10. En Las Oficinas de Oneiros

La Hija de Atlas: La Ciudad sin Niños

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[El contacto con Johanna Gaitán, la pediatra que rescataba niños abandonados para la organización médica Oneiros se mantuvo luego de que la entrevistara mientras nos refugiábamos de la Niebla Roja, con lo que tuve la confianza suficiente para insinuarle que quería ir  a hablar directamente con quienes estaban al mando. Según ella, alguien de las altas esferas y a quien le enseñó mi blog quería conocerme, insistiéndole en que fuera para que ella me mostrara sus instalaciones y e contara sobre la organización. Entusiasmado,   en nada me encontraba  sorteando la zona de desastre que era el Centro Internacional de comercio, a bordo de una nueva bicicleta, esta vez una todoterreno que valió cada tomo TPB de mi colección por los que la cambié por un amigo para llegar.  Me recibía un imponente complejo improvisado que, según los medios locales,  se montó en cuestión de días a partir de un tráiler de paredes desplegables y de grandes dimensiones con llantas que podían transitar en cuanto terreno lo llevaran.  Hay quien dice haber visto impresoras 3D trabajando por partes la estructura adicional, pero no hay videos o fotografías que respalden eso. No más anunciarme me recibe la jefa de enfermeras, Steff, único nombre con el que se presenta, antes de tomarme de la muñeca y llevarme con ella por los pasillos. Nadie del personal – todos, incluida Steff,  con un marcado  por  vestir como de los años 30 -  presta atención hasta que llegamos a la cafetería.]
¿Algo dulce antes de empezar? Te recomiendo el café con crema chantillí,
Gracias, sí. Eso está muy bien.
¡Ah! Y unos waffles, que hoy es un día especial también. No siempre tenemos visitas.
[Steff extiende la mano para pedir atención de la señorita que atiende la barra. Mientras la ve alejarse hasta la cocina, me fijo en ella. Sólo dos cosas contrastan bastante con su atuendo de “enfermera itinerante retro”, su cabello tinturado de un rojo magenta en su clásico peinado de “Flapper” y un parche de oftalmología con una estrella sobre su ojo izquierdo.]
Muchas gracias, en serio. Bueno, ¿qué me puedes decir sobre lo puntual que fue la respuesta de ustedes como organización al ofrecerse a tratar a todos los afectados y ponerse manos a la obra para investigar sus causas?
Fue cosa de mucha suerte, porque cuando no estamos viajando, tratando anomalías que afectan al sueño de la gente, como pasó acá, nos vamos de investigación farmaceútica al Amazonas para dar con plantas de propiedades especiales que traten los trastornos relacionados con el sueño.
¿Entonces la razón de ser y de existir de Oneiros es tratar casos severos de problemas del sueño como el que estamos viviendo acá?
You got it! También exploramos la posibilidad de sueño lúcido, la hipnosis, algunos intentos de animación suspendida a partir de tratar al durmiente para que no haya deterioro luego de un período de sueño de meses, o hasta de años, y que también queremos aplicar en pacientes que están en coma, ayudándoles a mantener estable su actividad cerebral, y quizás algún día hacer que alcancen la recuperación.
Pues tienen una oportunidad de oro para demostrar la veracidad de sus investigaciones en los niños, ¿No te parece?
¡Eso es muy cierto! Que nuestra misión es encontrar una cura para ese mal que afecta a todos los pequeños de la ciudad.Okay, la comida llegó. Go!
[Steff saca una caja de Pockys y come varios. Luego me ofrece uno. No puede ni disimular lo mucho que le gustan.  Guarda la caja dentro de su capa  y procede a comerse con una cuchara algo de  la crema chantillí de su taza. Ahora  se dirige a mí.]
Somos un departamento de investigación serio, nocreas. Recibimos autorización de su  gobierno para ingresar a la zona de desastre, bajo el riesgo de contraer la infección de forma casi inmediata, al presentarnos a los 3 días del brote de la plaga. Y bueno, es muy raro que luego que los niños se enfermaran nadie más lo hiciera, a pesar de las advertencias que nos han hecho. No hay conclusiones al respecto todavía.
Bueno, eso es bastante contradictorio, por parte del gobierno. Han cerrado fronteras para evitar posibles esparcimientos de esta enfermedad, que se puede decir que, de golpe neutralizó a un buen porcentaje de la población, en términos de millones.
Somos conscientes de todo esto. Realizamos campañas para informar que este es un caso, no de contagio, que tener contacto con los niños no les pega  la enfermedad, en un intento de que no padezcan el “virus de la ignorancia” y se decidan por causarles daño a los pequeños, impulsados por el miedo. Su gobierno también lo sabe. Se lo hemos explicado nosotros mediante informes, pero aun así mantienen su posición de cercar la ciudad, porque no quieren que nada salga.  
Es por los monstruos, ¿Verdad?
¿A los posibles portadores del virus de la plaga? Sí. Que claro, son teorías, basándonos en su aparición casi simultánea poco después que los niños se enfermaran. Y podríamos hacer un estudio que en verdad validara eso, pero no queda ninguna de esas criaturas por acá. O Fomores, como los llamas en las crónicas y artículos de tu blog. Mi hermana, Narda, es la que insiste que tener un ejemplar de Fomor nos despejaría todas las dudas. De si son los causantes de la infección, o si aparecieron después de esta, y a partir de una docena de niños infectados.
Si revisaste mi blog debiste ver los testimonios que prueban que la aparición de los Fomores sí está vinculada, al menos en un puñado de casos, con los niños enfermos. Casos de padres de familia, parientes que vieron como sus hijos se volvían criaturas que se ponían en su contra, poniendo la casa, el barrio de cabeza. Incluso mi testimonio…
Calmado. Como laboratorio que somos, tratamos, estudiamos por medios científicos lo que causa esta enfermedad, a la que provisionalmente llamamos Síndrome de Coma  Absoluto, porque esto sólo se puede tratar si encontramos una cura, una manera de que no se propague o revirtiendo sus efectos si la conocemos a fondo. Hemos realizado investigaciones exhaustivas con pacientes que hemos recogido de las calles o que nos han dado en custodia en nuestros albergues para saber contra qué nos enfrentamos, pero lo que sabemos hasta ahora no ha revelado una transformación brusca de los pacientes cuando su estado pasa a, digamos, una etapa crítica que todavía no hemos presenciado.
Entonces, ¿Es su testimonio contra el de la gente que vio como niños pasaban a ser monstruos?
Se podrían ejecutar pruebas, intentar que despierten, pero si los sacáramos bruscamente de su sueño,
 O hacen  que esa metamorfosis ocurra, dejen libre a un monstruo capaz de alterar el entorno y sin medios para controlarlo.
¡No! Esto es más serio de lo que… Acompáñame, ¿Sí?
 [Steff me saca de la muñeca  de la cafetería y me lleva por los pasillos. Esperamos el ascensor, donde el personal calladamente lleva a cabo sus tareas. A pesar de ser jefa de enfermeras, su autoridad con respecto a los demás, doctores y enfermeros, es total. Ascendemos a la tercera planta del lugar.]
¿Cómo lúgubre el lugar, no?
Mira, aquí monitoreamos las pulsaciones cardiacas y la actividad cerebral de un grupo base de niños, para entender mejor el estado de nuestros pacientes. ¿Qué es lo que ves en las pantallas?
Una línea,  luego una curva, y luego…
No hay trastorno del sueño que ocasione eso, una eliminación total de los signos vitales de nadie. Las lecturas de los patrones cerebrales sí difieren. Se quedaron en una etapa congelada de REM, y las lecturas nos repiten una y otra vez el mismo patrón, ondas aceleradas como si estuvieran despiertos. La onda acelerada sólo está ahí, proyectada. La actividad cerebral es altísima, pero congelada, como si se hubieran quedado en un momento intenso de sus sueños.  La actividad cerebral es alta, pero todavía no hay forma de sacarlos del trance en el que se encuentran.
¿Han conseguido algún progreso o…?
Pronto sabrán más. Deseamos compartir con ustedes los logros que hemos conseguido, pero a su tiempo. Es todo lo que puedo decirte. ¿Quieres pasarte antes por la tienda de regalos? Tenemos lindos tapabocas. Yo he elaborado algunos.
Gracias, pero…
Propusimos tapabocas, lindísimos todos, y que ya más de uno los está usando. No tiene mucha importancia, pero en la ciudad está ocurriendo una renovación en la forma de vestir de su gente. Que la prevención, tanto el estilo, serán lo primero. No queremos más focos de infección si el PCA o cualquier otra enfermedad viaja por el aire.  Con esto deseo que todos permanezcamos sanos, hasta el  día que despertemos a todos los niños de pie y despiertos.
[Ante su insistencia miro la mercancía que hay en la tienda de regalos –exclusiva para empleados, me imagino, si es que no permiten las visitas-. Steff nota como me quedo viendo un tapabocas con una sonrisa de dientes triangulares y se lo prueba ella misma para mostrarme como le queda. Hay otros tapabocas con más motivos, parches como el que usa ella, guantes y una variedad de lociones antibacteriales. Steff insiste en que tome uno de los frascos.]
Este de frutos rojos.
You chose wisely. ¿Y algún tapabocas?
Sería abusar. Pero el que llevas te luce.
[Steff baja la mirada, sonrojada ante lo que acabo de decirle. Es serio ese problema que tengo de dar halagos cuando no soy consciente de que los estoy haciendo. En ese momento una mujer vestida de forma similar a Steff cruza  el pasillo. Leo de reojo su gafete el nombre “Narda”. Quiero cortarle el paso, pero Steff me detiene].
¿Qué estás haciendo?
Quiero hablar con la que cree que estudiar a los Fomores dejará bien claro cuál es su papel en La Noche del Ruido. Sí producto de la infección o causantes de esta.
¡No!
Perdona, Steff, ¿Pero qué pasa?
Eh… Sólo yo sé que estás aquí¸. Y le dije al resto del personal que eras un enviado del gobierno como los que vienen a preguntarnos sobre lo que hacemos acá y… si mi hermana se entera de que estás aquí haciendo preguntas… no quiero meterme en problemas con ella. No, miento ¡Sí los quiero, jajaja! Así es la única forma en la que ella deja de dibujar y me ayuda a diseñar  estampados para mis artículos.
 [Esperamos un rato a que Narda se aleje para que Steff me lleve sin despertar ninguna sospecha a la salida. No se ha quitado el antifaz y ni siquiera me mira.]
Okay, go. Estaré pendiente de lo que escribas en tu blog.
Gracias.
No es para que me agradezcas. ¡Estaré muuuy pendiente de lo que escribas!
[Ella cierra la puerta, y yo me alejo pronto para que no me intercepte nadie del personal vinculado con Narda. En el camino pienso en lo seria que Steff sonó cuando se despedía de mí y en el papel de la Organización Oneiros en todo lo relacionado con la Plaga del Sueño. ¿Intereses que vinculan al sector farmacéutico, en busca de alternativas de uso de una enfermedad que neutraliza en un sueño profundo? Tal vez, que no hay nada oculto en cielo y tierra, y más les vale que no sea su ambición lo que los empujó a venir acá y saber qué diablos pasó ese 29. ]

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