Cap 15. Acuerdo.

Anexia: World of Superheroes.

visibility

54.0

favorite

0

mode_comment

0


Ya era Viernes, me dirigía a la academia como todos los días. La entrada del lugar estaba repleto de fans...otra vez. Suspiré, llevan repitiendo lo mismo desde hace 4 días, ya me estoy cansando.
 
- Cuanta chusma, ¿no? -comentó Mybe poniéndose en mi lado derecho. Estaba comiendo una manzana verde.
 
- ¿No puedes hacer nada para impedirles venir? -le pregunté desesperado.
 
- Es a lo que iba, varios alumnos y profesores se han quejado como tú. Yo me ocupo -explicó mi profesor con tranquilidad. Se puso en frente de todos aquellos fanáticos de Wolfan y con su poder los elevó.
 
- Como vengáis de nuevo por aquí os lanzaré hasta Japón, ¿entendido? -les amenazó Mybe. Todos asistieron. Mi tutor bajó del cielo a cada persona, empezaron a huír de él-. Un problema menos.
 
- Ya era hora de que alguien hiciese algo -comenté.
 
- Bueno, ya sabes lo que dicen, si te ganas el corazón de los hijos también conseguirás el de la madre -tras decirme eso me guiñó el ojo y se dirigió a clase. Se me puso mal cuerpo con sus palabras. Lo que me faltaba, que me recordase que ese cabrón y mi madre están empezando a tener algo. Me sorprendí que tampoco estuvieran las locas de siempre en la puerta de la clase. Cuando entré al aula observé a Wolfan estar en su sitio tranquilo.
 
- ¿Por qué no hay fans en la puerta? -pregunté extrañado al resto de mis compañeros.
 
- Eso es debido a que Mybe explicó desde los altavoces que cualquier alumno que no estuviese en su clase y molestase o gritase en el pasillo o en otro aula, sería expulsado. Por eso hay tranquilidad -me terminó de contar Edward. Ese bastardo sí que se ha puesto las pilas, hecho el cual me alegra.
 
- Entonces...Wolfan, ¿no has tenido que usar esta vez la habilidad de John? -le pregunté. Mi compañero peludo y el fumador se hicieron amigos desde el Miércoles. Desde entonces, John ayuda siempre a Wolfy para entrar y salir de la academia sin que nadie le viese.
 
- Sí...lo he tenido que utilizar... -me respondió apenado mirando a la ventana con aire melancólico. Le observaba más decaído, le estaban saliendo ojeras. Sin embargo, no era mi problema . Me senté en mi sitio correspondiente. Empezaron a llegar el resto de mis compañeros, me sorpendió mucho ver a Danny, llevaba mechas verdes en el pelo. Le acompañaba Elton.
 
- ¿Tu también tienes mechas? Ker, solo faltas tú -se dirigió hacia mi Tobías. Yo ignoré su comentario, no quería estropearme el pelo. Green Twister se sentó a mi lado.
 
- ¿Qué tal me queda? -me preguntó Danny señalando su pelo.
 
- Te queda pero, ¿por qué ese nuevo look? -le respondí.
 
- Bueno, hoy había tráfico y me dejaron cerca del orfanato Slyther, vi a Elton, le saludé, estaba acompañado de Sara y no sé que pasó pero me hizo ésto en pelo -explicaba mientras tocaba sus mechas. Pasaron el resto de clases sin mucha gloria. Cuando sonó el timbre. Wolfan corrió del aula a toda velocidad. Supongo que se fue a dónde estuviera John para que él lo convirtiera en invisible. Ayer, conseguí explorar todo el campus. Ya podía morir en paz. Pensaba con quién me podía juntar, prometí no estar más con las amigas de Beatriz. Otra opción era John pero no sé dónde estaba en ese momento, aun así, no quería molestarle. Me fui al comedor, todas las mesas estaban ocupadas al igual que el resto de mis compañeros de clase. Supongo que no me quedaba otra opción que volver a investigar la academia. Antes de empezar, me dirigí al lavabo de la primera planta. Nada más entrar, podía escuchar lo sollozos de alguien. Me quedé confuso debido a que el lugar estaba vacío. Una voz familiar comenzó a hablarme.
 
- ¿Ker? -me preguntó esa voz que conocía.
 
- ¿Sí? -pregunté mirando a todos los rincones de esa habitación.
 
- Soy yo...Wolfan...estoy sentando en la pared que tienes a varios metros delante... -me explicó algo alterado mi compañero.
 
- Oye...¿estás bien? ¿Por qué lloras? -le pregunté algo...preocupado. Me senté a su lado, más bien, a varios metros porque no sabía exactamente dónde se encontraba.
 
- No...no estoy bien...me estoy cansando de esto de "ser famoso"...está genial...pero...es muy agobiante -empezó a desahogarse conmigo-. Yo quiero estar con mis amigos...hablando con ellos...no quiero esconderme...quiero volver a ser libre al caminar...sin preocuparme por si alguien descubre mi identidad...o por si me siguen hasta mi casa...Ker, si no hubiese sido por John, seguría viviendo debajo de un puente...en el Distrito Keylounder por la noche, hay gente que sale a buscarme además de periodistas para descubrir dónde vivo...el Miércoles logré estar en mi casa...no quiero pasar otra vez por esto...¡NO QUIERO SER FAMOSO!
 
No paró de llorar durante el resto del receso. No sabía que se encontraba mal. Sentí que parte de lo que le pasaba era por mi culpa. Por mi egoismo hice que mi fama se transpasara a la de Wolfan y a él le estaba consumiendo. Por eso su aspecto más demacrado, dormía afuera, sentía agobio, estrés. Yo sabía qué era sufrir todo eso. Por lo que, me disculpé con él.
 
- Lo siento, Wolfan. Por mi culpa estás en esta situación. Yo fui quién te propuso lo de la entrevista -le expliqué.
 
- No, no es tu culpa, yo accedí a lo de la entrevista. Sabía a lo que me enfrentaba pero...esto es demasiado para mí. Además, no todo es malo, gracia a tu ayuda, mi especie está más feliz, más segura, cuando les veo caminar alegrementes por los demás distritos, cuando los humanos les tratan mejor que nunca debido a mi fama, por lo que represento, eso...me alegra. También conocí a John el cual me ha ayudado bastante y...puedo soportar mejor todo...pero...me agoto. Tengo que cuidar siempre mi espalda...no quiero que mis seres queridos se involucren en esto, como mis padres. ¿Y si les empiezan a acosar por mi culpa? De tan solo pensarlo...me aterra -me comentó entristecido. Esta mañana comenté que no era mi problema pero yo he sido el causante principal de su situación. No obstante, sigue siendo un superhéroe, no me gustaba la idea de ayudarle, pero meditaba sobre si a la larga todo lo que estaba sucediendo me perjudicaría. A pesar de que Mybe ha controlado a los fans por hoy no quiere decir que no vayan a ver más en el resto de los días, incluso podrían venir periodistas y más héroes de elevados niveles. Con más gente poniendo atención a mi compañero el cual va a mi misma clase haría que me obsevaran de una forma indirecta. Y necesito cumplir mi objetivo. Tras pensarlo, decidí ayudarle.
 
- No te preocupes Wolfan, voy a ayudarte con tu problema -le dije confiado.
 
- ¿Cómo? -me preguntó con cierto aire de esperanza.
 
- Haremos que otro alumno consiga más fama que la que tienes ahora -le expliqué mi plan.
 
- ¿Crees que podamos conseguir eso? Ker, soy uno de los pocos seres antropomorfos que están estudiando para ser un héroe -me comentó inseguro del plan.
 
- Exacto, eres de "los pocos". Seguro que te habrán llegado miles de comentarios de tu especie sobre que han decidido estudiar en academias d superhéroes, ¿verdad? -le pregunté.
 
- Sí...me comentan que he sido una inspiración para ellos...¿qué estás pensando? -respondió algo más calmado.
 
- ¿Cuándo tenías otra entrevista? -le respondí con otra pregunta.
 
- Este Sábado...¿por qué? -me contestó intrigado.
 
- Genial, por que tú no irás a esa entrevista. Te voy a explicar lo que vamos a hacer con un ejemplo. Cuando salió la primera consola de videojuegos, fue todo un "boom". No paraban de hablar de ella, hacerle fotos, de comprarla y demás. Era el centro de atención. Sin embargo, dejó de serlo. Dime, ¿cómo crees que sucedió? -comencé a explicar.
 
- Pues...¿por qué aparecieron nuevas consolas? -me respondió.
 
- Exacto y con el tiempo, esa primera consola fue dejada de lado. A día de hoy, muy pocos se acuerdan de esa consola. Pues esto es lo mismo. Tú eres la primera persona de tu especie que está estudiando en una academia de héroes. Si apareciesen más, saliesen en las noticias, volviéndose famosos, dejarían de hablar de ti, o al menos, no tanto como antes. Por eso, ponte en contacto con esos admiradores, elige bien a quién llevar a esa entrevista. Cuantos más, mejor -terminé de explicar.
 
- Eso es...¡una buena idea! Pero...en las misiones que hacemos siempre nos encuentran los periodistas y hay empresas que quieren contar con mi participación en ellas...además de mis redes sociales... -dijo desanimándose.
 
- Pues en cuanto a las misiones, nada más acabar, le das a tu pulsera. Siguiendo con las empresas, puedes hacer contratos con ellas pero diles que estarás ocupado hasta dentro de 2 meses. Esas industrias no pueden saber si mientes además de que ahora mismo estás en un punto en que puedes negociar lo que quieras. Y por último, deja de ser activo en las redes. No utilices más Twytgram y no subas más fotos en Ultrastories, tampoco interacutes con otras cuentas. Si desapareces por un tiempo y otros seres antropomorfos surgen, cuando vuelvas a salir en las noticias, dejarán de acosarte tanto y de estar en el punto de mira de todos -le comenté mi punto final con lógica.
 
- ¿Y qué hago cuando tenga más entrevistas? -me preguntaba ya calmado, le convencía lo que le contaba.
 
- Pues lo mismo que vas a hacer este Sábado, mandar a otros de tu especie. Y obviamente, no vayas a ese lugar -le respondí riéndome.
 
- Sí...eso sería algo estúpido -le hizo gracia lo que dije, ya se encontraba mejor, paró de llorar-. Haré caso a lo que me has dicho, gracias Ker por escucharme y por ser un gran amigo.
 
- Si tienes algún problema, puedes contar conmigo -le contesté sonriéndole. Me alegro que se tranquilizase pero él y yo no somos amigos. Solo han pasado 2 semanas. No le conozco muy bien. También, está estudiando para ser un superhéroe, eso complica las cosas. Sonó el timbre. Era hora de volver a clase. Nos tocaba "Precaución de Habilidades". Mobeen nos esperaba en el gimnasio ansiosa. Estaban puestos todos los carros con las armas que utilizaban los agentes de la ley.
 
- Muy bien clase, quiero informaros que la semana que viene comenzará ya las prácticas en las distintas comisarias de la ciudad. Por lo que hoy será nuestra última clase donde os enseñe todos los procedimientos. Los agentes de la ley patrullan equipando siempre 2 armas. La pistola es obligatoria y eligen entre el escudo o la lanza de energía. Patrullan en equipos de cuatro personas por las ciudades. Por ese motivo, haremos 5 grupos de 4 personas. Lucharéis contra androides probando vuestras habilidades con el uso de las armas -explicó nuestra profesora ilusionada. Vinieron corriendo hacia mi, Danny y Tobías, al parecer no querían repetir la misma experiencia que tuvieron con Elton. Volcanux me hechó una mirada asesina. Yo le sonreí con malicia, significando: "Ahora, te jodes". Nos faltaba una persona. Leo, Beatriz y Edward estaban en otro equipo. Elton, hizo equipo con Paul y con Ruth, aparte de con otro compañero de clases. Wolfan estaba en otro grupo. La única que estaba libre era DeathDolly. Hicimos grupo junto con ella. Nos pusimos en distintas partes del gimnasio. Del suelo salió un muro de energía que nos separaba del resto de nuestro compañeros. Al frente nuestra empezaron a salir androides.
 
- Los androides están en nivel 25. Buena suerte, ah, por cierto, no se pueden usar los poderes -nos comentó sin mucha importancia Mobeen. Nuestros oponentes se dirigieron a toda velocidad hacia nosotros. Convirtieron sus brazos en cañones láseres, nos apuntaban.
 
- Tobías, Danny. ¡ESCUDOS! -les exclamé casi gritando. Los dos se pusieron delante nuestra y nos protegieron de los disparos de los rivales. DeathDolly y yo les lanzamos a gran velocidad nuestras lanzas. Conseguimos destruir a 2 androides. Quedaban otros 3 en pie. Se apartaron. Trasnformaron sus manos esta vez en escudos.
 
- ¿Qué hacemos ahora? -preguntó Danny preocupado.
 
- ¡Sacad las armas y apuntad a sus piernas! -les ordené. Los androides como corrían hacia nosotros, no pudieron defender la parte de abajo de sus cuerpos. Tras destruir sus piernas les disparamos en la cabeza. La Ronda 1 había acabado.
 
- Pues tampoco ha sido tan dificil... -opinó alivido Green Twister.
 
- Ahora, son androides de nivel 30 -nos comentó Mobeen subiendo el nivel a nuestros oponentes mecánicos. Los androides se repararon, se levantaron del suelo para después juntarse y transformarse en un Golem mecánico. Esto me trajo recuerdos de la semana pasada.
 
- Vamos a morir... -dijo Tobías asustado.
 
- ¡Qué bien! -comentó alegremente DeahtDolly. Mierda, no podemos usar nuestras habilidades. ¿Qué puedo hacer? Ese bicho gigante tiene ojos...parecen sensibles. Eso es, tenemos que cegarle, así cuando camine descontroladamente nos pondremos debajo de sus pies con los escudos provocando que se resbale. Una vez en el suelo nos pondremos encima de él y dispararemos a su nucleo vital. Es perfecto. Les conté el plan al resto del equipo. Les gustó la idea. Por eso, mi compañera y yo recogimos las lanzas que tiramos con anterioridad gracias al botón que tenía el guante magnético que permitía controlar la lanza. Así, puede volver hacia su destino sin necesidad de que el dueño vaya hasta él. Lo bueno de que el gigante robótico tuviese un gran tamaño considerable, era que caminaba más despacio. Pudimos lanzar nuestras lanzas de energía hacia sus ojos. Le dieron. Empezó a tambalearse. Tobías y Danny se prepararon para ir a por él, sin embargo, un grito de una compañera nos frenó.
 
- ¡WOLFAN SE HA DESMAYADO! -no paraba de repetir nuestra compañera. Los androides pararon. El muro de energía se desactivó. Todos nos dirigimos a donde estaba la chica para ver si él se encontraba bien.
 
- Estoy...perfectamente...solo tengo...sueño...-decía acostado en el suelo mientras intentaba abrir sus ojos. Mobeen nos dijo que lo lleváramos a la enfermería. Yo me ofrecí voluntario, Danny me acompañó también. Tras llevarlo al sitio donde le cuidarian, le explicamos lo sucedido a la doctora de la academia. Tras chequearlo, nos dijo que no tenía nada grave, solo era cansancio debido a la falta de sueño. Estuvimos haciéndole compañía hasta que logró despertarse. Después de eso, llamó a sus padres, se iría a casa a descansar. Sin embargo, como era muy famoso no queríamos que alguien le reconociese dentro de la academia y vieran a su familia por lo que le comenté a la doctora sobre John. Finalmente, gracias a la ayuda de Mybe, hizo que mi compañero fumador acompañase a Wolfan hasta su casa y nadie le reconocería por que estaría invisible. Me dió mucha pena verle así...aparte de algo de alegría. Estúpidos sentimientos encontrados. La clase acabó. La siguiente materia que tocaba era "Marketing de Habilidades". No fue nada del otro mundo, seguimos hablando y aprendiendo sobre las redes sociales. Terminó la dichosa clase, tocaba esta vez "Habilidades en Uso" a ver con qué alimento entraba Mybe en esta ocasión.
 
- Hoy, es vuestro día, todos vais a hacer una misión -nos felicitó nuestro tutor mientras comía una piruleta-. Cuatro personas vendrán conmigo para enfrentarse a un nuevo villano. Los demás, haréis grupos de 2. Unos harán misiones colaborativas con la Academia Hell y otros estarán por libre ayudando a la policía o a otros héroes. Voy a hacer los grupos y a pasarme en cada mesa para contaros lo que tenéis que hacer.
 
A mi me tocó hacer equipo con Tobías. Mybe se puso con nosotros para explicarnos lo que pasaba.
 
- Bueno parejita, vosotros tenéis un encargo...bastante peculiar. Al parecer, la famosa banda "Cat Theft" amenazó con robar hoy en el Centro Comercial MOON. En toda la mañana, en las anteriores clases, he mandado a varios grupos de alumnos para revisar que todo fuese bien y detener a ese grupo. Sin embargo, aún no han aparecido, sería mucha mala suerte que apareciesen cuando estéis vosotros 2 solos ante el peligro, ¿os imagináis? -se empezó a reír de nosotros-. Lo que tendréis que hacer es vigilar el centro comercial desde dentro, los policías estarán encargados de controlar el exterior. Habrá cámaras de seguridad las cuales podéis revisar e ir. Además, de varios trabajadores. Eso sí, esa banda es bastante peligrosa, han robado siempre donde ha querido. Si los atrapais, os daré un aplauso como agradecimiento.
 
- Qué animos... -comentó con ironía Tobías. Mybe nos retocó nuestras pulseras. Tenían las cordenadas del Centro Comercial.
 
- Estáis tardando en ir. Por cierto, Ker, comprame algo ya que estás, que hoy seguramente tenga una cita con tu...digo, con Marissa y quiero impresionarla. Y tú la conoces mejor. Ah, y no olvidés vuestros auriculares -me comentó nuestro tutor.
 
- Adiós, profesor -pulsé el botón para no verle más. Nos teletransportamos a MOON. La estructura del edificio era igual que la de SUN, hexagonal. Tras hablar con los agentes nos adentramos al Centro Comercial. Varios guardias nos dieron la bienvenida. El lugar estaba compuesto de 5 plantas. En la primera se encontraban todas las tiendas y centros locales de comida. En la segunda se encontraban las tiendas de ropa. En la tercera todo lo relacionado con la joyería. La cuarta planta consistía básicamente la zona para niños, donde hay tiendas de juguetes como de videojuegos. Y en la última planta, estaba todo lo relacionado con los electrodomésticos. No había que ser muy inteligente como para saber que si los ladrones viniesen, sería por la tercera planta. Nos dirigimos a ese lugar. Nos sentamos en uno de los bancos que había. Todo estaba desiértico. La policía había prohibido la entrada a cualquier civil. Las cámaras y saber que habían varios guardias en cada planta nos tranquilizaba algo. Pasaron 10 minutos, no hubo ningún "atentado" en contra de este edificio. Tobías y yo nos empezábamos a aburrir.
 
- Oye...¿y si cogemos algo "prestado"? -preguntó.
 
- Tobías, hay cámaras -le respondí.
 
- Pues las desactivamos y ya -me contestó.
 
- También hay guardias -le comenté.
 
- Mmmm...¿y si robamos a los guardias? -me preguntó de nuevo.
 
- ¿El uniforme o a ellos? -le pregunté bromeando.
 
- Las 2 cosas -respondió riéndose. Empezamos a hablar sobre estratégias para robar y escabullirnos de este lugar. Obviamente no lo íbamos a hacer. Tras cansarnos de estar sentados, decidimos dar una vuelta. Retomamos la conversación que teníamos.
 
- ¿Y si escapamos con los objetos por las rejillas del edifico? -me preguntó.
 
- No creo que puedas caber en ellas -le contesté burlándome de él.
 
- ¿Me estás llamando "gordo"? Perdona, pero he adelgazado 1 kilo esta mañana -me respondió riéndose. Noté un ruido extraño, proveniente de la segunda planta. Se lo comenté a mi compañero y fuimos a investigar. Bajamos por las escaleras mecánicas.
 
- Oye, ¿no había aquí antes un guardia de seguridad? -le pregunté extrañado.
 
- Bueno, a lo mejor se ha ido a comer, que ya casi estamos en esa hora -respondió.
 
- Supongo que será eso... -dije algo inseguro. Puede que estuviera haciendo guardia en otro sitio o comiendo en la primera planta como teorizó Gryn Syld. Somos superhéroes, era normal que nos dejaran todo el trabajo duro. O eso es lo que pensaba. Regresamos a la tercera planta.
 
- ¿No te parece que ese tal grupo "Cat Theft" es algo curioso? -me preguntó algo intrigado.
 
- Bueno, no le veo lógica a avisar sobre qué día y lugar van a robar -le respondí algo desinteresado.
 
- Ah, eso es debido al prestigio. Si robamos en lugares los cuales saben de nuestra llegada y conseguimos lograr nuestro atraco. Conseguiremos mucha más fama, sobretodo si lo custodian policías y héroes. Así, nuestros productos serán más valiosos en el mercado negro -nos explicó con tranquilidad una persona que se encontraba detrás nuestra.
 
- Oh, eso tiene sentido pero...¡ESPERA! -se giró Tobías sorprendido y asustado por la respuesta que nos dió una desconocida. Nos dimos la vuelta rápidamente. La que se encontraba detrás de nosotros llevaba un conjunto negro, cinturón gris con varios artilugios, guantes, rodilleras y codilleras de colores grisáceos. Por último, destacaba su máscara, que era la de un gato cuya silueta era del mismo color que su cinturón. Nos saludó con las 2 manos, en ellas sujetaba una especie de bolas plateadas las cuales nos lanzó. De ellas se emitió una onda expansiva que nos hizo saltar varios metros hacia atrás, sumado a que inundó de humo el lugar. Mierda, estos gatos sí que son sigilosos. Me levanté, tenía que perseguirla, sin embargo quería comprobar algo. Salté hacia la planta de abajo, tras aterrizar, observé que debajo de las escaleras mecánicas se encontraban 2 guardias incoscientes. Mierda, tenía razón sobre que algo pasaba.
 
- ¡LAS CÁMARAS ESTÁN DESACTIVADAS! -me gritó Tobías desde su planta. No solo eso, sino que consiguieron quitar la energía del lugar. Ahora podrían robar sin ninguna dificultad. Volví rápidamente con mi compañero. El humo estaba casi disipado. Corrimos para encontrar a esa ladrona. Nos saludaba desde la cuarta planta. Nos hizo un gesto con la mano para que fuéramos a por ella.
 
- ¡Voy yo! -exclamó Tobías sin tener ningún plan. Me di cuenta de que el traje de la gata de antes era distinto, la suya tenía colores rojos, la otra eran grises. Era muy sospechoso que nos estuviera esperando arriba, obviamente quería que la siguiéramos mientras que su aliada estaría robando en esta planta. Nosotros no somos idiotas, nos habéis engañado una vez, no volvería a ocurrir.  Empecé a correr con mi supervelocidad revisando cada una de las tiendas hasta que encontré a mi objetivo. La otra ladrona se encontraba poniendo todas las joyas que se encontraban en los escaparates en una especie de bolso gris, el cual se iluminaba cuando le metía aquellos objetos valiosos. Estaba a sus espaldas, no me había notado. Antes de decir nada vi como sacó de una caja fuerte abierta una especie de rubí con rayas azules, espera, ¡¿eso es una físmitia?!
 
- Premio -dijo orgullosa sosteniendo el rubí.
 
- Un buen premio para dejarlo donde estaba -le comenté. Ella se giró sin prisa, no estaba nerviosa ni tenía miedo.
 
- ¡ALA! ¡Pero si es "Bluedice"! ¡Ha venido a detenerme en persona! Qué honor -exclamaba poniendo sus manos en su cabeza haciendo parecer que estaba sorprendida. Me alegró escuchar bien mi nombre...aunque proveniese de ella.
 
- Ríndete, villana -le ordené serio. No me gustó que jugasen de esa forma con nosotros.
 
- "Ríndete, villana" ¿Eso se lo dices a todos? ¡Es muy gracioso! Y no soy una villana, soy una ladrona -explicaba jutando sus manos y alzándolas hacia mi para que la arrestara mientras se reía de mi comentario-. Aquí me tienes, "señor superhéroe".
 
Se comportaba de forma muy segura, estaba planeando algo. Por eso, me potencié mi brazo derecho, me acerqué poco a poco a la ladrona. Cogí su mano y agarré el rubí con mi mano potenciada.
 
- ¡Me encanta tu juego de luces que tienes en tu disfraz! Por cierto...¿Cómo me vas a arrestar? -me preguntó calmada. La verdad, no se me había ocurrido, no tengo esposas. Ante ver que dudaba durante unos segundos volvió a hablar-. Déjame ayudarte.
 
Con la velocidad de un felino, agarró de su cinturón una especie de brazalete gris y me lo puso en mi mano que no estaba potenciada. Se iluminó a color azul, provocándome un terrible dolor durante unos segundos. Me caí al suelo pero logré sujetarme con las rodillas. Mi brazo dejó de brillar. No me jodas, ¿cómo es que tiene un aparato que inhibe los poderes?
 
- Se lo que te estás preguntado, el brazalete es un artilugio que salió hace unos días en el mercado negro. Bueno, yo me voy. Espero volver a verte pronto, "Bluedy" -me explicaba calmada y cariñosamente la bastarda. Recogió el rubí que estaba en el suelo y lo puso en su bolso. Salió corriendo a una gran velocidad. Que no tenga poderes no significa que no me pueda mover y pelear con mi fuerza física. Salí de esa tienda para perseguirla. Estaba a varios metros de ella, iba a conseguir escapar, tenía que pensar en un plan. Nos encontrábamos corriendo por el pasillo principal, en medio hay una estatua de oro de pequeño tamaño de Ligth Layer. Se dirigía hacia allí la gata. Por lo que me contacté con Tobías por los auriculares, diciéndole en qué sitio crear un escudo grande de energía y si era posible, una barrera. Nuestra profesora Elizabeth nos dijo que podemos evolucionar nuestros poderes de varias formas, la primera era con esfuerzo diario y la segunda teniendo fuertes emociones. Tobías obtuvo esos sentimientos tras casi morir aquel fatídico día. Ahora, él sabe crear escudos de energías en cualquier sitio sin necesidad de que esté en el lugar, lo hace gracias a su memoria. Gryn Syld me respondió algo cansado de correr por perseguir a la otra ladrona.
 
- Nunca he hecho un muro pero...lo intentaré -me dijo algo exhausto. Consiguió crearlo a la perfección. La ladrona se golpeó con la pared de energía. Lo empezó a tocar desconcertada. Cuando bajó su guardía fui a por ella con una ataque. Se dió la vuelta. Le iba a dar un puñetazo en la cara para noquearla , sin embargo, ella desvió mi ataque apartando mi brazo derecho hacia la izquierda gracias a sus rápidos reflejos. Eso hizo que rompiera mi postura de ataque, pero nuestra profesora Mobeen nos enseñó qué hacer en este tipo de situaciones. Me arodillé, me levanté rápidamente con mi brazo izquierdo, más bien, con mi palma izquierda le di en la barbilla de la máscara provocando que se la quitara a la fuerza. Después de eso, la empujé con todas mis fuerzas en dirección al muro, cuando chocó con éste perdió su bolso el cual se encontraba a varios metros de ella. La ladrona cayó también al suelo, se incorporó rápidamente. Observó su máscara, la cual estaba dañada, se encontraba al lado suya. Me miró a los ojos. Ahora que la miraba de frente, presencié que era otro ser antropomorfo. Esta vez, un gato. Tendría mi misma edad debido a su aspecto; su colo de piel era gris, sus ojos eran amarillentos, tenía un pelo castaño que le llegaba hasta el cuello, además de sus orejas y colmillos de gato. Me impresionó mucho su físico, osea, sabía que el grupo se llamaba "Cat Theft" pero no creí que se componían de gatos de verdad. Tenía que admitirlo, se veía...bien, su mirada no parecía de alguien que era malvado.
 
- ¿Qué? ¿Te parezco linda? -me preguntó con una cara de provocación.
 
- Soy un superhéroe, no salgo con las malas personas  -le contesté mintiendo en lo primero.
 
- ¿Quién ha dicho algo de salir? -me preguntó mientras se levantaba lentamente. Mierda, no puedo perder tiempo hablando. Intenté agarrar el bolso pero de mi brazalete salió energía la cual me hizo que me paralizase. Ella cogió el bolso con tranquilidad.
 
- Ah, se me olvidó comentarte que lo puedo controlar manualmente y hacer que paralize a las personas que lo llevan. No te preocupes, que en 20 minutos se desactivará -me comentó casual enseñándome desde lejos su muñeca la cual tiene una pulsera de metal con varios botones-. Antes de irme, quiero saber algo que me ha parecido muy...curioso. ¿Por qué has mentido con lo de ser superhéroe?
 
- Yo...no he mentido en ningún momento -le respondí.
 
- Mi "Bluedy" oculta más secretos de los que creía. Para tu información, tengo poderes. Puedo ver el interior de las personas, su alma. Sé cuando alguien está mintiendo y cuando otra es de fiar o no. Y tú no perteneces al primer grupo -me empezó a explicar sentándose al frente de mí. Yo estaba intentado sujetarme para no caerme al suelo con lo que podía, el dolor de esa electricidad me estaba durando. Qué mala suerte la mia, o no, si esa habilidad la tuviera alguien de mi clase...estaría más jodido que ahora.
 
- Ya que puedes saber cuando miento...te voy a decir algo...no te lo pienso contar -la miré seriamente.
 
- Jo...me parecía algo muy interesante -me respondió desanimada y decepcionada conmigo-. Bueno, cuídate.
 
Empezaba a alejarse despacio, mierda, no la puedo dejar ir. Esto lo hacía por mi orgullo, me la ha jugado muchas veces, me estoy hartando. También, si consigo detenerla hará que nuestra Academia tenga mucho prestigio, debido a que nadie ha logrado detenerlos. Así, conseguiré más puntos para llegar a estar en el mismo equipo que con The Angel. Mybe me comentó que para estar con él, hay que hacer y sacar lo mejor de ti en el día a día. Y si consigo parar este atraco...me aseguraré un puesto fijo. Tengo que hacer que vuelva. Por lo que he conocido de ella, es alguien extrovertida, no tiene miedo a nada y es curiosa, como una gata callejera. Quiere información, pues yo, se la voy a dar.
 
- Tienes razón, odio a los superhéroes -me sinceré. Logré que se parara, se dió la vuelta y se puso de rodillas para verme.
 
- ¿Por qué? -me preguntó intrigada, quería saber más sobre mis motivos ocultos.
 
- Ellos...no estuvieron cuando la gente les necesitaba...cuando mi familia...y yo...dejaron que personas inocentes muriesen. Eso, no lo puedo perdonar -expliqué de forma seria y furiosa. El hecho de recordar cómo ese hijo de puta pasó de mi y de mi hermana...de todos...me hace rabiar- Y ese es el motivo.
 
- Siento escuchar eso...mi pésame -me respondió apenada, le preocupaba de verdad-. Pero...tú eres un estudiante...de la Academia Heaven...¿verdad? ¿por qué estudias para ser un superhéroes si los odias tanto?
 
JAJA Vaya preguntas que haces, gatita. Me la estoy jugando mucho al revelar toda esta información. Menos mal que las cámaras están apagadas y nos encontrábamos solos en la sala. Sin embargo, no puedo dudar ahora. Tengo que seguir contando la verdad, para que pueda confiar y empatizar conmigo.
 
- ¿Qué mejor forma de destruirlos que infiltrándome en ellos? -le respondí con otra pregunta.
 
- ¡Qué buena idea! Eres muy interesante "Bluedy". No sabía que eras todo un supervillano. Una última pregunta...¿los quieres matar? -me miró algo más seria, intimidaba.
 
- Por supuesto y para ello, necesito que devuelvas todas las pertenencias que has robado -intenté explicar el plan que tenía, que sería llegar a un acuerdo. Yo, como alumno de la Academia Heaven puedo conseguir información jugosa. Sin embargo, ella se me adelantó.
 
- De acuerdo, lo haré -comentó mientras sacaba el rubí y lo ponía a mi lado. Luego tiró al suelo el resto de joyas con cuidado para que no se rompieran. Después, se sentó a mi lado-. Pero me debes un favor.
 
- ¿Cuál? -pregunté con cierta incertidumbre.
 
- Verás... -se acercó a mi oido izquierdo y me susurró el favor que le debía. ja...JAJA. Vaya, sí que se está aprovechando de que vaya a la Academia Heaven-. Necesito esa información que vale millones, el mismo precio que estas joyas que te acabo de dar. Creo que es justo.
 
- Sí que juegas bien tus cartas -le contesté a su explicación-. Pero ¿cómo sabrás que voy a hacer lo que dices?
 
- Oh, por esto -me respondió sacando una especie de cuadrado metálico el cuál tenía en el medio color azul oscuro y la cara de un gato de color negro. Me lo puso en el cuello, noté como me ardió, me atravesó el traje. Me marcó esa bastarda-. Lo que te acabo de poner en el cuello es una especie de tatuaje, el cual contiene veneno en su tinta negra que hará que te mueras por una infección en menos de 24 horas. Yo soy la única que tiene la cura, por lo que tendrás que hacerme el favor sí o sí.
 
Tras acabar con su explicación se levantó. No paraba de tocarme el cuello, sentía mucho escozor en esa zona. Esta chica...es mucho más inteligente de lo que creía.
 
- La tinta es bastante resistente, ni flotándolo, ni con agua, no harás que se vaya. Por cierto, quedamos a las 10 de la mañana en el "Distrito Downleader", en el edificio abandonado de Industrias Darke. No tardes o...morirás. Nos vemos, "Bluedy" -se despedía. Yo la interrumpí, quería saber una última cosa que me reconcomía por dentro.
 
- Espera...¿por qué has cofiado en mí tan fácil? -le pregunté intrigado por saber su respuesta.
 
- Hablando contigo he obsevardo que eres una persona que...sobrepiensa mucho las cosas. Supuse que querías llegar a un acuerdo conmigo, por lo que me adelanté. Además...yo también odio a los superhéroes -tras explicarme ésto último, me guiñó el ojo y se puso su máscara. Salió a toda la velocidad de la sala. Al rato de unos segundos, las cámaras y la luz volvió a funcionar. Tobías me hablaba desde el auricular.
 
- ¡Ker!, ¡Ker!, ¿estás ahí? -me preguntaba estresado.
 
- Estoy...-respondí sin muchos ánimos.
 
- Se ha escapado...lo siento...-se disculpaba conmigo.
 
- No te preocupes, yo he logrado detener a la otra ladrona, no ha conseguido robar nada -le expliqué algo contento. Tendría que estar contento, esto ha sido una gran victoria...que ha llevado un pequeño precio. Solo tengo hasta mañana por la mañana para conseguir esa información. Bueno, no será tan complicado. Llamamos a los policías de afuera. Gryn Syld y yo nos encargamos de poner en su sitio todas las joyas robadas. Mi brazalete se desactivó minutos después. El objeto se lo di a los oficiales para que lo investigaran.
 
- ¡¿Enserio es una físmitia?! !¿Por qué siempre cuando hacemos equipo están estas piedras en medio?¡ -se preguntaba sorprendido y enojado mi compañero. Yo también me hacía la misma pregunta. Tras arreglar todo y ver si los guardias estaba perfectamente. Salimos del Centro Comercial. El tatuaje que me puso esa gata se veía con claridad. Por lo que pedí a Tobías que se encargara de los periodistas. No sin antes hacernos una foto para Ultrastories. Me puse con una pose que hacía que no se me viera la marca que llevaba. Puse de comentario: "Goodbye Cats". Además de varios hastags. Finalmente, decidí regresar a clase. Me quité el traje, me fui directo al baño de la primera planta. Me miré a uno de los espejos. Mierda, ¿cómo le voy a explicar ésto a mi madre? No paraba de hacerme esa pregunta hasta que llegué a mi casa. Nada más entrar, corrí en dirección al lavabo. Me puse con prisas maquillaje en mi cuello tras numerosos intentos fallidos por quitarme ese tatuaje. Conseguí que no se notara. Una vez más calmado, salí de ese cuarto.
 
- ¿Qué tal el día Ker? -me preguntaba con cariño mi madre mientras ponía la mesa.
 
- Bien, he conseguido hacer hoy algo que otros no han podido, acabar con una banda de superladrones -explicaba emocionadamente para impresionar a mi hermanito que se encontraba esperando en su mesa la comida.
 
- ¡¿ENSERIO?! ¡CUÉNTAME MÁS! -exclamaba Ethan con mucha pasión.
 
- Mejor os lo muestro, creo que tendría que estar saliendo mi compañero en las noticias -comenté encendiendo la tele. En efecto, Gryn Syld estaba en los focos de todas las cámaras que no le paraban de grabar. Explicó todo lo ocurrido. Mi madre y hermano se sentían bastantes orgullosos de mi. La foto que subí hace menos de 30 minutos consiguió más de 10 mil likes. Obtuve 500 seguidores más.
 
- Por cierto mamá, ¿hoy tienes una cita con Mybe? -le pregunté algo interesado.
 
- Pues..sí. Hemos quedado esta tarde a las 6. ¿Por qué este interés repentino? -me respondió confundida.
 
- Bueno, me lo pasé muy bien la otra vez que fui con vosotros. Y...quiero darle una oportunidad. Eso es todo -le expliqué.
 
- ¡MAMÁ! ¡Ker está madurando! -gritaba de la alegría mi hermano. Supongo que...¿gracias?
 
- ¡Me alegra que digas eso! Le avisaré ahora a Craig de que venís conmigo -me comentó con alegría Marissa mientras vino hacia mi para abrazarme-. Te quiero mucho.
 
Ya eran las 6, quedamos en la Plaza Mayor de Eustópolis. Craig vino como la última vez que lo vi, arreglado y peinado. Esta vez llevaba un traje gris. Nos fuimos a sentarnos en una heladería que había en ese lugar.
 
- Cariño, ¿de qué quieres el helado? -preguntó Marissa a Ethan.
 
- ¡Quiero helado de cielo! -le respondió con una sonrisa.
 
- ¿Vosotros queréis algo? -nos preguntó a Mybe y a mi.
 
- Yo estoy bien, gracias -contesté.
 
- Yo quiero uno de fresa. Espera, que lo voy a pagar yo -dijo mientras sacaba de su cartera algunos billetes. Yo me levanté bruscamente haciendo que se le callera la cartera al suelo.
 
- ¡He cambiado de opinión! ¡Quiero uno de Vai...¡Oh! ¡lo siento! Espera, lo recogo por ti -me disculpé mientras cogía rápidamente la cartera de Craig. El objeto era marron compuesto de seda. Pude ver su DNI que se encontraba al lado de una foto suya. Sin embargo, no me dió tiempo a observarlo detenidamente ya que Mybe me lo quitó.
 
- Gracias, patosín -me agradeció burlosamente Craig.
 
- ¿De verdad que te apellidas "Sharman"? -le comenté.
 
- ¿De verdad que te apellidas "Walker"? -me comentó. Touché. Estábamos ahora paseando por uno de los parques de la ciudad. Mi madre y mi hermano se encontraban caminando delante, yo estaba atrás con Craig.
 
- Oye, Craig, ¿nos hacemos una foto? -le pregunté.
 
- Hoy estás muy raro, Ker. ¿Qué quieres? -me respondió desconfiado.
 
- ¿Qué? Yo solo quiero sacarme una foto con mi nuevo..."padrastro". Además, si Marissa ve que nos llevamos bien como para hacernos fotos entre nosotros, conseguirás más puntos con ella -le expliqué tentándolo.
 
- Estás tardando en hacer la foto -me contestó.
 
- ¡Esperad! Que nos vamos a hacer una selfie -comenté a mi familia para que se detuviesen. Hice la foto, la verdad, salimos bastante bien. Continuamos andando.
 
- Oye, ¿por qué te has tapado con tu mano izquierda toda la parte de la boca y de la nariz? -me preguntó extrañado.
 
- Oh, porque está de moda hacer ese tipo de poses en 2025 -le respondí.
 
- Qué raros que sois los adolescentes de estos tiempos...por cierto, los oficiales me comentaron  la gran hazaña que hicisteis en el cento comercial. Estoy orgulloso de vosotros. La Academia en general lo está -me alabó Craig.
 
- ¿Crees que tenga posibilidades de estar en el mismo grupo que con The Angel? -le pregunté con entusiasmo.
 
- Puede ser... -no quiso responderme. Aun así, con esa respuesta me conformaba. Todo lo que estoy haciendo aquí y ahora, no lo hacía en vano. Me alegré ver en las pantallas digitales la noticia sobre los "Cat Theft". Así hoy Wolfan descansaria un poco más de su fama al no hablar sobre él. Pasamos el resto de la tarde caminando, visitando parques infantiles y cenando en un restaurente de lujo. Todo pagado por ese bastardo. Al llegar a casa, me eché a la cama. Me acordé de lo que me susurró la ladrona: "Consigue toda la información que puedas acerca del superhéore, Mybe. Tanto su nombre real como alguna foto de él.". ¿Para qué querrá toda la información que he recolectado en esta cita? Bueno, ya lo descubriré mañana.

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo