Capítulo 68: La naturaleza de mi verdadera magia.

Black Ghost 2

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Los siguientes dos meses he entrenado mi físico con diferentes tipos de pesas, traída mágicamente por el arquitecto supremo, también sigo haciendo mi rutina de correr y así fueron los días.
 
Ya tengo un cuerpo más definido, hasta abdominales figura en mi cuerpo, me estoy pareciendo, a esos magos tipo guerrero.
 
Aquí e Limboide los días cambian muy rápidos no duran 24 horas, en un segundo es de noche luego cambia de día, poco a poco me acostumbré a ese cambio de habita.
 
- Alberto ya hemos entrenado suficiente tu físico vamos a entrenar la magia.
 
- Me parece correcto.
 
- Como bien sabes, tu magia esta en tu cuerpo en cada célula que forma parte de ti, tiene una porción de tu magia y con tu mente la controlas, en la antigüedad se utilizaba la magia por medio de Joyas, luego al ir apareciendo los centros de estudios se empezó a estudiar la magia a través de libros y aparecieron los primeros magos tipo invocador y hechizo.
 
- Entonces creo que soy un mago tipo arma.
 
- Alberto lo que sucede es que en el mundo antiguo los arquitectos eran los únicos que estudiaban la magia pero muy poco tenían las habilidades mágicas suficiente para usar su propia magia por eso creaban Joyas dónde estás Joyas iba programada todos sus conocimientos mágicos.
 
- Así como mi anillo.
 
- Exacto, tu anillo, está programado por el arquitecto que lo diseño a estar dividido en ocho partes.
 
- Me tome la molestia de agregarle dos parte más.
 
- Eso suena genial para mí.
 
- Si ya la descubrirás según avancemos en nuestro entrenamiento, pero como te decía la criaturas que invocas con tu anillo, los hechizos, simplemente son estudios de un arquitecto que lo programo en la Joya que hoy te pertenece.
 
- Así es Alberto cómo dice mi maestro en cambio nosotros en esta parte de tu entrenamiento, queremos desarrollar tu magia natural, la que te pertenece a ti, la que naciste de fábrica sin ningún tipo de Joya.
 
- Pero es que, soy muy débil mágicamente hablando.
 
- Te acompaña tu Joya y un poder legendario que entre miles de millones de seres vivos lo obtuviste tú, por suerte quién sabe porque te eligió a ti.
 
- Aún no sé usar mi poder legendario.
 
- Lo sabemos.
 
- Gracias por entrenarme de verdad esto me emociona mucho.
 
-  La verdad yo no tenía en mis planes en estos momentos entrenar a nadie, fue Haru quien me lo pidió directamente y como le debo muchas cosas a ella, haría cualquier cosa que me pidiera, aunque normalmente no pide nada, supongo que lo hace porque eres el único ser humano, masculino que la puede tocar sin irritar su piel.
 
La verdad no quiero preguntar cosas ridículas y parecer un idiota pero porque dijeron que Haru fue la que más demonios mató después del ogro de Berek, a lo mejor escuché mal.
 
En estos momentos el arquitecto supremo hace un cuadro de arena en el suelo con varios caminos pequeños.
 
- Mira Alberto tienes que concentrar tu magia aquí y conducirla por el camino correcto hasta llegar a la salida porque varios de esos camino están cerrados, con esto ayudaremos a controlar tu magia a la perfección.
 
- Intentaré de usar mi magia sin el anillo será difícil pero haré mi mejor esfuerzo.
 
- Exacto ese es el ánimo que siempre debes de tener.
 
Casi de inmediato uno mis dos manos para tratar de crear una bola mágica sin mi anillo pero siento toda mi magia descontrolada en mi cuerpo, con el anillo podía manejarme mejor.
 
Cierro los ojos y con gran esfuerzo empiezo a generar mi propia magia en forma de bola, es extraño tiene un color blanco y despide una luz como la del sol, también despide un aire frío como si fuera un hielo pero no sé siente frío, ahora que lo pienso esa magia se parece a la piedra de energía que se encuentra en cada sub-suelo de las capitales, es una magia que nunca se agota, de esas piedra sale toda la tecnología o por lo menos se utiliza para todo en las trece capitales que existen, son gracias a esa fuentes de energía infinitas.
 
Porque mi magia es igual a las de esas piedras no entiendo, al levantar mi cabeza, Malboro y el arquitecto supremo si miran uno al otro sorprendidos mirándose la cara uno del otro.
 
Pero no le hago caso no es mi culpa que mi magia se parezca a la de las piedras mágicas de las capitales, a lo mejor es algo malo eso, no entiendo nada solo me concentro en agacharme para llevar mi magia al cuadro de arena en el suelo, creado por el arquitecto supremo.
 
Sin importar eso es muy difícil seguir el camino del cuadro de arena aún así continuo intentándolo por varias horas, hasta ir mejorando poco a poco, pero eso me agota mucho.
 
El simple hecho de dominar mi magia sin ayuda de ninguna Joya es muy difícil, no sé cómo lo hacen los magos tipo invocador y hechizo, debe ser un talento natural que nacen y obviamente que yo no poseo.
 
Me siento tan desnudo sin mi anillo, pero debo superar esta prueba con el tiempo así como lo hice con el entrenamiento físico.
 

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