Cap 11. Devolución.

Anexia: World of Superheroes.

visibility

92.0

favorite

0

mode_comment

0


- ¡¡SARA!! ¡DESPIERTA! ¡JODER! -chillaba una y otra vez Elton preocupado, al borde de las lágrimas.
 
- ¿Qué le pasa, Wolfan? Se pondrá bien...¿verdad? -preguntó aterrorizado Ethan abrazando a mi compañero tras ver a Sara al borde de la muerte.
 
- No...lo sé... -respondió Wolfy asustado. Oía más gritos provenientes de distintos lugares cerca de donde estábamos. Al parecer, varios niños, padres y madres les pasaban lo mismo. Cada uno de ellos tenían los mismos síntomas: piel pálida, cansancio, pérdida del habla y de energía vital. Necesitaban un hospital con urgencia. Un Héroe que se encontraba cerca de las carpas blancas se acercó a nosotros.
 
- ¿Qué ocurre? -nos preguntó el superhombre. Ahora que estaba cerca de mí, veía su traje con más claridad. Los colores que lo componían eran de neón, mezclando tanto el morado como el azul lila. Llevaba tanto rodilleras como coderas de luz. Su máscara era del mismo color que el traje. La parte de sus ojos eran de cristal. Parecía un héroe que acaba de salir de una discoteca, lo único positivo que le veía era que no hacia tanto daño a la vista.
 
- Se...ha...no responde...¡AYÚDALA! -exclamó enfurecido Elton al superhéroe.
 
- No te preocupes, voy a llamar a una ambulancia además de varios superamigos que tienen poderes sanadores -nos explicó para tranquilizarnos el "discotequero".
 
- Aquí "Artificial Lights". Solicito refuerzos en la "Plaza Mayor de Eustópolis", además de ambulancias y héroes con habilidades curativas -decía Lights pulsando uno de los auriculates que llevaba en su oreja derecha. Tras acabar su llamada, se dirigió hacia nosotros de nuevo-. ¿Sabéis cómo ha sucedido todo esto?
 
- No, no lo sabemos -contesté.
 
- ELLA ESTABA BIEN, JODER. TODO IBA BIEN HASTA QUE...¡¡ESPERA!! ¡¡ESE HIJO DE PUTA HECHO DE CHATARRA!! -gritó insultando Volcanux cuando se dió cuenta del posible culpable. Es verdad, ese pequeño robot, que me llegaba hasta las rodillas, cogió la moneda de Sara y al irse, ella enfermó. Es el culpable, no hay duda.
 
- Tranquilízate. Decidme, ¿qué chatarra? -nos preguntó intentado tranquilizarnos el superhéroe. No pudimos responderle ya que otra madre empezó a chillar por su hija, que tenían las mismas síntomas que la amiga de Elton. Artificial Lights se dirigió rápidamente para ayudarla, esa madre tenían otros 2 hijos pequeños, tendrían unos 4 años, no paraban de llorar. El discotequero, para calmarlos, creó de la nada pequeños animales de luz: un elefante y un conejo. Los pequeños dejaron de llorar y jugaron con esos animales hechos de luces artificiales. Su poder era muy bonito además de tierno. Sin embargo, no estaba ahora para contemplar pasmado las habilidades de mis enemigos. Tenía que ayudar a Sara y las demás personas necesitadas. Empecé a buscar por mis alrededores al robot de hojalata. Lo encontré. Estaba parado a varios metros sobre nosotros, había engañado a un hombre mayor para que le diese una moneda. Pude ver de primera mano cómo robó su...¿alma? De ese señor salió su forma espiritual y se metió en la moneda, éste la guardó en su riñonera. El robot me miró. Cruzamos miradas. Alzó su mano, la giró de izquierda a derecha, me saludaba. Huyó corriendo a gran velocidad camuflándose por la gente. Pulsé el botón de mi cinturón de contención, que lo llevaba debido a que por la noche tenía esa cita con el entrevistador y seguramente nos quedaríamos hasta la tarde en la feria, y me puse el traje.
 
- He encontrado al niño de hojalata, voy a por él. Wolfan, te encargo a Ethan -les expliqué a mis compañeros. Mi compañero lobo me afirmó con su cabeza que cuidaría de mi hermano. Me disponía a irme hasta que Elton me interrumpió.
 
- ¡¿A dónde crees que vas?! Voy contigo -me comentó Volcanux serio.
 
- No tienes el traje además de que tus poderes harían más mal que bien. Cuida a Sara, yo me encargo de todo, no necesito esta vez tu ayuda -le contesté.
 
- ¡ME DA IGUAL! ¡YO IRÉ CONTIGO! -me gritó enojado mi compañero mientras le salía magma por sus dedos. Le dí una cachetada.
 
- Idiota, no reveles tu poder en público. Lo único que puedes hacer es esperar, igual que las demás familias. Si sigues creando magma, el único al que van a detener va a ser a tí -le expliqué enojado por hacerme perder tiempo de nuevo.
 
- ¿¡ME ACABAS DE PEGAR?! ¡¿OTRA VEZ?! ¡HIJO DE... -me chilló Elton a punto de pegarme un puñetazo hasta que fue interrumpido por Wolfan.
 
- ¡PARAD!, yo iré con Bluedice -contestó decidido mi compañero peludo.
 
- ¿Qué? ¿Y quién cuidará de Ethan? -le pregunté.
 
- Elton. Yo puedo correr también a grandes velocidades, soy ágil además de que puedo seguir el rastro de ese robot con mi olfato. Yo te tengo que acompañar -me explicó Wolfy.
 
- Por mí está bien -comenté.
 
- ¡¿QUÉ?¡ ¡NO DECIDÁIS POR MI! -nos gritaba sin cesar Volcanux. Wolfan corrió hacia una de las carpas blancas, cortó con sus garras algo de seda del lugar, se lo pusó en la mitad inferior de su cara haciendo una máscara casera. Supongo que servirá.
 
- Estoy listo -me contestó Wolfy. Mi hermano se dirigió hacia mí.
 
- ¡Sálvalos a todos! -me animó Ethan.
 
- ¡OYE! ¿NO ME VAIS A DEJAR VERDAD? -nos preguntó enfurecido Elton. Pasamos de su pregunta. Cargué a Wolfan en mis espaldas, él me indicará en que dirección se encontraba ese bastardo oxidado.
 
- Voy a poner mis manos sobres tus hombros. Si aprieto tu hombro derecho, giras a la derecha. Si aprieto la izquierda, ve hacia la otra dirección. Si aprieto los dos a la vez, sigue recto. Sé dónde está. ¡Vamos a atraparlo! - me exclamó Wolfan mientras me explicaba su plan. Me potencié las piernas. Estábamos a punto de partir pero quise decirle algo a Elton antes de irnos.
 
- Si le pasa algo a mi hermano, te mato -le amenazé.
 
- Tsk -me respondió. Les dejamos atrás, espero que todo vaya bien con Elton. Gracias a las indicaciones de Wolfan, encontramos en pocos segundos al pequeño robot. Le alcanzé y le metí una patada que le hice volar a varios metros, quedando en una zona más aislada debido a que los héroes y policías despejaban la zona para los civiles. Su riñonera cayó a varios metros de él.
 
- Auch...eso dolió... -se recuperó de mi golpe el robot. Sin embargo, le faltaba un dedo de su mano izquierda, se le habría caido tras mi golpe. Wolfan se separó de mí. Miramos a la riñonera, intetamos cogerla pero nos adelantó. Su velocidad se multiplicó por diez. ¿Qué mierda ha hecho?
 
- ¡¿Por qué estás haciendo ésto?! -le preguntó enojado mi compañero.
 
- Como veis, mi cuerpo es muy débil, necesito reponerme. Por eso, robo las almas de los demás, para fortalecer la mía. Consiguiendo poderes sobrenaturales -nos explicaba el diablo metálico mientras sacaba una moneda de su riñonera.
 
- ¡¿Quién te dió el derecho de jugar con la vida de las personas como si fueran juguetes?! -le preguntó rabiando Wolfan.
 
- El mismo que me hizo ser esta cosa. Hago esto para sobrevivir, si no, me moriría -terminó de explicar el pequeño robot.
 
- ¿Y por qué en vez de robar las almas de los humanos, no robas la de los animales? Son almas, tendrían que funcionar como fuente de energía -le pregunté con lógica al villano.
 
- ¡Vaya! Pues nunca me lo había planteado. Aunque, ya es demasiado tarde, ¿no crees? -me respondió el enemigo. Eramos 2 contra 1. Teníamos ventaja. Podría cegarle y...espera, ¿se pueden cegar a los robots? Empezaron a recorrerme miles de pensamientos y tácticas para derrotarle hasta que vino un superhéroe desde el cielo.
 
- ¿Sucede algo? -nos preguntó el superhombre. El héroe llevaba capa blanca. Antifaz del mismo color. El resto de su traje se componía de una textura digital, el cual mostraban simultaneamente sin parar, imágenes de semicuadrados de color blanco. Se paró en medio de nosotros 3.
 
- Sí...esas personas...¡SON VILLANOS! -nos acusó el bastardo de hojalata haciéndose la víctima.
 
- ¡¿QUÉ?! ¡ES MENTIRA! ¡ES ÉL QUIÉN LO ES! -señaló Wolfy desesperado al villano.
 
- La prueba de que mi compañero dice la verdad, soy yo. Soy Bluedice, he salido en la tele y soy alumno de la Academia Heaven, habrás oído hablar de mí -le expliqué de forma sencilla para que nos creyera.
 
- Ya decía yo que me sonabas de algo. Así que, tu eres quién ha causado todo es... -se giró para hablar con el villano pero no consiguió terminó de explicar el superhombre. El pequeño robot saltó antes a la altura de su cabeza y con una patada, se la arrancó. Dirigiéndo su cabeza hacia una carpa blanca, recubriéndola de sangre. Su cuerpo sin vida cayó delante nuestro. Salpicaba sangre proveniente de su espina dorsal y de varias venas que le salían por el cuello al descubierto. Era todo un espectáculo de ver, desagradable para Wolfan pero para mí, era mágico. Un superhéroe menos en este mundo. No pude contener una sonrisa de placer, menos mal que llevaba mi máscara. Sin embargo, no me duró mucho esos segundos de felicidad, ya que ese pequeño diablo nos miraba, éramos los siguientes. Podía notar a mi compañero nervioso, estaba sudando por todo el cuerpo, tiritaba. Tenía que confesarlo, yo estaba igual. Si con las almas que ha obtenido puede derrotar a un héroe de nivel C o B, no quería imaginármelo con todas las del lugar. Así que pensé en la opción más lógica que podíamos hacer en ese instante.
 
- De acuerdo, nos rendimos, puedes irte -le comenté alzando mis manos.
 
- ¡¿Qué?! ¡¿Estás...loco?! -me preguntó sorprendido Wolfan por lo que había dicho, aún estaba nervioso.
 
- Cállate, Wolfan, si no quieres morir -le cerré la boca a mi compañero.
 
- Mmmm...okey. Ya tengo suficientes almas por hoy. ¡Espero que juguemos otro día! jeje -nos exclamaba el robot despidiéndose. Corrió a gran velocidad huyendo del Festival. Estábamos a salvo. Wolfy se arrodilló por el miedo y por la frustación de dejarlo morir.
 
- ¿Enserio...lo hemos dejado...ir? -se preguntaba a sí mismo en voz alta-. Todos...no volverán a la normalidad...morirán...
 
- No digas tonterías, tengo un plan -le contesté a su pregunta. Había vidas de inocentes en juego, por supuesto que no le iba a dejar huír de rositas. Tenía que idear un plan. Es muy poderoso y rápido, tengo que atraparlo, capturarlo, antes de que esté demasiado lejos como para encontrarlo. Y ya sabía cómo. Desmaterialicé mi traje, se lo dí a mi compañero. Cogí solamente la máscara para ponérmela de nuevo.
 
- ¿Qué estás haciendo? -me preguntó extrañado Wolfan.
 
- Voy a capturarlo con mi cinturón de contención. Elizabeh nos dió en su clase más información sobre estos objetos, no pueden materializar lo órganico. Y sólo pueden capturar objetos pequeños además de medianos. El robot cumple con todas las reglas - le expliqué detenidamente el plan.
 
- ¡¿Crees que funcionará?! -me preguntó de nuevo, esta vez más ilusionado.
 
- No lo sé, pero hay que intentarlo -le contesté con sinceridad.
 
- Espera, déjame acompañarte, si vas tu solo puede que no lo encuentres. No quiero cuidar de tu traje estando aquí solo -me comentó serio.
 
- Cierto, ¿pero dónde dejamos mi traje? No quiero que nadie lo robe -le pregunté.
 
- Ethan -me respondió. Fuí a gran velocidad donde estaba mi hermano, le entregué el traje.
 
- Guardame esto, no quiero ninguna arruga o estarás castigado sin videojuegos por una semana -le comenté de broma.
 
- ¡Sí! -me respondió Ethan. Creía que Elton me montaría otra escena antes de irme pero lo ví abrazando fuertemente a Sara. Nunca pensé que lo vería quebrado...llorando.
 
- Por favor...despierta... -decía con voz apagada Volcanux.
 
- Hermano...¡sálvala! -me exclamó Ethan serio.
 
- Estoy en ello -le respondí. Volví donde estaba Wolfan, lo cargué a mis espaldas otra vez. Repetimos el mismo proceso que hicimos con anterioridad. Coseguimos encontrarle después de correr entre distintos distritos y plazas. Estaba lanzando su riñonera hacia arriba y cogiéndola en el aire, una y otra vez. Disfrutaba de su victoria. Iba caminando tranquilamente por la acera, nosotros nos encontrábamos justo detrás de él. Le iba a dar otra patada pero la esquivó, poniéndose en la acera de al lado.
 
- No caeré por lo mismo 2 veces -me contestó serio el robot. Wolfan y yo nos separamos. Nos pusimos a cierta distancia delante de nuestro enemigo.
 
- Creía que me íbais a dejar irme...pero si queréis jugar, lo haremos. Veré cuánto durais antes de que os robe vuestras almas -nos amenazó el villano.
 
- No creo que lo hagas, por lo que he podido observar, solo robas almas de la gente que te da un objeto por voluntad propia. Si no fuese así, estaríamos todos muertos -expliqué.
 
- JAJA VAYA, qué inoportuno, al final, solo nos queda una opción, ¿cierto? -me preguntó el robot forzando sus puños, listos para atacar.
 
- Sí...siempre solamente hay una opción -respondí a su pregunta. Tras nuestra anterior rendición, estoy seguro de que está confiado y pensará que venimos aquí sin ningún plan, solo para vengarnos. Y en parte, no es así. Empecé a ilumar mis manos hasta tal punto de poder cegar a los que se encontraban pocos metros de mí. Wolfan cerró sus ojos nada más separarnos además de coger mi cinturón. Tras sentir el brillo, sigió el olor tanto del robot como de las monedas que contenía la riñonera. Consiguió agarrar la riñonera y poner el cinturón delante del enemigo. Vi a lo lejos la azul del escaner, tras unos segundos, apagué la luz de mis manos. Observé a Wolfan victorioso, no había rastro del villano...o eso creía.
 
- ¡WOLFAN! ¡ARRIBA! -le grité a mi compañero. El bastardo de hojalata había saltado hacia arriba antes de que el cinturón lo materializase. El enemigo iba a golpear a la cabeza de Wolfan. Parecía su final. Sin embargo, por sus rápidos actos reflejos, puso sus manos alzadas para defenderse. El cinturón se encontraba justo en la misma dirección del robot, lo materializó, nuestro oponente se encontraba en el cinturón.
 
- ¿Estoy vivo? -preguntó mi compañero patidifuso.
 
- Sí, lo estás -le contesté. En ese momento sentí rabia, por no haber visto morir a otro superhéroe y...alivio. Eso de empatizar me está jugando malas pasadas. Ahora, solo teníamos que devolver todo a la normalidad.
 
- ¿Qué hacemos con las monedas? -me preguntó.
 
- Si las devolvemos podría hacer que las almas regresasen a sus dueños. Wolfan, ¿crees poder olerlas todas y dárselas a las personas correctas? -le pregunté intrigado.
 
- Sí, me va a costar ya que huelo muchos olores pero...puedo hacerlo -me respondió con esperanza.
 
Volvimos al festival, regresamos cada una de las monedas a sus respectivos dueños. Menos mal que no nos equivocamos gracias a los sentidos desarrollados de Wolfan. Tras darle la última moneda a Sara, ésta despertó.
 
- ¡¡SARA!! ¡ESTÁS VIVA! -gritaba de la alegría Elton mientras se secaba las lágrimas con sus mangas.
 
- ¿Elton?....¿Estás...llorando?...¿tienes fiebre? -preguntó su amiga incorporándose. Su piel ya no era pálida, no se le notaba el cansacio, se recuperaba poco a poco, al igual que el resto.
 
- No...yo nunca lloro... -le respondió Volcanux.
 
- Estaba llorando como un bebé... -comenté de forma burlona.
 
- ¡TÚ CÁLLATE, BLANCANIEVES! -me chillaba Elton.
 
- Ya empezamos con los insultos relacionados con los trajes... -dije algo desanimado por el insulto malo.
 
- Oye, Ker, ¿qué hacemos ahora con el cinturón? -me preguntó Wolfan.
 
- Pues entregarlo a las autoridades, prepárate, habrán reporteros y periodistas -le expliqué. Nos dirigimos donde estaban varios agentes de la ley y superhéroes, ellos estaban contestando a varias preguntas que les hacían los reporteros.
 
- ¡MIRAD, ES BLUEDICE! -chilló un periodista. La policía no los pudo contener y se dirigieron hacia nosotros.
 
- ¿Vosotros sabéis lo que ha pasado? -nos preguntó otro trabajador de la televisión.
 
- Sí, un pequeño robot estaba robando las almas de las personas. Lo hemos capturado en éste dispositivo el cuál le entregaremos a la policía -explicaba enseñando el cinturón de contención.
 
- ¿Quién es tu nuevo amigo? -nos preguntó una reportera.
 
- Soy...Wolfan -respondió tímidamente mi compañero. Es la primera vez que está en una situación como esta, normal que estuviera así, pero, utilizar su propio nombre como de superhéroe...¿Qué le pasa?
 
- Espera...¡¿Eres un ser antropomórfico?! -le preguntó sorprendido un periodista.
 
- Sí... -respondió Wolfy.
 
- Mi compañero, ha realizado la mayor parte del trabajo, consiguiendo encontrar al robot, atrapándolo y devolviendo las almas a sus dueños. Él es el héroe en esta historia -terminé de explicar. Quería desviar toda la atención a Wolfan, así, solo se concentrarían en él. Si se hace famoso, yo dejaré de serlo. Justo como quiero. Por primera vez haría caso a uno de los consejos de Mybe. Hablando del rey de Roma...
 
- Se acabó las preguntas, como no os vayáis os echo a todos volando -entró en escena nuestro tutor mientras comía algodón de azucar. El resto le hicieron caso. Mybe agarró mi cinturón.
 
- Utilizar tu cinturón para atraparle...muy bien, Ker. Se nota que aprendes del mejor -se alabó el mismo. PERO SI TU NO ME ENSEÑAS NUNCA NADA.
 
- Por cierto, hasta que llevemos al villano a la carcel, lo saquemos y demás. Es posible que no te devolvamos el cinturón en un par de días. Lo podrías tener para este Lunes pero...así aprenderás a no interferir en las citas ajenas -me expicaba con malicia Mybe. Así que es un castigo por lo de Marissa, ¿eh? Y luego decía que no sabía de lo que le hablaba. Mentiroso.
 
- Mybe...¿qué pasará con el festival? -preguntó apenado Wolfan.
 
- Bueno, si no hubiese ningún cadaver, seguiría. No obstante, con la muerte de uno de mis compañeros...es posible que se cancele la Feria -terminó nuestro tutor de contestar entristecido a mi compañero.
 
- Ya veo... -comentó cabizbajo Wolfy. Nos despedimos de nuestro profesor. Mybe junto con el resto de superhombres se encargaban de distraer a los periodistas. La ambulancia llegó tras unos minutos, se llevaron el cuerpo sin vida, además de la cabeza, del superhéroe. No mucho tiempo después, anunciaron la cancelación del Festival pero en el periodo de la mañana. Lo abrirían de nuevo por la tarde, prometiendo que no sucedería un nuevo incidente como el de ahora. Mi móvil vibraba, era una llamada de mi madre. Acepté la llamada.
 
- ¡HIJO! ¡¿ESTÁS BIEN?! ¿TU HERMANO Y TÚ ESTÁIS A SALVO?! -me preguntaba paranóica mi madre.
 
- Sí, estamos bien, no te preocupes. Un compañero y yo hemos solucionado todo el problema -le contesté con sencillez.
 
- Menos mal... -suspiró aliviada-. ¿Vendréis a casa?
 
- No lo sé aún. A lo mejor Ethan quiere comer fuera, te aviso por mensaje en todo caso -le respondí.
 
- De acuerdo, me alegro que todo vaya bien, qué susto al ver lo que ha ocurrido en las noticias. Sí que eres un gran superhéroe, esoy muy orgulloso de ti. Bueno, te tengo que dejar, te quiero -terminó de explicar.
 
- Y yo a ti -le colgué. Ahora, tengo que ver dónde guardo mi traje, observé que Sara cargaba con una mochila de color piel.
 
- Oye, Sara. ¿Puedo guardar mi traje en tu mochila? -le pregunté.
 
- ¡Claro! No hay problema -me respondió con una sonrisa. Me alegraba de que se encontrase mucho mejor.
 
- Por cierto, ¿qué hacemos ahora? -preguntó Wolfan.
 
- Ir a casa -respondió seco Elton.
 
- ¡Elton! -exclamó enfadada Sara.
 
- ¡Yo tengo hambre! -comentó Ethan.
 
- ¡Yo también! ¿Qué te apetece, pequeñín? -le preguntó cariñosamente la amiga de Volcanux.
 
- ¡TACOS! -exclamó mi hermano mirándome victorioso. Se vengó por lo de ayer.
 
- Tsk. Está bien -dijo Elton algo molesto con la idea de ir los 4 a comer.
 
- Aunque es bastante temprano para comer, ¿y si damos una vuelta por la ciudad para matar el tiempo? -nos respondió animada Sara. Todos respondieron "sí" menos Elton. Nos encontrábamos caminando por las calles de Eustópolis, por las pantallas digitales que tienen distintos edificios, salían imágenes del Festival además de distintos superhéroes. Pusieron luego la entrevista que tuvimos con los periodistas, éramos la primicia. Me ví en la obligación de comprarme una mochila nueva, para llevar mi traje sin que pareciera muy sospechoso sumado al hecho de que Sara se iría después a su casa y no quiero llevarlo por la calle al descubierto. Tras hacer esa comprar y guardar mi traje, nos fuimos directamente al Centro Comercial SUN. Allí se encontraba la mejor taquería de esta ciudad. Sin embargo, tuvimos que acompañar a Sara para comprarse nuevos vestidos. Pasamos por todos los puestos de ropa del sitio, no se compró ninguno. Vaya pérdida de tiempo. Finalmente, nos encontrábamos en la taquería, sentados ya con nuestros pedidos encima de la mesa.
 
- ¿Está bueno, pequeñín? -le preguntó Sara a mi hermano.
 
- ¡BUENÍSIMO! -exclamó Ethan con la boca llena.
 
- Ethan, no se habla cuando tienes comida en la boca -le regañé.
 
- Perdón... -se disculpó.
 
- ¡Qué tierno! ¿No te recuerda a Marco, Elton? -le preguntó la chica rubia a Volcanux.
 
- Quizá -respondió seco el niñato.
 
- Oye chicos, ¿Elton es igual de borde en vuestra academia? -nos preguntó intrigada Sara.
 
- Bueno... -no quiso responder Wolfan por si se enojaba Volcanux.
 
- Todos los días. Es parte de su personalidad, qué le vamos a hacer -contesté sin ningún miedo.
 
- ¡CÁLLATE! -me gritó mi compañero de lava. Elton hizo tanto escándolo que varias personas que se sentaban a unas mesas de nosotros nos mandaron callar. Qué vergüenza. Elton estaba ruborizado por lo que había hecho. Nos quedamos en silencio.
 
- Oye, Wolfan, una pregunta, ¿por qué tu nombre es el mismo que el de tu sobrenombre? -le pregunté intrigado.
 
- Bueno, mi nombre es muy poco común, suena como un nombre importante. Además de que nadie se esperaría que diese mi verdadero nombre -me explicó con sencillez.
 
- ¡Espera! ¿te llamas "Wolfan" de verdad? -preguntó Elton boquiabierto al escucharle.
 
- ¿Ves? -me comentó mi compañero peludo.
 
- Por cierto, Wolfan, perdona por preguntarte esto pero...¿por qué quieres ser un héroe? Es que no es muy habitual ver a más seres como tú haciendo este oficio -le comentó Sara intrigada por el tema.
 
- Ah, no te preocupes, me lo preguntan mucho. Bueno, verás...yo quiero demostrar que cualquier persona o ser con rasgo animal, puede convertirse en superhéroe. Me gustaría demostrar...que podemos ser héroes y no villanos... -explicaba algo nervioso Wolfy ante la pregunta. Que haya paz entre nuestras especies, no significa que las personas no sigan teniendo prejuicios sobre los antropomorfos. Como explicaba su padre, han conseguido poco a poco el respeto y el honor que no tuvieron hace miles de años. Sin embargo, no se les ve muy bien siendo superhéroes, solo ciudadanos normales o agentes del gobierno y sobre todo...siendo villanos. Han habido muy pocos casos donde alguno de esta especie ha sido superhéroe, debido también al odio que tenían del pasado hacia los héroes por su discriminación. Por eso, lo de Wolfan era un caso tan poco común que haría ganar mucho dinero a los reporteros por las noticias acerca de él. Debido a eso, se me ocurrió una gran idea.
 
- Qué bonito...yo confio en que lo lograrás, Wolfan -le comentó Sara.
 
- ¡YO TAMBIÉN! -exlcamó Ethan. Por el otro lado, Elton solo comía sus tacos, en silencio.
 
- ¿Sabes Wolfan? Creo que te puedo a ayudar a conseguir lo que quieres, de una forma más rápida -le empecé a explicar.
 
- ¿Cómo? -me preguntó mi compañero peludo.
 
- A las 10 de la noche, tengo una entrevista en un sitio importante. En la tarjeta que me dió UltraSyner, tengo el número del contacto del entrevistador. Le puedo llamar y decir que en vez de que fuera yo, vayas tú -le terminé de explicar enseñando la tarjeta que la tenía guardado en el bolsillo para que no se me olvidara la dirección.
 
- ¿Harías eso por mí? -me preguntó de nuevo Wolfan ilusionado.
 
- Claro, somos compañeros, ¿no? -le respondí. Lo hacía por mi propio bien, que te beneficiase ha sido casualidad de la vida. Así no me acosarán más como aquella vez en la Academia Heaven...qué desagradable fue.
 
- ¡GRACIAS! -me dijo mientras me abrazaba, ya me estoy acostumbrando a esta mierda.
 
- Vale, pero deja de abrazarme, me estás ahogando -tras decir esto último, se apartó-. Ahora voy a salir fuera, voy a llamar al entrevistador. Vuelvo enseguida.
 
Cuando salí, llamé al número de telefono que estaba apuntado en la tarjeta. Aceptó mi llamada.
 
- ¿Hola? Aquí Jacob de "Industrias Darke", ¿quién habla? -me preguntó.
 
- Soy Bluedice -le contesté.
 
- ¡BLUEDICE! Oh, perdón por gritar, es que soy muy fan tuyo. Me encantó cuando derrotaste al villano en uno de nuestros ho... - parecía que el entrevistador me iba a explicar su vida y decidí pararle.
 
- Te llamo por la entrevista de esta noche. No voy a poder ir... -le empecé a explicar.
 
- ¡¿QUÉ?!  ¡Tenemos ya todo programado, hemos hecho hasta la publicidad del programa! -me contestaba paranóico.
 
- Espere, que no me ha dejado terminar. Tengo algo que ofrecerte, algo mucho mejor que "Bludice". Algo que hará que tu programa sea el más visto de este año - le empecé a persuadir.
 
- No lo sé...¿Qué tienes en mente? -me preguntó.
 
- Wolfan -le respondí.
 
- Espera...¿ese no es el compañero que te ayudó en el incidente de esta mañana? No veo que tiene de especial comparado contigo... -me comentó algo inseguro sobre mi oferta.
 
- Es un ser antropomorfo que quiere ser superhéroe. Creo que no tengo que decir nada más -le contesté.
 
- JAJAJA ¡VAYA! ¡Eso lo cambia todo! de acuerdo, dile a tu amigo que venga a la misma hora y dirección. Le estaré esperando impacientemente -me colgó. Ya estaba listo mi plan, me sentí como Judas cuando vendió a Jesús por unas míseras monedas. Volví a la taquería para darle la buena noticia a Wolfan. Horas más tarde, regresamos al festival. La vigilancia incrementó, ahora habían drones con cámaras en el aire. En los tejados de los edificios habían superhéroes de nivel C. Esta ciudad sí que cumple sus promesas. Me encontré con Mybe, estaba comiendo un perrito caliente. Cruzamos miradas. Los 2 pasamos del uno del otro. Seguimos nuestros caminos. Ya era de noche, se acercaba la hora en la que Wolfan tendría que ir con Jacob.
 
- ¿Crees que saldrá todo bien? -me preguntó Wolfy.
 
- ¡POR SUPUESTO! ¡LO HARÁS GENIAL! -le animaba con gran entusiasmo mi hermanito.
 
- ¡Buena suerte, Wolfan! ¡Elton! ¡dile algo a tu amigo! -regañaba Sara a Volcanux.
 
- Suerte -respondió seco el niñato.
 
- Solo confía en tí mismo -le aconsejé. Le dí la tarjeta con la dirección.
 
- Tengo miedo...es la primera vez que voy a salir en la tele... -confesó Wolfan.
 
- ¡No te preocupes!, ¡Te acompañaremos y te aconsejaremos para que lo hagas todo, PERFECTO! -le comentó Ethan sin consultarmelo. Y yo que quería irme a casa...
 
- Gracias chicos -nos dijo más aliviado nuestro compañero peludo. Elton y Sara se quedaron en el festival. Dejamos a Wolfan en el edificio correspondiente. Nos despedimos de él. Buena suerte, Wolfan. Espero que no te pase lo que a mí cuando seas famoso. Mi hermanito y yo caminábamos en silencio por la calle hasta que, Ethan empezó a hablar.
 
- Hermano...gracias por salvar a Sara y a los demás, me equivoqué con lo que te dije ayer...además de que has ayudado a Wolfan a que su sueño se cumpla más rápido...lo siento... -se disculpaba tímidamente.
 
- No te preocupes, hermanito. A veces actuo de una forma que a las personas les parecen "incorrectas", tengo que cambiar ese comportamiento, también es mi culpa, lo siento -me disculpé falsamente.
 
- Sí... sé que te comportas raro...me lo ha dicho Elton...no paraba de gritarme que no le parecías de fiar... que tus métodos eran malos...pero, tú no eres así, ¿verdad? -me explicaba despacio.
 
- Claro que no, Elton es un idiota por naturaleza. No sabe liderar un grupo, yo sí. Por eso, me tiene envidia -le respondí.
 
- Puede ser que sea así...pero...me acuerdo de lo que le dijiste a mamá ayer...a veces...creo que...eres malo....pareces...frío...distante...no sé...si nos dices tus sentimientos del corazón...a veces...creo que... -no podía terminar bien su frase debido a que empezó a llorar-. Hermano...¿tú me quieres?
 
Me quedé sin habla al escuchar su última pregunta. No sabía que me observaba tanto Ethan, bueno, vivo con él, era lógico que descubriera esas facetas mías. Me quedé en silencio por unos segundos, asimilando su pregunta.
 
- ¡¿PORQUÉ NO ME CONTESTAS?! ¡DIME ALGO! ¡¡AUNQUE SEA MENTIRA!! ¡¡DIME QUE ME QUIERES!! -me chillaba mientras golpeaba a mis piernas con todas sus fuerzas. Cogí sus manos para que parase de golperarme. Me agaché para que me pudiera ver la cara
 
- Hermanito, yo no te quiero, te amo. Tanto a tí como a Marissa, sois mi familia. Es verdad, no voy a negar que suelo ser frío y distante pero es debido a lo que sufrí en el pasado. Pérdoname si te he hecho sentir mal tanto a ti como a nuestra madre. Lo siento, yo no quería hacerte llorar -me disculpé con sinceridad apoyando mi cabeza con la suya. Ethan me abrazó.
 
- ¡¡No quiero que te comportes más así!!, nos tienes a nosotros, a tus amigos, no vuelvas más a comportate como un villano...no vuelvas a decir esas cosas feas a mamá... -me explicaba entre lágrimas mi hermano. Tenía razón, me comporté como un idiota con Marissa y creo que...se merece unas disculpas de verdad. Ella me ha estado cuidando desde hace 4 años. Podía haberme dejado en aquel orfanato, pero no. Me buscó y me cuidó desde entonces. ¿Por qué no lo vi antes? Mybe, esa era la respuesta. Mi futuro...mi objetivo...se complicaría si tuviesen una relación, si empezaran a vivir juntos si...tuviesen hijos. Con todos estos pensamientos rondando por mi cabeza, llegamos a casa. Marissa tras vernos sanos y salvos, nos abrazó con todas sus fuerzas.
 
- ¡Mamá! ¡Nos estás ahogando! -dijo Ethan angustiado.
 
- Perdón, perdón. Me alegra veros de verdad bien. Aunque me comentaste que no había ningún problema -me explicó Marissa.
 
- Mamá...tengo algo que decirte...yo...me quiero disculpar...otra vez...por lo de ayer...yo..pensaba en mí...no en tu felicidad...si crees que puedes ser feliz con...ese...ese...Mybe...te doy mi aprobación... -me pasaba como a Ethan, no podía acabar las frase debido a mis lágrimas. Pensaba en mi futuro siendo destruido, me imaginaba miles de situaciones donde mi tutor me descubría y me encarcelaba. Además, de pensar que Marissa podría ser feliz y cambiar para mejor. Tenía sentimientos encontrados-. Solo...sigue...a tu corazón.
 
Mi madre me empezó a abrazar de nuevo, Ethan se nos unió. Todos estábamos llorando.
 
- Gracias, Ker. Eres un buen hijo -me respondió mi madre. Tras acabar nuestro momento lacrimógeno, me fui a mi habitación. Cerré la puerta, me caí al suelo apoyándome en ésta. ¿Por qué lloro por mí? Tendría que estar conteto, mi madre descubrirá de nuevo la felicidiad tras 6 años desesperantes. Mi futuro...se complicará...podré pensar en algo, soy bastante inteligente...lo sé...pero...¿por qué he sido cruel con Ethan y Marissa? ¿Por qué me comporté así ayer? "Eres un buen hijo". NO. NO LO SOY. Ni siquiera sé si les quiero de verdad...no, claro que les quiero...pero...¿por qué parece que no tengo amor por los demás? ¿Fue por culpa del incidente del 2019? ¿Dejé de ser humano? No, tengo sentimientos. Lo sé. Ahora mismo estoy llorando. No soy mala persona, estoy llorando, siento culpabilidad...he vendido a mi compañero como si fuera un coche nuevo. NO SOY UNA BUENA PERSONA. ¿POR QUÉ? Yo no quiero ser así. ANTES TODO ESTABA BIEN. Light Layer, esa era la respuesta a mis dudas existenciales. Si acabo con él y con los demás superhéroes, volveré a ser normal. Sí, esa es la respuesta. Eso quiere decir que tengo que matar a Danny, Elton...Wolfan...Beatriz...Tobías...pero...ellos no son como él. ¿Por qué tienen que morir? ¿Es lo correcto? NO LO SÉ, NO LO SÉ, JODER. NUNCA QUISE SER ASÍ. Me culpaba de todas las acciones que había cometido en esta semana, llorando con la soledad que rodeaba mi habitación. ¿Por qué?, ¿Por qué no le respondí al instante a Ethan cuando me preguntó si le quería?, claro que le adoro, es mi familia... familia...Me acordé de la muerte de mi hermana, de mis padres, los superhéroes no hicieron nada. Volvió la ira en mí. No, lo que hago es lo correcto. Me comporto así para conseguir mi objetivo. No puedo cambiar lo ocurrido. Cumpliré mi destino, aunque tenga que matar a Mybe siendo esposo de Marissa. Mi hermana nunca mereció morir, al igual que mis padres. ¿Qué habrías hecho hermana? Si estuvieras en mi lugar...con ese pensamiento final, me acosté en la cama y me dormí. A la mañana siguiente, estaba en casa con Marissa y con mi hermano viendo las noticias de la mañana. Hablaban de la entrevista que le hicieron a Wolfan.
 
- Ayer, en esta cadena, tuvimos el honor de entrevistar al increíble Wolfan. El cuál, se ha ganado el corazón y la aceptación de muchos -explicaba el presentador.
 
- Wolfan es uno de los pocos seres antropomorfos que que quieren ser superhéroes. Este hecho hizo que ayer, miembros de su misma comunidad, lo aplaudiesen y fuese todo un ejemplo a seguir, con todos los comentarios positivos que mandásteis a la página web del "Canal 53" -comentó la presentadora.
 
- Nadie se esperó su aparición ayer, se tenía previsto que vendría...ah...bueno. Os vamos a poner algunos clips de su entrevista, las cuales comentaremos -terminó de explicar el presentador. Me alegró mucho lo rápido que se habían olvidado de mí. A los demás supongo que les molestaría pero yo estaba encantado. Mi plan había funcionado. En la tele pudimos ver al entrevistador Jacob, el cual era un hombre mayor de unos 30 años, con bastante barba frondosa, estaba trajeado. Se sentaba en una silla de piel roja. Wolfan, estaba en frente de él, sentado en otra silla del mismo color. Ahora que me fijaba, vi por primera vez su traje. Sus extremidades eran de color gris, el resto de color negro. Tenía marcas blancas de 3 garras en varias partes de su cuerpo. Estaba compuesto con una tejido parecido al de escamas, parecía exótico. Su máscara era un bozal negro bastante ancho que le cubría la mitad inferior de su cara. Básicamente, la conversación se trató de lo mismo que nos dijo en la taquería. Mi compañero quuería demostrar que en su especie pueden haber superhéroes y no villanos, que callaría las bocas de la gente ignorante y apoyaba a los demás de que hicieran lo mismo, que no tendrían que tener miedo por lo que digan los de su misma especie. Todo un discurso conmovedor. Después de que acabasen las noticias, me puse  a hacer las tareas del hogar. Por la tarde, jugué con Ethan a los videojuegos durante muchas horas, me lo pasé genial estando con mi familia y sin darme cuenta, era Lunes. 

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo