Cap 64. BlockSmog.

Hero's Destiny: Hope of Darkness.

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Caminábamos por las calles de Las Vegas para ir a uno de los hoteles de mi empresa, Bellagio. Lugar donde hice mi primera sesión fotográfica y donde se crearon los malditos "Dados Bluedys". Hablando de aquellos dados, era curioso ver carteles y pantallas digitales de mi imagen con "la gata del pecado" patrocinando aquellos objetos, de los cuales no me han pagado todavía absolutamente nada. A veces pienso que estoy haciendo las cosas de forma gratuita.
 
Llegamos a nuestro destino, tengo que reconocerlo, Las Vegas es un lugar precioso, cada vez que estoy, me enamoro más. Aparte de que puedo ver el grandioso cielo anaranjado por el atardecer, muy pronto va a anochecer aquí también. Se me ponen los pelos de punta al recordar aquel humo negro que impedía que los rayos del sol lo traspasaran. Intentar salvar a las personas en tinieblas fue de las peores cosas de hoy. Sin olvidar el hecho de que mi amigo está muerto. Dejé de pensar en todo y seguí observando el atardecer, qué calma, a pesar de las personas y el ruido de la ciudad... Prefiero esto que la calma de Londres, que solo indicaba pena y dolor.
 
- Bluedice, ya era hora. Venga, Phoenix os espera -nos saludó Alda con su característica personalidad. Era gracioso ver las expresiones de The Cooler al ver el interior del edificio.
 
- ¿Nunca has estado de misión en las Vegas? -le pregunté curioso.
 
- Preferí irme a Riga, más sencillo y moderno a la vez -me contestó sin cambiar su expresión de entusiasmo. Mi jefe nos esperaba en la última planta, en la zona vip, al entrar en su despacho me recordó bastante a la que tenía en The Palazzo, las paredes eran acuarios, el suelo de cristal con agua por debajo de ésta. El vidrio de las ventanas aumentaba la sensación de estar en un Aquarium. En el centro se encontraba Phoenix, sentado en su escritorio, se levantó nada más vernos:
 
- Bienvenido otra vez Bluedice, y a usted, señor... ¿The Cooler? ¿Cierto?
 
- Sí, así es, encantado -le contestó mi examinador estrechando su mano con una sonrisa. Yo le imité-. Señor Phoenix, no quiero ser molesto, pero estamos aquí por el tema de Plan y Building.
 
- Lo sé, por eso he llamado que vinieran -dijo mi jefe señalando la puerta de entrada. Nos giramos y vimos a los mencionados entrando con un par de cajas. La dejaron en el suelo.
 
- En cada caja hay 100 trajes. Hemos logrado hacer en 1 hora 100 mil trajes y máscaras de gas -afirmó Plan orgulloso del resultado.
 
- ¡¿100 mil?! Eso sí que es rapidez... -comenté asombrado del maravilloso resultado. The Cooler abrió y examinó una de las cajas, agarró un traje, era de color negro con capucha, con el logo de JC en azul claro en el pecho del traje.
 
- ¿Seguro que resistirá a los copos? -les preguntó el superhéroe de nivel S algo inseguro.
 
- Seguro, el traje resistirá los copos tóxicos -le aseguró Building.
 
- Entonces... ¿Todo está bien? -le preguntó Phoenix volviéndose a sentar en su sitio.
 
- Sí, ahora lo único que falta es que varios héroes y trabajadores lleven estas cajas a...
 
- Está todo hecho, mientras hablamos, varios héroes que trabajan para mí están repartiendo los trajes por los diferentes países, aunque toda la ayuda es buena -le explicó tranquilamente Phoenix, demostrando una confianza tanto en él como en su producto.
 
- Si nos disculpáis, debemos de seguir trabajando -se despidió Plan junto con Building. The Cooler agarró una de las cajas y me habló:
 
- Bluedice, voy a llevar esta caja al lugar donde está Wolfan, seguro que esto agilizará el proceso de salvamento. Cuando todo acabe, me reuniré aquí junto con él. Phoenix, ¿lo podrás cuidar por mí? -le preguntó serio.
 
- Tenlo por seguro. Vamos a salvar a todo el mundo, ¿cierto? -le sonrió. The Cooler se tranquilizó por esas palabras y se teletransportó con su brazalete. Nos quedamos solos mi jefe y yo, señaló las otras 3 cajas que había en el suelo llena de trajes- ¿Puedes llevar esas cajas a Washington D.C, Budapest y Cartagena? Los gobernantes de esos países lo necesitan, bueno ,de todos. Por cierto, toma, esto es para ti, considéralo un pequeño regalo -me lanzó un brazalete platino... ¡¿QUÉ?!
 
- ¿En serio esto es para mí? -le pregunté impresionado.
 
- Claro, cómo pensabas entregar las 3 cajas de grandes tamaños, ¿corriendo? -me comentó entre risas. Me lo puse, ya estaban las coordenadas listas de mis destinos.
 
- Lleva las 3 primeras cajas a Washington, cuando vuelvas, ve a la zona vip donde te hicieron tu sesión de fotos, allí Plan y Building están creando los nuevos trajes y máscaras de gas.
 
Asentí con la cabeza, me puse en medio de las cajas y las teletransporté junto conmigo a las coordenadas del brazalete. Me encontraba en... ¿El Capitolio de los Estados Unidos? Tenía al frente una vista, no muy esperanzadora, había una cantidad de personas que estaban alrededor del edificio, no, más bien, todos los humanos de la ciudad estaban a nuestro alrededor, intentaba mirar más allá pero solo veía a más y más personas. Los policías y héroes impedían que los ciudadanos se revelasen y entraran al edificio. Cundía el pánico, el miedo. ¿En todos los países pasará lo mismo?
 
- Cuanto tiempo sin verte, Bluedice -me saludó una voz familiar.
 
- ¿Nos has echado de menos? -me preguntó otra voz que me sonaba. Me di la vuelta, ¿en serio me he tenido que encontrar otra vez con estos dos?
 
- Hola, delincuentes -les saludé borde-. ¿Qué hacéis aquí?
 
- ¿No lo ves? Ayudar a la causa -me contestó el león con total naturalidad.
 
- Nos trasladaron a esta ciudad para vivir hasta que Londres se recupere o maten a BlockSmog -agregó su compañero pájaro. Éste agarró una caja con una mano, sí que tenía fuerza, pero no como su líder, que llevaba las dos cajas como si nada-. ¿También hay 100 trajes por caja?
 
- Sí, ¿cuál es la situación? -les pregunté intrigado.
 
- Pues la que ves y oyes -comentó el león-. Los humanos os lleváis mucho por las emociones.
 
- Perdonad, ¿ese es el nuevo cargamento? -nos preguntó otra antropomorfa, la cual era una coneja pero con las orejas caídas-. Si es así, os ayudaremos a repartirla entre todos, las otras 50 cajas no han sido suficientes... Necesitamos más...
 
Vi a un gran grupo de su especie detrás suya. Es la primera vez que veo a muchos antropomorfos pisando un lugar tan importante como el mismísimo Capitolio de los Estados Unidos. Varios héroes se unieron para repartir los trajes entre los ciudadanos. Fue una odisea dar los trajes, nada más vernos, todos se escapan de la ley y venían corriendo hacia nosotros, varios superhombres utilizaban sus habilidades para frenarlos. Comenzamos a dar trajes a los que podíamos. Habían de todas las tallas, para niños, bebés, jóvenes, XL, de todo. A pesar de esto, personas cogían lo primero que veían y se iban, pero otras personas lo interceptaban y le robaban el traje. Comenzaron a pelearse, tuvieron que intervenir héroes para frenarlos.
 
¿Por qué? ¿Por qué se comportan así? Los trajes están llegando y vendrán más. Cada gobierno ha dicho que hay que mantener la calma. Nunca había visto esto en la vida. Solo con Anubis, pero esto era mil veces peor. Odio esto. ¿Acaso este es el inicio del fin del mundo? No, no puedo permitirlo. Potencié mis cuerdas vocales y me atreví a hablar:
 
- ¡SILENCIO! Dejad de comportaros así, no todo está acabado, tenemos trajes los cuales os lo daremos uno por uno. Aún hay tiempo. Si no lo hacéis, no tendréis ni trajes ni máscaras de gas.
 
Todo se quedó en silencio, parece que mi amenaza funcionó. Formaron una fila india y pasaron uno por uno, cogiendo su traje correspondiente. Cada vez llegaban más trabajadores de la compañía Jackson con más cajas y con otras que contenían las máscaras de gas. Cuando acabé con mi parte me disponía a irme, hasta que oí una conversación de los civiles consiguiendo los trajes.
 
- ¿Te has enterado de que ya ha atacado a Nueva York y a París? -le preguntó un chico a su amigo.
 
- Ya son más de 1 millón de muertos, incluso más, no lo sé. Tengo miedo. Espero que estos trajes sirvan para algo... -le confesó asustado. Mierda. Mierda. Mierda. Me teletransporté enseguida de nuevo en Bellagio. Estaba en la recepción. A pesar de estar lleno, nadie me notó en lo absoluto, todos estaban apostando, viviendo sus vidas normales... ¿Por qué actuáis como si no pasara nada? ¿Acaso os lo tomáis a la ligera? Tobías... TOBÍAS ESTÁ MUERTO. Joder... Contrólate, debes de ver a Plan y a Building. Iba a ir hasta que escuché una gran explosión proveniente de afuera. ¡¿Qué mierda?! Salí enseguida al exterior. Observé saliendo humo de... ¿The Palazzo? ¿Enserio están haciendo un atentado terrorista justo ahora? Iba a ir a evacuar la zona y ayudar a las personas del interior, hasta que oí a uno de los seguratas hablar por sus auriculares con Phoenix:
 
- Señor, han destruido The Palazzo y me informan que otros edificios a nuestro nombre están siendo eliminados de igual forma.
 
Escuché otra explosión sucediendo en otro lugar de la ciudad, cundía el pánico, otra vez no, joder. Espera, ¿solo están atacando a los edificios de mi empresa? Tsk. Quieren encontrar a Plan y a Building, saben que trabajan para la compañía. Piensa mal y acertarás. JODER. Ahora los héroes irán a salvar a los ciudadanos y socorrerlos, dejando indefenso este edificio. Observa Ker, observa. ¿Cómo han podido hacer explotar The Palazzo? Espera, no veo fuego en lo que queda del edificio ni en los escombros, no ha sido una bomba. Ha sido uno de los villanos, ¿pero cuál? El único capaz de destruir edificios de ese calibre... Podría ser... Pero necesita bastante arena para ello. Claro, si le teletransportan la arena, podría conseguir el poder que quiera. Están aquí. Mientras que BlockSmog sigue atacando otras ciudades, sus compañeros quieren conseguir matar a Builing y a Plan. Mierda. Debo avisarles de que huyan.
 
- ¡SOCORRO! ¡NO SÉ DÓNDE ESTÁ MI MAMÁ! -gritaba un niño desesperado. Todos huían, nadie hacía nada, yo era el único capaz de ayudarle, pero esta vez voy a ser precavido. Me dirigí a él, me agaché para verle mejor y comenzar a hablarle:
 
- ¿Estás bien? ¿Dónde está tu madre? -le pregunté nervioso. El niño no paraba de llorar- ¿Está en esta dirección? -le señalé el edificio de Bellagio. Si dice que sí, se trata de Heatstroke, cabrón, ya no volveré a caer en tu puto juego de nuevo.
 
- No... Está... Por ahí -dijo señalando la dirección contraria. Ya veo, no es un villano, solo un crío asustado...
 
- De acuerdo, te llevaré con tu madre, vamos -le aseguré agarrándolo y sujetándolo con mis brazos. Una vez que llegué a la dirección que me señalo estuve varios minutos gritando el nombre de la madre del niño que me dijo hasta que finalmente apareció. Menos mal... Observé The Palazzo, varios de mis compañeros estaban rescatando a civiles de entre los escombros y dentro del edificio que aún permanecía de pie. Noté que en el suelo había arena. Joder, odio tener siempre la razón. Miré de nuevo a Bellagio, se encontraba más protegido, tanto por héroes de nivel A como por guardias de seguridad. Parece que Phoenix también se ha percatado de la intención de los villanos. Los coches patrulla llegaron enseguida a la escena del crimen, todo está muy protegido y vigilado. No van a poder derrumbar Bellagio... Pero pueden entrar pasando por desapercibidos. Corrí hasta estar en frente del edificio. Me dirigí a uno de los héroes que controlaban la entrada:
 
- ¿Han pasado niños dentro del edificio?
 
Me negó con la cabeza. De acuerdo. Solo tengo que vigilar los alrededores. Vamos, sé que te escondes por aquí bastardo. Me fijo en todos los detalles, hay familias corriendo a sus hogares, otros van hacia la escena del crimen y... Hay una niña llorando que se acerca hacia mi dirección. Me acerco con total naturalidad hacia ella, actúa normal, actúa normal.
 
- ¿Estás bien pequeña? -le pregunté fingiendo estar preocupado.
 
- No... He perdido a mi madre... -me respondió moqueando y limpiándose con sus mangas.
 
- De acuerdo pequeña, voy a llevarte a comisaria, los policías se encargarán de cuidarte y de hallar a tu ma...
 
- ¡No! -me interrumpió rápidamente- Vi que... Se fue en esa dirección, pero me dejó atrás -me señaló el edificio de Bellagio.
 
- Ya veo... No te preocupes, yo te llevaré hacia allí, ¿me das la manita? -le pregunté siguiendo con mi papel de héroe bueno. Ella me agarró la mano, caminamos hasta el lugar en silencio, al menos por mi parte, el cabrón seguía metido en su papel, no paraba de llorar y secarse los mocos. Una vez a pocos metros del edificio, la solté-. Ahí está, mis compañeros te ayudarán en lo que necesites.
 
- ¡Muchas gracias Bluedice! -me exclamó con una sonrisa, dejando de llorar. Comenzó a ir en dirección a aquellos héroes, hasta que la frené:
 
- De nada, Heatstroke.
 
Dejó de caminar por un segundo, y siguió corriendo, te tengo hijo de puta. Transformé mi brazo rápidamente en un cañón láser y la disparé la cabeza. Haciéndola volar en mil pedazos de trozos de arena. ¡LO SABÍA! Sin embargo, los héroes que montaban guardia me comenzaron a atacar. Uno de ellos, sin tocarme, me tiró al suelo, sentía que el aire hacía presión sobre mi cuerpo.
 
- ¡BLUEDICE! ¡¿PERO QUÉ MIERDA HAS HECHO?! -me preguntaba enojado uno de los héroes.
 
- No... Es una niña... Es un... ¡VILLANO! -me costaba pronunciar por el puto aire. Se comenzaron a oír risas provenientes del cuerpo sin cabeza de la niña. A su alrededor habían trozos de arenas que se le unían, formando una nueva cabeza. Tras ver el espectáculo, los héroes dejaron de utilizar su fuerza en contra mía.
 
- Te felicito por no haber caído otra vez en mi trampa Bluedice... O al menos en una -dijo con un tono egocéntrico y orgulloso. Su cuerpo se volvió completo de arena. Iba actuar hasta que algo cayó encima de nosotros. Me encontraba boca abajo, joder, ¿qué coño ha caído? No puedo respirar. Me potencié para levantarme y quitarme el peso. Mi sorpresa fue al descubrir que me había caído una gran montaña de arena desde el cielo. ¿Pero qué mierda? Tenía la parte superior de mi cuerpo fuera del montón de arena, los héroes que estaban a mi alrededor poco a poco se elevaban de las profundidades de la arena. Sin embargo, Heatstroke extendió su brazo de arena, uniéndolo con el montón, nos envolvió en una pelota de arena. Volvía estar en su interior. No puedo respirar. NO PUEDO RESPIRAR. Intentaba quitarme la arena raspando la masa de ésta, pero nada, era inútil. Noté que nos movió del suelo, nos elevó ya que todo se comenzó a tambalear hasta que chocamos con algo.
 
Mierda, seguro que me he roto las costillas... ¿Dónde están los dem...? ¿Plan? ¿Building? ¿Qué hacen aquí? Miré a mi alrededor... No, la mitad de Bellagio ha sido derrumbado, cayendo el trozo al frente. ¡Phoenix! No... La prioridad son Plan y Building, si ellos mueren, todo estará acabado. Me costó levantarme, el atardecer estaba desapareciendo. Veo resto de los trajes y máscaras esparcidos por el pavimento, tanto del edificio como de la acera. El trabajo... Los salvamentos... Solo puedo seguir hacia adelante... Observo cómo los demás compañeros que estaban atrapados antes conmigo no se mueven de sus posiciones, están cubiertos de arena, no, todo el lugar lo está. Plan parece que se encuentra consciente, pero Building...
 
- ¡Building! ¡Vamos, despierta! -exclamaba con miedo su amigo. Puso sus dedos índice y medio en las venas de su cuello para tomarle el pulso, suspiró. Bien, está vivo. Aún tenemos una oportunidad.
 
- ¡TELETRANSPÓRTATE CON ÉL! ¡VAMOS! ¡SALVAOS! ¡YA! -le gritaba desesperado. De verdad que me dolía todo, me potencié la mayor parte de mi cuerpo para poder andar con normalidad.
 
- Pero... -intentó decir algo Plan, pero estaba bastante asustado por la situación, de su amigo, del ataque inesperado, de todo, que no pudo continuar.
 
- ¡AHORA! -le chillé nuevamente desesperado. Se teletransportó llevando a su amigo en brazos. SÍ. ¡JODEOS! ¡JO-DE-OS! La humanidad tiene esperanzas.
 
- Vaya, una pena que se hayan ido... -escuché la voz de mi enemigo detrás mía. Me giré lentamente. Estaba ahí, con una sonrisa de par en par. Hijo de puta...
 
- Se han ido, ya no tenéis nada que hacer -le confirmé con aire de triunfo.
 
- Te equivocas, te tenemos a ti, a Phoenix, a Las Vegas. Ya encontraremos otra forma de ocuparnos de ellos -me comentaba manteniendo aquella dichosa sonrisa. Se acercaba lentamente a mi posición. Me puse en guardia. Transformé mis brazos en cuchillas de energía celeste-. ¿En serio vas a intentar algo contra mí? Soy de arena, no me puedes hacer ningún daño.
 
- Él no, pero yo sí -dijo una voz familiar proveniente de la dirección donde cayó el resto del edificio. Un gran chorro de agua le dio en todo el cuerpo a Heatstroke, haciendo que se lo llevara fuera del lugar donde estaba, chocando contra uno de los edificios del alrededor. Vi cómo su cuerpo se deshacía, ahora era barro. Aterrizó delante mía mi jefe, Phoenix Jackson, se mantenía en el aire gracias a que estaba apoyado sobre un círculo de agua creado por el mismo-. ¿Estás bien?
 
- Sí, pero creo que los demás no...
 
- ¿Y Plan y Building?
 
- Han sobrevivido, han escapado a tiempo -le contesté. Los héroes que estaban caídos, volvían en sí, parece que vamos a poder frenar de una vez por todas a Heatstroke. Salté del edificio hacia la posición donde estaba, Phoenix me alcanzó sin ningún problema. Allí estaba, intentando ponerse de pie, pero se comenzaba a deshacer, no podía formar bien un cuerpo humano. Ahora era un ser de barro. Y aun así, seguía riéndose.
 
- Ya... Tengo lo que buscaba... -dijo entre risas, su voz estaba bastante distorsionada, pero le podíamos entender.
 
- ¡Cuidado! -me advirtió mi jefe lanzado agua hacia arriba, había aparecido otro gran montón de arena, la mayor parte se transformó en barro, pero no impidió que nos cayese una gran cantidad encima. Genial, lo que me faltaba ahora. Todo ese barró fue controlado por el villano y nos volvió a lanzar lo más lejos que pudo. Conseguimos aterrizar sin problema. Vi que los demás héroes se habían despertado y rodearon al enemigo. No obstante, apareció detrás de Heatstroke el líder del grupo, llevaba una máscara de gas y una túnica negra, igual que aquella vez. Antes de que teletransportara a su aliado y escaparan, Heatstroke alzó el objeto que había cogido, un brazalete platino. Consiguieron escapar. ¿Por qué se llevaría un braza...? Espera.
 
- Phoenix, todos tus héroes llevan un brazalete platino, ¿cierto? -le pregunté con prisas. Afirmó con la cabeza-. ¿Incluso Plan y Building?
 
- Sobre todo ellos, ¿por qué?
 
- Cuando vi a Building, no... Llevaba su brazalete, por el incidente se le habría salido y... Tiene las coordenadas de donde se ha dirigido Plan. Aún van a por ellos.
 
- Voy a informar de la situación y vamos a ir ahora mismo hacia donde estén -me explicó serio.
 
- ¿Está nevando? -preguntó uno de los héroes que se encontraba flotando en el cielo. Miré al cielo, había anochecido demasiado pronto, no se veían ni siquiera las estrellas. Me potencié los ojos, estaba cayendo copos.... NO. NO.
 
- Phoenix, teletranspórtate, YA. Es BlockSmog, está aquí y tú no tienes nada para cubrirte -le ordené alzando mi voz. Me iba a decir algo pero por los nervios le agarré del brazo y le di al botón de teletransportación de su brazalete. Se fue. Él está aquí, debo de encontrarle y acabar de una vez por todas. ¿Dónde está? Entonces, todo mi mundo se paró, era como si todo fuese a cámara lenta, BlockSmog estaba caminando lentamente hacia nosotros, expulsado su humo de su cuerpo hacia el aire. Estaba acompañado de otro de los villanos, con máscara de gas, y uno nuevo, no lo reconocía, tenía mismas túnicas negras pero su máscara era una cibernética, una pantalla digital donde salía constantemente el signo positivo. Se paró, nos observó.
 
- Hijo de... -iba a potenciarme las piernas para atacarle y acabar con él, pero el villano que se encontraba a su derecha nos detuvo, con un "parad", "no os mováis en ningún momento". Otra vez era igual. Intentaba potenciarme las piernas, pero no lo lograba, estaba bastante herido aparte de que dijo una última voluntad:
 
- No intentéis hacer nada contra nosotros.
 
Vi cómo BlockSmog se agachaba, no le importaba que superhéroes de calibre estuvieran delante suya, incluso creo que nunca nos estuvo viendo. Agarró un traje y una máscara de las que crearon mis compañeros. Se la dio al villano con signos positivos. Después, miró al cielo detenidamente, alzó su mano para tocar uno de sus copos, pero se le derritió en la mano.
 
- ¿Hacemos algo con ellos? -le preguntó el villano con máscara digital. BlockSmog no dijo ni una sola palabra, solo se acariciaba sus dedos, donde antes había un copo tóxico. Tras acabar, giró su cabeza a la izquierda levemente, le afirmó con la cabeza al enemigo que nos podía controlar. Éste puso sus dedos en la parte de derecha de su cabeza, estaba comunicándose con sus aliados:
 
- Ya tenemos una muestra, llévanos a donde estéis, acabemos con esta farsa de una vez.
 
De pronto, apareció otra vez el villano que se llevó a Heatstroke y los hizo desaparecer delante nuestra. Ya nos podíamos mover. Yo caí de rodillas al suelo, derrotado. Ahora tienen un nuevo miembro, espera, ¿y si hay más? ¿Por qué coger un traje? Y eso último... No. Se dirigen donde están Plain y Building tengo que impedirlo. Recibí un mensaje de mi brazalete, tenía las nuevas coordenadas puestas por Phoenix. Estaban en Florencia. Me iba a dirigir hasta que me percaté de toda la situación de mi alrededor.
 
- ¡SOCORRO! NO QUIERO MO... -decía un hombre con su cara y cuerpo hirviéndose hasta crear burbujas, corría hasta que cayó. Su pelo se le empezaba a caer, como sus dientes. Aparté la mirada, pero encontré más cadáveres. Él ha estado aquí, ha intoxicado a esta ciudad. Los trajes... Me giré, vi la mayoría perdidos entre los escombros, otros estaban rotos, dañados, descosidos, como las máscaras de gas.
 
- ¡Bluedice! ¡Ayuda a los civiles a ponerlos en un lugar seguro! -me ordenaban aquellos héroes los cuales empezaban a desplazarse para ir al rescate. Yo me quedé inmóvil. Otra vez no...
 
- ¡Ker! ¡¿Qué ha pasado?! -me gritaba The Cooler al igual que Wolfan, ¿ya han vuelto de su misión? Vaya, una pena que no hayan podido llegar a tiempo. Una pena que no haya hecho nada... No los he podido salvar. La humanidad está perdida... No, todavía no. Me levanté. Y me dirigí hacia mi amigo y examinador.
 
- BlockSmog ha atacado y van a por Plain y Building, sé dónde están -alcé mi brazo donde estaba el brazalete. Ambos se miraron y asintieron. Estamos preparados. No es tarde aún. Siguen vivos, pueden hacer más trajes y máscaras, que no sea tarde por favor...

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