Y Asi Fue...

Géneros: Romance

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Mayson
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odio
Jessica

Y así fue como comenzó una gran aventura llena de amor, sonrisas y deseos... Una historia que con tan solo 2 meses, hubo un cambio repentino... todo se torna de otros colores, algo que jamas había sentido y tampoco se habría imaginado lo que pasaría en el futuro a causa de tomar una decisión... Una decisión, un pensamiento, una vida... (Basado en hechos reales)

...

Y Asi Fue...

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Y así fue... así fue como salí de aquel sitio lleno de sentimientos, llenos de aquellos recuerdos que me han dejado marcado, me hacen pensar en muchas cosas de las cuales han ocurrido, ese aquel sitio era una iglesia, era una de las muchas pero muchas iglesias que existen en el mundo, aquel joven que predicaba, aquel joven que narraba su historia de pequeño, que pasó por muchas dificultades, con un hogar destrozado, con problemas con personas ajenas, personas desconocidas, personas que piensan conseguir todo de una manera muy rápido sin tener que esforzarse, que por medio de aquella iglesia, y gracias a una anciana, pudo mejorar su vida.
Esta historia no narra sobre aquel joven pastor que predicaba, no se trata de lo ocurrido en aquella iglesia, está historia trabajo sobre un joven llamado Mayson Davis...
Aquel joven tenía una altura de 1.75 metros, era de cabello negro , con ojos cafés oscuros, con un carisma algo extraño, amante de la fotografía, amante de la comida, atento, lindo, de unos 16 o 17 años, dramático pero sobre todo... con una gran visión
Al salir de aquel sitio mire al cielo... waoo, innumerables de estrellas llenando el cielo, aquella impresión era tan bella que hacía que te deleitases y no dejases de mirar aquel cielo estrellado, que solo con levantar la mirada y mirar aquel cielo estrellado te provoca nostalgia, te provoca una sensación de alegría y a la ves de dolor , ese dolor que no que te deja, ese dolor que cuanto más dejas de pensar en el... sigue allí en tu mente, sigue allí sin dejarte, fastidiándote porque tú no quieres sentir de nuevo ese dolor... aquel sentimiento te hace recordar lo que viviste, lo que alguna vez soñaste que pasaría, ese sentimiento te transmite a ese momento
― vaya vaya vaya vaya... ¿ella? ¿Aquí? ¿Qué hace ella aquí?
¡Me quedé pensando en que podía hacer ella en este sitio, solo con recordar que alguna vez lo estuvo... pero... hace mucho pero mucho tiempo, ella estuvo aquí! , ¡Si! , Justamente aquí, ella era una conocida de vista solamente, porque cuando éramos niños, nunca llegue a hablar con ella o no me acuerdo.
Ella estaba allí... bajando del carro, con una cara un tanto extraña, y se podría comprender por el tiempo que estuvo ausente en este movimiento.
Yo era aquel joven que se le dio la gran oportunidad de llevar la voz de mando, por lo tanto tenía que dialogar con ella sí o sí, no podía ignorarla o no hablarle, tenía que hacerlo por compromiso, no quería hablarle, pues me daba algo de pena y no sabría cómo dirigirle la palabra desde hace muchos años, no sabía qué hacer, no sabía cómo actuar. Hasta que al fin me decidí a hablarle e indicarles las instrucciones y su lugar dentro del escuadrón de marcha.
― Hola... Jessica... como estamos practicando para marchar en el campamento de competencias, me imagino que te han comentado sobre ello, ¿Podrías observar lo que hemos hecho hasta ahora para que tengas una idea de cómo realizar cada movimiento y tener el ritmo de nosotros?
― Está bien, no hay problema.
―Jessica Smith era una chica alta, de cabello chocolate oscuro ondulante muy precioso, ojos café oscuros, carismática, con una voz dulce―
Todavía quedaba esa pregunta en mi mente... ¿Qué hace ella aquí?, tampoco quiero parecer un fresco, asique mejor olvidemos mi pregunta que estaba en mi cabeza.
Todo lo que hacía era demostrarle lo que habíamos hecho, ella no demostraba interés alguno sobre la amistad o nuestra amistad, pero pensándolo bien... Creo que ella no se acuerda de mí, nunca llegamos a cruzar unas palabras, solo recuero que la miraba y sabía quién ella era Jessica.
Seguía enseñándole los pasos y el ritmo que se debía tener para realizar ciertos movimientos dentro de la marcha
Llego el final del día, y solo veía como se montaba en el carro... pero ahora mi pregunta no era el ¿Qué hace ella aquí?, si no era... ¿Sera que me reconoce, sabría quién soy, sabría cómo me llamo? Creo que no... puede ser que también este pasando por lo mismo que yo en tener pena en dirigir unas cuantas palabras... o simplemente... no sabe quién soy
Llegue a mi casa y se me olvido lo que vi hoy, lo que paso hoy, lo que viví hoy, me entretuve en mis cosas, en mis estudios y entretenimientos que me hacía despejarme de cualquiera situación que estuviera pasándome, despejarme de todas aquellas cosas que se me podían hacer difícil.
Llego el domingo otra vez, y ella estaba allí... esta vez sentía más seguridad en hablarle, porque el domingo pasado le pude dirigir aunque sea unas cuenta palabras...
― Buen día, emmm... ¿me imagino que ya sabes o tienes la idea de los movimientos y lo pasos para la marcha?
― La verdad... si, si tengo algunas ideas de como acomodarme y acoplarme al tren de esta marcha.
― Muy bien, entonces este será tu lugar de marcha... ¿de acuerdo?
― Está bien
Llegue a pensar que en lo que estaba diciendo estaba mal o si estaba bien, ya que, yo la conozco desde que teníamos unos 7 o 8 años y no sabía cómo tratarla, ya que uno de mis miedos eran él... ¿Qué tal si voy y le hablo como si nos hubiéramos conocido hace rato? ¿Y si no se acuerda quién soy? ¿Cómo se siente ella en esos momentos? ¿Bien o Mal? ¿Incomoda o cómoda? Bueno... la verdad no sé cómo se sentía, pero lo que si sabía era en que le estaba prestando más atención a mis pregunta sobre ella que en la marcha
― ¿Pero que ustedes hacen allá? ― grite a los niños que estaban cerca de la calle― vengan, pero rápido, que debemos continuar con la marcha
Ella se me quedaba mirando extraño, yo parecía estar exaltado porque daba las voces de mando y tenía que practicar y llevar a cabo la marcha a la "perfección"
"Me imagino que pensaba "¿Quién se cree este ahora? ¡Él no me va a hablar a mí de esa manera! "¡Si alguna vez me llega a hablar así se lo diré en la casa porque no tiene ningún derecho a hablarme así!"
― Formación!!! ¡El director va a darles un anuncio!
Todos aquellos niños y jóvenes se formaron para escuchar lo que hija a decir el director... Atentos a las palabras de él... algunos ya se imaginaban que hija a decir, otros ni pensaban que iba a decir
― Como ya saben... ¡Está es su amiga, Jessica, ella ha estado en este movimiento desde chica, durante un tiempo se alejó del club, pero ahora está aquí con nosotros, algunos pueden que la conozcan... otros no... a ver... el que conocía a Jessica, que alce su mano!
Y si... yo alcé mi mano en señal de que la conocía... pero... ¿Ella se habría percatado de que yo alcé mi mano? La verdad... no sé. Varios la conocían, algunos se habían olvidado de su nombre incluso, pero sabían quién era ella.
Ella miraba a todos para ver a quien recordaba, los miraba con una sonrisa ya que varios la conocían... no se sentía sola, sentía que era aceptada e incluso, sentía que estaba formando parte de una gran familia, se tan solo ella llegar... varios la recibieron con una abrazo y una sonrisa... pero yo... yo no, yo no la recibí así porque... como les dije, nunca llegue a hablar con ella, no sabía si se recordaba de mí, no sabía si recordaba quien era.
― ¡Wao! -dijo el director- ¡Hay muchas personas que te conocen! ¡Eso es bueno! Los​ que no la conocen... su nombre es Jessica Smith, tiene 14 años y está en 3 año
¿Cuantos le damos la bienvenida a Jessica por estar en nuestro club? ¡Vamos a darle la bienvenida!
― Bienvenida!!!! -dijeron con voz fuerte y dulce los jóvenes y niños formados-
Ella ya se sentía cómoda, se sentía bien con su entorno, se sentía en familia.
Cuando ya se acabó los anuncios que tenía el director aparte de presentar a Jessica cómo parte de nuestro club, nos comenzamos a acomodar para seguir practicando la marcha. La mayoría de las personas que practicaban en la marcha, lo hacían bien, pero la que más resaltaba era Jessica, a pesar de ser "nueva", para mí... no era de sorprenderme, pero para las otras personas... Era algo sorprendente. Terminamos de practicar y cada uno se fue a sus respectivos hogares, mi destino era llegar a mi casa, con un medio de transporte algo molestoso y más si es domingo, los domingos no hay muchos buses, y los buses que te encuentras están llenos de personas, más que la música es algo irritante, los chóferes de los diablos rojos les encanta poner reggae o reguetón, y casi todas las canciones dicen lo mismo, que... si se lo meto, si la someto, si le doy contra el muro, si lo hacemos como animales, que te doy más duro... etc etc etc etc etc etc... las frases más discriminativas y que sexistas que pueden haber.
Bueno... esa es mi opinión.. Cada uno tiene su forma de pensar sobre algo... pero... en realidad no era ese el tema cuando me monté al bus... la cuestión es que... es mi mente ni paraba de dar vueltas una y otra vez... no salía de mi mente, creo que sentía algo... algo me incomodaba, pero no podía pensar bien porque todo el rato estaba en mi memoria, no sabía qué hacer. Estamos en una era de la cual... todos pasamos por esa etapa... ya sea de más grandes o de más chicos, siempre llegamos a ese momento de no poder pensar en aquello... Lo que yo sentía... lo que yo sentía...
Era hambre...
Sí, yo tenía hambre, eran las 13:48, no había traído agua, y tenía una hambre del chorizo, suerte ya me dirigía hacia mi hogar, donde me esperaba mi mamá para comer, para relajarme, para descansar, porque cuando terminas una actividad y comes... lo que te da ganas es de dormir, y es más delicioso dormir cuando llueve, sentir el "frio" merodeando tu cuarto, tocando la sábana queriendo entrar para darte "frio" – lo pongo entre comillas porque... en Panamá no hace frío... solo en algunas partes de Chiriquí... todo lo demás está como a unos 31 grados o 28 grados puede variar – y a veces le das el paso para que entre y... ufff... es una delicia... y después te quedas dormido.
Llegue a mi casa... me di un buen baño, almorcé y agarré de mi celular y comencé a ver vídeos en YouTube hasta dormirme.
Pasaron los días, semanas, yendo a prácticas y al colegio de forma habitual y como de costumbre, si se preguntan que si había charlado con Jessica o habíamos intercambiado de número... pues... No... no habíamos hablado e incluso, no llegábamos a tener una conversación formal, solo las instrucciones y preguntas que tenían que ver con la marcha, pero llegar a una conversación de unos 5 o 10 minutos o incluso más... no... solo de calculaba 2 minutos o menos, nada personal, nada comprometedor, nada de nada... todo era referente a la m
Un miércoles en la noche, fuimos reunidos para​ seguir practicando la marcha para el campamento... Teníamos avanzado una buena parte de toda la marcha, ya nos faltaba poco por aprender y terminar con una excelente presentación. Esta noche si hablé con ella... ya no me preocupaba si sabía quién era o no.
― Y... ¿Qué tal te parece la marcha?
― Esta genial, me gusta.
― Claro que está genial, más lo que falta... estará genial
― Eso hay que verlo.
― Si, esta genial... ¿Estas prácticas parecen eternas, he?
― Sí, pero no importa, con tal de que la marcha quede bien y presentable, no importa si tenemos que durar bastante.
― Vale​ vale...
― ¿Sabes que es un infinito?
― Pues... es algo que nunca se termina, así como los números... hay una gran pero gran cantidad de números, los números son infinitos
― ¿Sabes que hay unos infinitos más grandes que otros infinitos?
― No no no y no... ¡Los infinitos son infinitos, no puede haber algo así, eso no existe, los infinitos son infinitos, no se acaban! Por lo tanto son iguales.
― Hay infinitos más grandes que otros infinitos!!!!...
Y así fue como empecé a hablar con ella, discutíamos y reíamos, todo de una manera tan suave, no tanto, ni tan poco, todo de manera controlada. Una manera en la que se podía sentir en que estábamos los dos en un lugar sin nadie alrededor. Terminamos de charlar y seguimos con la marcha, estas prácticas a su lado eran algo sensacional, entre risas, caídas, tropiezos, burlas, discusiones... Todo en una sola noche. Fue una de las noches en las cuales estaba bien, me sentía bien.
Jamás me había sentido también desde aquella noche...
Mis segundos, mis horas, mis días, mis semanas, mis meses... antes de aquella noche... eran días normales... de acaso me reía con los videos en YouTube, no se me ocurría nada... no tenía nada en mente... todo era lento, sin energía, sin gracia, sin inspiración, sin originalidad...
Pero... esa noche fue algo especial y significativo para mí... porque jamás... había reído tanto con alguien, ni de llevarme tan bien con una persona... pero... ¿Sería algo significativo para ella? ¿Sería algo especial para ella? O... ¿Solo lo hizo para ganarse mi confianza? ¿Sería que tiene algo en mente? ¿Se acordó de quién era?
― Pero ayala vida, pero ustedes si hablan, dejen de hablar que más tarde chatean y siguen hablando ― dijo Alberto en tono risueño, quien era amigo mío y de Jessica―
― Pero yo no lo tengo agregado a mi WhatsApp ―dijo Jessica― y ni pienso agregarlo tampoco.
Y me quede pensando... porque habría dicho algo así, si nos habíamos llevado tan bien... ¿Acaso le dije algo en la cual se haya molestado? ¿Habría mal interpretado algunas palabras mías? ¿Qué está pasando? Me sentía confundido y a la vez apenado con aquel comentario que hizo ella con respecto a que no me iba a agregar.
Se terminó la reunión, como siempre... todos dirigiéndose a sus respectivos hogares, y de nuevo la veo subiendo a aquel carro del cual vino aquel domingo...
Después de aquel comentario de Jessica... No sabía que responder, y ella en aquel momento empezó a hablar con Alberto sobre unas cosas...mientras tanto yo... yo volvía a ser el chico de antes... el chico solitario... no porque nadie me quisiese hablar... sino porque me gustaba estar solo, me sentía "bien" al estar solo, no me causaba algún depresión, no me causaba tristeza... no me causaba nada.
Veía al mundo como algo vacío, sin emociones, cada uno por su lado, con una pequeña parte de la población junta, sin tanta tecnología, estando en personas y no por medio de una pantalla, jugando en el patio de una casa ya sea al futbol o a voleibol o algo por el estilo a que estar jugando Online en una pc o una video consola...
Te quedas mirando al mundo... y el mundo es consumido por el internet... está consumiéndose poco a poco cada vez más, incluso, hasta dentro de la casa se mensajean para que vayas a donde está la otra persona en vez de llamarla a voz pura y no por textos... Ok... el internet me conecta y me acerca a las personas que están muy lejos de mi país... pero me alejan de las personas que están bajo el mismo techo...
Las practicas siguientes... Eran iguales a aquella noche... Llenas de alegría y emoción... Todo ese toque que le daba Jessica a una simple conversación, ella le daba un toque artístico, te trasportaba a otros lugares solo con ver su sonrisa e incluso oír sus palabras y risas en medio la conversación, era una experiencia única... Si... un experiencia única para un chico a la cual le gusta estar solo, alejado de las personas que la rodean, gustándole ver a las demás personas hablar y reír, a la cual si tiene algo importante que decirle a una persona que se encuentre dialogando con otra... se espera a que termine de hablar para poder haberle o hablarle lo importante, a una persona de la cual no se siente excluido de la sociedad, sino que le gusta la soledad, porque piensa que es lago quieto, algo serio, algo grandioso, sin molestias, sin interrupciones, algo de la cual puedes disfrutar, de la cual puedes sentir, de la cual allegaría algún momento en la cual te preguntarías... que se siente estar dialogando con una persona constantemente? ¿Sería aburrido? ¿Sería algo magnifico? ¿Sería algo desagradable o algo interesante?

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