Cap 61. White Savior.

Anexia: World of Superheroes.

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Nos encontrábamos ahora en el hotel. Mientras que The Cooler estaba haciendo varias llamadas, yo me encontraba en la recepción, observando con detenimiento la máscara de gas que me dio aquel villano. ¿De verdad que serían capaces de hacer tal locura? La respuesta era obvia. Quieren la destrucción del mundo, no sé porqué. En uno de los futuros lo consiguen, tengo que impedir que lo logren. Los restos de BlockSmog están en Londres, si están buscando entre los museos puede que de verdad esté en alguno de ellos.
 
- Me estoy cansando de hacer misiones, siempre nos tocan locos super poderosos que quieren destruir el mundo -opinó con total sinceridad Tobías que se encontraba cansado. Estaba de acuerdo con él. Ya cansaba, y más ahora que ya era de noche, tuvimos varias horas de descanso después de la acorralada de Heatstroke, yo lo agradecí mucho. Pude conseguir el souvenir para Doris, seguro que le gustará mucho... O eso espero.
 
- ¿Creéis que podamos vencerles? -nos preguntó Wolfan no muy seguro de sí mismo.
 
- Claro que sí, lo tenemos que hacer o todo se acabará -le contesté serio, dejé la máscara encima de la mesa redonda de cristal que estaba al frente nuestra. Teníamos con la tontería 5 máscaras de gas, todo gracias a que se las dejaron en la escena del crimen. Al menos si pasa algo, podremos estar a salvo y detener la amenaza a pesar de que se inicie. Está claro que con estos villanos, no es suficiente con que vayan a la cárcel, seguro que escaparían, hay que asesinarlos. Sé que nadie de mi grupo lo hará, por lo que, como ya no voy a esconder lo que soy, me encargaré de ellos personalmente. Así podré dejar de ser un héroe tras haber salvado billones de vidas. The Cooler dejó de hablar por el móvil y se acercó a nosotros:
 
- Tengo buenas noticias, los héroes de Londres van a ayudarnos el día de mañana a vigilar cada uno de los museos, como la ciudad en sí. Si ocurre algo, una gran amenaza, con nuestros cinturones, avisaremos de una amenaza nivel mundial. Todos tendrán que venir a ayudarnos. De momento solo contamos con la ayuda de nuestros compañeros británicos.
 
- Bueno, algo es algo... -opinó en voz alta Wolfan.
 
- Mientras tanto, ¿qué vamos a hacer nosotros? -le pregunté desesperado. Tenemos que hacer algo antes de que sea demasiado tarde.
 
- ¿Habéis cenado? -nos preguntó de forma seria nuestro profesor. Nosotros negamos-. Bien, pues disfrutad del tiempo libre, ya que mañana estaremos todo el día ocupados. No os preocupéis, que varios amigos y yo estaremos buscando información por la noche.
 
- ¡Pero nos necesitas! ¡Cuantos más seamos podremos detenerles! -le explicaba con lógica, pero parecía que no me escuchaba.
 
- No lo entiendes, no es una sugerencia, es una orden, quién no me haga caso, estará suspenso. De verdad, dejad este trabajo a los superhéroes de verdad, ya mañana tendremos toda vuestra ayuda. Me caéis bien, no me hagáis suspenderos, por favor -nos comentó con seriedad y con cierto tono de preocupación. Mierda. Acepté a regañadientes lo que nos dijo. Se marchó pocos minutos después de nuestra charla, los 3 nos quedamos allí, a la espera de no hacer nada.
 
- Entonces... ¿Cenamos o...? -iba a continuar Gryn Syld su frase hasta que le interrumpí:
 
- No, vamos a investigar por nuestra cuenta. Cuando encontremos a los villanos, llamaremos al resto de superhéroes. ¿Entendido? -les expliqué el plan. Tobías y Wolfan se miraron, luego asintieron.
 
- De acuerdo, ya comenzaba a aburrirme de mirar estas máscaras de gas -comentó Gryn Syld levantándose del sofá.
 
- ¿Y qué hacemos? Tendremos que ir preparados, ¿cierto? -me preguntó Wolfan con cierta aura de seguridad, su cola daba vueltas.
 
- Exacto, coged todas las máscaras, tenemos que ser precavidos ante cualquier situación, si todo se complica... Dejádmelo a mí -les conté el nuevo plan. Wolfan me miró serio, Tobías recogía todas las máscaras de gas de la mesa redonda.
 
- ¿A qué te refieres con que si se complican las cosas? ¿Qué es lo que harás? -me preguntó mi amigo peludo.
 
- Algo que no permitiré que vosotros hagáis, espero que no llegue ese momento... -le mentí, va a llegar y tendré que estar preparado. Si acabo con el villano de la máscara blanca, todo se acabará. Ese es mi principal objetivo. Nos fuimos a mi habitación una vez que nos duchamos y vestimos. Estábamos listo para explorar la ciudad. Cogí mi mochila, la vacié y puse todas las máscaras de gas dentro, además de unas botellas de agua, por si acaso-. ¿Estáis listos?
 
- No, pero yo nunca estoy listo -contestó con humor Tobías.
 
- Acabemos con esto de una vez... -dijo Wolfan algo agotado por el duro día que llevábamos. Una vez que estábamos fuera del hotel, comentamos sobre a dónde ir-. Entonces, ¿a dónde nos dirigimos?
 
- A la última escena del crimen, al Imperial War Museum. Seguro que tiene que haber alguna pista de su próxima ubicación -le respondí seguro de mí mismo.
 
- Tiene sentido -opinó Gryn Syld.
 
- Agarraos a mí -les ordené. Ambos se miraron extrañados, por lo que agarré a ambos con mis manos potenciadas y me fui con mi super velocidad a aquel museo. Nos encontrábamos por los alrededores. Había varios guardias e inclusos superhéroes de nivel B asegurando la entrada-. ¿Cómo vamos a entrar pasando inadvertidos?
 
- Tomad -saqué de mi mochila 3 máscaras de gas, le di 2 a mis compañeros- Con esto cubriremos nuestros rostros ante las cámaras del museo, además de los guardias y héroes. Y para entrar, dejádmelo a mí -terminé con mi explicación y agarré de nuevo a mis amigos y me los llevé dentro del edificio.
 
- Vale, si sigues así creo que voy a vomitar... -comentó nuestro amigo humorista.
 
- De acuerdo, dividámonos -les comenté serio.
 
- Espera, eso siempre es un fatídico plan -me contrarrestó Tobías.
 
- Si ocurre cualquier cosa, podremos comunicarnos por los auriculares -le convencí ante tal lógica aplastante. Mientras que paseaba por aquellos pasillos, contacté con Doris por los auriculares-. Doris, ¿estás segura que todas las alarmas y cámaras están desactivadas?
 
- Claro, Bluedy, ¿acaso no confías en mí?
 
- De acuerdo, gracias.
 
- Me gusta ver a Bluecurious en acción -me comentó entre risas. Desconecté la llamada, ahora yo no estoy para ese tipo de bromas. Estuve rondando por los pasillos hasta que me encontré con varios guardias, antes de que se diesen cuenta de mi presencia, les noqueé con rapidez. Contacté con mis compañeros para avisarles de este problema:
 
- Tened cuidado que hay guardias de seguridad.
 
- Lo sé, estoy viendo a dos ahora mismo, dios, esto parece un juego de esos de espías -me susurró Tobías emocionado.
 
- Chicos... Creo que he encontrado algo... -nos contó Wolfan a través de los auriculares. Esa fue la primera alegría que tenía en todo el día, o noche en este caso. Logramos encontrar a Wolfan tras esquivar a los guardias, claro, antes tuve que ir a por Gryn Syld que no se atrevía hacer nada a los guardias. Una vez que llegamos a la posición de Wolfan, éste nos mostró una especie de fragmento de una roca brillante, era un trozo muy pequeño, el cual sujetaba nuestro amigo con el dedo pulgar e índice-. ¿Sabéis qué es esto?
 
- Ni idea, nunca lo he visto en mi vida -respondió Tobías desconcertado. La verdad, su textura me sonaba, la había visto en alguna que otra parte, le salían rayas de energía y su color era rosado... Espera, no me digas que es...
 
- Físmitia Rosada -les confesé a mis amigos.
 
- ¿Qué? -dijeron al unísono.
 
- ¿Físmitia rosa? ¿Eso existe? -preguntó desconcertado Wolfan.
 
- Sí, en Las Vegas, uno de mis nuevos jefes me mostró aquella piedra, dicen que se puede utilizar para otros métodos, es muy valiosa por su escasez -les expliqué tranquilamente.
 
- ¿Otros métodos como...? -no continuó su pregunta Gryn Syld, quería saber mi respuesta. Yo negué con la cabeza:
 
- No lo sé, lo siento.
 
- ¡Guardias! Han abatido a varios de nuestros compañeros -dijo un agente no muy lejos de nuestra posición. Mierda, tenemos que irnos. Saqué a mis compañeros de aquel lugar. Una vez fuera, descansamos en uno de los bancos de la ciudad.
 
- Eso sí que ha sido intenso -comentó Tobías exhausto y agotado por la tensión de hace unos segundos.
 
- ¿Por qué habría una de estas físmitias especiales en un museo? -se preguntó Wolfan en voz alta.
 
- No creo que estuvieran en el museo escondidas, seguramente que los villanos tengan esas físmitias en su poder -le contesté con lógica.
 
- ¿Entonces para que se la llevarían al museo? -preguntó en esta ocasión Tobías.
 
- Porque podrían haber pensado que el cadáver de BlockSmog estaba enterrado en ese lugar, ¿y si la físmitia es necesaria para la revivir a las personas? -nos comentó Wolfan especulando las posibles posibilidades.
 
- Ahora que lo dices, aquel villano con la máscara blanca tuvo que utilizar el cetro de Anubis el cual estaba hecho de físmitias para revivirle -me recordó Tobías aquel importante dato.
 
- ¡Tienes razón! Y esa físmitia era especial, como la rosada. Ahora todo tiene sentido -agregué a la explicación de mi amigo.
 
- Lo que no entiendo es cómo Wolfan ha podido encontrar esa piedra y los policías no -dijo algo intrigado Gryn Syld.
 
- Bueno, mi olfato es único de entre los de mi especie -dijo Wolfan sin muchos ánimos de ponerse a explicar.
 
- Bien, ahora que hemos descansado vamos a continuar -les comenté serio levantándome de aquel banco.
 
- ¿Y ahora a dónde nos vamos? -me preguntó Tobías algo asustado al ver mi actitud.
 
- A todos los museos, hasta que demos con los villanos. Ellos creen que los restos de BlockSmog están en un museo, solo debemos de seguir buscando -le respondí con sencillez. Estuvimos varias horas investigando y entrando en cada museo de Londres, pasamos desde el Museo de Historia Natural hasta Museum of Brands. Sin embargo, nuestros esfuerzos fueron en vano, no encontramos nada, ninguna pista, ningún indicio de un villano. Perdimos toda la noche de museo en museo. Ya iban a ser las 8 de la mañana, ya estaba amaneciendo. Mierda. MIERDA. ¿¡DÓNDE COÑO ESTÁN?! Esta situación me está desesperando. Noté cómo mis amigos estaban cansados, Wolfan sobretodo, se le notaban ciertas ojeras leves.
 
- Ker... ¿Y si volvemos al hotel? -me preguntó agotado mi amigo peludo.
 
- Sí, estamos cansados, queremos dormir... -se puso de acuerdo Tobías con nuestro compañero. Me di cuenta de que ya no podíamos hacer nada, al menos por hoy.
 
Nos encontrábamos cerca del Palacio de Westminster, más en concreto, en la Abadía de Westminster, una iglesia gótica que tenía un tamaño parecido al de una catedral. Mientras que paseábamos cerca de ese sitio, Wolfan me llamó la atención:
 
- Ker... La físmitia está ¿brillando? -me dijo mostrándome con cuidado aquella piedra que no paraba de parpadear.
 
- ¿Por qué se pone así? -nos preguntó Gryn Syld ahora más despierto por el descubrimiento-. ¿Esto se supone que lo hacen todas las físmitias?
 
- No, no lo hacen -le respondió nuestro compañero lobo-. ¿Y si es posible que este sea uno de esos métodos de los usos de esta piedra escasa?
 
- Pero, eso quiere decir que está utilizando su poder cerca de aquí... -le respondí pensativo. Hubo un silencio entre los 3.
 
- ¡MIERDA! -gritamos al unísono.
 
- ¡¿De dónde procede?! -preguntó Gryn Syld mirando en todas las direcciones, nos fijamos en aquella iglesia, en uno de los cristales vimos un fugaz destello rosado. ESTÁN AHÍ. Nos miramos entre todos, nos pusimos los trajes asegurándonos de que nadie nos observaba. Wolfan escaló con cuidado el edificio, ya que era un lugar sagrado, mientras que yo lo recorrí por arriba sujetando a Tobías como si fuese una princesa. Una vez en el tejado, trazamos un plan:
 
- Vosotros dos tenéis que distraerles, yo me ocupo de quitar esas físmitias y del villano con la máscara blanca -les ordené a mis compañeros. Ambos asintieron.
 
- Ker, la físmitia ahora solo brilla... Debemos de actuar ya -me explicó la alarmante situación. Íbamos a entrar entre distintas direcciones hasta que una voz distorsionada nos sorprendió por nuestras espaldas.
 
- Os estábamos esperando, héroes -nos saludó el líder de aquel grupo. Me potencié mis piernas para dirigirme hacia él y darle una patada, pero desapareció justo antes de darle mi golpe y lo peor de todo, apareció detrás de mis amigos, sujetándolos de sus hombros- ¿Así nos dais la bienvenida? Qué descortés -tras acabar los teletransportó. MIERDA. Tengo que entrar ahora dentro, sin ningún plan, sin ninguna estrategia. Rompí uno de los cristales y entré hacia el interior de aquella iglesia. Delante mía, había un gran agujero el cual tenía bastante densidad. Detrás de este gran hueco, me daban la espalda los otros 3 miembros de los villanos, todos con sus máscaras de la peste negra modificadas y túnicas negras. Miraba a mis alrededores, pero no encontraba al líder o a mis compañeros. Me potencié de nuevo las piernas, además de mis brazos, acabaría con ellos aquí y ahora, sin testigos. Iba a dar el primer movimiento hasta que el villano con la máscara de la peste negra blanquecina me habló:
 
- Para.
 
Mierda. Mierda. MIERDA. NO PUEDO MOVERME. Tranquilízate, esto es como la última vez, no podías mover las piernas, intenta mover los dedos. Lo hice. Bien, ellos no lo saben, puedes sorprenderlos y acabar con esos hijos de puta cuando bajen su guardia. De pronto, apareció delante mía el líder con mis compañeros, los tiró al suelo con gran potencia, haciendo que se hiriesen.
 
- Será mejor que no os mováis -les ordenó a mis amigos. Miró fijamente a su compañero que logró frenarme.
 
- No os mováis.
 
Ahora sí que no podía mover ni siquiera mis dedos. MIERDA. El líder caminaba lentamente hacia sus aliados, se apartaron y nos dejaron ver que había una tumba abierta al fondo de la habitación.
 
- No puede ser... -decía a regañadientes Wolfan.
 
- Lo es, ese es BlockSmog -comentó Heatstroke, sabía que era él por su voz afeminada y su estatura.
 
- Nunca imaginamos que le enterrarían en una iglesia cristiana cuando él era ateo. Qué irónico. Fue difícil de encontrar, pero si buscas en la dirección correcta, encontrarás la verdad -nos explicaba el jefe con un tono de orgullo y satisfacción. El villano con la máscara blanca dio un paso al frente.
 
- "White Savior", haz tu magia -le ordenó el líder. El secuaz rodeó aquel cráter que hicieron para desenterrar aquel cadáver. White se encontraba delante del cuerpo esquelético de BlockSmog. Sacó de entre sus túnicas negras varios trozos de físmitia rosada, una gran cantidad que me sorprendió. El jefe de los villanos se percató de mi asombro- Esas piedras son unos regalos de ciertos amigos nuestros -terminó de explicar. Savior puso las físmitias alrededor del muerto, entonces, todo aquel cuerpo se volvió de una luz resplandeciente blanquecina, era tan cegadora que deshabilitó los poderes del villano que nos controlaba. Podía moverme, mis compañeros también. No obstante, ellos no veían nada, yo, con mis ojos potenciados observaba todo a la perfección por lo que transformé mi brazo derecho en un cañón láser y apunté a la cabeza de White Savior, le dispare. Acerté. Se quedó sin cabeza, salía sangre de su cuello por las venas sueltas que tenía, su cuerpo cayó hacia delante, cayendo al cráter. El cuerpo de BlockSmog dejó de iluminarse. ¡SÍ! ¡LO HE LOGRADO! ¡HE SALVADO A TODOS! ¡LA HE SALVADO!
 
- Lo... Has matado... -comentó atónito Wolfan al ver mi acción.
 
- Era eso o toda la humanidad -le dije velozmente. Él solo me miró, aguantaba las ganas de llorar igual que Tobías, ellos solo asintieron. No es momento de ponernos moralistas, es hora de acabar con los restantes. Apunté al líder y le disparé, pero el desgraciado se teletransportaba y esquivaba mis disparos. Me fijé que Heatstroke se reía ante nuestra actitud, y se abalanzó hacia mis dos amigos, Wolfan le enfrentó, cada vez que le quería dar un arañazo con sus garras afiladas, se convertía en arena, consiguiendo solo estropear sus túnicas. Tobías, antes de que empezásemos, hizo un escudo en la boca del "Controlador" o así es como le he puesto. Todo gracias a su uso de la imaginación, que a pesar de no ver los labios o cara del enemigo, se supone que tienen que estar todo en su sitio. Gryn Syld se dirigió hacia él para luchar cuerpo a cuerpo. Para no hacerle daño, transforme mi brazo derecho en una cuchilla de energía azul y con mis piernas potenciadas, le alcanzaría en un instante. Sin embargo, todos nos quedamos inmóviles al notar la presencia de algo, todos mis sentidos me decían que escapase de esta iglesia. ¿Pero por qué? Si se supone que ya ha acabado todo. He jodido el plan de los villanos...
 
- Parece que habéis fracasado, héroes -se burló de nosotros el líder teletransportándose hacia sus amigos para luego hacer lo mismo con ellos y aparecer detrás de la tumba. De aquel objeto se alzó un brazo albino con manchas negras por todo su alrededor, se sujetó del bordillo del ataúd.
 
- No... Dime que no es cierto... -comentaba desesperado Tobías temblando del miedo, al final cayó de rodillas ante la temible y abrumadora presencia de BlockSmog.
 
- Bluedice... Tengo miedo -me confesó Wolfan temblando completamente. Odiaba reconocerlo, pero yo estaba igual que ellos. Se alzó otro brazo hasta que finalmente se levantó con cuidado el cuerpo de BlockSmog, su piel era pálida y aún tenía esas manchas negras, parece que sí logré que no finalizase por completo su resurrección, pero estaba vivo, no lo habíamos logrado. El líder sacó de sus túnicas varias capas, eran iguales a las de su primer traje, además de su característica máscara de la peste negra. Se los puso con tranquilidad, mientras que nosotros lo observábamos con temor. MIERDA. TENGO QUE HACER ALGO. NO PUEDO ESTAR AQUÍ.
 
- Todo está listo para irnos cuando usted desee, señor -se arrodilló el líder haciendo una reverencia, sus aliados le imitaron. BlockSmog se quedó mirando los alrededores, la luz del sol lo iluminaba gracias a los ventanales.
 
- Acabaré con lo que empecé en mi vida pasada -nos explicó tranquilamente, alzando sus manos hacia delante, en dirección a los ventanales. De su cuerpo salía poco a poco humo negro, hasta que cerró sus puños. Todo ese humo se concentró en aquellas partes del cuerpo. Mi instinto de supervivencia sabía que si no me ponía las máscaras de gas, estaría muerto. Con la mayor rapidez, mi cuerpo reaccionó solo, saqué dos máscaras, una me la puse enseguida y la otra se la lancé a Tobías.
 
- ¡TOBÍAS! -le grité desesperado. Éste se giró y agarró la máscara. Sin embargo, el villano soltó su humo tóxico e inundó toda la iglesia en cuestión de milisegundos, rompiendo incluso los cristales y ventanales, haciendo que el humo escapase de este lugar... Haciendo que se disipase por los cielos de todo Londres. Ahora mismo, no me preocupaba el resto, solo Tobías. Me fijé una vez que el humo dejó de ser tan denso de que tenía su máscara puesta, me hizo un gesto con el pulgar para confirmar que no había inhalado el humo. Suspiré del alivio.
 
- Ahora, vámonos -le ordenó BlockSmog al antiguo jefe, en nada se esfumaron del lugar. Nos quedamos en este lugar, si seguimos aquí no creo que la máscara dure tanto con este denso humo tóxico. Wolfan no necesitaba la máscara ya que los antropomorfos eran inmunes al veneno, o eso es lo que me dijo su padre. Espero que tenga razón. Salimos los tres rápidamente de la iglesia, vimos el peor de los escenarios posibles, el cielo azul se convirtió en uno lleno de partículas negras tóxicas, el cielo se estaba oscureciendo.
 
- ¿Por qué? ¿Por qué han acabado así las cosas? -me preguntaba en voz alta desesperado.
 
- Ker, vayamos al hotel, a un lugar donde no tengáis que utilizar las máscaras -me explicó Wolfan seriamente. Yo asentí. Comenzamos a correr desesperados por las calles de lo que antes era una bella ciudad, observa a niños jugar con los "copos de nieve negrizcos" o así es como lo llamaban. Lo siento, no he podido salvaros. Lo siento. A los pocos minutos, mientras avanzábamos, vimos que habían casas en llamas, edificios volcados, personas en el suelo ensangrentadas, algunos cuerpos le salían humo de su interior, pero todos, se derretían, expulsaban toxicidad. Cada persona se desmayaba, nos pedían a gritos ayuda hasta que dejaban de hacerlo porque se le caían los dientes, además del pelo y la piel. Era horrible de presenciar, quería vomitar, pero si lo hacía, seguramente moriría. Seguimos caminando, visualizamos el hotel. Ya nos quedaba poco. Todo iba bien hasta que Tobías comenzó a toser. Wolfan y yo nos paramos, nos dimos la vuelta atemorizados al escuchar esos sonidos.
 
- Tobías... -le nombró mi compañero sin poder acabar la frase. Se le escapaban lágrimas involuntarias.
 
- ¿Has tragado humo? -le pregunté yo, tomando el valor que mi amigo no pudo. Gryn Syld caminaba más despacio que antes, hasta que se cayó al suelo de rodilla. Nosotros fuimos con él a ayudarle a levantarse.
 
- Yo... Tragué algo de humo antes de ponerme la máscara que me diste... Lo siento, te mentí -me confesó entre lágrimas-. Voy a morir, ¿verdad?
 
- ¿Qué? No, no digas eso, tus síntomas han aparecido mucho tiempo después, tragaste seguramente poco, seguro que podemos encontrar una solución, venga, vayamos al hotel y allí nos comunicaremos con nuestros compañeros, ¿de acuerdo? -le explicaba nerviosamente, pero con mi mejor voz tranquilizadora.
 
- No te vamos a dejar morir, tonto -le dijo serio Wolfan a pesar de que estaba llorando como un bebé.
 
- No me convencéis con vuestra actitud -bromeó Tobías consiguiendo calmarse un poco. Incorporamos a nuestro amigo y lo llevamos entre Wolfan y yo. Sin embargo, antes de llegar al hotel una niña pequeña se nos acercó, tanto sus oídos, como nariz, boca y ojos sangraban
 
- Por favor, ayudadme... Me duele... -nos rogaba hasta que se cayó al suelo. Notamos cómo se formaban burbujas alrededor de su piel, sacando ese humo tóxico, se le caía su largo pelo rubio, luego su piel se derretía, mostrando su esqueleto. Al final, se convirtió en un charco de líquidos químicos.
 
- Ya veo... Eso es lo que me va a pasar... -nos comentó Tobías con una voz rota.
 
- No, no es lo que te va a pasar -le dije no muy seguro. De verdad, no mueras, tú no, de entre todos, tú no. Entramos al hotel y cerramos la puerta con rapidez, observamos que el edificio también estaba infectado del humo y todos los inquilinos, turistas y trabajadores estaban... Bueno, ya no seguían en este mundo. La recepción desprendía un horrible olor, por lo que nos fuimos a una de las salas que no habían muertos y que el humo no había llegado. Me quité la máscara de gas como mi propia máscara, luego hice lo mismo con Tobías. Wolfan y yo presenciamos que sus ojos, nariz y oídos comenzaban a sangrar, su piel era también más pálida. Le tumbamos en el suelo boca arriba.
 
- ¿Qué tal estoy? -nos preguntó algo nervioso y con lágrimas entre los párpados-. ¿Sigo conservando mi hermoso cabello?
 
Nosotros no podíamos decirle nada, no parábamos de llorar. No podía verle así, él no, es el mejor superhéroe que he conocido. Quiero ser como él. Es mi inspiración. No puede acabar así. Tú no mereces morir. ¡NO!
 
- Lo siento, debí de actuar antes... -me disculpé con él.
 
- Tú no tienes la culpa, si lo hubieras hecho a lo mejor estaríamos los 3 muertos. Hiciste lo que pudiste -me explicó calmadamente Tobías, inspirando y expirando, para evitar llorar como nosotros.
 
- Yo también te he fallado... -se disculpó esta vez Wolfan, que se tapaba la cara con sus manos mientras sollozaba.
 
- No pasa nada... -hizo una pequeña pausa para respirar, le estaba costando hablar- No me habléis como si ya estuviera muerto... Estoy vivo aún -nos regañó dándonos un pequeño golpe en el hombro a ambos con las fuerzas que le quedaban.
 
- Sí, perdón - dijimos al unísono. Comenzó a toser seguidamente.
 
- Ni que me hubiese intoxicado con un humo tóxico... -bromeó nuestro amigo para tranquilizarnos y quitarle tensión al asunto. Nosotros no nos atrevimos a decir nada, no sabíamos que decir, cómo expresarnos-. ¿Sabéis? Estos últimos meses han sido... Los mejores putos meses de mi vida... -hizo una pequeña pausa para toser, luego prosiguió- He salvado a inocentes, he ayudado a mis amigos, he sido todo un héroe y lo mejor de todo... Es que pude hacer cumplir el sueño de mi abuelita... -tras decir esto último se le salieron lágrimas involuntarias- Mi familia... Decidle que les amo, que a pesar de que... -comenzó a toser, esta vez, sangre, manchando su traje- no vaya a estar físicamente con ellos, lo estaré en... Su corazón, siempre estaré con ellos, por favor, prometedme que se lo diréis...
 
- Te lo prometo -le dije con dificultad al tener tantas emociones y no parar de llorar.
 
- Bien... Ahora sí que puedo morir en paz... -bromeó a pesar de que sufría por dentro. Yo no podía verle así, por lo que me potencié mis brazos, utilizando mis colores púrpuras oscuros, puse las palmas de mis manos de mi pecho e hice el mismo proceso que con Leo y Danny, sin embargo, a pesar de todo, no funcionó, seguía intoxicado, seguía sangrado. Mi poder... No funcionaba. Noté que su cuerpo empezaba a desprender humo de su cuerpo. Wolfan me puso la máscara de gas.
 
- No quiero que tú también... Póntelo -me ordenó con su mirada triste, sin parar de expresar la agonía que sentía a través de sus lágrimas.
 
- Tengo sed... Quiero probar por última vez agua, no, una Night-Cola, sí... Si ya que voy a morir al menos concededme mi último deseo... -nos explicaba entre toses nuestro compañero.
 
- ¡Voy yo! -exclamó con seguridad Wolfan, le costó ponerse de pie, caminaba tambaleándose. Una vez que se marchó, Tobías me agarró del pecho.
 
- Ahora que... Se ha ido, quiero decirte algo en privado... -hizo una pequeña pausa para poder respirar y continuar- Sé qué ibas a dejar a Wolfan... Tirado aquel día cuando le metían una paliza los de su especie... Te vi, observando de lejos, me sorprendió que no hicieras nada, creí que era una estrategia... Pero algo me decía que no lo era... También... No estaba inconsciente aquel día cuando cuidamos de... -hizo otra pequeña pausa para respirar-. la maleta, te vi, me ibas a dejar, lo sabía, lo intuía, me ibas a dejar... Tirado. Dime, ¿estoy equivocado?
 
- N-No... No lo estás, iba a dejarte morir. Lo siento... -me sinceré con él-. Yo soy un falso héroe, siempre lo he sido, lo siento, nunca quise ser un superhéroe...
 
- Pues para no serlo... Al final me salvaste, varias veces, y decidiste ayudar a Wolfan... -me explicaba con una sonrisa.
 
- Lo hice para mi propio beneficio...
 
- Todos salvamos a las personas para nuestro propio beneficio... Es un secreto que los héroes tienen miedo a decir y no pasa nada... Lo importante es que... Decidiste hacer el bien. Sé cuál es tu lucha. Aquel día... Cuando estabas loco -hizo otra pequeña pausa para toser sangre- y lanzaste aquel civil, pensé que no tenías solución, pero vi tu progreso, tu evolución, tu cambio. Ker... Sé que quieres ser un héroe.
 
- ¡No es cierto!
 
- Lo es, porque... Yo también he tenido desde siempre esa pelea interna... El bien contra el mal, un cliché de la vida cotidiana -hizo otra pequeña pausa, pero ya no hablaba claro, susurraba- ¿te acuerdas lo que me dijiste en navidad? A la pregunte de qué es a lo que aspiras... -me comentó entrecerrando sus ojos. Noté que de su piel le salían burbujas que comenzaban a derretir parte de su cara. Su pelo se le caía poco a poco.
 
- Sí, me acuerdo...
 
- No te creo, dime, ¿qué es lo que me dijiste?
 
- Yo aspiro... -hice una pequeña pausa para secarme las lágrimas-. Yo aspiro a no ser un villano.
 
- Esa respuesta... Sí que es única. Supe en ese instante, que... Todo lo que hice por ti, defenderte, apoyarte, fue eficaz. No me... Arrepiento de ayudarte.
 
- Pero... No soy un héroe auténtico, soy uno falso. Eso no se puede cambiar...
 
- ¿Y quién en este mundo es auténtico? Si todas las personas... Fuesen santas, no habrían criminales, y lo mismo pasa con los héroes... Son humanos, a veces cometen mayores cagadas otros no, a veces... Solo tomamos malas... -su boca comenzó a fundirse, empezando a hablar con dificultad-. Dec.. Si... Ones...
 
- Tobías, soy mala persona, mis pecados son...
 
- Ma.. tar a ... The... ¿Angel?
 
Me quedé mudo en ese instante. ¿Cómo sabía eso?'
 
- Des... De... Que cele... Bramos el funer... Al de Bea... Cambias... Te. Y... Al... Ver... Tus actitudes cuando... Lanzaste al civil... Tu mirada asesina... Lo su... Pe...
 
- Yo... Lo siento, sí, yo lo asesiné, porque era un falso héroe. Él junto con Light Layer y sus amigos nos abandonaron en el incidente del 2019, asesinaron a toda mi familia. Sé que eso no justifica mis actos pero... -no pude continuar mi explicación ya que rompí a llorar.
 
- Est..Á bien... Está... Bien...
 
- No, el peor pecado que llevo es... Es... -no pude acabar la frase, no me atrevía decir que había matado a Beatriz. Sin embargo, mi amigo puso su mano sobre la mía, me miró fijamente y asintió con la cabeza.
 
- Está bien... Es... Tá bien...
 
- ¿L-Lo sabías? -le pregunté, esta vez roto por dentro. Él solo comenzó a llorar, asintiendo con la cabeza.
 
- Lo In... Tuí, si... Ma... taste a... The Angel... a Bea... Tam... Bién.
 
- ¿Y por qué nunca dijiste nada?
 
- Por... Que... So... Mos Ami... Gos -hizo una pequeña pausa, y luego comenzó a reírse pero no le duró mucho porque comenzó a toser, perdieron algunos dientes. Su piel se deterioraba, ya que se quedó ciego del ojo izquierdo, solo tenía algunos mechones de pelo.
 
- Eres un imbécil -le dije entre risas por su mal chiste. No sé cómo lo hace, pero a pesar de la situación, consigue siempre hacer que sonría, tanto yo como todas las personas que están a su alrededor. Por eso... Mereces vivir.
 
- Eres... La per... -hizo una pequeña pausa para respira- sona...Con…  Más... Poder... Que... Conoz... Co, inclu... So... Podrí... As supe... Rar a... Light Layer, es... Mejor... Tener... Te como Alia... Do que... Como ene... Migo, Por... Eso... Inten... Té.... Pro... Tegerte... Ayu... Darte a... Buscar... Tus... Valores. Para... Que seas... Mejor que... Yo.
 
- Pero yo nunca seré mejor que tú. Tú me superas en todos los aspectos.
 
- Y... A pes... Ar de... Ello... Yo soy... El que... Va a... Morir...
 
- Es injusto, yo he hecho atrocidades, ya lo sabes, no merezco ser llamado superhéroe. ¡Esto me debería de estar pasando a mí! -grité del enojo, me sentía impotente ante esta situación.
 
- Tú... Fur... al... Al sentir... te inútil por... No poder... Ayudar... Me, me demu... Estra que... Quieres... Ser... Buena... Persona... Puedes... Ser... Un... Hé... -no pudo acabar su frase ya que comenzó a toser seguidamente. Tras acabar, su piel se estaba desintegrando por los ácidos que generaba su propio cuerpo. Se agarró de mi pecho otra vez. Con sus últimas fuerzas se quitó la parte fundida de sus labios para poder hablar con claridad en los pocos minutos de vida que... Le faltaban-. Yo confió en ti, por esa... Razón te ayudé en todo este tiempo... Salvaste a todas las personas que pudiste del... Torneo, has querido solucionar tus problemas, he visto tu cambio, te he visto. No permitas que... Malas experiencias te impidan... Ser lo que quieres, no quieres ser un villano, ¿cierto? Pues bien... Conviértete en un superhéroe...
 
- Pero... Yo... -iba a decirle algo pero me apretó con más fuerza, comenzó a llorar.
 
- Conviértete en el superhéroe que yo nunca podré ser. Quiero que cumplas... Esa última voluntad mía... Júramelo... Yo sé que... A pesar de... To... Do... Tú... -se le cayeron todos los dientes de golpe, toda su boca se fundió, ahora solo balbuceaba, finalmente, se quedó ciego, le veía los huesos de cara, en todo su cuerpo ya que su traje se fundía por la toxicidad. A pesar de que insistía en sus balbuceos y no fueran compresibles, le entendía.
 
- Sí, te lo juro, seré un superhéroe, por favor no te mueras...
 
Escuche cómo varias latas se cayeron al suelo. Era Wolfan, había llegado de comprar Night-Cola y otras bebidas para satisfacer los gustos de nuestro amigo. Corrió y se arrodilló ante él. Su respiración era cortada y lenta. Hasta que, dejó de respirar, entonces, soltó su mano de mi pecho. Tobías ha muerto. No he podido salvarle. A nadie de Londres, ¿podré salvar a Doris? Yo... Claro, lo haré, seré el mejor superhéroe de todos los tiempos. ¿Me escuchas Tobías? ¿ME ESCUCHAS? POR FAVOR... Dime que sí lo estás haciendo... Por favor...

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