Cap 12. Miedo.

Anexia: World of Superheroes.

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Caminaba al lado de mi hermanito mientras miraba las calles de Eustópolis, habían un sin fín de pantallas mostrando la entrevista que Wolfan hizo el Sábado y otras mostrando poses de mi compañero. Escuchaba conversaciones de las personas que se encontraban cruzando la calle, pasando al lado mío. La mayoría estaba hablando del fenómeno de que haya un nuevo superhéroe que sea un ser antropomorfo. También logré fijarme que varios balcones de los edificios que se encontraban en esta calle, tenían pancartas de apoyo hacia Wolfy, poniendo algo como: "Todos contamos contigo, Wolfan". Pues sí que se había hecho famoso y querido en tan poco tiempo. Mybe tenía razón, la fama solo me duró pocos días hecho el cual me encantaba. Sentí una liberación en el cuerpo tras ver que no encontraba ningún rasto mío ni en las noticias ni en las calles. Se habían olvidado de mí. Llegamos al colegio de Ethan, vi a Elton dejando a Marco.
 
- ¡Hey, Ethan! ¡¿Viste la entrevista que le hicieron a Wolfan?! - le preguntó el amigo de mi hermano.
 
- ¡Sí! Bueno, vi unos clips. ¡¿Pero a qué es genial?! - le respondió Ethan entusiasmado.
 
- ¡FUE IMPRESIONANTE!, ¡Wolfan es mi superhéroe favorito! - exclamó Marco. Espera, ¿no era yo quién tenía ese título? Bueno, qué mas da. Mi objetivo no es ser el héroe de los niños.
 
- Perdonad...¿estáis hablando sobre Wolfan? - preguntó una niña timidamente.
 
- ¡Sí! ¿A ti también te gusta? - le contestó mi hermano.
 
- A mi...¡ME ENCANTA! - comentó alzando las manos la chica de la emoción. Parece que Ethan y Marco han hecho un nuevo amigo. Al observar que se dirigían hacia las puertas del colegio me dispuse a irme. Sin embargo, Elton me paró.
 
- Oye Ker, ¿podemos ir juntos a la academia? - me preguntó poniéndose a mi lado derecho. ¿Y a éste qué le pasa? Empezamos a caminar con tranquilidad en dirección hacia nuestro destino. Era incómodo por que no estábamos hablando. Miraba a otras partes para que este pequeño viaje se me hiciera más a meno, hasta que Volcanux empezó a hablar.
 
- Gracias...por ayudar a Sara... - comentó timidamente.
 
- Ayudar a los necesitados es nuestro trabajo. No hace falta que me lo agradezcas - le respondí.
 
- Sí...tienes razón, pero quería que lo supieras - me dijo algo cortante.
 
- Por cierto, ahora que me he acordado, ¿por qué le comentaste esas cosas duras de mi a Ethan? - le pregunté de forma seria. Por su culpa, hizo que mi hermano empezara a darse cuenta de mi conducta debido al hecho de que este bastardo también notaba que pasaba algo raro conmigo. Menos mal que ahora Ethan ya no sospecha de mi tras esos lloros del otro día. Tengo que aprender a controlarme, a fingir, ser el hermano ejemplar como el mayor superhéroe de todos los tiempos, aunque no quiera-. Mi hermanito y yo discutimos, se puso en mi contra, luego lo solucionamos, pero dime, ¿a ti te gustaría que le contase a Marco tu conducta en las batallas? No, ¿verdad?
 
- No...tienes razón. No debí contárselo, pero me provocaste y se me escapó - me respondió de mala manera.
 
- ¿Qué te provoqué? - le pregunté extrañado. La conversación se estaba calentando tanto que dejamos de caminar.
 
- Sí, me dejasteis de lado. ¡YO PODÍA HABER AYUDADO! - me empezó a gritar Volcanux.
 
- ¿Ayudar? Ah, claro, te refieres a matar a todos los que estaban en el festival, ¿verdad? . le respondí enojado.
 
- ¡SARA ESTABA EN PELIGRO! ¡Ella es importante para mí! ¡Me sentí inútil! ¡todo por tu culpa! - me culpó Elton.
 
- ¿Acaso no te das cuenta de que tu poder consiste en derretir todo lo que existe? Lanzas lava, te conviertes en un ser de magma, es el poder ideal para un villano - le explicaba con lógica, de forma sencilla para que me entendiera.
 
- ¡¿Me estás acusando de ser un villano?! - me preguntó enojado, tanto que cerró su puño derecho, estaba en una posición de ataque.
 
- No, no estoy insinuando eso. Tienes que aprender que los héroes no solo se dedican a derrotar a monstruos o defender al ciudadano, también cuidan de éstos últimos. Y eso, lo hiciste a la perfección. Cuidaste de Sara y de mi hermano, por eso te doy las gracias - le comenté de forma calmada para que se relajara. Funcionó, dejó su posición de ataque.
 
- Tsk. ¿Sabes? Me he disculpado contigo y te he dado las gracias porque Sara me ha dicho que lo hiciera. No quiero hablar más contigo - terminó de explicar mientras empezó a cruzar la otra calle. Empezamos bien la mañana. No sé cómo lo hace pero cuando platico con él siempre me pone de mal humor y de los nervios. No creo que algún día nos pudieramos llevar bien. Seguí caminando por las últimas calles que me quedaban por recorrer, me estaba cansando de ver por todos lados la cara Wolfan. Mi sopresa fue al observar que un gran número de gente, no, más bien, de seres antropomórficos se encontraban aplaudiendo y silvando alrededor de la Academia Heaven. ¿Era necesario hacer eso a estas horas de la mañana? Además, estaban impediendo que los demás alumnos pudieran entrar al instituto. Me dirigí hacia ellos, intenté pasar entre aquellos seres pero no me dejaban. Era muy raro ver que tenían camisetas con la cara de Wolfan pegada en ellas, otros llevaban más pancartas de admiración. Vaya club de fans más raritos que tienes, Wolfy. No me quedaba otra opción que dirigirme por la parte de atrás de la academia, observé que no había nadie más. Me potencié las piernas y salté el muro de 5 metos que impedían que la gente normal lograse pasar a esta academia de prestigio. Aterricé sin problemas. Ahora me quedaba cruzar varios metros del campus hasta llegar al edificio central. Me encontré con John, estaba apoyando en la pared del edificio mientras fumaba.
 
- ¡Hola Ker! - me saludó el novio de Petra.
 
- No sabía que fumabas - fue lo primero que le respondí. Era obvio ese hecho si alguien no le conociese pero cuando sabes cómo es su personalidad, te choca ver estas cosas.
 
- Me sirve para relajarme, es Lunes - me explicó mientras se reía por lo último que dijo-. Por cierto, no eres el primero que ha saltado el muro. ¿Ha pasado algo para que no podáis cruzar la puerta de entrada?
 
- Fans, siempre son fans - le respondí con prisas. Me despedí de John, no paré de correr hasta llegar a mi clase, conseguí llegar a tiempo. Sin embargo, no podía cruzar la puerta. Había otra ola de fans, esta vez, alumnos de este lugar. ¿Ahora qué podía hacer? Vi aparecer una ilusión de Wolfan en el pasillo. Una de las chicas lo vió y todas le empezaron a seguir mientras éste huía.
 
- Por eso no me gusta la fama - comentó Edward que se encontraba detrás mía. Fue un alivio que todas esas locas se fueran. Entramos a nuestra clase. Wolfan salió de debajo de su pupitre.
 
- ¿Ya...se han ido? - preguntó nervioso.
 
- Sí, las he despistado - respondió Edward mientras se sentaba en su asiento.
 
- Vaya, Wolfan. ¡Sí que eres famoso!, ¡incluso más que Ker! - exclamaba Danny contento por ver a su amigo triunfar en la vida.
 
- Lo siento, Ker...no te enojes... - se disculpaba mi compañero peludo.
 
- No te preocupes, así estoy mejor - le contesté con sinceridad. Quien debería pedir perdón a alguien ese sería yo a ti, Wolfan. Por mi culpa sufres los efectos negativos de ser reconocido, espero que te puedas acostumbrar a ello.
 
- Eres toda una inspiración. Me alegro de que te vaya todo bien - le comentó Beatriz con sinceridad.
 
- ¡Estoy en la misma clase que el famoso "Wolfan! ¡Voy a vender sus estuches y equipamientos por internet¡ ¡Seré rico! - empezó a bromear Tobías. El resto de nuestros compañeros empezaron a hablar del tema de Wolfy. Le decían lo típico de "cuenta conmigo para lo que necesites", "¿crees poder venir a la fiesta de mi primo?" y esas mierdas. Después de pasar por las clases de Lengua, Historia e Inglés. Llegó mi amado y querido receso. La semana pasada conseguí explorar todo el edificio, lo único que me quedaba ahora era investigar los alrededores, el campus. Antes de que pudiera moverme, oí una estampida de pasos. La puerta de la clase se abrió, eran los fans de antes. Nada más ver a Wolfan se lo llevaron fuera de la clase. Buena suerte, espero que no mueras...bueno. Danny se dirigió hacia mí, otra vez no, por Dios.
 
- Lo siento Ker, pero prometí a las amigas de Beatriz comer con ellas, espero que no te importe... - se disculpaba conmigo. Danny, no me restrieges que vas a comer con chicas populares. Además, en un principio ni contaba contigo, por lo que me daba igual lo que hicieras.
 
- Me dueles Danny, yo esperaba que me compraras un jugo... - le contesté de broma. Tras decir esto, me marché rápidamente del lugar. Tuve que pasar por el comedor para poder ir por la parte de atrás de la academia, la cual no la había explorado. Observé a una multitud haciendo un círculo, en medio de éste se encontraba Wolfan haciéndose Selfies, firmando autógrafos en imágenes suyas sacadas de internet, hablando educadamente con sus fans. Parece que sabe controlar mejor la situación de lo que creía. Salí de ese lugar, respiraba el aire fresco. Cuando quise avanzar, una voz familiar me frenó. Era John, se encontraba sentado apoyado en la pared. ¿En serio?
 
- Hola... - saludé sin ganas al saber que hoy no examinaría los alrededores de la academia.
 
- Te veo desanimado, ¿no será debido a que Wolfan te ha quitado el puesto de "más popular"? - me preguntó.
 
- Eso es lo de menos. ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar con tu novia? - le respondí.
 
- Petra está en su clase con sus amigas. Yo he preferido pasar mi tiempo de receso aquí, descansando, sin que nadie me moleste - me explicaba con sencillez.
 
- Te comprendo. Un tiempo a solas nunca viene mal, te replanteas muchas cosas - le mandé una indirecta, espero que la pillara.
 
- Hey, Ker, ¿porqué quieres ser un superhéroe? - me preguntó ignorando mi indirecta. Bueno, como tenía pinta de que esta conversación se alargaría, me senté a su lado.
 
- Para proteger a los indefensos - le contesté.
 
- Vaya, que buena respuesta. Yo no lo hago por esa razón, yo lo hago para demostrar mi valor - me confesó.
 
- Esa también es una buena respuesta - le respondí. Nos quedamos en silencio por unos segundos, observábamos la vista que teníamos delante nuestra, era muy tranquilizador.
 
- ¿Qué te parece la Academia? - me sacó tema de conversación.
 
- Bueno, la esperaba más espectacular. Lo único malo que podría decir es...matemáticas, son muy aburridas y no las entiendo - me sinceré.
 
- Ya veo, yo también estoy en las mismas. Si te quejas de las mates, espérate cuando tengas Geografía en segundo año. Verás que risas - me explicó mientras se reía.
 
- Una pregunta...¿fue duro superar el primer año? - tenía esa duda desde el primer día que entré a este lugar, quería que un "veterano" me contestase a esa gran duda que tenía.
 
- Sí, lo fue. No obstante, gracias a la ayuda de mis compañeros, conseguimos pasar de año. Ker, los compañeros lo son todo, tanto en las misiones como en el ámbito personal. Mis mejores amigos son los que van a mi misma clase. Sé que harás grandes lazos en esta academia - me explicaba con una sonrisa.
 
- Supongo que sí. Ya estoy conociendo a los de mi clase y bueno, son todo un circo - dije mirando al cielo soleado.
 
- Estamos en una academia con superhéroes, lo raro es que no fuera esto un circo - me respondió.
 
- Por cierto, estás muy filosófico, ¿el cigarro te ha sentado mal? - le pregunté de broma.
 
- Mas bien, dirás "los cigaros" - me respondió con humor. Nos empezamos a reír, era agradable estar con John, transmite siempre confianza. Sin darnos cuenta, sonó el timbre.
 
- Bueno, se acabó por hoy nuestra charla espiritual, ¿qué clase tienes ahora? - me preguntó mientras se levantaba.
 
- "Precaución de Habilidades". Estamos estudiando las armas de los policías y eso - le respondí.
 
- Oh, ya me acuerdo. Te voy a contar un consejo que me funcionó, apunta siempre a las piernas. Estamos acostumbrados a cubrir nuestra cabeza y cuerpo, sin embargo, dejamos sin protección nuestas piernas. Si me haces caso, ganarás - tras decirme eso, se marchó a su clase. Llegué al gimnasio, Mobeen aún no estaba en este lugar. Podía ver a Wolfan cansado, agotado.
 
- ¿Te encuentras bien, Wolfan? - preguntó Danny dando su hombro para que se apoyase.
 
- Sí...esto de la fama...es duro - explicaba mi compañero lobo mientras tomaba aire. Finalmente, nuestra profesora llegó. Con ella también regresaron los trabajadores que llevaban las carretas donde se encontraban las armas. Cuando dejaron todo colocado, la clase comenzó.
 
- ¡Buenos días! En nuestra anterior clase aprendimos a utilizar tanto la lanza como el escudo, haciendo mini torneos. Hoy, haremos lo mismo, pero esta vez con las pistolas de energía - nos empezó a explicar Mobeen apasionadamente sujetando una de esas pistolas.
 
- Las pistolas que utiliza la policía tiene un medidor de niveles, el Nivel 1 hace que los oponentes se electrocuten y paralizen, inofensivo. El Nivel 2 hace que la persona quede incosciente durante horas o días, si se dispara cerca de la zona del cerebro...es posible que le provoques daño cerebral o la muerte. El Nivel 3 existe para asesinar, solo es utilizado en caso de medida extrema. No os preocupeis, estas pistolas son de Nivel 1, no hay medidor de niveles para vosotros. Haremos un nuevo torneo hoy, las reglas serán las siguientes: ganas si neutralizas al enemigo, lo echas del ring o si pide su rendición. Ahora, ¿hay algún voluntatio? - terminó de explicar nuestra profesora.
 
- Yo - levanté la mano. Quiero poner a prueba el consejo que me dió John, a ver si funciona de verdad.
 
- ¡Yo también! - exclamó Wolfan dedicido. El gimnasio se tranformó en el escenario de sumo de la otra vez. Nos pusimos dentro del ring. El resto de nuestros compañeros se pusieron a varios metros de distancia, sumado al escudo de energía que salió del suelo para protegerlos de nuestros disparos.
 
- La batalla para retomar el trono...ha comenzado - bromeó Tobías.
 
- ¡Ánimo, Ker! ¡Acaba con ese "Lannister"! - comentó Danny.
 
- ¿Qué te apuestas esta vez, Paul? - le preguntó con interés Edward.
 
- Esta vez nada... - dijo sudando de los nervios el chico.
 
Esta batalla era distinta que el de la última vez, mi contrincante no es estúpido. Es ágil, veloz y fuerte. Utiliza la cabeza, no como Elton. Algo curioso es que la profesora no nos ha prohibido usar los poderes. Mobeen nos dió la señal para comenzar. Wolfan se abalanzó sobre mi con gran rapidez, logré esquivarlo gracias a mi supervelocidad tras potenciarme las piernas.
 
- ¡Hey, no vale utilizar los poderes! - se quejaba mi compañero de batalla.
 
- Sí, si se pueden utilizar - afirmó nuestra profesora. Wolfan empezó a dispararme balas de energía de color rojo, no quería que usara mis poderes y vaya, lo estaba logrando. Sin embargo, tengo buenos reflejos y conseguí esquivarlas, me estaba resultando algo dificil moverme en un espacio tan cerrado. Tenía que actuar, por lo que, cuando estuvo a punto de apretar el gatillo, le disparé a sus piernas. Le electrocuté, por el dolor tiró su arma, se encontraba de rodillas. Me puse a centímetros de él.
 
- ¿Te rindes? - le pregunté.
 
- Me...rindo... - respondió aún aturdido. No sé si esto ha sido más fácil que mi combate contra Volcanux.
 
- ¡¿Cómo lo hace para ganar siempre?! - preguntaba boquiabierto Leo.
 
- Tsk. Solo es un bastardo con suerte - respondió seco Elton.
 
- Pero vaya bastardo - dijo Tobías con tono humorístico.
 
Tras nuestra demostración, el resto de mis compañeros fueron los siguientes en probar estas nuevas armas. Tras acabar esta clase, como la siguiente, nos tocaba "Habilidades en Uso". No me apetecía para nada ver a Mybe. Sin embargó, él se encontraba en este lugar, acompañado del que parecía ser un superhéroe.
 
- ¿Me habéis hechado de menos? - nos preguntó nuestro tutor.
 
- No - respondí seco.
 
- Genial, por que yo a vosotros tampoco. Bueno, la clase de hoy será en este lugar. Antes de empezar os tengo que dar lo siguiente: "Insignias de Héroe Aprendiz". Utilizar los poderes al público sin el consentimiento de un profesor o tutor que sea un superhéroe de cualquier rango, es delito. Por eso, para evitar que en un futuro os metan en la carcel, os daré a cada uno estas insignias. En nuestras misiones por la ciudad, las tendréis que llevar puestas en vuestros trajes, en un lugar visible. Así, cuando la policía venga, no habrá ni necesidad de presentarse - nos explicaba mientras nos daba a cada uno de nosotros la insignia. Esa insignia era dorada. Tenía el logotipo de la academia inscrita.
 
- Hablando de hacer cosas ilegales. Ker, Wolfan, os he salvado el culo, expliqué a los oficiales que os dí permiso para utilizar vuestros poderes. Si no hubiese estado en el festival, estaríais en un buen lío. Así que, me debeis la vida - nos comentó casual nuestro tutor mientras se apoyaba en nosotros.
 
- ¡YO NO TE DEBO NADA! - me aparté de Mybe.
 
- Tú hasta me debes una cita - me contestó mi profesor con resentimiento. Pasó de mi enfado y continuó explicando-. Quién me acompaña es mi amigo "Fear", superhéroe de nivel B. Él nos ayudará con la clase de hoy. Hay muchos tipos de villanos, los monstruitos, los del pasado cliché y los peores, los psíquicos. Hay que tener bastante resistencia psicológica para aguantar sus ataques, por eso, vais a hacer una prueba de verdad con mi compañero.
 
- Hola alumnos, mi poder consiste en mostrar a cada uno sus peores miedos. Juego con las mentes de las personas. Eso es todo - terminó de añadir Fear a la explicación del profesor.
 
- Perdonad a mi amigo, es algo tímido - se disculpaba Mybe por la conducta seca de su amigo. Nuestro tutor nos ordenó ponernos en  4 filas compuestas por 5 personas. Teníamos unos 10 metros de distancia entre cada uno. Del suelo, salió otros escudos de energía que nos seperaba del resto de nuestros compañeros.
 
- ¿Estáis listos? - nos preguntó nuestro tutor
 
- No... - dijo Carol asustada. Su color de piel cambió a azul.
 
- Genial, por que vamos a empezar. Hazlo -  ordenó Mybe a su amigo con una sonrisa maliciosa. Fear cerró los ojos. No pude ver nada más, todo estaba oscuro. Solo podía verme. Esto...era parecido a las pesadillas que tengo cada noche. Oí los gritos de mis compañeros.
 
- ¡NO VEO NADA! - gritaba asustada Carol.
 
- ¡ESTOY CIEGO! ¡ESTOY CIEGO! ¡ALA! ¡UNA MONEDA DE ORO! - gritaba riéndose Tobías. Era bueno saber que lo que me ocurría les pasaba a todos. Daba vueltas sobre mí mismo, no observaba a nadie más. Se supone que ahora tendría que aparecer mi mayor miedo, ¿a qué le tengo miedo?, ¿a la muere?, ¿a Light Layer? No, a ese bastardo no. Pensar en esta absoluta oscuridad me transmitía malas vibraciones. Cualquier cosa podía pasar. Y así ocurrió. A pocos metros de mi se encontraba mi hermana. Me quedé desconcertado debido a que no le tengo miedo, más bien, la quiero, no, la extraño. Se encontraba llorando.
 
- ¿Por qué?, ¿por qué? - no paraba de preguntar. Caminé lentamente hacia ella, estando a pocos pasos de distancia, me miró.
 
- ¿Por qué eres malo? ¡Tú eras bueno! ¡TÚ NO ERES MI HERMANO! ¡ASESINO! - me gritaba Candance alejándose de mí. Yo no dejaba de perseguirla, no quería que se fuera. Sin embargó, desapareció entre la oscuridad.
 
- ¿¡Hermana!? ¡HERMANA! - chillaba dando vueltas para encontrarla, no estaba en ninguna parte. Me sorprendí tras ver a Ethan.
 
- ¿Ethan? Soy yo, Ker - dije para que no tuviese miedo. Se encontraba pálido al verme, sus ojos estaban llorosos.
 
- ¿De verdad...quieres matar a Light Layer? Yo pensaba...que eras...un superhéroe...te admiraba...Eton tenía razón...tú...eres malo... - explicaba entre lágrimas mientras se alejaba de mi poco a poco.
 
- ¡Espera, Ethan! Puedo explicarlo... - intentaba que no huyera como Candace.
 
- ¡ME DAN IGUAL TUS MOTIVOS! ¡MATAR ESTÁ MAL! Pensaba que te conocía...¡PERO ME EQUIVOCABA! - me chillaba sin parar hasta que empezó a correr. Estaba a punto de seguirle hasta que escuché la voz de Marissa. Me di la vuelta, mi madre se encontraba de rodillas, tapaba su cara con sus manos, a pesar de ello, escuchaba perfectamente sus llantos.
 
- ¿Por qué? He fallado como madre - se repetía culpándose.
 
- No, tú no tienes la culpa... - le decía para que se sintiera mejor, para que parara de comportarse así.
 
- Yo nunca quise criar a un asesino, a alguien sin moral, que no le importa sus compañeros...ni a su propia familia - tras decir eso último, se desvaneció con la oscuridad. Me estaba poniendo nervioso, histérico. No podía resistir a guardar este dolor que llevaba dentro, salió al exterior en forma de lágrimas. Al frente de mí, se encontraba Dannny, llevaba su traje de superhéroe pero sin su máscara. Su mirada hacia mi era pánico, miedo, horror, tristeza.
 
- Yo te admiraba...todos lo hacíamos...¿no estabas aquí para convertirte en un héroe? ¡¿POR QUÉ?! ¡NOS HAS ENGAÑADO! ¡IBAS A DEJAR MORIR A TOBÍAS! No te reconozco.... - me explicaba con odio y temor. Yo no sabía qué hacer, alzé mi mano mientras me acercaba a su posición. Sin embargo, caí al suelo de rodillas. Sabía que todo estaba en mi cabeza, pero....¿por qué me dolía tanto?
 
- Hermanito, ¿quieres que te diga tu mayor miedo? - me preguntó mi hermana que se encontraba detrás mía-. Mira, esa es tu verdadera personalidad.
 
Delante de mí, podía verme, era una versión mía macabra, llevaba mi traje. Habían un sin fín de cadáveres en el suelo, entre ellos Light Layer, Volcanux, Green Twister, Mybe, Ethan... Mi clon se estaba riéndo observando a todos muertos. Su traje estaba empapado de sangre, no se encontraba ni una pizca de blanco.
 
- Yo no soy así... - dije con miedo al ver la escena.
 
- Sí, lo eres. ¿Qué pasará cuando tus seres queridos lo descubran? - me preguntaba Candace alejándose de la escena. Vi en el pilar de cuerpos sin vida que una mano quemada sobresalía, alguien seguía con vida. Quitaba poco a poco los cadáveres, pude ver quién era, mi hermana. Estaba igual que cuando murió, con la mitad de su cuerpo vertical quemada, llena de heridas la otra parte. Con sus manos se arrastraba entre todos esos muertos. Se puso delante mía. Con su mano quemada me tocó la cara suavemente.
 
- Hermana...no pude salvarte...lo siento - me disculpaba con la visión.
 
- ¿Por qué? - me preguntó-. Yo nunca te pedí esto. Están muertos por tu culpa.
 
- Lo hice...por tí...por nuestros padres... - le expliqué.
 
- Mientes - respondió seria.
 
- ¿Me mataste a mí también por tus padres? - preguntó Volcanux que se levantó del suelo. Observaba como su brazo y parte de su rostro estaban cortados, tenía sangre por todos lados. Era una especie de muerto viviente-. Marco no me tiene, él está indefenso, ¿lo hiciste por tu hermana?
 
- Hermano...¿me mataste también por ella? - preguntó ahora Ethan que se lograba mantener de pie a pesar de no tener brazos. Podía ver su mandíbula y la carne que le rodeaba. No tenía ojos.
 
- ¿Todo lo que sale de tu boca es mentira? ¿Tampoco amas a tu madre? - preguntó Mybe alzándose. Sus costillas y abdomen estaba al descubierto, le salían las tripas y órganos vitales que hacian manchar el suelo hecho de oscuridad. Por último, se puso en pie el cadáver de Light Layer.
 
- Al final...eres peor que yo - comentó el superhéroe. No pude contener mis ganas de gritar. Empecé a huír de ese sitio. No quería estar más aquí, deseaba que se acabara esta pesadilla. Me choqué con el muro de energía. Estaba atrapado.
 
- Hermano... - me dijo llorando Candace que se encontraba a varios metros de mi. Esta vez, no era ninguna versión aterradora.
 
- ¡NO TE ACERQUES! - gritaba desesperado.
 
- Siempre amé a los superhéroes...pero...¡YO TE AMABA MÁS! - exclamaba. Esas palabras hacían que mi corazon sufriera de continuos pinchazos. Me resultaba dificil respirar.
 
- Nunca quise que acabaras así. Sabes que yo no deseo lo que tienes en mente. ¿Te acuerdas del incidente con Tobías? No pude acabar mi frase, pero hoy, lo haré. Hermano... - explicaba mientras caminaba lentamente.
 
- ¡NO, NO LO DIGAS! - gritaba con todas mis fuerzas. Siempre supe lo que quiso decir en ese lugar pero...hacía oídos sordos. No quiero la verdad.
 
- "Todo estará bien. Así podrás ir al cielo. Es muy bonito, de verdad. Ya que..." - repetía lo que me dijo aquella vez Candace.
 
- Por favor...para... - supliqué entre lágrimas.
 
- "yo nunca he querido que ma...tes a alguien" - terminó de repetir. Ahí estaba la verdad. No lo quería admitir. Pulsé el botón de mi cinturón. Con el traje puesto, empecé a atacar a la visión de mi hermana. Sabía que era inútil pero lo hacía para no confrontar a la realidad. Tras varios intentos fallidos me senté en el suelo. Esta vez, apareció delante mía una versión de mi mismo cuando era niño.
 
- Aquel día salvé a Marissa, salvé a una persona, ¿crees que nuestros padres y nuestra hermana estarán orgulloso de mi? - me preguntaba inocentemente.
 
- Sí...seguro - le respondí con sinceridad.
 
- ¿Y ahora? ¿crees que ahora estarán orgullosos también? - me preguntó
 
- No...no lo están - tras decir ésto último rompí a llorar. El golpe de realidad mezclado con la verdad provocó batallas en mi interior. Mi alma se rompía a cada segundo que pasaba en ese lugar. No obstante, todo terminó, mi dolor desapareció. Ahora...estaba más calmado. Volví a ver que estábamos en el gimnasio, el entrenamiento había acabado. A mi lado estaba Beatriz que me ayudó a tranquilizarme gracias a sus habilidades.
 
- ¿Estás mejor ahora? - me preguntó preocupada.
 
- Sí...gracias - le respondí. Me levanté. Observaba como otros compañeros también lo habían pasado mal. Se les notaban los ojos llorosos. La única que estaba bien era RoseRobot. Mybe se encontraba viéndonos desde una silla mientras tomaba palomitas.
 
- ¡Muy bien clase! ¡lo habéis hecho como el culo! Tendremos que aprender a ser más resistentes en la próxima clase - nos explicaba nuestro tutor. No tenía tiempo para tonterías. La clase había acabado. Corrí hacia los servicios de la primera planta. No había nadie en ese lugar. Me quité mi traje. Me puse en frente de uno de los espejos que hay. Abrí el grifo, me iba a echar agua para refrescarme pero rompí a llorar de nuevo. Este entrenamiento me había dejado tocado en mi salud mental. Creí que el villano del traje blanco me ganó, pero este superhéroe Fear, me había aniquilado. Después de calmarme, salí de los aseos. Conseguí llegar a casa. Saludé a mi familia y me fui a mi cuarto. No quería escuchar nada de superhéroes durante el resto del día.
 
- ¡Ker!, ¡Ven un momento!, tengo algo importante que decirte - me explicaba Marissa desde el salón. Yo, sin muchas ganas, fui a ver qué es lo que me quería contar.
 
- Esta tarde, voy a tener otra cita con tu tutor, Mybe - me comentó emocionada. Genial, lo que me faltaba.
 
- Me alegro - contesté seco. Cuando estaba a punto de darme la vuelta para volver a mi cama, mi madre me frenó.
 
- Ker, quiero que Ethan y tú vengáis conmigo. Se lo he comentado y a él le parece bien. Os quiero presentar debidamente, me gustaría que esto fuese...algo más. Nunca me he sentido así por alguien desde...hace años - me explicaba Marissa de una forma que parecía que se disculpaba conmigo.
 
- ¡Por mi está bien! - exclamaba Ethan.
 
- Por mi...también - respondí sin muchas ganas. Me abrazó. Y yo que no quería saber nada más por hoy acerca de los superhéroes...bueno, es lo que hay. Nos encontrábamos en la "Plaza Mayor", Marissa iba bastante elegante, Ethan y yo vestíamos normal. Mybe llegó unos minutos tarde, ese cabrón sí que le gusta hacerse esperar. Llevaba el mismo esmoquin que el de la última vez.
 
- Perdón por la demora, me entretuve comprando este regalo para ti - Craig le dió una rosa. Mi madre se puso ruborizada. Qué asco todo. Caminamos por varios parques de Eustópolis, para que así Ethan jugase con otros niños. Ya se me hizo típico que en cada esquina hubiese algún poster o propagando relacionado con Wolfan, es más, en un parque oí como varios niños jugaban a ser héroes y discutían para saber quién sería Wolfan. Otra característica que vi después del "Boom" de mi compañero era que más seres antropomorfos paseaban por todos los sitios de Eustópolis, no se encontraban ya aislados en su distrito. Hubo un momento en la tarde la cual nos sentamos en un banco que se encontraba al lado de un parque infantil. Marissa tuvo que responder una llamada de su trabajo. Ethan jugaba con los demás niños. Nos quedamos Mybe y yo a solas. Por mi parte, no iba a decir nada. Estaba bastante cansado hoy como para discutir.
 
- Hoy estás muy sumiso. ¿Has aceptado que seré la pareja de Marissa? - me preguntó con intención de picarme. No le respondí.
 
- ¿Estás así de amargado por lo de Fear? Tranquilo, se te pasará en unos días. Los traumas se superan con nuevos traumas...o eso es lo que decía mi abuela - me explicaba Mybe para sentirme algo mejor.
 
- Gracias por...tus ánimos...supongo - le respondí.
 
- Espera, ¿me has dado las gracias? ¿Podrías decirlo de nuevo? Voy a grabarlo con el movil para ponérmelo de despertador - comentaba de broma.
 
- Graba esto. Craig es Mybe - le comenté.
 
- Sin pruebas, nadie te creerá - me respodió seguro.
 
- Lo que tu digas, Craig - dije seco.
 
- No me llames Craig ni Mybe, por favor - me comentó.
 
- ¿Y cómo quieres que te llame? - le pregunté.
 
- Ahora quiero que me llames "papi" - se burló de mí.
 
- ¡VETE A LA MIERDA! - le grité enojado.
 
- ¡Ker! - exclamó sorprendida mi madre que había regresado de su llamada.- Me lastimas Ker, yo te estaba apreciando... - se hizo la víctima Craig. Tras una bronca de mi madre, continuamos con la cita. Me lo pasé bien, tenía que reconocerlo. El mejor momento del día fue cuando volvimos a casa. Estaba ya harto de los superhéroes. No paraba de pensar en toda la tarde sobre mis padres, Candace, mis verdaderos sentimientos. No quise seguir con esos pensamientos por lo que me fui a mi cama y me acosté.

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