11. Antonio Nariño/El Agujero Negro

La Hija de Atlas: La Ciudad sin Niños

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[Aparte de las apariciones de Fomores, un incidente igual o más extraño ocurría al mismo tiempo en el que se reportaban los casos de niños enfermos y los desastres ocasionados por las criaturas.  Un vórtice que se materializó sobre buena parte de la Localidad Antonio Nariño asimiló en su interior casi todo el territorio que lo conforma. Policarpa, Ciudad Berna, Restrepo, La Fragua, Ciudad Jardín…deteniéndose en su expansión exactamente a las 4:28 AM, al absorber de cada punto de la ciudad a los Fomores, parando la destrucción sin sentido. Hasta el día de hoy se desconoce la razón de su existencia.
 Las  conversaciones que tuve con gente con la que me topé en mi arribo por primera vez en el barrio Villamayor, donde se detuvo la asimilación del sector, conforman este capítulo, inédito en la versión impresa de La Ciudad sin Niños, por ser posterior a su impresión y distribución. ]
 
1.    Oficial del Ejército. No doy su nombre para evitarle problemas con sus superiores. Junto a un batallón custodia la zona para proteger a las personas que se arriman al vórtice, sea por curiosidad o simplemente por la sola intención de perderse en su interior, empujados por la desesperación de vivir en una Bogotá post-Noche del Ruido.
No puedo dar información sobre el lugar a los civiles.
¿No puede o no quiere?
Retírese.
¿Qué car…? ¡Aléjese de ahí! ¡Oiga! ¡Usted, pedazo de…!
 [El soldado le grita a un hombre joven con una botella en la mano se acerca peligrosamente a la zona restringida. Cuando está a punto de arrojarla, compañeros del soldado corren hacia él y lo inmovilizan. La botella se mantiene girando en el aire en trayectoria hacia  el interior del portal. El soldado con el que discutía deja a sus compañeros ocuparse del hombre para terminar de encargarse de mí.]
¡Se retiró ya!
Mire… creo que tengo derecho a reportar lo que pasa aquí. Estoy seguro que no soy el único que ha venido por lo mismo.
¿Ustedes no se cansan de fregar  la vida, cierto? ¡Ya, váyase, o lo arresto!
[Apunta con su cabeza en un rincón donde el hombre de la botella es puesto en custodia por los soldados.  Fallo en mi intento de no parecer amedrentado por sus gritos, y el notarlo lo impacienta.]
N-No.
 ¡Ya! Párele. Como quiera, grabe, y háganos ver como un…  “indignadísimo” porque no le dejé hacer que le da la gana.
Yo no busco 15 minutos de fama ni nada de eso, ¿Sí? Estoy aquí porque quiero esclarecer al público lo que está pasando, no es un ataque personal contra ustedes ni nada, no se lo tome así.
Okay, pelado. Bien
Mire, esto de estar acá viendo como la gente se tira de cabeza por ese portal no es algo que nos concierne. Por muchos de nosotros,  que lo sigan haciendo. No deberíamos restringirles nada, la verdad. Aquí vienen muy desesperados, gritan que perdieron a sus hijos, que se les quemó la casa, que están sin nada… Y no es suficiente con que nos planten acá, que se necesita más que guardias armados para tratar esta situación.
Listo. ¿Qué sugiere?
Que nos ayude con eso que hace, reportar, escribir crónica, contactarse con gente estudiada que pueda explicar que es este fenómeno. Que advierta lo que pasa si la gente se lanza allá para mantenerlos lejos.
Como los científicos que, con ayuda de la gente,  monitorean la estela  desaceleradora que se arrastra por la Avenda el Dorado
Eh… ¡Sí, sí, como allá!
Eso mismo deberían hacer acá. Eso que usted ve ahí es un agujero negro, y yo creo que alguien, no sé, del Planetario,  debería venir acá para que se ocupe, ya que eso es una vaina como del espacio. Creo que hacemos más allá en las fronteras,  evitando que la gente salga y esparsa esa infección que afectó a los niños. Eso y prepararnos para cuando reaparezcan esas cosas, esos monstruos que volvieron un tiradero esta ciudad.
Bueno, sí puedo hacer algo sobre eso. Hacer un par de llamadas, cobrar unos favores…
De una pelado. Yo veré.
[Unos días después de mi visita a Villamayor sabría de Camacho, que rondaba la zona junto a un grupo de gente que acudió a la que sería la primera de sus demostraciones intentando contener criaturas o fenómenos relacionados con La Noche del Ruido, luego que se reportaran las primeras anomalías gravitacionales, provenientes del interior del Agujero Negro, y el reporte de los soldados y testigos de que el responsable sería un Fomor que intentaba escapar del vórtice. Pasará mucho tiempo hasta que se reportara otra situación similar y pistas sobre el responsable. ]
 
2.    Carlos “Charlie” Restrepo pertenece a un grupo de activistas reunidos por él que consideran que los Fomores son criaturas a las que se les debe respetar su derecho a la existencia, dando a conocer su preocupación y opinión al respecto siempre que pueden. Gracias al soldado que me pidió encarecidamente intentar contactar con expertos en fenómenos astronómicos, puedo hablar con el que, según los militares, viene seguido a arrojar mensajes en botellas.
Vea que yo he sido activista de muchos matices. He protestado en pro del cuidado del medio ambiente, me volví vegano,  y participé en organizaciones para incentivar el buen trato a los animales: Y pues yo siento una conexión grande con estas criaturas. Qué bueno,  nos destruyeron la ciudad, pero ¿Y qué? Ya la ciudad estaba hecha el patio del país, y todo por nuestra culpa.    Buses envenenando el aire, inseguridad disparada, con robos aquí, robos acá. Estas criaturas son una nueva especie, y recién vimos su extinción esa noche, cuando pasaron de estar por aquí y por allá un ratico, y luego desaparecieron, todas. Todas fueron atraídas, arrastradas desde distintos puntos de la ciudad hasta acá.   
¿Entonces usted es un simpatizante de los Fomores?
Perdón, ¿Qué?
Es el nombre que yo les doy. Es algo de la mitología irlandesa, gigantes malvados de muchas formas.
¡Ah, sí, sí! Yo la verdad no había pensado en ponerles un nombre. Eso pensaba preguntárselos algún día, en persona luego de mostrarles mis respetos, o a través e botellitas. Para eso son los mensajes  que mandaba por el agujero. No es la primera vez que lo hago ni la primera que me retienen acá, ¿Sabe? Usted vea esa forma de remolino y vea que de una u otra forma las botellas vuelven. Lo supe un día cuando dos militares desparchados se pusieron a fregar arrojando latas al interior. A la lata le tomó lo suyo, pero volvió.
¿Cómo en Un Descenso al Maelstrom?
¿Mael qué?
Es un cuento sobre un remolino de agua.
Ah…Y pues, Maelstrom, Maelstrom. ¿Sabe que me gusta ese nombre?
Eh, ¿Sí?
 ¡Es que es buen nombre para esa vaina de ahí! ¿Sabe qué? Me voy a estampar una camiseta con eso. Mejor, me voy a hacer un saco. “Amigos del Maelström”. ¿Por qué sabe? Eso de los “Amigos de los Evolucionoides” suena berreta. Pero vea que me hice como diez camisetas, y resto de botones. ¿Quiere uno?
¿Cómo que Evolucionoides?
Así los llamo yo. Porque también creo que esos monstruos ocupan el siguiente paso de la escala evolutiva.
Bueno, gracias. Y este… ¿Le han regresado algún mensaje?
No,no,no… espere, ¡Sí! Pero no es de los Mofores, perdón, Fomores. Creo que era de ayuda, y pues la verdad no sé si los Fomores puedan escribir o si mantienen esas memorias de cuando eran niños…
¿Usted también lo sabe?
Obvio, todos lo sabemos. Lo discutimos resto en un foro de Discord que nos armamos. Qué día quedamos de encontrarnos en un picnic en el parque cerca a una de las bibliotecas, las que quedaron, y dar los botones, pero aparecieron como tres de los diez que estamos ahí. La verdad, necesitamos difusión para concientizar a la gente sobre los Fomores. 
Suerte con eso, Carlos.
Llámeme Charlie, con confianza. ¿Y me dijo que estaba haciendo esta entrevista para qué?
Es una de tantas sobre los Fomores y hechos relacionados con ellos. Voy por uno en especial, pero investigar me lleva cada vez más cerca a lo que necesito saber.
Si necesita difusión o algo de esto, dígame. Estos reportajes podrían ponerse en las manos de muchos, en forma de folletos o…
Pero está la Internet, y yo tengo un blog donde subo este material. Accecible para todos.
Vea, le dejo mi cel. Cualquier cosa, si cambia de opinión, yo sé dónde nos pueden dejar esto barato, aún en estos tiempos.
Vale, lo pensaré.
[Y ese “Lo pensaré” hizo parte de la peor decisión que pude tomar con respecto al destino de mi trabajo. No sólo Charlie se ocupó del diseño y la diagramación de los folletos, también ejerció de editor, y quitó y puso párrafos completos, editando mis crónicas a su gusto y con la intención de intentar conmover a la gente sobre los Fomores, sufriendo una mutilación inimaginable que convirtieron a mi trabajo en propaganda de lo que resultaría siendo una secta de fanáticos, y todo por no tomar más en serio desde un principio las intenciones y alcances de este sujeto. Actualmente nos vemos enfrentados casi siempre por la veracidad de sus folletos vs la fuente original, mis crónicas, padeciendo muchas veces el rechazo y señalamiento de los internautas y de la gente que se entera de la existencia del folleto de los Amigos del Maelstrom, lo que me obliga a salir y explicar lo sucedido. ]
 
3.    Jimena Ortiz, divulgadora científica que trabaja en el Planetario de Bogotá -estructura que no sufrió ningún daño por parte de la manifestación fomoriana que tuvo en el Centro Internacional y que pese a todo opera normalmente -, me invitó a hablar con ella luego de que le consulté en un foro sobre si alguien estaba estudiando el Agujero Negro de Antonio Nariño y le hablé de mi trabajo reportando los hechos posteriores a La Noche del Ruido.
Sabrás lo básico de lo que es un agujero negro, ¿No? Que, por así decirlo es lo que queda de una antigua estrella al morir,  y que también posee una fuerza gravitacional enorme, con lo que ni la luz ni ningún objeto conocido atraído hacia su interior puede escapar a ella, sufriendo el llamado “Efecto Spaghetti”, donde va a experimentar un estiramiento hasta ser atraído y comprimido en su centro. Todo lo que sabemos sobre los agujeros negros es teorización y observación, y para eso tenemos los más potentes telescopios para intentar fotografiarlos, cosa que algún día esperemos sea una realidad. Eso es todo lo que tienes que saber para tener claro que lo que sea que asimiló la Localidad de Antonio Nariño ni se le acerca.
No estoy sugiriendo que eso sea un agujero negro, pero hay evidencia de que esa noche actuaba como tal, teniendo efecto en las criaturas que aparecieron, y que fueron arrastradas a su interior.
Pues eso fue lo que en un principio supusimos todos acá que era. O al menos los que estábamos despiertos a esa hora. Los que no,  siguieron más tarde los testimonios que circulaban en redes y la prensa, que contactó al Planetario para opinar del tema. Como divulgadores científicos dimos nuestra opinión, pero no dábamos crédito a lo que pasaba. Es como si surgieran dinosaurios y el paleontólogo de repente tuviera que responder cómo es que aparecieron así, de la nada. Así  nos pasaba a nosotros. No había forma de que pudiéramos explicar cómo un fenómeno celeste surgió repentinamente en medio de la ciudad, uno que por sus ya conocidos efectos no sólo desaparecería a Bogotá, sino que afectaría a todo el planeta. Lo primero que nos vino a la cabeza fue descartar que se tratara de un agujero negro, tras constatar que la única muestra de actividad fue en la noche del 29 de Febrero, aunque se registra una leve atracción a menos de 3 metros. Eso, y que toda la zona que ocupó, desapareció. Toda la gente, todas las edificaciones que estaban ahí…
¿Están al otro lado del portal?
Un portal…
Alguien que se la pasa mucho por allá me dijo que mandaba botellas con mensajes al interior del vórtice, y que se los respondían.
Nunca intentamos hacer contacto, porque no se nos ocurrió que lo que absorbió el portal, el agujero, pudiera estar dentro. Eso sin embargo, es algo que debemos sugerir, para que se lleve a cabo un plan de acción, que nosotros no llegamos a tanto.  Si gente que está en el interior necesita ayuda, necesitamos hacer algo.
[Gracias a que Jimena prometió hacer acto de presencia en Villamayor y acordar con toda persona vinculada a la investigación y a las ciencias que todavía estuviera en Bogotá analizar las nuevas condiciones en que quedó la ciudad me enteré que los “científicos” que se encargaban de seguir la estela de desaceleración en Engativá eran estudiantes de cierta universidad, y que también se mostraron interesados en ayudar. En la actualidad No sólo el Agujero Negro, también el extraño bosque del Tunal, y la tormenta eléctrica de Usaquén hacen partes de temas de tesis de grado. ]
 
4.    Audio que registra momentos finales de un hombre y su hijo antes de ser absorbidos por el Agujero Negro.
 [Se oye respiración pesada] Para quien pueda escuchar esto, Mi hijo enfermó también. Como al resto, la piel se le puso negra, y tosió, y… Hay algo que oscurece todavía más el cielo, y está presente acá en la cuadra, no, el barrio… Ya se comió toda la cuadra. Le acabé de  rogar a Don Egidio que nos lleve a mi hijo y a mí lejos de aquí, aquí estoy esperando a subir a su camioneta, pero tengo pánico. Yo, tengo miedo… No sé lo que pasa… yo… está creciendo más, ¡Nos alcanza! ¡Dios, a…! [hay un ruido de fondo, como de trastabillar de cosas y unos cuantos gritos antes que la grabación concluya].
[Una vez más, Whattsapp dio testimonio y registro fiel de lo que pasaba en la madrugada del 29 de Febrero. El audio, que quedó registrado en un grupo de chat formado por empleados de una conocida embotelladora informaba sobre los últimos instantes de alguien que fue absorbido dentro del vórtice. La veracidad de este sigue en duda.]

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