Cap 18. Recuerdos.

Anexia: World of Superheroes.

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Me encontraba con mi madre viendo las noticias. Me desperté más temprano que de costumbre por mis pesadillas. Estaba harto de soñar que era incapaza de salvar a mi familia. Pusimos el Canal 53 para ver si había alguna novedad.
 
- Noticia de última hora, se ha hayado el cadaver del superhéroe nivel S "GenMatrex" en uno de los rascacielos de Nueva York. Parece ser que peleaba con el villano reconocido como "Counter", se sabe por el número escrito con la sangre de la víctima en la escena del crimen. Escribió "12", ese es el total de héroes de nivel S a los que ha asesinado. Es una desgracia que haya ocurrido todo esto... -explicaba algo apenado el presentador. Vaya, parece que hay otra persona que me está quitando el trabajo. Bueno, no soy un chico celoso, cuántos menos superhéroes, mejor. Así que, mala suerte GenMatrex. Ese es el destino que te merecías.
 
- Sí, es una auténtica tragedia lo ocurrido. Creíamos que dejó de perseguirlos debido a su larga inactividad de 2 años. Varios superhéroes y agentes de la ley han declarado que van a ir a buscarlo. Sin embargo, desconocen tanto su apariencia como sus habilidades. Se cree que tiene compañeros que les ayuda a borrar todas las imágenes de las cámaras de seguridad -siguió la noticia su compañera.
 
- Qué horrible... -comentó Marissa horrorizada por lo que veía en pantalla.
 
- Sí, tienes razón... -mentí. Me alegraba mucho de que alguien era capaz de acabar con los de nivel S. Eso me daba esperanzas, no era imposible matar a esa categoría de héroes, solo es algo bastante complicado. ¿Qué pensará Light Layer acerca de todo esto? Me muero por ver su cara. Mientras caminaba dirigiéndome a la Academia no podía evitar sonreir. Esa noticia la verdad que me alegró la mañana. Cuando llegué a clase, todos se sorprendieron al ver mi cambio de actitud.
 
- Ker...¿estás sonriendo? -me preguntó Danny extrañado.
 
- Vaya, parece que nuestro "patosín" hoy está "agustín" -bromeó Tobías. Qué pesados se ponen a...espera, ¿cómo me han llamado?
 
- Parece ser que ya has conseguido novia ¿eh? -me comentó Leo mientras agarraba con su mano derecha la de Beatriz con cariño.
 
- ¡¿Ya estás saliendo con Doris?! -me volvió a preguntar Green Twister. Idiota, no digas su nombre o Tobías me empezará a molestar como lo hace con Elton.
 
- Así que tu novia se llama "Doris". Vaya, vaya... -dijo Beatriz mirando a Leo. Ellos dos me miraron, luego cruzaron miraditas entre ellos.
 
- ¡No es mi novia! -exclamé enojado. Me senté en mi sitio frustado. Observé llegar a Elton a clase, me miró serio, se sentó, luego me volvió a mirar.
 
- ¿Sucede algo, "patosín"? -me preguntó burlándose de mi. Todos los de la clase se rieron de su broma, yo no lo encontraba gracioso. Todo por la culpa del bastardo de Mybe. A lo largo de las 3 clases tuve que aguantar más bromas del estilo con mi nuevo apodo. Ahora que me llamaban así apreciaba ahora cuando Doris me dice "Bluedy". También, observé a Leo y a Bea estar muy tortolitos en las clases, pasándose notitas o molestando a los profesores debido a que se hablaban susurrando. Se les veía muy unidos desde el Lunes, ayer también se encontraban de esta manera, les preguntábamos si salían pero solo se reían entre ellos. ¿Qué mierda significaba eso? Cuando llegó mi querido y amado receso, Fire Emotion vino a mi mesa.
 
- Oye, ¿puedo hablar contigo de algo? -me preguntó algo serio.
 
- Claro -le respondí. Nos íbamos a ir juntos hasta que RoseRobot abrazó el brazo de su amante.
 
- ¿A dónde vais? -nos interrogó nuestra compañera con curiosidad. 
 
- Iba a hablar con Ker...en privado, amor -respondió Leo algo nervioso.
 
- ¡Pues os acompaño! No te importa, ¿verdad Ker? -me comentó la joven enamorada.
 
- Pues verás... -no sabía que contestar. Miré a Leo y me decía "no" disimuladamente girando su cabeza-. tengo algo que decirle yo también...cosas de hombres.
 
Bea se fue enojada, nos miró a los 2 con mala cara. Le dijo a su amante que le mandaría mensajes y que le avisara cuando acabase de hablar conmigo. Nos fuimos a un pasillo y nos sentamos en el suelo.
 
- Bueno...¿qué querías? -le pregunté intrigado. No hablaba con él desde el Lunes, ¿me querrá decir algo sobre cuando se sacrificó para salvarme?
 
- Es sobre mi relación con Beatriz...no sé si lo habrás notado pero...estamos saliendo -me explicaba algo ruborizado. "No sé si lo habrás notado", desgraciado si no lo escondíais. Veros felices me estaba dando ganas de pedirle salir a...bueno, no, qué mala idea.
 
- ¿Enserio? Felicidades -dije alegrándome por ellos.
 
- Gracias... -me agradeció feliz y algo apenado.
 
- ¿Por qué siento que ahora viene un "pero"? -le pregunté esperando equivocarme.
 
- Eso es porque se ha comportado de una forma muy...acosadora. Desde que comenzamos a salir este Lunes por la tarde, no para de mandarme mensajes cada 5 minutos y me llama a cada hora. También, cuando estamos en clase no se separa de mi...¡ayer incluso me siguió hasta el baño de hombres! ¿no te parece algo raro? -se desahogó conmigo.
 
- Bueno, considerando que solo estáis saliendo desde hace 2 días más o menos pues...sí, algo excesivo me parece -le comenté con sinceridad.
 
- Ya...que a ver que me gusta mucho y me emociono siempre cuando estoy con ella, recibir un mensaje de amor suyo se siente...emocionante pero...su comportamiento me parece algo raro, tengo miedo de decírselo por si se enoja conmigo o me deja...tampoco quiero hacerla daño...no me gusta cuando alguien tiene sentimientos pesimistas... -explicaba preocupado por su reciente relación.
 
- Díselo, no todas las parejas son perfectas, somos humanos, cometemos errores. Se nota que te quiere, lo comprenderá y te escuchará. Además, puede que se comporte de esa manera por miedo a perderte, casi te quedas sin emociones para siempre -le aconsejé a Leo.
 
- Sí, tienes razón, gracias por escucharme, ker -me sonrió.
 
- De nada, por cierto, ¿por qué me lo cuentas a mi? -le pregunté.
 
- Porque tú fuiste quién convenció a Mybe para que Beatriz viniese al hospital y me curase. Eres el que más...cerca ha estado de nosotros, nos viste en esa escena conmovedora. Y también, te quería llamar para agradecerlo -me explicaba algo sonrojado al recordar esa escena.
 
- No, Leo. Yo soy el que debería de darte las gracias, tú te sacrificaste por mí, te lo agradezco -le comenté.
 
- No me lo agradezcas, hice algo que tú mismo harías. Te admiro mucho, a pesar de...bueno, de que tengas ese sentimiento constante eres capaz de luchar y mirar hacia adelante...¡incluso hasta de sonreír! Creo que eres genial -me explicó alagándome. Ese comentario me hizo estar algo incómodo. Si yo hubiera estado en su lugar, no le habría salvado. Nuestra conversación profunda se vio cortado por una llamada de RoseRobot.
 
- ¿Ves? A esto me refiero, no ha pasado ni cinco minutos y me está llamando, bueno, deséame suerte -dijo levantándose del suelo y contestando a la llamada. No entiendo aún por qué me preguntan cosas del amor si paso totalmente de ello. Sonó el timbre. Ahora tocaba clase con Mybe. No quería ir debido a que empezarían con el cachondeo de nuevo. Sin embargo, si no asistes a una clase te ponen falta y avisan a tus padres. No me quedaba otra opción que ir. Cuando nos sentamos todos, vino nuestro tutor comiendo unas galletas saladas.
 
- Malos días a todos. Hola patosín. Bueno, hoy habrán misiones normales, sin embargo, el próximo día tendremos una clase...movidita. Como la última vez, 4 personas vendrán conmigo los demás haréis grupos de 2 -nos explicaba detenidamente mientras se relamía los labios por la sal que tenía-. Bueno, la pregunta del milenio, ¿quién quiere ir con patosín?
 
Nada más terminar su pregunta, todos levantaron la mano menos Elton. Bastardos, el que se quede en la misión conmigo no lo salvaré si está en problemas.
 
- Muy bien, pues irá...tú, el nerd -señaló nuestro profesor a Edward.
 
- Me llamo Edward -respondió algo enojado al no acordarse de su nombre
 
- Y yo Mybe, encantado. Vosotros 2 iréis a una misión que se encuentra fuera de la ciudad, en el Bosque Nacional de Eustópolis. Os esperarán varios policías y otros alumnos de la Academia Hell -nos explicó tranquilamente acabando sus galletas. Nos puso las coordenadas, luego nos pusimos los trajes y le dimos al botón de nuestros brazaletes para teletransportarnos. Nos encontrábamos en la entrada del bosque. El profesor de la otra academia era Nevada, también estaba el estudiante con traje de animales, Whisperer. Me alegró ver caras familiares. Les acompañaban otra alumna, su cabello era largo de color blanco, llevaba un traje de color piel conjuntado con unas flechas rojas que iban hacia delante y otras azules que iban en la dirección contraria, su antifaz estaba dividida a la mitad, una parte tenía el color rojo y la otra azul. Fuimos con ellos, nos presentamos.
 
- A paso tiempo, Bluedice -nos saludó el profesor.
 
- Sí, qué casualidad que estemos en el mismo equipo -comenté algo ilusionado.
 
- Esta vez te mostraré el verdadero poder de la Academia Hell -me desafiaba el chico de los animales.
 
- Hola, yo soy "Duo Two". ¡Encantada! -exclamó feliz la alumna.
 
- Yo soy Ilusionysta -se presentó como si nada mi compañero. Nevada nos explicó la situación.
 
- Hay un villano cerca del lago que se encuentra en medio del bosque. Está asustando a todos los animales que se encuentran y a los trabajadores, parece que se está comiendo la carne viva a los animales. Algunos guarda bosques habían ido a detenerle pero...con su poder los había matado. Tras minutos de no responder a la señal de sus compañeros, nos llamaron a nosotros y a la policía -terminó de explicar el profesor. Antes de que fueramos a por ese "animal" tuvimos que dar detalles sobre nuestros poderes para que así podamos hacer un buen plan.
 
- Yo puedo hablar con todos los animales -explicó Whisperer.
 
- Yo con mi dedo índice derecho puedo mover toda clase de objetos y personas hacia arriba. Con el dedo índice de mi otra mano puedo hacer lo mismo pero para la dirección contraria -nos explicaba emocionada Duo Two mientras nos hacía una demostración levantando un tronco en el aire y luego dejándolo en el suelo. Una vez hechas estas presentaciones ideamos un plan. Edward y yo iríamos por detrás del bosque. Whisperer y su compañera se enfrentarían cara a cara con el enemigo. Nevada congelaría el lago por unos minutos para que nosotros le atacasemos por su retaguardia. Con las esposas inhibidoras de poder que nos ofreció la policía le arrestaríamos. LLevé a caballito con mi supervelocidad a Edward hacia atrás del lago. Podíamos observar a lo lejos al villano comiéndose a un ciervo que aún conservaba la vida. Intentaba huir pataleando, siguió por varios segundos hasta que cedió a la muerte. Nuestro oponente no paraba de sacar los intestinos, huesos y varios órganos vitales para comérselos. Edward se encontraba mal al ver esa escena. Si así de espeluznante era mirarlo a lo lejos, no quiero pensar cómo será de cerca. El enemigo se encontraba a nuestras espaldas, era imposible que nos noticeara. Sin embargo, se levantó y giró, sentí cómo su mirada asesina penetraba en mi cuerpo. Di un paso atrás por el miedo. Nuestros compañeros de la otra academia llegaron a su destino. El villano se tuvo que dar la vuelta para asegurar de que los recién llegados no le atacasen. Del cielo se formaron varias nubes, salieron copos de nieve que hicieron congelar el agua. Las nubes cesaron. Era nuestra oportunidad. Cogí las esposas inhibidoras de habiliades y me dirigí a gran velociad contra el oponente. No obstante, mis compañero hicieron un trabajo pésimo a la hora de distraerle, Duo Two se encontraba vomitando por la escena y Whisperer se encontraba bastante nervioso al ver al animal destripado. EL villano me miró, apretó su puño en mi dirección. Mi instinto hizo que me apartara hacia la izquierda resbalando con el hielo. Éste empezó a ceder haciendo que el hielo se rompiera, iba a caer al agua hasta que Edward creó la ilusión de un puente. Gracias a él, no caí al agua fría.
 
- Tengo más hambre, quiero más...MÁS...¡MÁS! -gritaba desesperado por saciar su apetito. Ahora que me fijaba, tenía vestimenta de un guarda bosques, estaba rota, machada de sangre. La piel de sus manos y rostro se volvía cada vez más oscura, saliéndole venas color sangre. Sus ojos estaban en blanco, tenían varios colmillos de bestia. Sin embargo, no era un ser antropomorfo. Toda su barbilla estaba empapada de sangre del ciervo que acababa de probar. Comenzó a huir del lugar corriendo a grandes velocidades sobrehumanas. Estuvo en la obligación de parar debido a que le rodearon numerosos coches patrulla y agentes de la ley que le apuntaban con las pistolas.
 
- No huelo nada de metal, nada del dulce sabor de humanos, antes no había un puente en el lago...es falso -razonó de una forma que hasta yo me soprendí. No podía quedarme por más tiempo en el suelo, me potencié las piernas y salí a por ese bastardo. Esto parecía una persecución policial en un bosque lleno de ramas, troncos y rocas con las que podía tropezar. Él saltaba entre los árboles como si fuera un mono además de haciendo caer todo lo de mi alrededor impidiéndome acercarme a él para apresarlo. Nos acercábamos a un par de colinas de varios metros. El villano los escalaba como si nada, yo también. En lo alto de la colina se paró justo al borde de un pequeño precipicio. Empezó a cerrar los puños hacia mi dirección como un loco, yo los esquibaba a la perfección. Sin embargo, para sorpresa de los 2, se resbaló, haciéndolo caer hacia el precipicio. Bueno, supongo que se acabó su vida. No pienso salvarlo, los malos no deben ser rescatados. Un ser despreciable menos en el mundo. No obstante, salió detrás mía a toda prisa Whisperer, logrando sujetar con la mano el hombro de nuestro oponente para que no se cayera.
 
- ¿Qué haces? Es un villano -pregunté desconcertado al ver su actitud heróica.
 
- ¡Es lo correcto! -exclamó algo agotado por sujetar tanto peso. El enemigo se empezaba a reir como un psicópata. ¿Ese idiota no sabe que le puede hacer explotar en pedazos? Bueno, si se quiere suicidar hallá él. Antes de que nuestro adversario hiciese algo se elevó a varios metros. Tal hazaña la realizó Duo Two acompañadado de Edward y Nevada. Logramos atrapar al villano y llevarlo a las autoridades. Tiempo después, uno de los guarda bosques se acercó a nosotros para contar la explicación sobre qué hacía el villano en este lugar protegido. Al parecer, ese persona cruel era un trabajador más que despertó sus poderes. No paró de asesinar a sus compañeros y de comérselos ya que necesitaba comer carne cruda para fortalecerse. Por eso salió a cazar animales en este lugar. Todos nos pusimos mal al escuchar esa noticia, una persona normal que trabajaba para cuidar del medio ambiente se transformó en algo inhumano que hizo acabar con lo que protegía. La vida es muy injusta a veces, ¿verdad hermana? El profesor de la Academia Hell nos ordenó regresar a nuestras clases. Iba a pulsar el botón para volver pero entonces una gata de colores plateados se paró delante de mí. Me recordó a Doris. Por lo que no pude evitar sacarle una foto y enviársela a ella poniendo: "Doris, ¿eres tú?" Después regresé a clase. La mayoría había regresado de sus respectivas misiones. Observé como Leo y Beatriz estaban juntos, parece que no se atrevió al final a decirle cómo se siente. Pasaron pocos minutos hasta que regresó Mybe.
 
- Bueno, en lo que queda de clase es tiempo libre. Yo me tengo que ir que tengo una cita. Adiós, patosín -se despidió nuestro tutor con una sonrisa malévola. Como odio a ese tipo. Ahora teníamos "Auxiliar de Habilidades". Esther vino bastante más ansiosa que de costumbre.
 
- Hoy ya no vamos a ir a más orfanatos. Esta vez, iremos a una residencia de ancianos. ¿A qué es emocionante? -nos preguntó ilusionada. Nadie se atrevió a hablar. Al ver que no contestábamos a su pregunta, se respondió ella misma-. Muy bien, esa es la actitud. ¡Andando!
 
Mientras caminábamos para llegar a nuestro destino, recibí un mensaje de Doris. Me mandó una foto de su mano agarrando un dado pondiendo un texto acompañando a la imagen: "Bluedice, ¿eres tú?" Su mensaje me hizo sonreír del enojo. Esa chica sabía cómo molestarme y darme con mis propios métodos. No quería dejar las cosas así por lo que el resto del camino me piqué con ella. Cuando llegamos al sitio, sin querer me tropecé con el asfalto, conseguí agarrar bien el móvil. Menos mal que no le pasó nada ya que no quería un móvil roto...más destruido de lo que estaba.
 
- Ten más cuidado, patosín -bromeó Tobías.
 
- ¿Estás bien? -me preguntó Danny ofreciéndome su ayuda para levantarme del suelo-. ¿Estabas hablando con Doris?- No menciones su nombre ahora mismo... -respondí algo enojado. Tras mi show, pasamos a la recepción del lugar, nos atendió una señora mayor bastante agradable y como siempre, era amiga de nuestra profesora. Visitamos el lugar, el sitio era bastante tranquilo, todas las personas mayores se encontraban en la sala principal viendo algunas peliculas de los años 80, otros jugando a juegos de mesa, otros estaban sentados mientras dormían plácidamente. Hicimos otros 4 grupos compuestos por 5 personas. El primer grupo se encargaría de cuidar a los ancianos del lugar, en el cuál me encontraba. El segundo grupo se encargaría de las tareas domésticas como limpiar las habitaciones y demás. El tercero se encargaría de ir con varios trabajadores a distintos lugares donde donaban artilugios y muebles antiguos. El último consistía en ir a iglesias para recoger comida donada para las residencias. Era el mismo procedimiento que realizábamos en los orfanatos. En mi equipo estaban Elton, Tobías, Leo y Ruth. Leo antes de empezar se sentó en una silla de madera, suspiró aliviado de que no tuviera encima todo el rato a su novia.
 
- ¿Por qué tenemos que cuidar a...esta gente? -preguntó de mala manera Volcanux.
 
- Porque las personas mayores también necesitan protección y cuidados. Además, cuando seas mayor te pondrán aquí con ellos. No puedes depender siempre de Sara -respondió Gryn Syld provocando a Elton.
 
- ¿QUÉ DICES BASTARDO? -preguntó enojado Volcanux agarrando a Tobías de su chaqueta y alzando su puño para golpearlo.
 
- Que vivan los novios -respondió involuntariamente nuestro compañero asustado. Antes de que pudiera hacer algo Leo detuvo a Elton. Luego vino la gerente a regañarnos.
 
- ¿Qué estáis haciendo? -nos preguntó enojada la señora.
 
- ¡Tiene un bicho en la cara y se lo quiero quitar a golpes! -exclamó furioso Elton. Las personas mayores se empezaban a reir de nosotros, les había cautivado este show, bueno, era algo que no veían todos los días. Nuestra profesora llegó y habló con los causantes del incidente, volvieron algo desanimados. Estuvimos varios minutos jugando con el resto de la sala principal. Ruth se encargaba de escuchar las historias de guerra de los ancianos. Leo hablaba con las personas que tenían sentimientos deprimentes y les alegraba el día animándolos y acosejándoles. Elton y Tobías hicieron las paces, se encontraban jugando a los juegos de mesa con el resto, estaban perdiendo. Pardillos. Yo me encargaba de guiar a las personas mayores que se encontraban cansadas a sus habitaciones. Es más, ahora mismo estoy llevando a un anciano a su habitación.
 
- Gracias jovencito por ayudarme... -me agradeció caminando lentamente.
 
- No me lo agradezcas, estamos aquí para ayudaros. Es todo un placer -le comenté.
 
- Que buena persona qué eres, ¿los demás superhéroes son así? -me preguntó intrigado mirando hacia adelante.
 
- Bueno, digamos que solo yo -bromeé. Se rió de mi chiste. Me agarró bastante confianza ya que me empezó a contar su vida.
 
- ¿Sabes? Yo tenía una nieta que le encantaban a los superhéroes...su favorito se llamaba "Light Layer", siempre me contaba todas sus hazañas con una sonrisa...era tan adorable... -empezó a explicar emocionado y contento pero acabó su frase con algo de melancolía-. ¿Tú conoces a ese superhéroe?
 
- No, tampoco es que tenga muchas ganas -contesté de forma sincera. Yo solo quiero que ese hijo de perra conozca la muerte. Escuchar su nombre solo me producía asco.
 
- Ya veo...¿te he contado que a mi nieta le encantaba ese superhéroe? Incluso fue a su propio festival en...¿2019?...me llamó todo emocionada, quería que fuese pero no podía ese día. Mi familia fue a esa convención y... -no pudo terminar de acabar la frase por que se le caían las lágrimas. Sabía lo que iba a contar a continuación-. ahora no están...los héroes no los pudieron salvar a tiempo...ya no los tengo...quiero volverla a ver...esa sonrisa...
 
Se me partía el alma al escuchar sus duras palabras. Le comprendía, más que a todos en este lugar. Una pena que no supiera que fueron esos "amados" superhéroes los que dejaron morir a esa pobre gente.
 
- ¿Tú quieres vengarte por lo que le pasó a tu familia? -le pregunté serio.
 
- No, yo solo quiero que vuelvan...-me respondió llorando. No me esperaba esa respuesta. Llegamos a su habitación, le coloqué en su cama despacio.
 
- Toma jovencito, por ayudarme -me dió un caramelo Cherry por la ayuda-. Eran los favoritos de mi nieta...le encantaba todo lo dulce...
 
Lo cogí con cuidado como si se tratase de un tesoro. Al tenerlo en mi mano y verlo más detenidamente, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Yo...había visto este tipo de caramelo en mis pesadillas...y aquel día. Vino una trabajadora para atenderlo y darle sus medicinas correspondientes. Antes de irme, el señor me detuvo.
 
- Jovencito, ¿sabías que mi nieta es fan de los superhéroes? -me preguntó con una ilusión y esperanza en sus ojos. Paró de llorar.
 
- ¿Sí? ¿Me podrías contar más? -le pregunté sentándome a su lado. Me empezó a contar historietas de momentos que pasaban juntos en la antigua casa del campo. Que su nieta quería un perro pero sus padres no lo dejaban. De cómo celebraban sus cumpleaños. Estuve escuchándole por minutos y minutos. Sin perderme ningún detalle, interesado en la conversación. Oí por megafonía que Esther nos mandaba irnos del lugar, ya era hora de volver a clase. Me despedí con educación. Mientras caminaba por los pasillos saqué el caramelo de mi bolsillo, lo abrí, me lo puse en la boca para saborear su sabor. Empecé a acordar de aque trágico día. Yo estaba corriendo buscando a mi hermana hasta que choqué con el cuerpo muerto de uno de los civiles. Vi que era una niña pequeña, tendría 2 años menos que yo. Le faltaba la mitad de su cuerpo inferior. Tenía los brazos quemados al igual que su barbilla. Se le notaban las lágrimas de dolor que recorrieron por sus mejillas. Noté que en su mano abierta tenía varias chucherías entre ellas, caramelos Cherry.  Se me escapaban gotas de mis ojos, el recordar ese incidente me ponía muy melancólico. La culpa fue de los superhéores, ellos no los pudieron salvar, puede que no lograran salvar a todo el mundo, es imposible pero en vez de eso nos dejaron a todos tirados a nuestra suerte. Aunque esa persona mayor no quiera vengarse, yo lo haré por él, vengaré a su nieta como a su familia que perdió aquel día. En estas semanas me he estado replanteando mucho mis ideales, sin embargo este descubrimiento me hacía ver que estaba en lo correcto. Los superhéroes deben morir. Yo me encargaré de ello. Así, otras nietas de otros abuelos no sufrirán por lo que pasaste, no quiero que más personas pierdan a sus familias. Te lo prometo.

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