Cap 19. Sentimientos.

Anexia: World of Superheroes.

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- Jovencito, ¿sabías que mi nieta es fan de los superhéroes? -me preguntó el anciano que cuidé ayer sentando en un sillón viejo en medio de la oscuridad. Yo estaba en frente de él, mi cuerpo era la de un niño de 10 años-. Light Layer era su favorito.
 
Tras decir eso último, desapareció. Me rodeaba la soledad abrumadora de las tinieblas. Empecé a correr del miedo.
 
- ¡HERMANA! ¡HERMANA! -gritaba desesperado en medio de la nada. Me tropecé con algo haciendo que callera al suelo de cara. Me incorporé lentamente quejándome del dolor. Me giré para ver por qué había acabado así. No pude contener mi expresión de horror al ver una niña sin la mitad inferior de su cuerpo. Sus brazos y barbilla estaban quemadas, calcinadas. Sin embargo, estaba viva. Comenzó a levantarse con la única fuerza de sus brazos heridos. Cuando se dió cuenta de mi presencia se abalanzó sobre mí. Me sujetaba de las piernas para que no pudiera huir. Vi como a mi alrededor salieron del suelo varias manos que me sujetaban las extremidades, me intentaban hundir en las profundidas de esa oscuridad siniestra. Me resistía como podía pero me hundía cada vez más y más. Observé una silueta luminosa a varios metros de mi, era Light Layer.
 
- ¡POR FAVOR! ¡SÁLVAME! -chillaba entre lágrimas. El superhéroe se dio la vuelta y empezó a caminar pasando de mi grito de auxilio. Yo me rendí, estaba agotado, no podía hacer nada más. Ahora estaba hundiéndome, ahogándome en esa oscuridad como si se tratase de agua. Cerré los ojos, solo quería paz. No quiero seguir luchando si todo va a acabar igual. Cuando creí que sería mi final una mano me agarró y me sacó de ese mar tóxico. No paraba de echar agua por la boca, vi quién era mi salvador, Marco.
 
- Te estabas hundiendo y...¡te he salvado! -exclamaba contento al verme en buen estado. No pude contener mis lágrimas-. Hey, ¿por qué lloras? ¡Ahora todo está bien!
 
- Yo quiero estar con mi familia -es lo único que podía decir. Quiero ver a mi hermana...a papá a mamá, vivos de nuevo.
 
- Tú familia...¡Ah! ¿Te refieres a Ethan no? Espera -dijo mientras cambiaba el lugar donde estábamos a una habitación que me recordaba a una de las salas del Orfanato Slyther. Se abrió la puerta de ese lugar y apareció Ethan corriendo para abrazarme.
 
- ¡Hermano! No llores, ya estoy aquí -me calmaba mi hermanito mientras me apretaba con más fuerza para que me diese cuenta de que estaba conmigo.
 
- Perdón por no llevarte a tu habitación pero...esto es lo único que puedo hacer de momento -se disculpaba Marco.
 
- Gracias -agradecí con sinceridad. El compañero de Ethan tras ver que estaba mejor se esfumó del lugar como si se hubiera convertido en polvo. Me desperté. Todo fue una pesadilla aunque...al final me encontraba mejor. ¿Por qué en mi sueño aparecería Marco? Bueno, qué más da. Eso es cosa de mi subcosciente. Me levanté de la cama y me dirigí al salón. Vi a mi madre estar cocinando algún dulce, espero que no sea para Mybe.
 
- ¡Buenos días! ¿Quiéres que te prepare algo en especial? -me preguntaba alegre.
 
- No, estoy bien -respondí algo serio. Puse las noticias, lo único de lo que hablaban era sobre el villano Counter, empezaron a contar su vida, de dónde apareció primero, teorías conspiranóicas y esas chorradas. Lo primordial fue que no lo habían encontrado aún. Mientras los presentadores seguían hablando yo me sumergí en mis pensamientos. No me podía quitar de la cabeza el hecho de que estuviese Marco, no quería sobrepensarlo mucho pero yo mismo no me dejaba parar. Tsk. Esa gata tenía razón sobre mí, joder, ¿por qué no puedo tener sueños normales como qué esté apunto de...bueno, mejor no. No estoy interesado en esas cosas. Joder, me acabo de despertar y ya pienso en Doris. Al menos era de las pocas cosas que me hacían feliz, ya que ese sueño era horrible.
 
- Ker, ¿podrías llevarle estos dulces que he preparado para Mybe? -me preguntó poniendo el postre que preparó con mucho cuidado en un tapperware. Me negé rotundamente. Hoy no tenía clase con ese bastardo, quería disfrutar de un día sin Craig.
 
- No puedo ser todo el tiempo el recadero. Además, si lo has preparado tú con amor, dáselo tú misma, creo que eso será un detalle más bonito -me excusé. Sabía que Marissa no podía ir a visitarle a la Academia por trabajar en el hospital.
 
- ¡Qué buena idea! Le diré a una de mis compañeras que me cubra un turno e iré a entregáselo yo misma. ¡Gracias Ker! -me explicó emocionada dándome un abrazo. Mierda, ¿qué he hecho? Después de culparme y llorar en mi interior por lo que había hecho, acompañé a Ethan a la escuela. Elton estaba acompañadando a Marco, éste se fue rápidamente hacia nosotros.
 
- ¡Ker! ¿Ya estás mejor? -me preguntó preocupado.
 
- Ah...¿por qué preguntas? -le respondí.
 
- Por el sueño que tenías -me contestó. Espera...¿es en serio? ¿Nuestros sueños han estado conectados o es por algo más?
 
- Sí, estoy mejor gracias a ti -le agradecí acariciando su pelo.
 
- ¿De qué estáis hablando? -preguntó Ethan extrañado al vernos así.
 
- ¡Qué tengo poderes! ¡Puedo ir a los sueños de las personas y modificarlos! -exclamaba  Marco alegremente.
 
- ¡ALA! ¡YO TAMBIÉN QUIERO UN PODER ASÍ! -gritaba todo emocionado mi hermanito al escuchar la buena noticia de su amigo.
 
- ¿Desde cuándo tienes ese poder? -le volví a preguntar.
 
- Pues desde ayer, solo empezaron a funcionar. Lo descubrí porque me metí en el sueño de Elton y estaba con Sara en... -intentó explicar hasta que Volcanux lo detuvo.
 
- ¡SUFICIENTE! Marco, vas a a llegar tarde a la escuela ¡VETE! -ordenó furioso y sonrojado Elton. Cuando los 2 se entraron a clase comenzamos a hablar.
 
- Así que te pilló teniendo un sueño er... -tampoco me dejó hablar ya que intentó pegarme con su puño derecho, sin embargo con mis reflejos pude agarrar su puño antes de que me diese en la cara.
 
- No es lo que imaginas -comentó enojado.
 
- Si es así, ¿por qué estás tan agresivo? -repliqué con una sonrisa malévola.
 
- Piérdete -se fue dejándome ahí solo. Eso te hace mucho más sospechoso, Elton. Nada más llegar a clase Tobías y el resto empezaron con sus bromas sobre llamarme "patosín". Lo peor de todo es que me estaba acostumbrando a ello.
 
- ¿Alguna novedad con Doris? ¿O eres muy patosín para conseguir "novín"? -me preguntó bromeando Gryn Syld. Yo harto me senté en mi sitio sin contestar a ninguna de las burlas que me hacían.
 
- Estás más serio que Elton -comentó Leo siguiendo el juego.
 
- ¡NO ME METAIS EN ESTO! -exclamó enojado Volcanux.
 
- Creo que le he ha comido la lengua el gato -se burló Gryn Syld, todos se rieron de su chiste. Ese comentario sí me hizo enojar, ¿cómo coño sabía Doris era una gata?
 
- Perdón, Ker...me obligaron a contar a toda la clase lo de tu novia -se disculpó Danny conmigo. Lo que me faltaba, ni en ti puedo confiar.
 
- Yo siempre creí que Ker era todo un felino -comentó Edward uniéndose al desmadre. Me estaban incomodando demasiado, sentía vergüenza.  Al ver que no paraban potencié mi mano derecha, iba a golpear la mesa para que todos se callaran, sin embargo llegó la profesora de Inglés antes de que hiciera tal acto. Tras finalizar las 3 primeras clases llegó el receso. Yo me levanté del pupitre algo enojado, Danny me iba a decir algo pero le lancé una mirada asesina por traidor. Ahora mismo quería estar solo. Tras estar por 10 minutos vagando por los pasillos vi como una gran multitud estaba en el patio, estaban haciendo un coro alrededor de 2 personas, las cuales se trataban de Leo y Beatriz. Parece que estaban discutiendo. Fui al patio para escuchar mejor la conversación, esto de ser un cotilla me lo pegó la maldita gata. Me puse en primera fila para disfrutar del espéctaculo. Esto de que 2 superhéroes se peleen entre sí me hacía muy feliz. Y si uno acababa muerto era todo un plus.
 
- Bea, cálmate, estamos montando todo un espectáculo -comentó nervioso Fire Emotion al notar cómo les observábamos.
 
- ¿Me estás diciendo que soy una pesada? ¡Yo solo quiero saber que estás bien! -exclamó entre lágrimas RoseRobot.
 
- Lo sé y lo aprecido pero...te pasas a veces, siempre llamándome a cada hora y enviándome mensajes más seguidos para que te conteste a la fuerza. Llevamos saliendo desde hace 3 días más o menos y me agobia un poco -explicaba Leo de una forma pacífica y calmada.
 
- ¡¿Qué?! ¡Casi te pierdo! No quiero volver a pasar por la misma situación por eso quiero saber a cada momento si estás bien. ¿Y si un día no lo hago y te pasa algo malo? -le preguntó más enojada nuestra compañera.
 
- Amor, no volverá a pasar y si sucede, sé que estarás ahí para rescatarme -respondió Fire Emotion con una sonrisa sincera y de cariño.
 
- No, esto no es por la pérdida de sentimientos. ¿Y si te encuentras con un villano y mueres? ¡Tú poder como el mío son malos en el combate! ¡No quiero arriesgarme! ¿Vosotros estáis conmigo? -nos preguntó sollozando Beatriz. Su pregunta nos incomodó, nadie quería meterse en la vida privada de las personas...excepto Tobías para hacer chistes. RoseRobot al ver que no la respondíamos activó sus poderes y lanzó al público su humor rosa que le salió de las manos. Todos empezamos a llorar como bebés. Sentía mucha angustia y dolor por los comentarios de Leo, ¿es que ese idiota no sabe que ella no quiere que le pase nada malo? Mierda, podía sentir las emociones de Beatriz. Su poder evoluciona al paso de los días. ¿Y ahora está diciendo que parase por qué se siente incómodo? ¡Ese idiota no tiene idea de nada! ¿Si yo no le cuido quién lo hará? Joder, cada vez pensaba más como RoseRobot. Luego nos invadió un sentimiendo de ira y odio hacia Fire Emotion. Ese hijo de puta la estaba haciendo llorar, ¡solo se está preocupando por él! Me cabreaba que le hiciese llorar. Todos comenzamos a abuchearle.
 
- Bea, ¿qué estás haciendo? Esto no es normal en ti -comentó Leo algo asustado por todo el alboroto que genero los poderes de su novia.
 
- Ellos ahora me comprenden y están de acuerdo con que estás siendo muy cruel. ¡Yo solo quiero lo mejor para ti! -exclamaba algo más furiosa pero sin parar de llorar.
 
- Venga, tranquilízate, vamos a hablar en otro sitio...sin gente -respondió Leo bastante alterado por la situación. RoseRobot le cogió de su mano derecha, utilizó su poder para que se sintiera triste. Fire Emotion se arrodilló y empezó a llorar-. Lo siento, no sabía que te sentías así, perdóname.
 
Ver esa injusticia me hacia enojar más de lo que estaba, Bea le estaba obligando a decir esas palabras con sentimiento forzado. Me dirigí hacia ella, me costaba no ir a pegarle a Leo por este estado de ánimo que hacia recriminarle. Sin embargo, luché con mi interior y agarré el brazo con tal fuerza que hice que soltase a Fire Emotion.
 
- Hey, ¿qué estás haciendo? -le pregunté intimidante mirandola fijamente a los ojos-. ¿Estás obligándole a que te de la razón? ¿al igual que todas las personas que están aquí?
 
- No...yo no hago eso -contestó asustada al verme amenazante. Se asustó tanto que dejaron de funcionar sus poderes. Sentí cómo volvía a ser el mismo.
 
- ¿Cada vez que una persona se pone en tu contra o te dice la verdad le obligas a seguirte? ¿A cuántas personas has cambiado a la fuerza? ¿A cuántas parejas? Eso no es una relación sana y sobre todo, una actitud de superhéroe -le expliqué enojado por haberme usado para su propio beneficio. Solté su mano. Ella se tiró al suelo llorando al darse cuenta de su actitud. Miré a Leo para ver si venía conmigo o no. El se levantó y me siguió, dejando de lado a Beatriz. Ahora llora, perra. Hoy han jugado demasiado con mis sentimientos, tengo una pesadilla horrible pero al final fue bueno gracias a Marco, luego siguen cachodeándose de mi con lo de patosín y ahora saben lo de Doris. Hablando de esa gata no me responde aún los mensajes que le envié hace unos minutos. Para rematar, ocurre este desastre. Llevaba mucha furia en mi interior, le pediría a RoseRobot que me tranquilizara pero era obvio que ahora me mandaría a la mierda. Fuimos a una máquina expendedora, Leo se compró un batido de frutas para calmarse.
 
- ¿Crees que he hecho mal en dejarla tirada? -preguntó preocupado, se nota que aún la ama a pesar de lo que le acababa de hacer.
 
- Ella te ha utilizado, ha usado mal sus poderes. Tú estabas en lo correcto, se lo explicaste con buena onda y pacientemente. Ella no quiso entrar en razón. Déjala así, para que recapacite un poco -expliqué algo mosqueado.
 
- Pero aún somos novios... -comentó calmándose un poco más.
 
- Lo sé, y vaya parejita, no estáis juntos ni una semana y ya la habéis liado. Bueno, ahora que lo pienso es tu primera pelea con ella -expliqué.
 
- Sí, es verdad, ¿crees que lo podamos solucionar? Yo la quiero aunque he comprendido mejor sus sentimientos cuando utilizó sus poderes conmigo, me voy a disculpar luego con ella -me comentaba algo más animado.
 
- Haz lo que quieras -respondí a su plan. Sonó el timbre. En "Auxiliar de Habilidades" nos fuimos a otra residencia de ancianos. Mientras caminábamos en grupos de dos personas observé cómo Leo fallaba en su intento de hablar con Beatriz, ella huía de él, tanto era este hecho que aunque estuvieron en el mismo grupo que consistía hacer las tareas domésticas RoseRobot se fue con sus amigas a otra planta para no cruzarse con Fire Emotion. Suponía que en la siguiente clase, "Resistencia de Habilidades", la situación sería igual que en la anterior materia. Sin embargo, nos soprendió mucho no ver a nuestro profesor habitual, en su lugar estaba Mybe comiéndose tranquilamente los ducles que le había preparado Marissa.
 
- Vuestro profesor habitual está hoy en una misión bastante crucial, por lo que yo os voy a dar esta clase. Venga, androides nivel 1000 -explicó con malicia mientras saboreaba el regalo de mi madre con pasión.
 
- ¡¿1000?! -se asustó Elton.
 
- ¿Te parece poco? Pues 2000 -dijo nuestro profesor subiendo la potencia a los robots.
 
- ¡ELTON CÁLLATE DE UNA VEZ! -gritó Carol asustada.
 
- ¡Es la segunda vez que lo haces! -exclamó enojado Edward. Pasamos 30 minutos los cuales fueron muy duros y extremos, tanto que ni lo quiero recordar. Muchos tendrán que llevar a reparar los trajes y la enfermera de la Academia tendrá que curar las heridas que tenían mis compañeros. Yo conseguí librarme de todos los malos pero estaba sin fuerzas. Nuestro tutor llamó a los que pudimos sobrevivir sin "problemas". Esos fueron Edward y yo.
 
- Vosotros, tengo una misión especial para ambos. Vamos a hacer una "clase secreta". Vuestros compañeros creerán que han salido de clase pero no será así, el programa que hace que este lugar cambie de apariencia seguirá activado. Quiero que vosotros 2 hagáis de villanos. Si conseguís derrotar a todos vuestros compañeros ganaréis un aplauso y si no lo conseguís os ganaréis un castigo terrible. ¿Estamos? -nos explicó algo emocionado Mybe.
 
- La recompensa me parece muy...poca -comentó Edward inseguro del trato.
 
- Yo sí que tengo pocas, pero pocas ganas de estar aquí. Así que os jodeis. Venga, el show va a comenzar -terminó de explicar. Nuestro tutor hizo que tras todo este esfuerzo "acabara" la clase. Por lo que todos nos dirigimos a la salida del gimnasio. De pronto, oímos unos ruidos que hicieron temblar todo el edificio. Salimos al exterior para saber qué ocurría. Un monstruo que media más de 50 metros andaba destruyendo los edificios de Eustópolis.
 
- ¡DIOS, PERO SI ES "GODZILLA"! -exclamó sorprendido Danny.
 
- Parece que tenemos una nueva misión que hacer. Haremos 2 grupos de 10 personas, las cuales estarán lideradas por Edward y Ker -planeó Mybe para tener una estrategia para lugar contra esa bestia. En mi equipo estaban: Danny, Elton, Beatriz, Tobías, Alice, Ruth, Kand-Y y Carol. Se supone que tendría que haber otro integrante en mi equipo y ese sería Wolfan pero él no estaba con nosotros. Conseguí hacer un plan sabiendo la táctica de mi compañero Edward. Su equipo iría por la parte de detrás del monstruo, nosotros lo enfrentaríamos delante. Mybe me acompañó para que tuvieramos más apoyo. Dio una razón pobre para explicar el por qué los demás héroes no vendrían y solo estaríamos nosotros en la misión. Todos se lo creyeron. Danny, Elton y Tobías irían al frente. Beatriz, Ruth y Alice se encargarían de cuidar y ayudar a los civiles. Yo estaría con Kand-Y y Carol en otra parte de la ciudad para distraer al monstruo. Una vez que estábamos aislados y me percaté de que no nos veía nadie, comenzé mi jugada.
 
- ¿Y cómo vamos a distraer a esa cosa? -preguntó asustada Carol.
 
- No os preocupéis, yo me encargo de todo -respondí. Agarré las cabezas de ambas y a gran potencia las arrojé en el suelo provocando que quedaran incoscientes. 2 menos. Me dirigí al equipo de apoyo donde estaba RoseRobot y las demás. Me encontré primero con Ruth que ayudaba a un niño a salir de un edificio derrumbado.
 
- ¡Bluedice! ¡Ayúdame! Hay...un niño pequeño atrapado en este lugar -me explicó timidamente.
 
- Claro, enseguida -contesté. Me potencié las piernas y agarré  su cabeza y la tiré contra el pavimento. 3 menos. Me estaba gustando hacer esto, lo veía como una práctica para cuando acabase con ellos de verdad. No pude evitar estar sonriendo como un niño pequeño en navidad. Esta "misión secreta" sí que me alegró el día. Cuando caminaba buscando a Beatriz y a DeathDolly me econtré con una de sus muñecas.
 
- ¿Por qué le has hecho daño? -me preguntó con una voz tenebrosa.
 
- ¿Y por qué no? -respondí riéndome. Vi como una ráfaga de gas rosa se abalanzó sobre mí, yo la esquivé con mi supervelocidad, ese rastro de humo no paró de perseguirme. Conseguí encontrar el origen, estaba RoseRobot lanzándomelo desde un edificio destruido. Yo corrí sobre la pared, cuando llegué a la planta donde se encontraba ella salté y con una voltereta me situé a sus espaldas.
 
- Ahora sentirás lo que sufrió Leo -comenté mirando el humo rosa que me seguía dándole a Beatriz. Ella se encontraba de rodillas gritando por todas las emociones inestables que tenía.
 
- ¿Por qué le has hecho daño? -me preguntaba desquiciada. Puse mi pie sobre su cabeza y con fuerza la golpeé para que chocase con el duro cemento del suelo. 4 menos. Ahora solo debo de encontar a la "muñeca humana".
 
- Lo he visto todo, ¡levanta las manos! -me orndenó Alice que se encontraba detrás mía. Estaba desprotegida, le temblaban las piernas por el miedo de saber que acabaría con ella
 
- Ahora, Edward -dije señalando hacia un lado de ella. Se dio la vuelta la muy tonta creyendo que Ilusionysta se encontraba en la dirección que señalé. La logré noquear. 5 menos. Solo me faltaban 3. Llegué al lugar donde se encontraba Tobías, estaba acompañado de Mybe.
 
- ¡Ay! ¡Qué me estoy muriendo! -exclamaba falsamente mi tutor mientras se caía con cuidado al suelo. Vaya asco de actor.
 
- ¡Profesor! ¿Qué le pasa? -preguntó Tobías desesperado sujetando a su tutor.
 
- Me muero...dile a Marissa...que se case conmigo... -dijo Mybe sus última palabras. Se lo va a decir tu madre.
 
- ¡Ker! ¡Tenemos que llevarlo a un hospital! -gritaba preocupado Gryn Syld.
 
- No te preocupes, yo me encargo -contesté. Puse mi mano derecha en la cara de mi compañero. El me miraba extrañado. A los pocos segundos lo lancé contra el suelo con potencia.
 
- Qué excesivo, poco más y creo que lo haces con gusto -comentó Mybe levantandose del suelo como si nada.
 
- Él está bien, solo le he noqueado no le he provocado ninguna herida interna. Controlo ahora mejor mis poderes -expliqué calmadamente. Solo me faltaban 2 personas para derrotar. Logré localizar a mis últimas víctimas. Ellos me saludaron contentos.
 
- Ya era hora que llegaras blancanieves -dijo Elton algo aliviado de mi presencia.
 
- ¿Qué hacemos ahora? ¿Algún plan? -me preguntó Danny exhausto.
 
- Sí, el plan es que murais aquí y ahora -respondí. Antes de que me pudieran contestar corrí a gran velocidad hacia Elton, él es quién me podía dar más problemas a la hora de batallar. Iba a poner mi mano en su rostro pero él se apartó rápidamente lanzándome algo de magma la cual logré esquivar.
 
- ¡¿Qué mierda te pasa bastardo?! -me preguntaba Volcanux algo desconcertado y furioso.
 
- ¡Bluedice! ¡Para! Es bueno...a veces -me decía Danny para que frenase mis ataques.
 
- ¿Tienes miedo de pegar a un compañero? Vaya, el monstruo tiene corazón -le provoqué para que me atacara primero.
 
- ¡¿CÓMO ME HAS LLAMADO?! -chilló abalanzándose sobre mi con su mano llena de magma. Yo paré su brazo hecha de magma con la palma de mi mano derecha potenciado a un nivel donde mi luz provocaba que esa parte estuviese a grandes temperaturas por lo que el magma no lograba derretime.
 
- Boo -dije golpeándolo con la otra mano en su cara. Hice que callera al suelo. Un tornado me sorprendió haciéndome elevary caer al piso también.
 
- ¡BASTA! -exclamaba Danny llorando-. No quiero hacerte daño Ker.
 
- Sé que no puedes -respondí. Con mi supervelocidad me puse a sus espaldas y le noqueé. Creí que había acabado pero Elton aún tenía fuerzas. Me amenazaba alzando su mano llena de magma sobre mí.
 
- Sabía que no eras trigo limpio pero nunca imaginé que nos llegarías a traicionar -explicó furioso Volcanux.
 
- ¿De verdad serías capaz de derretir a un amigo? -pregunté poniéndome como escudo humano a Danny.
 
- ¡HIJO DE PUTA! -chilló más rabioso. Con mi otro brazo libre lo convertí en un cañón láser. Disparé a Elton cuando bajó su guardia tras ver a su amigo malherido siendo mi escudo protector. Lo logré noquear. Tengo que admitirlo, gozé toda esta misión. Soy capaz de matar al menos a la mitad de mi clase. ¿Quién podrá detenerme? La ilusión de la ciudad siendo atacada por un monstruo desvaneció, volvimos al gimnasio. Por lo que logré observar, Edward también había conseguido derrotar a todos los de su equipo. Mybe sacó de su bolsillo una especie de granada marrón.
 
- Será mejor que os tapéis la nariz -nos dijo poniendose unas pinzas en sus orificios nasales. Cuando nos tapamos esa parte del cuerpo, lanzó la granada. De su interior salió un humo marrón, ese humo provocó que todos se despertasen al instante tosiendo.
 
- ¡Qué mal huele! -exclamaba Tobías despejando el humo con sus manos. Tras pasar el olor y que todos recobraran fuerzas se fueron directamente hacia nosotros. Mybe les frenó paralizándolos a todos.
 
- Por si no os habéis dado cuenta, estamos en el gimnasio. Todo ha sido una ilusión como su amor por alguno de vosotros. Ha sido una prueba la cual Ker y Edward han hecho el papel de villanos. Esta misión la habéis suspendido todos. Se supone que esto comprobaría vuestro trabajo en equipo, teníais vuestros auriculares y no lo habéis usado ni una vez, ni para informar de los daños o de la traición de vuestros líderes. También, la mayoría de vosotros estábais dispersados por varias partes y algunos hasta separados del grupo. Espero que este día os haya servido como lección -explicó nuestro tutor protegiéndonos. Los demás se disculparon por su comportamiento, sin embargo nos guardaban aún resentimiento tanto a mi como a Edward por lo que habíamos hecho. La última clase era "Precaución de Habilidades". Fuimos de nuevo a la comisaria de los anteriores días. Los equipos que realizamos el primer día eran estables, es decir, que nos quedaríamos así hasta que parasen estas clases especiales. Me fui con Danny, Leo y Beatriz. Había mucha tensión entre los 4. Lo primero por la tensión amorosa de la pareja y lo segundo por mi traición hacia Danny y Bea. Era obvio que haría esta vez equipo con Leo. Nos tocó de nuevo con los oficiales Tirso y Mike. Salimos desde el coche patrulla a recorrer las calles.
 
- Os veo algo desanimados hoy, ¿ha pasado algo grabe? -nos preguntó algo preocupado el oficial al mando.
 
- Bueno, hoy no ha sido un gran día... -respondió cabizbajo.
 
- Adivino, problemas amorosos -comentó Mike uniéndose a la conversación.
 
- Sí...me he peleado con mi novia, ha sido una discusión algo fuerte -explicaba Leo algo apenado.
 
- No te preocupes hijo, de todo se sale. ¿Os queréis? -le preguntó Tirso.
 
- Sí, nos queremos mucho si la pelea ha sido porque ella me ama demasiado -comentaba Fire Emotion algo animado.
 
- Pues ya está. Solo tienes que hablar con ella y listo. Yo también he discutido con mi mujer, he dormido en el sofá y a veces en el jardín o caseta del perro. Y mírame, estoy felizmente con ella. ¿Desde cuánto tiempo lleváis saliendo? -preguntaba el oficial interesado en la vida amorosa de mi compañero.
 
- Desde hace 3 días -respondió. El oficial paró el coche bruscamente.
 
-¡¿Tan poco tiempo y habéis tenido una discusión?! -preguntó sorprendido dándose la vuelta para ver mejor a Leo.
 
- La juventud de hoy en día es así, señor -comentó el cadete. Prosigió a conducir debido a los pitidos de los coches.
 
- Bueno, dejando ese hecho de lado. Tú hazme caso, pídele perdón, a las mujeres siempre hay que perdiles perdón aunque no tengas la culpa. Y después de eso seguro que arreglaréis vuestros asuntos -explicó Tirso levantando el ánimo a mi compañero.
 
- Sí, eso haré -contestó Leo decidio.
 
- ¿Y tú no estás interesado en el amor? -me preguntó Mike mirándome desde el retrovisor.
 
- El amor no me interesa, es una pérdida de tiempo, tengo mejores cosas que hacer -respondí con sinceridad.
 
- Eso mismo decía cuando tenía tu edad y ahora me encuentro casado, con hijos, con hipoteca que aún no la he pagado, con perro, gato y un hamster. Solo es cuestión de encontrar a la indicada, con esa persona con la que querrás pasar todo el tiempo de tu vida -me explicaba algo romántico Tirso. ¿Casarme con Doris? Esa pregunta hizo que un escalofrío recorriese mi cuerpo. No, gracias. Nuestra guardia por la ciudad pasó muy inadvertida debido a que no ocurrió ningún incidente. Tras acabar nuestro horario académico, salimos ya de la comisaria. Me dirigía a mi casa hasta que Danny me frenó.
 
- ¡Ker! ¡Espérame! ¡Tengo algo que decirte! -me exclamaba emocinando corriendo hacia mi dirección.
 
- Creía que estarías enojado conmigo o pasando de mi existencia por la anterior clase -comenté.
 
- Al principio lo estaba pero sé que lo hiciste porque Mybe te lo pidió además de que te tomas las cosas muy en serio. Fue bastante...anecdótico. ¡La próxima vez estaré preparado por si tu nos traicionas o otro compañero! -me explicó apretando sus puños de la emoción.
 
- Bueno, ¿qué me querías decir? -le pregunté mientras caminábamos juntos por la calle.
 
- Ah, que te toca ir con Elton a visitar y entregar los trabajos de clase a Wolfan -me comentó algo cortado sabiendo que no me gustaría oír eso.
 
- ¿Qué? ¡No me jodas! -exclamé parando de caminar.
 
- Ya, Mybe nos comentó que todos debían colaborar, hicimos grupos y vosotros 2 sois los únicos que no lo hicisteis por lo que nuestro tutor creó otro grupo donde solo estábais vosotros 2 -me explicó detenidamente Danny. Odio a Mybe.
 
- ¿Te importa si vienes conmigo? Con lo de hoy creo que...la podríamos liar -le comenté algo preocupado.
 
- ¡Claro! Si te iba comentar eso ahora mismo, para que estuvieses seguro. He estado antes hablando con Bea y me ha dicho que también se uniría, así se despejaría un poco o eso es lo que me comentó -terminó de explicar mi compañero.
 
- Bueno, pues ya que estamos podemos llamar a Leo, así solucionarían sus problemas de pareja -comenté también. Le mandé un mensaje a Fire Emotion explicándole el plan y accedió a venir.
 
- Por cierto, ¿y si le compramos algo? -preguntó de repente Danny.
 
- ¿Para? -respondí.
 
- Es lo habitual que se hace cuando alguien está de baja o en este caso de receso -me explicó.
 
- ¿Y qué le compramos? ¿Una sandía? -pregunté de broma.
 
- No es mala idea -contestó. Finalmente, quedamos los cuatro en la academia, Danny nos recogería con su limusina. Tras llegar todos los miembros del equipo nos metimos en la limusina lujosa de Danny. Había un silencio incómodo por parte de los 5.
 
- Por cierto, ¿no será muy cantoso ir al Distrito Keylounder con una limusina? -preguntó Leo extrañado.
 
- Ah, no te preocupes por eso -respondió Green Twister dando a un botón del techo. El coche se transformó con tecnología de la realidad e ilusión en un coche normalito, no era la gran cosa comparada con lo que fue-. Listo.
 
LLegamos a la casa de Wolfan, Leo era quién llevaba nuestro regalo. Llamamos al timbre, el padre de Wolfy nos atendió. Elton se quedó paralizado del miedo. El resto no tanto debido a que lo conocíamos de antes.
 
- ¡Buenas tardes! Oh, Bluedice, cuánto tiempo. Entrad -nos recibió amablemente la bestia-. Por cierto, ¿por qué vuestro amigo lleva una sandía?
 
- Es nuestro regalo -respondí.
 
- ¿Para? Qué tontería más grande. Aunque es un bonito detalle -nos comentó el padre de Wolfan. Miré fulminantemente a Danny, éste solo miraba a otro sitio nervioso. Nos fuimos a la habitación de nuestro compañero peludo. Cuando nos vió nos empezó a abrazar a cada uno de nosotros. Noté que tenía varias vendas alrededor de su cuerpo y cabeza.
 
- ¡Qué alegría de que estéis aquí! -exclamaba Wolfan de la felicidad moviendo su cola. Estuvimos horas con él, hablando de la semana, poniéndolo al detalle de todo-. Por cierto, ¿qué tal estáis, pareja?
 
- Bueno... -respondió timidamente Leo. Esa pregunta les puso a los dos muy incómodos.
 
- Ha habido problemas -respondí.
 
- ¡¿Qué?! ¿y eso? ¡pero si hacéis una gran pareja! Vuestros poderes combinan y todo -explicó animado nuestro compañero lobo.
 
- Hemos discutido y he hecho algo imperdonable -contestó cabizbaja Beatriz culpándose así misma.
 
- Todos discutimos y hacemos cosas imperdonables -comentó Wolfan algo furioso por la situación actual de la pareja-. ¿Sabéis qué? La sala de invitados está libre. Id allí y habladlo todo.
 
- ¿Qué? -preguntaron al unísono los tortolitos.
 
- Si no lo hacéis llamaré a mi padre y cuando está furioso creedme que es muy agresivo. Él admira el amor y si os ve tristes, cuidado -amenazó nuestro compañero peludo a los enamorados. Ellos se levantarón corriendo y huyendo del lugar. Vaya con Wolfan, sí que ha cambiado en este tiempo- ¿y qué ha pasado entre vosotros 2? Os veo más distantes y bordes que de costumbre -nos preguntó a Elton y a mí. Danny le explicó la misión secreta de Mybe.
 
- Entiendo el enojo de Elton pero solo seguía ordenes, nada más. Yo también me enojaría al principio pero después de una hora se me pasaría -explicaba Wolfan mirando a Volcanux.
 
- No estuviste allí, este bastado utilizó métodos asquerosos. Utilizó a Danny como escudo humano -comentó Elton enojado.
 
- Espera, ¡¿qué?! -exclamó asustado Danny.
 
- Era la única opción que tenía para que no me derritieses con tu magma. Era un misión y todo era un holograma, menos tu poder -le expliqué con lógica.
 
- ¡ME DA IGUAL! -gitó furioso el niñato.
 
- ¡Hey! En mi casa no se discute, pediros perdón entre vosotros y que todo sea agua pasada. Sino, llamaré a mi padre -nos amenazó Wolfan esta vez a nosotros. La puerta de la habitación se abrió, era el padre de Wolfy.
 
- ¿Qué pasa conmigo? ¿Está todo bien por aquí? -preguntó serio. Yo estaba sudando del miedo al igual que Elton-. ¿Hay paz y amor?
 
- ¿Lo hay? -nos preguntó nuestro compañero peludo.
 
- ¿Paces? -le dije mientras le alzé mi mano para que me la estrechase.
 
- Solo por esta vez -comentó a regañadientes Volcanux estrechándome la mano.
 
- Eso es, por cierto, os traigo pastelitos -dijo el padre de Wolfan poniendo en el centro del suelo, en el cuál estábamos sentados en círculo, la bandeja. Luego se fue del lugar.
 
- Por cierto Ker, me han hablado también de Doris -me comentó Wolfan intrigado.
 
- ¿Qué te han contado exactamente? -le pregunté algo cansado ya de responder lo mismo de siempre.
 
- Que es tu novia -respondió.
 
- No, no es mi novia -dije como si fuera un robot. Noté que estaba algo molesto-. Oye, ¿te pasa algo?
 
- Sí, no me gustan los gatos -contestó a regañadientes. Abrieron otra vez la puerta, esta vez se trataba de la pareja, observamos que habían arreglado sus diferencias debido a que se agarraban de las manos.
 
- Perdón por la demora, ¿de qué hablábais? -preguntó Leo feliz mientras se sentaba en el suelo con su novia.
 
- De la novia de Ker -contestó Danny.
 
- Ah, ¿sobre Doris? Por cierto, ¿qué tal está? ¿Algún día nos la presentarás? -me interrogó Beatriz ilusionada.
 
- No y contestando a la primera pregunta, no lo sé hace horas que no lee mis mensajes -expliqué algo seco. La verdad, me extrañaba que no se conectase, ella siempre está en linea y me habla sobre todo para picarme. ¿Estará bien? Espera, ¿por qué mierda me preocupo de ella? Ese bastardo de Tirso me ha puesto pájaros en la cabeza.
 
- ¿Estás preocupado por ella? -preguntó Wolfan.
 
- Bueno, sabe cuidarse ella solita -respondí.
 
- Qué bien la conoces -comentó Danny entre risas. Yo cogí la almohada más cercana que tenía y se la tiré en la cara.
 
- ¡Pelea de almohadas! -exclamó Wolfan agarrando más suministros y lanzándolos hacia nosotros. Elton estaba serio en una esquina mientras veía cómo nos lo pásabamos bien. Tras acabar por que los padres de Wolfan nos regañaron, volvieron a sacar el tema de la gata.
 
- Yo le enviaría un mensaje para que sepa que te preocupas por ella -me aconsejó Beatriz.
 
- No pienso hacer eso -respondí.
 
- Yo, cuando veo que Sara no me contesta ni a los mensajes ni a las llamadas, voy incluso a buscarla a su instituto por si le ha pasado algo -explicó Elton entrando a la conversación. Espera, ¿qué consejo es ese? Al final me obligaron a poner un: "¿Estás bien?" Qué vergüenza. Pasaron las horas y nos fuimos en la limusina camuflada de Danny. Cuando llegué a mi cama recibí un mensaje de Doris el cual abrí rápidamente para ver su contendio. Me puso: "Perdona por contestarte hasta ahora, he estado ocupada robando la última cosa de mi lista. Y qué sorpresa que te preocupes por mi, Bluedy. No te preocupes, que ahora soy toda tuya", acompañado de un corazón azul. Le iba a contestar pero no sabía que decirle, me quedé en blanco. Finalmente me puso: "Mientras que tardas en decidir cómo contestarme, te comento que mañana tengo un regalo para tí", acompañado de un emoticono de otro corazón azul. ¿Cuál sería el regalo? Miedo me daba descubrirlo. Me desvelé hablando con ella. Me acosté pensando en ese regalo...supongo que mañana lo descubriré.

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