Memorias de un Poema

Géneros: Romance

Una chica está harta de él maltrato de su madre y su padrastro, solo quiere huir de ahí así que entra a un internado donde conoce a un chico que parece perfecto, pero esta muy alejado de serlo. El chico tiene secretos que aún le roban el sueño y aunque no recuerde mucho le duele. Con ella ese dolor incrementa y las memorias del accidente aparecen. Tiene que alejarse de ella pero eso no es lo que él quiere, no puede hacerlo; para dejar de sufrir tiene que olvidarla y seguir con su vida aunque sea una misión suicida.

Una caminata

Memorias de un Poema

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Emma, una chica; de cabello largo y oscuro como la noche con unos ojos color café brillante, hermosa como nadie más; camina sola por una calle poco transitada pero igual sintiéndose observada y juzgada como de costumbre. Era alguien  desconfiada y se sentía horrible consigo misma, tal vez era porque la trataban  como basura o porque ella creía que era verdad. 
Se dirigía hacia su casa pero en realidad no quería llegar, ese era uno de los peores lugares que había. Solo quería caminar sola, no quería saber de el mundo a su alrededor al igual que el mundo no quería saber de ella.
Estaba a punto de entrar a su casa, pero empezó a oír gritos que venían de adentro su madre y su padrastro de nuevo peleando, ya no podía soportarlo más; decidió entrar y enfrentarlos. Eso hizo entró he intentó ayudar a su madre, pero ella no veía lo malo en ese hombre ya que tenían casa gracias a él, tenían dinero y al parecer eso era lo importante para su madre. No podía ver que él era lo peor que les pasó. Llegó a considerar en irse con su padre pero él no contestaba sus llamadas, tal vez ella era la razón de su divorcio; su madre la odiaba por eso y no se cansaba de decírselo.
Intento ayudar a su madre, evitar que ese hombre alto y musculoso golpeara a una mujer flaca y débil pero lo único que logró fue que ambas salieran heridas. No se quejó, ni siquiera salió una lágrima de sus ojos solo le dio una mirada profunda se levantó y ayudó a su madre a levantarse.
-Esto es cosa de adultos- dijo ella con una voz entrecortada- véte y no te metas en estos asuntos.
Salió de la casa sin entender exactamente por qué dejó a su madre con ese estúpido tipo pero sabía que no quería estar ahí y eso fue suficiente.
     
                                           ***
 
Todas lo querían, era guapo, atleta y carismático; no tenía muy buenas calificaciones pero eso no importaba; era lo que cualquier chica pudiera desear y eso era lo que él buscaba. En realidad él no era como todos creían pero era lo que él quería aparentar, quería encajar y ser amado por todos. Había cosas que nadie conocía de él, cosas que aún le robaban el sueño en las noches.
Había visto a sus padres muertos por un accidente automovilístico y no dejaba de culparse por eso; ahora vivía en la cercanía de la playa junto con su abuela enferma.
 Sebastian salió a caminar a la playa para distraerse con el rítmico oleaje. Observaba a las personas, despreocupadas y felices; mientras él estaba ahí solo sin saber exactamente el motivo de ese sentimiento de vacío que tenía desde hace tiempo y que lo acompañaba en cada movimiento.
Él se inspiraba del mar, del sol, del cielo y de todo lo que le pareciera hermoso a sus ojos, plasmaba pensamientos en papel antes de que volaran como pájaros libres. Quería expresarse y la única forma de hacerlo era convertir sus sentimientos en versos.
Sacó su cuaderno lleno de recuerdos y palabras y empezó a escribir, escribía sobre lo lindo que el mundos se mostraba, pero que no todo era así. 
 
Su teléfono sonó, era una alarma- los medicamentos de la abuela- dijo para sí mismo y corrió hacia su casa.
 
 
 
 

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