Capítulo 71: Un milagro que cambia todo.

Black Ghost 2

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Ni siquiera sé para que me molestó en hacer razonar a esta gente.
 
- Con esa actitud no llegarás a ningún lado Calixto.
 
Me marcho sin responder y los dejo hablando de las maravillas del saldado que la miró, como me enoja esa conversación, mientras sirvo algo de caldo de pollo en un plato.
 
Es lo único que podemos comer en esta casa.
 
Al final, luego de terminar de beber esa agua con sabor a pollo me marcho a reunirme con algunos amigos, pero antes me voy a un lugar aparte donde empieza el bosque a ver si tengo la suerte de usar algo de magia, ese sería mi boleto para llegar a la ciudad y dejar este pueblo atrás.
 
Pero claro tengo seguro un viaje con mi padre, me lo prometió es algo que tengo años pidiendo.
 
No sé nada de magia ni cómo se activa y al llegar al lugar apartado tomo varias rocas que tengo previamente guardarás y la lanzó contra un árbol. 
 
Me imagino que sí logro atravesar el árbol con la roca es que poseo magia, no encuentro otra forma como activar mi magia, tampoco nunca he visto a nadie usarla aparte de mi padre con la red de pescar y para lo que sirve su magia, ni siquiera nos ganamos la vida en la pesca para comer bien.
 
- Oye niño con esas piedras piensas tumbar un árbol.
 
Miro hacía atrás de mi, ni siquiera me di cuenta cuando se acercaron tantas gente.
 
Veo siete personas, un señor con barba y de pelo negro el que me habló al lado una mujer que parece su esposa.
 
Más atrás están los cincos pero parecen soldados adultos pero entre ellos hay un chico joven que no tenía vestimenta de soldado, lo que sí puedo deducir que son gente de la parte rica de la ciudad, por su ropa elegante.
 
- Sí supiera lo que como aquí diría que lo hago bastante bien.
 
- Pues tu familia deben cambiar esa carne que te dan no tiene muchas proteínas.
 
Veo que algunos se ríen en símbolo de burlas.
 
- Lamentablemente para mí, hace mucho que mi estómago no sabe lo que es carne, excepto cuando los días en que al dueño del barco nos regala a sus trabajadores algunos pescados.
 
- Pobre, que miseria es la que viven esta gente olvidada por la humanidad.
 
- Querido porque no terminamos pronto con ese muchacho, se ve muy sucio.
 
Por eso no me agradan la gente de la alta sociedad, pero me miró a mi mismo y tienen razón mis condiciones no son las más limpias.
 
- Chico sabes dónde queda la entrada a un pequeño terreno, llamado Tulmue.
 
Es extrañó no sé parece eso donde vivimos mí familia, a lo mejor escuché mal, porque solo hay una pequeña choza de mala muerte y muchas hierbas e insectos, un lugar muy feo, pero lo veo con un mapa.
 
- No lo sé y ni me interesa hablar con gente como ustedes.
 
- Muy sabio de tu parte chico, toma.
 
Y me lanza una moneda de plata, increíble ni en tres meses de trabajo con mi padre consigo ese dinero.
 
- Sí sé, donde queda, pero no creo que gente tan educada como ustedes busquen ese lugar tan deplorable, pero yo mismo lo llevo.
 
- Podemos irnos, ahora mismo.
 
- Pero si ese no era el lugar que buscaban, ya el pago está hecho.
 
- Ese es el lugar que estamos buscando.
 
Estoy tan feliz tengo una moneda de plata en mi poder, yo trabajo con mi padre pero no recibo ninguna paga solo lo hago para ayudar y gracias a eso me prometió un viaje para salir de este aburrido pueblo aunque sea una vez.
 
Esto sé debe que para entrar a la ciudad debemos tener una ropa decente como mínimo, muchas personas nacen aquí y mueren sin tener la oportunidad de algo más.
 
Lo dejo en Tulmue así se llama el terreno donde se encuentra mi casa, es una herencia familiar de todos modos se que se equivocaron y pronto se irán.
 
Sale corriendo mi hermana al ver a estas personas grita de la emoción, para luego entrar a la casa diciendo que el chico que se quedó mirándola vino a buscarla.
 
Todo mi mundo se detiene no lo puedo creer, enserio era cierto será que ese joven vino por mi hermana, los milagros si existen.
 
Luego sale con mi mamá, arreglándose el pelo y mi padre algo nervioso tanto como él y yo no sabemos que hacer en esta situación.
 
Mi hermana tiene una sonrisa que no se le quita y viene abrazada de mi mamá que también con una alegría radiante, que muy poco puede contener.
 
- Hola, creo que es la mejor elección que pudieron hacer para su hijo.
 
Veo que el hombre que me pagó la moneda de plata se baja del caballo.
 
- De que hablan.
 
- No se haga el bobo, usted mi señor me refiero al matrimonio con mi hija y su hijo.
 
Se hecha a reír un poco y la mujer que estaba sentada en el caballo se acerca un poco más.
 
- Enserio crees que mi hijo se uniría con tal clase de familia.
 
- Que dices no vinieron a pedir la mano de mi hija.
 
Más risas burlonas de todos, no hacen más que vernos con desprecio.
 
- Solo hemos venido a comprar este terreno.
 
Mi hermana sale corriendo con la cara llena de vergüenza y mi madre desaparece su alegría.
 
- Pues este terreno no está en venta.
 
- Ni por 250 monedas de oro señora.
 
- Ni por todo el dinero del mundo.
 
- MAMÁ ESTAS LOCA.
 
- No hijo ellos ofendieron a mi querida niña.
 
- Y QUE IMPORTA.
 
- Importa mucho.
 
Dejó a mi mamá perdió el juicio y corro a donde mi padre.
 
- Oíste eso Papi por fin vamos a tener dinero.
 
- Calixto tu hermana está llorando mucho.
 
- Ya se calmará no es como si será la última vez que le rompan el corazón, habrán otros.
 
- No, podemos ser pobre pero tenemos dignidad.
 
Creo que el único con juicio en esta familia de locos soy yo.
 
- Pero si ese muchacho nunca estuvo enamorado de ella, crees que se iba a casar en verdad con una chica tan simple.
 

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