Cap 45. Sinceridad.

Hero's Destiny: Hope of Darkness.

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- ¿No te acuerdas?
 
Esa pregunta hizo que abriera mis ojos, miré a mi alrededor, todo estaba oscuro lo único que podía ver era una densa niebla. Estaba tumbado en el suelo boca arriba por lo que me incorporé para investigar en este misterioso lugar.
 
- Es lo que hacen los compañeros.
 
Otra voz distinta llenó aquel sitio deshabitado, aquella frase recorría los alrededores como si se tratase de un gran eco. Me fijé que delante mía, a pocos metros, se encontraba una persona dándome la espalda. Ésta se giró, haciendo que le pudiera ver a la perfección gracias también a que la niebla se disipó. El ser misterioso se trataba de... Elton.
 
- ¿Quién eres? -me preguntó señalándome una dirección con su brazo derecho. Miré hacia donde apuntaba, había una luz proveniente del cielo que iluminó aquella parte que señalaba mi compañero. En esa zona luminosa se encontraba una versión de mí, cuando era un niño, éste no paraba de sonreír y saludarme con su mano derecha. Luego, apareció otra luz a su izquierda, esta vez, se encontraba una versión mía la cual llevaba mi antiguo traje de superhéroe, a sus pies... Se encontraba el cadáver de Beatriz. Por último, a la derecha de mi versión de niñez se iluminó otra pequeña zona, esta vez, se encontraba mi yo actual con mi nuevo traje de superhéroe, todo su cuerpo desprendía una gran iluminación, dándome un sentimiento de seguridad.
 
- Eres un buen amigo, Ker.
 
Otra voz resonó por el lugar, sin embargo, no le di importancia ya que me importaba más lo que tenía delante mía. Elton rompió aquel silencio desconcertante:
 
- Nunca volverás a ser aquel niño feliz que vivía con su familia alegremente -tras explicarme su primer punto, el foco que iluminaba a mi yo de niño desapareció, volviendo aquella zona llena de oscuridad de nuevo- Gracias a lo que te pasó, dejaste de ser humano, no te importa ni tu familia ni tus amigos y nuestra compañera Bea es..., la prueba de ello -hizo una pequeña pausa para ver el cadáver de su compañera, luego prosiguió con su explicación- Ahora, gracias a Leo te has vuelto lo que se dice buena persona aunque tú y yo sabemos que eso es solo una fachada, algo que no es duradero, ese es el ideal del héroe al que quieres convertirte, uno al que nunca podrás llegar -terminó de explicar señalando a mi actual yo. El foco de luz también despareció de esa versión mía, quedando solamente con aquel Bluedice y el cuerpo sin vida de Beatriz.
 
- Bluedice es el mejor superhéroe, ¿lo has oído Light Layer?
 
Oí otra voz distinta después de la explicación de Volcanux. Estaba bastante nervioso ante aquellas frases que se oían a los pocos minutos de diferentes personas, lo que me extrañaba es que... Eran frases de ánimo.
 
- No, Bluedice no es el mejor superhéroe. Solo es un falso héroe, otro más para añadir a la lista de ser asesinados, ¿lo has oído Light Layer? -respondió Elton a aquella pregunta-. Volverás a ser el de antes, lo sabes, lo sé. Volviendo a jugar con las vidas de las personas, teniendo un poder que desperdicias para hacer el mal, solo porque no puedes olvidar la pérdida de tu antigua familia, dejando de lado a tu nueva familia.
 
- Estoy muy orgullosa de ti, Ker.
 
- ¡Eso es mentira!, yo quiero a Marissa, a Ethan, a Doris, a mis compañeros y amigos -le repliqué desesperado ante esta situación preocupante, olvidándome de aquel comentario que escuché.
 
- Sé sincero, Ker. Tú solamente llegaste a amar a Candace y a tus padres, a nadie más -me contrarrestó Elton.
 
- Tú no tienes ni puta idea de lo que hablas -le comenté ahora algo enojado.
 
- Cierto, no soy tú. No sé qué es lo que has vivido pero sé de alguien que sí -tras terminar su explicación, se fijó en aquel Bluedice. Sin darme cuenta, Volcanux desapareció, quedándome a solas con esa versión mía. Éste comenzó a moverse, poniendo su pie derecho delante del cuerpo de mi antigua compañera de clases y luego el izquierdo, dejándola de lado.
 
- ¿No te acuerdas? -me volvió a preguntar.
 
- ¿De qué?
 
- Del sentimiento que sufrimos cuando ese bastardo nos dejó de lado, aquellos héroes, la muerte de nuestros seres queridos. ¿Te has olvidado de aquello?
 
- No... Claro que no.
 
- ¿Entonces por qué te comportas como un héroe?, ¿por qué quieres que todo sea mejor y como antes? Siendo ahora buena persona.
 
- Yo no quiero ser un héroe.
 
- Al fin algo de sinceridad, pero no es suficiente. Ker, ¿no te acuerdas? -mientras que me preguntaba se acercaba lentamente hacia mi posición. Yo, atemorizado, me caí al suelo de rodillas, esperando mi destino-. ¿No te acuerdas de esa emoción cuando vengamos a nuestra hermana?, ¿no te acuerdas de cuando matamos a un superhéroe?, ¿o de cuando asesinamos a RoseRobot?
 
- Sí... Me acuerdo -tras contestar, Bluedice se puso de rodillas para verme mejor.
 
- ¿Cómo te sentiste?
 
- Bien, me sentí... Bien.
 
- ¿Incluso con la muerte de Beatriz? -esa pregunta hizo que hubiera unos segundos de silencio muy tensos. No me atreví a contestar, la única respuesta que pudo obtener fueron lágrimas que caían desde mis párpados-. ¿Y me quieres hacer creer que quieres cambiar a mejor y salvar a todo el mundo?, ¿incluso replanteándote lo de matar a aquellos que estuvieron en el festival? Elton tenía razón sobre nosotros, solo somos unos falsos de mierda.
 
- Yo no quiero ser un villano, solo quiero salvarla -le respondí como pude.
 
- ¿Y a los demás?
 
- Y a los demás.
 
- Ya, claro. Dilo las veces que sean necesarias hasta que te lo creas. Y solo la quieres salvar debido a que es la única persona que te ama y conoce todos tus secretos y te acepta tal como eres, no es por amor.
 
- Yo la amo -afirmé como pude intentando vocalizar bien debido a que estaba sollozando durante su explicación
 
- No.
 
Ante esa afirmación de Bluedice cerré los ojos intentando que se acabase esta pesadilla.
 
- Aun no puedes irte de este lugar hasta que la justicia caiga ante ti y no me refiero al bullying -tras explicarme esto se desvaneció como polvo negro, camuflándose entre la oscuridad. Ahora me encontraba solo ante aquel foco de luz que iluminaba el cuerpo sin vida de mi compañera. Me percaté que aquel cadáver se comenzaba a incorporar poco a poco, hasta que se levantó completamente. Su traje estaba igual que en el día de su muerte, sin embargo, todo su cuerpo estaba putrefacto y se le veían varias partes del esqueleto por las zonas donde había fisuras en su traje.
 
- Por tu culpa... -hizo una pequeña pausa para ajustarse su barbilla esquelética para proseguir- casi Leo se suicida- tras terminar su explicación, expandió sus manos y echó su niebla rosa que alteraba las emociones de las personas, toda la niebla negra se convertía de aquel color vivo pero que contenía una increíble oscuridad en su interior.
 
- Huye, como huiste de tu familia dejándola sola y preocupada.
 
Hice caso a aquella voz misteriosa y comencé a correr sin un rumbo fijo, lo único que quería era escapar de aquella abrumadora neblina que se acercaba a pasos acelerados hacia mí. Sentí que me choqué con algo a pesar de no saber con qué, me caí. Vi al frente mía la máscara rota de Doomdice.
 
- No, otra vez no, dije que nada más de pesadillas -dije desesperado y retrocediendo a varios metros para alejarme de esa influencia.
 
- Déjame ayudarte, soy tu única opción -me habló la máscara destruida. Miré a mis alrededores intentando buscar una salida, solo llegué a ver una puerta blanca a varios metros sobre mí, sin embargo, se desvaneció-. Ni cerrándome las puertas impedirás que regrese ya que al final, todos volvemos a nuestros instintos primitivos.
 
Sentí cómo la niebla me atrapó. Ahora me encontraba en un lugar infestado de neblina rosada, oía pasos que se acercaban a mi posición. Aquellas pisadas cesaron. Noté que alguien puso su mano sobre mi hombro izquierdo y se acercó a mi oído.
 
- No mates... -hizo una pequeña pausa- A Leo -tras decirme su última petición, me agarró de la boca y del pecho y con una super fuerza me arrastró hacia atrás, intentaba quitar aquellos brazos muertos de mi cuerpo pero no podía, me sentía débil. Vi cómo una luz púrpura se iluminó en la zona donde estaba la máscara.
 
- Ker, se te acaba el tiempo -le escuché a la perfección debido a que su voz resonaba por todo el lugar. Intenté alzar mi mano en su dirección en busca de ayuda pero decidí dejar de hacerlo. Prefiero morir que convertirme en él. No quiero ser otra vez como ese tipo. Dejé de forcejear, tras unos segundos siendo arrastrado en contra de mi voluntad, aquel zombi me dejó. Me encontraba tumbado boca arriba, en una posición como la inicial, cuando desperté en este lugar. Bea se puso encima mía, sentí cómo varios gusanos, lombrices e incluso saliva infestada de moho me recorría mi piel debido a que se le caía de la suya. Puso su dedo índice en mi frente.
 
-Ahora... Sentirás lo que yo sufrí cuando me asesinaste -tras acabar su explicación, la parte de mi frente comenzó a iluminarse. Chillé, me estaba causando un gran dolor. Sentimientos de: tristeza, horror, pena, melancolía e incluso amor; Recorrían por todo mi ser. Ahora, estaba viendo el momento de su muerte desde su punto de vista, observando a través de sus ojos. ¡¿POR QUÉ?! ¡¿Ker es un asesino?! ¡HA MATADO A THE ANGEL! No, debe ser un error pero... Me está mirando, no reconozco esa mirada, tengo miedo, tengo mucho miedo.
 
- Te juro... Que no he visto nada -mentí intentando ser lo más convincente que podía ante esta situación.
 
- Entonces, ¿por qué estás así de asustada? -me preguntó fríamente. MIERDA. SIEMPRE SE ME DIO MAL MENTIR. Tengo que llamar a los demás, quiero vivir, no entiendo nada. Él es mi amigo, ¿por qué ha hecho esto? Voy a intentar llamar a Mybe a través de mi auricu... AH. ¡¡AAAHHH!! ¡Mi oreja! Voy a morir. Leo, quiero verte una vez más, perdóname. Leo, te amo. No paro de llorar, quiero que despertar de este horrible sueño, por favor, para.
 
- ¿Por qué? -le pregunté aterrada intentando conseguir algo de tiempo para que venga el resto del equipo de salvamento-. Creí que... Eras un héroe.
 
¿Qué odia a los superhéroes? ¡¿POR QUÉ?! PERO SI ES UN HÉROE, ESTUDIA CONMIGO. No lo entiendo. Esto no puede ser real. Leo... Quiero verle una vez más. No puedo rendirme, no me lo puedo permitir. Es mi amigo, seguro que le convenceré. Me puse firme e intenté crear mi humo rosado pero fue en vano, no podía atacarle después de todo.
 
- ¿No te atreves a atacarme? -me preguntó algo confuso y aliviado.
 
- No... Eres mi amigo -le respondí con total sinceridad. Sin darme cuenta, le tenía detrás, me clavó su espada de energía por la parte de mi espalda, creando una fisura vertical. Intento gritar pero no puedo ya que Ker me tiene tapada la boca, nadie me podrá salvar, moriré aquí y ahora. Leo. Es el único pensamiento y recuerdo que me viene ahora mismo, mi querido Leo... Perdóname por haber sido así de mala aquel día en el receso, nunca fue mi intención. Lo siento. No quiero que mi amigo mate a más personas pero sobre todo a él. Por eso...-. No mates a Leo.
 
Grité aterrado. Me encontraba ahora mismo en la misma habitación de antes, aún estaba en el hospital de mi madre. Eso ahora mismo no importaba. Estoy llorando, no paran de salirme lágrimas por la pesadilla que acabo de tener. ¿Tan cruel fui?, ¿no pude encontrar otra opción? Lo siento, Bea. Lo siento muchísimo, no sabía que te sentías así. Di varios golpes de frustración sobre la camilla donde me encontraba. No quiero ser esa persona que mata inocentes. Soy una horrible persona, ¿por qué estoy vivo? No merezco vivir. Doomdice tiene razón, no me importa nadie, solo a mí mismo. Di otros gritos ahogados para que nadie me pudiese oír. Me giré y vi el lavabo, sin pensármelo 2 veces entré a ese lugar, cerré la puerta con el pestillo. El lugar era poco espacioso, tenía una ducha apoyada en la pared, una taza de váter y un lavamanos el cual a pocos centímetros sobre el objeto se encontraba un pequeño espejo circular. Observar mi cara demacrada, con aquellas ojeras ahora visibles, con mi pelo revoltoso y aún con las ventas me daba asco. Esta no es la imagen de un héroe. ¿Por qué pienso en eso? Si ya no importa. Transformé mi dedo índice en un pequeño cuchillo azul de energía. Puse mi otro brazo en posición vertical. Apunté a las venas, me haría un corte vertical y moriría desangrado. Me temblaban los dos brazos, no, todo el cuerpo. ¿De verdad sería capaz de quitarme la vida? Sí, ya estoy harto, tuve que hacer esto hace mucho tiempo. No quiero hacer daño a nadie más, ya he asesinado a mucha gente inocente, no merezco ser feliz. Cerré los ojos. Hice fuerza para realizar aquella acción pero fue interrumpida porque alguien me agarró con fuerza del brazo con el que llevaba mi arma. Abrí los ojos. Ese alguien, era yo. Yo mismo me frené con mi otro brazo, me fijé que estaba iluminado con un color morado a pesar de que estaba vendando. Finalmente, desistí sobre aquella idea, me apoyé sobre la pared y caí al suelo derrotado. ¿Por qué soy tan cobarde como para no quitarme la vida? He engañado, he jugado con los demás. Elton tenía razón sobre mí. Todos lo tenían. Soy un falso héroe, soy un fraude. Seguí por varios minutos ahogando mis penas, estaba ahí parado, sollozando, ahogando mis penurias para mí mismo. Sin embargo, una persona tocó la puerta del baño, por su voz le notaba preocupada:
 
- ¡¿Ker?! ¿Estás bien hijo? ¿Por qué estás ahí? ¡Sal! ¡YA! -me exigía mi madre a gritos desesperada golpeando con más fuerza aquella puerta. Estoy haciendo preocupar a mi madre... De nuevo. Soy un mal hijo, siempre lo he sido. "Menosprecias y dejas de lado a tu actual familia". Aquellas palabras de Volcanux pasaron velozmente por mi mente. No quería reconocerlo... No quiero reconocerlo.
 
- Mamá -la nombré consiguiendo vocalizar a pesar de mi estado desequilibrado que tenía ahora mismo-. ¿Por qué me acogiste?
 
- Porque fuiste un héroe, el único que se atrevió a hacer algo, salvar tanto mi vida como la de tu hermanito a pesar de que... -hizo una pequeña pausa para pensar en cómo no abrir viejas heridas a pesar de que ya estaban abiertas- perdiste a tu familia. Salvaste a otra y siempre te lo agradeceré. Además, me pareciste un buen chico, aun me acuerdo de tu cara de sorpresa cuando fui a tu orfanato y me abrazaste al ver que tanto yo como Ethan estábamos en perfecto estado, cuando hiciste eso, a pesar de lo que me comentó el directo de aquel orfanato decidí acogerte debido a que aún eras esa persona, aquel héroe que salva la vida de los inocentes. No sabes lo contenta que me puse al saber que querías entrar a la Academia Heaven, sabía que tu sueño se iba a hacer realidad y yo, como buena madre, te apoyé para que pudieses convertirte en el mayor héroe de todos los tiempos. También, sentí que tenía una conexión contigo, los 2 perdimos algo importante para nosotros aquel día... -hubo un silencio por unos segundos hasta que volvió a hablar-. Ker, ¿puedes salir? Por favor.
 
¿Así es como me ve la gente normal? ¿Piensan que soy alguien con buenos valores y con metas honorables? No, no es así. Eso es una fachada. Yo he entrado a la Academia Heaven para convertirme en un héroe solo para asesinar al resto de mis compañeros. La persona que amaba a los superhéroes era mi hermana, siempre fue ella, yo solo la seguí porque me encantaba estar a su lado. Aunque, solo había una verdad en lo que dijo, solo fui un héroe en tan solo un momento de mi vida, cuando salvé a mi madre y a mi hermano. Todo para ver si mis padres y mi querida hermana estaban orgullosos de mí a pesar de que nunca me contestarían sobre aquel acto heroico que cometí. Ser un héroe es muy difícil, no me gusta, nunca me ha gustado pero, necesito serlo. Ya no quiero ser una mala persona, quiero tomar decisiones, quiero cambiar...
 
- Mamá... ¿Tú piensas que las personas pueden cambiar? -le pregunté de nuevo apoyando mi nuca sobre la pared y mirando al techo con pena.
 
- Claro hijo, todos pueden cambiar, requiere un gran esfuerzo y una gran voluntad pero se puede lograr. Ker, por favor, abre la puerta, vamos a hablar de esto afuera, más calmadamente -me explicó con suavidad para calmarme a pesar de que notaba que estaba nerviosa. Yo quiero cambiar, lo he estado intentando hacer durante lo largo de esta semana pero cada vez que doy un paso hacia adelante me arrastran hacia atrás y me tiran hacia un precipicio, intento solucionar todo, ser bueno y mis pecados me lo pagan con bullying además de con castigos. Me lo merezco. Siempre tengo a Doris y gracias a ella puedo seguir hacia adelante pero no puedo depender solamente de ella... También tengo familia, a mis seres queridos, Marissa, Ethan y... Mybe. Tengo que ser sincero con ellos, confiar en ellos, son mi gran apoyo, son mi familia. "Te importa más tu antigua familia que la que tienes ahora". A partir de ahora, eso cambiará, mi antigua familia está muerta, tengo que estar en el presente, ellos me han perdonado a pesar de que me fugué de casa y de la academia. Me han recibido con los brazos abiertos. Me quieren. Tengo que compensárselos actuando de una forma correcta para que estén orgullosos de mí. Tengo que ser un superhéroe, aunque lo deteste, aunque lo desprecie, aunque lo odie. Cambiaré, se lo demostraré a todos. Ya no pensaré como hacía antes, de una forma egoísta, ahora imitaré las conductas y pensamientos sobre una persona que le encantaban los superhéroes. Una persona que se merecía vivir. Me levanté, quité el pestillo y abrí la puerta. Mi madre al verme me abrazó fuertemente y me chequeó por si me había autoinfligido daño.
 
- Perdóname mamá, te mentí antes. Todo va mal en clase, la mitad de mis compañeros me odian, me menosprecian, se meten conmigo. Hay rumores que recorren la academia además de las redes sobre mí, y ninguno es bueno. Estoy cansado. Quiero que todo pare -le confesé abrazándola con la misma intensidad con la que ejercía ella.
 
- Lo siento hijo. ¿Se lo has dicho a Craig?
 
- No...
 
- ¡¿Qué?!, ¿por qué no se lo has dicho? Espera, ahora voy a hablar con él seriamente.
 
- Mamá, yo puedo arre..., sí, mejor habla con él -respondí sabiamente, ya no podía luchar yo solo. Elton me demostró con el combate de esta mañana que tanto los profesores como Grey nunca van a estar ahí para mí pero, Mybe puede hacer algo ya que es el tutor. Antes de ir a hablar con su novio, me puso en mi camilla y me arropó con cariño. A los pocos minutos vino el superhéroe que cura todas las enfermedades, tuve que beber aquel líquido verde que desprendía de sus dedos, menos mal que sabía muy bien. Luego, me quitó las vendas que tenía alrededor de mi cuerpo. Me aconsejó que esperara a que viniese mi madre para que ella decida si me da el alta o no. La estuve esperando mientras pensaba sobre todo, hasta que alguien llamó por la puerta. Quién abrió la puerta no era otro que Danny:
 
- ¿Se puede? -preguntó abriendo la puerta de golpe al ver que estaba despierto. Yo sonreí al verle, no solo a él si no a Wolfan y a Leo.
 
- ¡Claro!, me alegro de ver caras conocidas pero, ¿no tenéis clase? -les pregunté algo extrañado al ver que tenían su vestimenta de civil.
 
- Ker, son ya casi las 3 y media, las clases terminaron hace mucho tiempo -me respondió Wolfan el cual tenía sus dos brazos escondidas en su espalda.
 
- Perdonad, es que no he visto el móvil y... Espera, no me digáis que me habéis comprado una sandía -les expliqué al ver la actitud rara de mi amigo peludo.
 
- No es una sandía -afirmó Leo serio.
 
- Es una naranja -añadió Danny también serio. Wolfan me tiró la naranja la cual cogí en el aire. Qué... Detalle.
 
- ¿Cómo estás? -me preguntó Leo dejando el humor de lado, los otros dos cambiaron su expresión a una de preocupación.
 
- Mal, Elton tenía razón. Por mi culpa la clase está dividida y por eso hay mal rollo entre nosotros -le contesté con sinceridad dejando caer un leve suspiro.
 
- No le hagas caso, Ker. La clase siempre ha estado dividida incluso antes de que te fueras, tú solamente hiciste que se notara aquel defecto de nuestro salón -me explicó Danny intentando que no me pusiese peor.
 
- Sí, la verdad es que Elton tiene razón -me comentó Wolfan serio, Danny y Leo se quedaron alucinando por la sinceridad de mi amigo- pero como ha dicho Danny, antes cada uno iba a su rollo, nos ayudábamos para nuestro beneficio aunque ahora, eso ha cambiado. Ahora tenemos más conexión, tanto los de un bando como el otro. Sin embargo, eso no quita todo el daño que te han hecho, el cual se han pasado y más ahora que estás en un hospital... -me explicaba enfurecido Wolfan al ver mi mal estado.
 
- Yo no entiendo la actitud de Elton y... Tampoco entiendo el porqué no le has contado a Mybe que él y el resto te han hecho que estés en este lugar. No le hemos dicho nada ya que creemos que tienes una buena razón para no contárselo la cual nos gustaría escuchar -me comentó Leo.
 
- Sí, tenéis razón. No se lo he dicho ya que Volcanux y yo hemos solucionado lo nuestro, además si me chivo es posible que empeore las cosas y no quiero acabar de nuevo en un lugar como este -les dije algo apenado.
 
- Ker, nos tienes a nosotros -me comentó serio Green Twister.
 
- Sí, la actitud de Elton cada vez me enoja más, ¿sabes? Fue él quién me propuso la idea de decirte esas cosas en Twytgram debido a que estábamos enojados, twyts los cuales ya he borrado. No pensé con claridad y nunca tuve tu punto de vista en todo, fue un error que cometí. Sin embargo, Volcanux no se arrepiente de nada y eso me enerva -me explicó mi amigo peludo.
 
- Y no solo la de él, la de Edward, Carol, Ruth, Helenia, Emma, Paul, Alise y Tania -añadió Leo también algo molesto.
 
- A partir de ahora te vigilaremos, no te separarás de nosotros. Si alguien se atreve a hacerte daño tendrá que pasar por encima de nuestro cadáver -explicaba Danny con cierto aire de heroísmo.
 
- Sí, puedes venirte mañana en el receso conmigo y te presentaré debidamente a mis amigos antropomorfos, son muy majos -me dijo Wolfan con una sonrisa.
 
- Ker, cuenta con nosotros, siempre -me dio tranquilidad Fire Emotion con sus lindas palabras. Ver que los 3 habían cambiado a lo largo de estos meses me hacía sentirme... Feliz, por su evolución. Sobre todo la de Wolfan, su cambio era el más notorio ya no era ese lobo asustadizo ahora era más fiero y... Todo por mi culpa, por querer librarme de aquellos fans y reporteros para dárselos a Wolfan. Fue la única vez que me he alegrado de que mi plan fracasase en el momento de que a un héroe le fuese mal, ahora le va mejor que antes. En cuanto a Leo, ha madurado, ha superado su última crisis, no entiendo cómo puede ser bueno conmigo, no, más bien todos. A uno le utilicé como escudo humano, a otro le dejé que le metieran una paliza y al último... Lo que le hice fue lo peor, le arrebaté a su novia. Y a pesar de ello, están aquí, conmigo, mis verdaderos amigos. Ya no me voy a comportar más así con ellos, ni con nadie. Lo juro.
 
- ¡¿Ker?! -exclamó preocupado Danny al verme llorar de nuevo. Los 3 se abalanzaron sobre mí para ver si estaba bien.
 
- Estoy perfectamente chicos, gracias por todo, sois geniales a pesar de todo lo que hemos pasado. Muchas gracias en serio -me sinceré ante ellos. La puerta se abrió de golpe, mis amigos se giraron y yo alcé mi cabeza para saber quién había abierto la puerta, era Tobías:
 
- Veo que he llegado en el momento justo. Traigo clínex -bromeó sacando un pañuelo sucio de su bolsillo izquierdo del pantalón. Yo me reí ante su comentario, los demás también menos Gryn Syld-. Oye, o lloramos todos o nos reímos todos, las dos cosas a la vez no.
 
La verdad, el humor de nuestro amigo Tobías siempre hacía animarnos ante situaciones como esta. No me esperaba que viniese hasta aquí después de que me pidió algo de tiempo, yo..., lo aprecio, demasiado. Sin duda, él es la persona que ha visto de verdad mi lado malo y ha logrado perdonarme además de no decir nada. Eso sí que es un buen amigo.
 
- Veo que me hicisteis caso sobre lo de traer una naranja como regalo -agregó Tobías al ver aquella fruta en mi mano.
 
- ¿Fuiste tú quién dio la idea de comprarme esta cosa? -le pregunté bromeando, pareciendo estar desconcertado.
 
- Mejor una naranja que una sandía -me comentó. Todos miramos a Danny.
 
- Oye, la sandía fue un bonito regalo, ¿verdad Wolfan? -le replicó Green Twister.
 
- Más bien un bonito detalle -contradijo a su amigo mi compañero peludo.
 
- Ya entiendo cómo Jia le enamoró, le regaló una sandía -bromeó Gryn Syld provocando a Danny, éste solo se sonrojó y le arrojó un mini tornado que hizo que un gran aire nos levantara nuestros cabellos, Tobías se cubrió con un escudo que hizo. La verdad, yo me estaba riendo por todo aquello, Leo y Wolfan también disfrutaban de la escena como niños viendo un show.
 
- Por cierto... -comentó Danny cambiando de tema para estar más tranquilo-. Jia te manda recuerdos, está con nosotros, no le gusta cómo te están tratando...
 
- Sí, claro, ahora te manda recuerdos. Ker, Mobeen además de UltraSyner te mandan recuerdos y los que tú quieras, tú eliges -siguió bromeando Tobías. Esta vez Danny se rio ante su comentario, la verdad, ha estado muy veloz. La llegada de Gryn Syld hizo que todo fuese más a menos, después de ponernos al día, se tuvieron que ir. Sin embargo, Tobías se quedó a solas conmigo, su expresión cambió a una más seria y se sentó en una silla que estaba al lado de mi camilla-. Ker, lo que te están haciendo es injusto, perdón por no haber hecho nada antes, dije que me iba a tomar un tiempo y... Creo que ya ha pasado ese tiempo. A partir de ahora, cuenta conmigo, amigo.
 
- Gracias Tobías, lo aprecio mucho. Siempre me has ayudado incluso me has salvado varias veces, te debo mucho -le contesté con sinceridad.
 
- Que se note que seré un héroe de nivel S -me comentó con su típico humor mientras se levantaba. Antes de irse por la puerta para ir a su casa a comer al igual que el resto se paró. Giró su cabeza para verme-. A pesar de todo, sigues siendo un héroe ¿verdad?
 
- Claro, aun sigo en la Academia Heaven ¿no? -le contesté rápidamente a pesar de que esa pregunta me pilló de sorpresa.
 
- ¡Genial! -exclamó con una sonrisa sincera, se volvió a despedir y se marchó, dejándome de nuevo en esta habitación desolada. Suspiré por lo último que me dijo. Yo nunca he sido un superhéroe, Tobías. "¿Por qué quieres ser un héroe si solo haces daño a los demás?" Porque nunca quise serlo, la razón de mi existencia es acabar con Light Layer y su grupo de amigos. Aunque ahora, esa opción no me convence con mi nueva ideología. Si sigo por un camino de muerte obtendré más muerte. Ya no quiero sufrir, aun no soy capaz de superar lo de Beatriz. El hecho de que tendría que convertirme en un superhéroe de verdad se estaba fortaleciendo cosa que no me hacía mucha gracia. Candace ayudaría y salvaría a cualquier persona y arrestaría los falsos héroes mediante la justicia. Ese es el ideal que mi hermana seguiría el cual, imitaré. Ya no más muertes, de ningún civil, villano, superhéroe o... Falso héroe. Mis pensamientos fueron interrumpidos ya que llamaron otra vez a la puerta, esta vez, se trataba de Mybe.
 
- Tu superhéroe favorito ya está aquí -comentó para enojarme, cosa que no logró. Me fijé que llevaba su ropa de civil también.
 
- Me alegro de verte, Craig -le saludé con una sonrisa. A pesar de que aún le odie, no puedo seguir negando que es parte de mi vida y que es mi familia. Alguien que a pesar de ser frío por fuera tiene un gran corazón por dentro, todo lo contrario a mí.
 
- Aún no me acostumbro con este cambio tuyo de actitud -me dijo algo desconcertado y sentándose en la silla donde se sentó con anterioridad mi compañero-. Creo que tenemos que hablar, ¿no crees?
 
- Seguramente mi madre ya te lo habrá comentado todo.
 
- Sí, me ha regañado como si fuera un adolescente lleno de hormonas, incluso vamos a salir a cenar para hablar y meditar sobre lo que te pasa, por lo que te aviso ya que cuando salgas de la academia tendrás que cuidar de Ethan.
 
- Espera, ¡¿voy a tener que ir a las clases de por la tarde?!
 
- Por supuesto, un castigo es un castigo, incluso te llevaría con el hospital incluido si hace falta -me comentó indiferente a pesar de que intuía que se reía de mis desgracias por dentro-. ¿Me puedes explicar por qué te has peleado con Elton?
 
- ¿Elton? No sé de qué me estás hablando.
 
- Vamos, Ker, tu nuevo traje está destruido y quemado, además de que tiene la huella de una suela de zapato por la parte de la espalda la cual está quemada. El único que puede realizar aquello es Elton, no hay que ser muy inteligente para saberlo -me explicó con la mayor lógica del mundo. Suspiré al saber que me habían pillado.
 
- Solo te diré que solucionamos nuestras diferencias.
 
- Pues yo solo te diré que mañana a primera hora tú y él me esperaréis en mi despacho. A esa hora hablaremos más detalladamente sobre este asunto -tras decir aquello se levantó del sitio- Será mejor que te prepares para ir a la academia que las clases están a punto de empezar y ve a la sala de reparaciones ya que tendrás tu antiguo traje sin el nuevo material antibalas inhibidoras de poder ya que esa tecnología es muy costosa de poner y tu nuevo traje está para el arrastre. Ya te haremos uno nuevo a finales del siguiente mes.
 
- No hace falta, prefiero el clásico, me queda mejor -le respondí. Es verdad que el nuevo traje es mucho más de superhéroe, teniendo incluso un logotipo, pero prefiero conservar mi antiguo traje que no representa nada, para sentirme que no soy del todo un héroe.
 
- Uhhh, verás cómo se entere UltraSyner. Bueno, yo tengo otros asuntos que atender en este lugar. En la entrada te espera alguien especial, es mejor que te des prisa. Yo que tú no la haría esperar -me advirtió Mybe con una risa maliciosa, cuando se iba a ir se paró en la puerta-. Me alegro de que estés bien, patosín.
 
Nunca pensé que Craig sería tan amable y se comportaría así conmigo, ¿es por qué estoy siendo buena persona? Si es así me... Gusta. Sentir que soy querido es la mejor sensación del mundo. Doris. Pensé en lo que me dijo Mybe, aquella persona especial solo podía ser ella. Lo sabía. Lo intuía. Joder, estoy sonriendo de la puta alegría. Me arreglé lo más rápido que pude con mi super velocidad, cogí la mochila que se encontraba en la otra camilla vacía y me dirigí con rapidez hacia la entrada, no antes sin despedirme de Marissa y que me diese el visto bueno para salir. Una vez en la entrada, la vi, estaba allí, con su uniforme de trabajo de la Academia Heaven, estaba apoyada en una de las farolas que se encontraban delante del hospital. Nada más verme sonrió, yo abrí la puerta de salida con rapidez me dirigí hacia ella para abrazarla pero ella se me adelantó y saltó sobre mí, haciendo que cayésemos al suelo... De nuevo.
 
- Me estoy acostumbrando a esto -le comenté entre risas al ver cómo todas las personas que cruzaban nos miraban como si estuviésemos haciendo algo indebido.
 
- Yo también -me dijo con aquella sonrisa juguetona, me miraba los labios, yo sus ojos, cruzamos miradas. Nos besamos. Tras un largo beso, puse mi frente con la suya.
 
- Te he echado mucho de menos -le confesé.
 
- Iba a entrar a visitarte, pero ya sabes, tu madre... -me comentó Doris algo apenada pero manteniendo su tono humorístico que me volvía loco. Puse mi mano derecha sobre su cabello y se lo empecé a acariciar.
 
- Te quiero -le solté sin pensarlo. Noté cómo se ponía roja por esa declaración imprevista. Puso su mano sobre mi pecho y me susurró al oído:
 
- Creo que deberíamos levantarnos e irnos a la academia, Marissa está detrás tuya y se le ve muy enojada.
 
Me incorporé rápidamente quitando con cuidado a mi novia y girándome para estar preparado para dar explicaciones hasta que vi que no había nadie. Qué susto joder. Maldita gata.
 
- Aun no me acostumbro a tus engaños -le comenté algo enojado. Ella se me acercó y me miró fijamente a los ojos.
 
- Lo sé, por eso me encanta hacerte enojar -me confesó entre risas, tendría que estar enfadado pero, para nada lo estaba. "Solo la quieres salvar debido a que es la única persona que te ama y conoce todos tus secretos y te acepta tal como eres, no es por amor". Aquella frase de mi pesadilla se me pasó por la cabeza, haciendo que mi sonrisa se desvaneciera al instante. No podía ser real, esto que siento ahora... Es amor, lo sé, joder, yo la quiero.
 
- Bluedy, ¿estás bien? -me preguntó preocupada al verme entristecido.
 
- ¿Miento? -le pregunté directamente sin rodeos.
 
- ¿Cómo?
 
- Te amo -le respondí desesperado, aquella frase provenía de mi corazón. Si mi novia me confirma que es mentira... No, no puedo aceptar esa realidad-. ¿Miento?
 
- No, no mientes. ¿Te ha pasado algo? -me contestó más preocupada que antes.
 
- ¡Sí! Joder, sí -grité de la emoción cogiendo de las caderas a mi gata y besándola apasionadamente, ella me correspondió el beso.
 
- No entiendo nada y me encanta -me dijo entre risas ruborizada.
 
- Ya veo que te tomas muy en serio eso de ir a las clases de por la tarde -opinó Mybe que se encontraba detrás mía viendo aquella escena. Al final, me fui con Craig a la academia, Doris nos acompañó pero separada a varios metros de distancia, todo idea de Mybe. Una vez en la academia me fui a la sala de reparaciones. Allí estaba el padre de Edward el cual ya tenía mi traje listo.
 
- Aquí tienes Bluedice, está totalmente intacto -me comentó con una sonrisa. Yo se lo agradecí, materialicé el traje con mi cinturón. Antes de irme oí cómo se caían un par de cacharros dentro de la sala que había en aquel lugar. La puerta se abrió y apareció Grey, tenía mucho aceite en su cuerpo, éste sin pensarlo me abrazó, manchando mi uniforme.
 
- ¡BLUEDY! ¡ESTÁS VIVO! -exclamaba de la alegría dando vueltas conmigo, me estaba mareando. El reparador se reía ante nuestro "tierno" encuentro:
 
- Veo que os lleváis bastante bien.
 
- ¡Sí! ¡Somos amigos! -comentó mi compañero robot.
 
- Grey, me estás ahogando... -conseguí hablar a pesar de la gran intensidad de su abrazo. Mi amigo me dejó y se disculpó-. Por cierto, ¿trabajas aquí?
 
- Sí, mientras resido en este lugar tengo que hacer trabajos y ayudar a los profesores y superhéroes de esta academia o eso es lo que comentó el director -me explicó Grey algo confuso.
 
- La verdad es que tu amigo hace un buen trabajo, es muy ágil y siempre una ayuda extra nunca nos viene mal -añadió el padre de Edward.
 
- Ya veo, me alegro mucho de ello -dije con sinceridad.
 
- No hablemos de mí, Bluedy. ¡¿QUÉ TAL ESTÁS?! Mi ama me comentó que te visitaría y que luego me informaría, pero aún no ha venido y... Estaba muy preocupado -hizo una pequeña pausa Grey para poner una postura cabizbaja-. Lo siento, te he fallado, tanto a ti como a mi ama, prometí que te defendería de los compañeros de tu clase. Nunca imaginé que tendría problemas con aquel alumno de las ilusiones.
 
- No te preocupes, al final todo ha salido bien, gracias por tu ayuda, tanto por la de hoy como la de los últimos días -le expliqué poniendo mi brazo derecho en su hombro, hecho que le tranquilizó.
 
- Esperad, ¿estáis hablando de mi hijo? -nos preguntó serio el padre de Edward. Mierda, se me había olvidado que él era el padre de uno de los que me estaban haciendo la vida imposible.
 
- ¿Tu hijo es el Ilusionysta? -le preguntó confuso Grey. El reparador afirmó con la cabeza- ¡Entonces sí! -exclamaba con cierto tono de entusiasmo. Mierda Grey, luego te explicaré lo que es "el tacto".
 
- ¿Me podéis decir qué ha hecho exactamente mi hijo? -nos preguntó serio y enojado. Al final, le tuve que explicar yo todo saltándome cosas. Básicamente le conté que no le caía ahora muy bien y que con unos compañeros se burlaban de mí-. No lo puedo creer, nunca crie así a Edward, perdona por la actitud de mi hijo. Esta noche cuando llegue a casa hablaré seriamente con él. Perdona, de verdad.
 
- No se preocupe señor, al final no ha pasado nada grave, solo es una pequeña disputa por un error que cometí -mentí para que tampoco Edward muriese hoy.
 
- Aun así, ese comportamiento está mal. Y por cierto, no me llames señor, llámame Bill, que tampoco soy tan mayor -me respondió con algo de humor para que su enojo se le pasara. Me despedí de ellos 2, me costó mucho que Grey me dejara en paz ya que me agarró de la pierna como si fuese un cachorro, era super mono. Llegué a tarde a mi primera clase, sin embargo, no me enojé. Tras terminar todas las asignaturas, me disponía a irme a casa para cuidar a Ethan hasta que alguien por detrás mía me tapó los ojos.
 
- Miau -me comentó mi querida novia.
 
- Doris -la nombré con una sonrisa. Dejó de taparme los ojos y puso sus manos en mi pecho y me abrazó por detrás.
 
- ¿Me vas a contar lo de esta mañana?
 
- He..., tenido más dudas sobre mi futuro, en lo que quiero ser, en todo -le respondí agarrando sus manos con fuerza.
 
- ¿Y al final que has decidido? -me preguntó curiosa.
 
- Que aunque lo deteste, me convertiré en un superhéroe. Ya nada de matar, a nadie. Sé que odias a los héroes, perdón por convertirme ahora en uno.
 
- No te disculpes, el único héroe al que tolero eres tú, Bluedy -me explicó dándome un beso en la mejilla.
 
- Y tú eres la única ladrona a la que tolero -me giré para verla en todo su esplendor, la iba a besar hasta que me frenó poniendo su dedo índice sobre mis labios.
 
- Hay alguien que se nos quiere unir -me señaló a Grey que se encontraba de pie mirando nuestra escena amorosa.
 
- ¿Me puedo unir? -nos preguntó impaciente porque le dijéramos un "sí".
 
- Claro, somos una familia. Hay Bluedy para todos -contestó mi novia abrazándome y acto seguido Grey hizo el mismo proceso que Doris, me estaban ahogando entre los dos.
 
- Me encanta eso de "familia" -opinó nuestro amigo robótico. No solo tengo una familia, tengo varias, a mis amigos, a Grey, Marrisa, Ethan, Mybe y sobre todo, a Doris.
 
- Grey, ¿sabes qué es lo que hace una familia? -le pregunté. Doris guardó silencio, estaba intrigada en lo que diría.
 
- No, no lo sé. ¿Qué es lo que hace? -me contestó con otra pregunta.
 
- Cuidarse entre ellos. Grey, el miembro más importante de una familia es la madre, en este caso, Doris, tu ama. Tenemos que cuidar a Doris pase lo que pase, ¿de acuerdo? -le expliqué algo serio.
 
- Por supuesto, la familia siempre estará unida -me dijo Grey con orgullo y entusiasmo.
 
- Eres el mejor padre que uno puede tener -opinó Doris por lo que expliqué, ese comentario me hizo ruborizar, mi novia se rio de mi reacción, al ver eso se acercó a mi oído para susurrarme otra cosa-. Ahora solo faltan los gatitos.
 
- Muy bien, me tengo que ir, me ha encantado estar aquí, pero tengo que cuidar de Ethan -me despedí separándome de ellos rápidamente. Intenté huir lo más rápido del lugar, no quería que Doris me viese la sonrisa que tenía ante tal hecho. Gatitos... Joder, los quiero.
 
- ¡Bluedy!, ¡no te vayas!, ¡los gatitos! -me gritaba Doris haciendo que pasara una gran cantidad de vergüenza por las personas que aún se encontraban en el edificio. Maldita gata.
 
- ¡BLUEDY! ¡LA FAMILIA!, ¡LOS GATITOS! -le siguió el juego Grey a su ama. Maldito robot. Llegué a casa a tiempo. Mybe y Marissa se marcharon dejándome a solas con Ethan. Le tendría que llevar a acostar en unos 30 minutos, mientras tanto, estaba viendo la televisión. No pensé que haríamos algo hasta que entabló conversación:
 
- ¿Por qué te fuiste? -me preguntó sin apartar su mirada de la televisión. Esa pregunta me llegó de sorpresa.
 
- No estuve en una buena racha que digamos, necesitaba mi tiempo a solas, para tomar una buena decisión -le respondí sabiamente para que no siguiera con su interrogatorio. Ethan apagó la tele con el mando. Me miró fijamente.
 
- ¿Por qué nunca contactaste con nosotros? No tenías pensado huir para siempre, ¿verdad?
 
- No, claro que no. Yo no os dejaría en este lugar, como te dije antes, necesitaba tomar un respiro -le respondí algo nervioso. Estaba mintiendo, odiaba mentir a mi hermanito. "Dudo que ames a Ethan como yo lo hago con Marco. Dime, ¿de verdad le quieres?" Aquella frase de Elton me recorrió el pensamiento. Claro que quiero a mi hermano, si cuando estaba en peligro fui a por él a rescatarlo como aquel día cuando saltó para defender a Wolfan. Yo me preocupo por él. Yo le quiero, de verdad. Sin embargo, no transmitía mis emociones a mi hermanito ya que me estaba mirando entristecido.
 
- Te eché mucho de menos, ¡pensé que nunca ibas a volver! Sé que los superhéroes tienen incluso malos días pero... Me preocupaste, tanto a mí como a mamá. ¡NO LO VUELVAS A HACER! -me chilló enojado mi hermanito cosa que me sobresaltó por su actitud.
 
- Tranquilo Ethan, baja la voz, es tarde, te prometo que nunca más lo volveré a hacer -le dije con un tono suave para que se tranquilizara.
 
- Odio cuando te comportas como un villano. Me voy a la cama, tengo sueño -me comentó yéndose directamente a su cuarto y dando un portazo sonoro. Me quedé en la habitación, solo. Me senté en una silla para pensar en todo lo sucedido. A veces se me olvida que Ethan es más inteligente que un niño normal, siempre me observa. ¿Para él me parezco a un villano? Menos mal que no me vio en mi etapa de Doomdice... Tengo que cambiar, sobre todo, con mi familia. Mañana será un día nuevo, van a pasar muchas cosas interesantes.

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