Capítulo 45: Conociendo a Lucifer.

Black Ghost 2

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Yolanda con arena del lugar extingue el fuego.
 
- Alberto es mejor que no sigas mirando de aquí en adelante.
 
- Y por qué.
 
- Es cierto lo que dice Yolanda, mi querido amigo, todo fue muy vergonzoso lo que sucedió en adelante, incluso para mí que lujuria continúo insultándome de todas las formas posibles y no pude conectarle ningunos de mis ataques, hasta que finalmente escapó porque así lo quiso ya que nos tenía acabados a todos, consiguiendo lo que quería.
 
Yalet aprieta su puño, nerviosa realmente está enojada.
 
- Yo la buscaré y la mataré con mis propias manos, me voy a vengar de ella.
 
Habrá sido violada por sus propios hermanos, solo de pensarlo se me hace un nudo en la garganta, y Yolanda también fue expuesta a la lujuria de Leandro y yo que hice para defenderla si ni siquiera recuerdo lo sucedido.
 
- Es mejor seguir adelante ya descansamos como si ese momento nunca sucedió en muestras vidas.
 
- Es cierto Liza vámonos de aquí.
 
Con el dolor en mi corazón me prometí a mí mismo no volver a hablar de ese tema.
 
Luego de dos horas llegamos, a un puente largo de metal, rodeado en una montaña donde se encuentra un castillo, el puente está ahí para llegar al castillo porque debajo hay un mar de lava ardiente.
 
- Creo que nuestro viaje acaba de terminar, espero que el sacrificio valga la pena al final.
 
Caminamos por el largo puente de metal solitario hasta llegar a la puerta del gran castillo.
 
Allí adentro nos estaba esperando un hombre vestido de una ropa muy elegante.
 
- Llegó el inspector señor del tiempo, puedes revisar la más de miles de habitaciones dudo que encuentres algo debajo de la cama en alguna de ellas.
 
- Siempre ese sentido del humor distorsionado que tienes de las cosas.
 
Por la escalera va bajando lujuria no esperaba verla tan pronto.
 
- Qué bueno que apareciste me libraste el trabajo de buscarte.
 
- Parece que conoces a mi esposa, y que tuvieron un pequeño encuentro.
 
- No diría pequeño sino poco placentero encuentro.
 
- Cálmate Yalet no venimos aquí a pelear dentro del castillo de Lucifer.
 
- Además no he hecho nada ustedes fueron que mataron a su propia gente.
 
- Porque tú lo manipulaste.
 
- Solo quería que esos hombres tuvieran algo de sexo con ustedes, sino se hubieran hecho las dificultades, todo habría sido divertido.
 
- Espera un segundo, ellas no fueron violadas por los hombres.
 
- Claro que no, por una extraña razón a la chica de cabello rosado no le afecto mi magia y salvó a Yalet de los hambrientos hermanos de placer por ella, luego todo se volvió violento con ellos, pero no es mi culpa cuando no tienen el placer que buscan luego de ser tocado con mi magia no se calman y se vuelven unas bestias.
 
- Deja de mentir los hombres no somos así.
 
- Cállate Alberto mejor, Yolanda te dio una paliza suerte que no terminaste muerto porque ella te considero, no como Yalet a mi padre y hermanos, ella no fue tan amable.
 
- Me gusto saborear la lujuria de Alberto y a ti chico no debes de ser un pervertido me sorprendió que fuiste el único que resistió mi magia.
 
- Te pareces un poco a la Diosa Esperanza, Yolanda, me gustaría tener sexo contigo qué pides a cambió.
 
- Señor esposo, qué pena no poder controlar a esa chica que provoca su deseo me gustaría verlo disfrutar de ella.
 
- Malditos perversos ambos si le ponen una mano a Yolanda les juro que no respondo por mis actos.
 
- Alberto, Lucifer sabe usar la magia antigua y sus conocimientos son superiores estaba cuando inició el universo, no es un oponente en la cual le gustaría enfrentarse.
 
- No te preocupes no pienso lastimar a una insignificante hormiga como tú.
 
- Esa insignificante hormiga es mi novio, y lo siento tener que rechazar su propuesta por el momento no me interesa ningún otro hombre, con el ya tengo suficientes problemas.
 
- Dejémonos de tonterías usted tiene los collares que le faltan a Víctor.
 
- Me temo que no señorita Yalet si en 1300 ciclos que he visto repetir lo mismo y nunca he intentado nada porque lo haría ahora.
 
- Y piensas que vamos a creerte así de simple.
 
- No tienen que creerme, a lo mejor la respuesta que buscan todos ustedes está en el mismo Xanna, que tal vez está aburrido de ver siempre lo mismo por toda la eternidad o acaso alguien más podría robar tres collares al señor del tiempo en sus propias narices si qué él se diera cuenta.
 
- Es lo que trato de averiguar.
 
- Pues en vez de estar en este planeta, deberían ir al mundo del sol y cuestionar al mismísimo, rey de los mundos, yo sé que él no interviene en nada de aquí, pero quién sabe qué tan equivocados estamos todos nosotros.
 
- Ahora resulta que no tienes interés en nada en este universo.
 
- Ahora en lo único es en esta humana llamada Yolanda ha despertado mi interés, me intriga, ciertamente en este ciclo han pasado cosas diferentes que nunca se han visto como conocerte producto de la desaparición de los collares del señor del tiempo, alguien como yo que la misma eternidad es larga, cuando desea algo lo obtiene, pero no será a la fuerza poco a poco te entregarás a mis brazos tu misma ya lo verás.
 
Intento golpearlo en la cara y solo acercarme a él una corriente eléctrica de color rojo me lanza hacia atrás, ahora admito que fue una mala idea, si soy una basura frente a él, que forma más ridícula de pasar vergüenza.
 
- No te preocupes por ese simple humano Yolanda.
 
- Alberto te sientes bien.
 
- Si fue como si un huevo chocará con una piedra.
 
- Mi tonto Alberto no tienes que defenderme de esa manera.
 
- No te merezco ni a ti ni a Yalet no sirvo ni para protegerla ahora me doy cuenta que no soy nada.
 
- Es cierto Alberto si querías que te golpearan tenías que pedírmelo a mí y yo te doy de gratis y no lanzarte así contra un Dios casi.
 
- No le hables así Yalet, harás que se sienta más mal.
 
- Explícame como tus habitantes han llegado al planeta tierra.
 
- Eso lo debe saber usted señor del tiempo quién perdió sus collares que abren las puertas a diferentes mundos, pero puedo darle información valiosa a cambio de un simple beso de Yolanda.
 
- Primero muerto bastardo.
 
Otra vez me lanzo sobre él y ni siquiera llegó a tocarlo, sin mover un dedo esa misma corriente me duele hacia atrás con violencia hasta caer al piso.
 
- Serás masoquista Alberto.
 
- Yalet por favor.
 
- Disculpa, Disculpa solo bromeaba, vamos Alberto levántate ánimo puedes ganarle a un ser que ha estado vivo por miles de años solo con tus puños.
 
- Enserio no entiendo cómo puedes estar enamorado de esa rata Yolanda.
 
- Mire señor no me gusta los hombres mayores, eso incluyes a seres que no son humanos o desconozco su origen, mejor confórmese con lujuria que le daría el placer que usted busca, una humana como yo simplemente se conforma con un chico que la ame por más tonto que esté fuera a veces ya que no buscamos la perfección como usted lo puede ser, espero no faltarle el respeto y mi sinceridad no fuera una ofensa para su persona.

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