Cap 43. Nuevos Trajes

Hero's Destiny: Hope of Darkness.

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Mientras regresaba a casa no paraba de pensar en todo el daño que me estaban causando mis compañeros de clase, esta vez se habían excedido, iban a por mí, sí que me tienen odio... El cual comprendo. Ni siquiera he sido capaz de perdonarme por las acciones que cometí cuando me convertí en mi alter ego, todas mis acciones hasta ahora han sido horribles, no solo por Doomdice, por todo. Si no hubiese estado Grey, ¿qué me habría pasado? No hubiese podido aguantar la lava de Elton... Estaría ahora mismo cojo. Me paré en mitad de la calle, no paraba de mirar aquel cielo azulado. ¿De verdad merezco seguir viviendo? ¿De verdad puedo ser feliz en este mundo? ¿Después de haber hecho daños a mis amigos? ¿Después de haber matado a Beatriz? Lágrimas involuntarias recorrieron por mis mejillas, recordar aquel dulce nombre de mi novia solo me provocaba dolor. Doris, ¿de verdad puedo estar con ella? No me lo merecía.
 
- Hermana... ¿Qué hago? -pregunté al cielo desesperado, intentando que alguien me contestara, pero no obtuve respuesta. Observé al resto de ciudadanos pasar como si nada, la vida sigue, yo tengo que seguir. Intenté dar un paso hacia adelante pero mis piernas estaban temblando, no sabía lo que me pasaba. Golpeé con frustración aquellas zonas de mi cuerpo, me rendí a los minutos, me arrodillé en el suelo y puse mis manos en el pavimento. Vamos, Ker, tienes que ser fuerte. Esa frase no me la paraba de repetir en mi cabeza, recordé que hoy tendría mi cita con Doris... Nuestra primera cena- Vamos piernas, moveos de una maldita vez -les ordené a pesar de que sabía que no me oían. Logré levantarme y caminar, me costó llegar hasta el portal de mi casa, lo único que me mantenía firme era ella. Noté que todo mi cuerpo temblaba de nuevo, empecé a cesar de caminar. Mierda, ahora no, ahora que estaba tan cerca no. Perdí el equilibrio y antes de caerme al suelo noté que alguien me sujetó, más bien, una habilidad, me giré para ver a Mybe que se encontraba detrás mía.
 
- ¿Un día duro? -me preguntó algo serio con cierto tono de preocupación. Yo me rompí ante aquellas palabras. Mi padrastro al ver que no paraba de llorar me acercó a la fuerza con su poder para abrazarme-. Vamos, todo saldrá bien.
 
- ¿Merezco ser feliz? -le pregunté alzando mi voz, notaba cómo un líquido proveniente de mis fosas nasales recorría por mis labios.
 
- Todos se lo merecen, todos se merecen incluso una segunda oportunidad -me respondió serio, yo le correspondí su abrazo, le agarraba intensamente de su chaqueta.
 
- ¿Me quieres? -le volví a interrogar desesperado. No pensaba con claridad mis palabras, solo necesitaba afecto, de quien fuese.
 
- Claro, eres mi patosín -me contestó con una sonrisa sincera. Ese comentario me llegó al corazón, cómo podía dedicarme esas dulces palabras, yo, quién intenté matarle y venderle en numerosas ocasiones. Seguía abrazándole a pesar de que sus palabras se los decía a un Ker "bueno" que inventé, mi yo verdadero se aferraba a Craig como un escape a mi realidad.
 
- Lo siento, por todo -me sinceré.
 
- Lo sé -me comentó acariciando mi cabello con cuidado- ¿Nos vamos a casa o seguimos montando una escena delante de nuestros espectadores? -me preguntó de forma burlona al ver que varias personas se pararon para observarnos. Yo asentí con la cabeza, iba a limpiar mis lágrimas con mis mangas pero Mybe me ofreció un par de clínex-. No es necesario, toma, siempre me tendrás a mí aunque no te caiga bien.
 
- Tú me caes bien, solo que odio reconocerlo -me sinceré de nuevo. Craig se quedó paralizado sin decir nada. Volvió en sí sacando su móvil y acercándolo a mi boca.
 
- ¿Puedes repetirlo de nuevo? Para tenerlo en la posterioridad -bromeó algo serio. No quería darle el gusto de conseguir su objetivo y me fui enojado a mi portal- ¿Has visto patosín? -me interrumpió antes de que entrara a nuestro edificio.
 
- ¿El qué? -le respondí.
 
- Ya has vuelto a caminar con normalidad -me sonrió, no sabía si era una sonrisa sincera o una burlona pero yo me fui a mi casa tras escuchar lo que me dijo. Cerré la puerta de la entrada y me dirigí directamente a mi habitación. Me tumbé en mi cama para olvidarme de todo, sin embargo, mi madre me llamó desde la cocina.
 
- ¡Ker! ¡la comida ya está lista! -me exclamó.
 
- ¡No tengo hambre! -le dije alzando mi voz para que me oyese desde donde estaba.
 
- O vienes a la mesa o estarás castigado -me ordenó furiosa Marissa. A regañadientes obedecí su mandado y me puse en la mesa con mi hermanito.
 
- ¡Hermano! ¿estás bien? ¡Tienes los ojos llorosos! -me comentó con su misma hiperactividad de siempre. En ese instante, Mybe entró por la puerta.
 
- Podrías haber dejado al menos la puerta de la entrada entornada, que vivimos en el mismo departamento -me explicó burlón mi tutor. Mi madre abrazó a su novio preocupada.
 
- ¿Qué tal ha ido todo? -le preguntó seria. La expresión de Craig pasó a una de preocupación.
 
- Ha sido difícil pero ya está todo solucionado... O eso creemos -le respondió tocando con suavidad su rostro. Empecé a toser dando una señal para que se cortaran un poco delante nuestra-. ¿Quieres que siga?
 
- No -contesté enojado. Una vez que estábamos todos sentados comenzamos a comer, en mitad del banquete mi madre me interrogó... De nuevo.
 
- ¿Cómo te ha ido hoy en la academia? -me preguntó Marissa sin apartar su mirada de la mía, no tenía ánimos de responder, me quedé callado por unos segundos hasta que Craig decidió tomar las riendas de la situación.
 
- Teniendo una vida de superhéroe, como todos los días, se esfuerza diariamente para ser tan genial como yo -le explicó de forma casual sin levantar ninguna sospecha.
 
- Más bien para ser mejor que tú -le recriminé.
 
- ¿Quién tiene su licencia de superhéroe? -me recriminó sorbiendo de su vaso.
 
- Pero lo tendré algún día, ya verás -le comenté cada vez más enojado.
 
- ¿Podemos no discutir por una vez en la mesa? -dijo mi madre algo cansada de nuestras batallas diarias.
 
- Él empezó -me culpó Craig.
 
- ¡MENTIRA! -grité ante tal injusticia.
 
- ¡VERDAD! -exclamó Ethan uniéndose a la diversión. Mybe se empezó a reír ante el comentario de mi hermanito, dejé de lado mi discusión con él para seguir comiendo. Hubo un silencio entre todos los presentes, no sé porqué pero tuve la necesidad de decir una cosa importante que tendría por la noche.
 
- Hoy voy a cenar con Doris -les confesé. Mi madre casi se atraganta con su plato.
 
- ¿Yo también puedo ir? -me preguntó ilusionado Ethan si apartar su mirada de la mía.
 
- Se lo comentaré pero seguro que sí -le respondí con una sonrisa.
 
- ¿Yo también puedo ir? -se unió Mybe de forma burlona.
 
- No, tú no -contesté serio.
 
- Mientras que llegues antes de las 11, todo bien -me dijo mi madre algo nerviosa. Tras acabar con la comida me fui a mi cuarto, ya no me apetecía hablar con mi familia sobre mi cita de esta noche. Cogí mi móvil y mandé un mensaje a Doris: "¿Puede venirse Ethan a nuestra cita? Insiste mucho en venir con nosotros". No tardé ni cinco segundos en obtener una respuesta: "Claro, cuantos más Bluedys mejor", acompañado de un corazón azul. No pude evitar sonreír ante su comentario. Hoy sería nuestra primera cena... De tan solo pensarlo me estaba poniendo nervioso. Espera... ¿Dónde mierda se supone que la tengo que llevar? Venga Ker, piensa. Estuve varios minutos hundido en las posibilidades que tenía, pero no se me ocurrió nada, no podía pensar con claridad ante toda mi situación. No obstante, me acordé de un amigo el cual tenía pareja y me podría aconsejar, agarré de nuevo mi móvil y lo llamé.
 
- ¿Ker? ¿Estás bien?, ¿ha pasado algo? -me preguntó Ricardo algo preocupado al recibir una llamada mía.
 
- No, todo está bien, solo necesito un par de consejos verás... -antes de que pudiera continuar fui interrumpido por mi amigo.
 
- Es sobre tu cita con Doris, ¿verdad? -me preguntó con cierto tono picaresco.
 
- Sí, no sé a dónde llevarla a cenar, ¿me recomiendas un restaurante? -le contesté desesperado.
 
- Bueno, he ido a muchos restaurantes con mi pareja y te puedo recomendar unos muy buenos, sabiendo que tu novia es una gata creo que lo seguro sería llevarla a un restaurante de sushi -me explicó seriamente mi compañero.
 
- ¿Crees que le gustará? -le pregunté algo indeciso.
 
- Seguramente, y si no siempre podéis ir a un "Pizza Prince" -me contestó. Colgué para pensar sobre esa idea a solas conmigo mismo, ir a un restaurante de sushi... Joder, qué buena idea. Alguien llamó a mi puerta, era Mybe, estaba aún con la ropa de esta mañana.
 
- ¿Qué quieres? -le pregunté aún molesto.
 
- Nos vamos a la academia, quiero que tú seas el primero en probar los nuevos trajes -me respondió serio. Yo me sorprendí mucho... ¿Nuevos trajes?
 
- ¿Ya vamos a cambiar los trajes? -le pregunté intrigado.
 
- Sí, con todo lo que ha pasado en estos días, sobre todo ayer, hemos diseñado nuevos trajes para todos -me explicó algo emocionado- Venga, coge la mochila que nos vamos -me ordenó. No tardé en rehacer la mochila para las clases que tendría hoy por la tarde. Mientras caminábamos hacia la academia Craig entabló una conversación-. ¿Enserio vas a llevar a cenar a tu novia a un restaurante sushi?
 
- Bueno, no tengo otra idea mejor -le contesté algo confuso.
 
- Ya veo, espero que ningún antropomorfo pez vaya a atacar ese restaurante -bromeó, yo me reí de su comentario, aún me acordaba de aquel villano del acuario-. Espero que se te dé bien en la cita.
 
- Sí, yo también lo espero… -le confesé algo nervioso. Me sorprendí al pasar de largo la Academia Heaven-. ¿A dónde vamos? La academia está aquí.
 
- Nos vamos al pabellón de la academia que se encuentra a pocos metros del edificio. Allí entrenan todos aquellos alumnos que estudian para ser héroes de nivel S, vas a tener mucha suerte de conocer ese lugar, patosín -me explicó siguiendo su rumbo, eso me había descolocado por completo, tenía que reconocerlo, estaba nervioso. Pensar en que en ese lugar habían entrenado varios de los superhéroes que nos dejaron de lado... Me hacía sentir eufórico, apreté mis puños con fuerza al recordar todo lo sucedido en el festival. ¿De verdad sería capaz de dejar de lado este sentimiento de venganza? Yo... Quiero cambiar, necesito cambiar pero no puedo hacerlo si ellos siguen viviendo. Matar falsos héroes, esa era mi meta actual, sin embargo... Tenía dudas, no, tengo dudas, ya no sé qué hacer. Sin darme cuenta, llegamos al pabellón de la academia. Era un edificio blanco, metálico y con el logotipo de la Academia Heaven incrustado en la pared de la entrada. Mybe se puso delante de la puerta, había un sensor de manos en medio de aquella puerta, mi tutor puso su parte del cuerpo correspondiente en aquel aparato y la puerta se abrió-. La seguridad siempre es lo primero.
 
El lugar por dentro era mucho más grande de lo que era por fuera, imaginaba que se trataba de la tecnología de ilusión que también tendría este edificio. Comenzamos a caminar cuando la entrada de detrás nuestra se cerró de golpe, pasear por aquel pavimento azulado, el cual tenía varias cicatrices por los diferentes entrenamientos que habrán tomado los alumnos, se sentía de manera espectacular, me creía que ya estaba licenciado y era un estudiante para sacarme el nivel S. Nos fuimos a otro cuarto que se situaba al fondo de las pistas, al lado de las gradas. En ese lugar habían varios trabajadores analizando los distintos trajes nuevos que estaban en la habitación, me llevé una grata sorpresa al ver a Grey.
 
- ¿Grey? -le nombré extrañado al verle.
 
- ¡Bluedy! -me saludó dándome un abrazo metálico el cual me estaba haciendo daño.
 
- Para... Me estás ahogando -le expliqué como pude. En poco tiempo se apartó de mí, estaba cabizbajo.
 
- Perdóname, los amigos no se hacen daño entre ellos -se disculpó. Al ver su actitud puse mi mano sobre su hombro derecho.
 
- Todo está bien -le comenté con una sonrisa.
 
- ¡Ah! Por cierto, mi ama me ha ordenado decirte que recuerdes que hoy tienes una cita con ella -me explicó de forma casual. Yo suspiré ante el ya agobio que me estaba produciendo esa cita que aún no había sucedido.
 
- Grey está aquí ya que te enfrentarás contra él en una prueba, para ver las nuevas funciones del traje, si te puedes mover con más facilidad que antes, etcétera, vamos, para observar si hay que hacerle unos retoques finales -me dijo Craig agarrando un maletín plateado el cual me entregó-. Aquí tienes tu nuevo supertraje.
 
Yo estaba bastante nervioso, puse el objeto encima de una mesa que se encontraba en el lugar y lo abrí. Cogí el traje y lo alcé para verlo por completo. El diseño... Era mucho mejor que el mío, odiaba reconocerlo. Las partes de los extremos eran de color azulado cian las cuales eran recorridas por rayas blanquecinas de gran tamaño de las cuales en cada punto de separación había un círculo negro visible, esto no habría sido un problema si casi todo el traje se componía de la misma estética. Desapareció casi todo el blanco de mi anterior traje excepto por la máscara, seguía intacta en cuanto al color, no obstante, habían más rayas azules alrededor de los ojos que recorría toda esa zona y la parte del cuello, me fijé que el cristal que compone los ojos era de color azulado. Lo que más me chocó de mi nuevo traje es que... Tenía un logo, era una "B" de color azul con un estilo de letra parecida a la de un grafiti, es más, se notaba como si fuese recién pintado, en medio de éste había un dado con los contornos azulados, fondo blanco y círculos azules. No sabía qué decir al respecto.
 
- Es... Curioso -opiné aún inseguro de lo que decir.
 
- Bueno, nuestra estilista comentó que tu antiguo traje más que ser de Bluedice parecía de "Whitedice", y le añadió tonos más azulados y un logo especial, además, ahora será mucho mejor verte con la máscara puesta, que con todo de blanco parecías un marciano -me explicó Mybe sentado mientras veía la ilusión que tenía. Sin pensarlo dos veces, dejé en la mesa mi antiguo traje y guardé mi nuevo traje en mi cinturón para ponérmelo enseguida. Una vez puesto, probé de que aún tenía los números 0 y 1 del anterior traje, los conservaba, suspiré del alivio ante ese hecho. Me di cuenta de que toda la parte azulada de mi traje, una vez potenciada, era más brillante y blanquecina debido a que ahora los números que salían era de color blanco pero la pared que los separaba era del mismo azul cian del traje pero más resplandeciente.
 
- Esto me gusta más -volví a opinar más confiado, me tendría que acostumbrar durante estos días para verme en este nuevo "yo".
 
- Bien, ahora que ya has hecho el pase de modelo, vas a entrenar con Grey en las pistas del pabellón, quien detenga al otro gana, se pueden usar las habilidades -me explicó mi tutor levantándose de su asiento. Nos fuimos en mitad de la pista, era gracioso ver a los demás trabajadores tomando notas de mi traje en movimiento.
 
- ¿Estás listo Bluedy? -me preguntó confiado mi amigo.
 
- Claro -respondí seguro de mí mismo. Vamos a probar cómo me muevo, me potencié las piernas y me puse a gran velocidad detrás de mi adversario, antes de que se percatara de mi presencia con mi mano potenciada golpeé su espalda pero éste se quedó inmóvil.
 
- ¡Oh! ¡Estás ahí! No te había visto -me comentó algo sorprendido al verme. No sabía que sucedía por lo que decidí retroceder varios metros de él. Observé mis manos potenciadas y luego a Mybe.
 
- No es culpa del traje, es que eres muy malo -me explicó mi tutor con una sonrisa malévola al verme fracasar. Cabrón, ya verás cuando me toque entrenar contigo.
 
- ¿Puedo atacar ahora yo? -me preguntó el androide levantando la mano. Enfurecido decidí abalanzarme sobre él pero antes de chocar contra el robot, me detuvo, y con la palma de mis manos potenciadas aplaudí a pocos centímetros de su cara, provocando una gran onda expansiva que hizo levantar el polvo del lugar menos a él, que seguía inmóvil- Ahora es mi turno -nada más acabar su frase, imitó mi ataque y con su onda expansiva me tiró a varios metros de él. Intenté incorporarme del suelo y cuando lo conseguí escuché una voz detrás mía que hizo que mis pelos se pusieran de gallina- ¿Seguimos? -me preguntó Grey. Por instinto de supervivencia me giré rápidamente transformando mi mano en una cuchilla para cortarle a pedazos pero el robot me detuvo poniendo su antebrazo en mitad de mi trayectoria, provocando que mi cuchilla se partiera por la mitad. Vi cómo se desintegraba la parte de la cuchilla que cayó al suelo, mi mano volvió a la normalidad, estaba temblando del miedo ante la impotencia que sentía. Intuía que Grey era muy poderoso pero... No tanto, ¿qué hubiese pasado si aquellos secuaces hubieran abierto su cápsula en vez de que yo lo hiciera? Estaría muerto ahora mismo. Volví a la realidad cuando el androide realizó un nuevo ataque el cual consistió en empujarme para atrás dándome en el pecho con su palma metálica, caí al suelo tosiendo, lo peor de toda esta situación era saber que se estaba controlando, sus ataques no me provocarían ninguna secuela pero sí me desgastaría hasta perder. Me levanté una vez recuperado, me puse en posición de ataque, no quería perder. Potencié tanto mis piernas como brazos, hice un juego de pies el cual consistía en moverme de izquierda a derecha entrecruzando mis pies sin perder de vista a mi objetivo. Me fijé que Grey miraba mi juego y cuando bajó la guardia me abalancé sobre él, iba a pegar su rostro con mi puño derecho pero el robot me detuvo parando mi mano con la palma de la suya. Nervioso, con mi otro brazo intenté golpear la parte de su costado pero me volvió a interferir agarrando mi mano con la misma parte del cuerpo que tenía libre. Desesperado me potencié la frente e iba a atacarle pero Grey descubrió mi plan, me agarró de las manos con fuerza y giró a gran velocidad haciendo que diese vueltas a su alrededor hasta que me soltó y caí a varios metros de él. Todo me daba vueltas, intenté incorporarme, pero decidí tumbarme en el pavimento... No se estaba mal. Nuestro entrenamiento fue interrumpido por unos aplausos provenientes de la entrada, me fijé al fondo para saber de quién se trataba, era un superhéroe, lo conocía, joder que si lo conocía, todos mis sentidos volvieron hacia mí, mi sangre hervía por la furia que me estaba conteniendo en este mismo instante, logré incorporarme y permanecí firme. ¿Qué hacía él aquí? ¿Qué hace uno de los compañeros de Light Layer que nos dejaron de lado en este lugar?
 
- "Electro Star" -le saludó mi tutor emocionado de verle, es más, incluso se abrazaron como si fuesen amigos de toda la vida-. No pensé que te pasarías por aquí a estas horas.
 
- Bueno, soy uno de los invitados que ayudará al instructor Mr. Goldren para llevar la clase, por lo que tengo que ver este lugar y las posibilidades que me pueda ofrecer para hacer simulacros de misiones, además, quería visitar a un viejo amigo, hace tiempo que no nos vemos -le explicó aquel maldito héroe.
 
- Si me querías visitar deberías de haber traído una caja llena de golosinas -bromeó Mybe provocando una risa de su contrario.
 
- ¿Aún piensas en comer y comer? -le preguntó Electro Star algo intrigado.
 
- Y también en comer -le respondió de forma ingeniosa mi profesor-. Por cierto, ¿quieres conocer a uno de mis alumnos estrella?
 
- Claro, me gustaría ver a los superhéroes que vendrán después de nosotros -le contestó ilusionado. No, Mybe, stop. No lo acerques hacia mi ser, no quiero su repugnante presencia. Contenía la respiración porque no quería montar una escena, aquel falso héroe alzó su mano a mi dirección para que se la estrechara.
 
- Soy Electro Star, un gusto, supongo que... Debes ser Bluedice ¿no? Me gusta tu nuevo diseño -se presentó y me halagó a la vez. Dudé en darle mi mano pero al ver que Mybe no paraba de mirarme decidí estrecharle la mano a regañadientes.
 
- Encantado de conocerte -le saludé. Tras presentarnos, Electro Star pasó de mí y volvió a conversar con mi profesor.
 
- Por cierto, ¿dónde se puede ver los materiales y tecnología de este lugar? -le preguntó continuando con su antigua conversación. Mybe le dijo que le siguiese y se fueron dentro del cuarto donde estaban los trabajadores, éstos aún seguían tomando notas, me pidieron que hiciese más pruebas las cuales tuve que aceptar ya que era el único en ese lugar con los nuevos trajes. No paraba de pensar en ese dichoso falso héroe, estaba a pocos metros de mí, no recordaba tener esta sensación... La última vez que la tuve fue cuando conocí y asesiné a The Angel. No me lo podía sacar de la cabeza hasta la última prueba. Grey se puso delante mía y con sus dedos índice y medio me señalaron, se abrió en la parte superior de esas zonas un hueco pequeño y me disparó una bala azul, no pude reaccionar a tiempo por lo que recibí el disparo, sin embargo, no me pasó nada. La bala estaba en el suelo, yo la agarré para saber si era de fogueo o algo pero me equivocaba, era una bala inhibidora de habilidades.
 
- Parece que ya has probado que los nuevos trajes, no solo de nuestros alumnos sino del resto de superhéroes tendrá incorporado una barrera transparente del mismo material que la bala, por lo que ninguna bala tanto normal como inhibidora de habilidades podrá dañarnos, además de que esta tecnología la cual Industrias Darke nos ha proporcionado permite que las esposas que inhiben nuestros poderes quede obsoleta -me explicó Mybe volviendo a entrar a las pistas junto con su compañero superhéroe.
 
- Como siempre, la Academia Heaven tiene lo mejor en cuanto a tecnología -comentó Electro Star al ver el éxito de los trajes.
 
- Bueno, estuve todo el día de ayer y esta mañana ocupado con esto, no sabes lo difícil que fue fabricar el tejido inhibidor -le volvió a explicar Craig con una sonrisa al ver que todo lo que hizo no fue en vano. Su compañero puso su mano en su hombro.
 
- Y veo que hiciste un excelente trabajo -le alabó su amigo.
 
- Más bien tú eres el que lo hace, has sido invitado al Torneo del Prestigio, ¿verdad? -le preguntó interesado mi tutor.
 
- Sí, iré junto con otros amigos a animaros, no tenía pensado ir ya que al que invitaron a ir fue a... Bueno, ya sabes quién -le explicó algo desanimado Electro Star.
 
- Sí, pero él ya no está aquí… -respondió Mybe apenado. Dejé de oír la conversación debido a que sabía a quién se estaban refiriendo, que involucrados con él aún le sigan recordando o sacando el tema me vuelve bastante nervioso y más si proviene de uno de los compañeros de Light Layer. Estuve durante otros minutos haciendo pruebas extras hasta que decidieron dejarme en paz, me faltaban algunos minutos hasta que mi clase de por la tarde empezara, no quería ir al almacén debido a que estaba aquel falso héroe por lo que me senté apoyado en la pared de las pistas. Me quité mi máscara y me la puse al frente mía. En esto era lo que me había convertido por la culpa de aquellos desgraciados que nos dejaron de lado, aún no me gustaba ser un superhéroe, es más, creo que nunca me gustará pero si quiero conseguir mi objetivo tengo que fingir, no quiero que lo que me pasó hace años les pase a otras personas. Apreté mi máscara con enojo pero paré al notar que Grey estaba a mi izquierda de pie observándome. Cruzamos miradas, el androide me imitó y se sentó a mi lado, con su mano derecha la giró para saludarme.
 
- Hola, amigo -me saludó. Yo no estaba de humor para responderle pero le devolví su gesto sin ánimos- He visto de que tienes sentimientos hostiles ante ese tal Electro Star, ¿es mala persona? -me preguntó de la forma más inocente que pudo.
 
- Sí, lo es, por su culpa muchas personas murieron -le contesté enojado.
 
- ¿Quieres que me ocupe de él? -me volvió a preguntar, dudé durante varios segundos.
 
- No, no lo hagas -le respondí inseguro de mi respuesta.
 
- Mi ama me comentó que las malas personas no se merecen nada, siempre hay que ser buena persona y amar a Bluedy -me explicó intentando animarme.
 
- ¿Bluedy? -le pregunté extrañado.
 
- Sí, siempre te mete en nuestras conversaciones, me ha enseñado mucho y me ha contado muchas cosas de ti -tras decir eso puso con cuidado su mano en mi hombro, se fijó en que lo hizo bien, una vez seguro me miró-. A pesar de las malas situaciones, hay que seguir adelante, siendo mejor que antes.
 
- ¿Eso también te lo contó Doris? -le pregunté yo esta vez.
 
- ¡Sí! ¿cómo lo supiste? -me volvió a preguntar asombrado, yo no pude evitar echar una risa ligera, nos quedamos en silencio durante unos minutos.
 
- Oye, Grey gracias por salvarme esta mañana, te lo agradezco mucho -me sinceré.
 
- Es lo que hacen los amigos -me respondió con un tono alegre. Al escuchar esas palabras lágrimas salieron de mis ojos, me toqué mis mejillas para confirmar que estaba llorando. "Amigos", yo no tengo a ninguno, si Danny, Leo, Tobías, Wolfan y los demás se enterasen de lo que hice, de mis verdaderas intenciones... Mis amigos son falsos, la única persona que puedo contar y que me apoyará será Doris, no la puedo perder, la salvaré, cambiaré el futuro, solo para estar en uno con ella. Lo perdería todo si no siguiese conmigo.
 
- ¡¿Estás bien?! ¿Por qué sale ese líquido transparente de tus ojos? Espera, eso se llamaban lágrimas... ¡¿Estás mal?! No sé qué hacer ante este tipo de situación -me preguntaba una y otra vez impaciente al verme en ese estado, se levantó y miraba a su alrededor para saber qué hacer.
 
- No te preocupes, estoy bien, solo estoy agotado -le expliqué secándome con la máscara, me levanté y me dirigí hacia la salida-. Ya me voy, que si no llegaré tarde a clases.
 
- De acuerdo... Por cierto, Bluedy, recuerda que esta noche tienes una cita con mi ama -me volvió a recordar Grey. Me di la vuelta para contestarle.
 
- Sí, me acuerdo -le respondí con una sonrisa.
 
Durante el resto de la tarde estuve pensando en Electro Star, del hecho de que nos hayamos encontrado, y conocido. Además de que estará en el Torneo del Prestigio de la semana que viene del cual Mybe me dijo que diría el lunes, en mi cumpleaños, quiénes serían los que irán de nuestra clase a aquel evento. Solo pueden elegir a 2 personas de cada clase, a los mejores, me he esforzado en todas estas semanas siempre pero no creía que tuviera posibilidades debido a aquella semana en la que me convertí en Doomdice y dejé de asistir a clases. Finalmente, las clases terminaron, ya era hora de ir a casa, no quería saber nada más de superhéroes por el resto de la noche, a la salida me esperaba mi novia... Mierda, nuestra cena, al final se me olvidó con lo de Electro Star. Nada más verme se abalanzó sobre mí dándome un fuerte abrazo.
 
- ¿A dónde me vas a llevar a cenar? -me preguntó bastante animada sin separarse de mí.
 
- ¿Te gusta el sushi? -le respondí con una pregunta.
 
- Soy alérgica al pescado -me contestó apartándose de mí bastante seria. Mierda... ¿Y ahora qué hago? Me estaba empezando a preocupar hasta que esa maldita gata comenzó a reírse de mí-. Es broma, tonto. Cualquier sitio a donde me lleves estará bien -me comentó entre risas, yo suspiré del alivio, a mitad de camino a nuestro destino me acordé de que no llevaba dinero, todo estaba en mi casa.
 
- ¡Mierda! -exclamé enojado tocándome los bolsillos.
 
- ¿No has traído dinero? -me preguntó aguantando las risas.
 
- Sí, no había tomado en cuenta de que cuando saliese ya sería de noche y la hora de cenar, perdóname, iré ahora mismo a mi casa para traer el dinero -me disculpé apresuradamente pero antes de que me fuera ella me agarró del brazo.
 
- No te preocupes, yo tengo bastante dinero -me comentó con una sonrisa.
 
- Pero... Se supone que te tenía que invitar a cenar -le dije algo inseguro y avergonzado.
 
- Hemos quedado para cenar los dos, ya es suficiente con lo que estás pasando, imaginaba que se te olvidaría, te conozco muy bien Bluedy -me explicó acariciando mi brazo sin apartar su mirada de la mía.
 
- Te quiero -me sinceré de nuevo ahora aliviado.
 
- Lo sé -afirmó con chulería tomando la iniciativa para avanzar, antes de proseguir se paró y se giró para verme de nuevo- pero me deberás un favor por invitarte a cenar -me confesó. Maldita gata.
 
A la mañana siguiente, las clases pasaron igual que toda esta semana, juntándome con los que aún les caía bien, haciendo nuevos amigos entre mis compañeros que no tenía mucha relación y los que me odiaban aún seguían con sus indirectas y burlas hacia mi persona. Lo bueno es que no se atrevían a tocarme debido a que Grey estaba siempre conmigo, como un perro guardián, me estaba gustando esta sensación de superioridad. Todo parecía estar controlado hasta quinta hora, la asignatura que nos tocaba era "Resistencia de Habilidades". Me percaté de que Grey no estaba en el gimnasio con nosotros, ¿a dónde habrá ido?
 
- Hoy, en esta clase os vamos a dar vuestros nuevos trajes, por lo que haremos pruebas sencillas para que os acomodéis a vuestras nuevas vestimentas -nos explicó nuestro tutor, todos estaban emocionados sobre los nuevos trajes, aparecieron varios trabajadores, más bien, los de ayer con carretillas llenas de maletines metálicos. Una vez todos con sus nuevos trajes puestos, proseguimos con la clase- Vuestra primera misión será que en parejas tendréis que capturar a Grey, el cual será vuestro objetivo, la pareja que logre tocarle o incluso derrumbarle, ganará -terminó de explicar. Apareció mi amigo metálico por la puerta saludándonos. Se puso en medio de la pista, ahora tendríamos que hacer equipos, me puse con Danny. Mr Goldren nos exigió que nos pusiéramos también los brazaletes de color verde para traspasarnos energía. Todo el gimnasio se convirtió en un campo desértico de colores grisáceos, habían edificios destruidos los cuales levitaban por el cielo. Grey se propulsó y llegó hasta la cima de un rascacielos a más de 300 metros de altura. Nuestro profesor nos dio la señal de partida. Mi compañero y yo nos miramos, luego observamos los edificios volando con lentitud para finalizar con otro cruce de miradas.
 
- ¿Qué hacemos? -me preguntó mi amigo algo desconcertado ante esta situación.
 
- Iremos a por Grey, con tus tornados nos puedes llevar por el aire, nos pondremos a pocos edificios detrás de él para sorprenderle y yo me encargaré de tocarle, me he enfrentado contra él, es... Muy difícil de detener -le expliqué serio el plan. Danny no paraba de asentir a todo lo que decía. Una vez preparados, mi amigo creó dos tornados verdes los cuales controlaba a su voluntad y nos llevó volando hacia un par de edificios abandonados.
 
- ¿Aquí está bien? Estamos lejos del radar de Grey -me preguntó Danny algo cansado por el trabajo duro que estaba realizando.
 
- Es perfecto -le respondí. Danny nos puso a pocos metros de las ventanas de los edificios para que nos apoyásemos, sin embargo, tras soltarnos no tocamos el edificio, toda esa infraestructura se distorsionó y desapareció, me encontraba cayendo sin rumbo al suelo, al igual que mi compañero. ¡¿PERO QUÉ MIERDA HA OCURRIDO?!
 
- ¡¿Qué ha pasado?! -me preguntaba Danny alterado intentando crear tornados pero con los nervios no lo lograba. Me fijé en él y vi que fue teletransportado por un portal negro... Mierda, mierda, MIERDA. Calma, Ker, poténciate los pies y verás que no pasará nada. Me controlé y potencié esa parte del cuerpo, sin embargo fui teletransportado debido a que crucé sin darme cuenta un portal y aterricé chocándome contra otro edificio. Me incorporé y me quité los cristales incrustados en mis brazos y piernas, gritaba cada vez que me quitaba un pequeño cristal. Me percaté de la presencia de alguien pero estaba tan concentrado en quitarme estos objetos que no me di cuenta del golpe al rostro que me dieron con fuerza, tirándome al suelo y chocando mi cabeza contra una ventana. Veía borroso, intenté incorporarme de nuevo pero casi me caí hacia el agujero que había hecho recién, alguien me agarró de mi espalda y me lanzó a varios metros, rodando entre las paredes y ventanas de aquel edifico abandonado que se encontraba de forma vertical. Notaba un horroroso pitido en mis oídos, me toqué la cara y vi mis dedos llenos de sangre, me habían hecho una brecha en la cabeza. Logré incorporarme pero mi cuerpo tambaleaba por el mareo que tenía, me fijé que delante mía había una figura que se acercaba lentamente hacia mí. De sus manos salían humo y noté que el suelo se fundía por donde pasaba. Elton.
 
- Esta vez no te va a ayudar tu mascota ni el profesor, saldaremos las cuentas aquí y ahora, "huerfanito" -me explicó enojado Volcanux poniéndose en posición de ataque. Estaba cansado de que esta situación se repitiese... Y que cada vez fuera a peor. No quería pelear, no estaba en la capacidad de hacerlo.
 
- Espera... No es necesario pelear, he hecho muchas cosas mal y me disculpo por mi comportamiento, no es necesario la violencia -le expliqué nerviosamente alzando mis manos para que se detuviera y no se acercara.
 
- Sí, podrá no ser necesario para ti, pero para mí, sí -me comentó con una sonrisa desafiante y malévola. Con su puño convertido en magma me lanzó bolas de lava, yo no sé cómo lo hice pero las esquivé gracias a que un cristal donde estaba apoyado se rompió y caí hacia una habitación deshabitada. Ese bastardo... Me quiere matar, pero de verdad. No puedo seguir así. Voy a morir, no quiero morir. El dolor de cabeza y el pitido se agudizaron más, provocándome un dolor que no lograba aguantar, me salieron lágrimas por mi desesperada situación. Tengo que hacer algo pero no sé el qué.
 
- Sí sabes lo que puedes hacer -me dijo una voz proveniente de la habitación, debido a que el fondo estaba oscuro y por mi poca visión no sabía quién me lo dijo pero su voz era tenebrosamente familiar.
 
- ¿Y qué es lo que puedo hacer? -pregunté desesperado.
 
- Acabar con él antes de que lo haga contigo -me respondió acercándose a mí, logré fijarme en la persona que tenía en frente. No podía ser, esto debía ser producto de mi imaginación por mi mal estado y por la herida de la cabeza... No podía ser real. ¿Qué hacía Doomdice aquí? El tipo se agachó para verme, lo tenía a plena vista, estaba vestido como aquella vez, con su máscara negra con rayas púrpuras. Me dio su mano para que se la estrechara-. Déjame ayudarte.

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