AMNESIA;

Géneros: Fantasía, Poesía, Romance

"Sin embargo, el sol volvería a salir, pero en vez de rayos de sol y buen humor, una nube de sospecha colgaba sobre mi cabeza, haciéndome sentir miedo de la gente..."

1. Escapando de la realidad (Parte 1)

AMNESIA;

visibility

71.0

favorite

0

mode_comment

0


Hay momentos en la vida de todos en la que queremos huir del mundo en el que estamos viviendo
De conocerlo demasiado bien.
Solía despertame con esa sensación todas las mañanas. A medida que pasaba el día, mi estado de ánimo cambiaba y me quedaba dormida sintíendome tranquila y agradecida por lo que tenía en ese momento. Sin embargo, el sol volvería a salir, pero en vez de calientes rayos de sol y buen humor, una nube de sospechas colgaba sobre mi cabeza, hacíendome sentir temerosa entre la gente y hacíendome sentir que no encajaba ahí.
Los recuerdos son como sueños.
Se desvanecen con el tiempo y la
linea entre ellos se convierte en un
hilo delgado que puede romperse
en cualquier momento 
y muy fácilmente.
En mi caso, no había recuerdos del pasado ni sueños- solo una voz que me decía que corriera.
 
Unas semanas antes...
 
Varios rayos de sol rompieron las copas de los árboles y me calentaron la cara. Abrí los ojos y vi como copos de nieve caían lentamente sobre mí. Traté de ponerme de pie, pero un fuerte dolor de cabeza me detuvo.
 
____: Argh... ¡Me duele!
 
Unos minutos después me di cuenta en el ambiente en el que estaba.
 
¿Cómo llegué aqui?
 
____: ¡Ey! ¡Ayuda!-grité- ¿¡Alguien puede escucharme?! ¡Ey!
 
Tengo que levantarme y encontrar la forma de volver.
 
Agarré el árbol que estaba a mi lado y me levanté. Sin embargo, los movimientos me causaban mareos y cerraba los ojos instintivamente.
 
Tengo que... No puedo quedarme acá.
Tengo que encontrar ayuda.
 
Lentamente me movía de un árbol a otro, tratando de notar cualquier pista que me ayudara a encontrar la salida del bosque.
 
¿Qué estoy haciendo? ¿Y si voy cada vez entro más profundo al bosque? ¿Y si nadie me encuntra? 
 
____: ¡Ayuda!
 
Escuche atentamente, pero no hubo respuesta alguna.
El único sonido que escuchaba era el fuerte latido de mi corazón. Sabía que el miedo era mi mayor enemigo en estas situaciones, así que me di tiempo a relajarme.
 
"Voy a estar bien"-repetía en mi cabeza.
 
Esperaba escuchar a alguien decir mi nombre y buscarme, pero entonces me di cuenta...
 
Mi nombre... ¿¡Cúal es mi nombre?!
 
Traté de pensar, pero no hubo resultado.
 
Mi nombre...¡¿Quién soy yo?!
¡No me acuerdo mi puto nombre!
 
Volví a pensar...
 
¡Agh! ¡La concha de lora! ¡Esto no puede ser real!
 
Estaba desesperada porque me sentía indefensa.
Estaba tan enojada que apreté el puño y golpeé un árbol. 
La pulsera que tenía puesta se rompió y cayó al piso. La levanté y la observe.
 
Nunca diriá que esta era mi pulsera. 
No recuerdo como la conseguí... O quién me regalo.
Perdón que se haya roto, pero luego la arreglaré.
 
La estaba revisando cuidadosamente, buscando la hebilla y admirando la hermosa cuerda de piedras de la que estaba hecha. Por accidente, vi una firma grabada en una de las piedras...
 
"Hija..."
Esta no puede ser la única palabra grabada...
 
Volví a revisar cuidadosamente toda la pulsera y encontré más palabras escritas. Entonces todo tenía sentido.
 
"A mi querida hija, Mérida."
 
[...]
 
Seguí caminando y repitiendo el nombre grabado en la pulsera con la esperanza de que voy a poder acordarme de algo.
 
Probablemente sea mí nombre, pero ¿Cómo puedo estar segura?.
Este nombre no me suena en lo absoluto...
Mérida. Soy Mérida.
 
El sol se estaba ocultando cuando llegué al borde del bosque. Tenía frío, sed y hambre, pero no me estaba dando por vencida. Vi un hermoso pueblo frente a mí cubierto de nieve y encondido en un valle entre todas las montañas y colinas. El único problema era que estaba parada en la cima de la montaña y no había manera de bajar a mi alrededor.
 
¡Por fin! Tal vez ahora alguien pueda escuchar mi llamada de ayuda.
 
Meri: ¡Ayuda!
 
Quería gritar, pero mis palabras apenas eran más fuertes que un susurro. Estaba cansada... Un ruido que venía detrás de mí me despertó de mi medio sueño. Instintivamente me escondí detrás de un árbol. 
 
¡Hay alguien detrás de mi!
 
Asi que reuní lo que quedaba de mi fuerza y empecé a correr. Apenas di unos pasos cuando me di cuenta de que no me movía tan rápido como quería. La nieve profunda bajo mis pies me estaba atrapando. Me di vuelta un segundo para poder ver quién o qué me perseguía, pero en ese segundo de descuido fue suficiente para poder resbalarme...
 
Meri: ¡Aaaayyyy! ¡Noo!
 
Pensé que sería mi fin. Lo último que vería sería su cara, la cara de un hombre que estaba cazando. Pero me equivoqué... Sólo podía agradecerle por salvarme la vida. Él agarró mi mano hábil y rápidamente, y me salvó de caer hacia el precipicio. Me encontre cara a cara con él...
 
XXX: ¡Eeessaaa! ¡Estuvo cerca!
Meri: ¡Gracias! Me cague toda por un momento
XXX: Vi que estabas asustada y temía que esto pasára. ¡Casi te resbalas y caes al precipicio!
Meri: Pensé que me estabas cazando...
XXX: ¡No, nunca lo hariá! Me preguntaba qué estabas haciendo sola en el bosque... Estaba preocupado.
 
Me tomé un momento para calmarme y mirarlo. Era alto, con el pelo desordenado, mientras que sus ojos brillaban con magia que pódia hacer sonreir a cualquiera. Incluso yo en una situaciación así. La gente dice que los ojos mienten, pero los suyos eran tan misteriosos. Eran alterados, pero me hicieron sonreír al mismo tiempo. 
 
XXX: Empecemos de nuevo. Soy Rubén.
Meri: Hola, Rubén. Soy Mérida pero decime Meri.
 
Al menos eso creo...
 
Rubén: Encantado de concerte, Meri. Ahora dejame ayudarte y mostrarte el camino al pueblo.
Meri: Gracias me vendría bien una comida caliente. Creo que no he comido en días...
Rubén: ¡¿Días?! Meri, vamos ya. Y me dirás lo que pasó tan pronto como te recuperes.
 
Él me abrazo alrededor de la cintura y yo puse mi mano alrededor de su cuello.
 
(...)
 
Rubén: Lentamente... Está resbaladizo.
 
La adrenalina que había estado corriendo por mi cuerpo estaba bajando lentamente. Comencé a sentir dolor en mis dedos congelados y músculos debilitados.
 

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo