Una amiga llamada lluvia

Una secuencia indescifrable.

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“Para una gran amiga llamada lluvia. “
Apocalipsis 12: 7 “Entonces hubo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles lucharon, pero no pudieron vencer, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.…”
Cuando era más joven tenía una amiga pequeña, cinco años menor, llamada Grace, que siempre hablaba de la lluvia quizá por un trauma que tuvo de muy pequeña y por eso la decidieron apodar Rain, todos se lo decían, desde su familia incluida su mama, hasta los vecinos, yo también y los amigos, al comienzo no le gustaba que le dijeran así pero con el tiempo se acostumbró y empezó a gustarle el apodo.
Le gustaba explorar todos los lugares de la campiña donde vivíamos (vivíamos en un campo donde habían casas lejas unas de otras y partes de bosque), pero ella se aventuraba a salir de la campiña e ir más lejos, más lejos de la gran avenida que nos prohibieron nuestros padres desde que teníamos uso de razón, ella seguía esa ruta algunas veces, y está conducía a otro pueblo de donde ella traía frutas frescas recién robadas de los jardines para su familia, y cuando la llegue a conocer para mí.
Ella era responsable y traviesa, combinación curiosa para los chicos de su edad ya que lo común era pensar en una sola cosa de estas. Le gustaba dibujar más que cualquier otra cosa, y tenía buenos dibujos guardados en su cuarto, en ocasiones me los mostraba, le pedí que me dibujara en una ocasión pero nunca se llegó a dar.
Por esos tiempos me sentía realmente agradado de mi vida, de la comida, la familia, los juegos con los muchachos y el tiempo de ir a la escuela aquella que estaba ubicada al sur, conocí a Rain en esas reuniones de muchachos y juegos de pelota. En poco tiempo ya éramos grandes amigos, teníamos química entre nos.
Recuerdo que una vez intercambiamos nuestras bicicletas para hacer una carrera cerca de un riachuelo, la suya era realmente un triciclo grande y muy ruidoso y rosado, pero era poco importante aquello porque las pasamos realmente en grande, me costó conducirlo, y en las tardes comprábamos helado con otros chicos (otros vecinos), o solo los dos, y hablamos de muchas cosas: entre ellas de nuestro futuro, el tiempo el cual ella decía que era distinto para cada cosa existente, y eso me pareció muy loco pero resulto ser cierto, el espacio del cual mi hermano mayor siempre hablaba de que se hinchaba como un globo, y cosas más locas por ejemplo de si existieran seres que nos vigilan y nos persiguen mientras hacemos todas nuestras cosas.
Yo le dije que mi hermano mayor me explico que se trataban de alienígenas, pero ella insistía que eran demonios disfrazados de visitantes extraterrenales. Esto me pareció muy extraño de primera mano. Aunque, me hizo dar cuenta, era posible que un gran número sea de seres buenos eso en el segundo cielo dijo.
Una vez me conto que ella siempre soñaba que escapaba de ellos, de los malos, que intentaban encerrarla y hacerla trabajar para ellos en ese mundo de los sueños o algo que no se imaginaba dije yo. Pero ella era muy habilidosa, demasiado, y nunca lograban atraparla, escapaba de un lugar a otro en todo lo que pudiera presentarse en esos viajes oníricos, y que realmente lo que ella exploraba no era un mundo onírico, sino el universo.
Me empezó a sorprender lo gran conocedora de las constelaciones que era, y me enseño que actualmente vivíamos en el brazo de Orión, dentro de la galaxia grande. Yo estas cosas las manejaba con mucha ignorancia puesto que recién lo había aprendido, y más aún en el colegio solo hablaban del sistema solar, excepto cuando el sabelotodo del salón preguntaba que lo abarcaba y la profesora respondía aunque ella tampoco era tan conocedora.
“Reúno a las estrellas y construyo un castillo de arena”
Eso fue lo que me dijo cuando salimos de paseo a la playa, muy pero muy lejos por la carretera prohibida, ella estaba muy feliz, eso notaba y pensaba que se debía a que podría explorar nuevos lugares y esta vez pensaba acompañarla a donde ella quisiera.
Llegamos y lo primero en hacer fui seguir la ruta de la orilla lentamente mientras ella sujetaba mi mano y me contaba una historia muy relajante, de unos niños que llegaron al reino submarino de y’abiss, ubicado en el atlántico, en una zona paralela al mundo que pisábamos, pero que tenía una conexión a este en cierta profundidad, era casi como atravesar un espejo en el mar, hasta ahora ningún submarino lo había cruzado quizá porque estaba en movimiento.
Ella me dijo que tenía un hermano ahí, un ser que le gustaba ser idolatrado por todos, y vivía de eso.
Nos alejamos bastante y entonces le dije, estás feliz con todo esto.
Ella me respondió: bastante, pero recién hemos rosado la superficie.
Y entonces me eche a descansar un poco mientras ella construía su castillo de arena que había prometido, y me dio muchas ganas de dormirme, lo último que recuerdo de todo eso es que cuando estaba a punto de quedarme dormido ella se me acerco y escuche como la voz de unos querubines.
Todos eran una gran familia, con muchos hermanos y hermanas caídas, y otros en la gloria del señor.
Todos peleando entre sí, pero secretamente amándose, aun. Esa la imagen cuasi metafórica que reflejaba aquello. Incluso había hermanos políticos y toda una realidad compleja en ello.
Tuve un sueño muy loco de una batalla en los cielos donde Rain comandaba un tercio de las estrellas contra un ángel muy poderoso que tenía en su mano izquierda un globo que parecía vibrar y una espada en la derecha, Rain poseía una corona muy extraña con siete puntas adornadas de una forma muy kaleidoscopica. Y ella me dijo: Abandona tus viejas creencias sobre la fe, abandona tu miedo de ello y tu idea del bien y del mal, nada está escrito aun siempre se puede vencer, renace hermano mío, y ven a conocer las estrellas conmigo.
Al despertarme en cama, dice ella que me había quedado dormido mucho tiempo y fue a pedir ayuda. Yo me preguntaba antes de abrir mis ojos como un ser tan poderoso podía ser mi amiga, quizá la mejor.
Dios la abandono, o quizá como ella me lo dijo en ese sueño, nada está escrito.
O quizá solo es un problema familiar que alguna vez se resolverá, habrá que esperar y no juzgar a nadie hasta entonces.
Esto amor traspasa la vida, y hasta la muerte te va a pertenecer.
Ella se fue a estudiar a una universidad en otro país y hasta ahora no la vuelvo a ver, mis miedos humanos me dicen que quizá ya no se interesara por nosotros, o quizá, solo es cuestión de esperar… entonces yo no tenía, sino que tengo una amiga llamada Rain, llamada lluvia.

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