Otro dia, otro sueño, quizas.

Una secuencia indescifrable.

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Todo empezó en la casa de mi abuela, o quizá acaeció hechos antes que no llego a rememorar, y lo digo porque recuerdo una elección sobre algo y la perdida de otro pero solo eso, no escenarios.
Estaba con mi familia nuclear, ellos narraban vivencias de la familia. Entonces les narro experiencias de otros Hans en otros sueños que ya no recuerdo ahora y mi hermana se sorprende y dice: ya ves que tú eres el Hans más afortunado.
Luego cierro los ojos por uno segundos y aparezco en un camino que tenían murallas pintado de azul con una franja de color blanco en la parte alta a los lados de 2.5 metros de alto, lisas.
Voy caminando, parece un colegio.
Veo algunos niños entrar a ese colegio y a otros dos se le bajo el buzo, un niño y una niña, se veía sus nalgas, estaban algo grasientos por el sol, aunque la verdad ya era un poco tarde, su piel brillaba un poco.
Me voy acercando para entrar, lo veo al licenciado Julio del hospital donde asisto, un tipo delgado en forma y aseado. Él dice a todos: “Entren ya cochinitos”.
Voy subiendo las escaleras hasta el segundo piso donde nos espera una cancha deportiva con el suelo completamente negro, con líneas blancas.
Me siento en una grada a la derecha hacia adentro, no muy arriba. y no pasa mucho tiempo mientras reviso un celular moderno que tenía señal “claro” hasta que julio se acerca y pregunta por un Hans, pensé que se refería a mí y le digo que aquí estoy. Entonces él dice: ¿Qué paso Nelson?
Me acerco y le explico: yo vengo de otra realidad, mediante un sueño llegue aquí, soy del hospital donde usted nos entrena.
Entonces él dijo: “uhmmm, acompáñame”
Se hiso de noche
Empujo una ventana falsa arriba de las gradas que conectaba con una parte de la berma cerca a la ventana, a un metro, y bajamos por ahí. Caminamos hacia la izquierda
Luego le dije: “Estoy plenamente consciente, e incluso siento como si estuviera despierto.“ me toca el brazo y dice es verdad. Uhmmm. Caminamos y me di cuenta que el licenciado Julio tenía una chica en sus brazos, herida en la axila como con una especie de bulto rojo y desnuda, la dejo en una especie de clínica de la piel mientras bajábamos en dirección izquierda donde vi por la pantalla de un televisor que otra tenía como un kilo de lagaña gruesa en la piel del brazo izquierdo, y le cercenaban esta para curarla. La voz de maría se escuchaba diciendo: “Le amputan la piel, oh que horrible”
El licenciado me pregunto: “¿Aun puedes resistir o ya te despiertas”, le dije que aún me sentía fuerte.
Entonces caminamos hacia la avenida. Y luego la seguimos por un rato hasta que empezamos a subir una especie de peldaños y entonces me desperté.
Luego me volví a dormir, estaba en una pista desierta con mi ex novia Jazmín, investigando cosas que parecía ser un complejo militar peruano por el color verde, aunque no estaba seguro. Nos montamos en un camión tráiler y empezamos a manejar siguiendo esa avenida hasta donde pudiéramos.
Entonces vi unos edificios bonitos y grandes, gire a la izquierda y baje del camión, Jazmín no bajo, y me encontré con Nina, una chica de mi facultad, estaba sonriente en un trozo de césped pero con los ojos normales hasta un poco tristes, no le dije nada, subí al camión de nuevo y entre por una calle y volví a girar a la derecha, y entonces vi el horizonte como si fuera el final de un videojuego, donde el escenario se corta y toma una forma rara, quería ir ahí pero como iba muy velozmente y paralelo a este final nos caímos en una pendiente y ahí termino el ultimo sueño del día.

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