Capítulo 63: Yolanda vs Haru.

Black Ghost 2

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Que suerte fue para mí que tenía que partir de ese lugar porque con todas esas miradas incluyendo la de Yolanda cómo podía explicar esa situación, toda mi vida se está volviendo un caos de verdad.
 
Al terminar nuestro viaje mágico por el mismo túnel subido en un sello mágico, está vez no caemos desde el cielo sino aparecemos en una biblioteca bien grande de muchos libros.
 
- Te gusta leer mucho se nota aquí.
 
- De esos libros proviene mis mejores técnicas mágicas, siempre vengo aquí en mi tiempo libre a relajarme, mira hay es dónde me siento a leer muchos libros contra más raro mejor.
 
- Y dónde estamos exactamente.
 
- Estamos en Estarpusco, exactamente en el palacio de este país, aunque los demonios no han llegado a este continente no dudo de que algún día lo hará y acabarán con la paz que hoy reina aquí.
 
- Yo tampoco no dudo de que eso sea así en un futuro por eso debemos acabar con ellos de una buena vez y por todas.
 
- Aunque no será tan fácil te aseguro mi querido alumno al igual que tu entrenamiento, ven quiero que conozcas a alguien que nos va a ayudar.
 
Salimos de la biblioteca por un largo pasillo, incluso veo soldados y personas caminando tranquilamente por el lugar.
 
- Aquí es llegamos.
 
- Y quién es él.
 
- Es uno de los usuarios de las Joyas Místicas y esposo de la Reyna, se llama Malborco.
 
Va acercando a mí, luego de vernos, estaba sentado, es un tipo alto y muy fuerte físicamente hablando, unos músculos bien definidos como el viejo de Berek, claro aunque él no es viejo.
 
- Te estaba esperando, chico, él maestro me había hablado de ti.
 
- Mucho gusto en conocerte.
 
- Me duele no haber ido a pelear con los demonios pero hay algo muy valioso aquí que debo proteger y no sabíamos si todo esto es una trampa, para distraer de su verdadero objetivo el causante de traer a tantos demonios a la Tierra.
 
- Entiendo no te preocupes, pudimos sobrevivir a esta primera oleada de demonios.
 
- Por suerte así fue.
 
- Porque no empezamos y nos dirigimos a la habitación donde el tiempo pasa más lento.
 
- Ya actívate todas las alarma por si sucede algo en nuestra ausencia.
 
- Lo hice tal y como me lo pidió Maestro.
 
- Bien, vámonos.
 
Caminamos hasta llegar a una puerta de madera y entramos los tres juntos, realmente no sé qué significa esas Joyas Místicas y que relación mi hermana guarda con ellos.
 
Al pasar por la puerta, y ver esas millones de estrellas en el cielo, reconozco este lugar.
 
- Es Limboide.
 
- Así es una parte de este mundo neutro, aquí el tiempo pasa relativamente lento en comparación a la tierra, pero en otro lugares de Limboide el tiempo pasa igual, es un extraño acontecimiento.
 
- No lo puedo creer.
 
- Es un preciso lugar para entrenar ya que solo necesitamos agua para sobrevivir en este lugar.
 
- Lo sé.
 
Entramos en una casa de madera toda amueblada.
 
- Ve toma un baño, Alberto y ponte estás ropas, prepárate esto será más duro para ti que para nosotros por un año y medio que estaremos aquí si la alarma no suena, es decir si no sucede nada raro en esas tres semanas que no vamos a estar en la tierra.
 
- No hay problema ahora mismo me baño y vuelvo, donde está el baño.
 
- Sube las escaleras al final.
 
- Gracias Malborco.
 
Una calidad ducha me vuelve las energías mientras me cae el agua en el rostro me pongo a pensar que quisieron decir ellos con Haru salvó a todos, a lo mejor fue su gran potencial para curar a los demás de forma inmediata.
 
Me alejo de todos esos pensamientos solo me preocuparé por mi entrenamiento para ayudar en esta guerra en contra los demonios.
 
Termino de bañarme, me pongo ropa y bajo las escaleras para verlos a los dos esperándome.
 
- Comenzamos ya con esto.
 
- Sí, vamos a entrenarte.
 
 
Yolanda:
 
 
Mírenlo hay a ese MALDITO besando a Haru delante de mí familia.
 
- Bueno hija parece que te robaron el novio.
 
- Cállate.
 
Ahora se va con el arquitecto supremo.
 
- Hola Evelyn y sabías de esta relación de tu queridísimo hermano.
 
- Solo quiero agregar que estoy tan sorprendida como tú.
 
- Mi niña en cuestiones de hombres puedo aconsejarte.
 
- Gracias mamá pero estoy bien, nunca he estado mejor, ya tengo un deseo en esta vida.
 
-  Y cuál es hija.
 
- Machacar a golpes  Alberto cuando lo tenga frente de mí.
 

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