Cap 36. Rescate.

Hero's Destiny: Hope of Darkness.

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Me encontraba en el Distrito Neinlouder otro de los barrios más pobres de la ciudad, no era como el distrito donde vivía mi ex debido a que aquí no había ninguna mafia, solo personas pobres donde la mayoría vive en el suelo de las aceras. También tiene bastante mala fama debido a que se hace mayoritariamente contrabando en esta zona. Estaba paseando por aquellas calles cubiertas de personas tendidas en el suelo, algunas muertas otras con sueño, habían niño desnutridos que se les veían hasta los huesos a pesar de que tuvieran piel. Este era el típico lugar perfecto para esconder a alguien, ¿de verdad que ningún superhéroe ha venido a esta zona? Se supone que por aquí habían guardias e incluso villanos, no veía a ninguno. No me jodas que me han tendido una trampa. Vi en el tejado cómo un alumno de la Academia Hope había sido teletransportado a este lugar gracias a su brazalete, mierda, se me había olvidado que ellos tienen la misma tecnología que la nuestra. Salté con mis piernas potenciadas a lo alto de uno de los edificios casi derrumbados de la zona, observé cómo empezaron a llegar el resto del salvamente a la zona. Mierda, ¿qué voy a hacer si me adelantan? De momento les seguí desde la distancia, me fijé en que cada uno recorría arriba a abajo los edificios en busca de mi amigo, sin embargo, no encontraron nada. No creo que el lugar donde esté retenido mi amigo esté a simple vista, no lo habrán hecho tan fácil, si no algún superhéroe lo hubiera encontrado ya. Piensa Ker, ahora que eres un villano, ¿dónde esconderías a alguien para que fuera difícil de buscar? La respuesta me vino sola al recordar mi primer encontramiento con Counter, bajo tierra.
 
Para comprobar mi teoría bajé hasta el suelo, apoyé mi oreja derecha al pavimento y la potencié, ahora tendría que buscar en qué zona están exactamente, antes de que la Academia Hope lo encontrase. Conseguí escuchar pisadas provenientes del centro del distrito, genial, donde estaban todos los alumnos de la dichosa academia. Tenía que impedir que siguieran por esa zona, aprovechando de que no había ningún villano hice de cebo para atraerles a un punto más alejado. Me puse lo más lejos del centro de la zona, encima de una azotea lancé un haz de luz púrpura al cielo, conseguí mi objetivo, todos los alumnos se fueron a mi dirección, eran más de 30 estudiantes, me rodearon. Entre ellos noté a Siro y a Lei, éste estaba cagado de miedo.
 
- ¿Dónde tenéis a Danny Darke? -me preguntó uno de los académicos.
 
- En el edificio donde estoy -le respondí serio.
 
- ¡Es mentira! Ya hemos revisado ese lugar y no había nadie -comentó una compañera de ellos.
 
- Chica lista -halagué a la estudiante que comentó lo obvio, como recompensa le disparé en su cráneo con mi cañón láser. Su cadáver se cayó al suelo desplomando sus sesos por el suelo de la carretera. Todos sus compañeros se asustaron al verla muerta de esa forma cruel, algunos retrocedieron, otros se pusieron en posición defensiva y de ataque. Transformé mis brazos en espadas de energía púrpura- ¿Quién es el siguiente? -pregunté al resto de los alumnos, se quedaron callados por unos segundos hasta que uno de ellos habló.
 
- ¡Hijo de puta! Cómo has podido matar a mi ami... -le impedí que dijese otra palabra ya que con mi super velocidad le corté sus piernas en línea horizontal, haciendo que el resto de su cuerpo cayera al vacío, acompañando a su compañera muerta en el suelo.
 
- Vosotros ni siquiera sois superhéroes, se podría decir que sois... Falsos héroes -les expliqué calmadamente, todos se asustaron.
 
¿Esa es la excusa que utilizarás para matarlos?
 
Y yo que creía que los falsos héroes significaban otra cosa.
 
¡CALLAOS!
 
¿Te has dado cuenta de que has matado a dos inocentes? A personas sin habilidades.
 
Sí, lo sé, son daños colaterales, todo para un bien mayor.
 
¿Cómo la muerte de Beatriz?
 
Exacto, como su muerte.
 
Pero... Esas personas también tendrán familias.
 
Todos tienen familias, incluso Counter, incluso The Angel... Incluso yo.
 
¿No querías parar de matar?
 
No si es necesario hacerlo para salvar la vida de mis seres queridos.
 
¿A quién más quieres si no es a ti mismo?
 
Danny es mi mejor amigo.
 
Le utilizas como excusa para asesinar.
 
No, no es verdad.
 
Ker, tienes problemas.
 
Y vosotros no me ayudáis a solucionarlas, así que callad de una puta vez. Al ver que no estaba haciendo nada debido a que hablaba conmigo mismo, unas 5 personas se abalanzaron sobre mí. Entre ellos, uno utilizó una habilidad de fuego para quemarme, otro hizo que su traje fuera de metal. Yo también sé jugar con las ilusiones. Hice que fuera invisible, los 5 estaban desconcertados aparte de asustados, fue demasiado sencillo cortarles la cabeza a cada uno de ellos. Escuché como un estudiante gritó del miedo y saltó al suelo para empezar a huir, sin embargo yo le asesiné disparándole en el cuello. Los demás, al no poder verme empezaron a huir en todas las direcciones. Mierda, esto no estaba saliendo bien, la única opción que se me ocurrió para atraerles de nuevo fue derrumbando varios edificios que caerían sobre personas inocentes, no me gustaba involucrar gente pobre en todo esto pero... Era necesario, todo por un bien mayor. Potencié mis cuerdas vocales para que se me pudiera escuchar en todos los lugares y escondrijos del distrito.
 
- Sois superhéroes, salváis a las personas, ¿dejaréis que civiles mueran? Demostradme que sois de fiar y dignos para merecer ese título -les expliqué modulando mi voz. Este truco se lo debo también a Counter. Me preocupé un poco al ver que nadie venía a ayudarles hasta que toda la clase fueron a socorrer a los civiles e impedir que se derrumbasen los edificios al completo, me alegré mucho de ello. Si alguien muere, que al menos sean superhéroes o personas malas que trabajan para Industrias Darke. Ahora que estaban distraídos me dirigí al centro del Distrito Neinlouder, logré crear un gran agujero tras chocar con una gran cantidad de potencia y rapidez desde el cielo.
 
Me encontraba en un túnel subterráneo, varias cañerías desprendían agua por los suelos debido al destrozo que había causado en este lugar. Escuché una conversación que provenía a varios metros de distancia de donde me encontraba.
 
- Jefe, parece que ya han entrado los alumnos de la academia, ¿qué hacemos cuando los veamos? -le preguntó lo que creía que era un secuaz-. De acuerdo, fingiremos que disparamos a matar, a sus órdenes.
 
Así que no iban a asesinar desde un principio a ningún estudiante, esos hijos de puta lo tenían todo pensado, claro, quién quiere publicidad con bajas. Debían demostrar que los trajes y los alumnos eran espléndidos, mejores que los superhéroes, perdonad por haber jodido vuestro sueño húmedo. Observé a tres guardias que se pararon a pocos metros de mí.
 
- Esperad... ¿Quién es ese tipo? -preguntó uno de los guardias al resto de sus compañeros.
 
- Parece que el azar no está de vuestra parte -les comenté fingiendo estar triste por ellos. Fui a por el del medio, le arranqué su corazón con mi mano derecha, sentía cómo su corazón seguía palpitando y bombeando sangre a pesar de que no estaba conectado con su cuerpo, lo estrujé hasta dejarlo seco. El guardia del medio cayó al suelo sin vida. Observé a los 2 faltantes, estaban temblando del miedo, el de la izquierda me apuntó con su arma, agarré su brazo y lo retorcí hasta que logré dislocarlo, con mi otra mano le metí un puñetazo con tanta potencia que con un solo golpe le arranqué su cabeza y lo clavé en la pared provocando que se agrietara. El bastardo que estaba a mis espaldas me disparó repetidas veces por la espalda, sentí como si me hubieran apuñalado... Pero nada más, estaba vivo, ni siquiera me provocó sangre. Confuso al no estar muerto cogí una de las balas que estaba en el suelo, noté que a pesar de que pareciera de verdad en cuanto a diseño y tamaño, pesaba más ligero.
 
- ¿Balas de fogueo? -le pregunté desconcertado. Observé como la bala que sujetaba cambió a una bala de fogueo normal- Ya veo, sí que Industrias Darke ha diseñado cosas con la tecnología de las ilusiones -comenté impresionado. Me puse enfrente de mi último adversario y lo agarré del rostro- ¿Dónde está Danny Darke? -le pregunté enojado.
 
- En la planta cinco del subsuelo -me respondió atemorizado- Por favor, ten piedad, tengo un hijo al que mantener, yo solo trabajo como segurata, por favor -me rogaba entre lágrimas.
 
- En esta vida la piedad no existe -comenté empujando su cabeza una y otra vez contra la pared, provocando que se aboyase su cráneo, no paré hasta ver su cara deformada y un gran charco de sangre en el suelo. Proseguí a caminar como si nada hubiera pasado, encontré al fondo un ascensor de color rojo, me monté y puse el botón de la última planta esperando que fuese el que me dijo el segurata llorón. Aproveché las capacidades del nuevo traje táctico para convertirme en invisible, no quiero que al abrir la puerta hayan varios villanos esperándome. Finalmente no hubo ningún asesino con habilidades, solo había un pasillo bastante amplio y ancho, la puerta estaba al fondo, empecé a correr de la emoción pero sentí que al intentar llegar se hacía cada vez más alargada la habitación.
 
- Vaya, vaya, parece que hay alguien de la Academia Hope intenta llegar hasta el niño prodigio, una pena que no lo vayas a conseguir -me explicó una voz modulada por los altavoces que tenía esta habitación.
 
- Te equivocas en una cosa primordial -le comenté dejando de correr.
 
- ¿Sobre qué? -me preguntó confuso.
 
- Que no soy de la Academia Hope -le respondí serio quitándome la invisibilidad. Conseguí destruir la puerta con mis brazos y con mis piernas potenciadas, una vez en la nueva habitación observé a Danny en medio de la sala atado en una silla, alrededor había guardias armados con metralletas, todos me apuntaban y empezaron a disparar, tardé 30 segundos en acabar con todos ellos. Algunas balas me dieron pero todas eran de fogueo, no pensaban en matar a los alumnos y por lo que veía no estaban ni protegidos ya que creían que nadie les iba a asesinar. Iba a rescatar a mi amigo hasta que del suelo salió una especie de jaula que encerró a Danny. Salió del suelo un tiburón martillo hecho de rocas y arena.
 
- No me informaron de que tendría que lidiar con un mocoso entrometido -opinó mirándome de arriba abajo- No creo que tarde más de 5 minutos en devorarte -me comentó entre risas.
 
- Bueno, yo suelo tardar menos cuando como pescado fresco -le expliqué intentándolo provocar, lo conseguí. Dio varias vueltas hasta que consiguió entrar en el suelo, empezó a bucear debajo de la tierra hacia mi dirección, yo ya no tenía tiempo para bromas por lo que pegué una patada con gran fuerza al suelo que hizo que se alzara el villano y parte del polvo que había en el suelo para luego cortarle en pequeños pedazos cuadriculados, perfectos para tomar de aperitivo o como acompañante al sushi. Una vez delante de la jaula agarré uno de los lados con las dos manos y la lancé hacia otro sitio. Lo había conseguido, Danny estaba allí.
 
- ¡Danny! Hey, hey, responde -dije preocupado al notar que su respiración estaba entrecortada.
 
- ¿Quién eres? -me preguntó intentando enfocarme con sus ojos pero no podía ya que en uno tenía un gran moratón y el otro estaba empapado con su sangre.
 
- Soy yo, Ker. He venido a rescatarte -le respondí alegre, observé que estaba atado con cuerdas de energía azul, inhibidores de poderes. Conseguí romperlas y cargué a mis espaldas a Danny.
 
- Ker... Llévame a casa -me dijo mi amigo agonizando del dolor.
 
- Claro, eso es lo que haré -le respondí serio. Salir de ese lugar fue más fácil de lo que creí solo tenía que volver entre mis pasos y con mi super velocidad nadie nos detectó ni los estudiantes de la academia de falsos héroes. Como me pidió le llevé directamente a su casa, a su mansión. Al estar en las rejas de su casa, varios de los mayordomos con pistolas me apuntaron.
 
- Deja a nuestro joven amo -me mandó uno de ellos.
 
- Tranquilos, soy de fiar, ya me conocéis, soy Ker, su amigo, le he rescatado -les expliqué calmadamente y quitándome la máscara con cuidado para que no me disparasen, al reconocerme se miraron entre ellos y abrieron la puerta para que pudiera pasar con mi compañero. Varias sirvientas lo llevaron a la sala principal, sacaron un botiquín de emergencias el cual llevaban sueros verdes provenientes del Renacido, se lo dieron, en pocos segundos todas sus heridas se sanaron al igual que sus poderes y salud. La sirvienta de nuestra edad no paró de abrazarlo al saber que estaba mejor.
 
- ¡Vale Alisa, estoy bien! ¡Suéltame! -exclamaba Danny intentándola apartar ya que le estaba ahogando. El resto de la sala se empezó a reír al observar que todo estaba como antes. Una vez más calmado le quise interrogar.
 
- Danny, perdona que te pregunte esto pero... ¿Cómo te han podido secuestrar? -le pregunté seriamente.
 
- No lo sé, estaba esperando a que me recogieran y noté un pinchazo en mi cuello que hizo que me durmiera al instante, luego... Desperté en un lugar oscuro y empezaron a pegarme, a torturarme, fue... Horrible -me explicó algo cabizbajo y con sus manos temblorosas. Mierda, supondría que a alguna de las presentadoras de aquel maldito programa se le escaparía que Danny Darke estaba allí junto conmigo, aprovecharían la ocasión para secuestrarle. Que poca profesionalidad.
 
Escuchamos varios murmullos provenientes de la entrada de la mansión, eran reporteros y periodistas, acompañados de algunos héroes.
 
- Sí, poco después de la llegada de nuestro amo, llamamos a la policía y a la academia para decir que se encontraba en perfecto estado -nos explicó uno de los mayordomos.
 
- Gracias Sebastian, así mis padres y seres queridos dejarán de estar preocupados por mí -explicó mi amigo de la forma más inocente del mundo.
 
- Hablando de tus padres, en 2 días llegarán a Eustópolis, solo para poder verte y saber que estás a salvo -le comentó Sebastian de forma alegre. Nunca vi a Danny tan ilusionado en la vida al escuchar esa gran noticia-. Mientras tanto, creo que tendrás que declarar para que los reporteros se vayan cuanto antes.
 
- Sí, tienes razón -respondió serio y decidido mi compañero, antes de que saliese hablé con él en privado.
 
- ¡Danny! ¡Espera! -exclamé parándolo antes de que pudiera salir al exterior.
 
- ¿Qué pasa Ker? -me preguntó confuso y preocupado al verme tan agitado.
 
- Antes que nada, ¿puedo quedarme en tu casa un par de días? He... Tenido una gran discusión familiar -le pregunté.
 
- ¡Claro! Sabes que te considero como parte de mi familia, además, me has salvado, te debo una -me contestó con una amplia sonrisa sincera.
 
- Y otra cosa, si Mybe viene o alguno de nuestros compañeros, no digas que vivo contigo, es más, di que no sabes dónde estoy, por favor -le expliqué alterado.
 
- Vale... Es muy raro pero, de acuerdo, lo haré si es para ayudar a un amigo -me comentó feliz. Como odiaba su buena fe, ojalá tener una gran confianza como él. Mi amigo salió y se puso en frente de la reja para responder a las preguntas que le iban a hacer, yo, curioso, potencié mis oídos para escuchar todo al detalle.
 
- Danny, ¿cómo has logrado salir de los secuestradores? -le preguntó una reportera.
 
- Todo se lo debo a Bluedice, él se ha encargado personalmente de buscarme y traerme hasta aquí. Sin duda, es el mejor superhéroe que he conocido hasta el momento -les explicó con una gran sonrisa al recordar mi hazaña "heróica". No pude evitar sentirme algo incómodo ante su comentario, había hecho muchas cosas pero ninguna era de admiración aunque bueno, conseguí mi objetivo eso era lo que quería.
 
- ¿Por qué crees que te han elegido a ti? -le preguntó un periodista.
 
- ¿No es obvio? Soy el hijo de una de las familias más ricas del mundo cuya empresa es reconocida internacionalmente, soy un gran objetivo -le explicó entre risas pero se le notaba algo incómodo.
 
- ¿Qué vas a hacer ahora? -le preguntó otro trabajador.
 
- Pues iré mañana a clases, por cierto, ya es demasiado tarde, me tengo que ir a dormir, gracias a todos por estar apoyándome en todo este incidente, de verdad os lo agradezco de corazón -explicó de forma sincera y luego se fue para la mansión, nada más entrar se sentó en el suelo y empezó a suspirar-. Odio estar delante de cámaras, que nervios.
 
- Yo te he visto bastante bien -le comenté dándole la mano para que se levantara.
 
- ¿Tú crees? -me preguntó algo inseguro.
 
- La verdad es que no -bromeé. Nos empezamos a reír. Los mayordomos y sirvientas se pusieron de acuerdo de que esta noche durmiera en la habitación de Danny, para protegerle por si le intentaban secuestrar de nuevo. Mi mejor amigo me permitió dormir en la cama de agua, él estaría en el suelo con su almohada de plumas y sábanas del mismo tejido. Era toda una gozada estar en un sitio cálido y en una cama estable, aunque estuve solamente durmiendo un día en la calle odié esa experiencia. Intenté dormirme pero Danny entabló una conversación.
 
- Oye Ker, ¿estás despierto? -me pregunté tímidamente.
 
- Ojalá que no -le respondí algo adormilado.
 
- ¿Por qué crees que me han secuestrado? A pesar de que sepa la respuesta hay algo que... No me cuadra, no sé, creo que... Tengo miedo -me empezó a explicar algo entristecido. Sabía la respuesta, y me alegraba saber que había jodido los planes de los mandamases de Industrias Darke, Bluedice os ha puteado, ese hecho me alegraba, sin embargo, no puedo decirle nada, no quiero que empiece a deprimirse.
 
- No lo sé, los villanos son así -le contesté sin muchos ánimos.
 
- Sí... Supongo que tienes razón -me comentó algo apenado- Ker... Tuve mucho miedo, creí que iba a morir, no quiero pasar más por esa experiencia nunca más -me confesó entre lágrimas. Estuve varios minutos oyendo cómo mi mejor amigo se desahogaba por la injusticia que le habían hecho, todo por la culpa de la empresa de sus padres... Incluso no me extrañaría que sus padres estuvieran al tanto de todo aquello. Con sus llantos me jodió el sueño.
 
- ¿Y si vemos una película? De miedo, que me gustan más -le pregunté levantándome de la cama de agua.
 
- Sí... Tengo varias -me respondió secándose los mocos en las mangas de su pijama. Estuvimos el resto de la noche viendo películas de terror, era divertido ver las reacciones de mi amigo al asustarse siempre que había un "screamer" o cuando aparecía un demonio o espíritu.
 
- ¿Le temes a los fantasmas? -le pregunté entre risas.
 
- ¡NO! -exclamó fingiendo estar serio, al ver a un espectro en la pantalla empezó a chillar como una chica, vinieron varios mayordomos preocupados a nuestra habitación. Nos miraron con mala cara y nos castigaron sin ver películas. Qué aburridos. Ya por la mañana, Danny se preparó para ir a la academia, una vez listo, se extrañó de que siguiera con el pijama que me prestó.
 
- ¿No vienes a la academia? -me preguntó confuso.
 
- No, he decidido que no voy a ir más a ese lugar -le respondí con sinceridad.
 
- ¡¿QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! -me preguntó exaltado y sorprendido.
 
- Me llevo mal ahora con mis compañeros, profesores y lo de ser superhéroe no es lo mío -le contesté tranquilo. A Danny casi le da un ataque al oír lo que le dije.
 
- ¡PERO SI ERES BLUEDICE! -me gritó paranoico.
 
- Joven amo, nos tenemos que ir, que llega tarde -explicó Sebastian.
 
- Luego hablamos, ¿vale Ker? -me comentó mi compañero corriendo hacia su limusina, yo me despedí a lo lejos. Genial, mansión sola... O más o menos sola. Pregunté dónde se encontraban los baños, necesitaba una buena ducha caliente. Era increíble eso de poder tumbarse en una bañera de forma circular y poder crear espuma y burbujas, en mi casa no podemos hacer esto. No paraba de mirar el dado negro que compré en aquella tienda, la era de Bluedice ha acabado, ahora solo está Doomdice. Recordé lo que el mayordomo de Danny había dicho, sus padres vendrán en pocos días, tengo que estar preparado para conseguir toda la información que pueda sobre Industrias Darke, aunque ya todas mis sospechas habían sido confirmadas. También estaba el asunto del torneo entre academias, sabiendo cómo son las amallarían o provocarían una gran catástrofe donde sus alumnos quedaran por encima de los superhéroes. Tenía que impedirlo, sin embargo, no tenía tantas ganas de ir a la academia, más ahora que solo generaría mal ambiente entre mis compañeros. Salí de la bañera y busqué entre los armarios alguna bata para ponerme, solo encontré objetos relacionados con Light Layer, casi vomitaba al ver su figura en una pasta de dientes. Finalmente, me puse mi traje de villano y empecé a pasear por la mansión, salí a ver los jardines que había, Alisa me señaló para que fuera con ella.
 
- ¿Ocurre algo? -le pregunté confuso.
 
- Solo quería darte las gracias por haberle salvado... Nada más -me agradeció a regañadientes mientras que cuidaba de las plantas.
 
- ¿Puedo hacerte una pregunta? -le pregunté de nuevo.
 
- Sí, dime -me respondió.
 
- Danny me contó algo pero... ¿Por qué eres tan protectora con él? Siempre me miras raro cuando estoy cerca suya -le expliqué desconcertado. Ella solamente suspiró.
 
- Verás, yo siempre he estado con él desde que tengo memoria, para mi es como un hermano, al que tengo que proteger y cuidar, Danny siempre ha sido muy inocente... Aún lo es, se fio de las personas equivocadas y le engañaron, provocando que tuviera traumas considerables, eso hizo que se cerrase en banda, por eso me prometí que yo le protegería de todas las malas personas que se acercaran a él -me explicó mesuradamente. Pues... Estás haciendo muy mal tu trabajo.
 
- Pero Danny es una persona bastante extrovertida y alegre, no es como el que describes -le comenté algo intrigado al descubrir esa faceta nueva de mi amigo. Ella dejó de regar a las plantas, se cayó por unos segundos.
 
- ¿Sabes por qué Petra no reconoce a Danny? -me preguntó mirándome fijamente a los ojos.
 
- No -respondí.
 
- Su habilidad consiste en borrar los recuerdos, no es como Flashback que solo borrar los traumáticos, ella borra todos, sin embargo, tiene un efecto secundario y es que cuando utiliza su poder en una persona, ella la olvida por completo. Petra y Danny eran muy cercanos cuando eran pequeños, pero con lo que hizo su antigua amiga, hizo que los padres de ambos tomaran rumbos diferentes. Todo por el bien de Danny -me explicó entristecida-. Eran muy monos cuando estaban juntos.
 
- Yo no lo sabía… -comenté sin saber qué decir con ese descubrimiento. Ahora entendía muchas cosas. No me atreví seguir preguntando y me fui a descansar en la cama, que no había dormido casi nada por la noche, me despertó Alisa tirándome un cubo de agua. Yo casi me cagué en todo pero ella solo se escudaba en que lo hacía todas las mañanas con Danny, qué mentirosa. Al parecer la comida estaba lista, Danny me estaba esperando, me senté a su lado, me pareció muy agradable y familiar el hecho de que todos los sirvientes y mayordomos comiesen juntos con él.
 
- ¿A qué mola comer en familia? -me preguntó sonriente mi amigo.
 
- Sí... Es agradable -le respondí recordando aquellos momentos con Marissa e Ethan, ¿qué estarían haciendo ahora? Pasamos el resto de la tarde hablando de cosas triviales, ya no me sentía como un extraño en ese hogar, era muy agradable, todos tenían su carisma, su historia, me gustaba pasar tiempo con todos. El resto de la tarde estuvimos en el patio entrenando con nuestras habilidades, a Alisa le dio algo cuando se dio cuenta de que jugábamos cerca de su jardín de flores. Ya en la noche nos fuimos a dormir, su familia me pidió el favor de que durmiera nuevamente con él. Yo accedí con la condición de quedarme en la cama de agua. Una vez que me disponía a dormirme otra vez Danny sacó tema de conversación.
 
- Ker, ¿estás despierto? -me preguntó.
 
- Sí -respondí seco, ya estamos de nuevo.
 
- Me han contado muchas cosas sobre ti y no son muy buenas -me explicó mi amigo.
 
- ¿Qué te han dicho exactamente? -le pregunté algo nervioso.
 
- Que te escapaste de casa, que dejaste a Doris, que casi matas a un inocente, que hiciste llorar a Marco e insultaste a Wolfan -me contestó recordando las cosas más fuertes que le habían dicho. Lo peor es que todo era verdad pero bueno, que se jodan.
 
Tú no tienes la culpa, es de ellos.
 
Doomdice no necesita amigos, ni siquiera a Danny.
 
Pero Bluedice sí.
 
¿A quién le importa Bluedice?
 
A mí sí.
 
Pues te vas a quedar solo.
 
¿Más de lo que estoy? Lo dudo.
 
¡BASTA! Dejadme tranquilo al menos por esta noche, tenía bastante sueño, solo quería dormir.
 
- ¿Y tú qué opinas al respecto? -le pregunté cansado.
 
- Tobías desmintió lo del civil, sin embargo, lo demás me lo han confirmado, supongo que habrás tenido tus motivos pero yo me disculparía con ellos... Y regresaría a la academia -me explicó tranquilamente.
 
- No pienso regresar a ese sitio y mucho menos a casa -le comenté enojado.
 
- Yo creo que deberías, nunca es tarde para redimirse y pedir perdón -opinó con sinceridad mi amigo.
 
- Buenas noches, Danny -me despedí enojado cerrando los ojos, no quería saber nada más acerca de ellos.
 
- Sí... Buenas noches, Ker -se despidió apenado mi compañero.

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