Cap 4. Compañerismo.

Anexia: World of Superheroes.

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- ¡Hermana! ¡hermana! ¿por qué te gustan tanto los Superhéroes -le pregunté mientras estaba en su habitación, sentado, dentro de una tienda de campaña de forma triangular que habíamos puesto para dormir dentro Candace y yo. Todos los viernes hacíamos eso, era como nuestro ritual entre hermanos.
 
- Pues, ¡porqué ayudan a los demás! arriesgan sus vidas por nosotros, ¿no es genial? Yo también quiero convertirme en una superhéroe para salvar a la gente -decía anhelando ese deseo.
 
- Pero hermana...¡tú no tienes poderes! -exclamé sorprendido por lo que había dicho.
 
- ¿Cómo que no? Yo tengo el poder de....¡LA SUPER AMABILIDAD! -gritó poniendo su puño en el aire.
 
- ¡Candace! ¡Kerman! ¡A dormir! -exclamaba enojada desde el salón nuestra mamá.
 
- ¡5 minutos! -contesté entre risas mirando en dirección a la puerta, cuando me dispuse a ver a mi hermana, no estaba. - ¿Hermana? ¿dónde estás? -salí de la tienda de campaña, miré en la habitación pero no estaba, salí al pasillo, entonces pude oler humo, me dí la vuelta y el cuarto de mi hermana se encontraba en llamas, la tienda de campaña había desaparecido. Mi hermana se encontraba sentada en su cama mirándome, tenía fuego en todo su cuerpo, podía ver cómo las llamas consumían su carne. Yo intenté ir hacia ella pero mis piernas no se movían.
 
- Sálvame...sálvame...sálvame... -no paraba de repetir mi hermana.
 
- ¡VOY HERMANA! ¡ESPERA! ¡YO TE SALVARÉ! ¡NO MUERAS! -gritaba mientras alzaba mi mano hacia ella.
 
- Sávame Light Layer -comentó Candace. En ese momento, todo se volvió a oscuras, no podía ver nada hasta que vi una silueta la cuál estaba iluminada con luz blanca. Se acercaba lentamente hacia mí, me di cuenta de que se trataba de Light Layer.
 
- Ayuda...ayuda...por favor... -rogué sin poder moverme aún. Light, pasó de mí, me ignoró, siguió caminando dejándome en esta oscuridad. Me encontraba solo...tengo miedo-. Papá, mamá, hermana, ¿dónde estáis? Socorro...SOCORRO...¡AAAHHHH!
 
Tras ese último grito que pegué, me desperté. Podía sentir mis lágrimas recorrer por mis labios. Veía la pared blanca del techo. Siempre es igual. Intenté reconciliar el sueño pero no podía, por lo que me desperté y me fui a la cocina a prepararme algo. Marissa estaba en el salón viendo las noticias de la mañana.
 
- Oh, buenos días. ¿No has podido dormir bien? -me preguntó .
 
- No, no puedo dormir -respondí mientras abría el frigorífico para buscar algo de beber.
 
- ¿Aún...tienes pesadillas? -me preguntó bajando el volumen de la tele, estaba preocupada.
 
- Sí...aún los veo, todas las noches -contesté mientras me preparaba un vaso de leche.
 
- Sabes...hay noches que también le veo...pero creo que debemos pasar página, se fueron, tenemos que seguir con nuestras vidas -explicó mi madre tristemente.
 
- Tú también no has podido dormir y por eso te has levantado temprano, ¿no? -le pregunté por lo que me comentó. Veía que Marissa tenía ojeras, estábamos los 2 igual, no podemos olvidar el pasado aunque digamos que hay que hacerlo, ¿cómo voy a olvidar que mi familia murió por el ataque de un villano y que todos los superhéroes pasaron de nosotros? no lo puedo olvidar, no quiero.
 
- Anda, ven aquí y abraza tu madre, así me pondré mejor -me dijo Marissa mientras hacía un gesto de que fuera con ella. La abracé con todas mis fuerzas, quería expresar con mi abrazo el hecho de no estaba sola. Yo prometo vengar la muerte de tu marido de aquellos que no hicieron nada. Nos quedamos los 2 juntos viendo las noticias, el presentador comentaba los sucesos de ayer, de cómo mis compañeros y yo salvamos a los trabajadores de la obra que construían la nueva sede de "Industrias Darke".Se veían imágenes del hospital al que llevé a los heridos, gracias a dios todos estaban bien, bueno, más o menos. Nadie murió y la radiacción que tenían era muy leve, no era contagiosa ni nada por el estilo. Seguirían viviendo durante muchos años. La construcción pararía durante varias semanas hasta tener nuevos fondos, ya que se perdieron miles de dólares en el incidente y tendrán que recuperarlos. Estuvimos así durante otra hora, ya que me había desperado 2 horas antes de que tuviera que ir a la Academia. Despertamos a Ethan, nos preparamos y lo acompañé hasta la puerta de su colegio. Me sorprendió ver a Elton, parece que también dejaba a...¿su hermano? supongo que sería eso.
 
- Tsk... -comentó Elton cuando me vió. Aún después de lo de ayer sigue siendo tan majo como de costumbre.
 
- Hermano, ese también lleva tu uniforme, ¿es un superhéroe también? -señaló mi hermanito a Volcanux curioso.
 
- No, Ethan, él solo es un "super idiota" -contesté a la pregunta de mi hermanito,
 
- ¿A QUIÉN LLAMAS SUPERIDIOTA?, "BLANCANIEVES" -me gritaba enojado Elton.
 
- ¿Qué dices "trabajo de ciencias"? No te entiendo con tus gruñidos -contesté con desdén al niñato.
 
- Sí que os lleváis bien tu amigo y tú, Elton. -dijo riéndose el niño que le acompañaba. Por su tamaño y voz, tendría 6 años, la misma edad que Ethan.
 
- ¡NO SOMOS AMIGOS! ¡ÉL ES SOLO UN BASTARDO! -me señalaba mi compañero más enojado.
 
- Pues este bastardo te salvó la vida -contesté.
 
- Tsk. Podría habérmelas ingeniado para sobrevivir -dijo Volcanux furioso pero más calmado que antes.
 
- Bueno Ethan, me tengo que ir. Luego mamá vendrá a recogerte, pórtate bien o no tendrás hoy chuches para merendar -comenté ignorando a Elton.
 
- ¡Sí! -exclamó Ethan decidido.
 
- Bueno Marco, yo también me tengo que ir. Sé bueno y no hagas ninguna travesura de nuevo -comentó Elton mientras acariciaba el pelo de Marco.
 
- Intentaré no hacer nada malo jeje -contestó riendo el niño. Vi como Ethan se acercó a Marco y empezaban a hablar, creo que...son amigos. Bueno, Marco parecía de confiar, no como Elton.
 
- No sabía que tenías un hermanito -dije mirando aún a mi hermano y a su nuevo amigo
 
- No es mi hermano -respondió seco.
 
Estuvimos los 2 yendo a clase juntos, bueno, él se encontraba caminando delante mía, parece que no quería hablar, supongo que así estaba bien, no necesito socializar con niñatos. Finalmente llegamos a clase, Mybe estaba sentado encima de su mesa de profesor. Me extrañó verle ya que se supone que ahora tendríamos Matemáticas. Cuando todos estábamos ya en clase, Mybe empezó a hablar.
 
- Os preguntaréis "¿por qué nuestro sexy tutor está aquí si se supone que hay Matemáticas?" Bueno, os tengo que dar una cosilla y no os preocupeis, estaré pocos minutos. Luego vendrá vuestro profesor y haréis ya cosas de matemáticos - explicaba nuestro profesor tranquilamente. Podía ver a su lado un cinturón hecho de metal, en el centro hay una pequeña pantalla de forma circular.
 
- Nos acaban de recién llegar estos cinturones, los llamamos "cinturones de contención". Estos cinturones funcionan de la siguiente manera; analizan lo que tiene a su alrededor, en este caso, analizarán vuestros trajes. Una vez que lo hacen, lo trasladan a su interior, haciendo que el traje se encuentre dentro de éste. Entonces, pulsáis el botón del medio del cinturón y... como si fuera mágia llevareis el traje puesto - explicaba nuestro tutor mientras enseñaba el cinturón-. ¿Alguno tiene alguna duda?
 
- Sí, yo, yo me he perdido en lo de "sexy tutor" -bromeó un compañero que era uno de los amigos de Elton. Todos nos reímos al comentario que dijo.
 
- Sí, muy gracioso, tú no tienes cinturón -señaló Mybe al chico.
 
- Yo tengo una duda, ¿cómo funciona exactamente ese cinturón? No me ha quedado claro su explicación -preguntó Beatriz levantando la mano.
 
- Bueno, mejor os lo enseño, tú, Ker, ¿tienes tu traje verdad? -me preguntó el bastardo.
 
- Sí, lo tengo en la mochila -contesté.
 
- Muy bien, sácalo, vas a ser el primero en probar esta nueva tecnología -me dijo mi tutor. Guay...qué emoción. Saqué el traje de mi mochila, la tenía guardado en una pequeña maleta de metal que se encontraba dentro. Esto de que nos permitan llevar nuestros trajes a casa estaba muy bien, aún así quiero cuidar de mi traje y por eso la seguridad. Lo saqué. Me lo llevé donde se encontraba Mybe, lo puse en la mesa. Me puse el cinturón, era bastante ligero. Pulsé el botón y se encendió una luz azul que analizaba el traje, entonces, salió otra luz y empezó como a materializarlo para que estuviese en el cinturón. En cuestión de segundos desapareció el traje. Pulsé de nuevo el botón, salió de los laterares superiores e inferiores del cinturón nanopartículas que recorrieron todo mi cuerpo. Sin darme cuenta, tenía mi traje puesto.
 
- Y así es como funciona, ¿te ha quedado más claro, Beatriz? -preguntó Mybe mirando a RoseRobot.
 
- Sí, ahora no tengo dudas de cómo funciona. ¡Es una pasada! -exclamó super ilusionada.
 
- Pero...y si se mancha el traje o se rompe y queremos lavarlo o repararlo...¿cómo lo sacamos del cinturón? -preguntó dudoso Danny.
 
- Fácil, sólo tenéis que apretar el botón hasta que se ilumine con un color rojo, entonces, volverá el traje a esta realidad -explicaba nuestro tutor tranquilo. Hice la demostración, funcionó tal cuál Mybe explicó. El traje estaba de nuevo en la mesa.
 
- Gracias a estos cinturones, no tendréis que perder tiempo cuando os vistáis para hacer cosas heróicas. Más rápido, sencillo, pero mucho más caro. Estos cinturones valen más que cualquiera de vosotros, por lo que solo tendréis uno, así que cuidad bien de él. Id luego a secretaría en el receso para que os den un cinturón. Y Ker, acompañame a mi despacho -me comentó Mybe. Al parecer si va a cumplir su promesa de que iba a hablar conmigo. Antes de irme, materializé el traje, ya lo tengo en el cinturón. En verdad, esto es muy útil. También, cogí de mi mochila algo que puede que me ayude en mi charla con Mybe por si se complican las cosas. Nos encontrábamos ya en su despacho, Mybe sacó el formulario donde puse el poder que tenía.
 
- Bueno, Ker, parece que ocultas bastantes cosas, como tus verdaderas habilidades. Pregunta, ¿por qué lo has hecho? -preguntó serio. Ver a Mybe serio me daba miedo, nunca lo había visto así. ¿Ahora sí que te tomas esto en serio bastardo? Aún así, no estaba nervioso. En estas circustancias siempre hay que mantener la calma.
 
- Bueno, soy un chico reservado -contesté.
 
- Lo veo, pero en esta academia no queremos a "gente reservada". Si ocultas información, como tus verdaderas habilidades, sobre todo a tus compañeros, en las misiones se tomarán malas decisiones, decisiones que pueden acabar con la muerte de algunos de tus aliados o incluso de civiles -me seguía explicando seriamente. Bueno, no me preocupaba mucho la muerte de mis compañeros, pero tenía un punto. Que quiera ver a todos los héroes morir no significa que quiera que los civiles pasen por lo mismo. No, ellos son solo víctimas. Y no quiero que ninguna persona inocente muera. Nunca más.
 
- Entiendo, es verdad, he cometido un error al no decir mis verdaderas habilidades -respondí con sinceridad.
 
- Me alegro que lo veas, pero ¿sabes? yo ya sabía de tus verdaderos poderes, además de los formularios que hacemos aquí, tengo en mi poder los de la admisión a esta Academia y ahí sí que no podías fingir ser más "débil". Lo ví en el primer día, por eso te elegí para que nos acompañaras en la misión de ayer. A los tutores no se les engañan Ker -me explicaba más relajado, tanto que casi se tumba en la silla de ruedines en la que estaba. Y yo pensando que nuestro profesor y tutor era estúpido. El estúpido fui yo. Si sigo ocultando cosas, podría ser mi ruina ¿y si Mybe indaga sobre mi pasado? ¿y si habla con Light Layer? Me estaba poniendo paranóico. Lo que tengo que hacer es ganarme su confianza, las cartas están sobre la mesa, sólo me tengo que adaptar a esta nueva situación.
 
- Ker, ¿Sabes qué es la confianza? Es algo muy importante, si guardas secretos la puedes romper fácilmente y un grupo en el cuál haya problemas por eso, puede resultar fatal, pero yo confio en tí. Demostraste tu valía y liderazgo en la misión, sé que eres buen chico pero, no más secretos. Ker, demuestra que puedo confiar en tí - me explicó. Eso es bueno, me respeta, sabe el valor que tuve en la misión. Supongo que sería muy difícil ganarse su confianza...si no conociese cómo es. No tenía su desayuno cuando estaba en la clase, por lo que veo, tampoco lo tiene en su despacho. Eso quiere decir que ha estado ocupado con los cinturones comprobando si funcionaban a la correción por lo que no ha tenido tiempo de comprar su desayuno. Yo, sabiendo lo que me dijo ayer, compré algo que sirviera de "soborno" o por lo menos para que lo utilizara como "confianza" y qué bien me venía.
 
- Gracias Mybe. Me esforzaré al máximo para que estés orgullo de mí -dije decidido.
 
- Bien, puedes irte, ya te he visto mucho por hoy -me contestó mientras señalaba la puerta.
 
- Yo también te he visto mucho hoy. ¡Oh! Por cierto, toma, esto es para tí, son mis disculpas por lo que he hecho -le comenté mientras le daba un par de bizcochos que llevaba en el bolsillo.
 
- A mi no me engañas. Estás intentado ganar mi confianza a base de bizcochos -dijo serio observando fijamente a los bizcochos que había dejado en su mesa.
 
- ¿Y funciona? -pregunté.
 
- Funciona -respondió comiéndose uno de los bizcochos. Un pequeño paso para Ker, pero un gran desayuno para Mybe...JAJAJA Vaya, se han complicado un poco las cosas, tengo que ser más inteligente a partir de ahora. Volví a clase y me senté en mi sitio.
 
- Hey...¿qué ha pasado? -susurró Danny para que no le oyese el profesor de Matemáticas.
 
- Bizcochos, eso es lo que ha pasado  contesté susurrando. Después de las clases de matemáticas, lengua e historia, tocó el timbre, ya era la hora del receso. Como tenía ya mi cinturón me disponía a irme y a seguir explorando la academia.
 
- ¡Ker! ¿me acompañas a por el cinturón de contención? -me preguntó Danny poniéndose a mi lado. ¿Qué pasa? ¿no puedes ir solo? Aunque bueno, no tenía algo mejor que hacer y supongo que luego podría explorar.
 
- Bueno, solo si me compras un jugo -contesté.
 
- ¡Trato! -me dijo sonriéndo. Fuimos a secretaría, estaba bastante lleno. Tuvimos que esperar unos 10 minutos hasta poder estar casi para que nos atendieran. Al frente de nosotros estaban Elton y sus 2 amigos, uno de ellos era el que hizo el chiste de antes. Parecía que tenía problemas, no le dejaban tener un cinturón. Ese bastardo de Mybe cumple sus promesas al pie de la letra, sé como te sientes persona que está en mi clase.
 
- ¿Qué? ¡Pero si fue solo una broma! -exclamaba el chico desesperado. Mientras que él rogaba por su cinturón, Elton y su otro amigo consiguieron el suyo y lo dejaron de lado. Persona que está en mi clase, eso te pasa por juntarte con malas influencias.
 
- Oye ker...¿no te da pena? - me preguntó con pena Green Twister mirando la escena. No, Danny, stop. Deja de ser un buen chico. Mybe, ha dado órdenes de no dárselo, no vas a lograr nada-. Tengo una idea, pero necesito tu ayuda
 
- ¿Qué? ¿Porqué tendría que ayudarle? -pregunté serio. Ya me ha metido Mybe una charla esta mañana, no quiero tener otra, más si quiero que confie en mí. Esto sería dar un gran paso hacia atrás.
 
- Es lo que hacen los compañeros -me miró Danny serio. Tenía ese brillo en los ojos de " Hay que ayudarlo, ¡está en problemas!" Está claro que sin mi ayuda iba a hacer algo, no podía permitir que le diese su cinturón al chico, no se lo merece. Pensándolo mejor, si le ayudo, podré demostrar a Mybe que me llevo bien y muestro confianza con mis compañeros... aunque haga algo que puede que le disgute.
 
- ¿Qué tengo que hacer? -pregunté.
 
- Esconde tu cinturón, ve allí conmigo y pide el cinturón del chico. Luego, quedamos con él después y se lo damos -explicaba Danny. El plan era bastante bueno, podría funcionar. Menos mal que traje mi mochila conmigo para guardar el cinturón, eso de ser precavido para que no te roben las cosas se lo debo a mis traumas de la infancia. Danny y yo fuimos a hablar con uno de los secretarios que habían. A Danny le dieron su cinturón. A mi me dieron el del chico, al parecer Mybe olvidó decirles que ya me había dado uno. No muy listo, profesor.
 
- Hey, tú, ven con nosotros -dije al chico que me estaba mirando con pena y tristeza al ver que tenía su cinturón. Nos fuimos a un pasillo de la 3º planta, no había gente. Allí, le dí el cinturón.
 
- ¡Muchas gracias! Gracias, gracias, ¡gracias! -no paraba de repetir el chico mientras se le salían las lágrimas y me abrazaba.
 
- Tranqui, no fue nada -dijo amablemente Danny.
 
- Pero...¿por qué me habéis ayudado? -preguntó nuestro compañero mientras dejaba de abrazarme y miraba su cinturón.
 
- Por que es lo que hacen los compañeros -contesté.
 
- Yo...muchas gracias...de verdad, estoy muy agradecido, esto nunca lo olvidaré. Me habéis salvado la vida - decía nuestro compañero otra vez llorando. A este chico le encanta exagerar. Sonó el timbre, empezaba ya la clase de "Resistencia de Habilidades", ¿qué pruebas nos daría hoy el profesor? Tengo ganas de que empiece.
 
- Por cierto...yo me llamo Tobías. Encantado -se presentó el chico secándose las lágrimas con sus mangas.
 
- Yo soy Ker y él es Danny. Vámonos al gimnasio, que llegaremos tarde -dije poniéndome en marcha.
 
- Hey, gracias por ayudarme antes -me comentó Danny.
 
- ¿Ayudar? Me debes 2 jugos. Yo no hago las cosas gratis -le comenté.
 
- ¡¿Qué?! -exclamó Green Twister. Cuando terminamos la clase, tuvimos que volver a nuestro salón, ya que ahí tendríamos una nueva asignatura que se llama "Marketing de Habilidades". Nos la daba ni más ni menos que la superheroína "UltraSyner", conocida por llevar numerosas empresas relacionadas con el ámbito de superhéroes. No hay mejor profesora que ella para explicar esta asignatura.
 
- Un superhéroe, tiene que saber cómo venderse. Como sabréis, se puede conseguir dinero por ser un superhombre, ya que es un trabajo, gracias, a las empresas de Marketing -nos explicaba entusiasmada UltraSyner. También nos comentaba, que podíamos ganar dinero al vender nuestra imágen y derechos a estas empresas, ya que podían encargarse de hacer merchandising de nosotros. No me puedo imaginar ver mi cara en una camiseta, sería rarísimo.
 
- Aquí estudiaremos todo acerca de las empresas de superhéroes que existen, estudiaremos conceptos básicos y avanzados para que también podáis fundar vuestras propias empresas -explicaba la profesora. Vamos, que tenemos que estudiar más ecuaciones como en matemáticas. Supongo que lo da para que no nos timen o algo por el estilo.
 
- Y bueno, vamos a comenzar por lo básico. Como dije antes, hay que saber venderse y una cosa importante es la apariencia y el nombre de superhéroe. Mmm...por ejemplo...tú, ¿cómo te llamas? -preguntaba UltraSyner mientras señalaba a DeathDolly.
 
- Hola...yo me llamo Alice... -se presentó DeathDolly nerviosa mientra se puso de pié.
 
- Dime Alice, ¿cuál es tu nombre? Y muéstranos tu traje, por favor -dijo dulcemente la profesora.
 
- Mi nombre es "DeathDolly" -contestó aún nerviosa. Pulsó su cinturón y se pudo ver su traje a la perfección.
 
- De acuerdo, ¿alguien sabría decir en qué empresa o lugar podría ser contratada DeathDolly? -preguntó UltraSyner mirando al resto de la clase.
 
- Supongo que la podrían escoger en una empresa que se encarga en hacer películas de miedo -respondí levantando mi mano.
 
- Correcto. Tu nombre y apariencia sirven muy bien para ese tipo de empresas, como por ejemplo, la empresa de "HorrorGenx" que se encarga de realizar eventos con temáticas de miedo alrededor del mundo, tanto para el público infantil como para el adolescente. Ahora bien, ¿qué necesita Alice para poder entrar en esa empresa? -preguntó de nuevo a la clase nuestra profesora.
 
- Creo que... ¿graduarse? -comentó de broma Tobías.
 
- Cierto, eso es muy importante, si no tienes el título de superhéroe, obvio que no puedes entrar a estas empresas. Lo que realmente necesita es, fama, las empresas contratan a los mejores superhéroes, y lo hacen viendo las obras que han hecho y por la aceptación del público, así que, os tenéis que esforzar durante todo el curso a ser los mejores. Dadlo todo en las misiones, sed amables y humildes con los ciudadanos, haced ayuda extra-escolares. También, las redes sociales ayudan mucho. Así que sacad vuestros cuadernos, vamos a empezar -dijo la profesora mientras se disponía a escribir en la pizarra. La clase estuvo interesante, no lo puedo negar, pero me alegré de que acabara, tuvimos que escribir muchos apuntes. La siguiente clase era la última y se llamaba "Auxiliar de Habilidades". Teníamos a una profesora que no la había visto nunca, supongo que no sería ninguna superheroína, incluso dudo de que tenga poderes.
 
- Cuando hay una pelea contra un villano o en accidentes, siempre hay heridos o gente asustada. En esta clase aprenderemos lo básico de primeros auxilios como realizar la RCP. Quiero que todos los que están aquí presentes puedan salvar a la mayor cantidad de gente posible. -explicaba nuestra profesora sin presentarse así misma.
 
- Esta clase tendrá muchas actividades extra-escolares ya que como miembro de una de las empresas más grande de la ONG, junto con la ayuda de esta academia, pasaremos por varios centros tanto de residencias como por orfanatos ya que en esta asignatura vamos a aprender a cómo salvar vidas y cómo tratar con los distintos ciudadanos, tanto niños como personas mayores. Por cierto, esta clase no tendrá exámenes como tal, sino que tendreis que alcanzar un límite de puntos que se consiguen antendiendo en clase, realizando lo que procedimientos de manera correcta y haciendo las actividades extra-escolares. ¿Alguna pregunta? - preguntó la profesora al resto de la clase.
 
- Sí, ¿cuál es el límite de puntos que hay que conseguir? -pregunté.
 
- Para aprobar esta asignatura durante todo el curso, tendreis que conseguir un total de 10 mil puntos -explicó la profesora.
 
- ¡¿Qué mierda?!  -exclamó Elton sorprendido. Yo también estaba como él, todos nos sorprendimos al escuchar esa cifra elevada.
 
- ¿Pero...cuántos puntos consigues atendiendo y eso? -preguntó un chico de gafas y pelo ondulado.
 
- Asistir a clase son 10 puntos, hacer bien los procedimientos son 15 puntos. Atender son 5 puntos. Y las clases extraescolares son 20 puntos -contestó la profesora.
 
- ¿¡Tan poco?! -volvió a exclamar Elton más sorprendido.
 
- Parece poco, pero cada día puedes conseguir un total de...¿50 puntos? eso suma y suma. Tampoco es para tanto -contestó la profesora. ¿Qué no es para tanto? Esta profesora está loca.
 
- ¿Y en las clases extra-escolares los puntos se consiguen por hora? -preguntó Danny.
 
- No, se consiguen solo si vas y ayudas, como mucho, estaréis ayudando dependiendo de las tareas que os pongan, unas 2 horas, luego os podéis ir a otro sitio del listado que os voy a dar y conseguir más puntos -explicaba mientras se levantaba de su sitio.
 
- Os voy a dar estas tarjetas, cuando vayais a los sitios la entregais, los recepcionistas la pasarán por el escaner e informará directamente a la academia sobre quiénes de vosotros realizan estas tareas. Por cierto, las tarjetas se lo quedarán los recepcionistas hasta que acabéis, por si hacéis trampa y os vais sin hacer nada. -explicó la profesora mientras nos daba las tarjetas a cada uno. La tarjeta era de color azul teniendo un código de barras. Al lado tenía un número, el mio era el "18".
 
- ¡Oh! Creo que no me he presentado, soy Esther, miembro de la ONG "The Unlimited Blue Helping" o conocida como "TUBH" que colabora con la academia. Así que no, no tengo super poderes ni soy ninguna superhéroe. Por cierto, hoy nos vamos a ir al orfanato Gryndor, ayudaremos en las distintas tareas del lugar además de cuidar de los niños que residen allí. Así que, ¡vámonos! -exclamó entusiasmada Esther. Vaya, ahora somos una especie de servicios de ayuda, y lo de "tareas del lugar" es muy ambiguo. Aunque bueno, ya veré cuando lleguemos al lugar. Después de varios minutos de paseo, todos llegamos al orfanato Gryndor. Pasamos dentro, dimos las tarjetas como nos había explicado Esther. Fue mi sorpresa ver en ese lugar a Marco junto a otros niños, no por que no estaba en el colegio, ya que en Septimbre, en los colegios salen una hora antes, pero no me esperaba de que fuera huérfano, ¿no estaba con Elton? ¿él también es huérfano?
 
- ¡ELTON! ¡MIRAD ES ELTON! ¡Y TIENE AMIGOS! -gritaba uno de los niños. Todos se fueron a abrazar a Elton, se les veían muy felices a todos, sobre todo a Marco que parecía que estaba preocupado y triste, espero que todo fuese bien.
 
- ¡Bastardos! Estoy aún en clase, no puedo jugar con vosotros ahora -comentó Volcanux intentado quitarse a varios niños que se le habían subido encima. Mirando este lado de Elton, no parece tan mal tipo.
 
- ¿Porqué lo niños conocen a Elton? -preguntaba Tobías extrañado.
 
- Eso es por que Elton también vive aquí y ha cuidado de esos monstruitos desde hace muchos años. Por eso le tienen mucho cariño - decía la que parecía ser la gerente del lugar. Esther y ella se abrazaron, al parecer eran amigas.
 
- ¡Elton! ¡Me alegro mucho de que estés aquí! He tenido mucho miedo... -explicó Marco a punto de llorar.
 
- ¡No llores! Los hombres no lloran. Además, está todo bien, ya estoy aquí -dijo Elton acariciando la cabeza de Marco. Esto hizo que se tranquilizara. La gerente nos dió a los 20 que somos distintos trabajos, separándonos en grupos de 4 compuesto por 5 personas. El primer grupo se fue con otros 2 trabajadores a una iglesia, al parecer esa iglesia hizo una colectiva solidaria el cual la gente donaba comida para  los niños de los orfanatos, por lo que ese primer grupo iba a recoger todo ese cargamento. El segundo grupo se dirigió a a unos almacenes ya que tenían varios muebles, camas, sábanas que los donaban también para el orfanato. El tercero se hizo cargo de cuidar a los niños y también de ayudar en la cocina, en ese grupo se encontraba Elton. El último grupo, se encargaba de limpiar las habitaciones de los niños y los pasillos. Vamos, que me encargaba de las tareas domésticas. Me tocó en un grupo el cual no conocía a nadie. Bueno, estaba la chica rubia tímida y el chico con gafas. También había una chica con pelo rosa y otro chico que parecía un hombre lobo, supongo que sería un atropomórfico. La chica rubia y yo nos encontrábamos en la primera planta limpiando las habitaciones, sin querer, me tocó limpiar la habitación de Elton. Su habitación era bastante normalita a decir verdad, lo más a resaltar era su escritorio, no por que fuera de metal sino por la foto enmarcada que tenía. Se veían a sus padres y a...su hermano... Elton era pequeño en esa foto. No sé por qué pero me recordaba mucho a mí, ¿también estarán muertos? ¿he estado siendo muy duro con alguien que ha pasado lo mismo que yo? Me sentí mal por Elton, supongo que su comportamiento frío y estúpido es por que se cerró cuando le pasó ese accidente, yo...también era como él cuando fuí a un orfanato. Quería seguir especulando pero tenía que limpiar la habitación. Una vez había acabado oía a la chica rubia quejarse.
 
- ¡No entiendo por qué estamos haciendo esto! -exclamaba enojada mi compañera mientras tiraba la escoba. Podía ver como la piel de su cuerpo cambiaba a color rojo. ¿Qué mierda?.
 
- Sabes que las escobas tienen sentimientos ¿no? -dije mientras recogía la escoba que tiró y se lo daba.
 
- ¡AAHGG! Pero no lo entiendo, esto es muy injusto, no estoy aprendiendo nada, ¡se están aprovechando de nosotros! -exclamó más enojada que antes.
 
- Yo sí lo entiendo. Cuando estás en una misión, lo habitual es quitar importancia a los ciudadanos y concentrate en el villano de turno pero, los civiles también son importantes. Cada persona, tiene sueños, esperanzas, tienen familia. Por ejemplo, estos niños, cómo habrás visto en las habitaciones, hay niños que tienen fotos de su familia, la cuál seguramente no volverán a ver, pero gracias a este sitio han encontrado a una nueva familia. Si en una misión uno de estos niños está como civil y muere, habrán personas que llorarán por su muerte, la vida de cada persona es importante. ¿Y qué mejor manera de ver esto que trabajar y convivir durante unas horas en un lugar como este? Además, verás como al final todo lo que hacemos será recompensado y comprenderás mejor lo que quiero decir -explicaba mientras seguía barriendo el suelo.
 
- No...ya...pero las tareas...son... -no podía acabar la frase por timidez. Su color de piel regresó a su estado original.
 
- Las tareas son para saber cómo viven, nosotros limpiamos las habitaciones, vemos la intimidad de los niños y personas que trabajan en este lugar. Todos han perdido algo. Empatizas con ellos. O...puede qué nos estén utlizando, quién sabe -dije continuando limpiando.
 
- Yo...creo que tienes razón...lo siento... -se disculpó bastante tímida, tanto que su piel había cambiado a color rosa.
 
- No te disculpes, yo también tenía dudas al principio. Por cierto, como no limpies tu parte, te delato -comenté de broma lo cual hizo que volviese a su color de piel original. No puedo permitir que nada malo ocurriese. Sin embargo, no podía controlar lo que estaba sucediendo. Veía a un hombre cubierto de fuego morado, su cuerpo era esquelético de color negro con rayas moradas, tenía los dedos de las manos y de los pies bastante largos, cuando caminaba quemaba el suelo. Se paró a unos metros de nosotros. Tenía un mal presentimiento. Parecía que nos iba a preguntar algo...
 
- Hola...estoy buscando a un niño...¿lo habéis visto? -nos preguntó.

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