la segunda dimension

Géneros: Acción, Aventura, Fantasía

los dioses vuelven a resurgir y con ellos sus desgracias la guerra... la sangre de mis manos me ataran hasta la muerte, pero se que lo hice por lo correcto, un asesino siempre sera un asesino no importa como se pinte, las campanas de la guerra ya sonaron pero nunca le ganaran a un verdadero estratega...

la entrada

la segunda dimension

visibility

646.0

favorite

2

mode_comment

1


Hoy no había sido un día muy especial, la mañana había sido muy tranquila, la tarde seguía el mismo ritmo de tranquilidad, fui a la cocina y tome una lata de comida de perro, Sali de la casa y me encontré con mi perro, jugando con el gato como de costumbre, lo acaricie y le entregue su comida.
 
Me gustaba la tranquilidad hasta cierto punto, camine hasta la puerta de madera que conduciría al interior de la casa, antes de tomar el pomo de la puerta algo llamo mi atención, algo había aparecido detrás de mí, me gire y lo que vi distorsionaba la realidad en un sentido realístico de la palabra, era como un remolino en el agua, lo perturbarte es que este estaba en la pared y tenía un tono verdoso, aun así su aspecto no tenía que ver con sus acciones, puesto a que no se tragaba a la pared ni nada a su alrededor, era algo hermoso de ver, me quede parado mirándolo mi perro había huido, se escondió detrás de un árbol, pensé que nada ocurriría, principalmente porque me quede en blanco mientras miraba aquel suceso.
 
Ese fue mi error, un brazo salió del remolino, me agarro de la pierna en mi intento de huir, y me arrastro hacia adentro del remolino, veía como si alejaba la entrada del remolino, todo a mi alrededor era vacío, un vació de color verde.
 
La entrada se cerró, no podía respirar y mis pulmones ya lo necesitaban, mis pulmones ardían, dolían fuertemente igual que mi garganta, mis ojos se unieron al dolor, terminé cediendo, cerré mis ojos.
 
 
Sentí la caída, respire con desespero el aire, que rápidamente entro a mis pulmones, me dolían mis pulmones y garganta horriblemente por el aire que entro en masa y a una velocidad no recomendada.
 
Inspecciones mi alrededor, estaba en un bosque, mi caída había sido suavizada por el pasto, me levante usando el árbol a mi lado como apoyo, note que no se vía la luz del día las hojas de los árboles impedían el paso de la luz.
 
El miedo invadió mi ser, estaba en bosque y estoy perdido, escuche gritos a la lejanía, eso no ayudaba a mi mente a crear un escenario bonito en el cual yo sobrevivía y me iba a mi hogar, me dirigí a donde escuche los ruidos.
Fue pensando que hice para merecer esto fue cuando me dije, que no recordaba la mayor parte de mi vida, todo estaba borroso.
Después de un rato caminar un olor a muerto invadió mi nariz, reconocía el olor por animales muertos, camine más y la horrible escena hizo que una pequeña lagrima saliera de mí, empezó a llover y mi lagrima y la lluvia se volvieron uno, lo que estaba viendo solo se podía describir como un mar de sangre, en los árboles se reunían montones de cadáveres recientes, con agujeros en todo el cuerpo cadáveres en el piso, también había piezas de robots por todos lados y 3 meca arañas destruidas, habían armas en el piso, alcance a ver algo parecido a una pistola, la tome y revise si tenía balas, agradezco a mi tío por enseñarme a usar una, vi a lo lejos a unos androides con poca movilidad avanzar mientras disparaban.
 
Tarde en notar a un grupo de soldados luchar contra ellos, y entendí que ocurrió los hombres que había visto eran soldados y habían luchado contra los robots, me escondí y vi la pelea desde una distancia más o menos segura.
 
Vi a estos hombres apuntarle a los ojos de los androides, normalmente fallaban exceptuando dos de ellos que daban en el blanco con cada disparo, detrás apareció un gordo con una ametralladora.
 
- ¡COMAN PLOMO HIJOS DE PUTA! - grito el gordo mientras disparaba acabando con los androides que faltaban. El grupo conformaba de 5 hombres y una mujer.
 
Yo veía desde la sima de un árbol escondido, la rama de este se rompió y caí al suelo, los 6 soldados se dirigieron a revisar que había ocurrido, temblando por el miedo subí mis manos, normalmente eso era señal se rendición.
 
Los 6 me vieron y me hablaron tranquilamente, solo que había un problema no entendía su idioma, no era inglés, español, japones, o chino, cuando se dieron cuenta que no los entendía, la mujer saco de una cajita una pastilla, me la dio a mi e hizo gesto de que me la tragara, ahora yo no tenía muchas opciones, esa pastilla podía ser veneno pero no tenía mucha opción, tome la pequeña pastilla sin agua, tomo segundos en hacer efecto, un dolor punzante en mi cabeza, tardo un rato en desaparecer, lo nuevo fue que ahora entendía lo que decían, para mí se escuchaba como mi lengua natal.
 
- ¿hola me escuchas? – dijo la mujer.
 
- supongo que si te escucho y entiendo- musite con mi voz temblorosa.
 
- ya puedes bajar tus manos no te haremos nada, mi nombre es masón soy el general al mando de este grupo- su voz era fuerte.
 
- ¿eres de la tierra verdad? – dijo la mujer con cierta emoción, note que ella debía tener más o menos la misma edad.
 
- si soy de la tierra, pero... ¿no estamos en la tierra? – pregunte.
 
- no, no estás en la tierra, estas en un planeta llamado frosp, lo se debes creer que estoy loca, yo soy de la tierra, lo raro que te atrapo se supone que es un portal, me paso lo mismo que a ti, la pastilla que te di como efecto secundario puedes olvidar tu idioma natal, yo lo olvidé por eso no podía comunicarme contigo- dijo la chica.
 
No podía terminar de creérmelo todo, sabía que esto no era una broma.
 
-mi nombre es Riley un gusto conocerte- dijo la chica.
 
- mi nombre es sean – dije.
 
- yo soy Daniel me llaman tanque- dijo el gordo.
 
- y yo soy Omar me llaman rango- dijo el del rifle de franco tirador que colgaba de su espalda, era delgado, de piel morena, tiene pelo corto.
 
- yo soy Darius puedes llamarme doc – dijo el más joven de todos, tenía lentes, era delgado a morir, su piel blanca como la leche reflejaba que no salía de la sombra.
 
- me toca yo soy Luis todos me acostumbran a llamar curandero porque soy el mejor doctor de por acá- dijo el que tenía el bolso más grande de todos, era de piel blanca su pelo era blanco, y su aspecto físico era intermedio ni muy gordo ni muy flaco, lo que más destacaba de él era sus ojos azules, no me costaría creer que él era un maestro en la tortura.
 
Con eso ya había conocido a todos, algo me dijo que mi último día fácil fue ayer.
  • Manuel2h-image Manuel2h - 13/12/2019

    si os a gustado seguidme. me ayudais un monton

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo