Cap 51. Consecuencias

Hero's Destiny: Hope of Darkness.

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- Todo es por la culpa de Electro Star. Le salvé y... -no pude seguir ya que volver a recordar aquel acto de buena fe que hice y al ver las consecuencias desagradables que causé provocó que siguiera llorando. Doris me acariciaba mi espalda, no dijo ninguna palabra en todo el rato que estábamos abrazados, proseguí a continuar- Los héroes son todos unos falsos, todos deben de morir -terminé de explicar esta vez enojado, apretando a mi novia con mayor intensidad. ¡CABRONES! Intento ser bueno, salvo la vida de ese falso héroe Y MUERE GREY. ¡¿Cómo he podido estar tan ciego?! Doris interrumpió mis pensamientos ya que se apartó de mi con brusquedad, me miró triste y enfadada. Sin darme cuenta, me dio una bofetada. Reaccioné más enfadado que antes-. ¡¿Por qué me has golpeado?!
 
- Para que no se te vaya la cabeza -me explicó firmemente con sus ojos llorosos, dirigió sus dos manos a mi rostro y lo acercó al suyo, sentía su respiración a pocos centímetros de mí, sentirla tan cerca me... Tranquilizaba- ¿Ese hijo de puta que mató a nuestro niño está muerto? -me preguntó desesperada. Yo solo asentí, ella sonrió- Pues ya está, ya se ha hecho justicia. No es necesario matar a nadie más -me explicó intentado sonar lo más calmada posible. Su comentario me enfureció:
 
- Todavía no se ha hecho justicia... -le susurré, quise apartarme pero me sujetó con más intensidad.
 
- Bluedy, mírame -me decía una y otra vez hasta que la obedecí- Está bien... Está bien.
 
- Pero...
 
- Lo sé... Lo sé -me afirmó con una voz rota, esta vez puse yo mis manos en su suave rostro, juntamos nuestras frentes y cerramos los ojos. Nuestro momento fue interrumpido por unas voces familiares que provenían a varios metros delante de nosotros, gritaban mi nombre para que fuera con ellos. Al percatarme de que eran héroes puse una cara de asco que mi gata lo percibió al tener parte de mi máscara rota y chamuscada. De pronto, Doris dirigió mi cabeza para estar al frente de la suya, solo para que ella fuese mi centro de atención-. No mates a ninguna persona inocente... O héroe que no se lo merezca. Si no, te tendré que dejar.
 
- Doris... No creo que pueda...
 
- Recuerda quién eres, eres Bluedy, una persona que no quiere volver a ser un villano, que quiere convertirse en una mejor persona, siendo un héroe. El único héroe que podré tolerar, sabes que podrás contar conmigo, estaré aquí. Pero por favor, no más muertes, odié cuando asesinaste a aquellas personas cuando te fugaste.
 
- Ya no sé si quiero ser un héroe después de esto... -me sinceré con ella. No sé cómo lo hizo pero estaba calmado, en un momento de la conversación ambos dejamos de llorar. Volví a pensar razonadamente en lo que había sucedido, dejando mi furia de lado. Sabía qué tipo de héroe era Electro Star, uno falso. Nunca pensé que sería tan cabrón como para abandonarnos en medio de todo este caos, pero la justicia en forma de... Mi amigo robot hizo que pagase con sus actos. Los demás superhéroes no tenían culpa, era como mi gata me estaba contando, no es necesario asesinar a otras personas, las cuales eran inocentes a pesar de ser héroes. Muchos de mis compañeros han muerto hoy, intentando salvar a ciudadanos, ninguno sabía las verdaderas intenciones de Electro Star. Solo tenía razón en una cosa, la culpa era mía, al no haber sido más precavido con él. Nunca debí de haberle salvado. Retiro lo dicho con lo que dije sobre mis amigos, compañeros, familia y novia, nunca los dejaré de lado, ellos siempre están conmigo... Como ahora. Sin embargo, me estoy cansando de todo. Intento ser buena persona y me ocurren desgracias, ¿de verdad podré convertirme en lo que quiero ser?
 
- ¿Quieres ser un superhéroe? -me preguntó sin apartar su vista sobre la mía. Yo...
 
- Sí -respondí volviendo a sollozar delante suya, ella me besó en mis labios para consolarme. Lo hizo. Se apartó una vez que estaba calmado y me extendió su mano.
 
- Hay conocidos que quieren verte, ¿vamos Bluedice?
 
- Vamos -le respondí serio agarrando su mano. De esta situación llena de muerte, arrepentimiento, desesperación y tragedia, lo único que me animaba era ella. Caminábamos lentamente para llegar a nuestro destino, observaba mis alrededores, todo rodeado de humo por el fuego, el cielo estaba oscuro por el tiempo manipulado por... Nevada cuando utilizó sus poderes. Al frente nuestra se amontonó cientos de coches patrullas y ambulancias que ayudaban a los civiles sobrevivientes como a los héroes. Me volteé para ver aquel estadio derrumbado, destruido. Adiós, Grey, gracias por todo, perdón por no haberte protegido... Lo siento.
 
- ¡Bluedice! Me alegro de que estés bien... -se alegró Tobías que se encontraba sentado en una camilla, a su lado estaba Leo. Ambos tenían la ropa chamuscada y heridas leves por su cuerpo. Yo me acerqué a ellos y puse mi hombro sobre Gryn Syld.
 
- Menos mal que seguís vivos -les dije aliviado. Escuché de fondo un suspiro de alivio proveniente de mi novia-. ¿Y el resto? ¿Están todos bien?
 
- No lo sabemos, tras la explosión nos separamos -me contestó Fire Emotion tocando su hombro, parecía que lo tenía dislocado. Unos enfermeros se encargaron de ellos. Yo volví con mi novia, ambos nos miramos, fuimos a visitar al resto de ambulancias para encontrar a nuestros compañeros. La mayoría de la clase estaba bien, al parecer la única baja fue Alice... Sin embargo, no había encontrado a Danny todavía ni a Edward. Comenzaba a preocuparme. Oímos unas voces algo ruidosas provenientes a pocos metros de nosotros, fuimos para saber qué ocurría. En esa zona logré encontrar a mi mejor amigo, no obstante, la policía estaba esposando a los padres de Danny.
 
- ¡PARAD! ¡SON INOCENTES! -les gritaba desesperado mi amigo mientras que unos agentes le sujetaban para no interferir en el aprestamiento. Me quedé atónito. Miré a Doris para exigir alguna respuesta pero ella estaba como yo. Tuve el valor para ir hacia aquellos agentes de la ley y preguntarles:
 
- ¿Qué está pasando?
 
- Hola, Bluedice, me alegra saber que has sobrevivido. Arrestamos a los implicados del atentado contra el torneo, además del tráfico de armas ilegales y de la droga creada para quitar los poderes, seguido de otros cargos -me explicó serio uno de los policías que arrestaban a Clary Darke.
 
- ¡¿Qué va a pasar con mi hijo?! ¡Es inocente! -les preguntaba desesperada aquella madre.
 
- Lo sabemos, su hijo no ha tenido nada que ver con vuestros actos, no tendrá ningún cargo -le respondió el mismo agente.
 
- Hijo, créeme, todo lo que dicen es mentira, por favor, confía en mí... -le explicaba con una voz rota mientras era esposado.
 
- Papá... -dijo mi mejor amigo llorando y cansado de intentar detenerlos. Blake Darke me miró, me afirmó con la cabeza, yo hice su mismo gesto:
 
- Sigue cuidando de mi hijo, por favor -me pidió con su expresión seria pero con cierto tono de tristeza. Volví a asentir, se alivió al ver mi reacción.
 
- Tiene derecho a un abogado, pero no les servirá de mucho tras todo lo que vuestros exmiembros y trabajadores os acusan -le explicó el compañero del policía. Finalmente, nos quedamos mirando como aquel coche patrulla se llevaba a los padres de mi amigo a prisión.
 
- ¡SON INOCENTES! ¡LO SÉ! ¡¿Tú me crees verdad?! -me preguntó desesperado Danny una vez que le soltaron. Vino directamente a por mí para abrazarme, yo le correspondí su abrazo. Ahora yo... Tenía que hacer lo que Doris hizo conmigo, darle apoyo y esperanza.
 
- Te creo, sé que son inocentes. Tendremos que demostrarlo antes de que les metan en la cárcel -le expliqué firmemente. Mi mejor amigo no paraba de llenarme mi traje de lágrimas y mocos, de lo que quedaba de él. Observé a mi novia que nos miraba tiernamente y con aire de preocupación. Pasaron varios héroes con sobrevivientes que necesitaban ayuda, Doris me hizo un gesto de que iría a ayudarles, yo asentí.
 
- ¿Qué voy a hacer ahora? Estoy solo, no quiero estar solo...
 
- No estás solo tonto, me tienes a mí, a tus amigos, además de a tu familia, tus mayor...
 
- No -me interrumpió- Me han dicho que han ido a mi mansión a confiscar todo por posibles pruebas y que van a interrogar a los trabajadores y los desalojarán. Ya no tengo hogar, Ker, ya no sé a dónde ir...
 
Nunca me imaginé aquella situación. Los extrabajadores corruptos de Industrias Darke se la han jugado pero bien a Danny y a sus padres. ¿Cómo podría ayudarle? Solo se me ocurrió una cosa en este instante:
 
- No te preocupes, hasta que demostremos que son inocentes, puedes vivir en mi casa si quieres.
 
- ¿De verdad? -me preguntó apartándose de mí y secándose sus lágrimas.
 
- Tú me dejaste vivir en tu casa cuando más lo necesitaba, solo le devuelvo el favor a un amigo -le respondí con una sonrisa y poniendo mi mano en su hombro, para tranquilizarle.
 
- Gracias Ker, eres el mejor -me agradeció con una sonrisa a pesar de que todavía se encontraba mal.
 
- "Es lo que hacen los compañeros" -le dije recordando aquellas palabras que me decía. Mi madre me va a matar cuando se entere de esto, mi móvil estaba en mi mochila la cual seguramente estaría destruido entre todos esos escombros, genial, otro teléfono roto. Nuestra charla fue interrumpida por nuestro amigo Wolfan, me alegré de verle en buen estado, sin embargo, se le veía bastante alterado:
 
- ¡Danny! ¡Bluedice! ¡Se han llevado a Ruth!
 
- ¿Qué? ¿Quién? -le pregunté preocupado. NO ME JODAS. ¿Algún miembro de Cross Masks la ha secuestrado? Espero que no.
 
- ¡La policía! -me respondió nuestro compañero peludo. Joder, se me había olvidado en este momento que Ruth era la hija de Dark Mask con todo lo que me había pasado. Seguro que querrán respuestas acerca de él y sobre su banda. El único que puede hacer algo es Mybe, por cierto, ¿dónde está? Sé que es demasiado testarudo como para morir.
 
- ¿Qué hacemos? -preguntó esta vez Danny preocupado.
 
- ¿Has visto a Mybe? -le dije a Wolfan. El negó con la cabeza.
 
- Bien, pues vamos a separarnos para encontrarle, él puede encargarse de ello -les expliqué el plan. Nos pusimos de acuerdo y fuimos buscando y llamando a nuestro tutor, me encontré con varios médicos llevando cuerpos sin vidas en camillas, en ese instante, me acordé de mis compañeros. John. Edward. Fui rápidamente a ver si alguno de aquellos cuerpos era de mis compañeros. Visualicé a varios alumnos de las distintas, academias, como héroes o niños hasta que... Me encontré con dos cuerpos que no pensé que estarían. Me caí de rodillas ante el shock. ¿Por qué? ¿Por qué aquella pareja estaba ahí con el resto de cadáveres?
 
- Bluedice... -me nombró mi compañero John, estaba sentado en el pavimento del interior de una de las ambulancias, tenía rozaduras por su cuerpo, más notorias en su cara pero estaba bien-. Me alegro que estés sano y salvo, ojalá pudiese decir lo mismo de ellos...
 
Nunca vi a Hider en este estado, comenzó a llorar delante mía. Yo me levanté, me senté a su lado asimilando las nuevas muertes.
 
- No pude salvarles, lo siento... -me disculpé con él. John puso su mano en mi hombro.
 
- Yo tampoco...
 
- John, ¿crees que deba seguir siendo un héroe? Yo... No creo soportar esto mucho más.
 
- Si no hubiese sido por tu ayuda, todos estaríamos muertos, has sido la persona que nos has salvado. Claro que debes seguir siendo un héroe -me respondió serio secándose sus lágrimas con sus vendas que le habían puesto.
 
- Pero no les pude salvar... Ni a él, no les pude salvar... -le dije con una voz rota, casi empezaba a llorar delante suya.
 
- No siempre salvaremos a todo el mundo. Ellos eran mis compañeros de clase, el resto eran nuestros compañeros de trabajo y aún así... -no pudo seguir con su frase ya que no tuvo la suficiente fuerza para acabar.
 
- Este mundo es injusto.
 
- Y es el mundo donde estamos condenados a vivir -me comentó John ya tranquilizado. Se llevaron los cuerpos de Aaron y Ricardo junto al resto de cadáveres. Un héroe se acercó a mí:
 
- Bluedice, ¿aún puedes ayudar a rescatar civiles?
 
- Creo que te necesitan. Ve, estaré bien -me afirmó con una sonrisa Hider. Yo solo asentí. Regresé a aquel fatídico lugar, conseguimos rescatar a 20 personas más. En uno de los viajes de regreso, varios escombros se elevaron y se apartaron. Me alegré ver de que se trataba de Mybe que cargaba a Edward a sus espaldas.
 
- ¿Una ayudita? -nos preguntó algo cansado. Nosotros fuimos a socorrerles. El traje de mi tutor estaba destrozado, chamuscado, tenía varias heridas. Mi compañero de clases estaba igual. Les llevamos a una ambulancia, una vez que Edward recobró el sentido comenzamos a charlar:
 
- ¿Estoy vivo? -se preguntó Ilusionysta.
 
- Claro, aún tienes que asistir a mis clases -le respondió Craig con su humor intacto.
 
- Al final tu plan funcionó, Bluedice... -me contó alegre Edward. La verdad, tenía dudas de que funcionase. Fue una grata sorpresa que él hubiese seguido mis mandatos después de lo que tuvimos entre los dos. Con su habilidad, ayudaría a nuestros compañeros a desactivar los recorders, provocando una ilusión para que se pudieran cambiar sin que les viesen, luego, mandaría a varios de nuestros compañeros a que fueran a por los padres de Danny haciéndoles invisibles. Todo funcionó a la perfección. La prensa y los reporteros no tardaron en llegar, la policía les impedía pasar gracias a las vallas que habían puesto, para que no nos molestasen a la hora del rescate o de curarnos tranquilamente. Sentí cómo la mayoría de ellos me miraban, las cámaras apuntaban hacia mí:
 
- ¡BLUEDICE! -gritó uno de los reporteros.
 
- ¿Qué ha pasado? ¿Habéis acabado con Cross Masks? -me preguntó un periodista a lo lejos.
 
- No les hagas caso -me aconsejó Mybe. Ahora que estaba presente, le comenté todo lo relacionado con Danny y Ruth. Él solo suspiró, a la vez de ponerse serio-. De acuerdo, una vez que venga el Renacido y me curen, iré a buscar dónde han metido a Ruth. Eso sí, dile a Marissa que llegaré tarde y que no se preocupes por nosotros. Y Danny duerme contigo, no se puede discutir esta decisión.
 
Después de que aparecieron varios héroes que fueron teletransportados a nuestras posiciones, llegó el amigo médico de Mybe. Nos curó a la mayoría de todos, nuestras quemaduras se eliminaron, al igual que nuestro dolor. Estábamos curados. Para no preocupar a Marissa cargué a Danny entre mis brazos y me lo llevé con mi super velocidad a casa. Una vez allí, mi madre y hermanito me abrazaron al verme con vida:
 
- ¡HERMANOO! ¡ESTÁS VIVO! -me gritó feliz Ethan. - ¡TENÍA MUCHO MIEDO DE QUE MURIERAS!
 
- Menos mal, menos mal, qué susto... ¡¿Y Mybe?! -me preguntó alterada mi madre.
 
- Está bien, se va a encargar de una cosa que ha pasado... Por cierto, mamá, ¿se puede quedar Danny a dormir durante unos días? Es que... -le conté toda la situación. Marissa accedió a dejarle vivir hasta que se solucionase lo de sus padres, Ethan estaba ilusionado ya que le caía bastante bien.
 
Estábamos en mi cuarto. Mi mejor amigo dormía en mi cama, yo en un colchón en el suelo. Mybe no había llegado aún, y eso que ya era de noche. Durante toda la tarde los canales han hablado sobre la familia Darke, que son los responsables de todo este incidente, cosa que era falsa. La empresa es la responsable. Danny iba a mi cuarto cada vez que escuchaba algo proveniente de ellos. Sin embargo, creo que ahora está mejor, hemos estado jugando con Ethan y ayudando a Marissa con las tareas del hogar. Me disponía a dormir hasta que Danny me interrumpió:
 
- Ker... ¿Cómo vamos a demostrar la inocencia de mis padres?
 
- Con pruebas.
 
- ¿Y de dónde las sacamos?
 
- Tengo a una informante que nos puede ayudar, pero ya mañana. Danny, necesitamos descansar ahora, ya pensaremos mañana en todo.
 
- Sí... Tienes razón. Buenas noches.
 
- Buenas noches.
 
Era jueves. Hoy iríamos al funeral que se hacían de las Academias Heaven y Hell por la mañana. Las clases se suspendieron en estos días por respeto a los muertos. Estaba toda la clase en el cementerio, enterraron el cadáver de DeathDolly. Sus padres no paraban de llorar, no, más bien, todos lo hacían. Hoy era un día de luto, igual que aquella vez... Elton vino, no paraba de mirar a su alrededor, sabía a quién estaba buscando. Éste se fue del funeral de nuestros compañeros y se fue a caminar por el resto de tumbas, yo le seguí para explicar dónde se encontraba nuestra amiga según lo que me dijo Mybe. Le vi sentado en un banco gris de piedra... El mismo que el de aquella vez. Nada más verme, se levantó enojado y se dirigió hacia mí:
 
- ¡¿Qué quieres?! ¡¿Por qué me has estado siguiendo?!
 
- Lo he hecho para hablarte sobre Ruth...
 
- ¿DÓNDE ESTÁ? No está allí, sé que está vive. ¡CONTESTA BASTARDO! -me gritaba desesperado al borde del llanto agarrándome fuertemente de mi chaqueta.
 
- Verás, como sabes, Ruth es hija no de uno, si no de dos miembros de Cross Masks, por lo que ella ha colaborado con la policía para decirle todo lo relacionado con el grupo, pidiendo protección de testigos por lo que tendrá que dejar Eustópolis para vivir en otro sitio y cambiar de vida para que nunca la encuentren...
 
Elton se quedó mudo, me soltó y volvió a sentarse en donde estaba. Se me quedó mirando, cosa que me incomodó un poco.
 
- ¿De verdad se ha ido? ¿No va a volver? -me preguntó apenado. Nunca le había visto así...
 
- Me temo que...
 
- ¡Elton! -exclamó una voz familiar. Para la sorpresa de nosotros dos, se trataba de Ruth, escoltada de dos policías. Se abalanzó sobre mi compañero de clases, dándose entre ellos un abrazo duradero- No quería irme sin despedirme de ti... De todos -le explicó tímidamente con una sonrisa al verle.
 
- Por favor no te vayas -le rogó Volcanux.
 
- Lo siento... Pero es la única solución -se disculpó al borde del llanto su amiga.
 
- Bueno, será mejor que os deje a solas... -les comenté alejándome de ellos poco a poco. Sin embargo, Absorptivity me detuvo.
 
- No, Ker, quédate..., por favor. Quiero disculparme contigo por haber estado a favor de lo que te hacían, no te lo merecías y... Por eso estoy aquí -me explicó ahora mirando a mi compañero- No vuelvas a comportarte así nunca. ¿De acuerdo? Prométeme que serás bueno...
 
- Tsk -me miró con enojo Volcanux al saber que le estaba regañando por haberse comportado como yo-. Está bien, te lo prometo.
 
Para sorpresa de ambos, Ruth le dio un beso en la mejilla a Elton, haciendo que éste se sonrojase. Qué monos. Finalmente, Ruth se despidió de nosotros y fue a visitar al resto de nuestra clase para luego irse lejos de este estado. Mi compañero se volvió a sentar en el banco y se puso a llorar. No me esperé aquella reacción, por lo que me senté a su lado poniendo mi mano sobre su hombro. No dije nada en todo el rato que estuvo lamentando su marcha. Mientras tanto, observaba a lo lejos la estatua de oro que le hicieron a The Angel y por lo que observaba, iban a hacerle otra a aquel hijo de puta que asesinó a Grey. Ya me encargaré yo de echarlas a bajo, como venganza. Mis pensamientos fueron interrumpidos por Elton:
 
- Gracias bastardo, pero ya deja de tocarme.
 
Le obedecí y se fue para dejar de estar a mi lado. Yo me quedé sentado viendo cómo pasaba el tiempo, observando cómo los demás presentes en este lugar lloraban las pérdidas. Tras las ceremonias de todos nuestros compañeros caídos, el resto de la clase se fue para sus casas. Danny fue a donde estaba y se sentó a mi izquierda.
 
- ¿Qué hacemos ahora? -me preguntó desanimado.
 
- Irnos a casa, nos cambiaremos de ropa, cogeremos provisiones y recorreremos la ciudad -le expliqué el plan incorporándome.
 
- ¿Qué vamos a hacer? -me preguntó esta vez intrigado. Me giré para contestarle:
 
- Vamos a reunir las pruebas suficientes para mostrar la inocencia de tus padres.

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