Cap 30. Valores.

Hero's Destiny: Hope of Darkness.

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¿Por qué mierda lo ha hecho? ¿No estaba en contra del suicidio? Mierda, estaba paralizado, no sabía qué hacer. Observaba cómo lentamente mi amigo se consumía con el veneno de aquella burbuja generada por el villano. Mis nuevos compañeros se encontraban igual de confusos y de desesperados que yo, vaya primera impresión que hemos dado. Tenía que actuar antes de que su cuerpo entero sea consumido. Si la sustancia que genera esa burbuja toca a un objeto o persona y lo envuelve con su líquido negro, muere, ¿qué pasa si logro quitar a tiempo a Leo? Eso era lo único que tenía en mente, mi única alternativa. Corrí desesperado con mi super velocidad esquivando las lanzas negras que me lanzaba el villano, conseguí estar donde Fire Emotion, agarré su traje desde la zona de su espalda para echarle hacia atrás y que se librara de esa sustancia, sin embargo nada más tocarle una brillante luz me deslumbró. Me di cuenta de que no estaba en el distrito, si no en otro lugar rodeado de luz, el suelo era blanco al igual que el cielo. ¿Dónde mierda estaba? Me fijé que Leo estaba tumbado en el suelo llorando:
 
- ¿Esto es el cielo? Podré verla de nuevo... Al fin -explicó alegremente entre lágrimas.
 
- No, esto no es el cielo -le afirmé serio. Yo no puedo estar en ese santo lugar, yo me merezco estar en el peor de los infiernos aunque no me importaba mucho ese hecho. Observé mis alrededores, en el medio del inmenso lugar se encontraba un niño recubierto de esa sustancia negra, notaba que estaba llorando. Fue curioso ver que todo lo que tocó la burbuja que creó ese "villano" estaba en este lugar como nuevo. No entendía muy bien la situación, el crío nos nos hacía caso, parece que vamos a estar bastante tiempo en este lugar, por lo que tenía que hablar de una vez por todas con mi compañero pesimista. Le cogí de su traje y lo levanté, le di un puñetazo en su cara para que se espabilara de una vez.
 
- ¿Por qué me has pegado? -me preguntó adolorido tocando su zona malherida.
 
- Por tu mierda de decisión de suicidarte, por tu culpa estamos atrapados en esta especie de lugar místico -le expliqué enojado. Leo se intentaba incorporar pero cedió a sentarse en el suelo cabizbajo.
 
- Lo siento... Incluso para suicidarme son un inútil -comentó apenado de nuevo.
 
- Deja de pensar de matarte de una puta vez. Estás en una misión, hay gente en peligro, nuestros nuevos compañeros están asustados por tu comportamiento de recién -le expliqué serio. Observé que seguía entristecido al no haber logrado su objetivo, eso sí que me hizo enojar-. ¿Acaso no te acuerdas de tu amigo? Sí, el que se suicidó. ¿No querías que nadie pasara por lo mismo? ¿No ibas a luchar hasta conseguir ese objetivo? ¿Dónde quedaron tus valores?
 
- No lo sé, ya no sé ni quién soy -respondió con sinceridad mi amigo. Me agaché y apoyé mi mano en su hombro.
 
- Mírame -le ordené, le costó unos segundos hasta que me miró a los ojos- Tú eres Leo, alguien que es increíble en el combate cuerpo a cuerpo, cuyos poderes ayudan a las personas con depresión y sobretodo, eres un gran compañero -le expliqué calmadamente. Él se tranquilizó, dejó de llorar.
 
- ¿De verdad soy todo eso? -me preguntó inseguro.
 
- Claro, los amigos no se mienten -le contesté con sinceridad. Leo me abrazó.
 
- Ker... La quiero mucho, aún la amo -me confesó volviendo a llorar.
 
- Lo sé, ella también te amaba pero Leo, ya han pasado 3 semanas, la vida sigue, creo que tienes que pasar página -comenté preocupado al ver el mal estado de mi amigo.
 
- Tú no has pasado página con lo de tu familia... ¿Cómo lo voy a hacer yo? -me preguntó desesperado.
 
- Tienes razón, no he pasado página ¿pero sabes qué? Tú y yo nos esforzaremos juntos para seguir hacia adelante -le expliqué seguro, abrazándole más fuerte.
 
- Me va a seguir doliendo, no quiero sufrir más -me explicaba sin apartarse de mí.
 
- ¿Vosotros también sufrís? -nos preguntó el niño al darse cuenta de nuestra presencia. Mi amigo y yo nos miramos, era hora de ponernos serios. Nos levantamos y nos dirigimos hacia el supuesto villano-. Decidme... ¿Cómo puedo parar este dolor?
 
- ¿Cuál es tu dolor? -le pregunté algo nervioso.
 
- Mi vida -respondió apenado- todos me tratan mal, en la escuela, en mi casa, me lastiman, yo solo quiero que pare -nos explicó entre lágrimas.
 
- ¿Por qué te tratan así? -le preguntó Fire Emotion ya recuperado de su ataque de nervios.
 
- No tengo poderes, los de mi clase ya los habían despertado con tal solo 8 años, mis padres también tienen habilidades, soy la decepción de la familia, odio que me miren así -nos explicó más alterado que antes. Observé que aparecían más objetos y edificios en la dimensión en la que antes estábamos. Mierda, si se descontrola podría hacer que Eustópolis estuviese atrapado en este sitio.
 
- ¿No te das cuenta de lo que estás haciendo? Tienes poderes -le expliqué de forma positiva.
 
- ¡MENTIRA! -nos gritó enojado haciendo que se acelerase su habilidad-. Esto es solo otra pesadilla.
 
- Eso sí que es una mentira, estás creando una burbuja para esconderte y huir de la realidad -le expliqué serio. No quiero estar más en este lugar, tengo que darme prisa y a hacer que este crío entre a razón.
 
- No, esta es mi realidad, esta es la que quiero, un mundo puro, sin personas que me hagan daño -nos comentó el niño volviendo a agachar su cabeza y escondiéndola entre sus piernas.
 
- Te comprendo -dijo Leo sentándose en frente del crío- ¿A qué te gustaría no estar más en este mundo?
 
- Sí -respondió triste.
 
- ¿A que te gustaría que todo volviese a ser como antes? -le preguntó Leo algo apenado.
 
- Sí -volvió a contestar.
 
- Sabes... A veces necesitamos la ayuda de alguien para darnos cuenta de nuestros mayores virtudes -explicó mi amigo mientras me miró, luego volvió a observar al niño-. Nosotros seremos esa ayuda para ti, observa tu alrededor, haz un esfuerzo y dime qué ves.
 
- Veo... Que todo está muy luminoso... No estoy en la calle de mi casa, ¿dónde estoy? -le preguntó algo atemorizado al ver este lugar blanquecino.
 
- Este lugar lo has hecho tú, ¿no es alucinante? -le comentó Leo animándolo.
 
- ¿Yo? Pero es imposible, yo no tengo poderes -explicó el niño perplejo al ver toda la situación.
 
- Observa tus manos -le dijo Fire Emotion señalando esa parte de su cuerpo. El niño se las miró, empezó a llorar de la alegría.
 
- ¡Tengo poderes! ¡Ahora mis papás me querrán! Ya no se meterán conmigo en el colegio, menos mal -explicaba emocionado al descubrir su nueva habilidad. Leo le miró algo apenado, cruzamos miradas, sí, teníamos que darle una charla para que no se decepcione de la cruda realidad.
 
- Pequeño... Ccómo te llamas? -le pregunté agachándome para verle mejor.
 
- Yo soy..."Roy" -se presentó secándose sus lágrimas.
 
- Verás Roy, que tengas ahora una habilidad no significa que tu vida vaya a mejorar por arte de mágia -le intenté explicar sin ser demasiado rudo.
 
- ¿Qué me intentas decir? -me preguntó el niño volviendo a estar serio.
 
- Lo que mi compañero intenta expresar es que tendrás que esforzarte y valerte por ti mismo, tendrás que ser fuerte y luchar, para demostrar a todas aquellas personas que nunca han confiado en ti que tú vales -le explicó mi amigo algo animado.
 
- Te seré sincero, es posible que tus compañeros se vuelvan a meter contigo, a lo mejor por ser un novato o por no controlar bien tu habilidad -le expliqué serio.
 
- No creo que pueda hacerlo, siempre he sido bastante débil, ¡no soy bueno ni en los deportes! -nos exclamó el crío algo enojado por su vida-. Al menos ahora podré contar con la ayuda de mis papás.
 
- Roy... Es posible que tus padres seguirían tratándote mal al no confiar en ti -le comentó algo angustiado Leo, no quería hacerle sentir mal.
 
- ¿Qué? ¡Pero ahora tengo poderes! Ellos me aman... Lo sé, necesito creerlo -nos explicó volviéndose a quebrar, su poder había parado de seguir trayendo infraestructuras de la verdadera realidad pero al escuchar lo último aceleró el proceso.
 
- Claro que te aman, son tus padres al fin y al cabo, sé que existen familias difíciles pero como te he dicho, necesitas mostrar tu valor, hazte fuerte, gana su confianza, así conseguirás ser independiente, incluso para un niño de 8 años -explicó algo nervioso Leo.
 
- ¿Y cómo voy a ser fuerte? Ni siquiera sé salir de este lugar -le preguntó Roy entre lágrimas.
 
- Nosotros te ayudaremos a serlo, somos superhéroes, nuestro trabajo consiste en salvar a las personas -le explicó Fire Emotion al darse cuenta del motivo por el que se convirtió en un héroe.
 
- ¿Sois superhéroes? ¿Y por qué habéis venido? Espera -Roy hizo una pausa al descubrir el motivo del por qué estábamos aquí-. ¿He hecho cosas malas? ¿Soy un villano? ¿Soy mala persona?
 
- No, no lo eres, solo eres un niño asustado, todo saldrá bien, lo prometo -le hizo una promesa mi compañero, le alzó la mano para que se la diese-. Vamos, confía en nosotros.
 
- Yo... Quiero cambiar, ¡QUIERO QUE ME QUIERAN! -exclamó llorando el niño abrazando con todas sus fuerzas a Leo, éste correspondió su abrazo-. ¿Algún día seré tan fuerte como tú?
 
- Incluso me superarás -le afirmó mi amigo. Noté cómo las manos de Leo empezaron a brillar al estar en contacto con Roy, este hecho hizo que al niño le cubriera toda una capa de luz, haciendo salir rayos luminosos de sus ojos y boca. ¿Qué mierda?
 
- ¿Qué estás haciendo? -le pregunté asustado.
 
- No lo sé -respondió alterado. Observamos cómo desaparecían las infraestructuras que estaban en este sitio, una luz brillante nos deslumbró. Ahora estábamos de nuevo en el mundo real, en la calle donde había ocurrido el incidente, me fijé que todo había vuelto a la normalidad, ningún veneno recubría las calles. Me di la vuelta para ver si mi compañero y Roy se encontraban en perfecto estado, lo estaban.
 
- ¡Menos mal! ¡Habéis vuelto! -exclamó de la alegría Lei que se dirigía hacia nosotros.
 
- ¿Qué ha pasado al final con el villano? -me preguntó Siro algo confuso. Observó que a mis espaldas se encontraba Leo y Roy-. No me digas que quién causó todo esto fue un niño.
 
- Así es la vida de un superhéroe, te sorprende muchas veces -le expliqué con algo humor-. No digáis nada acerca de él, no es un crío malo, solo... Ha estado confundido y solo.
 
- Si Bluedice lo dice es porque será verdad. No te preocupes, no diremos nada -me respondió seguro Lei intentando impresionarme.
 
- Bueno y ahora solucionado el problema... ¿Qué hacemos? -me preguntó Siro,
 
- Esperar a la prensa, mientras tanto, ¿nos hacemos una selfie para Ultrastorie? -le contesté rápidamente. Mybe nos comentó que quería que ayudáramos a publicitar la nueva academia, no había mejor manera de hacerlo que esperar a los periodistas y a publicar fotos en esa web de fama mundial. Con los sucesos de Anubis y mi participación en la batalla contra Counter conseguí obtener más de 50 mil seguidores, mis fotos llegaban como máximo a más de 300 mil likes. Era todo un logro del cual estaba orgulloso, es agradable leer mensajes de cariño y apoyo... Además de algunos "trolls" de internet. Tras hacernos la selfie la publiqué poniendo los hashtags adecuados. Vimos a lo lejos varias camionetas de la tele, ya estaban aquí. Me fijé que Leo consiguió tranquilizar a Roy.
 
- ¡Adiós Bluedice! ¡Gracias por todo! -se despidió corriendo del lugar. Fire Emotion se puso a mi lado.
 
- Veo que has logrado quitarle la depresión -le comenté.
 
- Sí y todo gracias a ti -me respondió de forma sincera. No pudimos seguir hablando debido a que los periodistas nos rodearon.
 
- ¡Bluedice! ¿Qué ha pasado? -me preguntó una trabajadora para la televisión.
 
- Hemos podido derrotar a un villano, todo se ha resuelto a la perfección y no lo hubiéramos podido lograr si no fuera por la ayuda de la Academia Hope -les expliqué presentando a mis nuevos compañeros.
 
- ¿Academia Hope? ¿Qué es eso? -le preguntó un periodista a Siro.
 
- Ah... Bueno, es una academia nueva que está en fase beta, es un proyecto de Industrias Darke -le explicó algo nervioso por la incomodidad de las cámaras. Me recordó mucho a Danny.
 
- ¿Y qué ofrece esa nueva academia? -le preguntó otra trabajadora.
 
- Una academia de superhéroes para gente sin habilidades -le comentó Lei. Todos se quedaron callados por un segundo.
 
- ¡¿QUÉ?! ¿CÓMO ES ESO POSIBLE? -le preguntó una periodista alterada por la noticia. Todos se fueron a por ellos 2, Leo y yo conseguimos salir del coro que nos hicieron al principio.
 
- ¿Nos vamos? -me preguntó Leo viendo que ya estábamos a salvo de esas personas pesadas.
 
- Espera, quiero ver cómo se envuelven ante los periodistas -le comenté intrigado en la escena.
 
- ¿Participaréis en el evento que se celebra a finales de mes? -le interrogó un trabajador.
 
- Sí, nuestra academia formará parte del "Torneo del Prestigio", participando junto con las 5 academias de Eustópolis -les explicó algo más nervioso Siro. Se me había olvidado de ese evento, tengo ganas de participar y hacer ver que soy mejor que los demás, espero que venga algún superhéroe de nivel S, uno de aquel fatídico día, así lo podría asesinar también. La verdad, me sorprende el hecho de cómo pasa el tiempo, ya estábamos a primeros de Noviembre... Y muy pronto se acerca mi cumpleaños, ¿Doris me regalará algo? Bueno, eso ahora mismo no importa. Quedan 4 semanas para acudir al torneo, lo esperaré con ansias. Los periodistas no pararon de hacerles preguntas, se envolvían bien para ser novatos y no tener habilidades.
 
- Vámonos, ya he visto suficiente -le comenté a mi compañero. Al regresar nos topamos que Jia y Emma habían regresado juntas.
 
- ¡HA SIDO ALUCINANTE! ¡¿Podemos repetir?! -le preguntó ilusionada Orange Leap a Kand-Y.
 
- ¡NO! Ya otro día, no quiero encontrarme con otro payaso más -explicó Emma traumada al recordar su misión. Las 2 se fijaron de nuestra presencia.
 
- ¡Oh! ¡Hola Leo! ¡Hola Ker! -nos saludó brincando la coneja. Yo miré a mi compañero para saber cuál sería su reacción.
 
- Hola Jia, parece que se te ha dado fenomenal la misión -le comentó Leo alegremente. Me alegró ver que sonreía de verdad, sin ninguna falsedad. Ese es un primer paso, bien hecho... Amigo. Tras despedirnos de nuestras compañeras, Leo y yo caminábamos juntos hacia nuestras casas.
 
- Oye Ker, gracias por lo de antes, me has salvado la vida -me agradeció de forma sincera.
 
- No te preocupes, "es lo que hacen los compañeros" -le respondí burlón.
 
- Has sonado como a Danny -me dijo entre risas, bueno, es que esa es una frase suya.
 
- Por cierto, vi que hablabas mucho con Roy, ¿qué va a hacer al final? -le pregunté interesado.
 
- Bueno, va a hacernos caso a lo que le dijimos, ha aceptado que le costará tener el cariño y confianza de la gente que le rodea pero se esforzará ya que quiere ser un superhéroe, como nosotros -me explicó Leo más alegre al decir lo último.
 
- Eso está bien, aunque estoy pensando en algo que podemos hacer tú y yo para que sea más querido y popular -le expliqué pensando en un nuevo plan. Le comenté la idea, le encantó, ya teníamos planes para mañana al acabar las clases-. Oye, cambiando de tema... ¿Cómo estás ahora?
 
- Aún la extraño pero... No puedo estar depresivo siempre. Como me dijiste, tengo que pasar página, aunque me cueste meses o años -me explicó decidido- Además, yo voy a ser el superhéroe que salve a las personas en depresión, que ayude a los civiles. Y todo gracias a tu ayuda, ya que tú te has convertido en mi superhéroe, me has salvado -terminó con su explicación dedicándome una sonrisa sincera. Sus palabras llegaron hasta lo más profundo de mi ser, dejé de caminar, notaba cómo lágrimas recorrían por mis mejillas-. ¡Ker! ¿Estás bien? ¿Por qué lloras?
 
Abracé sin pensarlo a Leo, sabía lo que me ocurría, eran mis sentimientos de arrepentimiento, los que nunca salieron al exterior tras haber matado a Beatriz. Lo siento Leo, de verdad que no quise matarla, no tuve otra opción que hacerlo. Créeme, por favor, confía en mis palabras, ella nunca tuvo que morir, solo The Angel. Mis lágrimas recorrían parte del uniforme de mi compañero, el me daba palmadas en la espalda para consolarme. ¿Cómo puede existir una persona tan buena como él? Como el resto de mis compañeros, ¿por qué soy así de asqueroso? Me aparté de mi amigo una vez me calmé, me secaba las lágrimas con las mangas de mi uniforme.
 
- Toma, esto es más efectivo -me dijo Leo preocupado sacando de su bolsillo unos "clínex".
 
- Gracias -le agradecí. No podía volver a comportarme de esa manera, la forma en la que soy, mi personalidad, es todo por culpa de Light Layer, él hizo que me convirtiera en esto. La tristeza se me fue al recordar cómo nos abandonó a mi hermana y a mí aquel día, no pienso dejarte más tiempo con vida, me vengaré, yo fui quién asesinó a tu amigo, y mataré al resto de esos hijos de puta.
 
- Oye, sabes que puedes contar conmigo ¿no? Aún observo que tu emoción sigue siendo de tristeza. Tú me has ayudado a salir de ese hoyo profundo, quiero agradecértelo ayudándote -me explicó serio y decidido.
 
- Es todo un detalle, pero estoy bien. Prosigamos -le comenté caminando algo más deprisa. En mi cabeza solo tenía a Light Layer, de verdad que le quería ver muerto. Paré de caminar al notar que mi amigo no me seguía. Me di la vuelta, observé que estaba parado algo enojado.
 
- Dijiste que nos esforzaríamos juntos para seguir hacia adelante. No te pienso abandonar, no quiero volver a ver a un ser querido muerto -me explicó cerrando su puño y levantándolo hacia mi dirección-. Nos ayudaremos entre nosotros ya que "es lo que hacen los compañeros".
 
No pude evitar sonreír ante tal explicación, cierto, trabajaremos juntos para seguir con nuestras vidas, me encargaré de mantener la última voluntad de Beatriz con vida.
 
- Bueno, si no hay otra opción -le comenté de forma burlona chocando su puño.
 
Al día siguiente, Leo y yo nos dirigimos a la escuela de Roy, mi amigo para asegurarse de que el niño estuviera bien y que no se volviera a descontrolar le hizo que le dijese cuál era su colegio, para poder visitarlo algún día de estos. Y hoy, será ese día. Nos pusimos nuestros trajes en un callejón para que nadie nos viese. Observamos a varios niños salir, nos apoyamos en las paredes de la entrada de la escuela. Nos fijamos que Roy salió cabizbajo, mierda, creo que no le ha ido muy bien, aunque gracias a mi plan su día mejorará. Me fijé que varios compañeros de lo que suponía que serían de su clase se metían con él.
 
- Vaya, ahora te crees más listo y te esfuerzas más debido a que tienes poderes, pero sigues siendo el mismo Roy cobarde de siempre -se metió un niñato con él.
 
- Y tú sigues siendo un gilipollas -le respondió nuestro amigo con la cabeza alta y serio. PUM, en tu cara.
 
- ¡Uuuhhh! ¡Lo que te ha dicho! -exclamó uno de los amigos del niñato riéndose de él. El maleducado estaba rojo por la vergüenza por la humillación que le hizo pasar delante de sus secuaces, éste para vengarse creó con su mano derecha una burbuja mediana de fuego, se lo lanzó, íbamos a intervenir hasta que vimos cómo Roy se las ingenió para detener esa burbuja gracias a que hizo que su mano derecha se volviese como una especie de látigo negro el cual dio a la burbuja, dejándolo sin alma. Se desintegró en el aire.
 
- ¿Esto es lo que haría un cobarde? -le preguntó nuestro amigo con una mirada desafiante. Noté que estaba sudando y le temblaba las piernas, tenía miedo, pero a pesar de ello se lanzó como un valiente a ponerle en su sitio. Observamos cómo el niñato creó más burbujas de fuego. Mierda, ¿pero dónde están los profesores? Antes de que pudiese el matón hacerle algo llamé gritando a nuestro amigo.
 
- ¡Roy! ¿Nos vamos ya? -le pregunté saludándolo con una mano. El niñato deshizo las burbujas al quedarse sorprendido al verme.
 
- Espera... ¡¿Conoces a Bluedice?! -le preguntó el matón boquiabierto.
 
- Roy, que llegamos tarde a nuestras casas -le dijo Leo alzando la voz. Sin darnos cuentas estábamos rodeados por un montón de niños los cuales eran fans nuestros.
 
- ¡Bluedice! ¡Hola! -me saludó una niña dulcemente.
 
- ¡Cómo mola el traje! ¿Cómo lo hiciste? -me preguntó otro niño interesado.
 
- Chicos, apartaos, que me están esperando -se chuleó Roy. Todos se quedaron en silencio al observar que éramos amigos.
 
- Roy... ¡¿ERES AMIGO DE BLUEDICE?! -se quedó pasmada una compañera suya.
 
- Exacto, Roy nos ha ayudado en alguna que otra misión con su nuevo poder -les expliqué mientras que ellos aumentaban los chillidos "fangirls".
 
- ¿Vosotros sois sus amigos? Espero que sí, porque no nos gusta nada que alguien se meta con nuestro amigo -les explicó Leo con un aura dulce pero amenazante. Todos asistieron a su pregunta.
 
- Bueno, nos tenemos que ir, ¿nos vamos Roy? -le pregunté empezando a caminar.
 
- ¡Claro! -exclamó feliz al tener toda la atención de su escuela. Mientras caminábamos por las calles me fijé que varias personas nos sacaban fotos a lo lejos y a escondidas sin nuestro permiso, bueno, tampoco es que me importara mucho. Llegamos finalmente a la casa de nuestro pequeño amigo, llamamos a la puerta. El padre de Roy casi le da un ataque al verme.
 
- ¿B-Bludice? -me preguntó sin saber qué más decir.
 
- Buenas señor, hemos acompañado a tu hijo hasta aquí, quiero comentarle que tiene un grandioso poder, seguramente será muy popular en la Academia Heaven, tiene muchas posibilidades de convertirse en un superhéroe -le explicó Leo algo nervioso.
 
- ¡Papá! ¡Bluedice y Fire Emotion son mis amigos! -exclamó Roy ilusionado.
 
- Ya veo, un gusto conocerlos… -nos dijo estrechándonos la mano con timidez. Hubo un silencio incómodo por unos segundos.
 
- Bueno, nosotros nos vamos. Ha sido un placer conocerle -le comenté rápidamente.
 
- ¡Esperad! ¿No queréis pasar a comer a nuestra casa? Al menos tú, Bluedice -me preguntó nervioso el padre de nuestro amigo.
 
- No, pero gracias por la oferta -le respondí con amabilidad. Roy abrazó a Leo.
 
- Oye, aunque no seas tan conocido como tu amigo, para mí, eres mi superhéroe favorito -le explicó con una sonrisa sincera. Y así concluyó nuestro grandioso plan, seguramente ya no sería molestado ni en la escuela ni en su casa, ahora se haría respetar, y con el tiempo al descubrir su personalidad, le querrán de corazón. Quedamos con él para visitarle otro día, y hablando de visitas, hace tiempo que no visito a Anna, creo que iré al Orfanato Slyther este viernes y puede... Que me traiga a Ethan.
 
Al llegar a casa y sentir asco al ver a Mybe en el sofá con bata y con las chanclas azules de mi madre mientras observaba la tele, me fui directamente a mi habitación para ponerme mi pijama. Nada más salir me di cuenta de que Marissa no estaba.
 
- ¿Dónde está mi madre? -le pregunté serio a mi tutor.
 
- En mi corazón -respondió casual. Su comentario me hizo enojar-. Está de guardia, hasta mañana por la mañana no viene, patosín.
 
Suspiré, me preparé lo primero que vi en el frigorífico, Ethan salió de su habitación, nada más verme vino corriendo para abrazarme.
 
- ¡Hermano! ¿Cuándo crees que tendré poderes? -me preguntó emocionado.
 
- Seguramente que pronto -le respondí-. Por cierto, ¿quieres acompañarme el viernes por la tarde a visitar a una amiga? Es más o menos de tu misma edad.
 
- ¡SÍ! ¡ME ENCANTA CONOCER GENTE! -exclamó ilusionado. Genial, así cumpliré mi promesa que le hice a Anna. Esto de tener que ir por las tardes a conseguir puntos para "Auxiliar de Habilidades" me estaba cansando, menos mal que ya tenía más de 5 mil puntos, eso de salvar el mundo hace que la recompensa final sea más valiosa. Ethan se sentó junto con Mybe, odiaba el hecho de que le callera bien, yo me senté lo más lejos posible de él.
 
- No te vayas tan lejos, que no muerdo -me comentó Mybe burlándose de mí. Preferí ignorar su comentario y concentrarme en lo que estaba viendo, me asqueé al darme cuenta de que miraba "Tiempo de Especulaciones", un programa donde las 2 presentadoras empiezan a dar suposiciones sobre la vida personal de los superhéroes, incluso traían algunos expertos en ciertas materias. No entendía cómo ese programa podía ser famoso mundialmente.
 
- ¡Buenas! Soy Victoria y hoy es "TIEMPO DE ESPECULACIONES" -se presentó la presentadora que parecía que se había drogado antes de empezar el programa- Hoy, hablaremos de un tema que ocurrió ayer, seguramente todos vosotros sabréis sobre la Academia Hope, pero... ¿A quién le importa? Estamos aquí para descubrir, NO, para indagar sobre la vida amorosa de un superhéroe. Nieves, ¿me haces los honores? -le preguntó a su compañera.
 
- Por supuesto, "Tori". Hoy vamos a hablar sobre el caso "Bluedice" -explicó emocionada. Espera... ¡¿QUÉ?! Salió en la pantalla que se encontraba detrás de las presentadores imágenes de ayer donde no paraban de acosarnos con preguntas los presentadores- Todo parece normal... ¿Verdad? ¡PUES NO! Mirad bien la máscara de Bluedice, la tiene manchada debido a la señal marcada por unos labios -terminó de explicar Nieves.
 
- Y lo curioso es que creo que utilizo esos mismos pintalabios -agregó Victoria a la conversación. Yo estaba de los nervios, no me gusta nada que indaguen en mi vida privada... Y menos en la amorosa.
 
- ¿Van a hablar de Doris? -le preguntó Ethan a mi tutor.
 
- Seguramente, voy a subir el volumen, esto se está poniendo interesante -comentó aumentado el sonido. Cabrón.
 
- ¿Quién podría ser la misteriosa chica? -preguntó a los televidentes Nieves.
 
- O chico -agregó Victoria sin descartar ninguna opción.
 
-O gata -comentó Mybe burlándose de mí.
 
- ¿Nieves, qué hora es? -le preguntó a su compañera, qué mala actriz.
 
- Es la hora de... ¡ESPECULACIONES! -exclamó gritando emocionada su compañera.
 
- Hemos investigado las redes sociales de este nuevo superhéroe, en Ultrastorie hay fotos de él acompañado de sus amigos... Y amigas -empezó con la explicación Victoria. En la pantalla mostraban las fotos que subí a esa red social- Observamos que hay una persona que se repite en varias fotos y es esta chica -señaló a la pantalla, era una foto donde Doris me abrazaba, mierda, ahora odiaba a mi novia por robarme el móvil y hacer fotos sin mi consentimiento y publicarlas a mi red social. MIERDA. Observé que Mybe se levantó y se dirigió a la cocina.
 
- Voy a hacerme unas palomitas -explicó con una sonrisa, le hacía gracia verme mal.
 
- Hemos investigado y esta chica parece que es fanática de Bluedice, ya que en su cuenta tiene una descripción que pone: "Bluedy", acompañado de un corazón azul y de un dado. ¿Ese es su mote cariñoso? -explicaba Nieves emocionada.
 
- ¿Ves? Por eso es mala idea hacerse fotos de tu pareja y subirlas a tu cuenta oficial -me explicó Mybe riéndose de mí. Mierda, sus especulaciones eran muy certeras, tenía que hacer algo, por lo que puse mi cuenta en privado.
 
- ¡Espera! Nos acaban de informar que Bluedice ha puesto su cuenta en privado. ¡BLUEDICE NOS ESTÁ VIENDO! -exclamaba emocionada Victoria, en la pantalla salía ahora mi cuenta bloqueada para el público.
 
- ¿Eso quiere decir que estábamos en lo correcto? -preguntó al público Nieves. Mierda, no había pensado en eso, ahora era más sospechoso.
 
- ¡Bluedice! Pon tu cuenta en público si es "no". Si la dejas, es que tenemos razón -me ordenó Victoria ilusionada sin apartar la vista de la pantalla para ver qué acción tomaba. Finalmente, hice caso a sus indicaciones, las presentadoras empezaron a gritar como locas-. Increíble, nunca me había sentido tan poderosa como en este instante.
 
- Bluedice, ¿quién es la que te besó? Cuéntanos -preguntó su compañera mirando a la cámara. Estoy jodido, ¿qué hago ahora? Mi teléfono levitó, Craig estaba usando sus poderes, cogió mi móvil y escribió un nuevo estado en mi perfil. Me tiró el teléfono.
 
- Solucionado, me debes una -me explicó entre risas. Leí lo que había escrito: "Me besó mi madre, ya que ella cree que soy un gran superhéroe. ¡Vivan las madres!" ¡CABRÓN! ¡¿PERO QUÉ HAS HECHO?! Las presentadoras no pararon de reír, incluso el público que estaba de espectador se reían, joder, incluso los camarógrafos.
 
- Ya veo, perdón Bluedice, me encanta de que tengas esa relación tan familiar con tu madre -explicó entre risas Victoria. Yo me levanté y me dirigí a mi habitación, no quería saber nada más de ese estúpido programa. Espero que mis compañeros no hubieran visto el programa de hoy.
 
Al día siguiente, nada más entrar a clase observé como todos me miraban, el que me preocupaba era Tobías, le miré de forma asesina, él estaba serio. Cuando bajé la guardia al sentir que nadie hablaría sobre el tema, Gryn Syld se puso de pie y alzó sus manos.
 
- ¡VIVAN LAS MADRES! -gritó con todas sus fuerzas. Todos se empezaron a reír, incluso Elton. A veces me arrepiento de haber cambiado con mi ideología. Durante todo el día estuvieron con el cachondeo de llamarme "Mommy sugar", puto Tobías. Doris también hizo bromas al respecto, sus comentarios me hacían enojar mucho más que los de mis compañeros. Pasé el resto de las clases con mal humor, incluso mis profesores al verme no evitaban soltar alguna que otra carcajada, genial, soy todo un meme. Al finalizar las clases me disponía a irme de la academia para llegar a mi preciada casa, lejos de bromas, luego me acordé de que Mybe vivía con nosotros y me entró de nuevo la depresión.
 
Mientras caminaba observé a Elton y a Ruth caminar juntos, vaya, esos dos sí que se habían vuelto cercanos. Volcanux sintió mi presencia y se giró para verme.
 
- ¿Algún problema, Mommy sugar? -me preguntó con una sonrisa maliciosa.
 
- ¿Quieres pelea? -le respondí enojado.
 
- Cuando quieras -me contestó parando de caminar y dándose la vuelta para observarme.
 
- Elton, no lo molestes... Es nuestro amigo -le explicó nuestra compañera, él solo suspiró.
 
- Tsk. Está bien -respondió, se dio la vuelta y siguió su camino, yo les seguía debido a que el camino hacia mi casa estaba en la misma dirección por la que paseaba la pareja. Volcanux cansado de que estuviera a varios metros detrás de ello se dio la vuelta enojado-. ¡¿Puedes parar de seguirnos?!
 
- Más quisieras que alguien te siguiese -le respondí burlándome de él. Elton apretó su puño con fuerza, vi que empezó a calentarse hasta tal punto que salía humo de sus dedos.
 
- ¡Basta! ¿Queréis que utilice mis poderes contra vosotros? -nos preguntó enojada nuestra compañera, era la primera vez que la veía así. Paramos de provocarnos, los poderes de Ruth son odiosos, eso de que pueda quitarnos la energía la hacía muy peligrosa, cada vez que podía o hacia equipo con ella evitaba estar en contra de su grupo y de ella en las misiones que hacíamos.
 
- Crucemos por otro sitio -comentó Elton agarrando de la mano a Ruth, ella se sonrojó por ese acto. Bueno, al menos ahora iría a mi casa en paz. Era gracioso ver que caminábamos en línea recta en distintas calles pero siempre nos podíamos ver, solo habían cruzado la acera. Me fijé que pararon en frente de un edificio recién remodelado, o eso era la impresión que me daba. Volcanux no soltaba la mano de su chica, estaba bastante rojo, espera, ¿esto es una declaración? No me lo pierdo. Me potencié mis oídos para escuchar mejor la conversación que tenía, ya que no había mucha gente les logré escuchar a la perfección.
 
- Oye, lo de salir este finde... ¿Qué vas a hacer al final? -le preguntó Elton algo nervioso.
 
- Bueno... A mis padres no le gustan que salga con amigos y menos si son superhéroes -le respondió algo apenada.
 
- Tsk, pues escápate -le comentó serio.
 
- ¿Qué? No, no voy a hacer eso, me da miedo si descubren que he salido de casa sin su permiso -explicó algo traumada. Vamos a ver, ¿cómo serán sus padres para ser así? Mi respuesta fue respondida cuando un hombre musculado salió del portal, llevaba una bolsa de la basura en su mano derecha. Observé que estaba trajeado, su pelo era blanco, corto, llevaba tatuajes en sus manos y cuello, seguramente que el resto de su cuerpo también, tenía cicatrices en su cara. Daba miedo, parecía ser alguien de la mafia o algo.
 
- Hija -comentó el hombre mirando a Ruth, luego vio a Volcanux agarrando la mano de ella, éste la soltó por instinto de supervivencia-. ¿Quién es tu amigo?
 
- Él es Elton... Un compañero de la academia -respondió cabizbaja, no quería mirar a los ojos de su padre.
 
- Con que es un "superhéroe" ¿eh? -comentó algo enojado-. Entra a casa, luego hablaremos tú y yo.
 
Ruth obedeció, corrió a una gran velocidad hacia dentro del edificio como si su vida dependiera de ello, noté a Elton bastante tenso, los dos se miraron, Volcanux instintivamente apartó su mirada.
 
- Será mejor que te vayas, ahora -le amenazó el padre de Ruth, Elton a regañadientes siguió su camino. Y yo que creía que Danny tenía mala suerte en el amor, me dispuse a irme ya que no tenía nada más que ver hasta que me fijé que en su muñeca derecha tenía un tatuaje blanco que consistía en una máscara plateada con adornos blancos, cuyos ojos y boca eran azules con tachas encima de ellos. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, estaba parado, asustado al recordar dónde vi esa máscara, se trataba de un grupo de villanos famosos de hace más de 20 años, se llamaban "Cross Masks". Todos vestían con ropaje blindado y con unas máscaras características, se rumoreaba que cada uno de los miembros se tatuó la máscara como memoria al grupo, ya que ese grupo actualmente no existe gracias a la muerte del fundador de ese equipo. Tenía muchas preguntas, pero sobre Ruth, si su padre era un antiguo villano y he visto que odia a los superhéroes... ¿Habrá criado de la misma forma a Ruth? ¿Será como yo? ¿Alguien que tiene segundas intenciones? ¿Estará fingiendo ser tímida como cuando yo fingí ser buena persona? Ruth ahora resultaba un obstáculo que podía joderme mi objetivo, podría incluso matarme si utiliza sus poderes en mi contra o... Puede que sea una aliada. ¿Qué podía hacer en esta situación? La respuesta era obvia.

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