Cap 59. 2026.

Anexia: World of Superheroes.

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Ya casi eran las 12 de la noche, solo estábamos a 10 minutos de empezar un nuevo año. 2026. No me gusta ponerme como mi madre, pero, cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando entré a la Academia Heaven... Para acabar con cada uno de los superhéroes. A veces cuando recuerdo el pasado, pienso en lo tanto que he cambiado, todo por mis compañeros, las personas sin poderes pueden ser iguales de horribles que las que tienen, como pasó en el antiguo orfanato Slyther. Hay héroes que sí son justos, nobles, luego están los falsos superhéroes. Ellos no deberían ni seguir viviendo, Light Layer no se lo merece, pero estoy harto de más pérdidas. La muerte de Bea aún me atormenta, la de aquellos inocentes que asesiné cuando era Doomdice, sin duda, este año ha sido una muy... Iluminador. Tras mis acciones ya sé en qué me quiero convertir, seguiré los ideales de mi hermana Candace, quie... No, necesito ser un superhéroe. Sin embargo... Dudo que lo logre, salvé a Doris aquella vez en las Vegas, no la puedo perder, tengo que salvarla de aquel camino. Dejé de lado a esa gente, menos mal que todo salió bien, pero...
 
- No Ker, que sigas mirando a tu vaso fijamente no significa que se vaya a rellenar solo -bromeó Tobías al verme tan concentrado.
 
- ¿Pues me lo puedes llenar? -le pregunté volviendo a la realidad alzando mi vaso.
 
- Las órdenes de la princesa Bluedyna no funcionan conmigo -se burló de mí Gryn Syld. Yo le lancé aquel objeto a su cabeza pero él lo esquivó a la perfección.
 
- ¡Ker! ¡Las uvas! -me exclamaba Danny en el centro del gimnasio de la Academia Heaven, sujetando dos paquetes que contenían aquella comida. Me dirigí rápidamente hacia su dirección, agarré mi parte y chocamos los puños entre él y yo-. ¿Listo para un nuevo año lleno de aventuras?
 
- No -respondió Emer que se encontraba al lado nuestra mientras sorbía fuertemente de su bebida a adrede. Nos quedamos en silencio mirándole-. ¿Qué? Solo he dicho lo que pensamos todos.
 
- ¡Alumnos! Acercaos -nos ordenó Mybe que se encontraba en medio de la sala con una copa de vino en la mano. Todos los de mi clase nos pusimos al frente suya formando un semicírculo. Espero que no la líe, que queda poco para año nuevo-. Como vuestro tutor, tengo el placer de decir que habéis sido unos grandes superhéroes, todo gracias a mi ayuda, por supuesto, por eso, quiero hacer un brindis.
 
- ¿Por nuestra capacidad de seguir adelante y esforzarnos en el día a día? -le preguntó con interés Edward.
 
- No, ¡por mí! -contestó alzando su copa, bebiendo mientras que todos le observábamos en silencio. Genial, está borracho. Tras acabar su discurso, el gimnasio se transformó en la gran plaza del centro de Eustópolis, donde se encontraba el "Reloj de Medialuna", un reloj gigante pegado a la pared de uno de los ayuntamientos principales de esta ciudad. Una de las tradiciones es ir a ese lugar y esperar a que den las campanadas para anunciar el nuevo año. No obstante, nosotros no iríamos ya que Mybe nos invitó a pasar en la academia año nuevo, parece que es una tradición ya que el resto de las clases también están aquí, en los otros gimnasios, pabellón o incluso fuera en el campus. Era como una de las fiestas típicas de esta academia. Seguidamente, comenzamos a hablar entre nosotros ignorando a nuestro profesor.
 
- ¿Qué aspiraciones tenéis para este 2026? -nos preguntó con curiosidad Helenia.
 
- Graduarme -respondió con sinceridad Emer.
 
- Conocer a Light Layer -contestó ilusionada Jia. Algunos asintieron, yo me quedé con una cara de asco. De verdad, no entiendo la obsesión que tienen todos con ese bastardo, es un maldito hipócrita. Alguien debe de acabar con él por una vez por todas, los héroes de nivel S son... Falsos, como aquel que nos visitó en las Vegas. Tengo que desenmascarar a todos ellos... O acabar con ellos... No lo sé, no lo sé. Este 2026 va a ser un año decisivo, mi camino cambiará, pero no sé en qué dirección.
 
- ¿Qué pasa? ¿Es que nadie aspira a ser el mejor héroe de la historia? Me decepcionas, Elton -comentó entre risas Tobías.
 
- ¡CÁLLATE! -le ordenó enojado Volcanux tirándole su vaso medio lleno. Mi amigo logró ponerse un escudo a sí mismo, haciendo que el líquido no le manchara y chocase con el escudo.
 
- ¿Qué os ha dado con tirarme las bebidas? -nos preguntó desconcertado Tobías. Todos nos miramos entre nosotros, asentimos con la cabeza, una vez que Gryn Syld desactivó su escudo, le tiramos nuestras bebidas vacías, bueno, menos la de Emer, que la llenó con anterioridad a posta.
 
- Sois unos hijos de... -no logró acabar nuestro compañero su frase debido a que sonaron las campanadas, quedaban pocos segundos para las verdaderas campanadas. Nos preparamos mirando a aquel enorme reloj, llevábamos nuestras 12 uvas habituales. Empezamos a comer, no soy muy fan de este alimento, pero sabían raro a pesar de que seguían siendo comestibles. Una vez que finalizó, gritamos al unísono:
 
- ¡FELIZ AÑO NUEVO!
 
¿Qué ha pasado? Mi cabeza me da vueltas, dios, no me acuerdo de nada. Lo único que no veo difuminado es el momento en que nos felicitábamos el año mis compañeros y yo... Espera, ¡¿dónde coño estoy?! Me levanté del suelo, me encontraba en mitad de un bosque. ¡¿Qué mierda pasó ayer?! Me sostuve en el tronco de un árbol para sujetarme y tomar conciencia de lo que estaba pasando. Me fijé que llevaba mi traje de Bluedice puesto, estaba manchado en la parte de delante, espera... ¿Era vómito? ¡NO ME JODAS! ¿¡QUIÉN SE HA ATREVIDO A VOMITAR EN MI TRAJE?! Ya decía yo que porqué estaba oliendo un tufo. Me quité el traje pulsando el botón de mi cinturón de contención, me percaté de que estaba a solas para hacerlo. Bien, ahora solo me falta saber dónde estoy. Cogí el móvil de mi bolsillo derecho del pantalón para conseguir información, sin embargo, estaba sin batería. Bueno, la única opción que me queda es salir de este lugar utilizando mi super velocidad. Iba a escapar de este verdoso lugar hasta que una voz familiar me frenó. Me quedé inmóvil. Me giré lentamente para observarla, hacía tiempo que no la veía, no en mis pesadillas, sino...
 
- Ha pasado tiempo, hermanito -me dijo mi hermana sentada encima de una rama de un árbol. Alrededor de su cuerpo tenía un aura blanca, no era cegadora por lo que la veía perfectamente.
 
- Candace...
 
Mi hermana saltó y flotó en el aire hasta aterrizar en el suelo con suavidad. Se quedó mirando al cielo, hasta que se atrevió a decir algo:
 
- ¿Damos un paseo?
 
- Hermana, yo...
 
- Quieres convertirte en un superhéroe, lo sé, te he escuchado durante todo este tiempo.
 
Nos quedamos en silencio. Candace dejó de mirar al cielo para observarme a los ojos, se dio la vuelta y comenzó a caminar. Se paró al notar que no la seguía, giró su cabeza y me hizo una señal para que la acompañase. La seguí. Mientras caminábamos por estos frondosos árboles, no dijimos ni una sola palabra, hasta que ella se paró delante mía:
 
- ¿Cómo piensas convertirte en un héroe tras matar a The Angel? Era uno de mis favoritos, no, era uno de nuestros favoritos, hermanito.
 
- Era un falso héroe, uno de los que te deja...
 
- ¿Y eso implica que lo tuvieras que matar?
 
- Yo...
 
- ¡Me lo prometiste! -me replicó haciendo un gesto con su meñique-. Promesa de meñique...
 
- Y la pienso cumplir, voy a seguir tus ideales y...
 
- No lo entiendes, es demasiado tarde -me confesó entre lágrimas-. Ya no puedes cambiar, lo he visto. ¿Por qué le tuviste que matar? Yo nunca te lo pedí...
 
- ¡HICE LO QUE CREÍ QUE ERA CORRECTO! -le grité enojado, aguantando las ganas de llorar.
 
- Yo siempre creí en ti, papá y mamá también.
 
- También creías en los superhéroes, ¡y mírate! Estás muerta, y yo estoy vivo. ¡¿POR QUÉ?!
 
- Eres cruel...
 
- ¡No lo soy! Ellos lo son, los falsos héroes, The Angel era uno de ellos. Light Layer lo es.
 
- Si ellos son crueles por dejar que muramos, tú eres igual por matar de esa forma a Beatriz.
 
- ¡No la menciones! No la... Menciones... -no pude evitar que me salieran lágrimas, esta conversación me estaba matando por dentro.
 
- Me das miedo, ya no te reconozco, ¿qué te pasó? ¿Dónde está mi hermanito?
 
- ¡Tú también hubieras cambiado si yo hubiese muerto!
 
- Sí, pero nunca asesinaría a héroes o a inocentes.
 
- ¡CÁLLATE! -le ordené histérico poniéndome de rodillas, cerrando los ojos, para que aquel fantasma o ilusión de mi cabeza desapareciera.
 
- ¿Así es como le hablas a tu hermana, Ker? -me preguntó con cierto tono de enojo y desagrado aquella voz que hacía años que no escuchaba.
 
- ¿Papá? -dije volviendo a abrir los ojos y mirando la dirección por la que le escuché. Allí estaba, con su aura blanca similar a la de Candace.
 
- Nunca te pedimos que nos vengaras, hijo. La venganza solo conduce a la muerte -me explicó esta vez mi madre que también apareció. Los 3 se acercaban hacia donde estaba.
 
- Lo sé, lo sé muy bien, no quiero que nadie más muera...
 
- Solo hay una opción para eso -me dijo mi padre seriamente.
 
- Ser un superhéroe -añadió mi madre a su explicación.
 
- Pero Candace me ha dicho que...
 
- Seguirás matando, una vez que se cruza esa línea, no hay vuelta atrás. No puedes cambiar lo que eres, hermanito -me contó detenidamente mi hermana.
 
- ¿Y qué es lo que soy? -le pregunté entre sollozos. Los 3 estaban delante mía, yo estaba cabizbajo, no me atrevía a mirarlos.
 
- Un falso héroe -dijo mi familia al unísono. Se agacharon y me abrazaron.
 
- Nunca podrás cambiar eso, hermanito -me confesó Candace-. Lo siento...
 
- Lo sentimos... No pudimos cuidarte, por eso ahora eres así -se disculparon mis padres entre lágrimas.
 
- Vosotros no tenéis la culpa de nada, solo fuisteis inocentes que sufrieron las consecuencias de los héroes -les explicaba para que se calmaran, pero como estaba también llorando no cambié nada.
 
- Ten cuidado hermanito, no somos los único que estamos aquí... -me explicó mi hermana.
 
- ¿A qué te refieres?
 
- Nos tenemos que ir -me respondió mi padre desvaneciéndose al igual que el resto de mi familia.
 
- ¡Esperad! ¡No os vayáis! -gritaba desesperado intentando agarrar el polvo blanco que desprendían. Sin embargo me quedé solo en el bosque. ¿Por qué sentía tanto dolor a pesar de que nada de esto era real? ¿Por qué siempre tengo alucinaciones como estas? Un falso héroe, sí, tienen razón, es lo que soy, soy como Light Layer. Me di cuenta de ello en Las Vegas. No merezco estar en esta academia, si sigo por este camino... Pondré en peligro a mis seres queridos, a mis amigos, a mis com...
 
- ¿Lo habéis visto? Ese chico puede hablar con los espíritus -susurró una voz a lo lejos hablando acerca de mí. Me sorprendí ante ese comentario. Me levanté de golpe, secándome las lágrimas.
 
- ¿Quién está ahí? -le pregunté a aquella voz. Me percaté que a mi alrededor, entre los árboles, habían sombras que pasaban rápidamente entre las ramas, otros se quedaban fijas en sus lugares. Notaba cómo me miraban todas. Sentí un escalofrío y... Miedo. Algo estaba pasando, mi instinto de supervivencia me decía que huyese de ese lugar, por lo que le hice caso, me potencié las piernas y escapé de esa parte del bosque. Sin embargo, aún escuchaba voces provenientes de otras sombras:
 
- Intenta huir, pero no escapará de nosotros -comentaba aquel ser a sus compañeros.
 
- Nosotros estamos en todas partes -agregó otra sombra. Dejé de escucharles al ver que en un arroyo se encontraba... ¿Leo en calzoncillos? ¿Qué mierda? Estaba tirado en la hierba, al lado del arroyo, estaba mojado. Tengo que sacarlo de ese lugar, pero, ¿cómo ha llegado hasta allí? Antes de que pudiese tocarlo para ver si se encontraba bien... Beatriz apareció delante mía, impidiéndome proseguir, ella expandió sus brazos, haciendo un gesto de que no me acercase ya que le defendería... De mí.
 
- No eres real...
 
- Ya no lo soy, porque tú me asesinaste.
 
- Yo... Lo siento, sé que hice mal, pero no me dejaste otra opción...
 
- No quiero tus disculpas, solo que te alejes de Leo.
 
- Te prometí que le cuidaría, y a pesar de que no sé porqué estás así, lo he estado haciendo todo este tiempo, no le pienso hacer daño -le explicaba tranquilamente, a pesar de que estaba muy nervioso.
 
- Lo sé, pero le vas a llevar por un camino donde hay muerte, no quiero que se acerque a ti. Hay una cosa que he estado meditando en mi nueva vida eterna, si nunca quisiste ser un héroe, ¿por qué te alistaste a una academia de superhéroes?
 
- Para acabar con los héroes por dentro.
 
Ella se quedó muda, dejó de extender sus brazos y comenzó a llorar, no de rabia, sino de pena, de lástima, por mí:
 
- Así que... Siempre pensaste en lastimarnos desde el primer momento. Ya veo, ahora lo entiendo todo.
 
- No, yo... Al principio sí, pero luego recapacité y ahora voy a ser un héroe...
 
- ¡¿HÉROE?! ¡¿TÚ?! ¡Tú eres la última persona que merece ser un héroe! -me recriminó esta vez ya furiosa-. ¡Asesinaste a un héroe de nivel S! ¡Me asesinaste! ¡Incluso a aquellos civiles cuando te convertiste en un psicópata!
 
- ¿Cómo sabes...?
 
- Es lo que pasa cuando mueres y pasas a otro plano astral, lo ves todo, siempre lo ves todo. Casi haces que mi Leo se suicide.
 
- Pero al final le convencí de que no lo hiciera, todo salió bien.
 
- ¿Y qué crees que pase cuando se entere de que tú me asesinaste? ¿Y si se convierte como tú? En un asesino. No, su sueño es ser un héroe, ayudar a las personas en problemas. No mereces su amistad, perdón, una falsa amistad.
 
- Eso nunca pasará... Te lo prometo.
 
- ¿Para qué sirven las promesas si eres el último que no las cumples?
 
- Es verdad que... Perdona, lo siento, por todo. Siempre me arrepentí de haberte matado aquel día, he tenido pesadillas desde entonces... -me puse de rodillas, volviendo a sollozar como un niño-. D-Debí de haber buscado otra manera, inventarme una mejor excusa, ¡lo que sea! No merecías morir, no tú.
 
- Sí, sé que te arrepientes, pero muy tarde. Yo no quiero tus disculpas. ¿Sabes? Antes te respetaba, pero ahora solo me das... Asco. Elton podrá ser muchas cosas, pero tuvo razón contigo, debí de haberle escuchado en su momento, ser más precavida.
 
- Lo siento...
 
- ¿Y me estás diciendo que quieres ser un héroe? ¿Cómo te atreves a decir eso? Cuando tú eres un falso hé... No, eres un villano.
 
- ¡NO SOY UN VILLANO!
 
- Asesinas, tanto a héroes como a inocentes. Mientes, haces daño a tus seres queridos, los utilizas para tu propio beneficio. Disfrutas cuando muere algún superhéroe. Vendiste a tus compañeros, haciendo que Counter acabara con varios inocentes y héroes, todo por tu culpa. Ker, eres todo un supervillano.
 
- ¡NO! ¡NO LO SOY! -volví a alzar la voz desesperado. No obstante, fuimos interrumpidos ya que Leo vomitó de lado. Entonces, me percaté de que Bea se había desvanecido como mi familia. ¿Esto había sido real? Volví en mí y me acerqué a mi amigo, le di varias palmaditas en su moflete derecho para que reaccionase.
 
- 5 minutos más... -me dijo con una voz ronca y tosiendo. Menos mal que está bien.
 
- Hey, Leo, nos tenemos que ir -le expliqué incorporándole con cuidado. Conseguí despertarle, estaba muy mal.
 
- Oye Ker... No sé si es porque estoy borracho o no, pero tus ojos brillan más de lo habitual -me confesó mirándome fijamente.
 
- ¿Mis ojos?
 
- Sí, son más azules, es como si tuvieras una lu... -no pudo acabar su frase Fire Emotion ya que vomitó encima de mi uniforme escolar. Genial, si no me era suficiente con mi traje, ahora con mi uniforme-. Lo siento...
 
- Lo he encontrado, el chico está aquí -volví a escuchar esos susurros provenientes de los alrededores, regresaron aquellas sombras que no paraban de perseguirme. Mierda, tengo que huir cuanto antes.
 
- No te preocupes, Leo. Venga, salgamos de este lugar -le dije cargándolo a mis espaldas.
 
- ¿Dónde estamos? No me suena este lugar -me preguntó intrigado, mientras se acomodaba en mi espalda cerrando sus ojos.
 
- No lo sé, vamos a descubrirlo ahora -le respondí. No recibí respuesta, bueno, sí, ronquidos. ¿Tan cansado estaba? Le tuve que sujetar para que no se cayera ahora cuando recorriese este sitio con mi super velocidad. Estuve recorriendo el bosque hasta que visualicé un lugar que me era familiar. Era el sitio donde los padres de Danny y mi mejor amigo se despidieron. Eso quiere decir que estábamos a las afueras de Eustópolis. Vale, ahora que sé dónde estoy... ¿A dónde tengo que ir exactamente? La academia. Seguro que allí encontraré al resto de mis compañeros y sabré qué es lo que pasó ayer. Me disponía a marcharme hasta que otra vez me detuvo:
 
- ¿Tan rápido te vas?
 
No mires. No mires. Debe de ser una broma, tu imaginación. No puede ser él. Está muerto.
 
- ¿No le vas a decir nada al primer superhéroe que asesinaste? Me defraudas, Ker.
 
Me di la vuelta lentamente. Allí se encontraba, sin embargo, toda su aura angelical se perdió. Ya no era un ángel. Era un demonio. Todo su alrededor le cubría un aura negrizca, sus alas eran del mismo color, vestía prendas oscuras. Lo tenía que reconocer, me intimidaba.
 
- The Angel... -dije en voz alta al ver su presencia.
 
- Como podrás observar perdí mi título de "ángel" hace tiempo, cuando me asesinaste injustamente, ¿te acuerdas?
 
- Te lo merecías, no me arrepiento de nada.
 
- ¿Qué me lo merecía? ¡Yo era un buen superhéroe! Tú solo malentendiste la situación. No fue nuestra culpa que muriese tu familia aquel día, hicimos lo que pudimos.
 
- ¡MENTIRA! Light Layer pasó de mí, vio a mi hermana moribunda, y luchó contra aquel villano, dejándome solo con el cuerpo de mi hermana.
 
- ¿Qué pasa? ¿Es que acaso querías que Light dejara su puesto para salvarla? Claro, dejando morir a sus compañeros a manos de ese villano, y al resto de los civiles del evento. Tu hermana ya estaba en un mal estado, él hizo lo que fue correcto.
 
- ¡Pero erais 20! Pudisteis haberlo derrotado sin su ayuda.
 
- El que le derrotó fue Light Layer, sin él, la mayoría de nosotros no lo hubiésemos contado. Ni siquiera tú -me confesó aquel bastardo con alas negras.
 
- No te creo.
 
- Pues créetelo porque es verdad. Nos asesinaste de forma injusta, tanto a mi compañero como a mí.
 
- ¿Tu compañero?
 
- Yo, Electro Star -se presentó aquel otro falso héroe, tenía el mismo aura que su compañero. Vestía de túnicas negras, no le reconocía porque no llevaba su máscara, pero sí su voz.
 
- ¡Tú nos dejaste de lado! ¡Mataste a Grey! ¡HIJO DE PUTA! -le recriminé sus acciones señalándole con enojo.
 
- Yo nunca os dejé de lado, tu robot confundió la situación. Yo sí que salvé a varias personas de entre los escombros. Sin embargo,  el lugar donde estaba se derrumbó, como todas las salidas, quedándome allí, iba a volver para ir a otra dirección y pedir ayuda además de rescatar a los sobrevivientes, pero tu robot me sorprendió, me acusó de cosas que no sabía a lo que se refería, hasta ahora. Sí, lo maté, pero en defensa propia -me explicó con detenimiento Electro Star.
 
- Mientes... -no quería creer lo que estaba diciendo. Grey no pudo sacrificarse en vano, no lo podía consentir. ¿Todo lo que he estado haciendo era incorrecto? ¿De verdad que eran buenos? ¿Light Layer no es malo? ¡NO! ¡NO PUEDE SER!
 
- Siempre hemos sido buenos -hizo una pequeña pausa The Angel- Pero ahora, por tu culpa, vivimos en este otro plano, donde la maldad está en todos lados. Tú deberías de estar aquí, no nosotros. Por lo que, vamos a vengarnos, y esta vez, con razón, sin malentendidos.
 
Tras decir eso último, gritó, de una forma extraña y aguda que tupe que taparme los oídos. Parecía que Leo no lo estaba escuchando ya que seguía roncando. De pronto, todas las sombras que me perseguían, hicieron una fila horizontal al lado de aquel superhéroe.
 
- Al fin su alma va a ser nuestra -susurró uno de los esbirros de aquellos bastardos.
 
- No puedes huir, estamos en todas partes -agregó otra sombra. The Angel me señaló:
 
- Id a por él, que sufra lo que hemos tenido que sufrir unos inocentes. Castigadle.
 
Observé cómo varias sombras, que tenían la similitud de unos lobos de 2 metros, me perseguían a una increíble velocidad. No sé si de verdad me podían hacer daño, pero escapé como un condenado de aquel sitio. Llevaba conmigo a Leo, tengo que protegerlo. Visualicé toda la ciudad de Eustópolis, no dudé en adentrarme entre las calles. Mientras iba de camino a nuestra academia, observé que del suelo salían brazos negros que intentaban agarrarme, tuve que correr sobre los edificios hasta parar en una azotea. Estaba rodeado de aquellas sombras, parecían zombies, pero sin estar muertos o descompuestos, solo eran humanoides de color negro, entraban por el edificio atravesando las paredes. Mierda. Mierda. ¿Qué puedo hacer ahora? Daba vueltas alrededor de la azotea del edificio donde estaba "escondido", los ronquidos de mi compañero no me ayudaban a concentrarme. Estoy en el centro de Eustópolis, aún me queda bastante para llegar a mi destino.
 
- Está cerca -susurró una de las sombras la cual ya se encontraba cerca de mi posición.
 
- No tiene escapatoria, estamos en todas partes -agregó uno de sus aliados con el mismo tono de voz. Me fijé que una sombra atravesó la puerta de la azotea. Se quedó parada cuando me vio. Comenzó a gritar y a señalarme, de la puerta salieron otros lobos sombras y más humanoides. MIERDA. Me fijé en el "Reloj de Medialuna", me potencié los pies y salté con un gran impulso hacia aquel lugar. Conseguí escapar de esos seres... O eso creía. Me sobresaltó que apareciese un brazo delante mía, que se agarraba como podía del pavimento del tejado, luego apareció otro brazo, hasta que surgió uno de los humanoides. A mi alrededor aparecían más sombras, estaba rodeado. Cada uno de los seres se acercaban lentamente hacia mi posición. ¿De verdad que voy a morir aquí? No, tengo que luchar. Me potencié mis brazos. Si son sombras, puede que con la luz que genero les pueda derrotar. Iba a poner en marcha mi plan hasta que sonó una campanada proveniente del reloj. De repente, todos los seres que me rodeaban empezaron a desaparecer. Al final, me quedé solo en el tejado de aquel edificio. ¿Qué mierda? No sé qué ha pasado pero... DIOS, MENOS MAL QUE YA HA ACABADO. Dejé a Leo recostado en uno de los tejados y me senté para tomar el aire y descansar. Miré abajo, todos seguían haciendo sus rutinas, parece que nadie nos ha notado.
 
- Hoy en la madrugada han pasado acontecimientos inesperados por parte de los superhéroes de la Academia Heaven -explicaba una presentadora de una de las cadenas de televisión que aparecía en una de las pantallas que habían en los edificios-. Entre ellos, Bluedice fue a una iglesia y puso lo que se conoce como "cumbia", bailando con sus otros compañeros como Volcanux, Gryn Syld, Fire Emotion e incluso Wolfan. Todo esto mientras lo grababan y bebían en aquel lugar cristiano. Os mostraremos varios fragmetos de los vídeos que hicieron.
 
Espera, espera, ¿qué yo qué con quién y cómo? No me acuerdo de nada de eso. ¡¿Cómo Mybe ha podido permitir que hiciéramos eso?! ¡Nuestro respeto! Mierda, y eso que me había costado ganar de nuevo la confianza de los ciudadanos... Miraba las imágenes con detenimiento. Qué vergüenza. Me encontraba con Tobías bailando, moviendo el culo haciendo tuerking, mientras que varias personas nos miraban con miedo.
 
- ¡Ese cuerpo como se mueve! ¡Seguid! ¡Seguid! ¡Que yo lo grabo todo! -nos animaba Mybe que era el que sujetaba la cámara. Hijo de puta. Ahora entiendo todo.
 
- Jesucristo existe y son los movimientos de cadera Gryn Syld -decía medio borracho Wolfan que se encontraba sentado en el suelo con varias bebidas.
 
- Toma mami -comentaba Tobías mientras se movía más sensual, acercándose a la cámara. Por favor, quitad esto, stop.
 
- "Krakatoa" -dijo Volcanux tirando magma al pavimento del edificio. No pude evitar reírme por lo que dijo, ya Tobías me había comentado la similitud de sus poderes con aquella serie de animación para niños tan popular.
 
- Estas han sido varias de las imágenes, ¿cómo responderá la Academia Heaven? ¿Serán expulsados estos famosos héroes por sus acciones? ¿Adolescentes ebrios? Sin duda, este 2026 ha empezado bastante movidito -terminó de explicar la presentadora. Me cago en todo. Agarré otra vez a Leo, lo cargué a mis espaldas y me dirigí furioso a mi academia. Nada más entrar al campus, vi a varios profesores y alumnos tirados en el césped, todo estaba lleno de alcohol, vasos, bebidas, snacks, incluso de basura. Al entrar al interior, todo estaba hecho un desastre, no me resultó complicado ir al gimnasio, a pesar de los borrachos que estaban durmiendo en mitad de los pasillos. De verdad, ¿pero qué pasó ayer? Una vez en el gimnasio, Mybe se encontraba sentado tranquilamente en una de las sillas de plástico que habían en mitad del lugar, tomándose un café mientras sacaba fotos a mis compañeros que dormían en el suelo con poses ridículas. Cuando se percató de mí, me saludó:
 
- Hey patosín, ¿ya habéis vuelto de ir a mear? Supongo que habréis ido muy lejos y... -se quedó en silencio unos segundos-. ¿Por qué Leo va en calzoncillos?
 
- ¿Qué nos pusiste en las bebidas? Esto no es normal para una borrachera corriente -le pregunté enojado, dejando a mi amigo en una silla para que pudiese seguir durmiendo.
 
- Yo bebí igual que vosotros, y no me pasó nada. Cúlpale a otro -se excusó Craig tomando un trago de su café.
 
- Pero tú fuiste el desgraciado que nos grabaste, sé que sabes algo.
 
- Bueno, lo único que no probé fueron las uvas. Ahora que lo pienso, cuando las comisteis, os pusisteis muy raritos... Más de lo habitual.
 
- ¡¿Las uvas?! ¿Quién te las dio?
 
- Tu gatita.
 
- ¡¿QUÉ?!
 
- Me dijo algo como: "Esto es un regalo de mi parte para toda la academia, por haberme aceptado para trabajar con ellos. Sé que dentro de poco empiezan los exámenes, así que estas uvas harán que se relajen un poco".
 
Maldita gata. Incluso cuando no está se mete conmigo y con mis amigos. Ya hablaré con ella sobre este incidente.
 
- Y claro, tú intuías algo y por eso no las comiste.
 
- Bingo, a veces eres un chico muy listo, patosín -se burló de mí mi tutor. Cabrón. Ya me tienes harto-. Por cierto, ayúdame a levantar a cada uno de tus compañeros. Tengo algo importante que deciros.
 
Ayudé a todos a ponerse de pie, les traje algo de agua, una vez pasaron unos minutos, todos se recuperaron, incluso Leo:
 
- ¡¿POR QUÉ VOY EN CALZONCILLOS?!
 
- No lo sé, pero me parece genial, qué atrevido -opinó Emer aún soñoliento y bostezando.
 
- Creo que nunca lo sabremos -añadió con humor Tobías.
 
- Ahora te prestaré algo, Leo -le dijo nuestro profesor para calmarnos- Bueno, ahora que estáis todos despiertos y con resaca, quiero deciros que la habéis liado, y posiblemente tenga que echaros a todos de la academia -comenzó a explicar, la sala fue invadido por un abrumador silencio.
 
- ¡¿QUÉ?! -gritó desesperado Elton.
 
- ¡No puede hacer eso! ¡No éramos nosotros! -se excusaba Emma.
 
- Mybe, es injusto -le comentó serio Wolfan.
 
Nuestro tutor nos enseñó su móvil, nos puso varios vídeos que el cabrón había grabado de nosotros haciendo el ridículo. Se nos caía la cara de la vergüenza. Tras poner cada uno de los malditos vídeos, continuó con su explicación:
 
- Bueno, esto que os he mostrado ha salido en todas las cadenas mundiales. Sí, ha sido una gran cagada por vuestra parte. Y la única solución que nos queda, es echaros de la Academia Heaven.
 
- Profesor, por favor, debe de haber otra solución... -decía casi entre lágrimas Kand-Y.
 
- Si quieres echa a Elton, pero a nosotros no... -comentó Tobías, no sé si lo decía de broma o en serio. Volcanux le dio una golpe en su hombro, tan fuerte que Gryn Syld gritó del dolor. Tras las caras de pena de mis compañeros, Craig comenzó a reír.
 
- ¡Qué caras! No os preocupéis, que nada de lo que he grabado ha salido a la luz. Además... -nos contó entre risas mientras que apagó el funcionamiento de transformación del gimnasio con dos palmadas- Nunca habéis salido del gimnasio, cuando se recreó el centro de Eustópolis, recreé toda la ciudad adrede. Todo para que la liarais y estar en este momento. Ha valido la pena -terminó con su explicación nuestro tutor. Todos nos quedamos enojados con él, íbamos a por Mybe pero nos paró con sus poderes. Qué cabrón. Lo tenía todo planeado, estaba aliado con Doris. Ya hablaré yo con esa gata-. Bueno, ya os podéis ir, os veo este 8 de enero, que empiezan los exámenes del primer trimestre.
 
Todos se fueron a sus casas a regañadientes menos Leo y yo, mi compañero estaba esperando a que Mybe le diese un uniforme o algo para vestirse. Nuestro tutor, levantó todos los objetos del gimnasio, entre ellos, se encontraba la ropa de Leo, estaba algo mojada, igual que su cinturón. ¿Pero qué mierda habremos hecho? Mientras que Fire Emotion recogía entre lágrimas de alegría su ropa, me acerqué a Mybe para confirmar una cosa:
 
- ¿También creaste a fantasmas y espectros con la tecnología de la realidad?
 
- ¿Qué dices de fantasmas? Yo solo creé un escenario para ridiculizaros, no para asustaros, aunque es una gran idea. Gracias, patosín -me explicó dándome dos golpecitos en la espalda. Espera, si eso es así... Mi hermana, Bea... The Angel... ¿Todo era de verdad?
 
- ¡Ker! Ya estoy vestido... Más o menos. ¿Nos vamos ya? -me preguntó desesperado y tiritando. Craig nos impidió irnos hasta que mi amigo no estuviese seco, se tuvo que quitar aquella ropa y ponerse uno de los uniformes de reserva de la academia. Finalmente, nos marchamos de ese dichoso lugar. Leo entabló conversación:
 
- No entiendo cómo todos pudimos acabar ebrios y hacer esas locuras...
 
- Qué me vas a contar... -le dije. Maldita gata.
 
- Por cierto, ¿qué es eso de fantasmas? Perdona, pero es que lo escuché de fondo.
 
- Bueno, empecé a ver sombras, no paraban de perseguirme hasta llegar al "Reloj de Medialuna", cuando sonó una de sus campanadas... Todos se desvanecieron. No entiendo el porqué.
 
- ¡Oh! Eso es por la leyenda de los "espectros de medialuna". ¿Has oído hablar de esos seres?
 
- No me suenan.
 
- Bueno, te cuento. Hace miles de años, este lugar era una tierra santa, pero fue maldita. Por lo que vagaban espíritus malignos por todo Eustópolis. Las personas que antes vivían en este lugar, pidieron la ayuda de un espiritista, que se encargó de exorcizar aquellas tierras. Lo consiguió gracias a la ayuda de un reloj de bolsillo que creó el mismo, cuando tocaban una campanada, provocaba una onda expansiva que acababa con esos espectros. Aquel exorcista, se quedó durante varios años en la nueva ciudad, y creó un gran reloj....
 
- El Reloj de Medialuna.
 
- Exacto. Así, aquel hombre podría dejar aquella ciudad en buenas manos, para así ayudar a las distintas ciudades del mundo. Se podría decir que sin ese reloj estaríamos todos endemoniados o muertos, pero como te he dicho, es solo una leyenda.
 
- Entiendo...
 
- ¿De verdad has visto fantasmas?
 
- No lo sé, pero...
 
- Desaparecieron cuando sonó una campanada. ¿Sabes que ahora ya tienes los ojos normales? Es decir, que no brillan como antes. ¿Y si eres capas de ver a los espíritus con tus poderes?
 
- ¿Qué? Eso es imposible.
 
- Bueno, teniendo en cuenta de que tus poderes son de luz y materia, y que nadie se va del todo y deja una especie de energía y tal... Podrías ver algo, nunca descartes la idea.
 
- Prefiero no pensar eso por hoy...
 
Me despedí de mi amigo. Una vez llegué a mi cuarto me tumbé en mi cama, puse el móvil a cargar y lo encendí mientras tanto. Miré los chats que tuve con Doris, al parecer quería hablar con ella y todo el rato mi gata se burlaba de mí. Le puse un mensaje: "Ya me vengaré yo por lo de drogarnos". No tardó mucho en contestarte: "Pero si sé que te lo pasaste genial...", me mandó un "gif" mío bailando con Tobías. MYBE. NO ME JODAS. Ahora sí que estaba enojado, le respondí: "¿Mybe sabía todo de esto?" Necesitaba confirmrs mis sospechas. Me contestó al segundo: "Si fue él quién me dio la idea, Bluedy", acompañado de un emoticono de un corazón azul. Enfadado le envié una nota de voz:
 
- Doris, ni Bluedys ni tonterías, que me he encontrado a Leo en calzoncillos, no sabía ni donde estaba, y los demás igual -le expliqué. Ella no tardó en responderme: "Miau". ¿En serio? Lo peor es que me hace gracia su comentario. Maldita gata. Me mandó un audio al cabo de varios segundos, lo puse para escucharlo:
 
- Sé lo de Leo, ya que me dijiste que ibas a mear con él -hace una pequeña pausa porque se le escapa una carcajada- tu amigo insistía en quedarse en el arroyo para nadar, ya que hacía mucho calor, y tú le dejaste por estar hablando conmigo -me confesó. Eso era muy... Específico. Le puse: "¿Cómo sabes todo a la perfección?" A lo que me respondió: "Porque me lo constaste todo, Bluedy. Mira nuestra conversación de arriba". Mierda, tenía razón, esto me pasa por leer rápido. Mi gata insistía de quedar para darme un nuevo regalo y me dijo de ir al bosque, se estaba burlando de mí ya que no iba a aparecer, por eso le dejé ahí a Leo. Qué mal amigo me siento... Dejé de ver los mensajes y puse mi móvil encima de mi escritorio. Dejé de pensar en los momentos extraños y divertidos, todo para concentrarme en lo que me dijeron los que fueron alguna vez mis seres queridos como enemigos. Si de verdad eran ellos... Eso quiere decir, que tenían razón en todo, yo he sido una mala persona. Candace tiene razón, soy un falso héroe y Bea... No, no soy un villano, no puedo serlo, pero si todo resulta verdad de que Light Layer es bueno y siempre he sido el malo por un error que cometí... ¿De verdad tengo que seguir? Mi meta es ser un superhéroe para acabar con ellos, pero, si no tienen ninguna culpa, ¿qué hago en la Academia Heaven? ¿Qué hago con mis ideales? ¿Cómo podré vivir sabiendo que maté a todas esas personas por una equivocación? Al final Beatriz tendrá razón, soy un villano. Yo no quiero serlo. NO QUIERO. No quiero malherir a mis amigos, compañeros, familiares. Si siempre he estado equivocado y nunca he querido ser un superhéroe, lo que tendré que hacer es... Irme de la Academia Heaven. Veré cómo pasa este mes, mi último mes, y tomaré una decisión final al respecto.

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