Cap 40. Enfrentamiento.

Hero's Destiny: Hope of Darkness.

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Volví a ese tenebroso lugar, todo mi alrededor estaba acompañado de una niebla bastante espesa. Algo temeroso comencé a caminar por aquel suelo negro dirigiéndome a la nada, me temía a quién me encontraría al llegar a mi destino. Sentí una presencia proveniente a varios metros detrás mía, me giré para ver a mi adversario.
 
- Doomdice -nombré a mi alter ego que se encontraba en silencio observándome.
 
- Recuerda ese nombre Ker, ya que lo tomarás dentro de pocos meses. Te dije que te convertirías en mí -me explicó calmadamente.
 
- Voy a evitar que eso suceda, salvaré a todos -le repliqué enojado.
 
- ¿Ahora vas a hacer el papel de superhéroe? Tú no puedes ser un héroe después de los crímenes que has cometido -me volvió a explicar como si nada.
 
- Pero seré el héroe que proteja a mis seres queridos -le respondí en posición de ataque. Doomdice suspiró al ver mi actitud.
 
- El futuro no está de tu parte, mira qué es lo que les pasará a tus seres queridos -me comentó señalando a su derecha, al mirar a la dirección que me señaló vi los cuerpos sin vida de Ethan y Doris- Nunca fuiste un superhéroe y no lo serás ahora, por eso nunca los podrás salvar.
 
- ¡BASTA! ¡ESTO ES UNA PESADILLA! -grité desesperado al ver a mi familia muerta.
 
- ¿Estás seguro? Porque yo creo que no -me contestó poniéndose él en posición de ataque y convirtiendo su brazo en una espada púrpura-. Es la hora del segundo asalto.
 
No podía dejarle que se acercara a mí, estaba harto de soñar con lo mismo desde que me convertí en aquel horrible ser por culpa de Crisis Mask, tengo que ser fuerte, no puedo depender siempre de Marco. Debo de contrarrestar los ataques psíquicos, como mis pesadillas, no puedo seguir así el resto de mi vida. Yo controlo este mundo creado por mi imaginación, tengo el poder, Ker, cree en ti.
 
- Tienes razón, esto es un sueño, mi sueño -le comenté tranquilizándome y volviendo a mi posición de ataque. Antes de que pudiera moverse varias manos negras y pegajosas salieron del oscuro suelo sujetando al villano por las piernas, impidiendo que se moviera. Con mi brazo convertido en una cuchilla le corté el cuello a gran velocidad, su cabeza cayó al suelo haciendo que su máscara se agrietara.
 
- Aunque me derrotes nunca podrás salvar a tu familia -me comentó a pesar de que estaba acabado.
 
- ¿Cómo que no? Mi hermanito y mi novia están allí, esperándome en aquella puerta -le expliqué señalando a mi familia a lo lejos-. Tu era de injusticia ha acabado, adiós, Doomdice.
 
- No estés tan seguro -me respondió fusionando su cuerpo y cara con el suelo, todo se empezó a mover como si se tratara de un terremoto. Alrededor de la puerta blanca donde estaban Ethan y Doris el suelo se empezaba a derrumbar, tenía que darme prisa, sin embargo varias manos salidas del suelo me agarraron. Me volví para patear aquellas asquerosas manos oscuras, no obstante, me quedé paralizado a ver a una nueva versión de mí malvada, llevaba puesto mi traje pero el color principal era negro, llevaba todos los adornos del original con colores púrpura.
 
- ¿Quién eres? -le pregunté asustado al ver cómo me observaba con esos ojos morados intensos. El nuevo enemigo me ignoró, expandió sus brazos e hizo que el suelo se convirtiera en púrpura el cual no paraba de cambiarse los números 0 y 1. Aparecieron más manos potenciadas que no paraban de seguirme, yo intentaba esquivarlas tanto como podía pero antes de poder llegar a la puerta una mano se puso en mi nuca y me lanzó al suelo. Era esa versión mía, con su dedo índice me indicó la puerta, la podía vislumbrar si miraba hacia arriba, estaba bajando cada vez más. Doris quién tenía a Ethan cargado en sus hombros se alzó para verme desde las profundidades, alzó su mano sobre mí.
 
- Ven, Bluedy, te estamos esperando -me dijo con un tono dulce. Yo intenté alzar mi mano pero mi adversario me la pisó con fuerza, haciendo que chillara del dolor, no pude evitar contener mis lágrimas, quería estar con ellos.
 
- No te reconozco, Ker -me dijo el villano viendo mi forma de actuar desesperada- ¿Dónde quedó tu sed de venganza? Ellos son estorbos para ti, para tu objetivo, asesinar a Light Layer -me explicó enojado.
 
- No, te equivocas, ellos lo son todo para mí, mi vida no tendría sentido sin su amor -le respondí enojado. No puedo volver a fallar, no puedo perder contra mi subconsciente, nunca más. Potencié todo mi cuerpo creando una onda expansiva que hizo que la nueva versión de Doomdice se apartara de mi lado, salté acumulando todo el poder en mis piernas, conseguí apoyarme con mis brazos en el suelo que estaba cerca de la puerta, me agarraba de ese acantilado como si fuera mi única esperanza.
 
- ¡Mi hermano es genial! ¡Es Bluedice! -exclamó alegre Ethan poniendo pose de superhéroe.
 
- Sí que has tardado, Bluedy, venga, volvamos a casa -me comentó mi novia llevando a mi hermanito al interior de la puerta, la cual observaba que daba lugar al salón de mi casa, en el sofá estaban Mybe, Marissa, Danny, Tobías, Elton y Wolfan pasándolo bien, conversando entre ellos, haciéndose bromas, todos me miraban y me sonreían, con sus manos hacían un gesto para que fuera con ellos. Me intenté incorporar pero varias manos me sujetaron de las piernas y me tiraban para el vacío.
 
- No puedes huir de tu destino, Ker -me explicó Doomdice desde el fondo de la oscuridad. ¿Cómo que no? Mírame imbécil, yo iré con mis seres queridos, estoy harto de perder, no quiero ser como tú, no quiero asesinar a inocentes.
 
- ¿No matarás a tus compañeros de clase? -me preguntó una voz de una niña que se me hacía familiar.
 
- No, nunca más, me arrepiento por lo de Beatriz -le respondí entre lágrimas esforzándome parar subir y quitarme de encima aquellas dichosas manos.
 
- ¿No asesinarás a inocentes? -me volvió a preguntar.
 
- No nunca más, solo asesinaré a las personas que se lo merecen, a los falsos héroes, a Light Layer -le contesté ahora enojado al recordar aquel dichoso superhéroe.
 
- ¿Salvarás a tus seres queridos como a los civiles?
 
- Sí, a cada uno de ellos, aunque me cueste la vida -respondí serio consiguiendo ponerme de pie en el borde del acantilado. Ahora varias manos me agarraban de los brazos y piernas, impidiendo que pudiera caminar hacia la puerta.
 
- ¿Te convertirás en un héroe? -me volvió a interrogar.
 
- Lo haré -contesté potenciando mis partes del cuerpo para quitarme de encima los obstáculos que tenía.
 
- ¿No ibas a ser el héroe que acabaría con los superhéroes? -me hizo la última pregunta.
 
- He... Cambiado de parecer -le respondí decidido consiguiendo llegar a la puerta.
 
- Me alegro, hermanito -se despidió la voz familiar.
 
- Nunca podrás escapar de mí, siempre estaré aquí, esperando a que me aceptes -me explicó ahora la máscara rota de Doomdice que se encontraba a pocos metros de mí. Entré por la puerta y antes de cerrarla le quise contestar.
 
- No más pesadillas -me despedí cerrando la puerta blanca. Abrí los ojos, no podía creer que he superado mis pesadillas por mí mismo, no paraba de llorar de la emoción. Ahora sí que estaba preparado para cualquier ataque psíquico. Cogí el móvil para mirar la hora, eran las 5 de la mañana, mierda, ya no podía dormir, observé que mi gata estaba en línea y decidí hablarla: "¿No tienes sueño?" A lo que ella me contestó: "¿Y tú?" Bien jugado, gata, bien jugado. Le puse un nuevo mensaje: "Quiero verte". A lo que rápidamente me puso: "Me encanta este nuevo Ker", acompañado de un corazón azulado, luego mandó otro mensaje seguido: "Mira tu ventana". Yo extrañado levanté la persiana de mi ventana que daba con el exterior, Doris estaba saludándome sujetada en las rejas de emergencia por si hay un incendio y teníamos que evacuar. Noté que llevaba su traje táctico y sus botas de rapidez. Abrí la ventana y se abalanzó sobre mí cayendo al suelo.
 
- Doris, que los demás están durmiendo, como se enteren... -le susurré algo enojado por su reacción al verme.
 
- Claro, como si no me hubieras llamado para no hacer ruido, ¿eh Bluedy? -me replicó susurrando y con una cara pícara. Yo sonrojado y nervioso aparté mi mirada hacia otro lado, ella me cogió de la barbilla y me forzó a verla-. ¿No has podido dormir? ¿Es por las pesadillas?
 
- Bueno, ya he superado ese problema pero... Sí, no podía dormir -le respondí algo nervioso por su expresión seria y de preocupación- Te he llamado para que duermas conmigo -me sinceré ruborizado y poniendo mi antebrazo en mi boca para que no me viera de esta forma tan vergonzosa.
 
- Me encanta este nuevo Ker -comentó entre risas al ver mi reacción, ella me agarró del pecho y me lanzó a la cama, yo estaba bastante desconcertado, ella se puso encima de mi parte sensible provocando que me sobresaltara un poco.
 
- Doris... Mi madre está durmiendo en la habitación de al lado -le expliqué rápidamente atemorizado.
 
- Ya, pero es que yo no tengo sueño ahora mismo -me comentó poniendo su mano en mi pecho y empezando a hacer un movimiento de cadera que me estaba poniendo loco. Mierda, ya estábamos de nuevo. A la mañana siguiente, mi hermanito me despertó al no dar señales de vida, se sorprendió mucho al ver a mi novia durmiendo a mi lado... Menos mal que teníamos las sábanas.
 
- ¡ALA! ¡MAMÁ, DORIS ESTÁ AQUÍ! ¡ESTÁ DURMIENDO CON KER! -gritaba ilusionado Ethan corriendo para darle la "buena" noticia a mi madre.
 
- ¡¿QUÉ?! -preguntó alterada desde la cocina. Mierda, estaba jodido. Doris me dio un beso en la mejilla y se vistió lo más rápido que pudo gracias a que antes se puso sus botas de rapidez.
 
- Nos vemos más tarde, Bluedy -se despidió de forma pícara y yéndose por la ventana. Marissa entró con pánico a mi habitación.
 
- Creo que Ethan se ha confundido -le comenté algo nervioso.
 
- Ya claro, ¿entonces por qué está toda tu ropa esparcida por la habitación? Además, el regalo lo tienes en el escritorio -me contrarrestó mi madre de brazos cruzados enojada. Mierda, con las prisas dejamos el preservativo usado encima del escritorio, qué cagada.
 
- ¿Estoy castigado? -le pregunté ya cansado de mentir.
 
- Tenlo por seguro -me respondió. Tras vestirme y que mi madre se calmara fui al salón para desayunar, Mybe que se encontraba en la mesa me dio una taza especial para mí.
 
- Toma, lo estaba reservando para un momento divertido y creo que no hay mejor momento que este para dártelo -me explicó moviendo la taza con su poder. Yo la agarré confuso, el maldito objeto tenía un mensaje que ponía: "Me gusta que el gato haga Miau Miau". Mi tutor se empezó a partir de la risa al ver mi cara de enojo. Agarré a mi hermano y me fui con él a acompañarle a su colegio, por el camino Ethan entabló una conversación.
 
- ¡Oye hermano! ¿Doris puede quedarse a vivir también con nosotros? -me preguntó bastante ilusionado.
 
- Ojalá, pero a mamá no le haría mucha gracia -le respondí con sinceridad.
 
- ¿Crees que a mamá no le gustan los animales? -me preguntó algo desanimado.
 
- Más bien los gatos -respondió Mybe que se encontraba detrás de nosotros. Nos dimos la vuelta sorprendidos, Ethan le abrazó con cariño, yo no.
 
- ¡¿Qué haces aquí?! -le pregunté algo enojado.
 
- Te olvidaste de tu taza favorita -me explicó enseñando la maldita taza de gato-. Además, Marissa me ha ordenado seguirte para que "tus hormonas no se revuelen".
 
Llevé a mi hermano acompañado de mi tutor a regañadientes, no me hacía mucha gracia estar cerca de él. Una vez que lo dejamos con Marco y sus amigos nos dirigimos a la Academia Heaven, mi profesor me empezó a hablar con un tono más serio.
 
- Ker, ¿te acuerdas del villano al que vencisteis ayer tú y tus nuevos compañeros? -me preguntó mirándome fijamente. Mierda, con toda la emoción de esta mañana se me había olvidado la existencia de aquel hombre. Aún tenía presente todas sus predicciones para dentro de estos 2 meses, tenía que impedir volverme un villano, salvar a Ethan como a Doris y eso de la pandemia... No sé qué era a lo que se refería.
 
- Sí, ¿por qué lo preguntas? -le pregunté desconcertado.
 
- Porque ha sido hallado muerto hoy hace menos de 2 horas -me respondió algo apenado y serio. No tuve el valor de preguntarle si fue un suicidio o asesinato, si fuera el primero él lo había visto en uno de esos caminos, pero se arriesgó para saber qué es lo que descubrió una versión suya gracia a la ayuda de mi poder... Espera, ¿puedo potenciar el poder de los demás? Eso lo tenía que probar hoy sí o sí-. ¿Te dijo algo de vital importancia?
 
- Bueno, decía cosas sin sentido, pero una la repetía constantemente, que en 2 meses habría una pandemia, que parecía el fin del mundo -le expliqué algo incómodo.
 
- ¿Te dijo qué clase de pandemia se trataba? Aire, agua, virus, lo que sea -me volvió a interrogar algo preocupado.
 
- Lo siento, no dijo nada más -le respondí con sinceridad. Mybe miró hacia adelante bastante concentrado en sus pensamientos-. ¿Vas a hacer algo al respecto?
 
- Sí, avisaré a varios amigos para que preparen todas las medidas posibles contra lo que pase en ese tiempo. Tenemos que ser precavidos ahora más que nunca -me contestó, dejó de dar vueltas al asunto y me miró algo más concentrado-. ¿Y tú vas a hacer algo al respecto con tus compañeros? No quiero malos rollos en mi clase. Primer aviso.
 
- Quiero disculparme con ellos hoy -le respondí serio sin apartar mi mirada de la suya. Él me desacomodó el pelo.
 
- Así me gusta, patosín -me animó Craig... O eso quería pensar. Nada más llegar a clase, todos estaban en sus sitios, aún el profesor no había llegado creo que este era un buen momento para disculparme, me puse en frente de la clase y comencé con mi discurso.
 
- Tengo que deciros una cosa, quiero disculparme con todos vosotros por mi comportamiento de la semana pasada, sé que hice que muchos de vosotros se preocupasen por mí además de enojar a otros, no tuve mi mejor momento en aquella semana, os prometo que no pasará más y seguiré trabajando con vosotros para lograr ser un gran superhéroe. Eso es todo -les expliqué serio y decidido a pesar de que me temblaba la mano de la tensión además de las miradas asesinas y del desprecio de mis compañeros.
 
- Por mí como si desapareces para siempre -opinó Paul de una forma muy despectiva.
 
- Yo aún no te voy a perdonar, por lo que le hiciste a Marco y la forma en la que lo trataste -explicó Elton aún resentido por aquel día.
 
- ¿No puedes cambiarte de clase? ¿O ir por las tardes? -me preguntó Helenia con enojo.
 
- Creo que no vas a trabajar más conmigo -comentó Edward.
 
- Pues lo hará conmigo -dijo Leo haciendo que el resto se callara-. Ker se ha disculpado por su mala actitud, ya está pagando su castigo yendo a clases por las tardes además de la segura y tan merecida regañina de su madre. No es justo que lo tratéis así después de todas las cosas buenas que ha hecho.
 
- A mí nunca me trató bien -opinó Carol.
 
- Lo mismo digo -agregó Paul enojado. Cabrones, si no fuera por mí no estaríais ni cumpliendo vuestro papel de ser héroes, que os he ayudado cuando he podido y vosotros no hacíais nada como aquella vez en el orfanato de Volcanux con el villano de fuego.
 
- ¿Y los rumores? ¿Qué pasa con ellos? -preguntó Tania a mi amigo como si le replicase.
 
- Falsos -respondió Tobías serio y cabizbajo. Elton golpeó su mesa de una forma que hizo que el resto de nosotros nos callásemos.
 
- ¡Basta! No pienso perdonar a un bastardo como tú, haga lo que haga, nunca olvidaré la forma despectiva que llamaste a Marco y a Wolfan -me explicó enojado apretando sus puños con fuerza.
 
- Ya hice las paces con los 2 -le comenté intentando calmar el ambiente.
 
- Sí, para mí ya es... Agua pasada -agregó Wolfan algo inseguro de lo que había dicho.
 
- ¡Pues para mí no! Me da igual si ellos te han perdonado, yo no pienso hacerlo -me explicó Elton haciendo que de sus puños saliera humo. Nuestro show fui interrumpido cuando el profesor de turno llegó a clase, las 3 primeras horas pasaron bastante lentas, debido a la tensión que generó Volcanux, una vez en la hora del receso, me dirigí con Danny a ver a mis amigos de segundo año. Tobías se fue con otros compañeros de clase al saber al saber que iba a estar con Aaron y Ricardo. Una vez que llegamos a nuestro sitio de siempre esperamos a la pareja para que viniese, al verme Paste vino corriendo hacia mí para darme un abrazo.
 
- ¡Estás vivo! -exclamó asombrado y entre risas mi amigo.
 
- Por desgracia -bromeé.
 
- Ya era hora de que vinieras, me aburría al perder siempre contra Danny en nuestras batallas para saber quién es más inteligente -me explicó Time Trial con su mismo carácter de siempre. Me sorprendió mucho que Jia se uniera a nosotros, además de la cercanía que tenía con Green Twister.
 
- Chicos... ¿Qué ha pasado? -les pregunté susurrando para que no me oyeran.
 
- Bueno, tras el secuestro de Danny todos han estado cuidándolo y protegiéndolo, sobre todo Jia que parece que se llevaban bien antes del secuestro y bueno, han entablado una gran amistad -me explicó Ricardo mirando con ojos amorosos a los 2. Sabía con lo que me explicó mi mejor amigo que se juntaban más a menudo, pero no sabía que tanto, Orange Leap no se despegaba de él, cada vez que podía ponía su mano en su hombro o pecho acariciándolo, no paraba de mirarle y sonreírle constantemente, sabía que le gustaba porque era el mismo modus operandi que tenía mi gata conmigo, lo cual me ponía de los nervios.
 
- Ker, Danny me ha contado que tienes problemas con tus compañeros de clase, ¿necesitas ayuda? -se ofreció Aaron a echarme un cable.
 
- No estaría mal, aunque no sé si puedas hacer mucho por mí al estar en otra clase -le respondí algo desanimado.
 
- Yo no entiendo mucho de compañerismo pero el que sí sabe es John, si quieres quedamos con él en el recreo, ha preguntado por ti, también estaba preocupado cuando te fuiste de la academia -me explicó Time Trial. Yo acepté su invitación, seguro que John tendrá miles de consejos para darme sobre cómo comportarme con mis ahora furiosos compañeros. Ahora tocaba "Resistencia de Habilidades", nuestro profesor nos mandó hacer varios grupos compuestos por 5 personas, entre ellos me encontraba con Elton y Wolfan. Esta clase va a ser muy divertida.
 
- Muy bien, esta clase consistirá en trabajo en equipo y combate entre los distintos grupos. Estaréis en varios escenarios y tenéis que derrotar a vuestros adversarios. ¿Alguna pregunta? -nos explicó Mr.Goldren algo emocionado.
 
- Yo tengo una pregunta, ¿no me puedo cambiar de equipo? -le preguntó Volcanux enfadado al estar conmigo.
 
- Lo siento, los equipos se quedan como están -le respondió nuestro profesor. El gimnasio se transformó en un escenario de arena, había varios edificios en ruinas esparcidos por la arena amarilla, lo justo para esconderse de los ataques de los enemigos. El grupo al que teníamos que vencer estaba a varios kilómetros de nosotros, teníamos 5 minutos para pensar en una estrategia para derrotarles. Nos pusimos en círculo para discutir las opciones que teníamos.
 
- Nos enfrentamos contra Danny, Edward, Helenia, Emma y Jia. Entrance será un gran problema con los portales que puede crear, puede mandar a través de ellos los tornados de Green Twister y sin contar con los poderes de Ilusionysta. Tendremos que jugar con los edificios en ruinas, tendremos que estar encubiertos constantemente, nos comunicaremos por los auriculares, el plan consistirá en -antes de que pudiera avanzar Elton se marchó del círculo.
 
- Yo no sigo tus ordenes, Paul, ¿me sigues? -le preguntó a su amigo. Él asintió y se marchó con él- ¿Wolfan? -le preguntó a mi compañero peludo, éste nos miró algo confuso aunque finalmente se quedó conmigo-. Tsk. Como quieras.
 
- ¿Cuál era el plan? -me preguntó Wolfan interesado.
 
- Nos esconderemos en varios edificios los cuales estén a pocos metros de nosotros, para poder escapar e ir a ayudar a nuestros compañeros. Wolfan, con tu gran aullido podrás crear ondas sísmicas que harán que la arena se mueva, con eso darás una pista falas de dónde estamos, con lo que "Paralyzed" paralizará a nuestros adversarios y yo los noquearé por su retaguardia, así conseguiremos nuestra victoria -les expliqué al fin mi plan.
 
- ¿Y qué hacemos con Paul y Elton? -me preguntó mi compañero paralizante.
 
- Me gustaría trabajar con ellos pero viendo como se comportan conmigo se tendrán que buscar la vida -le contesté serio. Wolfan y mi compañero se miraron algo inseguros pero aceptaron a seguirme. Ya una vez en nuestras posiciones esperamos a que el enemigo viniese hacia nosotros, me pareció muy extraño no notar la presencia de Elton o Paul, todo estaba muy tranquilo, ¿qué estarán haciendo? Mis pensamientos fueron interrumpidos por Paralyzed.
 
- Bluedice, Edward está viniendo hacia nosotros, está solo -me explicó mi compañero desde los auriculares.
 
- ¿Qué hacemos? -me preguntó esta vez Wolfan.
 
- Seguro que es una ilusión, Wolfan, atácale lanzándole unos de tus aullidos ultrasónicos pero a varios metros delante de él -le mandé. Mi compañero me hizo caso, la onda sónica acabó con la ilusión, en esa zona aparecieron varios portales de los cuales aparecieron tornados verdes que arrastraban toda la arena que había en el suelo, como cada uno de nosotros estábamos escondidos en los edificios abandonados no nos resultó dañino esa arena, ahora teníamos que ver el siguiente ataque que realizarán.
 
- Chicos, soy Paul, necesito ayuda, ¡me están persiguiendo! -nos pidió auxilio el amigo de Elton. Le observamos desde la distancia correr hacia nuestra zona, le estaba persiguiendo un tornado. Paralyzed paralizó el tornado en cuestión y Wolfan reveló su posición para que se escondiera con él. Sin embargo, Paul se paró en medio del desierto y miró al edificio donde se encontraba mi amigo lobo, se distorsionó y nos dimos cuenta de que era Edward.
 
- ¡WOLFAN! ¡SAL DE AHÍ! -grité desesperado mirando cómo se creaban varios portales alrededor del lugar, aparecieron en pocos segundos tornados que se llevaron toda la infraestructura del edificio. Me vi a la obligación de salir de mi escondite y con mi super velocidad ir hacia mi amigo para rescatarle. Conseguí agarrarle en el aire mientras que un tornado lo estaba llevando, una vez en el suelo, se creó un portal encima mío, no me creí quién era mi atacante, conseguí esquivar su ráfaga de magma.
 
- ¡ELTON! ¡¿QUÉ MIERDA ESTÁS HACIENDO?! ¡VAMOS EN EL MISMO EQUIPO! -le grité enojado.
 
- En el campo de batalla hay que estar preparado para todo, incluso para las traiciones -me explicó con una sonrisa maliciosa. Convirtió sus brazos en puro magma.
 
- ¡Tengo a Wolfan entre mis brazos! ¡No me ataques! -le recriminé desesperado potenciándome mis piernas para escapar.
 
- Oh, no te preocupes, mira al cielo -me mandó. Yo le hice caso, vi una figura que me deslumbraba, estaba cayendo a gran velocidad, no pude reaccionar a tiempo y cuando cayó Jia con su onda expansiva hizo que saliese disparado por detrás separándome de mi amigo. Me encontraba boca abajo, me quité la máscara para escupir la arena que me había tragado por ese maldito ataque. Volcanux puso su pie encima de mi espalda, apretando con fuerza para que no me pudiese levantar.
 
- Suéltame, vamos en el mismo grupo idiota -le comenté enojado. Sentí cómo mi espalda me empezaba a arder, el niñato me estaba quemando vivo.
 
- ¡Para! ¡¿No ves que le estás haciendo daño?! -comentó Wolfan recuperado mientras observaba la situación atemorizado.
 
- ¿Vas a defenderlo tú también? ¿Después de que te llamara "perro"? -le recriminó el maldito psicópata de magma, volvió a dirigirse hacia mí apretando con más fuerza, haciendo que gritara del dolor y que se me saltaran algunas lágrimas.
 
- ¡Te estás pasando! Déjale de una vez -le ordenó Wolfan en posición de ataque gruñéndolo.
 
- No, no le voy a dejar que se escape de rositas, este "huerfanito" no le va a dejar irse -le explicó con un tono perverso. Hijo de puta, porque no puedo pegarte debido a que nuestro profesor me lo advirtió y no quiero quedarme más semanas yendo por las tardes a clase que si no te empezaba a dar una paliza, sin embargo no podía quedarme así para siempre, me potencié mi espalda para aguantar el dolor, me empezaba a incorporar hasta que me dio una patada convertida de magma que hizo que me cayese a la arena y no pudiera moverme. Sentí una brisa de aire generarse por la zona, me sorprendió ver que un tornado verde fue lanzado contra el traidor y lo llevase lo más lejos posible de mí, a varios metros estaba Danny preocupado.
 
- ¡¿Qué haces idiota?! -le recriminó Helenia que transportó a mi mejor amigo lo más lejos que pudo con un portal. Ella me miró con bastante enojo, yo ya una vez de pie y potenciado estaba dispuesto a combatir pero ella se quedó inmóvil.
 
- Una menos jefe, quedan 6 -me comentó orgulloso mi compañero por los auriculares. Todo mi alrededor se transformó en hielo, empezó a nevar como si estuviéramos en una ventisca.
 
- Edward está por aquí -comenté enojado al no poder ver nada.
 
- Yo me encargo, sé su olor, iré a por él -me explicó Wolfan yéndose de mi posición con rapidez.
 
- ¡TÚ! ¡BASTARDO! -me chilló Volcanux a lo lejos, estaba completo de magma, era todo un ser elemental de primera mano-. Es la hora del magma.
 
- Sí, lo que digas -le contesté cansado y agotado por toda esta maldita guerra interna. Usé mi nueva habilidad para curar mi herida de la espalda, quería probar ahora lo de potenciar las habilidades del otro con el niñato de fuego, con mis piernas púrpuras me dirigí contra él superando la velocidad de la luz, me puse en frente de él dando una voltereta y golpeando su cráneo con mi tobillo, provocando que lo lanzara a varios metros chocando con el aún hielo en el suelo- Esta vez no me vas a pillar desprevenido -le comenté con chulería. Me fijé que todo el escenario volvió a ser el desierto de antes, Wolfan había acabado con Edward. Volví a concentrarme en mi oponente, la patada que le di en la cabeza le dejó rayas moradas que empezaban a expandirse por todo su cuerpo, provocando que su lava roja y amarillenta se volviera púrpura y negra.
 
- ¡¿Qué me has hecho desgraciado?! -se preguntaba bastante alterado por su nuevo "look".
 
- Vamos a comprobarlo, acaba conmigo si es que puedes -le ordené provocándole. Él más enojado hizo más masa de magma haciendo que tuviese más volumen y tamaño, al ser un monstruo de 3 metros se hizo bola y giró a gran velocidad contra mí, yo paré esa bola con mis manos potenciadas. Ahora quería comprobar si además de potenciar los poderes, se los podía quitar y que quedasen normales. Extraje toda la energía púrpura que le proporcioné y volvió a tener una masa normal, con la bola no tan grande en mis dos manos la lancé con gran fuerza hacia uno de los edificios. Bajé mi guardia al pensar que nadie más nos moletaría pero Orange Leap me sorprendió desde el aire haciendo que su onda expansiva anaranjada me dejase en el suelo de nuevo. Intenté incorporarme pero varias telarañas rosas me sujetaban con bastante intensidad, estaba atrapado con esas pegajosas redes rosadas. Sentí una pierna apoyarse en mi espalda... De nuevo. Joder, ¿podéis parar de una vez?
 
- Nunca me caíste bien -me comentó Paul que me observaba con un aire de superioridad. Miré que con su mano blanca chispeante se acercaba hacia mi cabeza lentamente.
 
- ¡BASTA! -chilló Wolfan con su gran aullido ultrasónico que hizo que todos nos tapáramos los oídos por las grandes sondas, incluso el holograma del gimnasio dejó de funcionar. Todos incluidos el profesor estábamos desconcertados y abatidos por la habilidad de nuestro compañero- ¡Esto ya es pasarse! Elton, Paul, todos los demás, no pienso juntarme con vosotros si seguís con esa asquerosa actitud -explicó enojado mi compañero lobo, él vino hacia mí y con sus garras me quitó las telarañas de Kand-Y y me levantó del suelo-. Vamos a la enfermería.
 
Una vez en la enfermería, nuestra enfermera de la academia me chequeó las heridas, al ver que estaba en perfecto estado me dio el alta en poco menos de 10 minutos. Wolfan me estaba esperando afuera sentado sobre la pared, al verme se levantó rápidamente y se dirigió hacia mí.
 
- ¿Estás bien? -me preguntó interesado y preocupado.
 
- Sí, estoy sano y salvo, todo gracias a tu ayuda, gracias -le agradecí de corazón. Mi amigo suspiró del alivio.
 
- Menos mal que todo ha acabado bien -comentó algo más animado al verme en perfecto estado.
 
- Bueno, aún mis compañeros me odian y casi acaban conmigo pero sí, todo ha acabado bien -le expliqué con algo de humor. Parece que no entendió mi broma algo enfermiza ya que se puso triste.
 
- Ya que tú te has disculpado conmigo creo que es justo que yo haga lo mismo contigo, perdona por haber grameado aquellas publicaciones en Twytgram donde hablaban mal de ti, lo siento -se disculpó de corazón, su cola estaba incluso decaída.
 
- No te preocupes, yo hubiera hecho lo mismo -le animé poniendo mi mano sobre su hombro. Estuvimos conversando y al final logramos hacer las paces, Wolfan volvió a ser mi amigo, ese hecho me alegró lo poco que quedaba de esa clase. Ahora tocaba "Marketing de Habilidades", una vez todos en clase, UltraSyner empezó a hablar.
 
- No hay nada más importante que el compañerismo, y eso a las empresas... ¡LES ENCANTA! Hoy, va a ser una clase de sesión fotográfica, en distintos grupos os haréis fotos en parejas, en distintas localidades, con distintas marcas de ropas y demás. Si internet ve que sois grandes superamigos tendréis superlikes. ¡En marcha! -nos ordenó ilusionada nuestra profesora. Nos fuimos a distintos sitios de Eustópolis para nuestra sesión de fotos improvisada, junto con Danny y Leo nos fuimos al parque cerca de la Academia Heaven, nos siguió durante todo el camino Alice.
 
- ¿Pasa algo DeathDolly? -le preguntó Leo algo desconcertado.
 
- Oh, es que quería saber si a Bluedice le gustaría hacerse una foto conmigo y con mis muñecas -respondió sacando de su mochila a varias muñecas cosidas a mano que daban repelús. Yo acepté algo incómodo, tras hacernos una selfie le iba a pedir qué hashtags y con qué filtro poner la foto pero ella se marchó con su móvil sin despedirse, eso me enojó bastante.
 
- Parece que a pesar de que te odien saben que tienes bastante fama en las redes -opinó Leo algo disgustado al ver la actitud de nuestra compañera.
 
- No te preocupes, nos tienes a nosotros -me animó Danny, gracias a ellos logré calmarme ante tal acto injusto que me estaban haciendo. La última clase fue "Auxiliar de Habilidades", me alegró mucho saber que ya tenía casi 8 mil puntos, sin embargo esa ilusión se me pasó al trabajar con mis amigos en el Orfanato Gryndor, me tocó limpiar los cuartos y pasillos junto con Carol, esto parecía un "deja vú", mientras que estábamos limpiando el pasillo, mi compañera tiró la escoba a posta.
 
- Encárgate tú, yo voy a jugar con los niños, ah, por cierto, el resto de los que limpian van a hacer lo mismo. Adiós -me explicó corriendo del lugar sin poder recriminarle su acción. Cabrones, todos los sois, ¿y vosotros os hacéis llamar héroes? Me cabreó tener que limpiar toda esa primera planta, al terminar, me dirigí para hablar con Esther y contarle lo sucedido, sin embargo, todos mis compañeros se pusieron en mi contra y se hicieron las víctimas, incluso Carol empezó a llorar como si fuera una actriz profesional. Me castigaron haciendo que limpiase todo el orfanato y sin la convalidación de los respectivos puntos a esa clase. Tras acabar, pedí salir antes debido a que con mi super velocidad lo hice todo en 20 minutos. Mi profesora al comprobar que todo lo hice correctamente me dejó ir. Al fin había acabado este segundo día, pensar que me quedaba esta tarde más clases casi me daba un infarto en ese instante. Tenía algo de tiempo pero no lo pensé dos veces y me fui a la academia, necesitaba ver a mi gata. Todos mis males se esfumaron nada más verla, solo podía pensar en ella, me di cuenta de que estaba hablando con UltraSyner pero no le di importancia y la abracé con todas mis fuerzas.
 
- Hola -la saludé desanimado, ella me correspondió el abrazo.
 
 
- Bueno, Doris, espero que puedas conseguir aquello, nos vemos, tortolitos -se despidió de forma pícara mi profesora. Al notar que nadie nos veía y que estábamos solos me empecé a sincerar con ella.
 
- ¿Has tenido un mal día? -me preguntó acariciando mi cabello y con un tono suave para que me tranquilizara.
 
- Uno muy malo -respondí con una voz quebrada.
 
- Tranquilo Ker, yo estoy aquí, siempre me tendrás a tu lado -me recordó mi querida novia. Tras esas dulces palabras me desahogué con ella, empecé a llorar como un niño pequeño al recordar todo lo que me habían hecho en estos dos días, sabiendo que me lo merecía por mis acciones pasadas, soportando toda la injusticia de mis compañeros, todos los insultos e injurias por las redes, todas las bromas e insultos hacia mi ser, estaba harto, no podía aguantar solo quería llorar.

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