Capítulo 18: Quizás la aparición de un nuevo amor.

Black Ghost 2

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Ahora que lo pienso, Alberto y yo somos enemigos.  
 
- Que quieres decir con eso. 
 
- Quiero decir que debes de estar clara, cuando atrapes lo que deseas, el no aceptará estar contigo y mucho menos Yolanda, deberás usar la fuerza para conseguir lo que quieres.  
 
- No pienso lastimarlos a ningunos de ellos. 
 
- Pues no creo que tengas más opción que dejar de pensar como la Evelyn humana y pienses como el monstruo que eres ahora. 
 
- Exactamente de qué quieres convencerme.  
 
- De que necesitas mi ayuda para obtener eso que dejaste en la Capital 12, sola no podrás y por más que te disguste la idea es tú realidad.  
 
Que mala suerte la mía creo que me siento acorralada en su juego.  
 
- Y que ganas tu con todo esto. 
 
- Me quedare al final con la Capital 12 y tú tendrás a tu familia al final de esta segunda guerra Norfort, aunque claro te recomendaría que convirtieras a Alberto en vampiro si lo quieres como pareja así no estarás pendiente solo de desear su sangre como humano. 
 
- Yo nunca lo convertiría en un monstruo.  
 
- Pues ya verás que sí y harás muchas cosas por obtener lo que quieres, aunque esto sea a la fuerza.  
 
- Muy bien y cómo piensan ganar esta guerra, ellos tienen seis magos legendarios, cuatros viven en la Capital 13, uno en la 12 y el otro en la Capital 7, sin contar los grandes magos que hay en todas las capitales para esta guerra lo llamaran a todos a reunirse para defender la Capital 13. 
 
- Pues nosotros tenemos a cuatros legendarios y también un sin número de magos fuertes, Monstruos tipo vampiros y lobos que ellos no conocen, el único neutro en todo este es el legendario Bryan.  
 
- Siempre pensé que esa guerra era solo un rumor, pero veo que hablan enserio en pensar que pueden acabar con la Capital 13. 
 
- Ya lo veras que si, y si quieres tener un futuro mejor deberías ayudar a la causa justa, es que no te has dado cuenta ellos son unos dictadores, viven la vida buena disfrutando de las piedras mágicas de energía mientras nosotros los de afuera, no ven como basura. 
 
Es extraño eso pensé que eran, pero todo cambio ahora, creo que debo cooperar si quiero tener a Alberto de nuevo. 
 
- Esta bien creo que después que caiga la Capital 13 todo será mejor. 
 
- Debes entrenar y volverte más fuerte mágicamente y yo te ayudaré en eso, juntas gobernarnos esa capital y mejoraremos la vida de todos, pero tienes que hacer sacrificios, Alberto no entenderá tus propósitos ni tu mejor amiga, hasta que vean caer la Capital 13, por eso tienes que ser fuerte olvidándote de ellos por ahora y verlos como enemigos.  
 
- Tiene lógica tu punto de vista, bueno ahora me voy a entrenar.  
 
Maldito Alberto lo que tengo que hacer por estar a tú lado, aunque no estoy completamente de acuerdo con esta guerra Norfort ya no tengo marcha atrás, no me queda más que aceptar esto. 
 
Ahora las capitales y su gente son mis enemigos en común.  
 
Voy de camino a la sala de entrenamiento y Verónica me sigue. 
 
Cuando llegó, Pablo me está esperando y los demás detienen su entrenamiento para mirarme como si fuera una clase de celebridad aquí, esto si es raro como que la niña de Verónica sea la jefa por encima de mi padre.  
 
- Vamos señorita Evelyn ayudarle a mover esos músculos.  
 
- Puedes llamarme solo Evelyn, e insisto en que puedo yo sola. 
 
Se acerca a mí, mientras se pone de rodillas para tomar mi mano y darle un beso como un caballero a su princesa mostrando reverencia.  
 
- No pensará rechazarme delante de mis amigos, sería un trauma que no me dejaría dormir el día de hoy. 
 
-Vamos hermana no seas dura con Pablo solo quiere ayudarte, el será tu maestro porque después de mi es el segundo más fuerte de este lugar, te será útil para alcanzar tú mayor potencial en la menor brevedad posible.  
 
- Si ya acepté unirme a esta segunda guerra Norfort porque no podría aceptar que seas mi maestro también.  
 
- Insisto en que eso fue un sí, muy buena elección señorita, …digo Evelyn solamente.  
 
- Por ahora me interesaría controlar mis movimientos con mayor facilidad antes de usar mi magia.  
 
- Conozco un buen método para eso que los entrenamientos convencionales.  
 
Usa dos bolas de hierro las cuales la crea con sus manos al abrirla. 
 
Esas bolas me persiguen y yo solo me encargo de esquivarlas, pero para lograrlo tengo que hacer un gran esfuerzo.  
 
Las bolas de hierro me golpean una y otra vez, pero me levanto de nuevo para intentarlo, con mi cuerpo humano no hubiera tenido ningún problema, pero como soy un monstruo tipo vampiro se me hace difícil volver a tener la misma agilidad de antes. 
 
- Te encuentras bien. 
 
- Eso creo. 
 
- Me parece que debemos terminar por hoy. 
 
- Si me encuentro muy exhausta. 
 
Mi hermana se acerca a mi muy lentamente caminando.  
 
- Lo que necesitas es sangre, cuando fue la última vez que la bebiste.  
 
Es cierto lo olvidaba, nosotros los monstruos tipo vampiro, necesitamos sangre para mantener la vitalidad mágica pero también necesitamos comida como cualquier ser humano y envejecemos igual. 
 
La única ventaja de ser un monstruo tipo vampiro es que si mueres como humano y tu cuerpo no se ha descompuesto un vampiro puede morderte e inyectar su veneno en ti y si sobrevives al veneno tienes una segunda oportunidad para vivir, pero como un monstruo tipo vampiro.  
 
Pero la verdad al final solo me interesa beber la sangre de Alberto, la deseo con locura que hasta sé que podría ser peligrosa para él.  
 
- No te preocupes Verónica estoy bien.  
 
- No lo pareces estarlo. 
 
No le respondo nada y me marcho a mi habitación con cara de resignación.  

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