Capítulo 53: Una visita inesperada.

Black Ghost 2

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Pero en vez de besarlo agarra su pene y se lo está exprimiendo, tanto que hasta a mí me duele, veo que pierde la fuerza.
 
- Gustó en conocerte Héctor, me llamo Evelyn y quiero ver pervertidos como tú alejados de mí.
 
- Por favor Evelyn déjalo, no son malos chicos.
 
Veo que luego lo suelta y cae al suelo como un tómate destruido.
 
Le iba a decirle a Haru que lo ayudará, pero tiene las manos en su cara tapada de la vergüenza, siempre como una niña.
 
- No sé cómo puedes hablar así Yolanda, de estos tipos pero no lo quiero ver cerca de mí.
 
- Señorita disculpe a mis hijos, y no te preocupes Yolanda yo nunca te cambiaría, siempre estará en mis fantasías.
 
Un golpes muy fuerte lo deja inconsciente.
 
- Si está es mi humilde familia, cómo puedes ver es de dónde salieron mis hijos, igualito a su padre.
 
Veo a Jasón avergonzado por el comportamiento de su padre y hermanos.
 
Luego de un tiempo al terminar está situación tan complicada, nos dirigimos a nuestra casa aquí en Torpeten.
 
Al abrir la puerta me encuentro, sentado en unos de los muebles al chico que se parece a mí, el mismo que mató a Yalet.
 
Detrás de él está una Devora más adulta pero con los cabellos cortados es decir no lo tiene largos, pero efectivamente es Devora de eso no me cabe duda que es ella, aunque tenga dudas de esa versión de mí más adulta.
 
También veo a su padre con sus cabellos rojos y largos en el medio por último está alguien que se parece a un japonés o chino quien sabe, son naciones que no pertenecen al mismo continente donde están las capitales y pueblos.
 
En total son tres que lo acompañan a ese asesino.
 
- Los estábamos esperando.
 
Estamos paralizados, nervioso que hacen ellos aquí, el primero en hacer un movimiento furioso es Leandro el padre de Yalet, haciendo  un sello para crear una bola de hielo rápidamente, lanzándola hacia ellos pero el padre de Devora se pone de frente y con un puño de fuego la derrite antes de llegar a ellos.
 
Más atrás viene ese chino y desde su mano derecha justo en su palma mágicamente salen miles y miles de hilos casi invisibles que van por toda la habitación, hasta el punto de no poder movernos.
 
A pesar de que esos hilos no, nos lastiman sin embargo no me puedo mover y así están los demás, que clase de magia es está.
 
Lentamente, el asesino de Yalet se está poniendo de pie, mientras camina hacia nosotros.
 
- Porque esa mirada de odio hacía mi persona, chicos, yo no la quise matar pero se interpuso en mi camino, de todos modos no lo entenderían y si tratará de explicárselos me tardaría mucho, yo no soy el villano aquí.
 
- Vamos a darnos rápido, recuerde que hay más vigilancia aquí luego de lo que usted hizo.
 
- Tienes razón, sólo he venido aquí a llevarlos a un lugar donde no me den problemas, he visto que en esta línea del tiempo se vuelven molestias en mis planes futuros y solo quiero cambiar ese evento.
 
Cada vez que escucho su voz trato de comprarla con la mía, en verdad me convertiré en esa cosa, en un ser despreciable, lo dudo tengo que matarlo cada vez odio más que se parezca a mí y porque tenía que ser así.
 
De alguna manera no puedo hablar por estos hilos mágicos que nos, no dejan movernos.
 
Delante de nosotros se pone de frente el chino y habré su palma de dónde se dibuja un sello del cuál los hilos que nos tenían inmovilizados empiezan a envolvernos hasta quedar en una especie de capullo, solo tenemos la cabeza libre luego todo lo demás está atrapado por su magia en forma de hilo.
 
Lo siguiente que sucede es que el tipo que se parece a mí, mágicamente en su mano derecha aparece un collar y un anillo de lo mismo que tenía el señor del tiempo y con eso, en una luz que nos envuelve todo se apaga.
 
Al volver la luz estamos de frente en una sala amplia y un poco de falta de luz, parece esto una especie de palacio pero no sé exactamente dónde nos llevaron ellos.
 
- Encárgate de matar a los demás, solo deja vivo a Alberto, porque si muere podría debilitarme en esta línea del tiempo.
 
- Muy bien, así lo haré.
 
- No, pensándolo bien deja viva a Haru por protección, nos podría servir de ayuda, en un futuro su magia.
 
- Porque no me regalas a Yolanda, sería un desperdicio matarla, cuando podría disfrutar de su cuerpo.
 
- A pesar de haberme causado tantas molestias en el futuro, prefiero que muera pura aunque está sea otra versión de ella, de alguna manera su forma de luchar por las cosas que ama es lo que destaca de ella.
 
- Por lo menos dame a Evelyn.
 
 - Si diviértete con ella y mata a los demás, solo encárgate de encerrar bien a esas dos molestias.
 
Y mira a mi y Haru no puedo creer que vayan mis amigos morir delante de mí de esa manera.
 
Pero a una corta distancia de nosotros muchas letras con símbolos extraños y de color verde empiezan a formar la figura de un hombre y quién será.
 

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