes, inmundos... Con las caras desfiguradas por los bultos. Y mientras me violaban, la enfermera me acercaba una cubeta para que vomitase. Porque era imposible no vomitar... Eran los seres más asquerosos que alguien pueda imaginar.
Y cuando eyaculaban dentro de mí, los tumores de sus cuerpos supuraban pus con más abundancia. Y el olor… nunca olvidaré ese olor, como a leche mezclada con heces…
Intento retener el reflujo que sube por mi esófago. Durante unos minutos quedo con el torso curvado hacia adelante, tratando de contener el vómito. Amanda me observa y sonríe.—No se preocupe, es normal lo que siente —me dice—. Por eso le ofrecí té. El jengibre es bueno para las náuseas, yo lo tomo todo el tiempo… ¿Seguro no quiere un poco?—No gracias. Ya se me pasa —le digo mientras me reincorporo—. ¿Cuánto tardó en quedar embarazada?—Al mes notaron que ya no menstruaba y dejaron de hacerme visitas… luego empezaron a tratarme como a una deidad. Me llevaban a pasear por el parque en silla de ruedas. Me hacían masajes, me cocinaban manjares y me dejaban leer todos los libros que quisiera. Tres meses después apareció la bruja que les había dicho cómo romper la maldición. Era una vieja gitana que hablaba en un idioma que yo desconocía.
Amanda se queda en silencio unos instantes.
—Fue una niña. Tenía mis ojos dijeron. Las parteras me la quitaron de las entrañas y se la llevaron a otra habitación. No querían que la tocase, temían que intentara matarla, seguramente. Y no estaban equivocados. Le hubiese roto el cuello al momento de tenerla en mis brazos. —¿Qué pasó después?—Al otro día me metieron en un auto y me colocaron una capucha. El auto anduvo dos horas, me bajaron y me subieron a otro que anduvo cerca de 4 horas. Me bajaron y me subieron a un tercer auto que tras 6 horas me dejó en Bratislava. Me colocaron en una silla de ruedas de oro y me empujaron hasta la entrada de una enorme y lujosa casa que yo solía admirar cuando trabajaba de puta. Me dijeron que era mía. Unos sirvientes me ayudaron a entrar. Al otro día despedí a la servidumbre y puse todo a la venta. Y con ese dinero, más todo lo que me habían depositado en el banco, fui al hogar de huérfanos para donarlo todo…—¿Y qué pasó con el detective?—Tardó dos meses en encontrar la casa del señor Nadie. Ni siquiera estaba en Checoslovaquia, estaba en Viena. Le pagué lo acordado y le di algo más a cambio de que contactará a 6 sicarios. Tras unas semanas me reuní con ellos y les ofrecí todo lo que me quedaba a cambio de que asesinaran al señor Nadie y a toda su familia de monstruos. No preguntaron nada, se repartieron mi fortuna y desaparecieron. —¿Y lo hicieron?Amanda se mete la mano dentro del sostén y extrae una hoja de periódico, la desdobla y me la entrega. El titular dice: Feroz masacre en mansión de Viena. 20 muertos. Posible ajuste de cuentas…—¿Y la bebé?—Ya estaba muerta cuando llegaron los sicarios. Los leprosos la habían desangrado y se habían bebido su sangre. De esa forma creyeron que acabarían con la maldición. Enfermos hijos de puta... Me alegro de haberlos matado a todos. Fue la mejor inversión para todo ese dinero.
Me despido de Amanda con una sensación de alivio. Ése alivio que a veces produce la venganza, sobre todo cuando es tan merecida.
 
CURIOSIDAD
¿Alguna vez has sentido curiosidad por hacer algo indebido, algo inusual en tí?
Seguramente la respuesta a la pregunta sea obvia. Te formularé otra pregunta, quiero que me contestes sinceramente ¿Eres de las personas que creen en lo paranormal?
Si tu respuesta a la pregunta es un ¡no! Rotundo. Déjame mostrarte que te equivocas ¡y mucho!
Te invito a probar un juego. Pero no sin antes avisarte que las consecuencias quedan bajo tu propia responsabilidad.
Has de ser una persona muy atenta y muy responsable. Porque este juego no es para cualquier persona despistado/a e irresponsable.
¿Estás listo/a para empezar a jugar el juego?
El juego se llama "LOS INVITADOS" pronto entenderás el por qué de su significado.
¡Muy bien! Cuando estés a solas en tu casa, sin nadie, solamente tú, no vale estar con nadie, porque sino el juego no funcionará. Ha de ser por la noche, no importa el día, ni la hora que sea para jugarlo, simplemente cuando esté todo a oscuras. Cierra todas las ventanas, rueda las cortinas, apaga todas las luces, aparatos eléctricos y márcharte a la zona de la casa donde más oscuridad tengas.
Agarra una caja de cerillas, llévate sólo 3 contigo, a continuación ve a por un folio en blanco o trozo de papel en blanco y un bolígrafo.
En el folio en blanco escribe lo siguiente en letras grandes mayúsculas:
¡ESTÁS INVITADO A MI FIESTA PUEDES VENIR! Junto con los minutos que quieres que dure la invitación. Ejemplo de 22:30 a 22:40.
¿Te explico el por qué? Por lo que más quieras no invites por más de 20 minutos a las presencias que vas a invitar a entrar en tu casa. Créeme que muy difícilmente vas a soportarlo 5 minutos. Ya que el terror es tal, tan insoportable, tan horrendo, que te dejará marcado/a de por vida, aún siguiendo las instrucciones del juego al pie de la letra. Y créeme no es ninguna tontería ¡funciona!
Una vez escrito en letras mayúsculas la invitación y el tiempo que desees que dure la fiesta. Rompe el papel en trozos, tantos como habitaciones tenga tu casa. Para luego irte a la zona más oscura de la misma. Una vez estás en el habitáculo más oscuro de esta, encuentra la esquina de la pared más cercana, agáchate y quédate sentado/a mirando frente la pared. De manera que no puedas girarte de espaldas para voltear hacia atrás.
Coge la caja con las 3 cerillas. Te cuento encenderás una por una acercándola lo más que puedas hacia la esquina de la pared, donde te encontrarás de frente. Pronuncia lo siguiente en voz alta 4 veces ¡ESTÁIS INVITADOS A MI FIESTA, PODÉIS ENTRAR!
Si la llama de alguna de las 3 cerillas permanece encendida sin consumirse u apagarse luego después de haber pronunciado las palabras de la invitación 4 veces. No te preocupes, significa que no tienes invitados, puedes levantarte, darte la vuelta, salir de la esquina de la pared y encender las luces u hacer lo que quieras hacer en casa sin peligro alguno.
Pero ¡ojo! si alguna de las cerillas se apaga mientras estás invitado a entrar a las presencias. Quédate totalmente quieto/a, escucha con muchísima atención. Porque acabas de invitar a las presencias que no creías en ellas para nada.
Notarás que ese algo o esas cosas tocarán la puerta. E inclusive por muy cerrada que se encuentre esta, lograrán abrirla, pero sin romperla, sin llegar a destrozarla. Notarás como ese algo, esas cosas una vez estén dentro de tu casa, caminarán lentamente, las escucharás respirar con unas respiraciones que no identificarás con nada que hallas oído antes. Pero sabrás que no son nada humanas. ¡Pero tu permanece totalmente quieto/a! ¡no se te ocurra por lo que más quieras darte la vuelta o levantarte! ¡nada! Simplemente no te muevas, permanece en la esquina sentado/a sin moverte, en silencio absoluto escuchándo todo.
Pronto escucharás como la o las presencias irán paseándose habitación por habitación, cogiendo todas las invitaciones escritas en el folio que les has dejado. Para empezar aproximarse hacia donde estás tú.
Por lo que más quieras, aunque sepas que está justo detrás de ti, ¡no mires hacia atrás! ¡No te des la vuelta! Por mucho miedo que estés pasando, por muy aterrado que estés ¡No voltees! No enciendas ninguna luz, quédate quieto/a en la oscuridad, sin moverte. Si lo haces bien, esas presencias te darán las gracias por tu invitación a la fiesta antes de marcharse.
Pero en el breve tiempo que las has invitado. Que te recomiendo por tu más preciado bien, no haya sido por mucho tiempo. Porque tendrás que soportar la cantidad de tiempo que hayas escrito en el papel, mientras la/as presencias rondan por toda la casa e inclusive se pondrán hablar contigo y créeme no te va a gustar nada tener que pasar por ello mucho, si has puesto un largo tiempo en tu invitación ¡Y jamás te repito una y mil veces! No mires hacia atrás, no voltees para ver lo que está detrás de tí. Porque ese algo, te aseguro que no es humano.
Según testigos de las personas que se han atrevido a contar sus experiencias con este juego, tras girarse justo cuando estas estaban hablando con ellas, para encontrarse cara a cara con la o las presencias. Se han quedado marcadas de por vida con serios problemas psicológicos.
Te pregunto ¿tu te atreverías a jugar a este juego? No pasa nada ¿verdad? Eres esceptico/a ¿no tendrás miedo o si?
 
Lo dejo en tus manos, pero te aseguro que haciendo lo correcto, siguiendo todas y cada una de las pautas de este juego. El escepticismo se te borrará de la mente la misma noche en que pruebes a jugar a LOS INVITADOS.
 
 
EL CARRUAJE DE LA MUERTE, GUATEMALA
 
Hay una historia que se esconde debajo de esa leyenda y tiene por protagonista a Mario. Mario se dedicaba a las labores de agricultura, cultivando y recogiendo frutos de la tierra. Si bien, las jornadas en el campo son arduas y laboriosas, Mario iba y venía al campo todos días aunque viviese en la ciudad. Un buen día cuando regresaba a casa se le hizo muy tarde y comenzó a oír el sonido de un carruaje. Pero este sonido era bastante inusual, ya que se trataba de un ruido que sonaba desde lo lejos, pero nunca terminaba por acercarse.
Ante las expectativas, Mario se resguarda entre los árboles. No obstante, el carruaje nunca terminaba de pasar. La ansiedad de Mario fue en aumento, cada vez sentía más temor. Por más que esperara que el carruaje, este no aparecía en ningún momento. Así pasaron las horas, Mario nunca se dio cuenta que se había quedado dormido en aquél paradero. El frío de la madrugada lo despertó y en ese momento comienzò a recapitular lo sucedido en la noche. Con los pelos de punta, Mario se va a su casa deprisa con temor de que apareciese el carruaje.
Al día siguiente, Mario tenía un manojo de dudas por lo que le había pasado. Entonces le cuenta a un pariente lo sucedido la noche anterior. Este le responde con la leyenda popularmente conocida en el pueblo sobre el carruaje de la muerte. Un espanto que suele escucharse a toda velocidad y busca a la persona que había muerto.
Esta historia le ocasionó a Mario grandes incertidumbres. Tanto él como su amigo quisieron comprobar la existencia de el carruaje de la muerte y no tan sólo eso, pues querían poner a prueba su suerte. Ellos consideraban que la historia era parte de las habladurías del pueblo. Para comprobar que la leyenda del carruaje de la muerte era cierta, decidieron esperar su aparición.
Mario y su amigo pasaron la noche en el mismo paradero. Al rato comenzaron a escuchar el sonido de un carruaje andando. Sus ojos comenzaron a denotar la figura del carruaje, hasta que, de pronto, aparecieron. Dos caballos negros, el carruaje, y un hombre vestido de negro. El estopor causado por la mirada fija de aquél hombre anónimo hizo que Mario y su amigo se desmayaran.
La historia de Mario y el amigo fue conocida por todos, pues ellos más nunca quisieron poner en duda la existencia del carruaje de la muerte. Pues ahora evitan andar por aquellos lugares a altas horas de la noche.
La historias de carruaje de la muerte o también conocida como el carretón de la muerte es una de las leyendas que siempre se mantienen en la mente cuando se camina pos los parajes solitarios de Guatemala. Escuchar una carreta y el respirar de unos caballos que nunca llegan es, sin duda alguna, un susto sin precedentes. A pensar de que la persona estè sola o acompañana la carreta puede llegar hasta el lugar en su búsqueda. Si bien Mario y el amigo tuvieron suerte para contar su historia, puede que otros no lleguen a contarla.
 
EL NECRONOMICON. EL LIBRO MALDITO DE ALHAZRED
 
En los últimos años, son muchas las ediciones del libro maldito que ya han sido publicadas. Sin embargo, ninguna de ellas pertenece a la obra prohibida de Abdul Alhazred, el árabe nacido en Yemen.
Él llamó a su obra Al Azif, el ruido de los insectos, que fue llamado Necronomicon primero en griego y luego en latín. Difícil se ha hecho encontrar esta obra, dado que el clero la oculta y la censura como si el propio Satanás la hubiera escrito. La traducción de necronomicón, palabra de origen griega, significa “exposición de las costumbres de los muertos” y lo que trata es el arte de manipular a los muertos por la hechicería practicada por los cadáveres, que lleva el nombre de “necromancia”.
Abdul AlzhazredEl autor de este libro nació en una casa humilde de la ciudad de Sana’a, en la tierra del Yemen. Se desconoce la fecha de su nacimiento, pero se dice que su muerte se produjo en el año del Señor 738, cuando ya era muy viejo.
Famoso por ser fiel seguidor de Mahoma, y sus dotes poéticas. Alto y erguido. De piel blanca y ojos verdes, a diferencia de su padre que tenia tez y ojos oscuros.
El rey de Yemen, hizo llamar a Alhazred a su corte cuando el niño tenía 12 años. Su belleza cautivó tanto al rey, que decidió quedarse con el muchacho y educarlo por los mismos maestros que enseñaban a sus propios hijos. Alhazred se crió como un príncipe.
A los 18 años, Alhazred se enamoró de una de las hijas del rey, y concibió un hijo con ella. Esto despertó la furia del rey, quien mandó estrangular a la criatura cuando nació. Por otro lado, Alhazred fué castigado por su traición. Le cortaron el miembro viril, la nariz y las orejas. El hijo que había tenido con la princesa, fue asado a las brasas delante de Alhazred, a quien obligaron a comer pedazos de la carne del recién nacido.
El rey ordenó a unos nómadas a que llevaran a Alhazred al desierto, para abandonarlo allí sin agua para que muriera. Alhazred vagó por el desierto durante un largo tiempo, acompañado de día por los alacranes, y de noche, por los demonios que solo viven en esas tierras desoladas. Esos espíritus oscuros le enseñaron la necromancia.
Renunció a su fe, y empezó a rendir culto a los titanes que adoraban los espíritus del desierto, quienes eran sus maestros y sus guías. Se emprendió en la tarea de recuperar las partes que le habían sido mutiladas, para poder regresar a Yemen y reclamar a la princesa como su esposa.
En Giza, aprendió a devolver la vida a los cadáveres. En Caldéa alcanzó la perfección en el arte de la astrología. En Alejandría, aprendió de los hebreos el conocimiento de lenguas olvidadas.
Alhazred vivió su vida practicando la necromancia y compuso la obra de Necronomicon, en su momento conocido como libro de los demonios.
El NecronomiconEste libro es considerado por los expertos y demonólogos, como el libro mas peligroso de la humanidad. Las ideas macabras que contiene, han llevado a sus lectores a la locura y hasta incluso la muerte. Además de verdades antiguas y profecías, el Necronomicon contiene hechizos de magia y encantamientos que, en manos equivocadas podrían causar un daño desconocido.
El Clero y la iglesia, mantienen todas sus copias bajo llave. Todo intento de difundir este libro ha desembocado en tragedia, accidentes que le son atribuidos a la maldición que contiene este manuscrito.
MI HIJO, MI ADORACION
Mi pequeño hijo es la adoración de mi vida, es mi principal razón para ser feliz, su nombre es Antoni. Es un niño muy alegre, inquieto e inteligente. Hace poco debimos cambiarnos de ciudad ya que su padre me lo quiere quitar, tuvimos que huir solo con lo que llevábamos puesto. Al llegar aquí no conocía a nadie, me dio pesar con él, ya que en la otra ciudad tenía muchos amigos; jugaba con ellos todos los días en el parque. Un día vio un programa infantil donde el protagonista llegaba a todas las casas de la calle tocando la puerta para hablar con las personas y hacerse su amigo, y eso empezó a hacer con todas las puertas, al día siguiente dando un paseo, me habló de Juan, su nuevo amigo, yo me alegré por él, a pesar de que había algo en aquel nombre que me inquietaba, quizá era porque casualmente también era el nombre de su padre, aunque al ser un nombre común no le di importancia. Íbamos caminando y le pregunté por Juan, ¿dónde vivía? ¿cómo era? Y ese tipo de cosas. Él me dijo que vivía detrás de una puerta de color rojo, que no hablaba mucho, y que le había dicho que no debía hacer nada de lo que yo dijera. Al escuchar eso último me sentí indignada, pues me pareció que Juan era un muy mal ejemplo, le pregunté nuevamente ¿dónde vivía Juan? A lo que él respondió: «¡Ya te dije qué detrás de la puerta roja!». Al escuchar su tono tan irrespetuoso decidí castigarlo, y mandarlo a su habitación al llegar a casa. Ya habiendo llegado miré las casas de los vecinos, y ví que la de al frente tenía una puerta roja, era una casa vieja, muy descuidada; pero era la única con una puerta de ese color, supuse que ahí debía vivir Juan, al preguntarle a Antoni no quiso contestar, así que le dije que fuera a su habitación. Al tocar la puerta escuché a alguien gritar: «¡Un momento, por favor!». Segundos después se entreabrió lentamente la puerta, y una mujer bastante desarreglada me preguntó ¿qué necesitaba?, a lo que yo contesté que necesitaba ponerle una queja sobre su hijo. Al decirle eso, por un segundo puso una cara pensativa, que rápidamente se convirtió en un rostro de profunda tristeza por el cual ví caer una lágrima, antes de darme tiempo a decir algo solo me dijo: «Lo siento, está equivocada, mi pequeño murió en un accidente hace dos meses» e inmediatamente cerró la puerta. Yo quedé un par de segundos de pie en ese lugar sin salir de mi asombro. Caminé a casa solo pensando en ¿quién era Juan? ¿dónde vivía? ¿Y porqué le decía aquellas cosas a mi hijo?. Subí a su habitación; pero Antoni le había pasado el cerrojo y se negaba a abrirme, después de un rato de insistir preferí dejar que se le pasará el mal humor —Bajará cuando tenga hambre —Pensé. Así que decidí preparar la comida. Mientras lo hacía escuché unos pasos en la escalera, asumí que era Antoni y puse su plato sobre la mesa, justo en el momento en que lo hice las luces de la casa se apagaron, dejandola sumida en una inquietante y silenciosa oscuridad. El silencio se terminó al escuchar pequeños pasos corriendo por la casa —¡Antoni ¿eres tú?! —Grité. Pero no obtuve respuesta. Algo no estaba bien. A través de la ventana se veía el resplandor de las luces de la calle, así supe que el problema con la energía era en la casa, quizá eran los fusibles; pero preferí ir por Antoni primero, esa situación no me gustaba nada. Tomé una linterna y subí las escaleras llamándolo, sin obtener respuesta, había empezado a preocuparme mucho por él. Al llegar ví que en el piso estaba dibujado un pentagrama, hecho de un liquido rojo, la habitación estaba muy desordenada, cómo si hubiese habido un forcejeo, y él no estaba ahí, de la nada llegaron a mi mente todo tipo de ideas sobre lo ocurrido, cada una más aterradora que la anterior, temí por la vida de mi pequeño. Antes de dar la vuelta sentí como algo frío y afilado me atravesaba la espalda, sentí un dolor inmenso al tiempo que caí al piso. Sentí como aquel objeto abandonaba muy cuerpo y miré hacia atrás, lo que ví me heló la sangre... Ahí, en la oscuridad había una pequeña sombra, con ojos totalmente blancos que parecían brillar en aquella profunda oscuridad. Con mis pocas fuerzas dirigí la linterna en esa dirección, esperando que solo fuese una ilusión; pero nada de lo que había pasado me había preparado para lo que ví... La luz de la linterna iluminó un rostro grisáceo, que sonreía de una forma macabra y fijaba sobre mí aquellos ojos blancos, mientras sostenía un cuchillo cubierto de sangre, era difícil creer que aquel ser hasta hace unas horas me había llamado "Mamá". —¡No me hagas daño, Antoni! —Grité. Lo que él contestó con una ligera risa —No soy Antoni, es su cuerpo; pero ¡Yo soy Juan!, ¿me recuerdas?, tú me robaste de mi familia, al igual que a Antoni, ahora somos uno, y tú vas a morir —Me dijo mientras sonreía.Al escuchar todo eso entré en un estado de shock, y no pude mover un músculo mientras lo veía acercarse a mí. Mientras cortaba mi garganta alcancé a mirar a la derecha, ahí estaba... La puerta roja, la puerta del armario dónde tuve que dejar morir a Juan hace 10 años, de ahí que se me hiciera familiar aquel nombre, había olvidado aquella puerta, tenía mucho tiempo que había dejado de ir a la casa, debía esperar a que su familia dejara de buscarlo. En aquel entonces, al igual que ahora, me arrepentí de llevarme a Juan, porque a pesar de ser un niño le gustaba matar animales y dibujar cosas extrañas con su sangre, me daba miedo.
 
SE NOS APARECIO EL DEMONIO
 
Quiero contar algo que me paso hace dias que vino el grupo bronco aquí aquí al parque bicentenario en cd madero tamaulipas. .
Hace días fui al parque bicentenario se presentaba mi grupo favorito bronco.como no tengo novio le dije a 2 primas que si querían ir al bailongo conmigo y aceptaron ya que era cerca de la casa.
Al terminar de tocar bronco.decidimos venirnos caminando ya que vivimos en la colonia candelario garza.sobre la calle Lopez mateos que es la principal
Íbamos platicando de lo bonito que había estado cantando lupe esparza cuando de repente a mitad de la calle.nos salió un cerdo negro y grande como de 2 metros de largo. Mis primas y yo nos quedamos paradas a mitad de la calle.y el cerdo se nos quedaba mirando y sus ojos parecían dos carbones encendidos.
Tratamos de esquivarlo cuando de repente se paró en sus patas traseras. ..y avanzó hacia nosotrasMis primas y yo gritamos y corrimos apresuradamente.y al voltear vimos como el cerdo venía detrás de nosotras Corrimos a toda velocidad y gritamos a todo pulmon.auxilio ayudennos Volvimos a voltear y el cerdo ya había cambiado su apariencia y ahora era el cuerpo de un hombre pero con la cabeza de un perro
Nos dio más miedo y ya casi nos alcanzaba.cuando a lo lejos vimos una pequeña luz que se aproximaba.era de una moto e hizo sonar un silbato era el velador de la colonia.
Se paró a lado nuestro, nos dijo que les pasa porque corren....porque gritan.le señalamos hacia atrás y vimos como ese ser se escondio detrás de una camioneta que estaba estacionada. El velador dijo "dios de mi vida que es eso""" y nosotras casi en shock dijimos es el demonio vela. ..dijo esperen aquí tomó una cruz que colgaba en su pecho y con su lámpara se fue fue a investigar detrás de la camioneta pero ya no había nada ese ser misteriosamente había desaparecido. ...el velador al vernos llorar amargamente se ofreció a acompañarnos a la casa.y ya pudimos estar tranquilas
Días después vimos al vela y le preguntamos que si en sus rondines no lo habia visto antes y dijo que no pero que el domingo que pasa casa por casa por su cooperación les platico a los vecinos y algunos le dijeron que ya habían escuchado hablar de eso pero que eso pasaba al final.de la colonia donde estuvieron rellenando de basura.un tiempo.
Si alguien quisiera opinar se vale dejar su punto de vista. ..y dígalo porque mi familia no creyó en nosotras.y sólo se burlaban tuvimos que mandar traer al velador para que dijera que era cierto y solo así nos creyeron .
 
 
 

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