Capítulo 79: Una chica misteriosa.

Black Ghost 2

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Aparezca mágicamente en un gran terreno lleno de pasto verde, mucho más amplio que el donde dormimos todos los nuevos.
 
Veo a muchos más apareciendo mágicamente y a otros más adelante pisando una especie de larva que no se dejan pisar porque se mueven rápidas pero los que la logran pisar observo desde aquí que le deja un punto rojo muy pequeño que se dirige inmediatamente a su cristal.
 
- Calixto por aquí.
 
Veo a Braulio junto a dos de sus amigos, que aún no me aprendo sus nombres, y corro donde ellos.
 
- Pero falta uno.
 
- Aún no ha salido de la inscripción, los estamos esperando a ustedes dos.
 
- Pero, Calixto y esa espada legendaria que te toco.
 
Es cierto ahora que me doy cuenta tengo esa espada que me apareció hace un momento en mi espalda.
 
- No lo sé.
 
- Que suerte tuviste te toco un arma legendaria, no lo puedo creer.
 
- Y qué significa eso.
 
- Pues a todos le dan algo, según el tipo de mago que sea y existen tres tipos de armas, y la tuya es legendaria la más poderosa pero hay que tener mucha suerte para que te toque una.
 
- Si pudiera te la robará, pero nadie puede usar tu arma de inició que no sea solo el propietario, esas son las reglas, si intento usarla solo recibiré descargas eléctricas.
 
- No digas así, Braulio es nuestro amigo.
 
- Por cierto que elegiste tu Calixto.
 
- Elegir qué no entiendo.
 
- Será idiota este suertudo, porque si es así eres el imbécil con más suerte aquí, mira la espada que te tocó.
 
- Y no tienes una igual.
 
- Claro que no, me tocó está daga de madera, pero mientras vaya avanzando con los niveles irá evolucionando.
 
- Y porque no elegiste una espada, talvez te hubiera tocado una legendaria.
 
- No, mi padre, trabajaba en un circo, y era bueno con hacer trucos con los cuchillos y me enseño a usarlos por eso elegí ese tipo de arma en especial.
 
- Que tipo de mago eres, yo soy un soporte.
 
- Si es cierto, Calixto y con ese palo de madera que eligió nos protegerá de los mosquitos de noche.
 
Todos nos echamos a reír.
 
- En cambió como jefe del equipo elegí guerrero para proteger el trasero de todos aquí.
 
- Pues yo soy asesino.
 
- Yo soy un brujo, me gusta la magia y tome este brazalete de madera.
 
- No hay problema, solo nos falta un manejador de arma.
 
- Miren ya terminó de aparecer Yeimi.
 
Es el chico de los cabellos verdes oscuro, se acerca a nosotros.
 
- Que eligiste.
 
- Soporte.
 
- Eres imbécil, debiste elegir un manejador de arma mágica.
 
- Mi padre era sanador de animales en el campo que quieres que haga.
 
- Pues dile a tu padre que me sane el culo.
 
- Que acaso no puedes ir al baño bien.
 
- Te voy a golpear.
 
- Ustedes ya dejen de pelear y tú Braulio pon el ejemplo, eres el líder.
 
- Muy bien, vamos a buscar experiencia.
 
- Pues debemos empezar matando esas larvas.
 
- Acaso estás loco, tardaríamos todo el día matando esas insignificantes cosas y no conseguiríamos nada de experiencia.
 
- Porque dices eso líder sí, todos lo hacen.
 
- Lo hacen porque son unos noob, no saben que pierden su tiempo pero luego se darán cuenta, esas larvas son de grado cero.
 
- Entonces que sugieres.
 
- Pues mi plan es el siguiente, vengan conmigo, equipo.
 
Caminamos todos hasta llegar a una zanja bien gran que divide el terreno en dos.
 
- Debemos saltar aquí, solo así veremos criaturas de mayor grado.
 
- No pensarás que saltemos por aquí.
 
- Pues no veo otro modo, de todos modos, todos en algún momento tendrán que saltar es la única forma de dejar de matar a esas insignificantes larvas e ir por algo más grande, le vamos a llevar la delantera a todos y en muy poco tiempo estaremos en el nivel dos de la puerta.
 
- Pues yo no pienso saltar, prefiero matar larvas como las personas comunes.
 
- Eres una maldita niña, Carlos.
 
- Pues quiero verte a ti saltar de primero.
 
Todos hacemos silencio al ver una chica mirándonos alejada de nosotros, tiene los cabellos cortos, de color negros y piel blanca, definitivamente es hermosa.
 
Empieza a correr hacia nosotros pero que hace, acaso piensa tiranos por esa profunda zanja, pues no pienso morir en el primer nivel, así que todos nos quitamos del camino.
 
Y antes de llegar al final, salta dando giros en el aire, parecía como si tuviera alas, fue inesperado, estamos con la boca abierta no lo puedo creer, nadie aquí lo puede creer y quién es esa chica.
 
Ahora pone sus manos en su cintura y nos brinda una leve sonrisa como burlándose de nosotros.
 
Demonios tengo que saltar, no podemos quedar tan mal todos, y es lo que hago yo por instinto, corro hacia atrás, luego me devuelvo hacia delante tomando impulso hasta saltar también.
 

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