Capítulo 42: La aparición de lujuria.

Black Ghost 2

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El aire aquí me pone muy fatigado, mientras más avanzamos a nuestro destino, no sé si tenga la resistencia suficiente para terminar esta misión porque yo ya me quiero ir de este planeta.
 
- En toda esta historia, Lucifer era un gran mago, venir a caer en este penoso lugar me da mucha pena, merecía algo mejor, pero si aquí se siente cómodo no sé puede hacer nada más para evitar este resultado.
 
- Al final solo se ganó lo que se merecía pienso yo.
 
- En cambio nosotros, vamos a esta aventura a preguntarle si te robo algunas de tus Joyas y humildemente como todos los ladrones del mundo te dirá que sí fue el que lo hizo por venganza, que fácil resultaría todo así.
 
- No tiene que decir la verdad puede mentirme, pero tengo mis propios mecanismos para darme cuenta si me encuentro cerca de algunas de mis collares y en su momento le daré algo de mi magia para que busquen en algunos lugares de aquí por mí.
 
- Me parece una buena idea.
 
- Además nuestra visita fue previamente anunciada, si encuentro algo sospecho, el mismo rey de todos los mundos vendrá aquí y no creo que quiera verlo por este lugar.
 
- Vamos tengan valor todos y terminemos este camino que hemos emprendido todos con ánimo, aunque este planeta sea lamentable debemos seguir porque será una experiencia única para todos nosotros.
 
Con esas palabras motivadores termino de hablar Liza para animarnos.
 
Mientras caminábamos, Víctor nos habló.
 
- La Diosa Esperanza no lleva ese nombre por ser una Diosa alguna que es alabada por seres vivos sino por su personalidad tan caritativa, yo mismo tengo el privilegio de conocerla y me ha dado consejos para entender porque mi trabajo es importante para todo el universo, es una mujer encantadora, de alguna manera es la que regula el comportamiento de Xanna un ser tan poderoso, imagínate utilizándolo de manera equivocada, es la suerte de tener una buena chica a su lado.
 
- Alberto espero que eso te sirva de ejemplo para qué valores a las mujeres y no seas un MUJERIEGO.
 
- No me grites Alquiles sino quieres que te parta la nariz en este mismo instante y eso no es una amenaza sino una advertencia.
 
- Solo quiero que te olvides de Yolanda y te quedes con la loca de mi hermana.
 
Un puño de Yalet en su rostro, creo que le partió la nariz.
 
- Gracias, Yalet.
 
- Eres muy controladora, señorita Yalet, conozco a Haru y no se parece en nada a ti, crees que con la violencia vas a conseguir que te respeten, alguien debería darte tu merecido y tú Alberto debería darte vergüenza ella a ti también te golpeó ya se te olvidó como puedes estar feliz, te encuentras bien Alquiles.
 
- No, mi hermanita me golpea todo el tiempo y yo solo la cuidó no sé porque me trata así, quiero encontrar una chica buena cómo tú que me enseñé el amor.
 
- Maldita sea deja de hacerte la víctima, Yolanda solo está actuando este imbécil.
 
- Debemos seguir chicos, yo no sé ustedes, pero quiero salir de este lugar lo más rápido posible, así que Alquiles levántate muchacho y camina.
 
Maldito se queda al lado de Yolanda, ganando terreno de todo lo sucedido.
 
Por otra parte, tenemos a Víctor que nos aseguró que no vamos a morir en este lugar lo único que debemos hacer es avanzar porque aquí solo estamos de mal humor, a lo mejor es por el ambiente. 
 
Bajando una colina en este incómodo planeta, nos espera un ejército de demonios, todos eran de color rojo con cola y pequeños cuernos, excepto uno que parecía un humano normal como nosotros, era un hombre como de la edad de Leandro, se acercaba a nosotros.
 
- Soy Aurelio comandante de Lucifer, mi señor dice que se siente complacido de que la Diosa Esperanza lo visité lo cual para él es un honor y sé da cuenta que es un asunto importante para contar con su presencia por eso me pidió que la escoltará hasta él para que no tenga que cruzar de manera poco cómodo hasta llegar dónde él.
 
- Pues siento decepcionarte, aquí entre nosotros no se encuentra la Diosa Esperanza, acaso tú la ves.
 
- Es extraño, desde lejos habíamos sentido su presencia entre ustedes, pero de pronto desapareció.
 
- Aun así, podemos aceptar humildemente que nos lleve delante de tu emperador.
 
- Me temo que no podré hacer eso ahora que veo que la información es falsa, debo de marcharme y comunicarle eso a Lucifer, solo quiero decirle que ese largo camino que tienen que tomar es culpa del señor del tiempo a tratar de traerlo con él como inspectores buscando algún error para irnos acusar con el rey de los mundos.
 
- Aurelio eres unos de los tres seres vivientes que dejaron el planeta del sol, allí donde brillaban por su sabiduría, donde tenías la vida eterna como todos sus habitantes, perdiste la sabiduría para caer en este mundo sin derecho de volver a tu planeta natal, con soberbia me vienes a cuestionar a mí, o es solo un lamentó tuyo más, te recuerdo que si aún sigues vivo tú y tu otros dos compañeros es porque el rey de los mundos así lo quiere, al igual que tú emperador, conocido como Lucifer.
 
- Créeme que no olvidó mi castigó aquí cada día y no le debo respeto al rey de los mundos en absoluto, no hablemos más mejor.
 
Nos da la espalda y en un portal de una pared de agua que crea desaparecen él y su ejército al cruzarlo.
 
- No se alteren por su furia que muestra Aurelio, el Arcángel Miguel fue quien lo desterró a tres de ellos en una feroz batalla porque el rey de los mundos no suele intervenir en muchos asuntos ya que es muy poderoso además está limitado a no hacerlo por los consejos de la Diosa Esperanza.
 
- Lo único que me preocupaba era que por su enojo nos, no llevará directamente donde Lucifer.
 
- Por lo pronto él tiene razón, aquí mis poderes son limitados de transportar me directamente donde quiero por eso tengo que necesariamente hacerlo de esta manera.
 
- No pareces ser muy amable con los demás a pesar de ser Aurelio un antiguo ciudadano del planeta del sol, no crees que quizás tuvo sus razones que a mediano entender justifiquen sus acciones.
 
- Quién dijo eso.
 
Es una chica de cabellos gris, tiene unos pantalones largos y una blusa transparente se le ven los senos, y los pezones rosados nunca había visto una chica tan provocativa después de Devora.
 
- No pensaba encontrar el pecado de la lujuria por este lugar a que se debe tu presencia.
 
- Solo quería ver a los llamativos seres humanos que hoy traes contigo.
 
Estoy sin aliento mirando esa hermosura erótica que está delante de mí.

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