Cap 21. Calma antes de

Anexia: World of Superheroes.

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Maldita gata. Eso era en lo único que podía pensar en toda la mañana del Sábado. Marissa ayer me dió una bronca que incluso varios vecinos tuvieron que bajar para ver si estábamos bien. Al final, me ha castigado sin salir sin su consentimiento, ahora le tengo que pedir permiso y decir con quién y dónde voy. Además, quiere conocer a Doris por lo que me vi en la obligación de hablarla esta mañana para que se viniese a comer con nosotros. Esto va a acabar muy mal. Tuve que limpiar y barrer toda la casa como parte del castigo, Mybe estaba en el salón todo el tiempo mientras manchaba el suelo con las migas que se le caían de su comida, el cabrón lo hacía aposta.
 
- ¿Alguna queja patosín? -me preguntó burlándose de mi. Preferí no contestar para no tener un castigo peor. Una vez que la mesa estaba preparada, bajé para que mi...novia subiese conmigo. Tras abrir la puerta del portal ella se abalanzó sobre mí.
 
- ¡Bluedy! -exclamó de felicidad.
 
- Estás tardando en soltarme -contesté seco.
 
- ¿Aún sigues resentido por lo de ayer? -me preguntó mirándome de forma pícara.
 
- Gracias a ti estoy castigado hasta lo que queda de año -comenté algo enojado. Ella se echó a reír de mi desgracia.
 
- Mira el lado bueno, voy a conocer al fin a tu familia -me dijo poniéndose a centímetros de mis labios-. ¿Estará también Mybe?
 
- Por desgracia...por cierto, ¿qué paso al final con él? -le pregunté algo interesado. Pensar en ver sufrir a un superhéroe era lo único que me podría hacer feliz hoy.
 
- Lo único que te puedo decir es que su información ya fue comprada hace tiempo. No sé quién es el comprador -me explicó acariciando mi pecho con su dedo índice.
 
- Bien, eso me alegra -comenté feliz. Tardamos varios minutos en llegar hasta la puerta de mi casa debido a que Doris no se apartaba de mí, era estresante. Iba a abrir la puerta con las llaves pero mi madre se me adelantó. Lo primero que hizo fue mirar detenidamente a mi pareja. Luego me miró algo seria moviendo lentamente su cabeza hacia arriba y hacia abajo. No sé si me estaba dando su aprobación o que estaría más castigado.
 
- Soy Doris, la novia de su hijo. ¡Encantada de conocerla! -exclamó con entusiasmo dando su mano.
 
- Igualmente cielo -comentó mi madre estrechando su mano con la de mi gata. Parecía que lo decía con alegría pero yo me sentía muy tenso-. Pasad, la comida estará lista en 5 minutos.
 
Sin pensarlo dos veces Doris pasó rápidamente explorando mi casa. Veía las puertas de las habitaciones y señaló la mía.
 
- Esa es tu habitación, ¿verdad? -me preguntó interesada por entrar.
 
- ¿Cómo lo sabes? -pregunté. La puerta estaba cerrada, es imposible que viese su interior.
 
- Porque las demás tienen dibujos de tu hermanito y la tuya se ve muy...edgy -contestó riéndose de mí.
 
- ¿Sí? Pues no vas a entrar a mi habitación -comenté enojado.
 
- ¡Ala! ¡Qué malo! -comentó algo triste pero luego se le pasó-. Qué pena que de verdad quieres que entre.
 
- Odio que hagas eso -dije más furioso y sonrojado. Eso de que pueda ver a través de mis mentiras me estaba hartando.
 
- Te encanta...y lo sabes -me explicó acercándose lentamente a mi dirección. Puso sus manos en mis hombros. No paraba de mirarme con deseo. Yo no paraba de estar nervioso, ¿enserio Doris? ¿delante de mi familia?
 
- Ujum -comentó Mybe interrumpiendo la escena- Yo soy Craig, el nuevo papi de Ker -explicó sentándose en la mesa como si nada. Ese comentario me hizo cabrear mucho, estaba apretando mis puños, necesito que se deshagan de ese bastardo.
 
- Tranquilo, estoy aquí, contigo -me susurró Doris abrazándome. La verdad, me calmó. Me percaté de que alguien no paraba de miranos con aire de admiración. Era Ethan que estaba en el sofá sonriendo todo el rato mientras nos observaba. Mi...novia se dió cuenta de ello y se dirigió hacia él.
 
- Hola pequeñín, tú eres Ethan ¿verdad? -preguntó mi gata con cierta voz y mirada dulce.
 
- ¡Sí! ¡¿Tú eres un ser antropomorfo?! -respondió emocionado mi hermano.
 
- Así es, ¿te caen bien los de mi especie? -preguntó de nuevo Doris acariciando su cabeza.
 
- ¡Me encantan! ¡Me recuerdas mucho a Wolfan! ¡Mamá! ¡Yo también quiero una gata como la que tiene Ker! -exclamaba ilusionado Ethan. Ese comentario hizo que me ruborizara y que a Doris le diese un ataque de risa. Tras presentarnos todos, nos sentamos a la mesa. Esa gata no paraba de agarrar mi mano, yo intentaba apartarla pero no me dejaba.
 
- Bueno, Doris, ¿cómo os conocisteis? -empezó el interrogatorio de Marissa.
 
- Su hijo y yo nos encontramos como si fuera el destino. Yo le ayudé en algo muy importante para él y Ker hizo lo mismo conmigo. Seguimos hablando y...ahora estamos felizmente saliendo -explicaba mientras empezaba a probar el plato que preparó mi madre. Eso de "felizmente" lo dirás por tí.
 
- ¿Y qué haces? ¿estudias o trabajas? -preguntó de nuevo Marissa cada vez más intrigada.
 
- Ahora mismo estoy trabajando, con el dinero que obtenga puede que lo utilice para unirme a alguna Academia de superhéroes, ¿tú qué opinas, Bluedy? -explicó mi novia mirándome con su mirada pícara usual. Ya sabía la respuesta a esa pregunta, pero la comentó para ponerme más nervioso de lo que estaba.
 
- ¡¿Tienes también poderes?! -preguntó esta vez Ethan asombrado.
 
- Sí, puedo ver el alma de las personas y saber quién me miente -explicó dulcemente Doris.
 
- ¡Hermano! ¡Tu novia es perfecta! -afirmó mi hermano ilusionado al ver mi pareja.
 
- Ay, qué mono. A ver si aprendes de tu hermanito, Ker -comentó apretando más fuerte mi mano. Ese comentario hizo que tragara mal la comida y empecé a toser.
 
- ¿Quiéres algo de agua, Bluedy? -preguntó burlándose de mí Mybe. El resto de los que estaban en la mesa soltaron alguna que otra carcajada por su chiste.
 
- ¿Por qué llamas a mi hijo "Bluedy"? -preguntó algo interesada mi madre.
 
- Ah, es mi mote cariñoso que le puse por su nombre de superhéroe -explicó mi gata mientras comía.
 
- Espera, ¿tu novia sabe que eres Bluedice? Ker, la identidad secreta tiene que ser secreta incluso si tienes pareja -me explicó algo serio Mybe. ¿Perdón? Si mi madre sabe qué eres un superhéroe, ¡hasta mi hermano! ¡No me jodas!
 
- Por cierto, ¿qué fue eso de la llamada de ayer? -preguntó Marissa seria.
 
- Ker me comentó que quería ser un hombre de verdad...y bueno, Bluedy, cuéntale lo que pasó -comentó mi novia lanzándome de nuevo a los lobos. Oía los sonidos de los sorbos incómodos que realizaba Mybe. Ethan seguía comiendo pensando en lo genial que era Doris. Marissa no apartó la mirada de mí, daba miedo.
 
- No hicimos nada, ella se lo está inventando todo -expliqué rápidamente. Mi madre no me creyó.
 
- ¿Qué me lo estoy inventado? Espero que no digas que también me esté inventando esto... -comentó Doris tocándose la barriga. Mi madre se le puso los ojos platos, paró de comer. Yo me quería morir. Al final esa bastarda tuvo que contar la verdad haciendo que tranquilizase a mi madre. Una vez pasado todo, se empezarón a reír. Yo seguía comiendo para no pensar en lo incómodo que era esta situación. Tras acabar de comer, acompañé a Doris a la puerta, dijo que se tenía que ir por el trabajo. Una vez que abrí la puerta para que se fuera se paró delante de mí.
 
- Tu familia es muy divertida y genial -afirmó con una sonrisa sincera.
 
- Sí, lo que digas, adiós -comenté seco. Quiero que se acabe esta pesadilla.
 
- ¿De verdad quiéres que me vaya? -me preguntó burlona. No quise contestar- Por cierto, antes de irme quiero darte algo -me explicó algo seria, nada más acabar me abrazó besándome en los labios. Yo me quede en shock, no sabía cómo reaccionar. Después de que se apartara, se dirigió a mi oído para susurrarme algo-. Para que pienses en mi.
 
Se fue corriendo por las escaleras. Yo me quedé parado ruborizado por lo que acababa de suceder. Ese era...mi primer beso. Mierda, maldita gata, sí que voy a pensar en ella ahora con lo que me ha hecho. Cerré la puerta. Tras girarme estaba Mybe, había visto toda la situación.
 
- Espero que ella no sea ninguna distracción para mis clases -comentó burlón Craig. Yo me fuí a mi cuarto. Me tumbé en mi cama, no podía evitar sonreír, ¿qué mierda me pasa? Durante el resto del finde no paré de hablar con Doris por móvil. Al parecer estaría otra semana fuera robando en otro país. Sí que me había dejado con las ganas. Sin darme cuenta, fue Lunes. Tenía que decirlo, en estos últimos días he dormido mejor, no porque Marco me haya ayudado si no por ese maldito beso. Aún puedo saborearlo. Sin embargo, eso no hacía que me despertase más temprano que de costumbre. Mientras desayunaba escuchaba las noticias.
 
- Ya estamos a Lunes y aún no hay ninguna información oficial sobre Counter. ¿Habrá dejado de matar a más niveles S? ¿Pasarán otros 2 años hasta que vuelva a asesinar? -explicaba el presentador. ¿Cómo es posible que no lo hayan pillado? Esa pregunta estuvo en mi cabeza durante toda la mañana. Tengo que ser como ese villano, capaz de matar a superhéroes y que no me detengan o asesinen en el intento. Ojalá pudiera conocerlo, creo que nos llevaríamos bien.
 
- Hay rumores que dicen que lo han visto en Eustópolis. ¿Crees que será verdad, Duncan? -preguntó su compañera.
 
- Espero que no, Susan. No me gustaría encontrarme con ese villano sea como fuese. Todos los héroes de esa ciudad han sido informados del rumor, por lo que estarán preparados para lo peor -explicó el presentador para calmar a los espectadores. Pues es la primera noticia que oigo acerca de ello. ¿Estará en esta ciudad? Interesante, pero que muy curioso.
 
Mientras caminaba para llegar a la Academia daba vueltas sobre Counter. Si él quiere matar a los superhéroes de nivel S, ¿me ayudará? ¿me podrá enseñar? Esas preguntas hacían motivarme cada vez más y más. Falta una semana justo para que The Angel venga a mi clase y haga equipo con él. Será el primer héroe qué mataré. Hermana...me vengaré, te lo prometo. Nada más llegar a clase empezaron las burlas esta vez, con un nuevo mote.
 
- Buenos días, Bluedy -me saludó de la forma menos másculina posible Tobías. Me senté de nuevo sin decir nada.
 
- Hey, Ker, tu novia es genial, ¡es muy divertida! En los grupos de whathapp que tenemos con ella es la reina -explicaba Danny alegremente enseñándome esas conversaciones. Espera...¿qué grupos?
 
- ¿Hablas con ella? -pregunté extrañado.
 
- Yo y todos los de la clase -me respondió.
 
- ¡¿Qué mierda?! ¡¿Cómo?! -pregunté exaltado.
 
- Verás, quería conocer a tus compañeros y hicimos otro grupo con los de clase pero sin tí. Y a partir de ahí nos hemos hecho amigos de ella, no seguimos en Ultrastories y... -me explicaba Green Twister mostrándome esos grupos. Tsk. Habían puesto al grupo "Superhéroes sin Bluedy". Maldita gata. Interrumpí a Danny porque no quería escuchar más. En la segunda hora teníamos historia a pesar de que hemos avanzado algo más, era aburrido. Habían otras personas que pensaban igual que yo y ofrecieron a Old Reminder que hablase de otros temas.
 
- ¡Profesor! ¿Podría hablar de las relaciones entre especies? Por ejemplo, un humano con un antropomorfo -preguntó Tobías levantando la mano.
 
- Eso es un tema más avanzado, ¿por qué quieres que lo explique hoy? -le respondió serio Old Reminder.
 
- Porque Ker está interesado en ese tema -contestó Gryn Syld. Al resto de clase les salió una carcajada involuntaria.
 
- Ker, ¿estás saliendo con alguien de esa especie? -me preguntó el profesor bastante interesado. ¿Podéis dejarme de meterme en la puta boca del lobo? Gracias.
 
- Puede ser... -contesté nervioso y algo rojo. Admitir que éramos pareja me ponía malo.
 
- Bueno, pues en ese caso, haré una excepción. Todo sea por el amor -empezó a explicar nuestro profesor mientras me señalaba con el dedo pulgar- Veréis, antiguamente estaba prohibido las relaciones entre distintas especies, tanto entre un humano/antropomorfo como la de lobo/ciervo, por poner un ejemplo. Sin embargo, esto no impedía que hubiese personas que inclumpían estas normas, los hijos que nacían se llaman "mestizos" y son muy superiores, tanto en fuerza, psicología y poderes. Por ejemplo, Wolfan es un mestizo -hizo una pequeña pausa para luego proseguir con su explicación- Hasta hace 100 años, estaban prohibido estas relaciones. Ahora, al descubrir que los mestizos pueden ser el futuro de las posibles generaciones, han permitido incluso el casamiento en iglesias, de forma ceremonial. Por lo que Ker, tienes suerte, puedes casarte y tener hijos con tu pareja.
 
Tras explicar todos empezaron a aplaudir menos Elton sobre esta noticia, no paraban de darme la "enhorabuena".
 
- Tus sueños humedos se van a hacer realidad -comentó entre risas Tobías. Te estás pasando.
 
- Me alegro mucho por vosotros -comentó con sinceridad Beatriz.
 
- Oye...¿puedo ser el padrino de vuestra boda? -me preguntó serio Danny.
 
- Vale, calma. Dejad en paz a Ker. Sigamos con la clase -ordenó Old Reminder. Todos cesaron de sus bromas. Gracias profesor, a ti no te voy a matar, bueno, es broma. Se me pasó por un instante el cómo lo mataría Counter, ¿cuál sería su poder? La verdad, parecía que me estaba obsesionando con él. Antes no me importaba mucho pero el hecho de que pueda estar aquí...y que haya matado a 12 héroes de nivel S me atraía mucho. Tengo que ser igual de precavido e inteligente que él. Quién diría que un villano sería una inspiración para mí. Llegó la hora del receso. Me levanté rápidamente para irme solo. Parece que Danny no me dijo nada debido a que estaría con Beatriz y sus amigas. Me fui al campus de la Academia y descansé apoyándome en una pared. Recibí un mensaje de Doris que ponía: "Hola Bluedy, ¿me estás extrañando?", acompañado de un corazón azul. Yo le contesté: "No". A lo que me respondió: "No te lo crees ni tú, cielito. Por cierto, tus amigos son muy adorables". Esa última frase me hizo enojar, ¿quiere controlar todo lo que hago? Le puse: "No son mis amigos, ¿y qué pasa con ellos?" A lo que ella me respondió: "Pues que te tienen tanta admiración que han confiado en mí muy rápido. Tengo sus nombres reales y sé cuales son sus poderes además de sus nombres de superhéroes" Su explicación me pareció interesante, ¿a dónde quería llegar? Al poco tiempo recibí un nuevo mensaje suyo: "¿Quiéres que venda a tus amigos?" Esa pregunta me hizo sonreír por un segundo. Sin embargo, tendría que decir "no". Ya vendí una vez a Wolfan y las cosas se tornaron complicadas para mí. Si les vendo eso me afectaría indirectamente o directamente. Además, si notan que persiguen a los de mi clase, podrían transferirnos a otra escuela o país y no me quiero arriesgar a eso, no cuando estoy a una semana de conocer a The Angel. Pasé el resto del receso hablando con mi novia. Al menos era mejor que estar con las amigas de RoseRobot.
 
Ahora tocaba "Precaución de Habilidades". Nos fuimos a la comisaría de siempre, por lo visto esta sería la última semana con la que trabajaremos con la policía. Ya una vez con Danny en el coche patrulla, nos fuimos a patrullar las calles. Nos tocó con Tirso y Mike de nuevo. No sé si es que me elegían siempre a mí porque soy su favorito...espero que no.
 
- Veo que nuestro emo está más feliz que de costumbre -opinó Tirso al ver mi actitud más calmada.
 
- Eso es debido a que ya tiene novia -comentó Danny. ¿Qué te pasa? Tú quiéres que yo sufra ¿no?
 
- Ohhh...¿es Doris? Nuestro Bluedice está comprometido -comentó con ilusión el superior. Lo que me faltaba. Su monólogo fue interrumpido por que le llamaron de la radio, parecía urgente.
 
- Hay caos en el Distrito Rewlonder, al parecer hay civil que dice ser Counter, el cuál está atemorizando a los ciudadanos. Cualquier patrulla id a esa dirección. Cambio -explicó la voz del aparato.
 
- ¡No me jodas! ¿Ese es el supervillano de las noticias? -preguntó preocupado Tirso. Puso las sirenas policiacas y nos dirigimos hacia el lugar.
 
- Ker...¿tú no tienes miedo? -me preguntó alterado Danny.
 
- No, lo que tengo no es miedo -respondí. Siento más bien ilusión por encontrarle, saber cómo es, poder trabajar con él. Quiero saberlo todo para poder matar a mis enemigos. Llegamos al lugar en cuestión. Había un hombre enmascarado que llevaba varias metralletas, apuntaba al aire.
 
- ¡Soy Counter! ¡Soy el asesino serial más famoso! -no paraba de repetir el tal supuesto Counter. No creo que el verdadero esté gritando el hecho de que es un supervillano. Es estúpido. Cuando nos vió llegar nos apuntó con sus metralletas-. ¡Alto o disparo!
 
- ¿Te encargas tú Bluedice? -me preguntó Mike sin miedo alguno de la escena.
 
- Por supuesto -respondí. No me gustaba el hecho de que mancillara el nombre de Counter. Me potencié mis piernas, a gran velocidad abrí la puerta del coche, cogí sus armas, las tiré al suelo y le puse unas esposas normales-. Estás detenido.
 
- ¡Nadie puede detener a Counter! -exclamba intentado escabullirse pero yo le tenía vigilado, mala suerte. Lo pusimos en el coche patrulla y lo llevamos a comisaría. Danny y yo estuvimos esperando en una sala de espera para saber cuáles serían ahora nuestras ordenes.
 
- Menos mal que no era el supervillano de verdad... -comentó suspirando del alivio mi compañero.
 
- ¿Le tienes miedo? Es un villano más -me burlé un poco de él.
 
- ¡Pero si ha matado a 12 superhéroes de nivel S! -exclamaba más preocupado.
 
- Danny, no te preocupes. Si nos lo encontramos le detendremos, solo puede matar a uno, no a dos, además de que tenemos a los policías de nuestra parte. Tienes que confiar más en ti mismo -expliqué. Eso de fingir ser un héroe "cool" ya me estaba cansando, pero bueno.
 
- Sí, tienes razón. A la hora de la verdad no hay que mirar atrás -comentó más confiado. A veces sí que hay que mirar para esa dirección, Danny. Puede que esté en el pasado tu solución...o tu fracaso. Light Layer, yo soy la consecuencia de tus acciones. Prepárate.
 
Finalmente tuvimos que regresar a clase. En la última hora nos tocaba de nuevo "Habilidades en Uso". ¿Haríamos otra competición con los de las otras clases? Mybe entró por la puerta con un pastel de fresa. Tenía muy buena pinta la verdad.
 
- ¿Queréis este pastel? -nos preguntó nuestro profesor. Todos afirmamos-. Muy bien, para ello me tendréis que vencer. Si lo conseguís, se acabará la clase y obtendréis este premio.
 
Nos alegró mucho oír esa oferta deliciosa, todos aceptamos. ¿Pelear contra un héroe de nivel B que encima es el cabrón que está con mi madre? Ni muerto me lo pierdo. Nos fuimos al gimnasio. Él se encontraba en el medio, nosotros estábamos a varios metros detrás de él.
 
- Cuando queráis -dijo nuestro tutor bostezando. Cabrón, ¿tan seguro estás de que no te detendremos? Me potencié las piernas y me abalanzé sobre él. Sin embargo, él me paró con su habilidad, no me podía mover-. No hay que dejarse llevar por las emociones.
 
Me tiró a varios metros alejándome cada vez más de él. Esto no va a acabar así. Mientras que estaba pensando en cómo vencerle. Observé cómo mis otro compañeros fracasaban. Mybe estaba tan aburrido que con su poder cogió la tarta y se lo empezó a comer.
 
- ¡Dijiste que la tarta sería para nosotros! -comentó furioso Leo.
 
- Sí, si me ganábais -comentó comiendo la tarta, saboreándola con un placer indescriptible. Encima se ríe de nosotros, bueno, no le tomará mucho tiempo cambiar esa expresión de placer al horror. Llamé a Danny y a Beatriz.
 
- Danny vas a crear varios torbellinos que sean igual de grandes que este gimnasio, los lanzarás desde distintas direcciones. Bea, tú lanzaras el humo a esos torbellino, así él tendrá que respirar ese aire sí o sí. Pon sentimientos de tristeza, para debilitarle -expliqué el plan.
 
- ¿Y tú qué harás? -me preguntó Green Twister.
 
- Le daré el golpe final -respondí con una sonrisa malévola.
 
- A veces me das miedo Ker -comentó algo asustada mi compañera.
 
- Te acostumbras con el tiempo -dijo Danny para calmarla. ¿Gracias?
 
Mi compañero me obedeció a la perfección al igual que Bea. De lo que aprendí de nuestra primera misión es que Mybe no es capaz de aguantar objetos de gran tamaño, le debilita. Y si le tiran más de 10 torandos de gran altura estará más que debilitado sumado al poder de RoseRobot, es una presa fácil. Nuestro tutor pudo parar esos tornados, sin embargo estaba sudando, eso es buena señal. Danny lanzó más tornados hasta que uno le dió, no le hizo nada solo respiró el aire contaminado con el humo de Beatriz.
 
- ¿Qué habéis hecho con el pastel? Mi pastel... -comentó de rodillas llorando por la pérdida de su dulce amada. La verdad, no me importaba esa puta tarta, solo quería vengarme por todo lo acontecido en estas semanas. Me potencié las piernas y mi brazo derecho. Me abalancé sobre él conteniendo mis respiración. Antes de que mi puño pudiera tocar su nariz, me detuvo. Cruzó sus brazos y las expandió provocando que toda la clase fuese tirada hacia atrás. Una vez estando en el suelo tampoco nos podíamos mover, nos tenía paralizados-. Puedo permitir que me hagáis daño pero no a la tarta.
 
Nuestra clase acabó, como castigo por tirar el pastel tuvimos que limpiar el gimnasio. Tras hacer todo esto, Mybe me detuvo antes de que pudiera volver a casa.
 
- El juego ese de los tornados llorones ha sido idea tuya ¿verdad? -me preguntó apoyándose sobre mí.
 
- ¿Qué pasa si es así? -respondí.
 
- Pues que vendrás conmigo de compras -me comentó. Espera...¡¿qué mierda?!-. Verás quiero comprarle algo a tu madre antes de que vayamos a tu casa a comer, y pensé que como tu la conocías mejor sabrías qué regalarle.
 
Había muchas cosas que me explicó que no me gustaron. La primera, que comería otra vez con nosotros. Lo segundo, que Mybe es todo un detallista. Espera, si hago que compre mal un regalo a posta podría hacer que tuviesen una pelea o algo por el estilo.
 
- Vale, de acuerdo -contesté. Despué de esperar a que se cambiara nos fuimos a una de las plazas principales de Eustópolis donde estaba plagado de tiendas de ropa y de marca. El típico lugar que puedes comprar si tienes bastante dinero o si eres rico. Estuvimos mirando en varios puestos de relojes, colgantes, pulsares e incluso de ropa. Se nos hacía tarde por lo que pasamos por la última tienda la cual era de colgantes.
 
- ¿Crees que es buena idea que le compre un colgante de metal personalizado? -me preguntó algo serio Craig.
 
- No, es horrible -respondí.
 
- Entonces lo haré. ¡Disculpe! -dijo mi tutor hablando con la empleada del lugar. Cabrón, si al final ibas a hacer lo que quisieras no me hubieras llamado.
 
- ¿Le vas a poner su nombre o algo así? -le pregunté algo interesado.
 
- No, le pondré mi nombre, "Craig" -me respondió orgulloso de su decisión. ¿Qué clase de nivel de egocentrismo era ese?
 
Nos fuimos de la tienda, Mybe tenía una mini bolsa rosa donde estaba su regalo envuelto. Nos fuimos de camino a casa, estábamos pasando por un parque donde había un carrito de helados.
 
- Oye, ¿no te apetece un helado? A mí sí -comentó Craig mirando con ilusión el carrito.
 
- Ahora vamos a comer -respondí.
 
- No te preocupes, mi apetito es insaciable -dijo orgulloso-. Por cierto, yo quiero de fresa.
 
- Espera, ¿por qué supones que los voy a compar yo? -le pregunté enojado.
 
- Porque si no lo haces tendré que decir a tu madre que te vi a ti y a tu gata en su cama haciéndolo -me explicó con una sonrisa malvada.
 
- ¿Qué? ¡Pero si eso es mentira! -exclamé más furioso.
 
- Sí, pero ahora mismo Marissa desconfia de tí, así que...¿qué vas a hacer, Bluedy? -me preguntó burlándose de mí. A regañadientes tuve que ir a comprar su estúpido helado. Mientras pedía los 2 helados pude oír cómo otra persona hablaba con Mybe. Me dí la vuelta para saber quién era, supongo que era un amigo. Estaba bastante bien vestido, trajeado, algo peinado, tenía una barba recortada y unas gafas negras de plástico. ¿Será otro de esos trabajadores del gobierno?
 
- ¿Craig Sharman? -preguntó el desconocido.
 
- ¿Te conozco? -contestó Craig.
 
- No, pero yo sí, perdona por molestarte pero quería solamente decir que soy muy fan tuyo -explicó algo emocionado el hombre misterioso.
 
- Oh, gracias, todos me alaban al ver a un tipo tan sexy como yo -comentó Mybe con algo de humor para que no se sintiera tan incómodo.
 
- No, yo me refería a tu trabajo como superhéroe, ¿de verdad rechazaste ser nivel S más de 3 veces? -le preguntó el desconocido como si fuese un fanboy.
 
- Lo siento pero no sé de qué estás hablando -comentó Craig ya algo más serio. Cuando el vendedor me dió los helados me dirigí lentamente hacia ellos, tampoco quería molestarlos.
 
- Oh, perdona, aún no me he presentado. Soy Counter -dijo el hombre miste...espera...¿¿COUNTER?! ¡NO ME JODAS! Tras decir lo último dió una palmada la cual provocó que mis piernas se durmieran, no, más bien todo mi cuerpo estaba cansado. Tenía sueño, se me cerraban los ojos poco a poco. Me caí al suelo tirando los helados que llevaba, podía observar a duras pena cómo la gente de mi alrededor le pasaba lo mismo. Vi a Mybe dormido en el suelo, yo estaba a punto de seguirle.
 
- Buenas noches, Mybe -fue lo único que pude oír ya que cerré mis ojos por el cansancio. Me desmayé en el suelo.

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