Cap 13. Reencuentro.

Anexia: World of Superheroes.

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Me desperté tras oler un aroma delicioso. Provenía de la cocina. Era Marissa, estaba haciendo huevos fritos con beacon, aparte de tostadas.
 
- ¿Y todo esto? - pregunté extrañado. Mi madre solo preparaba este tipo de desayunos cuando le había pasado algo demasiado bueno.
 
- ¡Es un desayuno estilo New York! - exclamaba ilusionada. Preparó la mesa con bastante cuidado. Sirvió zumo de naranja en nuestros vasos. El plato de mi hermano como el mío, tenían 2 huevos y un beacon, haciendo la forma de una cara feliz. Esto era muy...raro. Mi hermano salió de su habitación con mucha prisa.
 
- ¡¿HAY HUEVOS Y BEACON?! ¡AAAAAAHHHH! - gritaba Ethan del entusiasmo al ver su plato listo. Se sentó y lo empezó a deborar como si no hubiese comido en años.
 
- ¿Ha pasado algo bueno? - le pregunté a mi madre mientras me disponía a desayunar. Estaba buenísimo.
 
- Creo que...estoy enamorada... - me respondió sonrojada desviando su mirada por vergüenza. Cuando escuché su respuesta casi me atragantaba con el beacon. Era la peor noticia que me podían dar hoy. Sabía que más tarde o temprano pasaría esto...pero no ahora. Marissa, ¿tan fácil eres? Vaya disgusto para empezar el día.
 
- ¡Cuánto me alegro mamá! - sonreía mi hermano.
 
- Pero que mono eres... - dijo mi madre conteniendo sus lágrimas de felicidad.
 
- Sí...yo también... - comenté sin muchas ganas.
 
- Ah, Ker, llévale ésto a Mybe - me dió una caja la cual llevaba dentro 4 magdalenas. Por la textura y composición supe que eran caseras.
 
- ¿Las has hecho tú? ¿para él? - pregunté atónito ante tal acto que realizó.
 
- Sí, como sé que le gusta mucho el dulce pues...me levanté más temprano para preparárselo - me explicaba con una sonrisa. Genial, ahora soy el chico de los recados amorosos. Tras aquella decepción, guardé su regalo en mi mochila con desdén. Me puse el uniforme de la academia y me fui con mi hermano. Mientras caminábamos para llegar a su colegio, empezó a hablar.
 
- ¡Hermano! ¿Cuándo volveremos a ver a Wolfan? ¿Podemos ir hoy a verle? - me preguntaba ilusionado.
 
- No, ahora mi compañero estará muy ocupado lidiando con la fama. Aun así, luego le diré algo - mentí.
 
- ¡Bien! - exclamaba de felicidad. Desde lo que me pasó ayer, quiero estar más distante con los superhéroes, o al menos, lo que pueda. Y me resulta dificil si cada vez que doy un paso veo pósters y carteles de la figura de Wolfan en cada pared y vehículo. Tras dejar a Ethan me dirigí a la academia. Volví a ver la horda de fans de mi compañero, esta vez eran incluso más grande que antes. Tuve que ir otra vez a la parte de atrás y saltar el muro. Espero no acostumbrarme a esta mierda. Volví a toparme con John.
 
- ¿Otra vez saltando el muro? - me preguntó mientras fumaba.
 
- Sí y ahora me toca Matemáticas - le respondí con ganas de matarme.
 
- ¿Quiéres uno? - me ofreció un cigarrillo.
 
- No, gracias - le contesté.
 
- Libera el estrés - me explicó. Ese comentario me replanteó el hecho de probarlo. Sin embargo, quería llegar a clase a tiempo, por lo que me despedí. Esperaba tampoco encontrarme con una nueva horda de locas gritando en la puerta. A mi mala suerte, habían más personas que antes. Todas gritaban: "Wolfan". Haciendo fotos en clase, oí como varios de mis compañeros les decían que se fueran, que Wolfy no había venido, inventándose más excusas que no funcionaban. Estaba harto de la situación por lo que golpeé la pared. Le dí lo justo para que se asustaran y se percataran de que estaba en el lugar y para que no se rompiera.
 
- Iros de mi puta vista - les amenazé. Todas se asustaron, se fueron poco a poco. Noté como algunas tragaban saliva al pasar al lado mío. Después de que no hubiese nadie, entré.
 
- Vaya, si que les has asustado - comentó Tobías asombrado. Pasé de él, solo quería sentarme en mi sitio.
 
- Gracias Ker... - me agradeció Wolfan saliendo otra vez de debajo de su pupitre. Me senté sin decir nada.
 
- Y parece que tiene el mismo temperamento hoy que Elton. ¿Te has juntado mucho con él? - preguntó Tobías de broma señalando a Volcanux.
 
- ¡DIME ESO A LA CARA! - gritaba enojado Elton.
 
- Oye Ker...¿estás bien? Hoy estás muy...serio - me comentaba Danny. Estaba preocupado por mí.
 
- Hoy no es mi día, eso es todo - respondí seco. Las horas se me hicieron eternas. Soy muy patoso en matemáticas, si no tuviese mi calculadora no podría hacer ecuaciones tan avanzadas. La clase de Lengua dependía del alumno, a mi se me daba bien leer y recitar poemas además de analizar sintácticamente las oraciones. En Historia, todo lo que dan es interesante, pero seguir con el tema del paleolítico ya me estaba cansando. Llegó la hora del receso.
 
- Oye Ker, ¿quieres venir con nosotros al comedor? A lo mejor te ayuda a relajarte - me ofreció Danny. Quería seguir explorando a solas el campus. Necesitaba estar a solas.
 
- Lo siento pero hoy no puedo - tras decir aquello me levanté y me dirigí con el regalo de mi madre a la tercera planta donde se encuentran las oficinas de los profesores y tutores. Llamé a la puerta del despacho de Mybe, me dijo que pasara.
 
- Tengo una cosa que ofrecerte - comenté sin ganas mientras puse el regalo encima de su mesa.
 
- Lo siento, Ker. Soy heterosexual, pero aceptaré con gusto tu regalo - se burló de mí.
 
- Es de Marissa, lo ha hecho ella para ti. Adiós - me escabullí antes de que comentase algo que me hiciera saltar de los nervios. No estaba de humor. Bajé al comedor, observaba al igual que ayer cómo Wolfan estaba rodeado de fans. Yo seguí caminando sin darle importancia. Observé a Danny y a Leo estar con el grupo de amigas de Beatriz. Parecía que se llevaban bien. Green Twister me vió, con su mano derecha hizo un gesto para que fuese. Yo le dije "no" girando mi cabeza de izquierda a derecha. Estaba a punto de irme de ese lugar hasta que recordé que estaba aquí para ser el mejor, para llevarme bien con los demás, todo por mi objetivo. Si sigo huyendo y queriendo estar solo no lo voy a conseguir. Además, estaba Beatriz que con su poder podría calmarme. Eso era lo que necesitaba. me volví y me senté al lado de Danny.
 
- ¿Puede incorporarse uno más? - pregunté al grupo.
 
- ¡Claro! - respondió Green Twister con una sonrisa.
 
- Creía que no querías estar aquí desde... - no pudo acabar su frase Beatriz por si me hacía sentir mal.
 
- Bueno, eso quedó en el pasado - le comenté.
 
- Perdonad pero...¿quién es? - preguntó la chica de pelo anaranjado mientras me señalaba. Pues sí que se ha olvidado todo el mundo de que existo.
 
- Creo que se llamaba... - dijo una de las gemelas.
 
- "Blouzais" - terminó de decir la otra gemela.
 
- Es "Bluedice" - respondí serio.
 
- Pues...no me suena - comentó la chica de gafas. Bastardas, por vuestra culpa me persiguieron una panda de locas. Me presenté, de nuevo. La chica de pelo anaranjado se llamaba Nadia. La de las gafas Dina. Mi sorpresa del día me la llevé al enterarme que las gemelas no son gemelas, sino que Lis tenía el poder de crear copias suyas, ella me contaba que se encariñó tanto con la copia que tenía al lado que era como otra hermana para ella. Está loca. Todas estas nuevas conocidas venían de la clase 1ºB. Tras sonar el timbre, me acerqué a Beatriz.
 
- Oye, ¿podrías utilizar tu poder en mi? Necesito estar calmado - le pregunté.
 
- Claro pero, ¿estás bien? - me respondió preocupada. Puso su mano en mi hombro derecho. Su habilidad hizo efecto. Notaba cómo la tensión se iba. Dejaba de recordar lo sucedido tanto de ayer como lo de esta mañana. Tenía la mente despejada. Su poder era jodidamente útil.
 
- Gracias, solo estaba de los nervioso - contesté con sinceridad. Nos fuimos al gimnasio, ahora tocaba "Resistencia de Habilides". La clase transcurrió con más juegos y desafios de muerte que nos ponía nuestro profesor. Al acabar nos dirigimos nuevamente a clase. En el aula se encontraba UltraSyner, nada más ver a Wolfan fue a por él. Ni siquiera se me acercó para preguntarme qué tal me había ido con la entrevista que ella me obligó a tener.
 
- ¡Wolfan!, tengo buenas noticias para ti. Vas a hacer más entrevistas para el "Canal 53". Y una empresa bastante prestigiada te ha elegido para que te unas a ella - explicaba con alegría nuestra profesora. Mi compañero lobo no paraba de dar las gracias, se le veía algo inseguro con lo de las entrevistas.
 
- Supongo que todos habréis escogido a qué empresa pertenecer gracias a los folletos que os dí. Cuando acabe la clase las recogeré. Bueno, como sabéis, Wolfan ahora se ha hecho muy popular - nos empezó a comentar UltraSyner cuando todos estuvimos sentados-. Pero puede ser incluso más popular que ahora, si se hace una "red social". Hoy, crearemos vuestras redes sociales oficiales de superhéroes. Como ejemplo de demostración os enseñaré mis redes.
 
Nuestra profesora nos enseñó en la pizarra digital que había sus cuentas, tanto de "Twytgram" como de "Ultrastorie". La primera consiste en una página la cual puedes poner mini estados, fotos, vídeos, es la red social más famosa que existe. La última consiste en hacer fotos y subirlas. Por cierto, ésta ultima la creó nuestra profesora. Sus cuentas eran bastante corrientes, en Twytgram se quejaba del tiempo y de algunos artistas famosos que no le gustaban, me sorprendió ver miles y miles de interacciones con sus estados. En la otra red social, sus fotos llegaban a superar los 5 millones de likes. Subía fotos de ella en una ciudad famosa, como París, otros eran vistiendo ropa de marca, estando con otros superhéroes o incluso visitar tiendas famosas. A mi me dababa una pereza hacer todo eso, no soy fan de sacarme fotos, pero tengo que hacerlo para llegar más rápido a ser un nivel S.
 
- Cuando empiezas, tienes que hablar de lo que está de moda, diciendo tus verdaderos sentimientos. La gente quiere a las personas sinceras. También, si os sacais fotos con superhéores famosos, más personas os darán like. Luego ya las empresas os contactarán para que publicitéis su marca de ropa o restaurantes - terminó de explicar UltraSyner. Mandó a Wolfan crearse una cuenta en la página de Ultrastorie. Tras hacerlo, ella desde el ordenador le verificó la cuenta.
 
- Bien, como trabajo para casa quiero que cada uno de vosotros hagáis al menos una foto y la subais. Cuanto mayor sea la calidad de imágen, mejor. Ya os enseñaré en la siguiente clase a poner hastags y life hacks que harán que os sigan muchas personas - añadió a su explicación final. Nuestra profesora verificó el resto de cuentas. Nos dijo que nos siguiéramos entre todos. Eso haría que el feedback aumentase. Nos aconsejó al resto tomarnos al menos una foto con Wolfan. Nos recalcó obviamente que siempre tuviéramos los trajes puestos y que no revelaramos nuestras identidades. Habría que ser estúpido para hacer algo así. La clase finalizó. Ahora tocaba "Auxiliar de Habilidades". Esther antes de empezar la clase, nos dió puntos tanto a mi como a Wolfan, por lo del Festival. Después, empezó a explicar.
 
- Hoy iremos al "Orfanato Huffle". Esta vez, tendremos el acompañamiento de la policía, para revisar que todo vaya bien. ¡En marcha! - exclamaba feliz Esther. MIERDA. MIERDA. Ese era el orfanato al que asistí. No quería reencontrarme con mis antiguos compañeros de vivienda. Aún recuerdo lo que les hacía...Mierda. No me van a recibir para nada bien. LLegamos al orfanato, yo estaba de los nervios. Pasamos dentro, dimos nuestras tarjetas para conseguir puntos. Vinieron varios niños a recibirnos. Los conocía a todos, y lamentablemente, ellos me reconocieron. Se apartaron de mi con cuidado, me temían. Vino el gerente del lugar a recibirnos.
 
- ¡Buenas alumnos de la Academia Heaven! Yo soy Angus. Encantado de conocerlos y tenerlos en nuestro hogar - nos recibió educadamente con una sonrisa.
 
- Nosotros también estamos encantados de estar aquí - comentó Esther saludando al gerente.
 
- Bueno, os voy a presentar el edificio ya que... - no pudo acabar la frase debido a mi presencia. Me miró, su sonrisa se desvaneció. Estaba serio-. Ker...
 
- Ha pasado tiempo, Angus - comenté tenso.
 
- ¿Os conocíais? - preguntó la profesora.
 
- Ker antes vivía aquí - respondió el gerente serio. El ambiente se puso incómodo.
 
- No sabía que eras huérfano... - dijo Danny soprendido del nuevo descubrimiento. Uno de los niños se puso detrás de Elton.
 
- Yo no quiero estar cerca de nuevo de Ker... - dijo asustado.
 
- Oye, Ker, ¿qué hiciste? Antes estaban felices pero ahora tienen miedo. Sus emociones son muy fuertes - me explicaba serio Leo apoyando su mano en mi hombro derecho.
 
- Él nos trataba mal... - comentó otra niña.
 
- ¿Qué? No, Ker no se comportaría así - me defendió Danny.
 
- Tranquilizaos. Vuestro antiguo compañero no estará aquí para cuidaros, hará otras tareas - explicaba Angus calmando al resto de los niños. El resto de mis compañeros estaban extrañados por esta escena. Angus nos mostró el orfanato. Después de eso, se hicieron los grupos. Yo iría en el primer grupo, que se dedicaba a ir a las iglesias de la ciudad para recoger el alimento donado. Antes de ponernos en marcha, vinieron mis compañeros a preguntarme sobre lo que había pasado antes.
 
- Oye, Ker...¿Por qué te tenían miedo esos niños? - preguntó Beatriz.
 
- Su comportamiento al verte es demasiado extraño...no, más bien, exagerado - comentó Edward. Mierda, mis pecados del pasado me estaban castigando en este instante. Tengo que dar una excusa, no puedo hacer que duden de mi. Suspiré, me entristecí, me senté en una silla que había en el pasillo donde estábamos. Mi actuación de arrepentimiento, empezaba.
 
- Cuando murió mi familia, me convertí en otra persona. Solo sentía rabia, dolor, ira, tristeza... cuando me llevaron a este orfanato, tenía aún esos sentimientos. Yo no quería vivir aquí, yo quería estar con mi familia. Nunca hice amigos en este lugar, los odiaba todos. No podía ver cómo podían sonreir y divertirse, me daba...envidia. Yo no superé en esos años la muerte de mis padres, por lo que me comporté como un capullo con el resto de compañeros. Me metía en peleas, insultaba incluso a los trabajadores, robaba varios juguetes de otros niños. Me aparté yo solo, me volví en esa época un auténtico egoista. Es normal que me recuerden así, en esos 2 años que estuve viviendo en este sitio...me comporté...como un villano. Por eso su miedo, su dolor. Me temían, además, yo era el mayor,  les ordenaba que hicieran las tareas por mi y si no, bueno les castigaba. Me estaba conviertiendo en un ser despeciable pero un día, me adoptaron. Ahora, he aprendido de mis errores, vivo alegremente con mi nueva familia. Ellos me enseñaron lo que era la felicidad, el amor. Gracias a ellos cambié a la persona que conocéis, obviamente tengo aún errores. Solo fui un niñato cuando era pequeño. Me arrepiento de todo lo que les hice - terminé de explicar. La mayoría que comenté era verdad. Sin embargo, no mencioné el hecho de que usaba mis poderes en contra de los niños que no me servían. Provocando lesiones graves, tanto, que tuvieron que hospitalizar a varias personas. Nadie se atrevía a delatarme por lo que me escapé de rositas. Los niños pequeños veían esas escenas, por eso, me tienen guardado en su memoria, para ellos soy la presentación del mal y...tienen razón. Desde que estuve en este lugar, hace 4 años, he cambiado pero...sigo siendo el mismo Ker de siempre. Uno que quiere su venganza, que matará a todos los superhéroes.
 
- Lo siento...ker...no sabía...lo que...habías...pasado - le costaba decir su oración a Danny ya que estaba llorando. Vi como otros compañeros estaban igual.
 
- Todos hemos cometido errores - comentó Tobías.
 
- Sí...pero...ese comportamiento...tuyo...no lo veo normal... - decía Edward dudoso de lo que le conté.
 
- Esos niños...te tienen mucho miedo, Ker... - explicó Leo también con dudas. Mierda, tengo que hacer algo más para que todos me crean.
 
- Yo te comprendo - habló Elton-. Yo también perdí a mi familia, odiaba estar en el orfanato. Tenía tus mismo sentimientos. Me comporté como tú...o icluso peor, amenazaba a los niños con derretirles si no me dejaban en paz. Yo también fue un imbécil. Todos me odiaban, me temían, incluso Marco. Sin embargo, como tú, empezé a cambiar, a convertirme en mejor persona gracias...a una persona que llegó en mi vida. Ahora, todos me quieren, me aprecian, les demostré que cambié, me disculpé con ellos. Yo también me arrepiento de esas cosas. Cuando sufres incidentes extremos y trágicos, actuas siempre de la peor manera. Esos niños se comportan igual que hacía Marco antes. Y yo me comportaba...como este bastardo.
 
Me sorprendí mucho al ver que Volcanux me defendió. Edward y Leo se quedaron callados, él les hizo entrar a razón. Nunca pensé que diría esto en mi vida pero...gracias Elton, me has salvado. Tras terminar con su explicación se marchó del lugar.
 
- Perdona Ker por dudar de ti... - se disculpó Leo.
 
- Yo también...te pido perdón... - también me pidió perdón Edward. Ahora que todo el mundo me creyó, tenía que salir de ese lugar. Si me quedo, aunque vaya a por los alimentos, los niños se asustarán y pueden soltar cosas indevidas. Además de que conozco a los trabajadores y ellos a mí. Por lo que, fingí que me encontraba mal.
 
- No os preocupeis....chicos...yo...fui un idiota y... - me caí al suelo a posta.
 
- ¡Ker! ¡¿Estás bien?! - me preguntaba Danny mientras me levantaba con cuidado.
 
- No...me encuentro un poco mal...recordar eso... -  fingía estar triste. Todos mis compañeros me llevaron a donde estaba Esther. Ella me dijo que me podía ir a casa, que entendía la situación. Recogí mi tarjeta y me fuí de aquel lugar. No fue hasta varias manzanas más adelante que empecé a andar con normalidad. JAJA SOIS UNOS ILUSOS. Ahora, sin mí, no habría malos rollos y no sacarían más el tema de conversación sobre mí. Al menos no a los niños ni a los trabajadores. Tenía media hora de tiempo libre. Pensé en lo que hacer, tras pensar un poco en el orfanato, me acordé de Anna. Le prometí que la visitaría, ¿qué mejor momento que ahora? Cerca de donde estaba se encontraba el "Orfanato Raven". Fui a ese orfanato a preguntar si habían acogido a los huérfanos de Slyther. Antes de que me pudiera contestar la recepcionista, Anna vino corriendo hacia mi y me abrazó.
 
- ¡KER! - exclamó de felicidad tras verme.
 
- Te dije que volvería - le respondí. Nos sentamos en un pasillo el cual no había nadie.
 
- Oye, ¿cómo me has reconocido? - le pregunté.
 
- Ah, eso es por que tu esencia es la misma. Aún quieres matar a...ya tú sabes - me respondió con cautela.
 
- Supongo que no cambiaré. Por cierto, ¿qué tal tus amigos? - le pregunté de nuevo.
 
- ¡Bien! Ahora todos están felices, leo lo que piensan y solo logro leer cosas bonitas. Gracias, gracias a ti todos están mejor. Aunque...no tengan sus recuerdos traumáticos...por eso están felices -  explicaba con felicidad y con pena a la vez.
 
- Es mejor así. Si no puedes convivivir con esos recuerdos, te puedes...convertir en una persona muy mala... - respondí con sinceridad.
 
- Yo no creo que seas mala persona - me confesó. Esas palabras hicieron que se llenase mi corazón, aunque fue por pocos segundos. Recordé lo que hice cuando era un niño. Lo que hago ahora.
 
- Gracias pequeñina - le agradecí.
 
- Por cierto...¿cuándo vendrás a visitarme con tu hermanito? ¡Quiero conocerlo! - me exclamó con ilusión.
 
- Sabes que no te lo puedo presentar - le respondí.
 
- ¡Te juro que no diré nada! Si tu cumpliste tu promesa yo haré lo mismo. Por favor...¡haré lo que sea! - no me paraba de rogar. Bueno, pensándolo mejor, no creo que pasase nada malo. Podrían llevarse bastante bien pero, siempre quedaba la posibilidad de que sin querer dijese algo...indevido. No estaba al labor de aceptar su petición. Hasta que me acordé de lo que nos contó UltraSyner. Tengo que hacerme una foto para conseguir que las personas me sigan y obtener likes. ¿Qué mejor que hacerme una foto con una niña ? Además, ella apareció en las noticias, habrán personas que se acordarán de ellas. Hacerme una foto con un inocente que he salvado sería mucha publicidad.
 
- De acuerdo, pero con una condición - dije.
 
- ¿Cuál? - me preguntó intrigada.
 
- Que te hagas una foto conmigo - le expliqué.
 
- ¡Okey! - me contestó. Pulsé el botón de mi cinturón. Una vez con el traje puesto, saqué mi móvil el cual tenía la pantalla rota. Anna me abrazó. Nos hicimos una selfie, mi cámara tampoco es que fuera la mejor, pero las fotos salían bastante bien.
 
- ¿Me das permiso de publicar esta foto a "Ultrastories"? - le pregunté. Uno puede publicar la foto de un menor si éste le da permiso o uno de sus tutores legales.
 
- ¡Claro! ¡No hay problema! - me respondió con una sonrisa. Publiqué la foto. Puse hastags como: "#Bluedice", "#superheroes", "#AcademiaHeaven". No se me ocurría nada más, era nuevo en esta mierda. Me quité el traje, nos sentamos donde estábamos.
 
- Has salido bastante bien, ¿quiéres ver la foto? -  le ofrecí mi móvil.
 
- Bueno...vale, seguramente solo vea sombras y palabras... - dijo desanimada. Cuando cogió mi teléfono y vió la imágen, empezó a llorar.
 
- ¿Estás bien? - pregunté preocupado.
 
- ¿Esta...soy...yo? - preguntó mientras se señalaba en la foto.
 
- Sí...espera....no me digas que... - ahora entendía sus lágrimas. No lloraba de tristeza, sino de felicidad.
 
- Puedo verme...puedo verme... - no paraba de repetir de la felicidad. Con mi móvil corrió hacia los aseos. Yo la seguí, no sabía que iba a hacer. No pude entrar con ella, ya que era el lavabo de mujeres. Sin embargo, la observaba perfectamente. Se miraba en uno de los espejos. Luego miraba el teléfono. Así sucesivamente, empezó a tocar con sus dedos su cara. No se podía creer que la sombra que veía cada mañana era...aquella chica de la foto. Volvió para abrazarme.
 
- ¡GRACIAS! ¡GRACIAS A TI...HE DESCUBIERTO QUE ME PUEDO VER EN FOTOS! - no paraba de agradecérmelo mientras lloraba. Estuvimos el resto de tiempo haciendo fotos tanto de mi como de ella. Le mostré fotos de mi hermano y madre. Ella las observaba con mucha ilusión. No entiendo cómo puedo hacer que por mis deseos egoistas haga que los demás consigan o descubran la felicidad. La foto acabó teniendo más de 5 mil likes. Conseguí 300 seguidores. Los 50 comentarios que tuvo eran todos positivos y tiernos. Estaba consiguiendo poco a poco mi objetivo. Ligth Layer...The Angel...esperadme, muy pronto nos veremos las caras.

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